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Biografía

Daniel Pyne

Daniel Pyne

Daniel Pyne

Filmografía
Fracture

2007 | Fracture

Ted, un ejecutivo maduro de una compañía aérea, descubre la infidelidad de su mujer, y le dispara a sangre fría un tiro en la cabeza, que la deja en coma. La policía le encuentra en su casa con el arma en la mano, y obtiene una confesión de culpabilidad. Para Willy, un ambicioso picapleitos que trabaja para la oficina del fiscal del distrito, y que se ocupará de ejercer la acusación, el caso parece "pan comido", y apenas le presta atención, más atento a un inminente ascenso. Craso error, porque empiezan a surgir datos que podrían llevar a la absolución del acusado: del arma que Ted tenía en la mano no salieron las balas asesinas, y para colmo de males, se descubre que el policía que le detuvo era el amante de su esposa, lo que invalidad la confesión. Gregory Hoblit es un realizador curtido en series y películas de corte policíaco y judicial: Canción triste de Hill Street, Policías de Nueva York, Las dos caras de la verdad, La guerra de Hart... Aquí reincide en la misma temática, con un caso planteado como un juego-trampa: Ted ha urdido un supuesto crimen perfecto, gracias a lo cual espera eludir la cárcel; e incluso ha seleccionado en cierto modo a su acusador, a quien ya ha encasillado como "trepa" que, si ve en peligro su meteórica carrera, abandonará el caso para evitar el ingreso en el "club de los perdedores". No cuenta con que, primero el orgullo, y luego un elemental sentido de la justicia, empujen a Willy a dar "el do de pecho". Este duelo de egos, que protagonizan Anthony Hopkins y Ryan Gosling, retrotrae un poco al que el propio Hopkins mantenía con Jodie Foster en El silencio de los corderos, con la sustitución del doctor aficionado a "merendarse" seres humanos por el marido despechado. El resultado de la película de Hoblit es desigual: aunque arranca con ritmo notable, y logra mantener el interés en líneas generales, se desinfla paulatinamente, y no se acaba de acertar en el desenlace, algo plano.

5/10
El mensajero del miedo

2004 | The Manchurian Candidate

1991, durante la célebre Operación Tormenta del Desierto, de la Guerra del Golfo. El sargento Raymond Shaw y el comandante Benett Marco lideran un grupo de soldados que sufre una emboscada. Ambos son capturados por el enemigo. Diez años después, Shaw es un héroe de guerra que recibe la Medalla de Honor del Congreso. Además, es un político de éxito a punto de presentarse a las elecciones para ser elegido vicepresidente.  Por su parte, Marco no recuerda exactamente lo que ocurrió en aquel desafortunado episodio, y sufre extrañas pesadillas que le hacen suponer que les lavaron el cerebro durante el cautiverio. Todo esto le hace cuestionar si Shaw fue realmente un héroe y decide investigarle. Jonathan Demme, director de El silencio de los corderos, fracasó estrepitosamente con La verdad sobre Charlie, su desmejorado remake de Charada. Ahora vuelve a actualizar un clásico del cine de los 60, que se basaba en una novela de Richard Condon. Como suele ser habitual en su filmografía, Demme crea una atmósfera opresiva, y se apoya en actores de probada solvencia. Como es de suponer, Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep logran dar credibilidad a sus personajes, a pesar de que la trama incluye elementos algo irreales, propios del cine de ciencia ficción. Como su predecesora, la cinta es una crítica a la manipulación electoral, los intereses ocultos, y la utilización del miedo para hacerse con el poder político. Y claramente se pueden entresacar del film paralelismos intencionados con algunas maneras de la administración Bush.

6/10
Pánico nuclear

2002 | The Sum of All Fears

1973. Conflicto árabe-israelí. Un caza de Israel, que transporta una bomba atómica, es abatido. Su “explosiva” carga queda perdida en el desierto, hasta que unos tipos traficantes de armas dan con ella muchos años después. Sin saber muy bien lo que tienen entre manos, venden la bomba a precio de risa a unos neonazis que han trazado un maléfico plan: gastar su único cartucho, esa bomba, para provocar un conflicto de dimensiones planetarias que enfrente a los dos grandes superpotencias: Estados Unidos y una Rusia con problemas en Chechenia, y a la que, para colmo de males, se le muere el presidente. De las cenizas, esperan que llegue el turno del retorno al fascismo. Menos mal que anda por ahí el doctor Jack Ryan, analista de la CIA, bastante rejuvenecido si comparamos a Ben Affleck con el talludito Harrison Ford. Además el héroe de las novelas “tecnothriller” de Tom Clancy no está casado ni tiene una preciosa hijita. Para la ocasión le encontramos como soltero de oro, presuntamente temeroso de la palabra “compromiso”, lo que no acaba de gustar a su novieta Cathy, médico residente en un hospital. Y es que el chico todavía ni siquiera ha sido capaz de confesarle que trabaja para la célebre agencia del gobierno. Aunque tendrá ocasión de hacerlo cuando sea requerido por los jerifaltes de la nación: él es el máximo experto en el recién nombrado presidente ruso, el enigmático y poco conocido Nemerov. Phil Alden Robinson, director de la estupenda Campo de sueños y de la interesante Sneakers (Los fisgones), es el responsable del “lifting” a que ha sido sometido Ryan para la ocasión. Y tiene la suerte –suerte según se mire, pues los tambores de guerra que se escuchan en el mundo son para echarse a temblar– de que su trama es de rabiosa actualidad: el terrorismo practicado por grupúsculos de fanáticos incontrolados, sin respeto alguno por la vida humana. Tras el 11 de septiembre, la idea de que una bomba atómica pueda explotar en una gran urbe no es, desgraciadamente, ningún desatino. “Cambiar” de Ryan era un riesgo, pero Affleck cumple con las expectativas de tipo joven y apuesto. Además están muy bien secundado por Morgan Freeman, su mentor en la CIA, James Cromwell, el presidente americano, y Liev Schreiber, un inesperado espía con licencia para matar, que hace su papel estupendamente. Muchas escenas se pueden destacar. Pero se lleva la palma la conclusión del film, un montaje paralelo con varios asesinatos, deudor indudable de El padrino de Coppola.

6/10
Un domingo cualquiera

1999 | Any Given Sunday

Liga profesional de fútbol americano. Quedan lejos las dos temporadas consecutivas en que el entrenador Tony D’Amato logró el campeonato para el equipo Miami Sharks. Las derrotas se acumulan y la joven presidenta del club, heredera del cargo de su difunto padre, trata de que el equipo recupere su antiguo pulso. La oportunidad surge cuando el legendario quaterback Jack ‘Cap’ Rooney sufre una lesión. Le sustituye Willie Beamen, un quaterback de segunda fila que, ante la sorpresa general, hace un partido extraordinario. Oliver Stone se zambulle en el mundo del deporte profesional, cada vez más mercantilizado, donde sólo cuenta la victoria a cualquier precio, para obtener ingresos millonarios en publicidad, derechos de retransmisión, merchandising, etc. Las frases con que D’Amato arenga a su equipo –"En un domingo cualquiera vas a ganar o perder. La cuestión es, ¿puedes ganar o perder como un hombre?"– pierden su sentido ante unos hombres que desean brillar individualmente, y no como equipo. Ésta es la novedad de una película encuadrable en el subgénero deportivo. No faltan emocionantes partidos de resultado incierto y jugadas espectaculares, con imágenes impecables, que parecen sacadas de un campo de batalla. O momentos de la vida amorosa de los personajes. Pero lo que distingue este film de otros es que mete el dedo en una dolorosa llaga: el deporte profesional ha perdido gran parte de su romanticismo, los jugadores, el entrenador, los directivos, ya no sienten tanto los colores de su equipo como antaño.

6/10
Arenas blancas

1992 | White Sands

Una película que engancha, donde el sheriff de un pueblecillo encuentra un maletín que contiene una gran cantidad de dinero, junto al cadáver de un hombre. Para destapar el caso de corrupción que oculta, adopta la identidad del difunto. Dirige el australiano Roger Donaldson a actores de perfil duro, Willem Dafoe, Samuel L. Jackson y Mickey Rourke, que hacen buenos trabajos.

Colegas a la fuerza

1991 | The Hard Way

Nick Lang (Michael J. Fox) es un famoso actor de Hollywood que siempre ha hecho papeles de niño bueno y se siente incapaz de cambiar su imagen. Está convencido de que lo conseguirá si le dan el papel de un duro policía de homicidios, por lo que deja el mundo del cine para pasar un par de semanas junto a un auténtico policía, John Moss (James Woods), que está tras la pista de un peligroso asesino. El policía se niega a que le acompañe un aficionado, pero su jefe es admirador de las películas de Lang y le obliga a cargar con él. Hilarante comedia en la que Michael J. Fox se ríe de sí mismo y de su encasillamiento en papeles de adolescentes. En un estilo completamente opuesto, el excelente actor James Woods (Érase una vez en América) resulta perfecto en el papel de rudo detective. La dirección recayó en el artesano John Badham (Juegos de guerra).

4/10
Doc Hollywood

1991 | Doc Hollywood

Ben Stone, un ingenioso y encantador médico, es destinado a un pequeño pueblo de Carolina del Sur, habitado por gentes sencillas. Una de las comedias más exitosas de Michael J. Fox, que homenajea al cine de Frank Capra.

5/10
De repente, un extraño

1990 | Pacific Heights

Para hacer frente al gasto de la hipoteca de su nuevo caserón, Drake y Patty deciden alquilar los apartamentos del primer piso. John Schlesinger rueda con mucho oficio este intenso thriller, con Michael Keaton como sospechoso e inquietante inquilino. El film comienza de modo pausado, pero el ritmo y la tensión van acrecentándose con el paso de los minutos hasta el eficaz y angustiante final.

6/10
Corrupción en Miami (3ª temporada)

1986 | Miami Vice | Serie TV

Esta tanda cuenta con secundarios como Liam Neeson y Steve Buscemi. Destaca el episodio doble Cuenta atrás, en el que Crockett y Tubbs investigan un asunto de corrupción en el mundo del boxeo.

4/10
Corrupción en Miami (2ª temporada)

1985 | Miami Vice | Serie TV

Entre los episodios de la segunda temporada destaca 'Payback'. Los agentes Crockett y Tubbs deben detener a un peligroso narcotraficante, Mario Fuente, interpretado por el músico Frank Zappa.

4/10
Corrupción en Miami

1984 | Miami Vice | Serie TV

Los agentes Crockett y Tubbs se infiltran en el mundillo del narcotráfico. Al tiempo que buscan pruebas para detener a peligrosos capos de la mafia, la recién formada pareja de policías busca pistas para encontrar a los asesinos del hermano de Tubbs. Serie producida por Michael Mann que hizo furor en los 80 por la pegadiza sintonía, dinámicos guiones, y los modelitos estilo 'la arruga es bella' de Don Johnson, que se convirtió en una celebridad. Abundan estrellas invitadas como Bruce Willis.

6/10

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