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Biografía

Liev Schreiber

Liev Schreiber

52 años

Liev Schreiber

Nació el 04 de Octubre de 1967 en San Francisco, EE.UU.
Filmografía
Human Capital

2020 | Human Capital

Día de lluvia en Nueva York

2018 | A Rainy Day in New York

Gatsby (Timothée Chalamet) y Ashleigh (Elle Fanning) son novios, estudiantes en una pequeña universidad. Ella proviene de Tucson, Arizona, mientras que él es un niño bien de Nueva York. Ambos harán un viaje relámpago a Manhattan con motivo de una entrevista que Ashleigh ha concertado con un prestigioso director de cine y que publicará en el periódico de la universidad. Aunque la cita iba a durar tan sólo una hora, las cosas se complican y cada uno acabará pasando el día por su cuenta. Tras dar rienda suelta a su pesimismo en Wonder Wheel el gran Woody Allen regresa a su faceta más ligera y menos molesta para las mentes poco cínicas, una de esas fruslerías románticas que tanto le gustan al genio de Nueva York y que acostumbra a intercalar en medio de sus dramas y de otras películas humorísticas que destilan mayor acidez. Por supuesto, eso no significa que abandone su particular toque crítico y que desborde talento con sus continuos diálogos y sus divertidas réplicas, tan mordaces y agudas, en ocasiones tan picantes, a veces tan desternillantes. Vuelve el cineasta a tocar el mundo de los artistas y más concretamente el del cine, temas que inundan su filmografía, en ocasiones de modo más directo como en Desmontando a Harry, Un final Made in Hollywood o Café Society. Aquí, el pretexto –la jovencita reportera que espera realizar su primera entrevista de éxito– le sirve a Allen para poner a los cineastas –un director, un guionista, un actor– a caer de un burro, personas inseguras que lejos de la pantalla dan bastante pena y resultan vulgares, aunque deslumbren con su fama a incautas universitarias del medio oeste. Por contra se situaría el lado más reflexivo e inconformista de Gatsby, neoyorquino pintoresco (como dice su novia), un tipo desconcertado con la vida que le ha tocado vivir y que descubrirá que no es oro todo lo que reluce en las clases altas y forradas de dinero, incluida su propia familia. Un poco de maldad no podía faltar. La puesta en escena de Día de lluvia en Nueva York es inconfundiblemente alleniana, estampas idílicas de impecable fotografía, escenas completamente definidas, con gusto clásico por la cámara fija o con movimientos elegantes y sutiles que siguen a los personajes (magnífica la escena inicial) mientras escuchamos ese sempiterno sonido de las techas del piano, sobre todo en este caso los saltarines acordes jazzísticos de Erroll Garner. Pero especialmente estamos aquí ante el Woody Allen de los diálogos continuos, llenos de humor, de las conversaciones y flirteos rápidos, con personajes que hablan y hablan y hablan, con continuas citas a autores, directores, pintores, cine clásico, etc., todo un compendio cultural. El variado reparto está muy ajustado, con grandes nombres que apenas tienen unas líneas de guión y otros más jovencitos que hacen un trabajo espléndido (impresionante en verdad Elle Fanning) y que sirven para demostrar una vez más la maestría de Woody Allen como director de actores. Y por supuesto destila el conjunto una querencia y romanticismo por Nueva York que se echaba de menos. Para Allen un día en la Gran Manzana puede cambiarte la vida.

6/10
La quinta ola

2016 | The 5th Wave

Más madera, es la guerra, otra adaptación de trilogía juvenil sobre un futuro distópico, con protagonista femenina, en esta ocasión es Chloë Grace Moretz la que toma el testigo de Jennifer Lawrence y Shailene Woodley, protagonistas de las sagas Los juegos del hambre y Divergente. La quinta ola se basa en el primero de los libros de Rick Yancey, y cuenta con un libreto escrito por guionistas curtidos en lides de ciencia ficción poco halagüeña, Akiva Goldsman (Soy leyenda), Susannah Grant (28 días) y Jeff Pinkner (la serie Fringe). Entre los productores figura Tobey Maguire, cada vez más desconectado de su faceta actoral. Un mal día, la Tierra amenece acompañada de misteriosas naves espaciales suspendidas en el cielo, y conducidas por "Los otros". Su objetivo parece ser ocupar nuestro planeta, pero no se comunican ni manifiestan sus intenciones excepto por la vía de los hechos, en sucesivas olas destructivas: fallo de las fuentes energéticas, fenómenos naturales desbocados, virus letales... De este modo la humanidad se ve diezmada y temerosa de la llegada de la quinta ola. En esta tesitura se encuentra la adolescente Cassie Sullivan, que ve su familia destrozada, y que se ha prometido cuidar de su hermanito Sam. Éste y otros niños han sido reclutados por el ejército, pues considera que la formación de pelotones de jóvenes combatientes es la mejor forma de enfrentarse a los temibles otros. La película es entretenida, con abundante acción y efectos visuales, más el elemento humano pensado para el público "teen", o sea preocupación por la familia, camaradería y atracción amorosa, Cassie estaba chiflada por su compañero de instituto Ben, aunque va a conocer también al guaperas y misterioso Evan Walker. Inicialmente la cinta tiene cierto realismo, en el sentido de plantear que la guerra es la guerra, se cometen errores fatales, hay bajas. Pero en el tramo final no se evitan concesiones más comerciales y sensibleras, y por tanto menos creíbles.

5/10
The Bleeder

2016 | The Bleeder

Spotlight

2015 | Spotlight

Concienzuda reconstrucción de la investigación periodística llevada a cabo por el equipo Spotlight del Boston Globe y premiada con el Pulitzer, acerca de los casos de pederastia perpetrados por sacerdotes de la diócesis de Boston, y manejados torpemente por la jerarquía, que quiso evitar el escándalo promoviendo acuerdos extrajudiciales y conformándose con cambiar de destino pastoral a los implicados. El film maneja material muy sensible, tanto para las víctimas y sus allegados, como para los fieles católicos. Y su mérito es hacer honor al título, poner el foco de luz en un punto, la profesionalidad con que se llevó a cabo la investigación, siendo rigurosos en la exposición de los hechos sin pretender convertir en superhéroes a los protagonistas, ni arrastrar por el lodo a los culpables, lo sucedido resulta suficientemente elocuente. No hay espacio para recrearse en los detalles sórdidos de los abusos –se dan las pinceladas justas–, ni para los trazos toscos de los encubridores, una tentación en la que habría resultado muy fácil caer. Ni siquiera se cae en el manido recurso de incluir pasajes de ceremonias religiosas que subrayen la posible doble moral. En tal sentido Spotlight se encuadra en la tradición de títulos modélicos en el subgénero del drama periodístico como Todos los hombres del presidente. Presenta un guión sólido, obra del propio director, Tom McCarthy, y de Josh Singer, que abordó el tema del WikiLeaks en El quinto poder. McCarthy no fuerza las cosas. El trabajo de los periodistas consiste en entrevistar a personas, llegar a fuentes que confirmen los hechos, manejar la documentación, cotejar datos. Un montaje dinámico, e incluso las carreras de Mike Rezendes para llegar al juzgado, no son óbice para que la narración sea en general tranquila y clarificadora, se evita una trama embarullada y difícil de seguir. Y se señala el background de estos chicos de la prensa, la condición judía de Martin Baron, recién incorporado editor del Globe, que impulsa la investigación, o la de católicos no practicantes de los componentes del equipo Spotlight. Sin ocultar sus errores, incluida la posible culpa en no haber abierto antes los ojos a los crímenes de los que eran víctimas los más débiles, los niños. Somos testigos del desequilibro psíquico, mayor o menor, de éstas ya adultos, e incluso de uno de sus depredadores. O las actitudes bienintencionadas pero erradas de no armar escándalo de los que sabían y callaban. Una cuestión importante que aborda el film es la quiebra de confianza que sufre la Iglesia por el modo en que maneja el caso. En tal sentido está lleno de fuerza un pasaje protagonizado por Mark Ruffalo –Rezendes–, en que confiesa haber abandonado la práctica religiosa, como tantos, en la juventud, pero que siempre había albergado la idea de regresar algún día, y cómo los hechos investigados han roto tal añoranza. Es la misma pena del breve plano de la piadosa Nana leyendo el Globe. De algún modo se señala lo fácilmente que se pueden quebrar ciertos lazos de vinculación a la Iglesia si éstos se encuentran ya debilitados, cuando se produce el escándalo. Como cabe imaginar, el cardenal Bernard Law queda malparado por su actitud encubridora. Aunque lo más discutible del film es la inclusión en off –una voz telefónica– de las opiniones de un ex cura casado psiquiatra, A.W. Richard Sipe, que achaca al celibato sacerdotal los crímenes sexuales ocurridos, una relación causa-efecto que parece bastante insostenible, o como mínimo, simplista. Spotlight es de esas películas que merecería un premio a su reparto al completo, los actores tienen la suerte de que sus personajes están muy bien trazados en el guión con unos pocos rasgos, y ellos hacen el resto. Con carácter, pero no arrogantes, están estupendos Mark Ruffalo, Michael Keaton, Brian d'Arcy James, Rachel McAdams, Liev Schreiber, John Slattery y Stanley Tucci, más otros secundarios desconocidos y harto eficaces.

7/10
El caso Fischer

2014 | Pawn Sacrifice

Película basada en hechos reales, narra el enfrentamiento por el campeonato mundial de ajedrez del aspirante estadounidense genial, excéntrico y desequiibrado Bobby Fischer con el jugador que ostenta el título, el ruso Boris Spassky. Ello ocurre en Reikiavik, Islandia, en 1972, o sea, en plena guerra fría, de modo que la lucha cobra un claro simbolismo, y acapara la atención mundial de la opinión pública. La fragilidad mental de Fischer queda explicitada en el acertado título original –"Sacrificio de peón"–, alusivo a la disposición de algunos a considerar al ajedrecista como una pieza prescindible en el tablero de la escena internacional, cara a asegurar por encima de todo la victoria de Estados Unidos sobre la Unión Soviética. Como se ve, la trama no puede ser más apasionante –incluso inspiró otro film de ficción que no cuenta la vida del ajedrecista, En busca de Bobby Fischer–, y plegarse a lo que ocurrió es suficiente para asegurar una película que atrape. Esto hace en gran parte el guión de Steven Knight –no deja de ser curioso que su apellido sea el nombre de una pieza de ajedrez, en España el caballo–, que maneja un director al que le gustan las historias de corte épico, Edward Zwick –Tiempos de gloria, El último samurái–. El dramatismo de las partidas funciona muy bien, aunque por desgracia hay algo de brusquedad tras el discurrir de las primeras, que precipitan un final demasiado brusco. Tobey Maguire, productor y protagonista, compone bien a Fischer con sus rarezas y exigencias, mientras que su némesis, Liev Schreiber, entrega un meritorio Spassky, incluido su esfuerzo por hablar en ruso. En cambio otros personajes saben a poco, el espectador se queda con ganas de saber más del abogado Paul Marshall (Michael Stuhlbarg) y el sacerdote Lombardi (Peter Sarsgaard), que ejercen como manager y consejero ajedrecístico de Fischer, y de la madre y la hermana del jugador, de las que apenas se nos ofrecen unos apuntes que ayudan a hacernos una idea del entorno familiar en que ha crecido.

6/10
Los últimos días en Marte

2013 | The Last Days on Mars

Después de una larga misión en Marte donde el objetivo principal, la búsqueda de vida, se ha saldado con el fracaso, al equipo ahí desplazado le queda 19 horas para volver a casa. Tiempo más que suficiente para que a uno, Marko, se le ocurra salir a reparar no sé qué placa, aunque en realidad a lo que va es a constatar el descubrimiento de unas bacterias. Las cosas se van a complicar, pues de produce un accidente mortal, o tal vez no, el caso que algo afecta a los astronautas, que empiezan a convertirse en zombies. Este film de Ruairi Robinson apuntaba maneras, parecía la típica cinta modesta que crea tensión más allá de la Tierra. Al principio pensamos en Alien, pero la comparación le sienta muy mal; pero ni siquiera puesta en valor con las trilladas y actualmente omnipresentes cintas de zombies sale bien parada, pues falta definición a los personajes y un mínimo de coherencia argumental. Es una lástima, pues hay un cierto esfuerzo de producción y un buen reparto, pero se queda en una muy limitada serie B.

4/10
Movie 43

2013 | Movie 43

Dos amigos adolescentes creen estar arrasando en YouTube con su nuevo vídeo. Pero todo es la broma del hermano pequeño de uno de ellos, geniecillo de la informática. Como venganza, quieren cargarse su ordenador, pero necesitan distraerle e inventan una historia de que están buscando en internet la mítica película “Movie 43”, con contenidos archiprohibidos, y el chaval, picado, se pone a buscarla en los servidores más recónditos. Y en efecto, esto sirve de hilo conductor para ir mostrando metraje de las situaciones más desopilantes, una sucesión de sketches varios en competición para ganar en grosería y zafiedad. Película gamberra para adolescentes –y adultos– descerebrados, que tiene detrás a uno de los hermanos Farrelly, Peter, no sabemos qué pasa con Bobby, esperemos que no se hayan enfadado, a lo mejor pensó que la propuesta no era suficientemente guarra y transgresora. La idea de Movie 43, que cuenta con 12 directores no superbrillantes, entre ellos la actriz Elizabeth Bank, es provocar una mezcla de asco, repulsa y risas, lo que funciona parcialmente. Tiene gracia la ocurrencia de presentar a Hugh Jackman con una “disfuncionalidad” en el cuello que provoca unos divertidos caretos de Kate Winslet en una cita a ciegas, lo más divertido de la cinta, aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno, divisa que olvida Peter Farrelly, responsable de ese segmento. Otros actores célebres se han sumado a la función, con mayor o menor fortuna, y se supone que parte de la gracia del film es ir reconociéndolos. El modo de “pegar” las historias o cortos en Movie 43 es ingenioso, incluida la ocurrencia homenaje a Terminator. Pero tanta caca (sí, literalmente), genitales, pechos, reglas y compresas, y hasta incesto, a ver quién es más salvaje, acaba agotando; incluso otras ideas paródicas sobre Apple, enanos y superhéroes no evitan la tentación escatológica y procaz. El film es mejor que otras propuestas de los hermanos Farrelly, últimamente cuesta abajo, pero es que no han hecho nada mejor que Algo pasa con Mary, allá por 1998, y cuyos barros han traído un auténtico lodazal de películas perfectamente prescindibles.

3/10
El mayordomo

2013 | The Butler

La historia de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, a través de los ojos de Cecil Gaines, que trabajó como mayordomo en la Casa Blanca, desde los días de la presidencia de Eisenhower hasta los de Reagan. El film, a modo de película río, arranca con la niñez de Cecil y el asesinato de su padre, que cultivaba campos de algodón. Una serie de carambolas propician la dedicación profesional de Cecil en ambientes refinados, lo que le empuja a ser considerado para un puesto que le lleva a servir a siete presidentes. Un sueldo razonable –aunque inferior al que perciben sus iguales blancos– le permite sacar adelante a su familia, aunque deberá afrontar el alcoholismo de su esposa Gloria, el activismo político, que no entiende, de su hijo Louis, y la decisión del otro, Charlie, por ir a luchar a Vietnam. Lee Daniels, director de cintas duras como Shadowboxer, Precious y El chico del periódico (The Paperboy) entrega sin duda la que es su película más comercial y digerible por el gran público, basada en un caso real relatado en un artículo periodístico de Will Haygood. Firma el guión de la cinta Danny Strong, autor de los libretos de las “tv-movies” políticas Game Change y Recuento. El mayordomo es una cinta agradable de ver, con un reparto casi siempre acertado, donde se llevan la mejor parte interpretativa Forest Whitaker (Celil), Oprah Winfrey (su esposa Gloria) y David Oyelowo (el hijo de ambos, Charlie). De hecho son sus conflictos dramáticos los que mejor funcionan: el padre que ha conocido un estado de las cosas y desea lo mejor para su familia, confiando en el sistema, aunque acabará cuestionándose las cosas, al estilo de lo que hacía Anthony Hopkins en Lo que queda del día; la madre que padece ciertas desconsideraciones de su esposo –nunca ha movido un dedo para enseñarle la Casa Blanca–, mantiene la unidad familiar como puede y es tentada por consuelos que mitiguen las ausencias de Cecil; y el empuje generacional del hijo que pelea por el cambio, aunque pueda preguntarse acerca de si el precio del distanciamiento de su padre no es demasiado alto. Algo más ambigua es la consideración que merece la dedicación profesional de servir como mayordomo, pues aunque se inserta una acertada reflexión de Martin Luther King sobre la ética del trabajo, no deja de presentarse como un trabajo de segunda fila, tal vez porque en este caso su desempeño va unido a las consideraciones raciales. Cuando se quiere hacer un gran fresco histórico, el devenir de los Estados Unidos en la última mitad de siglo, se corre el riesgo de la simplificación y el academicismo, que no acaba de sortear con éxito Daniels. De hecho los presidentes que desfilan por la pantalla son pobres esbozos sin alma, especialmente ridículo resulta Nixon, al que John Cusack no logra insufla el necesario carácter, más allá de que se quiera ofrecer de él una descripción decididamente poco partidaria. Y el colofón con Obama, aunque razonable, resulta algo previsible y carente de la necesaria emoción.

6/10
Aprendiz de gigoló

2013 | Fading Gigolo

Murray (Woody Allen) tiene una disparatada idea cuando su bella dermatóloga, la doctora Parker (Sharon Stone), le comenta, como quien no quiere la cosa, que desearía mantener un “ménage à trois”, junto con su amiga Selima (Sofía Vergara) y otro hombre... Murray le propone entonces conocer al tipo “perfecto”: su amigo Fioravante (John Turturro), que en realidad es un hombre normal que se dedica a su negocio de floristería en Brooklyn. Y aunque a Murray le cuesta después convencerle para introducirse en ese lucrativo negocio, ambos se convertirán finalmente en chulo y gigoló, e irán ampliando el círculo de clientas. El problema es que Fioravante puede encontrar el amor... Aunque ya había hecho sus pinitos como guionista y director en filmes como Illuminata o Romance & Cigarettes, en Aprendiz de gigoló John Turturro parece transmutarse insólitamente en Woody Allen (con quien ya trabajó en Hannah y sus hermanas), porque, al margen de lo que digan los créditos, todo en este film parece salido de la díscola cabecita del genio neoyorquino, tanto que hace pensar si además de participar como actor no habrá sido Allen también pieza clave del guión (por lo menos). El disparatado planteamiento responde desde luego al universo alleniano por antonomasia –el declarado sesgo sexual, la burlesca visión del mundo judío de su Brooklyn natal, la presencia de despampanantes féminas, etc.–, pero también el tono de comicidad, de chiste continuo, la frescura pícara de los diálogos (casi siempre pronunciados por el propio Woody) y la buscada ligereza moral del conjunto son muy sintomáticas, por no mentar la omnipresente música de jazz. Sin embargo, la película, al contrario que muchas de Woody Allen, no es redonda. Tras un comienzo prometedor se desinfla en cuanto Turturro decide tomarse en serio a los personajes. La trama entonces pierde equilibrio, ritmo, personalidad. Ya adentrado el metraje, en ciertas fases se deja tanto de lado la comedia que la película se desliza inevitablemente hacia el melodrama soso y acaramelado. Lo que se empezó a ver como algo fresco y desinhibido adquiere tonos pastel y olvida a los personajes que aportaban guasa y enjundia (picante eso sí), como los de Sharon Stone y Sofía Vergara, a la postre aquí dos actrices tan explosivas como desaprovechadas. Sólo remonta el film cuando regresa al esperpento original, donde quien sí se encuentra como pez en el agua es el bueno de Woody Allen, que en su casi omnipresente personaje mantiene en todo momento un tono estrambóticamente cómico.

5/10
El fundamentalista reticente

2012 | The Reluctant Fundamentalist

Una mirada a la encrucijada en que se pueden encontrar las personas originarias de países musulmanes y que tratan de abrirse paso en Occidente, tras los atentados del 11-S. Se basa en la novela de Mohsin Hamid. Sigue al pakistaní Changez, de buena familia, y que ha logrado formarse una sólida carrera como analista financiero, lo que le he llevado a ser fichado por una importante empresa con sede en Wall Street. Él ama a Estados Unidos, y también a su país, al que vuelve por ejemplo con motivo de la boda de su hermana. Además inicia una relación sentimental con una americana, fotógrafa artística, que no es sencilla, pues ella no se ha respuesto de la muerte en accidente de su prometido. La trama se desarrolla en dos tempos narrativos, marcados por la entrevista que el periodista Bobby Lincoln mantiene con Changez en Pakistán, con motivo del secuestro de un profesor universitario estadounidense por terroristas fundamentalistas islámicos. Lincoln, que ha sido mandado por la CIA, desea que Changez medie en la liberación de su conciudadano, pero éste le pide que antes escuche su historia, para que se haga una idea de lo que está ocurriendo, las cosas no son simplmente blancas o negras. La directora india Mira Nair logra imprimir al film cierta complejidad a la crisis de identidad del protagonista, que afecta por supuesto a las personas que tiene a su alrededor. Seguramente sería pedir demasiado esperar que diera una idea de por qué el fanatismo se apodera de determinada gente, pero sí logra exponer, con un tono quizá algo fatalista, esa colisión del mundo occidental con el islam, la dificultad por entenderse, incluso cuando las dos partes tienen representantes a los guía una buena voluntad. También se apunta la idea de cómo la modernidad y la eficiencia empresarial puede contribuir a enterrar la cultura y a olvidarse de la importancia de los individuos concretos. Está muy bien escogido el reparto: Riz Ahmed, protagonista absoluto, tiene el mérito de sostener bien la narración, pero le apoyan bien los numerosos secundarios, su jefe Kiefer Sutherland, su novia Kate Hudson, el periodista Liev Schreiber, el padre Om Puri...

6/10
Repo Men

2010 | Repo Men

Primer largometraje como director de Miguel Sapochnik, hasta ahora cortometrajista y realizador de videoclips. Adapta la novela “The Repossession Mambo” de Eric Garcia, que tiene muchos puntos en común con el film Repo! The Genetic Opera, un musical con un punto de partida muy similar, aunque al parecer es todo fruto de la casualidad, y no existe ninguna conexión entre ambos trabajos. Remy y Jake son recuperadores que trabajan para The Union, empresa especializada en fabricar y colocar órganos humanos que han incrementado la esperanza de vida de las personas. El problema es que la compañía no tiene piedad con aquellos que se retrasan en sus pagos. Remy y Jack son los encargados de lidiar con estos "morosos" portadores de órganos de una forma brutal e indiscriminada. Tras un accidente en acto de servicio, Remy está a punto de morir. Para salvarle, le implantan uno de los corazones artificiales que él mismo suele recuperar, y que le quitarán si no hace frente a las letras. Podría haber dado lugar a un film futurista que reflexionase sobre lo que puede ocurrir si se perpetúa algún problema del presente, como la selección genética, en la línea de la muy superior Gattaca, por poner un ejemplo. En este caso se critica la ambición desmedida en el ámbito empresarial-tecnológico. Cuenta el film con dos grandes actores principales, Jude Law y Forest Whitaker, que salen airosos con aparente sencillez de dos personajes que sufren una evolución total. Lo malo es que el debutante realizador no da con el tono. Intenta imitar el dramatismo de Blade Runner en algunos momentos y en otras ocasiones el suspense de Minority Report, pero se queda muy lejos de sus modelos originales. Que abuse del humor negro y de la violencia explícita no ayuda a que el espectador se pueda tomar la trama en serio. Aunque los efectos especiales están bien hechos, y las secuencias de acción funcionan, carecen por completo de originalidad.

4/10
Salt

2010 | Salt

Evelyn Salt es una de las más eficaces agentes de la CIA, pero ha encontrado la felicidad en el matrimonio, y querría por ello un destino tranquilo entre papeles en vez de trabajo de campo. En éstas la reclaman para un interrogatorio rutinario a un desertor de los servicios secretos rusos. El tipo desvela un complot de agentes soviéticos "durmientes", planificado durante la guerra fría, cuyo primer paso sería el asesinato del presidente ruso durante el funeral del recién fallecido vicepresidente de los Estados Unidos; lo más escalofriante de su historia es que Salt sería uno de esos agentes durmientes. Adrenalítico thriller dirigido por Philip Noyce, todo un especialista en películas de la CIA, suyas son dos entregas de la saga de Jack Ryan –Juego de patriotas y Peligro inminente– y la adaptación de la novela de Graham Greene El americano impasible. Aquí entrega un film con final que apunta a nueva entrega, de ritmo endiablo y bastante increíble –su punto de partida recuerda un poco a Nikita (1990)–, pero que una vez aceptada la convención de su inverosimilitud a lo 24 y su estilo cómic, se disfruta intensamente. El director australiano sabe rodar bien las asombrosas escenas de acción, y juega bien la carta de la ambigüedad acerca de quién es y qué quiere realmente Salt, creando una atmósfera desasosegante, de alucinante conspiración donde nada es lo que parece. Angelina Jolie se luce como heroína de acción, y sabe insuflar humanidad a su personaje en las escenas dramáticas, donde vamos conociendo su pasado y motivaciones. Encuentra buenos compañeros de reparto en Liev Schreiber y Chiwetel Ejiofor.

6/10
Destino: Woodstock

2009 | Taking Woodstock

El Festival de Woodstock, celebrado los días 15, 16 y 17 de agosto de 1969 en White Lake, estado de Nueva York, “tres días de paz y música” que congregaron a más de medio millón de jóvenes, más los que se quedaron en el camino, se ha convertido en icono de una época política convulsa, en que Estados Unidos perdió definitivamente su inocencia y en que el movimiento hippy preconizaba aquello de “haz el amor, y no la guerra”, un deseo despreocupado e ingenuo de alcanzar cierto estado de “nirvana”, difícil de tener luego una encarnación en el mundo real. El taiwanés Ang Lee, con la colaboración de su guionista habitual James Schamus, sitúa Destino: Woodstock en ese contexto, aunque su punto de vista es el del joven Elliot Tiber, cuya intervención fue tan decisiva como inesperada para que pudiera tener lugar el evento. En efecto, las autoridades de la cercana localidad donde se iba a celebrar retiraron el permiso, y Tiber, presidente de la Cámara de Comercio de su pueblo, aprovechó la ocasión de contar con la aprobación de un evento de esa categoría, pero de diminutas dimensiones, para ofrecer el lugar a los promotores del Festival. La idea era ayudar a sacar adelante el cutre motel regentado por sus padres, pero las repercusiones serán mucho mayores, no sólo en lo que se refiere al histórico concierto, sino a las vidas personales de hijo y progenitores. Lee y Schamus intentan algo harto difícil, y no les sale del todo, pese al empaque de su producción. Pueden justificarse señalando que ellos sólo cuentan una pequeña parte de la historia, pero se esperaba una radiografía más perfecta de lo que fue Woodstock. Su visión resulta demasiado idílica y parcial, la de quien añora un espíritu que sería necesario recuperar, sin admitir su falta de sustancia. La define bastante bien la metáfora de la llegada del hombre a la Luna, acontecida un mes antes de celebrarse el Festival, y que viene a hablar de seres que se adentran en territorio desconocido, que hollan por primera vez, una aventura cuya influencia posterior en sus vidas es difícil de vaticinar; por otro lado, también existe otra lectura, la del modo de decir popular “estar en la Luna”, o sea, no enterarse. Y en efecto, ver a esos ríos de jóvenes en busca de algo, que no saben lo que es, búsqueda que les lleva a la desinhibición sexual, a revolcarse en el barro o a la experimentación con alucinógenos, parece apuntar a un desnortamiento vital. En realidad el film cuenta con un personaje principalísimo, Tiber -en un libro escrito por él se basa la película-, se nos ofrece su mirada, la del 'descubridor', parecida a la del protagonista de Casi famosos de Cameron Crowe. Lo encarna con acierto el desconocido Demetri Martin, aunque Lee y Schamus hacen algo de trampa al ofrecernos su evolución, especialmente en el descubrimiento de su homosexualidad -tema recurrente en la filmografía de Lee-, que en la realidad ya conocía previamente. A los padres, aunque tengan rasgos esquemáticos, les insuflan poderosa vida Henry Goodman e Imelda Staunton. En cuanto a los demás, no es exagerado decir que son meros comparsas, desde el tronado veterano de Vietnam encarnado por Emile Hirsch al ex marine travestido de Liev Schreiber, pasando por el jefe de la compañía teatral vanguardista Dan Fogler, o al productor musical de Jonathan Groff. Envuelve el conjunto, como es de suponer, la música que jugó papel principal en el Festival -aunque no tanto como en Woodstock, el célebre documental de Michael Wadleigh oscarizado de 1970-, pero también la banda sonora original, muy acertada, de Danny Elfman.

5/10
X-Men Orígenes: Lobezno

2009 | X-Men Origins: Wolverine

Desde la primera entrega de la saga de X-Men se vino hablando de dedicar una sola película a su personaje más emblemático, Lobezno. Diez años después ha llegado por fin este 'spin off' sobre el mutante lobuno interpretado por el carismático Hugh Jackman, un actor que desde luego, debe parte –si no todo– de su éxito a este personaje del equipo de mutantes de la factoría Marvel. La aventura esta vez ha sido filmada por el sudafricano Gavin Hood, un director sin ninguna experiencia en este tipo de historias, pero con un prestigio labrado gracias la repercusión internacional de su película Tsotsi, ganadora del Oscar en 2005, a la que le siguió Expediente Anwar. Como bien explica el título, el argumento de la película narra los orígenes de Logan, alias Lobezno, pero ante todo se centra en su itinerario personal, en la configuración de su carácter, en el desarrollo posterior de todas sus potencialidades sobrehumanas y, por fin, en la explicación del estado confundido en que aparece por primera vez en X-Men. El núcleo de la trama estriba en la tensa relación entre él y su hermano Victor Creed (fenomenal Liev Schreiber), alias ‘Dientes de sable’, con quien ha vivido estrechamente unido desde que ambos eran unos chiquillos a mediados del siglo XIX. Y es muchos años después, a finales del siglo XX, época en que transcurre la acción, cuando un militar llamado Stryker les propone formar parte de un peculiar equipo de mutantes para realizar misiones “especiales” en servicio de Estados Unidos. Sin embargo, las misiones acaban derivando en verdaderos crímenes y asesinatos, algo que Logan rechaza completamente. La película es entretenimiento puro, ya desde los excelentes e imaginativos títulos de crédito, y quizá por eso también se agradece mucho el buen hacer de un equipo de guionistas como David Benioff (Cometas en el cielo) y Skip Woods (Hitman), que saben introducir elementos interesantes y sorprender con algún giro determinante en la historia. Así, la sempiterna lucha moral entre el bien y el mal, muy presente en la vida del protagonista, explica con eficacia las tensiones de su naturaleza mutante, un perpetuo tira y afloja entre fuerzas superiores e inferiores. Pero, además, los guionistas aciertan al hacer encarnar gráficamente esa mitad humana-racional en Lobezno, mientras que su hermano Victor se revela como recipiente perfecto de la mitad animal-instintiva. El eje principal, podría decirse entonces, es esa dualidad presente en el mundo y en la naturaleza humana, de la que los mutantes son metáfora clara. También funciona bien la parte romántica del argumento, con una emotiva y sugerente historia sobre la luna que dará nombre al héroe. El aspecto visual de la película ofrece lo esperado, con efectos especiales de una perfección técnica asombrosa. Hay una gran colección de escenas de acción apabullantes, muy variadas, pero entregadas con un ritmo equilibrado, que no olvida dar el espacio adecuado a cada personaje. Destacan seguramente los enfrentamientos entre Lobezno y Victor, de una llamativa espectacularidad, así como la lucha final en la isla. Los fans también agradecerán la introducción de célebres personajes del cómic que hasta ahora permanecían ausentes, como Deadpool (Ryan Reynolds), Bolt (Dominic Monaghan) o Agente Zero (Daniel Henney), aunque posiblemente el más recordado sea el original Gambito (Taylor Kitsch), que aquí se luce en un par de secuencias.

6/10
Resistencia

2008 | Defiance

La verdadera historia de los cuatro hermanos Bielski, en los años de la Segunda Guerra Mundial, en la Bielorrusia que los nazis se esfuerzan por conquistar. Tras el asesinato de sus padres, con la despreciable ayuda de colaboracionistas locales, Tuvia Bielski se refugia en el bosque con sus tres hermanos, asumiendo el liderato de una pequeña comunidad judía, que irá creciendo con el paso del tiempo. La supervivencia es la meta, y el enemigo no sólo es el alemán invasor, también el gélido invierno y el hambre causan estragos. Se imponen estrictas reglas: todos deberán ocupar su tiempo y realizar tareas que redunden en beneficio del grupo, de acuerdo con su conocimiento; prohibido tener niños, en esas penosas condiciones, serían una carga insoportable; hay que atenerse a una férrea disciplina. Por supuesto, atenerse a todo ello no es fácil, y surgirán los desacuerdos. Así, Zus Bielski prefiere la lucha directa con los alemanes, y abandonará al grupo para unirse al ejército ruso como partisano, experto en actos de sabotaje.Edward Zwick director se ha convertido en un auténtico especialista en filmar películas bélicas, con el notable mérito de que las acciones de combate las pueda entender hasta el espectador menos avezado: allí están para demostrarlo Tiempos de gloria, En honor a la verdad y El último samurái. El film que nos ocupa también logra incluir vibrantes escenas guerreras, como la del bombardeo del bosque, o la del grupo de soldados atrapado entre dos fuegos; la del ataque nocturno de un puesto alemán, con planos breves y ralentizados de un modo muy original, sorprende positivamente. Sin duda que la pericia del director de fotografía Eduardo Serra y la partitura musical con mucho violín de James Newton Howard contribuyen, y mucho, al buen resultado de los pasajes de guerra.Pero no sólo de buenos momentos de acción bélica vive el género, y Zwick y su coguionista Clayton Frohman saben además construir una historia razonable y humana, evitando las concesiones que podrían rebajar la realidad de que la guerra es un completo horror, que embrutece y degrada. Es cierto que al principio la larga narración avanza con un tono algo frío, poco emotivo, y que los hermanos se introducen de modo algo brusco. Pero poco a poco se van perfilando los mimbres de una historia que, aunque algo cansina, es sólida. Así, se pinta a los personajes y los dilemas que deben arrostrar, sobre todo a los tres hermanos con mayor presencia, los mentados Tuvia y Zus -Daniel Craig y Liev Schreiber, que están bien, sabiamente contenidos-, más Asael -Jamie Bell-. Y con verismo, se incluyen situaciones en que puede la sed de venganza sobre otras actitudes tan necesarias como el perdón y la compasión; a la hora de ejercer el mando, se toman decisiones muy crueles, que incluyen la muerte, y también se producen momentos en que las fuerzas flaquean; lo referente a la no-procreación tiene el contrapunto de un impactante caso límite, que introduce la necesaria humanidad en una norma muy cuestionable; la fe del elegido pueblo judío convive con la desesperanza, reflejada en la triste oración del rabino. También, con unas pocas pinceladas, las justas, se apuntan las relaciones amorosas que protagonizan los hermanos.

6/10
CSI: Las Vegas (8ª temporada)

2007 | CSI: Crime Scene Investigation | Serie TV

De nuevo los pequeños detalles ayudan a resolver casos difíciles. La octava temporada de la apasionante serie de policías forenses se inicia con Sara secuestrada, y el equipo trabajando contrarreloj para lograr su liberación. La serie es la última con Grissom de protagonista, pero a cambio tenemos nuevos fichajes como el de la nueva forense Jessica Lucas. Destaca la dirección de William Friedkin de uno de los episodios.

6/10
Los diez locos mandamientos

2007 | The Ten

Comedia de reparto coral con rostros conocidos, se divide en diez disparatados segmentos, que aunque dedicados a cada uno de los mandamientos, al final siempre acaban derivando al sexo. Que nadie espere reflexiones hondas en la línea del Decálogo del polaco Kieslowski, aquí lo que tenemos es un humor zafio a lo Judd Apatow, más que la línea estilo Monthy Python. Un narrador que sufre una crisis de pareja sirve de ligazón a las diez historias. Entre los actores se reconoce a Jessica Alba y a Winona Ryder.

3/10
El amor en los tiempos del cólera

2007 | Love in the Time of Cholera

Las novelas más reconocidas del Nobel colombiano Gabriel García Márquez son, sobre todo, "Cien años de soledad", y también "Crónica de una muerte anunciada", por su importancia en la literatura hispanoamericana. Y sin embargo, "El amor en los tiempos del cólera" es su obra más emotiva. También es una novela más adaptable al cine que los dos títulos citados, por lo que había generado grandes expectativas esta versión del británico Mike Newell, director de Cuatro bodas y un funeral, que ha demostrado cierta pericia para llevar libros a la pantalla, con Un abril encantado, Donnie Brasco y Harry Potter y el cáliz de fuego. El cineasta tenía posibilidades de romper la paradoja de que a pesar de que García Márquez estudió cine y ha sido guionista, no ha tenido mucha suerte cuando se han pasado sus mejores trabajos al cine, pues se puede decir que como mucho se salva El coronel no tiene quien le escriba, de Arturo Ripstein. El guionista sudafricano Ronald Harwood (que también ha adaptado La escafandra y la mariposa) se ha esforzado por seguir linealmente la novela y condesar en dos horas y veinte un libro de 500 páginas. Como es bien sabido, el libro narra la historia de amor entre Florentino Ariza y Fermina Daza, a lo largo de unas seis décadas. Un jovencísimo Florentino, empleado del servicio de correos, descubre a Fermina cuando acude a su casa a entregarle un telegrama a su padre. Inspirado por el amor que siente hacia ella, le escribe unas cartas sinceras, extensas y apasionadas, que logra entregarle en la clandestinidad. Gracias a ellas, logra ganarse su corazón, pero el padre sueña con casar a Fermina con un joven de buena familia, y un empleado de correos le parece ‘poco’ para ella. Cuando se entera de la relación, decide llevarse lejos a su hija. Florentino mantendrá encendida la llama del amor con la ayuda del telégrafo. No es tan fiel sin embargo el film en cuanto al tono. García Márquez usa aposta en esta novela todos los recursos de los folletines decimonónicos, que funcionan con brillantez en clave de realismo mágico. Captar esa forma única del escritor de hacer pasar por ordinario lo extraordinario es bastante difícil para un director que no sea hispanoamericano, y Mike Newel se queda bastante lejos. De esta forma, lo que queda, a ratos parece un culebrón televisivo. Newell ha contado con un presupuesto que le permite una convincente recreación del final del siglo XIX y principios del XX. Cuenta con buenos técnicos, y sobre todo, con un prometedor reparto internacional, reunido por su colaboradora habitual, la veteranísima Susie Figgis, prima del director Mike Figgis. Quien haya leído la novela convendrá en que algunos de los intérpretes van al pelo con sus personajes. Destaca la colombiana Catalina Sandino Moreno, como Hildebranda, la prima de la protagonista; la brasileña Fernanda Montenegro, que encarna a la madre de Florentino Ariza; Liev Schreiber, director de la oficina de telégrafos; y la española Alicia Borrachero, en una breve intervención como la tía de Fermina. La primera actriz, la italiana Giovanna Mezzogiorno, realiza un correcto trabajo, con la dificultad añadida de que interpreta a su personaje a lo largo de los años, de adolescente a anciana, con ayuda de una buena labor del departamento de maquillaje. Por contra, desentona el actor Javier Bardem, en una interpretación forzada, que llega a resultar esperpéntica, y que supone el mayor lastre de la película. Su personaje debe parecer un romántico enamorado, algo estrafalario, pero como sobreactúa, parece una especie de ‘freak’. Mike Newell ha fracasado en este sentido en su faceta de director de actores, al dejar que su estrella se le descontrole por completo. Resultan especialmente llamativas las secuencias de Bardem con sus amantes, que siguen su línea histriónica, dando lugar a los peores momentos del film. Subyacen, al menos, algunos temas presentes en la novela original, sobre la evolución de los seres humanos a lo largo del tiempo, y que supone una exploración del amor en sus diferentes fases. Contrapone los encuentros promiscuos de Florentino con amantes que nunca jamás llegarán a hacerle feliz, con la vida plena que vive Fermina, casada con un hombre íntegro, con el que tiene hijos, y que a pesar de algún problema y una grave crisis matrimonial, le hace feliz. Y apuesta decididamente por el romanticismo, al mostrar a un personaje enamorado para siempre.

4/10
CSI: Las Vegas (7ª temporada)

2006 | CSI: Crime Scene Investigation | Serie TV

Séptima temporada, especialmente oscura. de la célebre serie de investigadores forenses, liderados por el minucioso Grissom que aquí es sustituido temporalmente en su puesto. Que es difícil mantener el nivel de las series año tras año es innegable. Una de las que mejor lo hace es CSI: Las Vegas, la decana de los seriales sobre unidades policiales de investigación. Estamos sin duda ante la mejor muestra de este tipo de historias oscuras, plagadas de casos sangrientos y escalofriantes a los cuales ha de enfrentarse un grupo experimentado de forenses. Aquí están liderados por el carismático Gil Grissom (William L. Petersen, en el trabajo de su vida), junto a la inseparable Ca­the­rine Willows (Marg Helgenberger).  Y esta séptima temporada será más dramática que las anteriores. Grissom es sustituido durante un tiempo por Mi­chael Keppler, que tendrá que ganarse el respeto del equipo, lo cual será muy difícil. Además tendrán que enfrentarse con un asesino en serie que envía maquetas perfectas de sus crímenes.

6/10
El velo pintado

2006 | The Painted Veil

Inglaterra, hacia 1920. Kitti (Naomi Watts) es una mujer insatisfecha, presionada por un círculo familiar asfixiante para que se case pronto. El flechazo casi instantáneo que sufre el Dr. Walter Fane (Edward Norton) cuando la conoce en una fiesta, le empuja a pedirla en matrimonio. Los caracteres de ambos no pueden ser más distintos: ella es una niña mimada, nunca ha salido de su entorno, le gustan el baile y las reuniones sociales; él es un científico, bacteriólogo para más señas, concienzudo en su trabajo; es hombre tranquilo y de pocas palabras, se diría que la mayoría de las cosas que a otros importan a él le resbalan. Pese a tales diferencias, la boda se celebra, por el enamoramiento de él y los deseos de escapar de los lazos familiares de ella. Trasladados a China por la prefesión de Walter, la relación empieza a deteriorarse rápidamente, hasta el punto de que ella inicia una relación adúltera con Charlie Townsend, un hombre también casado y sin demasiados escrúpulos. Descubierta la infidelidad, Walter fuerza el traslado con ella a una zona recóndita del país, donde se ha desatado una mortal epidemia de cólera.La rica trama urdida por W. Somerset Maugham es perfectamente atrapada por el inteligente guión de Ron Nyswaner, que arranca con el matrimonio distante en medio de una jungla donde amenaza lluvia, con unos flash-backs que se deslizan con pasmosa naturalidad, para explicar cómo se ha llegado a tan insólita situación. Norton y Watts, que son además productores del film, se han sumergido a fondo en sus personajes, de modo que se entMarieiende perfectamente la desdicha de ese matrimonio que no se construyó sobre bases sólidas, lo que ha hecho que las distancias entre marido y mujer, lejos de acortarse, se agiganten. Pero surgirá la posibilidad de redención en ese lugar dejado –aparentemente– de la mano de Dios, donde Walter se refugia en su trabajo, y ella, sin nada que hacer durante todo el día, saldrá de su cascarón, viéndose afectada por el dolor que le toca palpar a su alrededor. De modo especial toca su alma el trabajo de unas monjas francesas, que realizan abnegadamente su trabajo de cuidar enfermos y atender un orfanato. No diremos que el film –ni Maugham– capta con todas sus luces el motor que para un católico supone, en la vida ordinaria, su fe; pero se acerca bastante, sobre todo en ese diálogo entre Kitti y la madre superiora donde ésta recuerda que “cuando el amor está unido al deber, eso es una gracia”. Y apuntar a que es posible reparar las grietas de un matrimonio infeliz, cuando hay esfuerzo por ambas partes, no es baladí en los tiempos que corren. John Curran (Ya no somos dos) demuestra una habilidad especial para encajar las distintas piezas del puzzle de su película. Sabe construir el drama intimista, transmite bien las angustias de la pareja protagonista. Pero además, el telón de fondo colonial y exótico es rico en contenido, nos habla de otra cultura y de los cambios sociales que están a punto de acontecer. La escena de ópera china, las trifulcas callejeras, las obras de saneamiento del agua, todo tiene un sentido en la narración, no se insertan por mero capricho, el deseo injustificado de empaque. Una preciosa fotografía, una banda sonora bella y que no se sobrepone a las imágenes, una gran recreación de época… He aquí una película de las que los estudios hacían antaño, con personajes secundarios mimados, como ese funcionario británico encarnado por Toby Jones. Sólo que en esta ocasión no hay un estudio detrás, sino el empeño de una serie de personas –entre ellas, los protagonistas– y compañías, por sacarla adelante.

8/10
La profecía (2006)

2006 | The Omen

Antaño había en Hollywood directores que eran maestros. También estaban los artesanos, que aportaban su indudable profesionalidad, para filmar cualquier historia. Se diría que John Moore ha inaugurado una nueva categoría: los clonadores. Tras revisitar en El vuelo del Fénix el clásico de Robert Aldrich, sin aportar apenas nada nuevo, vuelve a la carga con La profecía, de Richard Donner. No es exageración decir que el film es un calco del original, del que nadie debería hacer lecturas teológicas demasiado serias. Con el mismo guionista, David Seltzer, la idea es ofrecer sin rubor lo mismo, sólo que con mejores efectos especiales, y un sonido más inquietante, cara a las nuevas generaciones. Añadir copos de nieve a la escena del cementerio, o lluvia al encuentro en el puente, no parece el colmo de la originalidad. Por no hablar del prólogo y epílogo ‘vaticanos’, un cardenal explicando al Papa el cumplimiento de no se sabe qué profecía, y la agonía del Pontífice, algo grotescos. Sigue funcionando, claro está, la idea del Anticristo en forma de niño encantador, al que sus padres empiezan a temer. Y algunas escenas son ciertamente terroríficas, con un toque gore. Y el reparto funciona medianamente, aunque Liev Schreiber no es Gregory Peck, Mia Farrow parece tomarse su papel de niñera un poco en broma, y Pete Postlethwaite no cuadra como sacerdote iluminado.

5/10
El mensajero del miedo

2004 | The Manchurian Candidate

1991, durante la célebre Operación Tormenta del Desierto, de la Guerra del Golfo. El sargento Raymond Shaw y el comandante Benett Marco lideran un grupo de soldados que sufre una emboscada. Ambos son capturados por el enemigo. Diez años después, Shaw es un héroe de guerra que recibe la Medalla de Honor del Congreso. Además, es un político de éxito a punto de presentarse a las elecciones para ser elegido vicepresidente.  Por su parte, Marco no recuerda exactamente lo que ocurrió en aquel desafortunado episodio, y sufre extrañas pesadillas que le hacen suponer que les lavaron el cerebro durante el cautiverio. Todo esto le hace cuestionar si Shaw fue realmente un héroe y decide investigarle. Jonathan Demme, director de El silencio de los corderos, fracasó estrepitosamente con La verdad sobre Charlie, su desmejorado remake de Charada. Ahora vuelve a actualizar un clásico del cine de los 60, que se basaba en una novela de Richard Condon. Como suele ser habitual en su filmografía, Demme crea una atmósfera opresiva, y se apoya en actores de probada solvencia. Como es de suponer, Denzel Washington, Liev Schreiber y Meryl Streep logran dar credibilidad a sus personajes, a pesar de que la trama incluye elementos algo irreales, propios del cine de ciencia ficción. Como su predecesora, la cinta es una crítica a la manipulación electoral, los intereses ocultos, y la utilización del miedo para hacerse con el poder político. Y claramente se pueden entresacar del film paralelismos intencionados con algunas maneras de la administración Bush.

6/10
Hitler

2003 | Hitler: The Rise Of Evil

El director de la impecable versión televisiva de Juana de Arco reconstruye la biografía de otro personaje histórico, Hitler, el hombre que condujo al mundo hacia la tragedia y la locura. Repasa los momentos clave de su vida, como una infancia desgraciada, el fracaso en la universidad y la meteórica ascensión política. Junto a un elenco de reputados secundarios, destaca la capacidad de Robert Carlyle para transformarse en el monstruoso líder nazi.

4/10
Pánico nuclear

2002 | The Sum of All Fears

1973. Conflicto árabe-israelí. Un caza de Israel, que transporta una bomba atómica, es abatido. Su “explosiva” carga queda perdida en el desierto, hasta que unos tipos traficantes de armas dan con ella muchos años después. Sin saber muy bien lo que tienen entre manos, venden la bomba a precio de risa a unos neonazis que han trazado un maléfico plan: gastar su único cartucho, esa bomba, para provocar un conflicto de dimensiones planetarias que enfrente a los dos grandes superpotencias: Estados Unidos y una Rusia con problemas en Chechenia, y a la que, para colmo de males, se le muere el presidente. De las cenizas, esperan que llegue el turno del retorno al fascismo. Menos mal que anda por ahí el doctor Jack Ryan, analista de la CIA, bastante rejuvenecido si comparamos a Ben Affleck con el talludito Harrison Ford. Además el héroe de las novelas “tecnothriller” de Tom Clancy no está casado ni tiene una preciosa hijita. Para la ocasión le encontramos como soltero de oro, presuntamente temeroso de la palabra “compromiso”, lo que no acaba de gustar a su novieta Cathy, médico residente en un hospital. Y es que el chico todavía ni siquiera ha sido capaz de confesarle que trabaja para la célebre agencia del gobierno. Aunque tendrá ocasión de hacerlo cuando sea requerido por los jerifaltes de la nación: él es el máximo experto en el recién nombrado presidente ruso, el enigmático y poco conocido Nemerov. Phil Alden Robinson, director de la estupenda Campo de sueños y de la interesante Sneakers (Los fisgones), es el responsable del “lifting” a que ha sido sometido Ryan para la ocasión. Y tiene la suerte –suerte según se mire, pues los tambores de guerra que se escuchan en el mundo son para echarse a temblar– de que su trama es de rabiosa actualidad: el terrorismo practicado por grupúsculos de fanáticos incontrolados, sin respeto alguno por la vida humana. Tras el 11 de septiembre, la idea de que una bomba atómica pueda explotar en una gran urbe no es, desgraciadamente, ningún desatino. “Cambiar” de Ryan era un riesgo, pero Affleck cumple con las expectativas de tipo joven y apuesto. Además están muy bien secundado por Morgan Freeman, su mentor en la CIA, James Cromwell, el presidente americano, y Liev Schreiber, un inesperado espía con licencia para matar, que hace su papel estupendamente. Muchas escenas se pueden destacar. Pero se lleva la palma la conclusión del film, un montaje paralelo con varios asesinatos, deudor indudable de El padrino de Coppola.

6/10
Kate & Leopold

2001 | Kate & Leopold

Leopold, de sangre noble, vive en el tranquilo Manhattan de finales del siglo XIX. Kate, ejecutiva publicitaria, vive en el frenético Manhattan de principios del siglo XXI. Van a enamorarse. ¿Cómo es posible? Por una “falla temporal”, que permite a Leopold viajar a nuestros días. Ellos son Meg Ryan y Hugh Jackman, actores entre los que se establece la necesaria química, a pesar de su diferente carácter y background cultural. Esto sirve para presentar divertidos golpes de humor anacrónicos, pero también para criticar algunos de los males de nuestro tiempo. Así Kate es cínica y mal hablada, va deprisa a todas partes, se alimenta de comida basura; y, a la vez, es sincera y resuelta. Mientras que Leopold respeta a las personas (algo que se advierte a la hora de procurar la conquista de Kate), y no entiende que el trabajo de Kate (la publicidad), pueda usarse para cantar las falsas excelencias de un producto; y, al tiempo, su exquisita educación le dificulta comunicar sus auténticos sentimientos. Dando pruebas de asombrosa versatilidad, el director y guionista James Mangold pasó de la costumbrista Heavy al thriller policial Cop Land, y luego al melodrama puro y duro de Inocencia interrumpida, esa suerte de Alguien voló sobre el nido del cuco para adolescentes. Ahora prueba fortuna con la comedia romántica de aire clásico. Y lo hace dirigiendo con mismo a sus actores; entre los personajes, además de la pareja protagonistas, destaca el hermano de Kate (Breckin Meyer), uno de esos caracteres que por sí solos eleva la altura de una película.

5/10
Hamlet (2000)

2000 | Hamlet

Revisitar o no revisitar "Hamlet". Un dilema que Michael Almereyda resuelve con brillantez. Su aproximación a Shakespeare, un hombre para todas las estaciones, adapta el original... al comienzo del tercer milenio. En Nueva York el reino de Dinamarca se transforma en una empresa multinacional. A partir de ahí el crimen y el infame matrimonio de Claudio y Gertrudis, las dudas y la fingida locura de Hamlet, los amores por Ofelia... funcionan como un perfecto mecanismo de relojería. La audacia de acercar la obra de Shakespeare a la época actual, como hicieron en su día Baz Luhrmann, Richard Loncraine o Kenneth Branagh, no es en absoluto banal. Y demuestra que los temas inmortales tratados por el genial bardo son, ciertamente, eternos. Buen Trabajo de Hawke y de quien fuera hace tiempo el actor fetiche de Lynch, Kyle MacLachlan.

6/10
Ilusiones de un mentiroso

1999 | Jakob the Liar

1944. Jakob sobrevive como puede en un ghetto judío en Polonia. Un día recibe casualmente noticias frescas del frente, y todo el mundo se cree que la información procede de una radio oculta. Como tal radio no existe, y la gente le apremia, Jakob empieza a inventar noticias: consignas, el avance de los soviéticos... Esta tarea la compatibiliza con el cuidado de una niña de 10 años, que escapó milagrosamente del tren que la conducía a Austchwitz. Estamos ante el remake de un film alemán de 1975 que fue candidato al Oscar a la mejor película extranjera. La meta es dar un tono dramático y realista a la historia; una meta menos arriesgada que la pirueta tragicómica y poética de La vida es bella, pero igualmente interesante. Peter Kassovitz dirige con pies de plomo para no meter la pata y ofender a alguien por un posible tratamiento frívolo del holocausto. Y además de contar las esperanzas que Jakob transmite (curiosa paradoja en el infierno del campo de concentración: para traer esperanza, hay que mentir), se muestra de modo muy sentido la amistad entre el protagonista y una niña. La idea de que en medio del horror puede surgir lo mejor del hombre es sin duda sugerente. Robin Williams compone uno de sus "papeles serios", aunque se reserva unos cuantos momentos de humor, en los que se encuentra muy a sus anchas. Quizá el mejor es aquel en que simula poner en marcha la radio, que empieza a emitir un discurso de Churchill.

5/10
La tentación

1999 | A Walk on the Moon

1969. La familia Kantrowitz viaja como todos los años a un lugar cerca de Woodstock para pasar las vacaciones. Allí la joven Alison comenzará a iniciarse en el terreno del amor, mientras que su madre Pearl –que carga con la sensación de que se 'perdió' la juventud al quedarse embarazada a los 17 años– también flirteará y algo más a la luz de la luna. Convencional drama romántico, que reivindica los excesos de la revolución sexual de los 60 y 70, y que significó el debut en la dirección de Tony Goldwyn, actor al que vimos, por ejemplo, en la exitosa Ghost. El cuarteto protagonista, con Diane Lane a la cabeza, es el único responsable de que la historia interese mínimamente.

4/10
RKO 281

1999 | RKO 281

A ningún amante del cine se le escapa que Ciudadano Kane (o "RKO 281", el proyecto 281 de los estudios RKO) es una obra maestra. Una historia apasionante, repleta de hallazgos, de los que contribuyen a que el cine pueda considerarse, de verdad, el séptimo arte. Pero, ¿qué tal una película sobre cómo se rodó el mítico film? Esto se propone RKO 281, cuidada producción televisiva de HBO, premiada con el Globo de Oro. En 1940 Orson Welles era lo que se conoce como un 'Wonder Boy'. Con 24 años había conseguido brillar en magníficos montajes teatrales, además de conmocionar a Estados Unidos con su versión radiofónica de la novela "La guerra de los mundos", de H.G. Wells. Era inevitable que Hollywood, en plena época dorada, reclamara la presencia, para dirigir una película, del que ya era calificado como genio. El film que aquí se comenta narra la génesis y estreno de Ciudadano Kane, la historia de “un hombre que lo gana todo y pierde su alma”, inspirada en el personaje real de William Randolph Hearst, un magnate de los medios de comunicación. El desconocido Benjamin Ross ofrece un film esmerado. Se describen las presiones de Hearst y su convivencia con Marion Davis; la relación a veces tormentosa de Welles, con su guionista Herman Mankiewicz; el vértigo del poder, sufrido por el propio Welles; las audacias formales que impone al magnífico operador Gregg Toland; el repetido visionado de La diligencia de John Ford para aprender montaje y planificación. Se consigue la meta de insuflar dramatismo a la historia, de no quedarse en un relato casi documental.

6/10
Huracán Carter

1999 | The Hurricane

Película basada en la historia real del boxeador negro Rubin “Huracán” Carter, que fue a dar con sus huesos en la cárcel por un crimen que no cometió. El film mezcla con acierto dos historias que terminan cruzándose: por un lado la del boxeador, al que da vida un estupendo Denzel Washington, justo candidato al Oscar por su interpretación; por el otro, la de un adolescente negro que pese a su humilde condición goza de una beca para sus estudios, y que descubre casualmente las memorias de Huracán, escritas en la cárcel, donde habla de su vida e inocencia. Norman Jewison, que había tratado ya la cuestión racial en dos estupendas películas (En el calor de la noche e Historia de un soldado), vuelve a las andadas en un film que profundiza en la grandeza del espíritu humano, capaz de sobreponerse a las situaciones más difíciles. Bien dirigida, la película mantiene el interés en todo momento. Puestos a hacerle algún reproche, decir que a veces tiene un tonillo didáctico algo evidente; y que los tres filántropos canadienses son unos personajes algo desdibujados, cuyas relaciones y dedicación profesional no están demasiado claras. Pero el conjunto es vibrante, con una estupenda banda sonora que hace muy buen uso de la canción que el legendario Bob Dylan dedicó a Huracán.

7/10
Esfera

1998 | Sphere

Un equipo de expertos acude a investigar los restos de una nave extraterrestre, en el fondo del mar desde hace más de 200 años. Adaptación de una inquietante novela de Michael Crichton, tiene un reparto de lujo formado por los estimulantes Dustin Hoffman, Sharon Stone, Samuel L. Jackson y Peter Coyote. Dirige Barry Levinson– responsable de la excelente La cortina de humo, entre otras–, que ya estaba familiarizado con Crichton pues en su día también adaptó su best-seller Acoso.

4/10
Al caer el sol

1998 | Twilight

¿Cine negro a la antigua usanza? La película, con un tono crepuscular presente incluso en su mismo título ("twilight" significa "crepúsculo"), cumple con muchas premisas del género. Harry Ross, ex policía, trabaja como detective privado. En su último caso –devolver a Jack Ames su hija adolescente, fugada con el novio–, resultó herido. Prácticamente retirado, Harry vive en la lujosa casa de los Ames –gente del mundo del cine–, donde es una mezcla de amigo y "chico de los recados" de lujo. Harry ocupa una extraña posición en esa casa: confidente y compañero de las partidas de póker de Jack –enfermo de cáncer–, a la vez está secretamente enamorado de Catherine, su hermosa mujer. Cumpliendo un encargo de Jack, Harry se ve envuelto en un chantaje, relacionado con la extraña desaparición, años atrás, del primer marido de Catherine. Se agradece una película con el sabor del cine negro más clásico. Aunque quizá al film le falta algún punto o giro nuevos, capaces de fascinar. Un detective maduro, aficionado al alcohol, que está perdiendo facultades; un triángulo amoroso; un chantaje; unas fronteras más que borrosas entre lo que está bien y lo que está mal; y algunas sorpresas que no lo son tanto. Robert Benton (Kramer contra Kramer, Ni un pelo de tonto), con ayuda de su guionista Richard Russo, maneja con soltura estos elementos tradicionales, a los que añade sexo y violencia, más contemporáneos. Benton apuesta fuerte por sus actores y no se equivoca: todos están en su sitio, y son los que sostienen el relato. Demuestran además una muy bien llevada madurez. Paul Newman es un perfecto perdedor; Susan Sarandon encarna bien a la mujer que no se decanta con claridad por los que la pretenden; Gene Hackman da vida a un personaje incómodo, el marido; Stockard Channing es la policía veterana, que ama a Harry; y se recupera a James Garner, como antiguo detective.

5/10
Phantoms

1998 | Phantoms

La doctora Pailey viaja con su hija a Snowfield, un pequeño pueblo de Colorado. Al llegar se encuentran con la sorpresa de que todos sus habitantes han desaparecido. La culpa es de algo maléfico que se esconde en el subsuelo, capaz de adoptar terroríficas formas. Un experto en epidemias a lo largo de la historia, tiene las claves de lo que hay detrás de este horror. Adaptación de una novela de Dean R. Koontz, supuesto mago del terror. Los seguidores del género aseguran que tiene el mismo nivel que el más conocido Stephen King. El autor ha escrito el guión de un film repleto de sustos, mutaciones y sanguinolencias varias. Destaca la presencia en el la película del veterano Peter O'Toole y del más joven Ben Affleck.

4/10
Scream 2

1997 | Scream 2

Era inevitable una segunda parte de Scream. La buena noticia es el brillante resultado. El film se inicia con la sesión de estreno de una película basada en los sucesos que se relataban en Scream: la mayor parte de los espectadores contempla el film con la famosa máscara del asesino, que se regala a la entrada del cine. A mitad de proyección, en medio de los alaridos del público, se produce un horroroso crimen. Con este brillante comienzo Wes Craven y su guionista, el archifamoso Kevin Williamson, retoman las andanzas de la joven Sidney, el policía Dewey y la periodista Gale. Y consiguen combinar sustos continuos con un tono autoparódico, que arranca las risas del espectador. La película sirvió de plataforma de lanzamiento a Neve Campbell (Tango para tres, 54, Juegos salvajes).

5/10
Big Night

1996 | Big Night

Dos hermanos italianos tratan de sacar adelante un típico restaurante con comida de su país, en Nueva Jersey. Las cosas no van bien del todo, pero podrían mejorar si una comilona que están organizando, y que contará con la presencia de una célebre estrella de jazz, sale como Dios manda. Película encantadora, recuerda a otros grandes films de banquetes como el de El festín de Babette.

6/10
The Daytrippers

1996 | The Daytrippers

Eliza D'Amico cree que su matrimonio va bien hasta que encuentra en su casa un poema de amor dirigido a su marido. Su familia decide ayudarla a descubrir qué ha ocurrido. Producción independiente que supuso el debut como director de Greg Mottola (Supersalidos, Adventureland). El guión es ingenioso e inteligente, y los personajes son memorables. Además, cuenta con un amplio elenco de actores solventes.

6/10
Rescate

1996 | Ransom

Apasionante película protagonizada por el oscarizado actor australiano Mel Gibson (Braveheart). En ese caso da vida a Tom Mullen, un hombre que tiene todo lo que desea. Sin embargo la vida se le viene abajo cuando lo que más quiere, su hijo, es secuestrado. Para recuperarlo ha de acceder a entregar una fuerte suma de dinero; sin embargo, una vez planeado el rescate la operación sale mal. Tom decide entonces jugarse el todo por el todo, y para salvar al chaval, no duda en poner en peligro tanto a su hijo como a su propio matrimonio. Ron Howard es un director que sabe contar historias a la perfección; lo demostró en Willow y en Apolo 13 y ahora vuelve a hacerlo en esta película trepidante y muy humana. Mel Gibson y Rene Russo (Arma letal 3, En la línea de fuego) hacen una interpretaciones sobrias y magníficas, muy bien acompañadas de la banda sonora compuesta por el experto James Horner. Cine de acción de primera categoría.

6/10
Buffalo Girls

1995 | Buffalo Girls

Calamity Jane es una mujer que se enfrenta a los peligros del Oeste como cualquier hombre. Decide unirse a los integrantes de un circo que realizan una gira por todo el territorio. Entre los miembros de la compañía figuran nombres míticos como Bill Hickok y Buffalo Bill. Sin embargo, su experiencia no resulta del todo satisfactoria, por lo que decide juntarse con la propietaria de un burdel y lanzarse a la aventura para convertirse en personas independientes. Tras el éxito de varias películas del oeste como Sin perdón o Bailando con lobos, los años 90 vieron el resurgir del género, y una nueva tanda que incluyó títulos como Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp. En un intento de aprovechar el tirón comercial del cine del oeste, el realizador Rod Hardy lo mezcló con la trama de otro de los grandes éxitos de la época, Thelma y Louise. Así, presenta a sus dos heroínas como unas precursoras del feminismo que intentan sobrevivir en el ambiente violento donde tienen lugar sus peripecias. Así, la película se anunció como ‘el primer western que presenta el oeste americano vivido por las mujeres de su tiempo’. Del ilustre reparto destaca la ambivalente Anjelica Huston, hija del realizador John Huston.

4/10
The Sunshine Boys

1995 | The Sunshine Boys

Willie Clark y Al Lewis formaban una exitosa pareja de cómicos. Años después de separarse, se reúnen para volver a trabajar juntos. Adaptación de una obra de Neil Simon con reparto de lujo.

4/10
Todo está iluminado

2006 | Everything Is Illuminated

Singular, conmovedora e inclasificable película, acerca del joven judío estadounidense Jonathan Safran Foer, que emprende un viaje a Ucrania en busca de la mujer que salvó tiempo atrás la vida de su abuelo, perseguido por los nazis. Las peculiares manías de Jonathan –que recoge recuerdos de todos los lugares por los que pasa, y los guarda cuidadosamente en bolsitas de plástica, como si fueran pruebas del escenario de un crimen– y su desconocimiento del idioma ucraniano o ruso, dan pie a más de una escena surrealista, donde tienen su parte los perplejos guías del joven. Resulta, por ejemplo, delirante, el momento en que Jonathan trata de explicar que es vegetariano. El film se basa en una novela escrita precisamente por Jonathan Safran Foer. Como el homónimo protagonista del film, también él buscó a la salvadora de su abuelo. Y aunque no la encontró en su viaje a Ucrania, aquello le inspiró para inventar la historia que cuenta la película. Ésta sirve además para que, poco a poco, Elijah Wood se desprenda de la pesada carga de haber encarnado a Frodo en la trilogía de El Señor de los Anillos. El film, notabilísimo debut tras las cámaras del actor Liev Schreiber, es por momentos muy divertido, con escenas de enorme emotividad, y encierra la bella enseñanza de que cada persona es también su pasado, su historia, sus ancestros, de los que nunca debe olvidarse. La fotografía es preciosa, con planos muy imaginatvos y a veces portentosos, como los del campo de girasoles, y la música de aires cosacos que acompaña sempiternamente a las imágenes es encantadora.

7/10
Todo está iluminado

2006 | Everything Is Illuminated

Singular, conmovedora e inclasificable película, acerca del joven judío estadounidense Jonathan Safran Foer, que emprende un viaje a Ucrania en busca de la mujer que salvó tiempo atrás la vida de su abuelo, perseguido por los nazis. Las peculiares manías de Jonathan –que recoge recuerdos de todos los lugares por los que pasa, y los guarda cuidadosamente en bolsitas de plástica, como si fueran pruebas del escenario de un crimen– y su desconocimiento del idioma ucraniano o ruso, dan pie a más de una escena surrealista, donde tienen su parte los perplejos guías del joven. Resulta, por ejemplo, delirante, el momento en que Jonathan trata de explicar que es vegetariano. El film se basa en una novela escrita precisamente por Jonathan Safran Foer. Como el homónimo protagonista del film, también él buscó a la salvadora de su abuelo. Y aunque no la encontró en su viaje a Ucrania, aquello le inspiró para inventar la historia que cuenta la película. Ésta sirve además para que, poco a poco, Elijah Wood se desprenda de la pesada carga de haber encarnado a Frodo en la trilogía de El Señor de los Anillos. El film, notabilísimo debut tras las cámaras del actor Liev Schreiber, es por momentos muy divertido, con escenas de enorme emotividad, y encierra la bella enseñanza de que cada persona es también su pasado, su historia, sus ancestros, de los que nunca debe olvidarse. La fotografía es preciosa, con planos muy imaginatvos y a veces portentosos, como los del campo de girasoles, y la música de aires cosacos que acompaña sempiternamente a las imágenes es encantadora.

7/10

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