IMG-LOGO

Biografía

Dennis Boutsikaris

Dennis Boutsikaris

Dennis Boutsikaris

Filmografía
Better Call Saul (4ª temporada)

2018 | Better Call Saul | Serie TV

Cuarta temporada de las andanzas del abogado Jimmy McGill en la serie spin-off precuela de Breaking Bad, a cuyos hechos se va acercando paulatinamente. Va cobrando tintes más oscuros en lo relativo a la personalidad de su protagonista tras la trágica muerte suicida de su hipocondríaco hermano Chuck, Jimmy se encuentra sumido en algo muy parecido al desencanto. Jimmy ha tenido que renunciar temporalmente a las leyes por su suspensión temporal, así que quiere emplear en cambio su proverbial labia para convertirse en vendedor, pero algo se ha roto en su interior, en su afición a una picaresca propia de boy-scout. Cuando trata de conseguir un puesto en una compañía de fotocopiadoras, estalla al darse cuenta de lo fácil que resulta embaucar a las personas, y la frecuencia con la que el ser humano parece incapaz de detectar y valorar la bondad del prójimo, sus cualidades más valiosas. Algo comparable le ocurre a Mike Ehrmantraut, al que Gustavo Frint asegura un puesto tapadera como asesor de seguridad para pagarle ciertos servicios prestados ilegalmente, cuando a él le gustaría en verdad sacar a la luz los muchos agujeros de esas empresas, que podrían ser víctimas de timos, estafas y robos con suma facilidad. En el negocio de narcotráfico que mueve bajo la tapadera de “Los Pollos Hermanos”, el coma de Héctor Salamanca puede suponer una oportunidad para ocupar una posición privilegiada. A Mike le tocará supervisar la construcción de unos laboratorios bajo tierra en el desierto de Nuevo México, de los que se encarga un ingeniero alemán con su equipo, a los que va a tocar vivir una temporada sin salir al exterior. De nuevo la serie creada por Vince Gilligan y Peter Gould presenta unos guiones y personajes de hierro, en que conviven el drama y el humor en el gran escenario de la tragicomedia humana en que consiste el mundo. Llama la atención la cantidad de matices y vida interior que pueden presentar Jimmy y compañía, donde el reparto sabe que tiene unos personajes que son una perita en dulce, y aprovechan para lucirse sin histrionismos, se adaptan a sus roles como el guante a la mano. Como le ocurrió a Bryan Cranston con Walter White, Bob Odenkirk sabe que con Jimmy/Saul tiene al personaje de su vida, y lo aprovecha con inmenso talento. La temporada va "in crescendo", con las dudas acerca de si la relación de Jimmy con Kim podrá resistir, pues en ella sigue latiendo una bondad que en él cada vez se va trocando más en cinismo. El clímax de la temporada en el último capítulo, con el intento de Jimmy de recuperar su título de abogado, y los esfuerzos de Mike por arreglar una "fisura" en la construcción del laboratorio, es sencillamente formidable.

8/10
El secreto de la casa Blake

2015 | The Inherited

Eve se ha casado con un hombre maravilloso, Tom. Ahora se mudará con su marido a la casa en donde él vivió con su primera esposa, la cual lamentablemente falleció bajo horribles y extrañas circunstancias. En su nuevo hogar Eve entrará poco a poco en una espiral de sospecha y locura cuando comence a descubrir la verdad sobre la anterior esposa de Tom. Discreta película de terror psicológico protagonizada y escrita por la joven Jenn Liu.

3/10
Freeheld, un amor incondicional

2015 | Freeheld

Típica producción de Hollywood, convencional en su planteamiento y desarrollo, con un puñado de actores de tirón popular, hecha, sí, con oficio, y de vocación claramente comercial en su apartado sensiblero. Navega con las velas desplegadas y el viento ideológicamente a favor, al vender una idea políticamente correcta, apoyada por un grupo de presión con tal influencia que quien cuestiona mínimamente sus planteamientos corre el riesgo de ser tachado de homófobo o intolerante, o tal vez algo peor. Está claro que Freeheld responde al paradigma, por su apoyo al matrimonio gay, que recibió el espaldarazo del Tribunal Supremo de los Estados Unidos poco antes del lanzamiento del film. El modelo de Peter Sollett es Philadelphia, la cinta que dirigió hace dos décadas Jonathan Demme sobre un homosexual con sida al que sus jefes ponen de patitas en la calle; por si hay dudas, ambas cintas comparten guionista, Ron Nyswaner. Aquí se parte de una historia real ocurrida en Nueva Jersey, la de la condecorada agente de policía Laurel Hester, enamorada de una mujer mucho más joven que ella, Stacie Andree, mecánica en un taller. Pareja de hecho, cuando a la primera le diagnostican un cáncer en fase terminal, solicita a las autoridades municipales de las que depende laboralmente que la pensión que correspondería a su cónyuge vaya a parar a Stacee. La aplicación estricta de la ley no lo permite, por lo que con el apoyo de un compañero policía y activistas gays se tratan de enmendar las cosas, mientras la enfermedad progresa. El espectador inevitablemente empatiza con la pareja, y es que en semejante trance tener que discutir por cuestiones económicas parece penoso, como afirma Stacee en su alegato final. Estamos ante un film de “main stream”, que busca al público general, con el deseo de que comprenda a gays y lesbianas; de ahí la decisión de no incluir en absoluto escenas gráficas, al estilo La vida de Adèle. Más o menos habilidoso, también tiene aspectos grotescos, sobre todo con Steve Carell de activista gay que trata de dar un contrapunto humorístico y parece algo pasado de rosca; tampoco es muy hábil el simplista argumento de un sacerdote episcopaliano para dar su bendición a los homosexuales; en cambio Michael Shannon encarna bien algunas virtudes como la compasión y la lealtad. En fin, que el potencial público del film no debe esperar demasiadas honduras, y sí algo cercano al panfleto, servido con el trabajo de dos grandes actrices, Ellen Page –también productora, y que confesó hace cosa de un año su lesbianismo– y sobre todo la todoterreno Julianne Moore, que tras el alzheimer del año pasado en Siempre Alice, en esta ocasión ha pasado a padecer otra grave dolencia, un cáncer.

4/10
El legado de Bourne

2012 | The Bourne Legacy

Después de que el programa de espionaje Treadstone, del que era pieza clave Jason Bourne, escandalizara a la opinión pública, las agencias secretas de Estados Unidos quieren enterrar –o al menos, “hibernar”– todos sus planes de dudosa legalidad. Uno de ellos es el programa Outcome, que ha creado agentes prácticamente superinvencibles, con su cerebro y su cuerpo hiperestimulados, aunque al precio de depender de unos fármacos. Como elefante en una cacharrería, los hombres liderados por coronel retirado Byer eliminan a todos los agentes y científicos relacionados con el programa. ¿A todos? ¡Noooo! Sobreviven el duro agente Aaron Cross y la doctora Marta Shearing, que deben emprender una vertiginosa carrera hacia delante para eludir a sus perseguidores. Cuarta entrega de la saga Bourne, El legado Bourne encaja a la perfección en la saga ideada inicialmente por el novelista Robert Ludlum, y que en cine había contado con los directores Doug Liman y Paul Greengrass, y el protagonismo de Matt Damon. Tras la renuncia de Greengrass y Damon a seguir con nuevas películas, el guionista de los anteriores filmes, Tony Gilroy, se apoya en sus hermanos, los gemelos Dan Gilroy –coguionista– y John Gilroy –editor– para lograr la deseada continuidad. Y sí, verdaderamente hace honor al título, Jason Bourne deja un legado que permite prescindir de él... o recuperarle, si un día Damon se arrepintiera de su decisión. Hay un grandísimo trabajo de producción, Frank Marshall y compañía, buen ejemplo de lo que es capaz Hollywood cuando da lo mejor de sí. Tony Gilroy había demostrado su capacidad para dirigir en Michael Clayton, y tiene suficientemente probado que las historias sobre conspiraciones gubernamentales le sientan como un guante. En El legado Bourne maneja además muy bien esa idea del olvido del “factor humano” y el sentido moral en el trabajo de algunos que se autodenominan “patriotas”, pero que tienen en muy poco la dignidad de la persona humana, los individuos pueden ser prescindibles. Quizá una asignatura pendiente de Tony era probar que podía dirigir escenas de acción, y desde luego la nota que saca en El legado Bourne es sobresaliente: el ritmo es trepidante en todo momento, con momentos tan adrenalíticos y de suspense como la caza en Alaska, la locura en el laboratorio secreto o la persecución interminable de motocicletas en Manila. Además, trucos del buen guionista, sabe introducir giros ingeniosos en los momentos adecuados, o dotar de una gran seguridad y aplomo a Cross, bien interpretado por el relevo de Damon, por así decir, Jeremy Renner. También demuestra gran nivel interpretativo Rachel Weisz, que bien podríamos definir como una Hipatia trabajando para la CIA, si se nos permite la alusión a la protagonista de Ágora, ese personaje dedicado en cuerpo y alma a la ciencia de la cinta de Alejandro Amenábar. El resto del reparto está perfectamente escogido, incluso los actores con papeles pequeños pero importantes, pensamos en Louis Ozawa Chagchien, ideal para un personaje tipo Terminator.

8/10
Almas condenadas

2009 | My Soul to Take

El veterano especialista en terror Wes Craven estuvo cinco años sin rodar un largometraje tras Vuelo nocturno. Antes de recuperar el éxito con Scream 4 en 2011, rodó en 2010 esta cinta, que sin embargo no tuvo una buena acogida ni críticas positivas. El protagonista es Adam 'Bug' Hellerman, joven estudiante de instituto que nació el día en el que en su ciudad, Riverton, murió supuestamente el Destripador, un despiadado asesino. El día en el que cumple 16 años, alguien le persigue a él y a los otros 6 chicos que también están de aniversario. Wes Craven rueda una cinta de terror protagonizada por adolescentes, que remite a sus películas Scream y Pesadilla en Elm Street. La presentación del asesino en serie en la secuencia inicial resulta impactante, y Craven dosifica la intriga, de forma que logra sorprender en algún momento. Además, se agradece cierto esfuerzo del propio Craven, también guionista, por apartarse de los tópicos del género 'slasher' (cintas de adolescentes que van muriendo a manos de un asesino). Pero la trama no tiene tirón, y los personajes resultan insulsos, de forma que el film acaba resultando aburrido. El reparto se esfuerza, sin ser memorable. Destaca la presencia como secundario de Denzel Whitaker, que no es hijo de Forest Whitaker, aunque éste interpretó a su progenitor en The Great Debaters.

4/10
W.

2008 | W.

En Nixon, Oliver Stone retrató a un presidente estadounidense marcado por la sombra de Kennedy, que había sido mucho más popular que él, y le había vencido en las elecciones. En esta ocasión lleva al cine la vida de George W. Bush, otro presidente también acomplejado –según se le muestra en el film– por otro antecesor, que en este caso es George H.W. Bush, su propio padre. Stone hace mucho hincapié en las reprimendas de Bush Sr. a su vástago, hasta el extremo de que éste llega a tener pesadillas con él. También apunta que se siente muy celoso de que su padre parezca tener como favorito a su hermano Jeb. Y explica que en parte su empecinamiento con la guerra de Irak se debe a que Bush quería derrocar a un Sadam Hussein que su padre dejó en el poder tras derrotarle y expulsar a sus tropas de Kuwait en 1991. Contra todo pronóstico, Oliver Stone desconcierta un poco porque se esperaba que el polémico director de JFK y Comandante (sobre Fidel Castro) arremetiera sin piedad contra un presidente que ha combatido de forma regular en sus declaraciones públicas. Y sorprende agradablemente que, a pesar de sus divergencias políticas, Stone no cargue radicalmente contra él, sino que hace un esfuerzo por entenderle, y por explicar sus acciones. Por curioso que parezca, presenta a Bush como un buen hombre, honesto y esforzado, a pesar de su torpeza al hablar y sus problemas con el alcohol, un error de juventud. Viene a reconocer el cineasta que Bush es un hombre de sólidos principios e ideales, religioso convencido, enamoradísimo de su mujer, que luchó con tenacidad para ser elegido gobernador de Texas, en el 94, con todo en contra suya. El punto fuerte de la cinta son los actores. Algunas caracterizaciones son asombrosas, como la de Josh Brolin, que si bien no parece tan inspirado como en No es país para viejos, se esfuerza notablemente y por momentos parece el propio Bush. Se lucen especialmente el veterano James Cromwell como su progenitor, Elizabeth Banks –Laura Bush, su esposa– y una transformada Ellen Burstyn –Barbara Bush, madre del protagonista–. Richard Dreyfuss es un convincente Dick Cheney, aunque su personaje parece tratado de modo maniqueo, pues queda como un manipulador ansioso por quedarse con el petróleo de Irak. Sorprende visualmente muchísimo Thandie Newton, que gracias a una excelente labor de los maquilladores recuerda muchísimo a su personaje, Condolezza Rice, si bien no tiene demasiado papel en la cinta. Por otra parte, alguna elección se antoja desafortunada, como en el caso de Ioan Gruffudd (Mr. Fantastico en Los 4 fantásticos) escogido para una breve interpretación de Tony Blair. Juega en contra del film el hecho de que Oliver Stone –cuyos movimientos de cámara en cintas como Wall Street eran muy brillantes– haya rodado esta con una puesta en escena muy académica, cercana al de las producciones televisivas de segunda categoría. Además, el metraje (129 minutos) se antoja excesivo para una trama que no aporta ninguna teoría de la conspiración al estilo JFK, ni ninguna novedad sustancial, sino que se limita a repasar asuntos que han ocupado las portadas de los diarios en los últimos años. Desde luego, es una obra muy menor en la filmografía del veterano director.

5/10
Sobrevivir a Picasso

1996 | Surviving Picasso

Drama biográfico sobre la figura del pintor español Pablo Ruiz Picasso. Anthony Hopkis encarna a este personaje que como casi todo genio, tuvo una compleja vida personal y profesional. Vestuario, maquillaje y peluquería consiguieron que Hopkins luciera como el pintor, aunque no se trata de uno de los trabajos más memorables del actor como tampoco lo es del director James Ivory.

4/10
Una pandilla de lunáticos

1989 | The Dream Team

Comedia bastante buena, aunque pasó desapercibida en su momento, sobre las peripecias de cuatro tipos que escapan de un hospital psiquiátrico y se hacen pasar por médicos. Durante una noche en la ciudad de Nueva York consiguen su propia terapia de libertad, cambiando sus vidas para siempre. Estupendos gags (parodia de Rain Man incluida), cierto grado de melancolía y una reflexión sobre quiénes son realmente los cuerdos, donde sobresalen sus cuatro protagonistas: Christopher Lloyd, Peter Boyle, Michael Keaton y Stephen Furst. Está dirigida por Howard Zieff, todo un especialista en la comedia en títulos como Combate de fondo (1979), La recluta Benjamin (1980) y Mi chica (1991), aunque su mejor título es Infielmente tuya (1984), donde Dudley Moore era un director de orquesta obsesionado por los celos hacia su esposa Nastassja Kinski.

6/10
Nuestros maravillosos aliados

1987 | Batteries Not Included

Original y entrañable película de ciencia ficción. Un desalmado agente de seguros decide arramblar con una deteriorada comunidad de vecinos para poder deshacerse de los últimos cinco inquilinos del inmueble. Los pobres dueños se encuentran casi en la calle y sólo un milagro podrá salvarlos del desastre. Sin embargo, una noche, unas extrañas criaturas venidas del espacio se introducen por las ventanas y comienzan a cambiar el estado de las cosas gracias a sus maravillosos poderes mágicos. La película narra lo que significa para la vida de un anciano matrimonio, interpretado por Hume Cronyn y Jessica Tandy (Paseando a Miss Daisy), la venida de estos fantásticos seres galácticos. Con unos inmejorables efectos especiales, esta película da un nuevo giro en el cine de ciencia ficción al dar a la personalidad de los extraterrestres una gran dosis de ternura y humanidad.

6/10

Últimos tráilers y vídeos