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Biografía

Dominic West

Dominic West

50 años

Dominic West

Nació el 15 de Octubre de 1969 en Sheffield, York, Reino Unido
Filmografía
Desplazados

2020 | Stateless | Serie TV

Interesante miniserie australiana, una de cuyas creadoras e impulsoras es la actriz Cate Blanchett, que se reserva además un rol secundario. Se inspira en hechos reales, sobre todo lo ocurrido a una tal Cornelia Rau, para abordar de modo poliédrico y con matices el drama de la inmigración y los refugiados, recogiendo múltiples puntos de vista, a través de personajes muy bien dibujados, un auténtico regalo para los actores que los interpretan. La historia es muy coral, aunque dando más peso a cuatro personajes, Sofie, Farid, Cam y Claire. Con acierto se nos muestra cómo la alienación y la frustración pueden anidar en las personas que viven en las sociedades acomodadas, no solo sufren las que pasan mil penalidades para tratar de alcanzar la “tierra prometida”, dejando atrás la propia patria para quedar luego en la tierra de nadie de recintos de confinamiento. Hay detrás del relato buena sensibilidad femenina, no en balde los guiones los firman Elise McCredie y Belinda Chayko, mientras que detrás de la cámara de los seis episodios se encuentran Emma Freeman y Jocelyn Moorhouse. Así, seguimos a Sofie Werner, azafata de avión infeliz, presionada por su padres para asentarse, y que busca el equilibrio en una secta de autoayuda que le va a hacer más mal que bien; a la familia afgana encabezada por Farid, que huye de la persecución talibán con su esposa y dos hijas; a Cam, que buscando un mejor futuro para su familia, acepta el trabajo de guardián en un campo de refugiados; a la recién nombrada supervisora del campo Claire, que se supone que llega para sacar el lugar de los medios, los activistas denuncian continuamente abusos; y a muchos personajes, como un periodista, la burócrata jefa de Claire, el responsable de seguridad del campo y otros guardianes, una mujer que cultiva un huerto, la hermana activista de Cam; el jefe de la secta Gordon y su hermana Pat; y diversos refugiados. Todo ayuda a dar una “foto” bastante completa y matizada de la situación, donde incluso puedes entender el punto de vista de los innegables villanos, sus vicios y debilidades.

7/10
Brassic

2019 | Brassic | Serie TV

Lancashire, al norte de Manchester. Vinnie, bipolar que reside en un vagón de tren abandonado en el bosque, pasa la mayor parte del día con sus amigos, sobre todo con el aparentemente brillante Dylan, aunque la novia de éste, Erin, trata de convencerle para que se fugue con ella y su hijo de una relación previa, Tyler, en busca de una nueva vida. Pero también, Vinnie dedica el tiempo al resto de sus amigos, como el adicto a los kebab Cardy, el serio Ash, y Tommo, que dirige un oscuro negocio sexual. Mientras el grupo trata de sobrevivir con todo tipo de chanchullos ilegales, como el cultivo de marihuana, Vinnie sufre una tremenda depresión por lo que intenta suicidarse arrojándose desde un puente. Pero en el último momento le disuade un lugareño que pasaba por el lugar, por lo que acude a su médico en busca de ayuda. El habitual actor Joseph Gilgun, que padece el mismo trastorno que su personaje, protagoniza esta comedia que él mismo ha creado, plasmando algunas anécdotas de su propia vida, con ayuda de Daniel Brocklehurst, que ha escrito capítulos de series británicas como Shameless. Recuerda a aquélla, pero también a la película Trainspotting, al retratar a jóvenes sin perspectivas, de clase baja, relacionados con las drogas, que ponen en marcha las ideas más peregrinas para buscarse la vida. Retrata sobre todo a la generación perdida, que teóricamente creció sin oportunidades de salir adelante, pero en el fondo parece que se les culpa a ellos mismos de su falta de futuro, pues la actitud general contrasta con la de un personaje, Erin, que estudia en la Universidad y trata de labrarse un porvenir. Se muestran todo tipo de realidades a la orden del día, desde la de Erin, joven que ha tenido un embarazo no deseado, hasta la de un homosexual que vive en una comunidad gitana. Al igual que otras ficciones rodadas en Reino Unido en la actualidad, como Fleabag, al principio desconcierta por su humor salvaje de tintes negros, y su tratamiento descarnado del sexo, para después mostrar la otra cara de la moneda: el dramatismo de la situación. Quizás sus capítulos de 45 minutos se hagan un poco largos, cuando los de las comedias tienden a durar como mucho treinta. Pero tiene mérito que se empatice poco a poco con sus protagonistas, estrafalarios pero en el fondo muy humanos. Gran parte del mérito debe atribuírsele a los actores, como el citado Gilgun, especialista en macarras, en títulos como el film This is England, donde dio vida al líder de un grupo de ‘skinheads’, o Dominic West, el detective irlandés visto en The Wire (Bajo escucha), que aquí encarna a un doctor obsesionado con sus conquistas femeninas.

6/10
Colette

2018 | Colette

Biopic sobre la escritora bisexual francesa Sidonie-Gabrielle Colette (1873-1954), más conocida sencillamente como Colette. Sigue su trayectoria desde su etapa en la campiña de la Borgoña, donde vive en la casa de sus padres, hasta el momento en que se independiza completamente de quien sería su primer marido, el libertino Henry Gauthier-Villars, que escribía novelas populares bajo el apodo de Willy, y que de hecho firmó con este nombre las primeras obras de Colette, la saga de Claudine, de trazos autobiográficos, a los que el cónyuge añadía un poco de picante para hacerlas más atractivas al gran público. Dirige la película Wash Westmoreland (Quinceañera, Siempre Alice), que la coescribe con quien fuera su cónyuge gay, Richard Glatzer, fallecido en 2015, y con Rebecca Lenkiewicz, coguionista de Ida. Se beneficia de un gran esfuerzo de producción propio de una obra "de amor y lujo", con un cuidado reparto donde sobresale Keira Knightley como la protagonista, y de un estilo de narración clásico, donde se procura cierta contención a la hora de mostrar la promiscuidad sexual de los personajes. El film se inscribe de lleno en el laberinto, de momento sin salida, de la postmodernidad, convirtiéndose en un heraldo más de la causa de la ideología de género y de la libertad para elegir el estilo de vida que cada uno quiera llevar, sin los corsés que vendrían a ser las convenciones sociales, las cosas tienen el sentido que los individuos quieran darles personalmente con sus elecciones, más allá del bien y del mal, procurando asumir las responsabilidades mínimas, lo que cuenta es el yo, los demás y su posible infelicidad consecuencia de las propias acciones no importan. En tal sentido, aunque el film incluye muchos hechos reales de la vida de Colette –su primer matrimonio, el compartir amante femenina con el marido, su affaire con la marquesa de Belboeuf, su andadura teatral...–, está lejos de entregar una foto completa de la escritora, pues podría extraerse la errónea conclusión de que con la marquesa encontró la estabilidad y el amor de su vida, cuando tuvo otros dos maridos y una hija.

5/10
Tomb Raider

2018 | Tomb Raider

La joven Lara Croft se gana la vida como repartidora de un restaurante. Para sacarse un dinerillo extra participa en una extraña competición callejera de bicicletas, pero acaba detenida por la policía. Pagará la fianza Ana Miller, antigua socia de su padre, el desaparecido Richard. Le advierte de que firme unos papeles para darle oficialmente por muerto, pues en caso contrario podría tener problemas con la herencia. Tras aceptar a regañadientes, la muchacha recibe la llave de la oficina de su progenitor, donde encontrará una grabación donde éste detalla lo que estaba investigando cuando no se volvió a saber de él… Resulta tentador tirar del hilo para averiguar más detalles, lo que implica viajar a Hong Kong… Angelina Jolie protagonizó en 2001 la versión cinematográfica del exitoso videojuego Tomb Raider, en un film demasiado ligero, pero que por el tirón del personaje central entre los adictos a las consolas, dio dinero. Por esta razón, no tardó en llegar una secuela, Tomb Raider, la cuna de la vida, de 2003, de similar calidad. Tres lustros después toma la alternativa otra actriz, nada menos que la sueca Alicia Vikander, ganadora del Oscar por La chica danesa. Demuestra una mayor solvencia que su famosa predecesora, por lo que le otorga más humanidad a su personaje, parece más real, se percibe alguna debilidad… Y eso que sobre el papel, pese a que se nota el esfuerzo por describirla mejor, tampoco está muy dibujada. El aún poco conocido realizador noruego Roar Uthaug (La montaña mágica) logra que sus secuencias estén mejor integradas en una mínima trama que las de los filmes de la década anterior, donde se sucedían sin motivo. Y aunque algunos momentos suenan a refrito poco inspirado de las peripecias de Indiana Jones, otras veces se consigue cierta frescura, sobre todo en la carrera ciclista del arranque. Cuenta con algún secundario ilustre, como Kristin Scott Thomas y Derek Jacobi, que sin embargo, casi ni aparecen en el metraje. La disfrutarán los ‘jugones’ por sus homenajes al original, por ejemplo el que ofrece la secuencia de los títulos de crédito.

5/10
Les misérables

2018 | Les misérables | Serie TV

The Square

2017 | The Square

Christian es el conservador jefe del X-Royal Museum de Estocolmo, centro de arte contemporáneo de referencia. Divorciado, con dos hijas pequeñas, su vida transcurre ordenadamente en torno a su trabajo, aplicar los fondos, aprobar y planificar las exposiciones, etc. En plena preparación de una de ellas, denominada The Square, que pretende concienciar acerca de la insolidaridad social, Christian es víctima de un timo en plena calle y le roban la cartera y el móvil. Intentará recuperarlos. Impactante película escrita y dirigida por el sueco Ruben Östlund, que ya sorprendió con su anterior film, Fuerza mayor, con el que cosechó varios premios, aunque ninguno tan excelso como el conseguido con The Square, nada menos que la Palma de Oro en Cannes. El cine de Östlund es desde luego poderoso, moderno en estilo narrativo y actualísimo en cuanto a temática, donde disecciona los males de las sociedades avanzadas, siempre con un punto de humor que expone al desnudo sus contradicciones. Como ya hiciera en la película precedente, Öslund incide aquí en la hipocresía que invade a los seres humanos, especialmente a los habitantes privilegiados de los países ricos, presas de un rampante individualismo, quizá aún más señalado en las tierras nórdicas, donde una cosa puede ser lo que se vive, otra lo que se piensa y otra incluso lo que impone la opinión pública o los medios de comunicación. En The Square esa dicotomía se expresa acendradamente en la disciplina artística, un mundo –el del arte contemporáneo– siempre susceptible de ser tachado de falso, una invención fraudulenta de los intereses humanos donde con frecuencia se da gato por liebre, como también ocurre en el sexo sin amor o en los dictámenes de lo políticamente correcto. Ese “buenismo" insensato da lugar a verdaderas ridiculeces. Que un memo haciendo el mono sea considerado arte por la intelectualidad entendida habla a las claras de los extremos de estupidez alcanzados, algo que Östlund critica con acidez en una escena sobrecogedora que produce casi terror. Pero, aunque todo el film viene teñido de una atmósfera más o menos inquietante, con situaciones que rozan el surrealismo, el enfoque del director destila ante todo un humor heterodoxo derivado de la extrañeza ante lo que experimentan los personajes: esas intervenciones durante la entrevista del artista, el desagradable asunto del condón, el anuncio del menú, la notoria pataleta del chico en la tienda, etc. Por lo demás, gusta Östlund de revestir a sus personajes de cierto patetismo, de insistir en que el ser humano no es más que un ser insignificante, por mucho que se afane en darse importancia. El actor danés Claes Bang logra transmitir esas limitaciones con eficacia, mientras que los más conocidos Elizabeth Moss y Dominic West aportan un gran aplomo en sus leves apariciones.

6/10
Money Monster

2016 | Money Monster

La crisis económica golpea y el cine no es ajeno a esa realidad, como ha quedado suficientemente claro con películas oscarizadas como La gran apuesta o Margin Call. Pero las finanzas son algo más que un entramado de valores bursátiles, sobre todo cuando esos mercados afectan al ciudadano de a pie, a personas de carne y hueso, y no tanto a grandes corporaciones empresariales. Por eso Money Monster parte de una premisa que todos podemos comprender: la desesperación de una persona que ve cómo se esfuman todos sus ahorros de la noche a la mañana y que no tiene a quién acudir para pedir explicaciones. Sencillamente esas cosas pasan, se nos dice a menudo. Es el riesgo del juego económico, de la oferta y la demanda, de los algoritmos bursátiles, etc. Ante esta situación dramática, Kyle, un joven que ha perdido 60.000 dólares invertidos en una empresa llamada Ibis, se planta en medio del plató neoyorquino de un programa económico de gran éxito llamado Money Monster, presentado como si fuera un espectáculo de circo por el histriónico Lee Gates, quien pone al día de la situación económica, las cotizaciones, las alzas, las bajas, y da los consejos pertinentes a los espectadores. Pistola en mano, Kyle amenazará a Lee y tras ponerle un chaleco-bomba pide hablar con el presidente de Ibis. Tras el shock inicial, la directora del programa, Patty Fenn, junto con los técnicos y cámaras mantendrán en antena la emisión y tratarán de responder a las peticiones de Kyle. Nunca antes la actriz Jodie Foster había demostrado tanta madurez tras las cámaras. Cinco años después de rodar El castor entrega esta más que interesante película que vuelve a poner el dedo en la llaga del sistema económico de los países occidentales. Pero, al contrario que otras películas sobre el tema, aquí el metraje se pasa en un suspiro. Funciona la triple repartición de líneas narrativas ideada por el equipo de guionistas: mientras tiene lugar el asalto en el plató, seguimos a su vez los planes policiales y las investigaciones propiamente empresariales sobre las causas económicas del desastre. El modo en que Foster combina estas acciones paralelas es perfecto y logra insuflar intriga propia a cada subtrama. Además de la ambiental música televisiva de Dominic Lewis, el ritmo –la acción tiene lugar en tiempo real– se vale sabiamente además del recurso del pinganillo: la voz de la directora del programa va dando instrucciones ocultas a su presentador, al tiempo que va repartiendo tareas a diestro y siniestro como un director de orquesta. Por eso, ante este soberbio despliegue, podría achacársele al film un desenlace que quizá no está a la altura de los visto previamente. Tiene la película mucho de denuncia, y también aletea en su colofón cierto derrotismo. Algo falla en el sistema si el fraude, el robo, el engaño, pueden quedar impunes cuando hablamos de desfalcos económicos a gran escala. Algo, dice Money Monster, en donde los medios de comunicación tienen su parte de responsabilidad, aunque también puedan servir a la sociedad como altavoces de la injusticia. Por eso este film es también un espléndido homenaje a la profesión periodística, y especialmente al mundo de la televisión, también en su parte de espectáculo (es fácil ver conexiones con películas como Network o Mad City), con tantos operarios anónimos que logran que la información llegue a los televisores. Money Monster engancha también sin duda gracias al genial reparto. George Clooney tiene un carisma que se sale de la pantalla y borda su personaje del presentador Lee Gates, un caradura vanidoso para quien el mundo gira a su antojo. Igual de impresionante está Julia Roberts en su papel de la directora Patty Fenn, vulnerable pero firme. Ambos demuestran que la química entre ellos (ya les vimos en Ocean's Eleven) no ha disminuido un ápice. Y mientras Jack O'Connell (Invencible) da la talla como tipo corriente, la actriz Caitriona Balfe (Outlander), ofrece un soberbio y matizado personaje que habla a las claras de que no todo en el mundo de la empresa son intereses personales. 

7/10
El editor de libros

2016 | Genius

Año 1929, Nueva York. Dos hombres muy diferentes, casi opuestos; Maxwell Perkins, editor de Charles Scribner's Sons, sosegado, trabajador constante, generoso, de costumbres grises y rutinarias, casado y padre de cinco hijas; y Thomas Wolfe, aspirante a escritor, compulsivo, en diálogo constante y nervioso, actividad exterior agotadora, malvive en un discreto piso con una mujer que ha abandonado a su familia. Maxwell decide publicar el primer libro de Wolfe, pero antes habrán de poner en marcha un laborioso trabajo de corrección, de pulimentación, de simplificación. La razón es que el manuscrito tiene miles de páginas. Es muy difícil hacer una película en torno a la literatura, al mundo interior y creativo que hay detrás de un autor. Sin ser la séptima maravilla del mundo esta película de corte muy clásico cuenta de manera sencilla, bella y nada ampulosa el mundo de la edición tal y como era allá por los años 30 del siglo XX. Para ello el gran guionista John Logan (Gladiator, La invención de Hugo, Skyfall) se ha basado en el libro de A. Scott Berg, que narra la historia real acaecida entre los personajes. Así, logra ofrecer luz clara acerca del talento de Thomas Wolfe (1900-1938), prestigioso escritor norteamericano fallecido prematuramente, y la clave quizá es precisamente que se aleja de “argumentos literarios” para centrar el guión en su editor, Maxwell Perkins, lo que por otra parte supone un precioso homenaje a esas personas anónimas que con su trabajo callado y constante logran que millones de personas disfruten de las historias ajenas, a la vez que lidian constantemente con ese genio tan complicado –"Genius" es el título original del film–, a menudo egocéntrico y displicente, que es el caprichoso carácter del autor de éxito. Al final, El editor de libros –y no deja de ser curioso que el título castellano se refiera al otro personaje– acaba siendo una película muy humana, sencilla, sí, pero nada discursiva o pesarosa, porque en realidad trata de la amistad de dos hombres muy diversos, capaces de compenetrarse, de escucharse y de entenderse más allá de las páginas impresas. Aparte de la modélica aunque algo efectista corrección del primer capítulo, algunas otras escenas son memorables, como en la que Wolfe enseña a Maxwell a apreciar la improvisación del jazz, a abrirse a la frescura de la vida más allá de su monotonía enlatada o, como contrapartida, cuando Maxwell le explica que el oficio de escritor no tiene nada de frívolo, pues contar historias forma parte de la identidad humana. Detrás de El editor de libros se sitúa el hasta ahora desconocido Michael Grandage, que debuta en la dirección tras haber trabajado como actor secundario en diversas series de televisión y películas como La locura del rey Jorge. Su trabajo es notable y consigue transmitir una soñadora atmósfera del Nueva York de la Depresión gracias a un cuidadoso tratamiento de la luz y la tonalidad grisácea, ocre o azulada, que impregna la ciudad y sus alrededores. Esa fotografía de Ben Davis es un rasgo del film que le aporta mucha personalidad y también un punto de nostalgia por esa época donde las noticias de última hora se buscaban en periódicos y los despachos eran polvorientos y lúgubres, llenos de manuscritos, máquinas de escribir Underwood y papelajos que podían esconder verdaderas joyas literarias. Y con el reparto Grandage ha hecho a su vez un magnífico trabajo. Colin Firth y Jude Law están magníficos, si bien es cierto que llega más la seguridad y protección casi paternal del editor que la personalidad de Wolfe en la piel de Law, que puede resultar algo exagerada y cargante. Memorable está Nicole Kidman como amante sufriente de Wolfe; en un par de brillantes escenas la actriz parece haber recuperado su magnetismo. Pero a este trío principal hay que sumar otros trabajos perfectamente acoplados, naturales en la trama, como el de Laura Linney, como la paciente y cariñosa esposa de Maxwell o las apariciones puntuales de Guy Pearce (Scott Fitzgerald) o Dominic West (Hemingway), ambos espléndidos.

7/10
Testamento de juventud

2015 | Testament of Youth

Las vivencias de la escritora pacifista Vera Brittain en los años de la Primera Guerra Mundial, que plasmó con fuerza en su libro "Testamento de juventud", todo un referente del dolor que trajo consigo la contienda, y que es la base de la película. La cinta describe la fuerte personalidad de Vera, que se traduce en su deseo por ser admitida en la Universidad de Oxford, todo un reto en la época para una mujer, por los prejuicios existentes, también dentro de su adinerada familia. El estallido de la guerra supone un cambio de planes: por un lado viene la experiencia de que los hombres a los que está más ligado –su hermano y dos amigos, uno de ellos su futuro prometido– son llamados a filas, lo que produce un distanciamiento que ella procura salvar, con su cariño y sus cartas; y por otro su disposición a ser voluntaria como enfermera, lo que lleva a un inesperado destino, cuidar a los soldados enemigos alemanes. El director televisivo James Kent dirige con corrección una historia muy oportuna en el momento en que se cumple el primer centenario de la Primera Guerra Mundial. Sabe atrapar el desgarro de unas heridas físicas y morales, mayores de lo que se podía anticipar, sobre todo gracias a la interpretación de la protagonista, la siempre formidable Alicia Vikander. Hay momentos duros e impactantes, como el de la espera de la boda de la protagonista.

6/10
The Affair

2014 | The Affair | Serie TV

Uno de esos dramas existenciales desesperanzadores, que últimamente dominan en el panorama audivisual, con personajes desnortados, de vidas vacías, y que se enredan en nuevas experiencias, ni siquiera para encontrar un sentido a su devenir diario, sino sólo para sentir al menos algo, dar un poco de picante a sus aburridas trayectorias. Aquí, al igual que en series como True Detective y The Leftovers, los creadores Hagai Levi y Sarah Treem añade un punto de intriga para enganchar al espectador. Y se ofrece, además, abundante y morbosa ración de sexo bastante gráfico. La cosa transcurre durante el verano. Noah, profesor y escritor en ciernes, se va con su esposa Helen y sus cuatro hijos de vacaciones a un pueblecito pesquero, donde tienen una auténtica mansión los adinerados suegros, donde él es también escritor cuyos libros son superventas. Deberían ser superfelices, pero Noah está un poco frustrado, sus hijos siempre interrumpen el momento en que quiere disfrutar con su mujer en la alcoba; y de los mayores, una es una auténtica Lolita, y otro un poco pirado, tiene ocurrencias como simular su suicidio, sólo era una broma. El caso es que conoce a una camarera local, Alison, con la que se obsesiona hasta iniciar una secreta aventura extraconyugal. Ella está casada y arrastra el trauma de la muerte de su hijito. Cada capítulo está dividido en dos mitades perfectamente diferenciadas, que dan el punto de vista ligeramente diferente de Noah y Alison sobre su adulterio, que narran, cada uno por separado, a un inspector de policía que les está tomando declaración. Inicialmente ignoramos qué ha ocurrido para que hayan ido a parar a comisaría, lo que alimenta el interés para seguir viendo nuevos capítulos. La trama está bien contada, al alternar cómo ven las cosas él y ella nos ofrece el modo en que uno y una se justifican y practican la autoindulgencia en el engaño que están protagonizando; pero resulta altamente deprimente, porque cualquier rasgo de generosidad, altruismo y sacrificio brillan por su ausencia, como se suele decir, cada uno va a "a su bola". Los actores, Dominic West y Ruth Wilson, aun siendo correctos, no dejan de presentar un cierto aire pasmado, sus formas de decir, "uy, no, estoy casado", para luego terminar compartiendo tórridos encuentros, no dejan de resultar poco consistentes.

6/10
Pride

2014 | Pride

Película británica con decidido tono reivindicativo y social que recrea acontecimientos reales acaecidos en el Reino Unido en 1984, durante el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher. Aprovechando la marcha del orgullo gay en Londres, un grupo de activistas decide recaudar fondos para ayudar a los mineros en huelga que se están enfrentando al férreo mandato de la “dama de hierro”. No es que gays, lesbianas y mineros tengan algo que ver; más bien se trata de luchar unidos frente al enemigo común: el gobierno británico. Para lograr ese objetivo, ese pequeño grupo de personas (apenas media docena) deciden montar una asociación llamada “Gays y lesbianas apoyan a los mineros” y presentarse directamente en un pueblecito de Gales para apoyar así su lucha social. Pero el entendimiento entre las dos comunidades no será sencilla. Su director Matthew Warchus (Círculo de engaños) se acerca al modelo de cine social británico de su paisano Ken Loach, centrando el tiro en las dificultades laborales de los mineros galeses, pese a que adopta un tono decididamente más amable, aunque sin abandonar nunca su objetivo de denuncia. Por otra parte, el propio título –“Pride”– hace referencia explícita al asunto gay y a la lucha de ese colectivo por ser reconocido socialmente. Maneja bien Warchus un guión ciertamente trabajado por el debutante Stephen Beresford, quien logra la difícil tarea de poner nombre y personalidad a un amplio elenco de personajes, sin que ninguno sobresalga demasiado sobre los demás. Reina en el film un aire costumbrista y amable que le hace bien, y de hecho cuando mejor funciona Pride es en su primera parte, en donde las dos comunidades, la gay y la minera, se confrontan entre sí, dando lugar a buenas secuencias, como la del baile o la de la emotiva canción gaélica. Sin embargo, poco a poco el argumento va virando hacia un tono más panfletario, con contenidos excesivamente tópicos y típicos, incluidos dentro de una visión tan “buenista” de las personas, de sus amores, de sus luchas, etc., que acaba por resultar forzada e irreal. El conjunto, qué duda cabe, supone una clara toma de posición respecto a la ideología de género, visión de la sexualidad a la que se adhiere explícitamente este film, cuyo inicio y final viene enmarcado por sendas marchas del orgullo gay. Una apología en toda regla, vamos. Gran parte del mérito de que el tono aleccionador no eche por tierra completamente la película lo tiene el reparto. Todos están bien, aunque destacan el equilibrado Paddy Considine, la luchadora Imelda Staunton, el jovencito George MacKay, la audaz Jessica Gunning, y hasta un atrevido Dominic West, que se marca un bailecito de muchos quilates el solito.

5/10
John Carter

2012 | John Carter

Un veterano de la guerra de secesión americana llamado John Carter se ve transportado misteriosamente a Marte, donde también se libra una contienda civil entre distintas facciones. Allí es recogido por unos larguiruchos nativos y la distinta gravedad le permite dar saltos espectaculares. Y aunque está desengañado en lo referente a tomar partido por alguien, su encuentro con la bella princesa Dejah Thoris, de aspecto humano, le hará recapacitar. Pues el rey Tardos, el padre de Dejah, ha convenido un matrimonio con el agresor de su pueblo para preservar la paz. John Carter es una adaptación de la primera entrega de la "Serie de Barsoom" de Edgar Rice Burroughs, autor más conocido por sus novelas de Tarzán. Son aventuras a la vieja usanza -una línea que Disney parece haber decidido explotar a fondo, tras el éxito de la saga Piratas del Caribe, y títulos como Prince of Persia: las arenas del tiempo-, y que sin duda inspiraron a George Lucas en su saga La guerra de las galaxias, visto este film se diría que hay un intercambio de influencias entre el mentado cineasta y el legado Burroughs, y ahora la adaptación se tomaría su revancha, pues muchas criaturas y el look desértico de Marte recuerdan a las galácticas películas. El resultado es simplemente correcto, un entretenimiento bastante naif, con escaso sentido del humor y que deja frío. Decepciona un tanto Andrew Stanton, director de joyas pixarianas como Buscando a Nemo o WALL·E, puestos a comparar, ha salido mejor librado Brad Bird de su salto de la animación a una historia con actores de carne y hueso con Misión imposible: Protocolo fantasma. Para empezar, le cuesta situar enseguida al espectador en esta demasiado larga película, con sus saltos desconcertantes de Marte a Nueva York, de aquí al lejano Oeste, y luego otra vez a Marte; que tal planteamiento esté justificado por el desenlace, cerrar el círculo, no parece razón suficiente, pues sencillamente descoloca. Luego existe un problema con el reparto, con desconocidos muy sosos y poco carismáticos en los principales papeles. La idea parece haber sido la de hacer el gasto en secundarios con salarios razonables y, sobre todo, en los espectaculares efectos especiales, donde hay que admitir que las muchedumbres de marcianos o las maquetas de las naves están bastante conseguidas.

5/10
La maldición de Rookford

2011 | The Awakening

Florence es una joven científica que se dedica a desenmascarar impostores que pretenden embaucar a la gente crédula, haciéndoles creer en supuestos fantasmas o espíritus de sus antepasados. Las personas tienen avidez de encontrar auxilio en un más allá, lejano de las penas del presente. Estamos en el Londres de 1921, época en donde muchas personas han sufrido los horrores de las trincheras de la Gran Guerra o la muerte de los seres más queridos. La gente necesita creer, pero la joven Florence no está dispuesta complacer esa farsa. Así están las cosas cuando un ex combatiente, ahora profesor de historia, le hace llegar una petición de auxilio en nombre del colegio Rookford, en donde un grupo de niños vive aterrorizado por la presencia de un fantasma. Ella, muy reticente al principio, acabará aceptando trabajar en el internado con el fin de descubrir al supuesto culpable de las fechorías. Buena atmósfera, guión hilvanado con brillantez y personajes bien definidos son las claves de esta correcta película de fantasmas, que desprende el clasicismo de las mejores historias del género, desde ¡Suspense! hasta la Los otros. Sin descubrir nada nuevo, La maldición de Rookford es meritoria al no basar la tensión en continuos golpes de efecto, en imágenes pesadillescas, en muertes truculentas, ni en ruidos estridentes y sustos repentinos destinados a hacer saltar al espectador de su butaca... Todo ese arsenal de tópicos del subgénero de fantasmas tienen quizá que estar presentes, y aquí se usan más de una vez, pero los guionistas Nick Murphy (éste en su debut como director de largometrajes) y Stephen Volk hacen un esfuerzo por cuidar especialmente a los personajes, ninguno está demás ni es un cliché, todos llevan su pasado a cuestas, y se enfrentan al presente con sus miedos y traumas, con su soledad. Es justo reconocer además que el desenlace de La maldición de Rookford, aunque en la línea forzada (y un poco tramposilla) de este tipo de filmes, está más que a la altura de lo que se espera. El reparto es cosa seria, un trío de intérpretes británicos de primera línea. Rebecca Hall es una actriz impresionante y aquí sabe transmitir eficazmente su inquietud, como sus compañeros Dominic West e Imelda Staunton.

5/10
The Hour

2011 | The Hour | Serie TV

Londres, 1956. La BBC crece como emisora de televisión, y la ambiciosa Bel aspira a producir un nuevo programa informativo, "The Hour", que va a contar con un atractivo presentador, Hector. Pero Freddie, el periodista de raza en el que Bel confía y con el que tuvo una relación en el pasado, no piensa tanto en el juego de trepar en el escalafón como en la prioridad de dar las noticias más importantes, aunque molesten al poder. Y ahora está más que mosquedado con una extraña muerte, de la que le advierte una amiga, en la que podría estar implicado el MI6. Como puede imaginarse, los servicios secretos y el gobierno no están interesados en que se indague en los trapos sucios del poder, más cuando estalla la crisis del canal de Suez en Egipto. Cuidadísima serie de la BBC, el esfuerzo de producción es fantástico, y en la descripción de las luchas internas en la BBC, más la época en que transcurre la acción, más el retrato de un mundo masculino donde las mujeres se abren paso, también con su 'sex appeal', la comparación con Mad Men resulta más que adecuada. Quizá el resultado es más aparentón que real, porque la intriga, a poco que se analice, resulta vistosa pero hueca. Pero lo cierto es que está realizada con gran profesionalidad, mantiene cierta intriga, y los personajes con sus secretos y debilidades interesan, con mención especial a los trabajos de Ben Wishaw, Romola Garai y Dominic West.

6/10
Johnny English Returns

2011 | Johnny English Reborn

El británico Rowan Atkinson retoma a uno de sus personajes, que sin ser tan popular como su inolvidable Mr. Bean, también tuvo éxito. Se trata de Johnny English, agente del servicio secreto británico que se distingue por ser bastante patoso. Esta secuela del film de Atkinson de 2003 tiene al frente a un director de prestigio, Oliver Parker, autor de adaptaciones de Oscar Wilde como Un marido ideal. No deja resultar extraño que se titule en España Johnny English Returns cuando se llama originalmente Johnny English Reborns. Después de una operación en Mozambique, que fue un auténtico desastre, Johnny English ha dejado de pertenecer al MI7. Se ha retirado a un monasterio budista, en una remota región de Asia, donde aprende a controlar el cuerpo y la mente. Pero cuando se sospecha que alguien puede estar planeando un atentado contra el primer ministro chino, que se dispone a visitar Londres, vuelven a llamar a English, pues le consideran uno de sus antiguos hombres más valiosos. Cuando inicia sus pesquisas, English descubre que detrás de todo se encuentra Vortex, una siniestra organización compuesta por tres hombres. Cada uno de ellos guarda una de las tres piezas que forman una misteriosa llave. Predecible y ligero, lo cierto es que al film no se le puede reprochar que no cumpla su principal aspiración: hacer reír al espectador. Muchos son los momentos que tienen su gracia, el de una silla que se alza y se baja involuntariamente en plena reunión con el primer ministro británico, o las apariciones de una asesina asiática anciana a la que Atkinson confunde con otras personas. Como es habitual, Atkinson se luce más cuando el gag no se basa en los diálogos, sino en sus gestos y movimientos. El film homenajea constantemente a las películas de James Bond que le sirven de modelo, más aún que la primera parte. El guión se parece bastante a la típica aventura de 007, así como sus secuencias de acción, y algunos personajes. Por ejemplo, Gillian Anderson –pelirroja que en esta ocasión luce curiosamente una melena castaña–, encarna a una jefa dispuesta a acabar con el tradicional machismo asociado con el cuerpo en el pasado, al igual que el personaje de Judi Dench en la saga de Bond. Y por supuesto, tienen una gran importancia los inventos del personaje que emula al célebre Q.

5/10
Centurión

2010 | Centurion

Cine de acción y aventuras, ambientado en el belicoso siglo II, que imagina un episodio especialmente sangriento de la campaña que los romanos llevaron a cabo en Inglaterra. Dirige y escribe Neil Marshall, realizador especializado en películas oscuras y violentas, desde que entregara la estupenda y terrorífica The Descent. Aquí imprime un gran ritmo e intensidad a la historia, y el resultado alcanza un nivel más que digno. Islas británicas en tiempos del emperador Adriano. En un fuerte fronterizo, el centurión romano Quintus sobrevive como prisionero a un salvaje ataque por parte de guerreros autóctonos, los sanguinarios pictos. Tras escapar del campamento enemigo, acabará uniéndose a la legendaria IX Legión del general Virilus, que marcha precisamente hacia el norte para aniquilar a los pictos. Cuentan para ello con la ayuda Etain, una experta guerrera y rastreadora de los pictos que trabaja al servicio de Roma. La sombra de Gladiator es alargada. Aparte de que el protagonista dice ser hijo de un gladiador que ganó su libertad en la arena (qué coincidencia, ¿no?), todo el film respira ese mismo aire frío y nublado que Ridley Scott retrató magistralmente en la primera media hora de su ya mítica película. Aquí se cambian las tierras de Germania por Britania, pero en esencia la atmósfera elegida transmite igual dureza en la vida castrense y las costumbres guerreras de la antigua Roma en su afán de conquista contra los pueblos bárbaros. En este sentido hay seguramente un exceso en el tratamiento brutal de la violencia, que llega a ser algo desgradable, cuando la cámara se recrea en primerísimos planos de la lucha cuerpo a cuerpo: descabezamientos, hachazos, miembros cortados, ojos hundidos, etc. Y hay varias enfrentamientos de este tipo, pues el grueso de la trama no es otra cosa que una gran cacería humana. Por otro lado, Marshall opta por no ponerse del lado de nadie. Tanto los romanos como los pictos son mostrados como lo que se supone que era cualquier guerrero de la época: una bestia. Como dice en un momento el protagonista, “lo único que nos diferencia de los animales es el cumplimiento de la palabra dada”. Pero además, el director huye abiertamente del maniqueísmo colocando verdaderos actos de villanía en el bando romano y forzando hacia el final cierta tendencia fatalista. Pero hay también, por supuesto, momentos para la épica (con notoria presencia para la efectiva banda sonora de Ilan Eshkeri), para la valentía y el arrojo, el honor y la dignidad, la duda y el romance, etc., aunque sean más o menos rebuscados. El protagonista, Michael Fassbender (Malditos bastardos), hace un correcto trabajo aunque adolece de falta de expresividad, rasgo interpretativo que le sobra a Dominic West (The Wire (Bajo escucha)), que está formidable como el general Virilus y que quizá debería haber sido cabeza de cartel.

6/10
Punisher 2: Zona de guerra

2008 | Punisher: War Zone

Secuela directa a DVD de El castigador, que adapta las andanzas de Frank Castle, el personaje vengador del cómic de Marvel creado por Gerry Conway. Contrariamente a lo que suele ocurrir con este tipo de productos destinados en primer término al mercado doméstico, llama la atención la calidad de la producción, tras la cual está toda una profesional, Gale Anne Hurd, guionista de Terminator, y que ha respaldado muchas cintas repletas de acción y violencia. Aunque el film se presenta como segunda entrega, lo cierto es que todo el equipo técnico y artístico se renueva al completo, empezando por el vengativo protagonista, que aquí encarna Ray Stevenson en sustitución de Thomas Janes.La trama arranca con la salida de prisión de Billy Russoti, un importante mafioso. Cuando le agasaja la familia, se desencadena una violenta incursión de Punisher, que monta una increíble escabechina en su afán vengador, pues fue la mafia la culpable de que perdiera a su esposa e hijos violentamente. Lo malo es que en la operación mata a un agente del FBI encubierto, razón por la cual un compañero jura venganza. El mismo Frank se siente culpable, porque el hombre deja mujer e hija, una situación que le recuerda demasiado a sí mismo. Por si fuera poco, Russoti sobrevivió a la masacre, aunque la cara le ha quedado hecha todo un “cromo”, razón por la que adquiere el sobrenombre de Jigsaw, o sea, rompecabezas o puzzle. El tipo acude al psiquiátrico donde está recluido su hermano Loony Bin Jim, un verdadero psicópata, para que le ayude a vengarse. La película tiene un ritmo muy dinámico, la acción no decae en ningún momento, y la estética oscura y con muchos neones, acompañada de música heavy, resulta adecuada. Eso sí, hay una glorificación de la violencia que roza el puro masoquismo, con todo tipo de desmembramientos, cabezas que explotan, sangre y sesos que salpican... Una exageración brutal, sin mesura, que parece querer aprovecharse de que la película no iba a estrenarse en salas, la calificación de público no cobraba entonces tanta importancia cara a su éxito comercial. En tal sentido llama la atención que sea una mujer la que mueve la cámara, la alemana, Lexi Alexander (Hooligans). El guión se salpica de una humorada negra y siniestra en referencias y comparaciones entre el 'modus operandi' de los villanos, y el gobierno que manda gente sin estudios a guerras como Irak, apelando al patriotismo. Los momentos para apelar a los sentimientos son mínimos -la mujer y la niña que recuerdan a lo que Frank perdió, el silencio de Dios ante el mal, representado en la escena en la iglesia, y que lleva al antihéroe protagonista a actuar...- frente a la dominante violencia sin cuartel.

5/10
The Wire (Bajo escucha) (5ª temporada)

2008 | The Wire | Serie TV

Quinta y última temporada de la serie creada por David Simon, que logra el milagro de rematarla de un modo cercano a la genialidad, atando numerosos cabos de los conflictos de los personajes que aparecen en las otras entregas, y de los que se incorporan a esta, sobre todo los chicos de la prensa. La policía sufre recortes presupuestarios, el alcalde de Baltimore, Carcetti quiere centrar todos los esfuerzos en su programa educativo. Eso significa abandonar el caso que enfrenta a los narcos Omar y Marlo, justo cuando consiguen el número del móvil del segundo y una escucha podría llevarles a una gran redada. Indignado y destrozándose por dentro por su afición al alcohol y a las mujeres fáciles, McNultty tiene la disparatada idea de fabricar pruebas falsas sobre un supuesto asesino en serie de mendigos sin techo, lo que hace que al fin lluevan los dólares para el departamento policial. Mientras, Gus Haynes, editor de un periódico de Baltimore, investiga la corrupción y el narcotráfico, en busca de un artículo que tenga repercusión. Y uno de sus ambiciosos reporteros, Scott Templeton, le echará también imaginación a la cosa. Los 10 episodios presentan como novedad la entrada del mundo del periodismo que tan bien conoce Simon, que fue periodista de sucesos en Baltimore. Se incorpora precisamente al reparto el actor y director Thomas McCarthy, para dar vida a Templeton. Sorprende la riqueza de matices con que se describe a los personajes, policías, traficantes, políticos de distinto fuste, un auténtico puzzle antropológico y sociológico de altísimo nivel. Resulta muy ocurrente todo lo referente a McNultty, que retrotrae al Orson Welles de Sed de mal, un buen detective, pero un mal policía. Y el ritmo es agilísimo, traspasado de breves escenas perfectamente concebidas, muy bien escritas y con diálogos brillantes. Quizá esta temporada es más coral que nunca, dejando espacio a todos los personajes que el seguidor de la serie conoce, aunque sea para una breve aparición. Se sugiere la posibilidad de la redención, el caso del adicto Bubbles, la inflexibilidad de quien no quiere traicionar sus principios, Cedric Daniels, y lo fácilmente que se acaba pasando por el aro de las pequeñas o grandes corruptelas en el mundo de la política. Todo el reparto lo hace maravillosamente bien, y hay momentos mágicos, como la celebración-homenaje de un "fallecido" detective, y la introducción de la canción que introduce todos los episodios, casi al final del último.

8/10
Hannibal. El origen del mal

2007 | Hannibal Rising

Demasiadas películas. Quizá sea éste el principal handicap de Hannibal. El origen del mal: demasiadas películas sobre el personaje. Por un lado, Hannibal Lecter es una de las mejores creaciones que ha dado el cine –un monstruo refinado, un asesino caníbal que ante todo detesta la grosería, un médico de extraordinaria inteligencia–, pero, por otro lado, basarlo todo en el atractivo de ese personaje puede ser, llegado el momento, insuficiente. Y más, si cabe, cuando el artífice del éxito, Anthony Hopkins, desaparece de la saga por primera vez. La historia arranca con un Hannibal Lecter de ocho o nueve años, cuando en la Lituania de la Segunda Guerra Mundial, se ve obligado a huir de su castillo junto con sus padres y su hermanita, ante la llegada de los nazis. Y en una pequeña dacha el joven Hannibal presenciará la muerte de sus padres y algo más: tras la llegada de un grupo de lituanos sufrirá un trauma al comprobar con horror que los hombres son capaces de todo para sobrevivir al hambre y al frío... Años más tarde clamará venganza. A petición del legendario productor Dino De Laurentiis, el novelista Thomas Harris, autor de los tres primeros libros sobre Lecter –que dieron origen a El silencio de los corderos, Hannibal y El dragón rojo– decidió rescatar a su personaje en una nueva novela que recogiera el comienzo de su vida y cómo llegó a convertirse en un asesino caníbal. El resultado fue esta historia, escrita expresamente para convertirse en película, y cuyo guión –de desarrollo algo plano– fue encargado al propio Harris. La historia tiene indudablemente sus atractivos y se sigue con interés: es importante comprobar cómo detrás de la patología de Lecter hay un porqué y, lo que es más importante, que fue él quien libremente decidió convertirse en un monstruo. En este sentido, la trama se enriquece con la inclusión de otros sufrientes personajes, como el inspector Popil y Lady Murasaki. Es la presencia de la dama japonesa (interpretada con fuerza por Gong Li) la que, aunque arbitraria y forzada, logra ser un contrapunto al comportamiento de Lecter. Y como viene siendo habitual en la saga, a Hannibal le “acompaña” otro malvado sanguinario, en este caso un tal Grutas (correcto Rhys Ifans), con el propósito de forzar al espectador a tomar partido por Lecter. Pero quizá es aquí donde todo se tambalee un poco. Uno ve la película con demasiado desapegamiento: un cúmulo de fríos asesinatos vengativos, con personajes muy poco agradables, no pueden a estas alturas atraer demasiado. La dirección corre a cargo de Peter Webber, responsable de La joven de la perla. Aquí se muestra sólo correcto, aunque ofrece alguna secuencia destacada (el accidente del avión es formidable). Y hay que agradecerle la contención a la hora de mostrar torturas, sangre y brutalidades, que aunque por supuesto que las hay, también son más llevaderas que en otras películas del personaje. Por último, aunque la composición de Gaspard Ulliel (Largo domingo de noviazgo, Fugitivos) no seduzca como la de Hopkins, es digna de elogio, da escalofríos y transmite verosimilitud.

5/10
300

2007 | 300

Adaptación del conocido cómic de Frank Miller, que narra el enfrentamiento de los 300 guerreros espartanos del título, comandados por el rey Leónidas, contra las numerosísimas tropas del decadente monarca persa Jerjes, en la Batalla de las Termópilas, acontecida en el 480 a.C. El film ofrece un montón de combates bestiales, con el telón de fondo del amor ardiente de la reina Gorgo, las intrigas palaciegas en Esparta alentadas por un tipo vendido, y la traición de otro personaje feo, feísimo, que se diría un cruce de Gollum y el jorobado Quasimodo. Muy vistosa... Muy, muy violenta... Y muy, muy, muy hueca. Después de tropezar en el cine que intentaba seguir la estela de Gladiator con Troya y Alejandro Magno, Warner, sin saber cómo, ha arrasado en taquilla con esta nueva incursión en el cine épico. Eso sí, escarmentada la productora, había contratado a un director desconocido y un reparto baratito, por si las moscas. No hay mucho que contar sobre el film. Mucho efecto digital y fotografía irreal, que son resultones pero empiezan a cansar; batallas con todo tipo de guerreros crueles y deformes; mucha flecha al estilo 'martirio de San Sebastián' y mucha cabeza decapitada; unos cuantos discursos supuestamente vibrantes; subtrama romántica, a ver si el público femenino entra al trapo... ¡Y hala!, a ver qué pasa. Y el 'qué pasa' es un film donde al heroísmo le falta consistencia, capacidad de conmover: no se sabe muy bien qué ideales son esos que mueven a los espartanos; pero que se ha estrenado en el momento adecuado para hacer diana en la taquilla.

4/10
The Wire (Bajo escucha) (4ª temporada)

2006 | The Wire | Serie TV

Polis y criminales en las calles de Baltimore. David Simon demuestra una enorme habilidad para seguir desarrollando tramas criminales, con un magnífico perfilado de los numerosos personajes, estamos ante un auténtico mosaico humano, donde ninguno de los retratados queda reducido al cliché, todos tienen complejidad psicológica, algo tremendamente meritorio. La 4ª temporada de esta serie policial sobre los trapicheos en la calle de los narcotraficantes y el esfuerzo policial por detenerlos se centra en 4 adolescentes afroamericanos, a los que toca sobrevivir en unas calles infestadas de droga, un entorno cruel donde la vida no tiene ningún valor, los chicos son completamente prescindibles. Así, se presta la máxima atención al sistema educativo, que falla a los chicos de los bajos fondos, impidiendo que se haga realidad en ellos el sueño americano. En los esfuerzos para ofrecer recursos a los chicos jóvenes, muy dañados por su entorno familiar y del barriol, cobran importancia dos antiguos policías: Roland 'Prez' Pryzbylewski da ahora clases en un instituto, y sus buenas intenciones para enseñar matemáticas chocan con la escasa motivación de sus alumnos; mientras que Howard 'Bunny' Colvin, que como jefe de policía ya hizo un singular experimento haciendo la vista gorda sobre determinados punto de venta de droga, para reducir la tasa de criminalidad, ahora en el sistema escolar se suma a un experimento de un estudioso universitario para dar clases especiales a los alumnos más conflictivos. Además, la serie sigue desarrollando todos los temas de la lucha política y la corrupción, en torno a los esfuerzos del concejal 'Tommy' Carcetti en su lucha por la alcaldía de la ciudad. Se trata de alguien idealista, pero con el handicap de su piel blanca y de la tozuda realidad, es difícil cambiar hábitos y modos de hacer muy arraigados en Baltimore. En el desarrollo de la serie hay riesgos como el de conceder menos espacio a Jimmy McNulty, quien ahora como oficial de a pie, preocupado por su familia, lleva una vida más sana, y ha abandonado su afición al alcohol, y sus pretensiones de resolver los problemas de la ciudad él solito. En los episodios hay momentos muy dramáticos, por ejemplo con Bubbles que trata de sacar del hoyo a un joven al que mira casi como a un hijo, o la radical transformación de un adolescente, buen chaval inicialmente, en despiadodo criminal. Ciertos descubrimientos macabros relacionados con las luchas de bandas por tener el control de la distribución de las drogas son impactantes.

8/10
The Wire (Bajo escucha) (3ª temporada)

2004 | The Wire | Serie TV

La serie creada por David Simon sigue la tónica habitual de calidad en su tercera entrega, tomándose su tiempo en ir poniendo las piezas sobre el tablero de una trama compleja sobre el trabajo policial en la degradada Baltimore, donde impera el tráfico de drogas y la delincuencia, y en que los políticos piensan más en su poltrona que en la meta primordial de mejorar la vida de los ciudadanos, de mayoría negra. Temas de calado, incluido el propio sentido del trabajo –Jimmy McNulty obligado a preguntarse que está haciendo con su vida, sólo centrado en su trabajo policial y en relaciones sexuales sin compromiso–, conviven con la evolución de los personajes, todos muy bien perfilados, en una sociedad corrupta donde resulta difícil llevar una vida más o menos normal. Jimmy McNulty decide iniciar su propia investigación, para aclarar si D’Angelo Barksdale se suicidó realmente en la cárcel o fue un asesinato propiciado por su entorno, que temía que testificara contra ellos. En las calles, sigue la guerra de bandas, por lo que el comandante Rawls y el comisionado Ervin H. Burrell presionan a los agentes de policía para que extremen la vigilancia. Por otro lado, el carismático traficante Omar Little sigue planeando meticulosamente sus golpes. La tercera temporada de esta prestigiosa serie policiaca se centra en las actuaciones de los líderes políticos de la ciudad de Baltimore, con respecto a la corrupción, el tráfico de drogas y la violencia callejera. También muestra a Stringer, un gángster que busca la honorabilidad invirtiendo en negocios inmobiliarios utilizando el dinero del narcotráfico. Y aborda con ingenio la idea del comisario Colvin, a punto de jubilarse, de obligar a los traficantes a operar en tres áreas muy delimitadas –Hamsterdam apodan a esta zona franca los camellos–, lo que viene a ser una especie de legalización controlada de las drogas, por supuesto a espalda de sus superiores, y que obtiene resultados espectaculares en el descenso de la criminalidad. En lo relativo a las radioescuchas, rebosa ingenio el modo en que abordan lo que parece un obstáculo insuperable a la hora de pinchar los teléfonos, el que sean desechables y sean renovados cada 15 días. Entre los actores que se incorporan destaca Aidan Gillen (hijo de Helen Mirren en En el nombre del hijo) como el ambicioso político que acaricia postularse a la alcaldía Tommy Carcetti.

8/10
Misteriosa obsesión

2004 | The Forgotten

Telly Paretta está volviéndose loca. Su único hijo, Sam, murió hace unos meses en un accidente de avión y ella es incapaz de superar esa pérdida. Además, su matrimonio se desmorona. Pero un tormento añadido se suma a su inmensa tristeza cuando su psiquiatra insiste en que la existencia de su hijo es una creación de su propia mente, fruto de una enfermedad que, si no remite, la llevará a un hospital psiquiátrico. Poco a poco sus ilusiones de un pasado inexistente comienzan a desaparecer de su vida cotidiana. Sin embargo, su obsesión regresará con fuerza cuando entable relación con Ash, un hombre alcohólico que también perdió a su hija en el mismo accidente. Al menos eso es lo que ella sostiene, ya que Ash insiste en que jamás tuvo una hija. Con El buen hijo (1993), el director Joseph Ruben ya demostró que sabía cómo manejar un argumento que unía el drama de sentimientos y el thriller de terror. Ahora vuelve a ofrecer una película intensamente dramática que poco a poco se convierte en una angustiosa e intrigante pesadilla. El modo en que Ruben lo lleva a cabo es sin duda sorprendente y muy efectivo, y algunas escenas –como la de la desaparición de la agente de policía– son un ejemplo sobresaliente de cómo romper la cintura del espectador. Julianne Moore cumple bien con su papel de mujer desesperada y Gary Sinise está tan inquietante como siempre. Al final, por encima de la intriga argumental, la película ofrece una honda reflexión acerca del amor quizá más intenso que existe en el mundo, el de la maternidad.

4/10
La sonrisa de Mona Lisa

2003 | Mona Lisa Smile

O El club de los poetas muertos, con faldas y a lo loco. Katherine Watson (Julia Roberts) ficha como profesora de arte en el Wellesley, un prestigioso ‘college’ femenino (allí estudió, entre otras, Hillary Clinton). Corre el año 1953 y la mujer se halla aún lejos de estar emancipada. De hecho en la escuela, aunque se da una educación esmerada, a las alumnas se las prepara sobre todo para ser madres y esposas, o para mantener una conversación medianamente inteligente con los amigos del futuro marido. De modo que la pretensión de Watson de hacer pensar a las alumnas por sí mismas, choca con otras profesoras de la institución, e incluso con algunas jovencitas. Como ella misma tiene sus fallos (p. ej., a la hora de encarrilar sus relaciones sentimentales), muchas estudiantes se sentirán inspiradas por su ejemplo. Nuevo film de profesores, dirigido por Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral), con feminismo quizá algo obvio: la ‘ceguera’ de las chicas, contrasta con la ‘clarividencia’ de su maestra, aunque hacia el final se acerquen un poco las posturas, para que no se diga. Lo mejor del film está en el reparto (la Roberts y las jóvenes Dunst, Stiles, Gyllenhaal y cía) y en la acertada selección musical.

6/10
The Wire (Bajo escucha) (2ª temporada)

2003 | The Wire | Serie TV

La droga es una lacra de nuestro tiempo. Así lo sigue mostrando esta realista serie policíaca de David Simon sobre el mundo de los narcotraficantes en la ciudad de Baltimore. Se trata de investigar las operaciones, las entregas y los cobros a pie de campo, en la famosa ciudad portuaria de Maryland. Para ello, un grupo de agentes pondrá en marcha sofisticados sistemas de espionaje. En esta temporada de la formidable serie, los polis, con el carismático Mc­Nulty (Dominic West) entre ellos, tendrán de nuevo dificultades y no sólo con los delincuentes que mueven la droga. Un suceso horrible -la muerte por asfixia de 14 mujeres destinadas a la trata de blancas en un contenedor del puerto- será el inicio de un nuevo caso. Destaca nuevamente el tono realista, y lo bien que se trenzan las distintas lineas argumentales, que implican a un buen puñado de personajes. Pues se mezcla el choque de egos -el jefe de policía Valchek que quería regalar una vidriera a la iglesia, y el sindicalista del puerto Frank Sobotka que se le ha adelantado-, con el terrible caso mentado, en el que están implicados unos mafiosos griegos, que tienen untados a Sobotka y a algunos de sus hombres. Se muestran la colaboración distintos departamentos, incluido aduanas, y la reunión del antiguo equipo de investigación disuelto -un degradado McNulty patrulla con lancha motora, Lance estaba a punto de abandonar el cuerpo para dedicarse a la abogacía...-, mientras también seguimos el mundo mundo carcelario y los trapicheos en las Torres. Y ello con los dramas personales y familiares, el matrimonio roto de McNulty, la decepción de Sobotka con su pringado hijo, etc.

7/10
The Wire (Bajo escucha)

2002 | The Wire | Serie TV

En las calles de Baltimore se mueve mucha droga. Demasiada. Gracias a la tozudez de algunos investigadores, las autoridades ponen en marcha un operativo policial donde colaboran homicidios y narcóticos, con soplones e infiltrados, con sofisticados sistemas de escucha y espionaje, para tratar de desbaratar a las bandas que operan en el lugar; pero éstas no se lo van a poner fácil. Realista y vibrante serie de la HBO sobre el mundo de la droga, muestra las dos caras de la moneda, o sea, los esfuerzos policiales, y los trapicheos de los narcotraficantes; y se ve cómo la línea que separa lo bueno de lo malo puede desdibujarse a veces, pues sobresalen los egos, existe la tentación del dinero fácil y la dificultad por cambiar las cosas... Aunque también asoma lo mejor de las personas, la capacidad de arriesgarse, el intento de apartar a un adolescente del camino del crimen, la aparición de habilidades inesperades en quien parecía mediocre y estúpido... Tiene el gran mérito de combinar credibilidad, con el suspense de cómo discurrirán las cosas. Las tramas uridas por David Simon, creador, y Ed Burns, son sobresalientes y evitan los estereotipos más manidos. Y hay más que un convincente trabajo de todo el reparto, empezando por Dominic West (28 días).

8/10
Rock Star

2001 | Rock Star

Chris es un joven rockero, gran admirador del grupo heavy 'Steel Dragon'. Cuando Bobby Beers, el líder y vocalista de la banda abandona el grupo, los 'Steel Dragon' intentan buscar un sustituto y mira tú por donde, encuentran una maqueta de Chris y les encanta. Enseguida, se ponen en contacto con él para que sea el nuevo cantante de la banda. El joven no se lo piensa dos veces y el éxito le llega pronto, pero Chris tendrá que valorar si eso es más importante que conservar las cosas que más quiere, como a su novia y manager, Emily. Stephen Herek (Somos los mejores, Siete días y una vida) dirige este drama musical con un melenudo Mark Wahlberg de protagonista. Ambientada en los años 80, la película pone en tela de juicio el mundo de la música rock, donde muchos grupos buenos triunfaron, pero donde también esa gloria venía acompañada de excesos. A pesar de ser flojita, gustará a los aficionados al rock y al heavy metal. Destaca la presencia de Jennifer Aniston, en un papel poco recordado dentro de su filmografía.

4/10
28 días

2000 | 28 Days

Borrachita. Así anda todo el día la buena de Sandra Bullock. Y así se presenta en la boda de su hermana, hasta el punto de que termina estrellando la limusina de los novios. Resultado: ingresa en un centro de rehabilitación. Al principio está todo el día cabreada, piensa que los otros alcohólicos son una panda de majaderos... pero poco a poco se dará cuenta de: 1) que ella es la principal majadera, y 2) que ya va siendo hora de poner un poquito de orden en la propia vida y de comenzar a pensar en los demás. Sandra Bullock es la protagonista absoluta de este drama al que no faltan unas gotas de humor. Para preparar las escenas de terapia de grupo con alcohólicos, la actriz visitó un centro de rehabilitación auténtico, y se comportó como una paciente más en una sesión de grupo: “Todo lo que se dice allí se basa en la confidencialidad, todo lo que cada uno dice. Así que me dije, ‘¿Qué puedo perder?’. Me costó dejar al grupo. Cuando empecé, me abrí y conté muchas cosas sobre mí, y tenía ganas de acabar.” Dirige el film Betty Thomas, la directora de Dr. Dolittle.

4/10
El sueño de una noche de verano de William Shakespeare

1999 | William Shakespeare’s A Midsummer Night’s Dream

La inmortal comedia mágica de William Shakespeare es trasladada a la Toscana de finales del siglo XIX. Hermia y Lisandro están locamente enamorados. Pero el padre de ella pretende casarla con Demetrio, que a su vez ama a Hermia, mientras que Helena bebe los vientos por Demetrio. ¡Vaya lío!, ¿no? Pues aún se van a complicar más las cosas una noche de verano, en que el duende Robin administra una pócima amorosa a los amantes, con lo cual sus amores quedan trastocados. Otra afectada es la Reina de las Hadas, debido a los efectos de la poción se enamora de un presuntuoso actor convertido de asno. Risas, amor y toque de magia son las claves de este film que cuenta con un reparto envidiable. Calista Flockhart, conocido rostro televisivo de Ally McBeal está bien arropada por Michelle Pfeiffer, Christian Bale, Rupert Everett, Stanley Tucci, Sophie Marceau, David Strathairn... Pero el rey de la función es Kevin Kline, sobre todo en la secuencia de la representanción teatral, que es la que mejor captura el espíritu de Shakespeare. El film cuenta con un esfuerzo importante en la construcción de los decorados: una bulliciosa plaza mayor y el bosque mágico desprenden un radiante colorido, incluso en las esencas nocturnas. Michael Hoffman, el director, comenta que "el tema central del film es el conflicto entre amor y dignidad, y a cuánto de ti mismo eres capaz de renunciar para conseguir el amor".

6/10
La amenaza fantasma

1999 | Star Wars: Episode I - The Phantom Menace

El caos impera en la República Galáctica. Hay serias disputas para controlar las lucrativas rutas comerciales, y la Federación está sometiendo a un férreo bloqueo al pequeño planeta Naboo. La reina de ese planeta, Amidala, encarga al maestro jedi Qui-Gon Jinn y a su aprendiz Obi Wan Kenobi la negociación con el virrey de la Federación. Pero la cosa resulta ser una emboscada, por lo que deben huir y contactar de nuevo con la reina. En una de sus numerosas aventuras recalan en el planeta Tatooine, donde conocen a un niño, el joven Anakin Skywalker, y a su madre. El misterioso nacimiento del crío, y la poderosa presencia de la fuerza en él, ponen a Qui-Gon con la mosca detrás de la oreja. Hasta el punto de que decide llevar al muchacho ante el Consejo Jedi, con la intención de solicitar su permiso para adiestrarle en los secretos de la fuerza. Al fin. Eso dijeron los aficionados que han durante más de 15 años esperado nuevas aventuras galácticas. La duda que existía era: ¿estará George Lucas a la altura de las enormes expectativas? La película es la tranquilizadora respuesta. Un espectáculo lleno de aventuras y efectos especiales, que nos devuelve la capacidad de soñar.

6/10
Sobrevivir a Picasso

1996 | Surviving Picasso

Drama biográfico sobre la figura del pintor español Pablo Ruiz Picasso. Anthony Hopkis encarna a este personaje que como casi todo genio, tuvo una compleja vida personal y profesional. Vestuario, maquillaje y peluquería consiguieron que Hopkins luciera como el pintor, aunque no se trata de uno de los trabajos más memorables del actor como tampoco lo es del director James Ivory.

4/10
The Wire (Bajo escucha) (5ª temporada)

2008 | The Wire | Serie TV

Quinta y última temporada de la serie creada por David Simon, que logra el milagro de rematarla de un modo cercano a la genialidad, atando numerosos cabos de los conflictos de los personajes que aparecen en las otras entregas, y de los que se incorporan a esta, sobre todo los chicos de la prensa. La policía sufre recortes presupuestarios, el alcalde de Baltimore, Carcetti quiere centrar todos los esfuerzos en su programa educativo. Eso significa abandonar el caso que enfrenta a los narcos Omar y Marlo, justo cuando consiguen el número del móvil del segundo y una escucha podría llevarles a una gran redada. Indignado y destrozándose por dentro por su afición al alcohol y a las mujeres fáciles, McNultty tiene la disparatada idea de fabricar pruebas falsas sobre un supuesto asesino en serie de mendigos sin techo, lo que hace que al fin lluevan los dólares para el departamento policial. Mientras, Gus Haynes, editor de un periódico de Baltimore, investiga la corrupción y el narcotráfico, en busca de un artículo que tenga repercusión. Y uno de sus ambiciosos reporteros, Scott Templeton, le echará también imaginación a la cosa. Los 10 episodios presentan como novedad la entrada del mundo del periodismo que tan bien conoce Simon, que fue periodista de sucesos en Baltimore. Se incorpora precisamente al reparto el actor y director Thomas McCarthy, para dar vida a Templeton. Sorprende la riqueza de matices con que se describe a los personajes, policías, traficantes, políticos de distinto fuste, un auténtico puzzle antropológico y sociológico de altísimo nivel. Resulta muy ocurrente todo lo referente a McNultty, que retrotrae al Orson Welles de Sed de mal, un buen detective, pero un mal policía. Y el ritmo es agilísimo, traspasado de breves escenas perfectamente concebidas, muy bien escritas y con diálogos brillantes. Quizá esta temporada es más coral que nunca, dejando espacio a todos los personajes que el seguidor de la serie conoce, aunque sea para una breve aparición. Se sugiere la posibilidad de la redención, el caso del adicto Bubbles, la inflexibilidad de quien no quiere traicionar sus principios, Cedric Daniels, y lo fácilmente que se acaba pasando por el aro de las pequeñas o grandes corruptelas en el mundo de la política. Todo el reparto lo hace maravillosamente bien, y hay momentos mágicos, como la celebración-homenaje de un "fallecido" detective, y la introducción de la canción que introduce todos los episodios, casi al final del último.

8/10

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