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Biografía

Jean-Paul Rouve

Jean-Paul Rouve

53 años

Jean-Paul Rouve

Nació el 26 de Enero de 1967 en Dunkerque, Nord, Francia
Filmografía
Petit pays

2020 | Petit pays

Volando juntos

2019 | Donne-moi des ailes

Hijo de padres separados, el preadolescente Thomas (Louis Vazquez) va a pasar dos semanas de vacaciones a casa de su padre, junto a unas marismas. Allí se aburre sin internet, sin cobertura, únicamente rodeado de campo, agua y animales. Pero poco a poco se implicará en el cuidado de los gansos que cuida su padre, quien ha planeado una acción muy audaz para crear una nueva ruta migratoria para los gansos enanos, una especie que está desapareciendo por culpa de la contaminación lumínica. Cuando las autoridades se oponen, el jovenzuelo decide sustituir a su padre como guía de las aves. Estupenda película familiar que narra una insólita aventura aérea que al parecer se inspira en hechos reales. Hasta qué punto lo que cuenta Volando juntos es estrictamente cierto queda a la discreción del espectador, porque desde luego la osadía y odisea del pequeño protagonista –al estilo del clásico literario “El maravilloso viaje de Nils Holgersson”– resulta poco creíble para un chaval de catorce años. Eso no quita, claro está, que el conjunto sea muy agradable y ofrezca momentos de gran emoción, como ése en que Thomas vuela con su cacharro en plena tormenta y desaparece de la vista su querida barnacla blanca. El francés Nicolas Vanier (El último cazador, La escuela de la vida) reúne a un pequeño grupo de personajes que resultan cercanos y entrañables y como es habitual en su cine, los mira con ternura, a la vez su guión hace hincapié en la armonía del ser humano con la naturaleza y con sus demás congéneres. Funciona en este sentido la historia familiar, el acercamiento entre los esposos (notables Jean-Paul Rouve y Mélanie Doutey), así como la mirada hacia personajes secundarios como el ornitólogo, la secretaria ministerial o tantas personas que ayudan al protagonista en su periplo. Y se ofrecen valiosas referencias a las bondades de una educación más humana y menos tecnológica, una apertura al mundo que nos rodea muy necesaria para el crecimiento personal. Por supuesto, destila Volando juntos un gran amor a los animales y subyace en toda la película una potente defensa ecológica, pues queda claro que el ser humano ha de hacerse cargo de su responsabilidad en los cambios del paisaje que tienen consecuencias devastadoras para los animales y sus medios de vida. Por lo demás, es meritoria la planificación de las bellas tomas aéreas de las aves y destaca la cuidada fotografía de Éric Guichard.

6/10
Quisiera que alguien me esperara en algún lugar

2019 | Je voudrais que quelqu'un m'attende quelque part

Al final del verano, los cuatro hermanos Armanville, Jean-Pierre, Juliette, Matthieu y Margau, de clase alta, viajan a la mansión familiar por el 70 cumpleaños de su madre. Jean-Pierre, el mayor, ha tratado de suplir el papel del progenitor, fallecido años atrás, Juliette intenta publicar una novela mientras espera su primer hijo, pese a tener cuarenta años, Margaux se ha convertido en un artista radical, y Mathieu se ha enamorado de una chica a la que trata de seducir.  Tercer largometraje como realizador y coguionista del francés Arnaud Viard, habitual actor secundario de títulos como Gracias a Dios, que en esta ocasión también se ha reservado un rol menor. Adapta con libertad el libro homónimo de su compatriota Anna Gavalda, que en realidad constaba de doce cuentos con personajes no interrelacionados. Aquí se han tomado algunas de las situaciones, y se ha pretendido dar unidad al conjunto haciendo que las vivan los miembros de la misma familia, si bien se nota la artificiosidad de la jugada, falta algo de unidad interna. Le queda un film muy nostálgico, con un buen arranque, en el que predomina el humor, que incluye alguna que otra secuencia de altura, como aquella en la que Juliette se encuentra con un editor para su novela. Se habla de la capacidad de seguir soñando, pese a que pasan los años, pues no cabe rendirse ante la infelicidad. Pero tras un giro que se produce hacia la mitad, el segundo tramo, marcado por el dramatismo, no acaba de resultar convincente.  No ayuda que tenga un reparto irregular. Pese a que se echa de menos que su personaje tenga más presencia, la veterana Aurore Clément (Paris Texas, Apocalypse Now) borda a la matriarca del clan, y tampoco se puede reprochar nada a Jean-Paul Rouve (La vida en rosa), ideal para encarnar al hermano mayor. Se salva más o menos Alice Taglioni (Juliette), pero no los otros dos protagonistas, Camille Rowe (Margaux), y Benjamin Lavernhe (el joven Mathieu), que no logran remontar personajes un tanto arquetípicos.

5/10
Lola y sus hermanos

2018 | Lola et ses frères

Los hermanos Esnard. Lola, abogada que se enamora de uno de sus clientes en proceso de divorcio, es algo así como el imprescindible nexo de unión fraternal, que se plasma en las visitas periódicas a la tumba de sus progenitores. Benoît, el mayor, óptico, se casa por tercera vez, puede que haya encontrado en Sandra a la mujer de su vida. Y Pierre, divorciado a disgusto, con un hijo en la universidad, y bastante desordenado, ha sido despedido de su trabajo de demolición de edificios, le ha tocado cargar con los efectos colaterales del último encargo, y no tiene con quién compartir su frustración. Dirige esta amable comedia francesa con rivetes dramáticos uno de los actores protagonistas, Jean-Paul Rouve, que encarna al hermano mayor. Incide en la idea de la importancia de los lazos familiares, que hay que cultivar, el cariño se da por supuesto, pero hay que esforzarse y saber detectar cuándo un hermano o una hermana necesitan ayudan, un hombro sobre el que poder llorar, y ponerse a tiro, no escurrir el bulto. Tienen encanto las discusiones y reproches, incluso con períodos de cortar relaciones, junto a un amor que acaba siendo incondicional, por un herma o se hace lo que haga falta. Rouve, también coguionista, ha contado con la ayuda del especialista David Foenkinos (La delicadeza, La biblioteca de los libros rechazados) en la elaboración del libreto, lo que se nota en la humanidad de los personajes, y en la capacidad de entrelazar los palos que da la vida –los altibajos y sinsabores provocados por el paro, las dificultades matrimoniales, la desilusión porque los hijos no llegan...– con un tono optimista y esperanzado, incluso con elementos humorísticos que nunca parecen metidos con calzador. Además de Rouve, están bien Ludivine Sagnier, José Garcia, Ramzy Bedia, Pauline Clément y Lola Dubus en sus respectivos papeles.

6/10
Voyez comme on danse

2018 | Voyez comme on danse

Vaya lío de familia... Julien nota que alguien le sigue todo el tiempo. Alex, su hijo, se acaba de enterar de que Eva, una estudiante de 17 años, no le ha dicho que va a ser padre. La madre de Eva, Vero, a quien nunca le ha ido bien en la vida, se imagina robándole a las ancianas para criar al futuro bebé. A Elizabeth, cuyo marido, Bertrand, se acaba de esfumar, la policía le registra su casa. Lucie, harta de la paranoia de su marido, Julien, está al borde de la crisis matrimonial. Serena, la amante de Julien, piensa que éste le miente. Julien no sabe que Serena le miente también. Loic, el hijo mayor de Vero, el único normal de la familia, no es tan normal como parece. Sin olvidar a otra persona, siempre presente aunque no se la vea...

Dalida

2017 | Dalida

 

C'est la vie!

2017 | Le sens de la fête

¿Cuál es el colmo a la hora de traducir el título original de una película? Cambiarlo y no traducirlo, conservando el idioma punto de partida. Será por eso del acento circunflejo que se menciona en uno de los muchos gags del film... Le sens de la fête, “El sentido de la fiesta”, que en España se conocerá como C'est la vie!, “Así es la vida”, viene a demostrar que Intocable no fue un espejismo a la hora de ofrecer un comedia bien orquestada. Punto clave de la carrera de Éric Toledano y Olivier Nakache, que enganchó con todo tipo de públicos, y ha dado pie hasta la fecha a dos remakes, la pareja de directores decepcionó un tanto con Samba, que quería presentar un punto de vista más dramático. Sin embargo aquí logran algo muy difícil, una comedia coral con un timing perfecto, amable como la que les dio fama, y donde los gags nunca se detienen y nunca agotan. El film narra los preparativos de una boda de alto copete, principalmente y sobre todo desde el punto de vista de sus organizadores, la logística para que sea una velada perfecta, una auténtica fiesta. Lo que no significa que los novios y su familia no tengan una cierta presencia, sobre todo el pelmazo que va a casarse. En tal sentido podríamos ver el planteamiento al estilo de las populares series Arriba y abajo y Downton Abbey, aunque la preponderancia se concede a los planificadores, animadores, camareros, fotógrafo, etcétera, y a los obstáculos y desafíos que se les presentan durante el festejo: un novio ególatra y perfeccionista, que quiere dar un gran e interminable discurso, las desavenencias sentimentales del jefe de la empresa, que debería dar por acabado su deteriorado matrimonio para oficializar su amor con una de sus empleadas, el fotógrafo que debería preguntarse por qué sólo le llama a cubrir bodas una única persona, etcétera, etcétera. Estamos ante una trama ligera y divertida, que no pretende desarrollar grandes filosofías, pero que invita a reírse de uno mismo, y afrontar las dificultades de la vida con buen ánimo, todo se puede sortear, incluso una intoxicación alimentaria o que los planes sorpresivos del novio no salgan exactamente como los tenía previstos. Con sentido positivo y optimista, de fiesta, se puede concluir que la vida es bella. El reparto es excelente, pero sobresale Jean-Pierre Bacri, muy, muy convincente como jefe capaz de abordar los problemas laborales, siempre ayudando a todo el mundo, pero que en lo personal no sabe muy bien cómo actuar.

7/10
Los recuerdos

2014 | Les souvenirs

Madeleine, una anciana, acaba de enviudar. Preocupado por su bienestar, su recién jubilado hijo Michel, de acuerdo con sus hermanos, decide que vaya a vivir a una residencia para la tercera edad, lo que ella acepta a regañadientes. Casi lo único que ilumina sus días son las frecuentes visitas de su nieto Romain, que sueña con ser escritor, y trabaja de noche en la recepción de un hotel. La venta de su casa sin contar con ella es la gota que colma el vaso de la paciencia de Madeleine, que abandona la residencia sin decir nada a nadie, lo que genera la lógica preocupación de sus seres queridos. Una de esas amables comedias de las que entrega la cinematografía francesa con lo que se diría una facilidad pasmosa. El actor Jean-Paul Rouve, en su tercera película como director, adapta una novela de David Foenkinos, y logra lo más difícil en una película de este tipo, un timing perfecto, adecuado para una trama entrañable, de tono optimista y esperanzado, estamos antes una de esas películas de las que uno sale contento, reconciliado con el género humano. Personajes bien descritos, relaciones creíbles, buenas ocurrencias y conflictos. Las oraciones en el cementerio, con la llegada tarde al lugar de uno y otro personaje, escenas con que se abre y cierra el film, son un buen botón de muestra de una buena estructura, donde vamos conociendo a los personajes y sus rarezas, que debieran sacar lo mejor de sus recuerdos del pasado en el caso de Madelaine y Michel, para seguir adelante. Mathieu Spinosi resulta muy adecuado, con su aire naif y soñador, para componer al nieto, y hace creíble la conexión especial con su abuela, la veterana Annie Cordy. Mientras que Michel Blanc encarna bien las neuras de su personaje, algo cuadriculado, sosainas y con problemas de comunicación, pero buen tipo, que atraviesa una pequeña crisis conyugal con la que ha sido el amor de toda su vida, bien encarnada por Chantal Lauby, que parece el sentido común y la paciencia con patas. Además hay una buena pléyade de secundarios –el pintor de cuadros horribles, el encargado de la tienda de la estación de servicio, la manager de la residencia de ancianos, los hermanos de Michel, el encargado del hotel, la profesora, la chica de la agencia, el cura...–, en muchos casos con sólo una escena, que están perfectamente escogidos, se nota que el director es actor.

7/10
El asesino de mi hijo morirá esta noche

2014 | Ce soir je vais tuer l'assassin de mon fils

Cuando en una pequeño pueblo un conductor del lugar atropella y mata a un niño que de doce años que va en bicileta, el culpable decide darse a la fuga. Enterado del asunto, el padre del fallecido decide que se tomará la justicia por su mano. Drama francés de cierto empaque, aun tratándose de un telefilm, favorecido por un buen trabajo del reparto. La historia se inspira en hechos reales.

5/10
En solitario

2013 | En solitaire

Debut como director de Christophe Offenstein, director de fotografía de numerosos títulos, entre ellos algunos tan interesantes como la ingeniosa ¿Y ahora adónde vamos?, de Nadine Labaki, el sorprendente thriller No se lo digas a nadie y el excelente drama Pequeñas mentiras sin importancia, estas dos de Guillaume Canet. Le avala como protagonista François Cluzet, presente en estas dos últimas, mientras que Canet interviene brevemente. En solitario tiene como personaje central a Yann Kermadec, regatista viudo que deja a su hija y a su nueva pareja para participar por vez primera en la Vendée Globe, la vuelta al mundo a vela en solitario. Al iniciar una etapa desde Canarias, descubre que no está cumpliendo con las reglas, pues no está solo, se le ha colado a bordo de la embarcación un niño de Mauritania que sueña con emigrar a Francia... Esta vez François Cluzet ha escogido un personaje sencillo, sobre todo en comparación con el nivel interpretativo exhibido en Intocable, su mayor éxito, pero sin esfuerzo aparente el actor consigue hacer cercano a un cincuentón, algo cascarrabias, pero buenazo en el fondo. Además, en En solitario forma una pareja fílmica con el joven Samy Seghir, con cierta experiencia a pesar de su juventud. Aunque se trata de una producción francesa, entre los secundarios aparece muy brevemente José Coronado, mientras que dos de los productores ejecutivos, Manuel Monzón y Adolfo Blanco, son también españoles. En solitario logra enorme interés en su retrato de las competiciones de vela. En un tiempo en el que las acusaciones de dopaje y juego sucio están a la orden del día, aboga por la sana competitividad, que por supuesto pasa a un segundo plano si alguien tiene graves problemas, y que cobra una importancia relativa, en comparación con la necesidad de los vínculos afectivos y familiares.

6/10
Adèle y el misterio de la momia

2010 | The Extraordinary Adventures of Adèle Blanc-Sec

Principios del siglo XX. Adèle Blanc-Sec es una intrépida periodista, aventurera parisina que se diría una especie de Indiana Jones con faldas. Pero tiene una gran pena: su hermana Agathe está en estado catatónico debido a un objeto punzante que atraviesa su cabeza de detrás adelante. Para ayudarla, se le ocurre un plan bastante audaz. La joven marcha a Egipto para hacerse con la momia de un afamado médico de Ramsés II, que podría hacer revivir un amigo suyo, el doctor Esperandieu. De hecho, su primer experimento resucita un huevo de pterodáctilo, aunque el animal, una vez roto el cascarón, provoca el pánico en París, matando a un conocido hombre público. Esto provoca la condena a muerte de Esperandieu, lo que podría dar al traste con las esperanzas de Adèle de que la momia, una vez resucitada, cure a su hermana. Adaptación al cine del conocido cómic del francés Jacques Tardi. La ejecuta un amante de los cómics, su compatriota Luc Besson, que ya reconoció la influencia que ejercieron en El quinto elemento dos pesos pesados del ramo como son Jean Giraud, alias Moebius, y Jean-Claude Mézières. El resultado es un entretenido film de intriga y aventuras, visualmente imaginativo –aunque evidentemente, no es lo mismo la línea clara del cómic que la película–, que utiliza bien las técnicas de integración de personajes generados por ordenador –el pterodáctilo, las momias– con personajes reales y con un París que, merced también a la tecnología digital, parece el del recién nacido siglo XX. El film hace además alarde de un feminismo inteligente, donde el personaje fuerte de la película es Adèle, los otros, con absoluto predominio masculino, son en cierto modo comparsas, como los ridículos policías, un afamado cazador, el enamorado científico Andrej –con ‘j’ de ‘jardín’–, el mismísimo presidente de la República... Los actores cumplen, aunque tampoco se les exigen grandísimas interpretaciones. Domina en general un sano sentido del humor, aunque no se evita algún detalle zafio, también presente en Tardi, quizá para merecer esa etiqueta de antaño de “cómic para adultos”.

5/10
La vida en rosa

2007 | La Môme

Hollywood ha sabido explotar la vida de grandes estrellas de la música estadounidense, como Ray Charles (Ray) y Johnny Cash (En la cuerda floja). En Europa ha habido músicos y cantantes legendarios, pero Édith Piaf, la musa de los existencialistas, era la candidata ideal para un buen biopic, y de hecho, Claude Lelouch recogió su romance con el boxeador Marcel Cerdan en su película Edith et Marcel. No es de extrañar el éxito de este nuevo acercamiento a su vida, sobre todo en Francia. Se explica porque sus canciones marcaron a toda una generación en los años 50, mientras que las posteriores todavía son capaces de reconocerlas. Además, la intérprete no tuvo precisamente una vida de color de rosa, como indica el título, sacado de uno de sus temas más famosos, sino que su existencia fue tan azarosa que parece salida de una novela de las hermanas Brontë o de Charles Dickens. Édith Giovanna Gassion (su verdadero nombre), nació en una calle parisina, según la leyenda debajo de una farola. Lo que es rigurosamente cierto es que sus padres, un acróbata y una cantante ambulante que vivían en la indigencia, se desentendieron de ella. Finalmente quedó al cuidado de su abuela paterna, que regentaba un prostíbulo, donde creció rodeada de depravación, como se muestra en la película, que acierta en los pasajes en los que describe la relación maternal con una de las meretrices, interpretada por Emmanuelle Seigner. A mediados de los años 30, la descubre cantando en la calle el gerente de un cabaret de moda, un tal Louis Leplée, breve papel con el que se luce Gérard Depardieu. Leplée la contrata para su local, y le sugirió que apareciera con el nombre artístico de ‘la môme piaf’ (la niña gorrión), por su baja estatura y porque su voz le recordaba a un pájaro cantor. Lo más destacable de la cinta es la interpretación de Marion Cotillard, secundaria de títulos como Big Fish, Largo domingo de noviazgo y Un buen año, que literalmente se transforma en Edith Piaf. Su trabajo es comparable al que le valió el Oscar al mejor actor a Jamie Foxx cuando interpretó al citado Ray Charles. Cotillard imita su patosa forma de andar, su aspecto frágil y hasta el gesto característico que hacía con la boca al cantar. Olivier Dahan se muestra como un director imaginativo en la lograda reconstrucción de la época, y por si fuera poco, resulta una gozada para el oído escuchar las mejores canciones de la protagonista en su versión original.

6/10
Aquellos días felices

2006 | Nos jours heureux

Mirada amable, tamizada por la nostalgia y en tono de comedia, al clásico período vacacional en que los niños son enviados a un campamento de verano. No en balde los codirectores y coguionistas Olivier Nakache y Eric Toledano iniciaron su amistad tiempo atrás en una asociación que organiza este tipo de campamentos. El film recoge todos los tópicos imaginables en torno a esos días (los padres a los que cuesta soltar a sus retoños, monitores alocados, fogatas…) que propician algunos gags realmente divertidos. Gran parte de las anécdotas plasmadas se basan supuestamente en auténticos sucedidos. 

5/10
Le temps des porte-plumes

2006 | Le temps des porte-plumes

En la Francia de los años 50 un niño es adoptado por una pareja después de pasar unos meses con los servicios sociales. Una película sobre la infancia que se centra en los sentimientos de un niño en un entorno nuevo. La armonía va creciendo lentamente, con pocos diálogos, con imágenes potentes, con miradas padre-hijo.

5/10
... Y tan amigos

2005 | Je préfère qu'on reste amis

Agradable comedia típicamente francesa, con diálogos y situaciónes cotidianas, frescas y tragicómicas. La historia se centra en Claude Mendelbaum, un científico tímido, que vive presa de la hipocondria y de su poco atractivo. Además acaba de terminar la relación con su novia y se siente perdido. Las cosas cambiarán cuando conozca a Serge, un tipo que representa todo lo opuesto a él. La compenetración entre ambos será fantástica y Claude se propondrá conquistar a una mujer. Destaca el actor Gérard Depardieu.

4/10
Podium

2004 | Podium

Bernard es un triste oficinista que tiene una vocación escondida: la música. Cuando se le presenta la oportunidad de cantar en una concurso, Bernard no se lo pensará dos veces, pero no contará con el apoyo de su esposa. El desconocido Yann Moix dirige un divertido musical sobre un hombre que persigue su sueño. Protagoniza Benoît Poelvoorde (Astérix en los Juegos Olímpicos), y la hija de Gérard Depardieu tiene un papel en la cinta.

4/10
Largo domingo de noviazgo

2004 | Un long dimanche de fiançailles

Decir Jean-Pierre Jeunet es decir preciosismo fotográfico, personajes tan ricos como estrambóticos, gags carcajeantes próximos al slapstic del cine mudo y desfachatez visual a la hora de mostrar crudeza u obscenidad sin perder ni por un instante el aire mágico de la fábula imaginaria. Todo eso lo tenía esa obra magistral que se llamaba Amelie, y que le granjeó el aplauso de la crítica y el público de todo el mundo. Ahora, el director francés vuelve a usar idéntica fórmula con una historia muy distinta, más sórdida y monocromática, pero con la misma e inestimable colaboración de la luminosa Audrey Tautou, una actriz de una candidez y expresión en la mirada fuera de lo común. La historia, adaptación de la novela del francés Sébastien Japrisot, se centra en el amor hiperrromántico de Mathilde por Gilles. Ambos se separaron cuando él marchó a luchar a las trincheras en la Primera Guerra Mundial. Al cabo del tiempo Mathilde recibe la noticia de su muerte, ya que, tras ser sometido a consejo de guerra junto a otros cuatro compañeros, Gilles fue abandonado en tierra de nadie. Mathilde viaja, investiga y remueve cielo y tierra para dar con el paradero de su amor. Pese a que las noticias nunca son halagüeñas, ella no desespera de encontrarle vivo. Junto Mathilde el espectador es testigo poco a poco del puzzle de los acontecimientos, y, mientras tanto, otras curiosas historias y personajes entran en juego. Entre el drama y la comedia, la historia no pierde nunca el aire del cuento romántico, en especial en las estampas idílicas en la casa de los tíos, aunque también destaca el naturalismo con que Jeunet rueda las secuencias de guerra, muerte y sexualidad. Entre los intérpretes no falta el buen hacer del actor fetiche del director, Dominique Pinon.

6/10
¡¡¡Caverrrrnicola!!!

2004 | RRRrrrr!!!

En la Prehistoria, la tribu de los Pelos Sucios descubre que uno de los suyos ha sido asesinado. Se trata del primer asesinato de la historia de la humanidad, y los sospechosos son los miembros de los Pelos Sucios, ansiosos por robar la fórmula del champú. Alain Chabat es un veterano actor francés, de origen argelino, autor del guión y la realización de Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, donde también interpretaba a Julio César. Aquí se une a Les Robins des Bois, un grupo de comediantes que vienen a ser los Martes y 13 franceses, con quienes ha coescrito esta comedia que ellos protagonizan. El humor surrealista y absurdo tipo Los visitantes, o las adaptaciones de Astérix, parece estar repleto de toques locales que fuera de Francia no se entienden demasiado.

2/10
Monsieur Batignole

2002 | Monsieur Batignole

Edmond Batignole es el dueño de una tienda de ultramarinos que trata de llevar una vida normal en la Francia ocupada por los alemanes en 1942. Su futuro yerno, Pierre, colaboracionista de los nazis, le consigue trabajos extras, como organizar banquetes para oficiales. Incluso logra que Batignole y su familia puedan quedarse en la amplia residencia de sus vecinos, los Bernstein, unos judíos capturados. A ese lugar regresa con la esperanza de reencontrarse con sus padres, Simon, el pequeño de los Bernstein, que ha logrado escapar. A regañadientes, Batignole accede a esconderle, pero después acabará cogiéndole cariño y jugándose el tipo para ayudarle a huir, a él y a sus dos primas. En Los chicos del coro, Gérard Jugnot interpretaba a un conserje que acababa siendo un auténtico padre para los niños desamparados. El éxito de aquella excelente película propicia que llegue a nuestro país esta agradable tragicomedia, en que Jugnot interpreta a un 'padrazo' parecido (aunque inicialmente su personaje va a lo suyo, acaba transformándose), y en la que también ejerce como director. En cierta medida, recuerda a La vida es bella, que usaba la comedia para denunciar la tragedia histórica del holocausto, y que también estaba tratada con mucha humanidad. Sin llegar al nivel de la obra de Benigni, y aunque le falta originalidad, Jugnot consigue una convincente reconstrucción de la época, y logra hacer muy cercano a su personaje con su trabajo interpretativo. También es obligado mencionar el trabajo del expresivo Jules Sitruk, el niño que interpreta a Simon.

6/10
Jojo la frite

2002 | Jojo la frite

Lola y sus hermanos

2018 | Lola et ses frères

Los hermanos Esnard. Lola, abogada que se enamora de uno de sus clientes en proceso de divorcio, es algo así como el imprescindible nexo de unión fraternal, que se plasma en las visitas periódicas a la tumba de sus progenitores. Benoît, el mayor, óptico, se casa por tercera vez, puede que haya encontrado en Sandra a la mujer de su vida. Y Pierre, divorciado a disgusto, con un hijo en la universidad, y bastante desordenado, ha sido despedido de su trabajo de demolición de edificios, le ha tocado cargar con los efectos colaterales del último encargo, y no tiene con quién compartir su frustración. Dirige esta amable comedia francesa con rivetes dramáticos uno de los actores protagonistas, Jean-Paul Rouve, que encarna al hermano mayor. Incide en la idea de la importancia de los lazos familiares, que hay que cultivar, el cariño se da por supuesto, pero hay que esforzarse y saber detectar cuándo un hermano o una hermana necesitan ayudan, un hombro sobre el que poder llorar, y ponerse a tiro, no escurrir el bulto. Tienen encanto las discusiones y reproches, incluso con períodos de cortar relaciones, junto a un amor que acaba siendo incondicional, por un herma o se hace lo que haga falta. Rouve, también coguionista, ha contado con la ayuda del especialista David Foenkinos (La delicadeza, La biblioteca de los libros rechazados) en la elaboración del libreto, lo que se nota en la humanidad de los personajes, y en la capacidad de entrelazar los palos que da la vida –los altibajos y sinsabores provocados por el paro, las dificultades matrimoniales, la desilusión porque los hijos no llegan...– con un tono optimista y esperanzado, incluso con elementos humorísticos que nunca parecen metidos con calzador. Además de Rouve, están bien Ludivine Sagnier, José Garcia, Ramzy Bedia, Pauline Clément y Lola Dubus en sus respectivos papeles.

6/10
Los recuerdos

2014 | Les souvenirs

Madeleine, una anciana, acaba de enviudar. Preocupado por su bienestar, su recién jubilado hijo Michel, de acuerdo con sus hermanos, decide que vaya a vivir a una residencia para la tercera edad, lo que ella acepta a regañadientes. Casi lo único que ilumina sus días son las frecuentes visitas de su nieto Romain, que sueña con ser escritor, y trabaja de noche en la recepción de un hotel. La venta de su casa sin contar con ella es la gota que colma el vaso de la paciencia de Madeleine, que abandona la residencia sin decir nada a nadie, lo que genera la lógica preocupación de sus seres queridos. Una de esas amables comedias de las que entrega la cinematografía francesa con lo que se diría una facilidad pasmosa. El actor Jean-Paul Rouve, en su tercera película como director, adapta una novela de David Foenkinos, y logra lo más difícil en una película de este tipo, un timing perfecto, adecuado para una trama entrañable, de tono optimista y esperanzado, estamos antes una de esas películas de las que uno sale contento, reconciliado con el género humano. Personajes bien descritos, relaciones creíbles, buenas ocurrencias y conflictos. Las oraciones en el cementerio, con la llegada tarde al lugar de uno y otro personaje, escenas con que se abre y cierra el film, son un buen botón de muestra de una buena estructura, donde vamos conociendo a los personajes y sus rarezas, que debieran sacar lo mejor de sus recuerdos del pasado en el caso de Madelaine y Michel, para seguir adelante. Mathieu Spinosi resulta muy adecuado, con su aire naif y soñador, para componer al nieto, y hace creíble la conexión especial con su abuela, la veterana Annie Cordy. Mientras que Michel Blanc encarna bien las neuras de su personaje, algo cuadriculado, sosainas y con problemas de comunicación, pero buen tipo, que atraviesa una pequeña crisis conyugal con la que ha sido el amor de toda su vida, bien encarnada por Chantal Lauby, que parece el sentido común y la paciencia con patas. Además hay una buena pléyade de secundarios –el pintor de cuadros horribles, el encargado de la tienda de la estación de servicio, la manager de la residencia de ancianos, los hermanos de Michel, el encargado del hotel, la profesora, la chica de la agencia, el cura...–, en muchos casos con sólo una escena, que están perfectamente escogidos, se nota que el director es actor.

7/10
¡¡¡Caverrrrnicola!!!

2004 | RRRrrrr!!!

En la Prehistoria, la tribu de los Pelos Sucios descubre que uno de los suyos ha sido asesinado. Se trata del primer asesinato de la historia de la humanidad, y los sospechosos son los miembros de los Pelos Sucios, ansiosos por robar la fórmula del champú. Alain Chabat es un veterano actor francés, de origen argelino, autor del guión y la realización de Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, donde también interpretaba a Julio César. Aquí se une a Les Robins des Bois, un grupo de comediantes que vienen a ser los Martes y 13 franceses, con quienes ha coescrito esta comedia que ellos protagonizan. El humor surrealista y absurdo tipo Los visitantes, o las adaptaciones de Astérix, parece estar repleto de toques locales que fuera de Francia no se entienden demasiado.

2/10
Lola y sus hermanos

2018 | Lola et ses frères

Los hermanos Esnard. Lola, abogada que se enamora de uno de sus clientes en proceso de divorcio, es algo así como el imprescindible nexo de unión fraternal, que se plasma en las visitas periódicas a la tumba de sus progenitores. Benoît, el mayor, óptico, se casa por tercera vez, puede que haya encontrado en Sandra a la mujer de su vida. Y Pierre, divorciado a disgusto, con un hijo en la universidad, y bastante desordenado, ha sido despedido de su trabajo de demolición de edificios, le ha tocado cargar con los efectos colaterales del último encargo, y no tiene con quién compartir su frustración. Dirige esta amable comedia francesa con rivetes dramáticos uno de los actores protagonistas, Jean-Paul Rouve, que encarna al hermano mayor. Incide en la idea de la importancia de los lazos familiares, que hay que cultivar, el cariño se da por supuesto, pero hay que esforzarse y saber detectar cuándo un hermano o una hermana necesitan ayudan, un hombro sobre el que poder llorar, y ponerse a tiro, no escurrir el bulto. Tienen encanto las discusiones y reproches, incluso con períodos de cortar relaciones, junto a un amor que acaba siendo incondicional, por un herma o se hace lo que haga falta. Rouve, también coguionista, ha contado con la ayuda del especialista David Foenkinos (La delicadeza, La biblioteca de los libros rechazados) en la elaboración del libreto, lo que se nota en la humanidad de los personajes, y en la capacidad de entrelazar los palos que da la vida –los altibajos y sinsabores provocados por el paro, las dificultades matrimoniales, la desilusión porque los hijos no llegan...– con un tono optimista y esperanzado, incluso con elementos humorísticos que nunca parecen metidos con calzador. Además de Rouve, están bien Ludivine Sagnier, José Garcia, Ramzy Bedia, Pauline Clément y Lola Dubus en sus respectivos papeles.

6/10
Los recuerdos

2014 | Les souvenirs

Madeleine, una anciana, acaba de enviudar. Preocupado por su bienestar, su recién jubilado hijo Michel, de acuerdo con sus hermanos, decide que vaya a vivir a una residencia para la tercera edad, lo que ella acepta a regañadientes. Casi lo único que ilumina sus días son las frecuentes visitas de su nieto Romain, que sueña con ser escritor, y trabaja de noche en la recepción de un hotel. La venta de su casa sin contar con ella es la gota que colma el vaso de la paciencia de Madeleine, que abandona la residencia sin decir nada a nadie, lo que genera la lógica preocupación de sus seres queridos. Una de esas amables comedias de las que entrega la cinematografía francesa con lo que se diría una facilidad pasmosa. El actor Jean-Paul Rouve, en su tercera película como director, adapta una novela de David Foenkinos, y logra lo más difícil en una película de este tipo, un timing perfecto, adecuado para una trama entrañable, de tono optimista y esperanzado, estamos antes una de esas películas de las que uno sale contento, reconciliado con el género humano. Personajes bien descritos, relaciones creíbles, buenas ocurrencias y conflictos. Las oraciones en el cementerio, con la llegada tarde al lugar de uno y otro personaje, escenas con que se abre y cierra el film, son un buen botón de muestra de una buena estructura, donde vamos conociendo a los personajes y sus rarezas, que debieran sacar lo mejor de sus recuerdos del pasado en el caso de Madelaine y Michel, para seguir adelante. Mathieu Spinosi resulta muy adecuado, con su aire naif y soñador, para componer al nieto, y hace creíble la conexión especial con su abuela, la veterana Annie Cordy. Mientras que Michel Blanc encarna bien las neuras de su personaje, algo cuadriculado, sosainas y con problemas de comunicación, pero buen tipo, que atraviesa una pequeña crisis conyugal con la que ha sido el amor de toda su vida, bien encarnada por Chantal Lauby, que parece el sentido común y la paciencia con patas. Además hay una buena pléyade de secundarios –el pintor de cuadros horribles, el encargado de la tienda de la estación de servicio, la manager de la residencia de ancianos, los hermanos de Michel, el encargado del hotel, la profesora, la chica de la agencia, el cura...–, en muchos casos con sólo una escena, que están perfectamente escogidos, se nota que el director es actor.

7/10

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