IMG-LOGO

Biografía

José Luis Gómez

José Luis Gómez

80 años

José Luis Gómez

Nació el 19 de Abril de 1940 en Huelva, España

Premios: 1 Festival de Cannes

Ganador de 1 premio

Filmografía
Competencia oficial

2020 | Competencia oficial

Antonio Banderas y Oscar Martínez encarnan a dos actores de muy diferentes trayectorias, cuyos métodos chocarán durante la preparación de una película financiada por un millonario ávido de notoriedad y dirigida por una prestigiosa y algo excéntrica directora, a la que da vida Penélope Cruz.

Truman

2015 | Truman

Truman podría haberse titulado también Días contados, aunque ese título ya lo utilizó Imanol Uribe. Porque cuatro, ni uno más ni uno menos, son los días que va a pasar en Madrid Tomás, que aunque afincado en Canadá con su familia, emprende viaje para acompañar a su amigo Julián, actor argentino que padece un cáncer terminal. Separado y con un hijo universitario, Julián cuenta con la compañía de su fiel perro Truman, a quien piensa que hay que buscarle dueño para cuando él no esté, pues ya no le queda mucho tiempo. Cesc Gay dirige y coescribe con su guionista habitual, Tomàs Aragay, un drama muy humano sostenido por la columna vertebral de la amistad, el gran tema, y punteado de pasajes con humor que suavizan el duro e inevitable trance de la muerte. Así, gracias a la ayuda inestimable de dos grandísimos actores, Javier Cámara y Ricardo Darín, van asomando con agilidad los miedos, las despedidas, los preparativos, servidos en un ramillete de emotivas escenas muy trabajadas, alguna tan lograda como la del que se presume un incómodo encuentro con quien tendría motivos para insultar o al menos ignorar a Julián, y que toma en cambio otros derroteros. De modo que la cinta llega al corazón, tiene eso tan buscado por las películas que es "capacidad para conectar con el espectador". En una sociedad que ha perdido en gran medida el sentido de la trascendencia, puede no extrañar la falta de hondura en las consideraciones sobre la otra vida, sólo levemente apuntadas al hablar del deseo de reencontrarse con los seres queridos ya fallecidos. Al final lo que se aprecia sobre todo es el apoyo humano e inmediato de los amigos, un estar ahí amablemente y sin quejas, a veces con un silencio bien elocuente. Los personajes no son perfectos, sobrellevar esa muerte les cuesta, e incluso expresar la no-conformidad con alguna decisión, por una mezcla de miedo y respeto, a veces mal entendido, a la libertad del otro. Algo que se nota cuando se sugiere que podría aquella llegar a ser una situación insoportable, indigna de ser vivida, cuando la enfermedad incapacite para valerse por uno mismo. Se pone así en valor supremo el ejercicio de la libertad, sea cual sea su objeto, prestando menos atención al sentido del bien y del mal. El sufrimiento de los seres queridos es sugerido con la obra que Julián está representando en los escenarios, “Las amistades peligrosas”, subtexto nada inocente que recuerda que ser amigo de los amigos implica amar y sufrir.

6/10
La isla del viento

2015 | La isla del viento

1924. Por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera, Miguel de Unamuno debe exiliarse en la isla de Fuerteventura, al igual que el diputado Rodrigo Soriano. Allí apoyará a los lugareños, que pagan a precio de oro el agua, por no poder bombearla de un pozo local. Supone el debut en la realización de largometrajes de Manuel Menchón, autor del documental Malta Radio. Acusa demasiado la falta de presupuesto, pero a pesar de todo consigue una ambientación convincente de la época. Aunque cuenta con un reparto desigual, logra un buen trabajo de José Luis Gómez, que a veces tiende a resultar demasiado teatral, pero que aquí es un convincente Unamuno, haciendo olvidar su escaso parecido físico con el escritor. Le acompaña un reparto desigual, que incluye en un rol muy secundario para Víctor Clavijo, con un trabajo logrado como un sacerdote en crisis de fe, inspirado en San Manuel Bueno Mártir. Elogio de la educación como remedio para escapar de la pobreza, el film revela a su director como una promesa a seguir en el futuro. Quizás desentone el epílogo, que recrea el famoso episodio vivido por el escritor de la Generación del 98 en la Universidad de Salamanca, donde tuvo un altercado con Millán Astray al comienzo de la Guerra Civil. Resulta un tanto caricaturesco, en línea con el habitual tratamiento de la contienda por parte del cine español en las últimas décadas.

5/10
La piel que habito

2011 | La piel que habito

  Vera es una joven encerrada en el sótano de un caserón, que lleva un body puesto todo el día, realiza estiramientos, practica técnicas de meditación y lee libros para pasar el rato. El doctor Robert Ledgard vigila sus movimientos a través de un circuito cerrado de televisión. Prestigioso cirujano plástico, Robert ha desarrollado una técnica transgénica para crear piel artificial, en lo que se diría un homenaje a su esposa, carbonizada en un accidente de coche. La piel que habito ha sido descrita como el primer acercamiento de Pedro Almodóvar al cine fantástico y de terror. Pero tratándose del cineasta manchego no se puede esperar un ajustamiento a la convenciones de ese género, en realidad el único género que sabe cultivar Almodóvar es el almodovariano, que no se parece a ningún otro, lo más parecido al mismo es el culebrón, y éste con rasgos propios e irrepetibles. Por ello, decir que el film adapta la novela “Tarántula” de Thierry Jonquet tampoco es decir demasiado, pues el director lo que hace es llevar ese material de partida a su personal terreno de juego. Y mencionar la revisitación del mito prometeico es obligado, pero aquí no tiene en realidad la fuerza que hemos visto en la mirada de James Whale al doctor Frankenstein. Y éste es el problema de Almodóvar –aunque para algunos, no es un problema–, que vive encerrado en un mundo de exagerados sentimientos, desgarrados pero epidérmicos, no hay hondura en los temas que trata, y ello trata de ocultarlo con tramas alambicadas y retorcidas. En ese rizar el rizo, el director roza el ridículo, nos lleva a situaciones imposibles de vergüenza ajena, porque se supone que son tremendamente dramáticas, pero en realidad provocan la risa nerviosa del bochorno. Otras veces existe la sensación de acumulación de elementos prescindibles, como la aparición del carnavalesco hermano de Robert. ¿Exageramos al hablar de superficialidad? Un personaje alude a los reparos bioéticos a las técnicas de Ledgard, pero aquello suena a impostado. Ciertos comportamientos se explican con una vaga referencia a la locura de nacimiento. Otro comete una violación, pero acabamos simpatizando con él ante la venganza orquestada por uno de los ofendidos. La posibilidad de cambiar de sexo no da pie a ninguna reflexión, digna de ese nombre, sobre la identidad sexual. Como ya ocurría en su film anterior, Los abrazos rotos, Pedro Almodóvar se apresta a recopilar ideas y planteamientos que ya le hemos visto en otras ocasiones: personajes atados y retenidos contra su voluntad, transformismo, muertes traumáticas del pasado, violaciones... Lo que se echa en falta –excepto en una breve escena protagoniza por Agustín Almodóvar– es el sentido del humor, demasiado ausente, a no ser que lo que parece humor involuntario sea en realidad voluntario. Pedro Almodóvar es un director con talento, y aun dentro de una historia de muy limitado interés, consigue captar la atención, aunque sólo sea en el aspecto visual, la puesta en escena. Pero ciertamente los personajes y sus dramas no emocionan, se antojan artificiosos, por lo que los actores, Antonio Banderas, Elena Anaya, Marisa Paredes y compañía, bastante hacen con mantener el tipo.  

4/10
Todo lo que tú quieras

2010 | Todo lo que tú quieras

Achero Mañas trató la violencia paterna en El Bola, su impecable opera prima, y homenajeó la memoria de su propio padre en Noviembre. Siete años le ha costado finalizar su tercer trabajo, que incide de nuevo en las relaciones paternofiliales, pues gira en torno a un hombre capaz de realizar cualquier sacrificio para sacar adelante a su pequeña. Leo, abogado harto de llevar casos de custodias en divorcios, lleva una vida feliz con su mujer, Alicia, que es la que lleva todo el peso de cuidar y educar a Dafne, la hija de ambos, de cuatro años. Pero Alicia muere repentinamente a consecuencia de un ataque de epilepsia. A Leo se le da muy bien cuidar a su hija, pero la pequeña está tremendamente afectada por la ausencia de su madre. Como un pasatiempo infantil aparentemente cándido, a Leo se le ocurre pintarse los labios, y posteriormente ponerse una peluca, para “interpretar” a su esposa fallecida. Pero su hija le sigue pidiendo que haga de madre una y otra vez, e incluso quiere que le lleve al colegio de tal guisa. Leo acaba recurriendo a uno de sus clientes, un veterano transformista homosexual (al que antes había llegado a insultar), para que le enseñe a resultar convincente como travestido. Ciertamente, Mañas tenía ante sí la enorme dificultad de hacer creíble el punto de partida, que un tipo de lo más normal, en el fondo homófobo, sea capaz de salir a la calle con un vestido con tal de complacer a su niña. De hecho, es cierto que el argumento es estrambótico. Pero el realizador lo compensa con la sentida emotividad de sus imágenes, que acaban llevando de la mano al espectador. Por muy excéntrica que sea la cinta, es también sincera y sobre todo inteligente y compleja. Se pueden tener prejuicios ante esta atípica propuesta, pero su desarrollo tiene interés. El travestismo “inocente” –totalmente contrapuesto al del personaje homosexual de José Luis Gómez– acaba siendo una elaborada metáfora sobre la capacidad masculina para adaptarse a los nuevos tiempos, y realizar tareas y adoptar roles que antaño estaban reservados a la mujer. Pero nunca se presenta este juego de suplantación y travestismo como “normal”, ni como la mejor solución, queda bastante claro que todo sucede en un caso de extrema necesidad, y que la situación ideal es que un niño tenga padre y madre, pues necesita de ambas figuras. No se trivializa en ningún momento el tema central, el escapismo a través del juego que desarrollan entre el padre y la hija para suplir mediante la imaginación la pérdida del ser amado. Esto no puede ser un sustituto de la aceptación de la muerte, pero el protagonista corre el peligro de que su niña acabe confundiendo la realidad con la ficción... Mañas, también autor del guión, trata al espectador con respeto, ofrece motivos para reflexionar en lugar de imponer su discurso, y parece haberle dado muchas vueltas a todo lo que aparece en pantalla. Al cineasta no le preocupa que le tachen de políticamente incorrecto por sus críticas sutiles pero afiladas hacia un sistema judicial que siempre concede la custodia a la madre, y que dificulta a los padres ejercer como tales, salvo en lo referente a sus obligaciones económicas. Ataca a los jueces, y también a los psicólogos, que aplican una serie de dogmas, pero no son capaces de adaptarse a cada situación, y flexibilizar sus métodos si la situación lo requiere. Sale airoso Juan Diego Botto de su papel más maduro hasta la fecha, y resiste el duelo con el gran José Luis Gómez, uno de los pesos pesados de la interpretación en España –sobre todo en el teatro–. En papeles pequeños pero importantes, brillan Ana Risueño, Najwa Nimri e incluso un anecdótico Alberto Jiménez, que había rodado con Mañas El Bola. Pero con permiso de todos ellos, el gran hallazgo de la película es la expresiva niña Lucía Fernández, que literalmente enamora al espectador, y se luce en secuencias muy difíciles, como aquella en la que su padre le pide que le llame “papá” –una de las más estremecedoras–. Y es que el punto fuerte de el director de El Bola es contar cómo son los niños de verdad, no niños cursis de películas como los que se suelen ver en el cine español. 

6/10
Los abrazos rotos

2009 | Los abrazos rotos

El director de cine Mateo Blanco quedó ciego a resultas de un trágico accidente. Desde entonces perdió las ganas de vivir, lo que escenificó con un cambio de nombre. A partir de ese momento sería Harry Caine, y bajo ese apelativo firmaría su obra literaria y sus guiones cinematográficos. Harry trabaja codo con codo con su directora de producción Judith, y el espabilado hijo de ésta, Diego, hace las veces de secretario. Durante una ausencia materna, Diego sufre un accidente y Harry cuida de él. En eso ratos de forzada compañía, el joven pide al guionista invidente que le explique el porqué del nerviosismo de su madre por la aparición en escena de Ray X, hijo del recién fallecido empresario Ernesto Martel, que ha aparecido con una inesperada propuesta de proyecto cinematográfico. Y se inicia una larga historia que cuenta los años de convivencia de Ernesto con Lena Rivero, una secretaria devenida en amante y aspirante a actriz de cine... bajo la batuta de Mateo Blanco.Pedro Almodóvar vuelve a los terrenos del melodrama con una trama alambicada, atravesada de detalles personales sobre sus sentimientos y su dedicación al cine, dotada de una estructura donde juega con el concepto de duplicidad, muchas cosas se repiten de algún modo, acontecen dos veces. A lo largo del metraje brillan destellos de genialidad, el director manchego tiene todo tipo de ocurrencias ingeniosas, que va incorporando a su historia. Ya sea la película de vampiros que Diego cuenta a Harry, el recurso de leer los labios de otros o la película dentro de la película, “Chicas y maletas” (qué lástima que no sea ésta la película rodada por Almodóvar, porque los fragmentos que se incorporan, deudores de Mujeres al borde de un ataque de nervios, prometen muchas risas), se detecta una increíble facilidad para imaginar tramas y crear personajes. Lo mismo cabe decir de su ojo para lo visual, ya sean las páginas en braille llenando la pantalla, o las fotos hechas mil pedazos. O de las referencias cinematográficas bien traídas, ya sea el Te querré siempre de Roberto Rossellini, o la idea de convertir a Penélope Cruz, en la película que Mateo está filmando, en un trasunto bastante creíble de Audrey Hepburn. Y a pesar de todo... la película de Almodóvar resulta demasiado artificiosa, de algún modo se ahogan las emociones, que no llegan a aflorar. Quizá la más auténtica es la de Lena sacrificándose por su padre con una desesperada llamada a Ernesto; pero hay pocas como ésa. Los hilos narrativos se tuercen y retuercen, se está muy cerca del ridículo culebrón en algunos pasajes. Como es habitual en el cineasta, hay sentimientos exacerbados, pero a la vez muy epidérmicos. Se nos habla de amor, pero vemos poco amor. Ernesto está obsesionado con Lena, y se nos viene a decir que eso no es amor, sobre todo porque ella no le corresponde. Pero lo que surge entre Lena y Mateo tampoco acaba de parecer amor, es una especie de entrega física, sin más, propiciada por la relación profesional. Tampoco se ahonda mucho en el hijo despechado de Ernesto, y la revelación de algunos secretos, relativamente sorprendentes, suenan a disparatados -la escena de confesión de Blanca Portillo chirría-, metidos un poquito con calzador, y llama la atención lo poco que alteran a aquellos que debían quedar profundamente afectados. El tratamiento del sexo es puramente lúdico, poco avanza Almodóvar en este terreno: por supuesto no va ligado al compromiso o a la entrega, y es objeto de chistes de gusto, cuando menos, discutible.

5/10
La vida en rojo

2008 | La vida en rojo

Una mirada a los años de las protestas estudiantiles en la universidad, en la España franquista de los 60. La película adapta libremente la novela “El vano ayer” de Isaac Rosa, con un guión del mismo autor y del director, Andrés Linares. La trama se enmarca en esa reivindicación, tan actual por parte de algunos sectores de la sociedad española, de la memoria histórica, donde se quiere dejar claro que hay hechos que no pueden quedar sepultados en el olvido, con el transcurso del tiempo. El principal problema de este film es que lo se cuenta no tiene demasiado interés. Una cosa es el encomiable deseo de no caer en extremismos histéricos, y otra presentar una historia insulsa de cédulas de estudiantes que combaten el franquismo en la clandestinidad, más las torturas y abusos policiales. Lo que se nos cuenta es muy simple, básicamente la desaparición de dos personas, el estudiante André Sánchez, y el profesor Julio Denis. El primero es bien conocido por la policía por su activismo estudiantil, pero el otro es un pobre diablo, que da clases de literatura mientras se gana un sobresueldo escribiendo noveluchas de kiosko, y que jamás se ha involucrado en actividades políticas. Pero las fuerzas de seguridad creen que hay gato encerrado en las novelas de Julio y en una reunión que éste mantuvo con André en su despacho. También pululan en los alrededores otros personajes, como la abuela de André, Trini, o la estudiante Marta. La estructura narrativa intenta abrir caminos novedosos, como si estuviéramos ante un falso documental o así. Se entremezclan fragmentos reales en blanco y negro, imágenes de un grupo de documentalistas que preparan un film sobre André y Julio, y sus entrevistas con varios testigos; engoladas frases como de otra época, leídas en off por un narrador, José Sacristán... Pero todo suena a artificioso y resulta confuso. Las imágenes se entregan con un color desvaído, como para tratar de hacer verosímil su pertenencia a otra época, con pasajes reiterativos de "los grises" repartiendo leña, o de los interrogatorios. Y las escenas de sexo son completamente gratuitas. Hay un interesante trabajo actoral, sobre todo en Miguel Ángel Solá, un cínico comisario, José Luis Gómez, el apocado profesor, e incluso Pilar Bardem, la intrépida abuela. Pero pese a ello varios pasajes resultan tremendamente forzados, como Ingrid Rubio, que recién salida de la cárcel pasa de la risa al llanto, al contar una situación chusca y graciosa para, a renglón seguido, narrar las vejaciones sexuales de que ha sido objeto; Pilar Bardem a punto de caerse por un pasillo sin que otro personaje, que la observa, mueva un músculo para ayudarla; o los cineastas indignados en su entrevista con el comisario.

4/10
Los fantasmas de Goya

2006 | Goya's Ghosts

Singular parábola de denuncia de los excesos en que puede incurrir el ser humano, incluso en el nombre de los ideales más sagrados, ya sea Dios, o la libertad, igualdad, fraternidad. La experiencia personal de los estados totalitarios ha marcado profundamente al checo Milos Forman, como prueban algunos títulos de su filmografía, Alguien voló sobre el nido del cuco y El escándalo de Larry Flynt mayormente. Aquí insiste en la condena de la tortura física y psicológica, y de la limitación de pensamiento y libre expresión. Le sirve para ello de excusa la España de Goya, con dos momentos bien delimitados, la caída de Carlos IV, y la invasión napoleónica a la que seguirá la restauración borbónica, en los que el pintor aragonés es observador privilegiado de la realidad del cambio de siglo. El film, financiado con capital español en su totalidad y con muy buenos técnicos hispanos en su equipo, tiene un empaque notable, como de título que desearía concurrir en los Oscar. La puesta en escena es excelente, y también el trabajo de los actores, o la visión de la creación pictórica de Goya (estupendo Stellan Skarsgård), y su presentación como alguien que vive en su nube artística, pero con capacidad de tomar el pulso a su época, aunque sea a palos. Hay que reconocer además, a Forman y a su coguionista Jean-Claude Carrière cierta apertura de mente, atrapada en el personaje de Javier Bardem, primero inquisidor implacable inconsecuente con sus ideas (la violación de una prisionera), luego adalid implacable de la revolución, que trataría de ser el reflejo de dos extremos. Pero el film tiene una pega, importante: la desgracia que acontece a la Inés compuesta por Natalie Portman, todo un lastre. Se diría que la sombra de la imprecisión histórica, que ya le afectó en Amadeus, persigue a Forman. Resulta poco verosímil, cercano a lo risible, que alguien pueda dar con sus huesos en la cárcel por el simple hecho de no ingerir carne de cerdo una noche en una posada; más en una época, casi principios del siglo XIX, en que la Inquisición ya no era lo que había sido; tampoco se entiende que la violación de fray Lorenzo carezca de los elementos traumáticos normales en un caso de esas características.

6/10
Teresa: el cuerpo de Cristo

2006 | Teresa: el cuerpo de Cristo

Venía precedido el estreno de este film de declaraciones polémicas de su director y guionista, el escritor Ray Loriga. Pero se ve que ofende no quien quiere, sino quien puede. Y a Loriga la vida y figura de santa Teresa de Jesús le viene grande, muy grande... Dice que ha leído todo lo que ha caído en sus manos sobre ella. Tal vez, pero... La película arranca con un prólogo que, se supone, intenta situarnos en la época. Lo que significa referencias a los desmanes de la inquisición e imágenes de orgías que vienen a cuento de no se sabe qué... De ahí pasamos a una Teresa de Cepeda y Ahumada coqueteando y algo más, con un apuesto caballero... Pero no, lo suyo no son los amores de este mundo, e ingresa en un convento carmelita. De ahí pasamos a un acercamiento más fiel a la historia, en que la candidata a monja se somete a un régimen de vida muy austero... Se nos sugieren sus experiencias místicas en clave sexual –hay algunos que parecen no poder ver la vida por otro prisma que el erótico, ya se sabe...–, y somos testigos de sus deseos de santidad y unión con Cristo, que le llevarán a su idea de reformar el Carmelo. El film tiene un despliegue de producción más que notable... Podría haberse hecho algo muy digno. Pero los complejos de Loriga le llevan a quedarse entre dos aguas, lo que seguramente no contentará a nadie. El cineasta es consciente de que el público objetivo de su film es el cristiano al que interesa la vida de la santa, motivo por el cual intenta no ser demasiado ofensivo en su aproximación al personaje... Por otro lado, no puede dejar de alimentar sus ínfulas de artista de vanguardia, que aborda la vida de una mujer que se sobrepuso a su época y bla, bla, bla... Y así, incluye secuencias oníricas trufadas de pedantería, con Teresa embuchada en un espléndido vestido rojo diseñado por la japonesa Eiko Ishioka, que no debía tener bastante con los hábitos de las monjas, y que hace parecer a la santa un trasunto de novia recién salida del Drácula de Coppola... El resultado de las componendas de Loriga es un film frío, que ha dejado escapar aspectos básicos del carácter de Teresa de Jesús, como su proverbial sentido del humor. Ella, encarnada por una esforzada Paz Vega, aparece como una mujer terca y decidida en sus propósitos, con deseos de amor de Dios. Pero se pierde el sentido de lo que hace, por ejemplo en su exigente uso de las disciplinas, o en sus ayunos... En el dibujo de personajes eclesiásticos hay de todo. Si Eusebio Poncela compone un Gaspar Daza más convincente de lo que cabía esperar, el dominico inquisidor de Manuel Morón es absolutamente risible, mientras que a la doña Guiomar de Leonor Watling se la dota de una extraña ambigüedad, que da que pensar, y el Pedro de Alcántara de José Luis Gómez es un santón al que falta humanidad. Ay, esos corros de personajillos, pensando en reformar la Iglesia, si les dejan... La película queda muy lejos de logros de la serie televisiva de Josefina Molina Teresa de Jesús, o del moderno, éste de verdad, acercamiento de Rafael Gordon, en forma de entrevista televisiva, en Teresa, Teresa.

3/10
Hormigas en la boca

2005 | Hormigas en la boca

1958. Martín acaba de salir de la cárcel tras permanecer ocho años encerrado por robo. Julia, su compañera sentimental e ideológica de entonces, logró escapar con el botín, y ahora Martín quiere encontrarla. Así que viajará a Cuba e investigará su paradero. Sin embargo, lo que va a encontrar en La Habana no serán buenas noticias y quizá conseguir el dinero y recuperar el amor de Julia sea mucho más difícil de lo que parece. Mariano Barroso se apoya casi exclusivamente en el buen hacer de Eduard Fernández para llevar a puerto este thriller dramático, algo carente de alma, que juega bien la baza ambiental de la Cuba precastrista.

5/10
El 7º día

2004 | El 7º día

El 26 de agosto de 1990 la tragedia sacudió al pequeño pueblo extremeño de Puerto Hurraco. La enemistad ancestral entre dos familias del lugar terminó en matanza. Carlos Saura se atreve a recrear los hechos sin nombrar el lugar donde acontecen y cambiando nombres: no en vano, a los habitantes del pueblo no les hizo gracia que el cineasta, con guión de Ray Loriga, revolviera en un pasado que preferirían olvidar. A favor del director hay que decir que narra los hechos evitando los aspectos más morbosos. Y trata de poner una nota de esperanza, contrastando el odio visceral, sobre todo en una de las familias, con un amor entre dos jóvenes que nada entienden de semejantes disputas. El trabajo del entero reparto es sensacional, pero entre todos hay que destacar a Victoria Abril en su papel de vieja amargada, en el que lleva a cabo una transformación realmente notable.

6/10
La luz prodigiosa

2003 | La luz prodigiosa

Al comienzo de la guerra civil española en 1936, un joven pastor recoge a un hombre, dado por muerto tras un fusilamiento. En 1980 el pastor, que nunca ha podido olvidar aquellos hechos, regresa al convento donde le dejó para saber qué ha sido de él; y descubre que aún vive, y que aunque ha perdido la memoria podría tratarse de un personaje relevante del mundo artístico. El granadino Miguel Hermoso (Fugitivas) adapta la primera novela de Fernando Marías, un drama intimista y con su punto de intriga y de crítica al periodismo sensacionalista. Con una sobresaliente banda sonora de Ennio Morricone, recupera al mítico Nino Manfredi, actor italiano que triunfó en nuestro país en cintas como El verdugo. Alfredo Landa le da réplica como el tipo que se pregunta si actuó correctamente en el pasado.

4/10
Beltenebros

1991 | Beltenebros

El capitán Darman, un exiliado vinculado al partido comunista, es enviado a Madrid para eliminar al responsable de la muerte de varios militantes. Allí se enfrentará a los recuerdos de una misión similar ejecutada 16 años atrás; y conocerá a Rebeca, estrella de un night club, que le acompañará en su misión. Cine negro a la española, hecho sobre la base de una novela de Antonio Muñoz Molina. Con dos actores de renombre internacional y una magnífica recreación de ambientes, Pilar Miró pone en escena un film con unos cuantos momentos memorables. No está a la altura de El perro del hortelano, pero es más que digna.

4/10
Remando al viento

1988 | Remando al viento

Dos poetas Ingleses, Mary Shelley y Lord Byron, se ven obligados a marchar de Inglaterra... Durante el viaje, van recordando historias reales y literarias. Shelley recuerda como conoció en casa de su padre adoptivo al joven y apasionado Percy Bysshe Shelley, y como le amó y se fugó con él. También cuenta su reunión con Lord Byron en Suiza... Pero sobre todo, recuerda aquella noche del mes de Noviembre de 1816, cuando todos reunidos se pusieron a contar historias de terror y ella dio a luz a la historia de "Frankenstein". Romántico film de Gonzalo Suárez, con ritmo premioso muy adecuado para la historia, y una fotografía fascinante. Cuenta con un estupendo reparto internacional.

6/10
Hemingway, fiesta y muerte

1988 | The Legendary Life of Ernest Hemingway

Tras modificar su partida de nacimiento para ir a la guerra Ernest Hemingway cae herido durante la I Guerra Mundial. Mientras se recupera en el hospital se enamorará de una enfermera. Tiempo después marchará a Normeamérica, en donde volverá a enamorarse y se casará con Hadely Richardson. Biopic del escritor Ernest Hemingway, coproducido por Italia y España y originalmente rodado para ser una miniserie televisiva, pero también emitido como telefilm de menor metraje. Cuenta con un reparto estelar de actores internacionales, la mayoría en pequeños papeles de artistas que se relacionaron con el autor de "El viejo y el mar".

4/10
La estanquera de Vallecas

1987 | La estanquera de Vallecas

Un albañil sin trabajo y un amigo deciden atracar un estanco en la zona de Vallecas. El problema viene cuando la dueña del estanco se niega a darles el botín.

Los pazos de Ulloa

1985 | Los pazos de Ulloa | Serie TV

Miniserie de cuatro capítulos basada en la novela homónima de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán. Cuanta con la competente dirección de Gonzalo Suárez y con un elenco de actores españoles de renombre. Galicia, 1880. La llegada de Julián, un cura joven, a una pequeña y recóndita localidad provocará a una serie de acontecimientos y emociones entre los paisanos. Violencia, amor, brujería, política y supersticiones abundarán en la historia.

5/10
Dedicatoria

1980 | Dedicatoria

Un periodista se enamora de la hija de un conocido suyo que se encuentra encarcelado y cuyo proceso él se encuentra investigando.

Las rutas del sur

1978 | Les routes du sud

Cine político con guión del ex comunista y luego ministro socialista español de cultura Jorge Semprún, el film es considerado como una especie de segunda parte de La guerra ha terminado, de Alain Resnais, que también contaba con libreto de Semprún. La historia se sitúa en la época en que el franquismo da sus últimos estertores, y dibuja las relaciones padres-hijos y sus distintos puntos de vista ante la nueva situación política que se avecina, a cuento de un accidente en la familia; está la óptica de los viejos del lugar, y el deseo de pasar página de las nuevas generaciones. Joseph Losey filma con eficacia, pero el conjunto es algo plúmbeo y sólo recomendable para los estudiosos de las circunstancias sociopolíticas de la época.

4/10
Los ojos vendados

1978 | Los ojos vendados

Durante un acto en contra de la tortura, el testimonio de una mujer argentina conmueve a Luis, que dirige una escuela de teatro. Más tarde, de modo casual, coincide con la mujer, Emilia, que resulta ser la esposa de su dentista. A los deseos de ella a asistir a sus clases se suma un matrimonio desgraciado, lo que conduce a una relación amorosa. La idea de este film le surgió precisamente a Carlos Saura de un acto semejante al que asiste el protagonista de su historia. E imaginó lo que podía dar eso si añadía la reacción de dos jóvenes ultras atentando contra una mujer que expusiera en público las torturas que había padecido: estaba en la memoria de todos en ese tiempo la matanza de cinco abogados laboralistas en Atocha. Jugando con la idea de realidad y representación, ya abordada en su cine, entrega una historia interesante y comprometida, pero que no acaba de satisfacer, quizá por lo artificioso del modo de narrar.

5/10
Sonámbulos

1978 | Sonámbulos

La historia de Ana, su familia y un misterioso libro, que aparece y desaparece y, como telón de fondo, el proceso judicial a un grupo de terroristas, es la sencilla línea argumental del film, metáfora en que se mezcla lo político y lo experimental. Se trata de uno de los filmes de la transición española, firmado por Manuel Gutiérrez Aragón, que se había dado a conocer con la emotiva Habla, mudita.

6/10
In memoriam

1977 | In memoriam

Único largometraje cinematográfico del guionista y crítico Enrique Brasó, que cuenta con grandes actores como protagonistas. Narra una destructiva historia de amor a tres bandas.

5/10
Nunca es tarde

1977 | Nunca es tarde

Antonio y Teresa son una pareja que vive en un piso de San Sebastián. En el piso de arriba vive Úrsula, una anciana de 70 años que está enamorada de Antonio y que dice quedarse embarazada de él cuando ve al matrimonio haciendo el amor.

3/10
Parranda

1977 | Parranda

Una noche de copas se sale de control cuando tres amigos se ven inmersos en problemas de dinero, peleas y prostitutas. Ambientada en la Asturias del siglo XX, esta producción esta basada en la novela de Eduardo Blanco Amor “A Esmorga”. Cuenta con un elenco espléndido, encabezado por José Luis Gómez (Todo lo que tú quieras), José Sacristán (Un lugar en el mundo) y Antonio Ferrandis (El ladrido).   

5/10
Pascual Duarte

1976 | Pascual Duarte

Pascual Duarte es un campesino en la España de la posguerra que ha crecido en un hogar donde presenciaba cada dos por tres las peleas de su alcohólico padre. Además, su hermana se desvincula pronto de la casa y se marcha para dedicarse al negocio más antiguo del mundo. Pascual forja un carácter en el que sólo entiende la agresividad como manera de solucionar los problemas de la vida, y poco a poco entrará en un círculo obsesivo que tendrá terribles consecuencias. Drama basado en la novela 'La familia de Pascual Duarte' de Camilo José Cela, y que dirige pobremente Ricardo Franco (La buena estrella). Se critica a la película el olvidarse en cierto modo de prestar atención a la familia del protagonista, que es la verdadera raíz donde empieza la tragedia del mismo y sobre la cual recae toda la culpa. De todos modos, José Luis Gómez recibió en premio al mejor actor en Cannes en 1976.

4/10

Últimos tráilers y vídeos