IMG-LOGO

Biografía

María Ripoll

María Ripoll

María Ripoll

Filmografía
Vivir dos veces

2019 | Vivir dos veces

A Emilio, profesor de matemáticas gruñón, ya jubilado de Valencia, le han diagnosticado Alzheimer. Mientras se resiste a instalarse en casa de su hija, Julia, el insensible marido de ésta, y su nieta, Blanca, decide buscar a la mujer a la que amó en su juventud, pese a que todo indica que vive en Pamplona, para confesarle, pese al largo tiempo transcurrid,o lo que ha sentido por ella, antes de olvidarla por la progresión inevitable de su enfermedad. Con Lluvia en los zapatos, Tu vida en 65’ y Rastros de sándalo, María Ripoll demostró que tiene un estilo muy personal, así como sensibilidad a la hora de rodar. Tras dos comedias de encargo, la más o menos aceptable Ahora o nunca y la menos interesante No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, acierta de pleno al regresar a su universo personal, con un guión de la prometedora María Mínguez, debutante en el largometraje a la que habrá que seguir. Toda la trama se articula en torno a los efectos de la temible dolencia, incluso en personas de mente privilegiada; resulta triste aceptar que alguien capaz de resolver complejos problemas e incluso de descubrir un número primo, degenere poco a poco hasta ser incapaz de restar. Pero sin ocultar la dureza de esta tragedia, la barcelonesa ha conseguido no sólo un tono bastante positivo, mucha humanidad y un par de secuencias emotivas, sino hacer reír, incluso se diría que en ocasiones a carcajada limpia. Se centra en las relaciones entre las diversas generaciones de una familia, con interpretaciones de auténtico lujo. Cada vez se está haciendo mejor actriz Inma Cuesta, casi siempre creíble, pero aquí realmente brillante como mujer que pretende convertirse en una hija modélica, a quien las complicaciones para afrontar el mal que sufre su progenitor, se le juntan con el descubrimiento de que le resulta muy difícil mantener unido su matrimonio, pese a que ella lo ha hecho todo bien. Está aún mejor, si cabe, la niña de diez años Mafalda Carbonell, hija del famoso actor, cantante y presentador Pablo Carbonell, que padece artogriposis, como su personaje, pero resulta un ejemplo de superación, pocas debutantes en el largometraje resultan tan expresivas. Refleja muy bien las características de las nuevas generaciones, obsesionadas por los móviles, lo que supone una serie de ventajas, pero también inconvenientes. Por su parte, Óscar Martínez no cambia mucho con respecto a su registro de gruñón, visto en cintas como El ciudadano ilustre, pero da igual, el argentino tiene una fuerza pocas veces vista en una pantalla, así que cuando está con alguna de las dos, surge la magia. Quizás desentona un poco Nacho López (Isabel), no por falta de capacidad, sino porque el libreto resulta muy poco sutil al describir a su personaje, pese a que se le utiliza para llevar a cabo una divertida crítica al ‘coaching’, tan de moda en los últimos tiempos. Por otro lado, el film está lleno de secundarios hilarantes, que propician las mejores escenas, como la mujer que abre la puerta a los protagonistas en un momento clave, interpretada por Mamen García (Señoras del (h)AMPA), y otros rostros menos conocidos, que dan vida a la enfermera, a la mujer que evalúa a Emilio, y a la novia borracha de la boda, que ni siquiera tiene diálogo.

7/10
No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas

2016 | No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas

Sara ha decidido tomar las riendas de su vida, convirtiéndose en plumista, pues ha reabierto la tienda de su abuela, en la que vende tocados y complementos que ella misma compone con exóticas plumas de aves. Mientras el éxito se le resiste, se hunde la relación con su novio, que tiene tendencia a irse lejos de España, y sus padres están a punto de divorciarse… Pero lo que realmente traerá de cabeza a Sara será el anuncio de su hermana de que se casa con Aarón, un músico de moda, por el que se sintió muy atraída en el instituto. Logró llamar la atención la ligerísima novela salida de la pluma de la debutante Laura Norton, porque sin aportar demasiado, su humor disparatado tenía cierta gracia, y sobre todo por su título, que da que pensar sobre la tendencia moderna a recurrir a las filosofías new age, al karma o al yin y al yang para rehuir la responsabilidad personal. Se ocupa de la adaptación al cine la realizadora María Ripoll, que en los últimos tiempos está dejando atrás su etapa ‘indie’ de títulos como Lluvia en los zapatos o Tortilla Soup, para buscar un público amplio, en comedias como la exitosa Ahora o nunca, al servicio de Dani Rovira. Con semejante material, la realizadora no puede sacar petróleo, pero sí despierta cierta simpatía, en secuencias como el número musical final. Y la protagonista logra arrancar alguna sonrisa en la típica jugada facilona de ponerse gafas, con lo que se supone que no se la debe mirar como a la despampanante Verónica Echegui, sino como a una mujer poco agraciada y patética. Recuerda mucho a la reciente Inma Cuesta de Tres bodas de más.

5/10
Ahora o nunca

2015 | Ahora o nunca

Los españoles Eva y Alex se conocieron en Inglaterra en 2005 en un curso de inglés, y por fin se disponen a casarse y darse el "sí, quiero", en compañía de familia y amigos, en el entorno rural donde aprendieron la lengua de Shakespeare. La novia, sus mejores amigas y su futura suegra se han adelantado a hacer los preparativos pertinentes, mientras que él, los dos padres, y el resto de invitados se van a sumar a la fiesta un poco más tarde. Con tan mala fortuna que una huelga de controladores aéreos les obliga a hacer un cambio de planes para viajar, y la boda se retrasa un día. Entretanto, Eva y compañía salen de marcha una noche, y entre copa y copa algo pasa que van a lamentar. Comedia de enredo, más o menos elegante y "blanca" para los tiempos que corren, que trata de reeditar con su tono amable el éxito de Ocho apellidos vascos, repitiendo Dani Rovira en papel protagonista, y sumándose también como secundaria de lujo Clara Lago, el protagonismo de la novia es para María Valverde. No inventa la pólvora, pues recurre a fórmulas ya probadas, pero María Ripoll maneja bien el previsible guión de Francisco Roncal y Jorge Lara, y la simpatía de los actores más las bromas en torno a costumbres de distintos países, resacones de distinto jaez, y el choque generacional o con la futura familia política hace el resto. La película, ligerita e intrascendente, con la idea de que el amor lo puede todo, y que la amistad y la familia son algo fetén, se ve con una sonrisa, sobre todo si te pilla en un buen día.

5/10
Rastros de sándalo

2014 | Rastres de sàndal

Cuando son unas niñas, Mina y su recién nacida hermana Sita, quedan huérfanas en un suburbio de Bombay. Serán acogidas por una familia pobre que al fin se verá en la obligación de venderlas. Dolorosamente ambas serán separadas cuando la pequeña Sita tiene sólo tres años. Tras algunas vicisitudes, Mina entrará como sirvienta en una buena familia y Sita será acogida en un orfanato de monjas. Pasado el tiempo, Mina, ya adulta, no ha olvidado a su hermana y tras años de búsqueda encuentra por fin una pista que le lleva hasta Barcelona... Seguramente Rastros de sándalo es la mejor película hasta la fecha de María Ripoll (Lluvia en los zapatos, Tu vida en 65’), un bonito film sobre el reencuentro con las raíces, el amor fraternal y la mezcla de culturas. Ripoll narra con delicadeza una historia humana de indudable gancho, con momentos emotivos conseguidos, cuyo guión parte de una situación injusta, terrible, que acontece habitualmente en los países pobres y que golpea la sensibilidad occidental. Pero el tono adoptado por Ripoll no es de la denuncia de esa lacra, sino el que proviene de una mirada amorosa hacia las protagonistas, abocadas a vivir un caso inusual, pero muy posible. Rodado en catalán y en inglés, en localizaciones de Barcelona y Bombay, quizá lo peor que se puede decir del film es que no hay sorpresas. El guión de Anna Soler-Pont, basado en su propia novela escrita en colaboración con Asha Miró, es muy clásico y la historia se desarrolla de modo lineal, creíble por lo cotidiano. Una hermana mayor desea encontrar a su hermana pequeña, verla de nuevo, saber que le va bien. La normalidad de la historia se nota en las reacciones de estupor de Paula (convincente Aina Clotet) al recibir la verdad, aunque entre tanta verosimilitud, quizá resulta algo metida con calzador la espontánea relación amorosa que surge entre ella y Prakash. Por su parte, María Ripoll logra hacer suaves los cambios de escenarios entre la India y Barcelona, y aunque pueda resultar algo acaramelada funciona la alternancia de planos en un momento significativo de la película. Ripoll incluye además una osada elipsis del pasado al futuro, donde la directora catalana demuestra dominar el oficio cinematográfico. El trabajo de las actrices es bueno, pero hay que mencionar especialmente a la célebre intérprete india Nandita Das (Fuego) en su papel de la dulce Mina.

6/10
Tu vida en 65'

2006 | Tu vida en 65 minutos

Dani es un joven con una curiosa forma de desconectar: desde pequeño, se sienta a ver cómo funciona la lavadora. Un domingo por la tarde, se reúne con sus amigos Francisco e Ignacio. Los tres jóvenes descubren en el periódico la esquela de un chico que se llama igual que un antiguo compañero de colegio. Aunque no están seguros de que se trate de la misma persona, deciden acudir al funeral. 65 minutos es lo que dura el ciclo de una lavadora, aunque en realidad, Maria Ripoll habla de otro ciclo, el ciclo de la vida, y de la aceptación de la muerte. Pero lo hace con un estilo agridulce, con algunos momentos surrealistas. La directora de Lluvia en los zapatos adapta en esta ocasión una obra teatral de Albert Espinosa, guionista de Planta 4ª. El film es interesante aunque alguno de los muchos giros de guión resulta forzado.

4/10
Utopía (2003)

2003 | Utopía

Adrián es un tipo muy especial, con un don que quisiera no tener: es un precognitor, que de vez en cuando tiene premoniciones de muertes. Como las que anunció a un comisario de policía, poco antes de que estallara un coche bomba, que se llevó por delante a su esposa e hijo. Ha tratado de huir de una especie de sociedad en la que se reúnen los precognitores, para tratar de llevar una vida normal, lo que no es fácil. En éstas, su vida se va a cruzar con la de Ángela, una niña bien que se convirtió en guerrillera de una extraña secta; y con la del mencionado policía, que ahora se dedica a desprogramar a personas que han caído en las redes de sectas peligrosas. María Ripoll, la directora de Lluvia en los zapatos y Tortilla Soup se pasa al thriller con efectos modernillos a lo Seven. Después de un inicio impactante, seguimos la intriga que conduce a una misteriosa organización que responde al nombre de “Utopía”. Protagoniza la cinta Leonardo Sbaraglia, bastante aficionado a los dones inexplicables, como demostró en Intacto. Comparte reparto con Najwa (pronúnciese “Nasua”, no “náusea”, como dice algún graciosete no demasiado fan de la actriz) Nimri.

4/10
Lluvia en los zapatos

1998 | Lluvia en los zapatos

Victor Bukowski, un actor, atraviesa un mal momento en su carrera. Por otro lado, todavía sigue enamorado de su ex novia Sylvia, que va a casarse al día siguiente con un tipo que conoció en el gimnasio. Victor está convencido de que cometió una estupidez al contarle a su ex novia que tenía una aventura con otra mujer. Desesperado, Victor explica su historia a cualquier persona que quiera oírle. El encuentro con dos basureros le permite retroceder en el tiempo para, quizá, enderezar su vida sentimental. La directora catalana María Ripoll rueda en inglés, con un amplio reparto internacional, una historia romántica sobre el azar que recuerda a Dos vidas en un instante. Según Ripoll, la película trata "sobre los sentimientos humanos, sobre la insatisfacción ante la propia vida, la duda, los errores sobre el amor. Pero el elemento mágico también es importante y es lo que la hace diferente. También plantea la necesidad de superar el pasado y aprender a dejarse llevar por el presente, por el futuro". Además de los estupendos protagonistas Douglas Henshall y Lena Headey, tiene un pequeño papel nuestra Penélope Cruz.

5/10
El dominio de los sentidos

1996 | El dominio de los sentidos

Peculiar película que supone el debut tras las cámaras de cinco directoras catalanas. La idea es realizar una película unitaria que conste de cinco segmentos independientes, cada uno relacionado con uno de los sentidos. El tono de todos ellos es lógicamente muy sensual, pero especialmente se pone el énfasis en su relación con el erotismo. Eva lame todo lo que quiere conocer, también lo relacionado con los hombres. Una estudiante de danza vive una relación táctil con una escultora invidente. Esther disfruta espiando a una pareja. Veïna experimenta escuchando sonidos. Una chica se excita oliendo y así elige a los hombres.

4/10
El dominio de los sentidos

1996 | El dominio de los sentidos

Peculiar película que supone el debut tras las cámaras de cinco directoras catalanas. La idea es realizar una película unitaria que conste de cinco segmentos independientes, cada uno relacionado con uno de los sentidos. El tono de todos ellos es lógicamente muy sensual, pero especialmente se pone el énfasis en su relación con el erotismo. Eva lame todo lo que quiere conocer, también lo relacionado con los hombres. Una estudiante de danza vive una relación táctil con una escultora invidente. Esther disfruta espiando a una pareja. Veïna experimenta escuchando sonidos. Una chica se excita oliendo y así elige a los hombres.

4/10

Últimos tráilers y vídeos