IMG-LOGO

Biografía

Nick Frost

Nick Frost

48 años

Nick Frost

Nació el 28 de Marzo de 1972 en Essex, Reino Unido
Filmografía
Peleando en familia

2019 | Fighting with My Family

Tomb Raider

2018 | Tomb Raider

La joven Lara Croft se gana la vida como repartidora de un restaurante. Para sacarse un dinerillo extra participa en una extraña competición callejera de bicicletas, pero acaba detenida por la policía. Pagará la fianza Ana Miller, antigua socia de su padre, el desaparecido Richard. Le advierte de que firme unos papeles para darle oficialmente por muerto, pues en caso contrario podría tener problemas con la herencia. Tras aceptar a regañadientes, la muchacha recibe la llave de la oficina de su progenitor, donde encontrará una grabación donde éste detalla lo que estaba investigando cuando no se volvió a saber de él… Resulta tentador tirar del hilo para averiguar más detalles, lo que implica viajar a Hong Kong… Angelina Jolie protagonizó en 2001 la versión cinematográfica del exitoso videojuego Tomb Raider, en un film demasiado ligero, pero que por el tirón del personaje central entre los adictos a las consolas, dio dinero. Por esta razón, no tardó en llegar una secuela, Tomb Raider, la cuna de la vida, de 2003, de similar calidad. Tres lustros después toma la alternativa otra actriz, nada menos que la sueca Alicia Vikander, ganadora del Oscar por La chica danesa. Demuestra una mayor solvencia que su famosa predecesora, por lo que le otorga más humanidad a su personaje, parece más real, se percibe alguna debilidad… Y eso que sobre el papel, pese a que se nota el esfuerzo por describirla mejor, tampoco está muy dibujada. El aún poco conocido realizador noruego Roar Uthaug (La montaña mágica) logra que sus secuencias estén mejor integradas en una mínima trama que las de los filmes de la década anterior, donde se sucedían sin motivo. Y aunque algunos momentos suenan a refrito poco inspirado de las peripecias de Indiana Jones, otras veces se consigue cierta frescura, sobre todo en la carrera ciclista del arranque. Cuenta con algún secundario ilustre, como Kristin Scott Thomas y Derek Jacobi, que sin embargo, casi ni aparecen en el metraje. La disfrutarán los ‘jugones’ por sus homenajes al original, por ejemplo el que ofrece la secuencia de los títulos de crédito.

5/10
Las reglas de Slaughterhouse

2018 | Slaughterhouse Rulez

Don Wallace ingresa como nuevo interno en la prestigiosa institución escolar Matadero, situada en medio del campo británico, en una zona cercana a un bosque. Allí pronto se dará cuenta de que va a tener una vida difícil. El director es muy rarito, su compañero de cuarto, Willoughby, es igual de extraño y la disciplina es férrea en el lugar debido a un veterano muy violento. Lo único bueno en el horizonte es la presencia de Clemsie, una estudiante por la que Don se siente atraído. Pero todo esas cosas quedarán en segundo plano cuando unas excavaciones prohibidas en el bosque cerca de la escuela provoquen el caos y la muerte entre los alumnos. Los comediantes ingleses Simon Pegg y Nick Frost se hicieron un nombre en el cine gracias a sus delirantes comedias de terror, al estilo Zombies Party. Aquí recuperan el aliento de antaño y ejercen como productores y también como actores de esta película gamberra y sanguinolenta que hará las delicias de frikis poco exigentes. Terror, sangre y humor se unen en un argumento poco trabajado, donde los efectos especiales importan poco y parece que lo más relevante es pasarlo bien en el rodaje. El resultado es inferior al de otras películas del mismo estilo. Cuenta, eso sí, con la aparición de otros actores de renombre, como Michael Sheen o la australiana Margot Robbie.

4/10
Las Crónicas de Blancanieves: El cazador y la reina del hielo

2016 | The Snow White Chronicles: The Huntsman Winter's War

Película que contiene acontecimientos anteriores y posteriores a Blancanieves y la leyenda del cazador. Describe cómo la bondadosa y enamorada Freya se convirtió en una malvada por culpa de su hermana Ravenna, que por oscuras razones dio al traste con su amor y el niño que ella estaba esperando. Cada una siguió su camino: Ravenna con su particular historia con el espejito y Blancanieves, como se veía en el otro film, y Freya convirtiéndose en un reina de corazón tan gélido como sus poderes para congelar lo que se le ponga por delante. Desencantada con el amor, que considera un pecado, algo imposible que siempre falla, ha reclutado un ejército de cazadores, compuesto de niños secuestrados a los que formado despojándoles de cualquier sentimiento. Dos de ellos son Sara y Eric, que al crecer se van a enamorar, lo que por supuesto está prohibido y tendrá desagradables consecuencias. A pesar del esfuerzo de producción, y de contar con tres actrices de gran talento –Emily Blunt y Jessica Chastain se suman a Charlize Theron–, estamos ante una película fallida por su torpe guión, que apuntala la creciente sensación de que hay una saturación de filmes inspirados en cuentos, que aportan muy poco. Se envuelven, sí, en el celofán de los efectos visuales, pero incluso en tal sentido, la cosa empieza a resultar cansina. Los autores del libreto son Evan Spiliotopoulos, que aparte del film original tiene en su haber varias secuelas de títulos animados Disney, más Craig Mazin, con "joyas" como las entregas 3 y 4 de Scary Movie; como se ve, conociendo estos curricula se podía anticipar el pobre resultado. Los estereotipados personajes sólo se sostienen, y hasta cierto punto, por los actores, que pueden esforzarse pero no hacer milagros. En cualquier caso, no era necesario inventar la pólvora. Pero sí lograr un buen ritmo –y no, la cinta se hace larguísima–, y no recurrir a algo tan ridículo como "las apariencias engañan" en supuestas muertes que resultan no ser tales, o a conceptos confusos para justificar la presencia de la Theron en el tramo final del film. Otra torpeza llamativa es la inclusión de bromas de doble sentido, y pasajes amorosos que no encajan mucho en una cinta que, se supone, es para todos los públicos. Así las cosas, sólo quedan los efectos visuales vistosos de congelación en el tramo final, que es donde puede lucirse, relativamente, el debutante director Cedric Nicolas-Troyan.

4/10
Negocios con resaca

2015 | Unfinished Business

Dan decide abandonar su empresa cuando le notifican que le bajarán el sueldo. Su intención es montar la suya propia y hacer sombra así a los negocios de su antigua jefa. Formará tándem entonces con dos socios, a cual más incompetente: el maduro Timothy, que sólo piensa en divorciarse para poder acostarse con más mujeres, y el joven Mike, un chico con pocas neuronas, incapaz de hacer la o con un canuto. Juntos intentarán cerrar un importante acuerdo de negocios en Europa. El desfase será total. Patochada norteamericana que incide en el tipo de bobería soez que desgraciadamente ha ido haciéndose un hueco en el género de la comedia estadounidense. El planteamiento inicial prometía más, pero el guión sólo avanza a través de la acumulación de escenas de ínfimo calado y dudoso gusto. Tampoco funciona bien el equilibrio, digamos, emocional, pues al personaje principal, un tipo normal que quiere sacar adelante a su familia, se le suman dos socios tan ridículos y a veces tan patéticos que verdaderamente producen desconcierto y anulan cualquier tipo de seriedad y verosimilitud al conjunto. Al correcto pero sosito Vince Vaughn –que repite con el director Ken Scott tras ¡Menudo fenómeno!– acompaña una desaprovechadísima Sienna Miller, protagonista de un hilo narrativo principal pero al que incomprensiblemente se deja morir. En cuanto al veterano Tom Wilkinson y al joven Dave Franco, sólo cabe decir que sus papeles no se cuentan precisamente entre los más memorables de su filmografía... En definitiva, apenas se salva algo en Negocios con resaca y algunas groserías son llamativamente repulsivas, como las escena de los penes, absolutamente inenarrable.

2/10
Bienvenidos al fin del mundo

2013 | The World's End

Edgar Wright alcanzó repercusión internacional con su divertida comedia de bajo presupuesto Zombies Party, protagonizada por Simon Pegg y Nick Frost, que parodiaba el cine de muertos vivientes. Reunió de nuevo a la pareja en Arma fatal, donde el objeto de risas era el cine policíaco, y posteriormente probó fórmulas nuevas con otros protagonistas, con Scott Pilgrim contra el mundo, con resultados no excesivamente satisfactorios. También por su lado, Frost y Pegg volvieron a hacer tándem a las órdenes de otro director en Paul, de Gregg Motola. En Bienvenidos al fin del mundo, el trío vuelve a unir fuerzas. El desempleado Gary King (Simon Pegg) llama a sus amigos de la adolescencia, Andy (Nick Frost), Steven (Paddy Considine), Oliver (Martin Freeman) y Peter (Eddie Marsan), para regresar a Newton Haven, su pueblo natal, para completar un recorrido alcohólico denominado "La milla dorada", que consiste en beber pintas de cerveza en 12 pubs diferentes. En su juventud intentaron lograr la hazaña sin éxito. En uno de los locales, Gary acaba enfrentándose a un adolescente que resulta ser un robot alienígena. Es el principio de una invasión... El humor de Wright, que ha coescrito el guión con Pegg, resulta bastante reconocible para quienes hayan visto las anteriores cintas, con diálogos en la línea "Llevo 16 años sin beber. Pues debes estar sediento". Al igual que sus precedentes, Bienvenidos al fin del mundo tiene mucho de retrato de costumbres, con personajes muy característicos de la sociedad británica, aparte de realizar un canto a la camaradería. En cualquier caso, Bienvenidos al fin del mundo no tiene una enorme consistencia narrativa, además de que abusa del humor negro, y de las referencias sexuales. Pero lo que pretende lo consigue, básicamente hacer reír, a partir de secuencias logradas como la conversación final con los invasores. Por otro lado, el quinteto protagonista se mueve bien en el terreno de la comedia, especialmente Freeman, popular por la serie Sherlock y El hobbit, en un papel en cierta medida doble.

5/10
Blancanieves y la leyenda del cazador

2012 | Snow White and the Huntsman

"Blancanieves", cuya versión más conocida es la de los hermanos Grimm, es uno de los cuentos de hadas más populares. Abundan las versiones televisivas y cinematográficas, que han abordado la inmortal historia con diversos enfoques, que van desde la fidelidad al original de Blancanieves y los siete enanitos, la adaptación animada de Walt Disney, sin duda la más conocida, hasta las versiones en clave de terror (Blancanieves: un cuento de terror, con Sigourney Weaver como madrastra), y el musical cómico (Blancanieves y los tres vagabundos, de Walter Lang). Esta nueva versión, Blancanieves y la leyenda del cazador, sigue libremente la trama original, en clave de fantasía medieval, cercana por momentos a la trilogía de El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien, llevada al cine por Peter Jackson. Ravenna, una malvada bruja, contrae matrimonio con el monarca viudo de un próspero reino, y tras asesinarle, usurpa el trono, y encierra a la heredera, Blancanieves, en una inhóspita torre. Cuando ésta logra escapar inesperadamente tras años de cautiverio recala en un bosque encantado del que casi nadie consigue volver. Para atraparla, Ravenna recurre a los servicios de Eric el cazador, un hombre desconsolado por la muerte de su esposa, que conoce el lugar. Pero cuando llega el momento de entregar a la joven, Eric se da cuenta de que está del lado equivocado. Prometedor debut en el cine de Rupert Sanders, de dilatada trayectoria como realizador de anuncios de videojuegos, licores, etc., muy alabados por los expertos del sector. Sanders deja claro con Blancanieves y la leyenda del cazador que tiene por delante mucha carrera componiendo imágenes de enorme potencia visual. Su film supera ampliamente a Blancanieves (Mirror, Mirror), la particular versión del indio Tarsem Singh, que se estrenó poco antes. Para empezar, las interpretaciones son más realistas. Cabe destacar el trabajo de la todoterreno Charlize Theron, como una madrastra más tridimensional y amenazadora que la encarnada por Julia Roberts en aquélla. Su maldad está más justificada, pese a que se supone que la otra narraba la historia desde su punto de vista. También la protagonista de Crepúsculo, Kristen Stewart, se revela en el papel de Blancanieves como una joven actriz de mayor proyección que Lily Collins. Asímismo, sorprende gratamente Chris Hemsworth, en un papel de héroe –el cazador– con más matices dramáticos que el Thor que le ha hecho famoso. El realizador aprovecha también que cuenta con un nutrido elenco de secundarios del que forman parte Toby Jones, Ian McShane, Ray Winstone, Nick Frost y Bob Hoskins. De ritmo dinámico y ambientación muy oscura, Sanders logra que funcionen las secuencias épicas, los momentos en los que predominan elementos de mitología en la línea de Legend y Cristal oscuro, y pasajes de intensidad dramática. Los personajes de Blancanieves y la leyenda del cazador están llenos de carisma, y a pesar de que el conjunto se inscribe en el género fantástico tiene un tono creíble y realista. Sorprende al espectador a pesar de seguir en líneas generales a los hermanos Grimm, de los que rescata por ejemplo el comienzo, con las gotas de sangre de la madre de la protagonista cayendo sobre la nieve.

6/10
Paul

2011 | Paul

Graeme y Clive, creadores británicos de un cómic que no conoce ni Tarzán, están cumpliendo el sueño de su vida: acudir a ComiCon, la famosa convención de cómic y cultura pop en San Diego, Estados Unidos, para recorrer después en caravana, en plan turista, el Área 51 y demás lugares de supuestos avistamientos de ovnis y encuentros con extraterrestres. No cuentan con que se van a topar justamente con un alien, prisionero del gobierno yanqui durante décadas, y que espera, con su ayuda, volver al fin a casa. Divertida comedia pergeñada por el dúo de actores y guionistas británicos Simon Pegg y Nick Frost. Maneja la cámara otro especialista en el género, pero americano, Greg Mottola. El resultado combina con bastante acierto los estilos de humor anglosajón de uno y otro lado del Atlántico. Si en otras ocasiones estos cineastas han parodiado las historias policiales (Arma fatal) o las pelis de zombies (Zombies Party), ahora el blanco de sus bromas son los frikis y las películas de ciencia ficción, con menciones expresas a los trabajos de Steven Spielberg -Encuentros en la tercera fase y E.T., el extraterrestre-, George Lucas -la saga de La guerra de las galaxias- y Barry Sonnenfeld -Men in Black, que a la postre se basaba en un cómic-, guiños que harán las delicias del aficionado, aunque exigen cierto grado de complicidad. El trío de cineastas maneja bien los tópicos extraterrestres, explotando cómicamente con acierto la imagen de Paul, un alienígena que no responde a los estereotipos al uso, ni en vertiente belicosa ni en vertiente 'venimos en son de paz'. En línea con su estilo iconoclasta que trata de no ser cruel, ponen en su punto de mira con ironía a agentes del gobierno, paletos de diverso fuste y fundamentalistas, un padre y su hija. Existe cierto coraje en criticar, con humor, algo que cada vez se instalando más en la percepción de la opinión pública, la idea de que una amistad masculina entre dos hombres sólo puede ser una relación gay; en cambio falta contención en el ataque desaforado a los fundamentalistas cristianos, en que se da carta de naturaleza a cierto cientifismo mientras se desacreditan las creencias religiosas.

6/10
Attack the Block

2011 | Attack the Block

Debut como realizador en el terreno del largometraje del británico Joe Cornish. Cuenta con la ayuda como productor ejecutivo de Edgar Wright, con quien ha colaborado en diversas ocasiones, pues Cornish ha sido actor secundario en sus películas Zombies Party y Arma fatal y ha coescrito con él y Steven Moffat el guión de Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio. Uno de los actores fetiches de Wright, Nick Frost, también presente en todas esas películas, colabora como secundario de cierto lujo. La acción tiene lugar en un peligroso barrio de Londres, donde un grupo de delincuentes juveniles de poca monta atraca a una de las vecinas, una enfermera que logra escapar y pide ayuda a la policía. De repente se desata lo que parece una lluvia de meteoritos, pero que en realidad es la llegada de unas espantosas criaturas extraterrestres que siembran el terror. La víctima del atraco se tendrá que unir a los chavales para intentar sobrevivir. El film tiene un cierto status de película de culto entre los apasionados de la serie B británicos, y poco a poco va triunfando también en otros países. Ciertamente Cornish, también autor del libreto, demuestra ser imaginativo, sobre todo a nivel visual, y le saca tajada al reducido presupuesto, pues no necesita de sofisticados efectos especiales para contar una invasión extraterrestre que en Hollywood no habrían hecho por menos de 150 millones de dólares. Puntuales golpes de humor y referencias a videojuegos punteros para ganarse al público joven disimulan que los personajes son tópicos, y que la acción se queda un tanto estancada tras el planteamiento inicial. Se queda en una opera prima prometedora.

4/10
Las aventuras de Tintín: El secreto del Unicornio

2011 | The Adventures of Tintin: The Secret of the Unicorn

Paseando por el mercado viejo en compañía de su fiel perro Milú, el joven periodista Tintín descubre y adquiere una magnífica maqueta de un viejo barco, el Unicornio. Casi a renglón seguido dos personajes le ofrecen importantes cantidades de dinero por el preciado objeto, pero él declina ambas ofertas. De modo que más tarde, en su casa, le roban la maqueta. Y es que oculto en el mástil hay un viejo pergamino con la clave para dar con el magnífico tesoro que transportaba en su nave, tiempo atrás, el caballero de Hadoque. Para resolver el misterio de su paradero será clave la contribución del capitán Haddock, único descendiente del caballero, e incorregible borrachín. Traslación a la pantalla de las aventuras de Tintín, el genial personaje de cómic creado por el artista belga Hergé, seguramente la obra maestra indiscutible del llamado Noveno Arte. No faltan a la cita personajes como Hernández y Fernández, el mayordomo Néstor o el capitán Allan. La base argumental la proporciona el álbum “El secreto del Unicornio”, aunque el guión pergeñado por el trío compuesto por Steven Moffat, Edgar Wright y Joe Cornish toma algún elemento prestado de otras historietas –hay menciones apresuradas de un buen número de ellas–, e inventa o recrea muy libremente alguna situación, sobre todo en relación a la presencia de la Castafiore, la soprano conocida como “El ruiseñor de Milán”. Steven Spielberg y su equipo –donde se encuentra también Peter Jackson, el neozelandés que se atrevió a adaptar al “intocable” J.R.R. Tolkien con su trilogía de El Señor de los Anillos– tienen el buen tino de no pretender igualar al cómic, tarea de todo punto imposible. De hecho, la escena inicial de Hergé pintando un retrato de Tintín, constituye no sólo un homenaje a su figura, sino que es también una declaración de principios: lo que pinta Hergé sería su personalísima creación, y Spielberg se basa en las ideas que dan pie a la obra del belga para ofrecer su propia versión de lo que no deja de ser una trepidante aventura. Parece ser que cuando Spielberg estrenó En busca del arca perdida algunos críticos europeos compararon el film con Tintín, y de aquí nació el primer encuentro del cineasta con el personaje de las viñetas, y su deseo de llevarlo a la pantalla. Ciertamente esta película, que llega veintimuchos años después de tal encuentro, versiona el espíritu aventurero de Tintín con ritmo trepidante a lo Indiana Jones. No es el Tintín de Hergé, lo repetimos de intento, y hasta alguna licencia puede llevar a que algún purista se tire de los pelos, pero el film en líneas generales sí es una digna mirada a sus aventuras, servido con el alarde tecnológico que permite el avance de las técnicas de captura de movimiento de actores y su recreación animada mediante ordenador, aquí Spielberg sigue la estela del otrora tutelado suyo Robert Zemeckis con filmes como Cuento de Navidad y Polar Express. Spielberg se estrena en esta especie de híbrido entre el cine de actores y el de animación, y se permite espectaculares escenas como la de un larguísimo plano secuencia de persecución, que habría sido imposible rodado de modo convencional. También son brillantes y originales algunas transiciones entre escenas. No obstante cansa con alguna escena de acción –los juegos de perro y gato, las peleas en el barco a lo Piratas del Caribe–, y no acaba de provocar emociones genuinas, los personajes se antojan demasiado distantes.

6/10
Radio encubierta

2009 | The Boat That Rocked

El director Richard Curtis (1956) es un enamorado de la música, como pudimos comprobar en su primera película detrás de las cámaras, la hiperromántica Love Actually. En esta segunda película, el director neozelandés afincado en Inglaterra, se deja llevar por esa pasión –y, la verdad, durante demasiado tiempo– para pergeñar una historia que gira completamente en torno a la música de su juventud. Lo que se cuenta es lo de menos, una mera excusa bastante peregrina; aquí lo que importa es simplemente recordar e idealizar nostálgicamente los felices años sesenta, las canciones que sonaban entonces y los sueños despreocupados de la juventud. 1966. Los adolescentes y jóvenes del Reino Unido viven entusiasmados con el 'rock and roll' y con la nueva música que escuchan en las emisoras de radio. Pero se trata de emisoras piratas, que eluden las licencias del gobierno. Y es que la nueva música es una manifestación más de la relajación de las costumbres y de la máxima juvenil imperante de vivir sin reglas ni censuras. Y el gobierno, claro, no aprueba esa actitud, por lo que decide cerrarlas. La emisora más famosa, pesadilla del ministro Dormandy (Kenneth Branagh), es Radio Rock, que emite desde un barco que flota en el Mar del Norte y cuya programación ininterrumpida es seguida por millones de personas. Hasta allí llega el joven Carl (Tom Sturridge), que ha sido expulsado del colegio. Su madre le envía a pasar una temporada con su padrino Quentin (Bill Nighy), que resulta ser el dueño de la emisora. Carl conocerá en el barco a todos los hombres que trabajan en Radio Rock, tipos de todo pelaje con una única cosa en común: su fanatismo rockero y pasión por las nuevas bandas que hacen furor en el público. Entre ellos destacan el grueso Dave (Nick Frost), inteligente y con un cruel sentido del humor; el buenazo de Simon (Chris O'Dowd), que busca un amor de verdad; y los norteamericanos Gavin (Rhys Ifans) y el Conde (Philip Seymour Hoffman), que compiten por ser las estrellas de la emisora. La película es indudablemente divertida. Es fácil imaginarse qué tipo de situaciones pueden darse entre un grupo de hombres encerrados en un barco, y Curtis sabe sacar partido con frecuencia a chistes fáciles de temática sexual, alardeados con el lenguaje procaz tan propio de su estilo (y algunas imágenes más explícitas cuando suben las mujeres al barco). Sin embargo, toda esa picante diversión, aderezada con la mejor música, cae a menudo en la patochada y corre el riesgo de resultar muy reiterativa, ya que Curtis prácticamente abandona lo que mejor sabe hacer: el romanticismo de sus otros guiones, como los de Notting Hill o El diario de Bridget Jones. Y es una pena, porque al quedarse sólo con el ambiente coral del barco, descuida demasiado a cada personaje, se centra en lo anecdótico y olvida más que otras veces los detalles importantes (no hay ni una sola escena memorable, ni tronchante ni emotiva). Y así resulta demasiado fácil caer en los lugares comunes de una época idealizada hasta la saciedad, con topicazos que agotan porque uno se los sabe de memoria. Capítulo aparte merece la música, a todas luces extraordinaria. Curtis se emplea a fondo y procura que esté muy presente en casi todas las escenas. El espectador podrá disfrutar de una amplia representación de los mejores músicos de los sesenta, desde The Rolling Stones, los Beatles y The Who, hasta Jimi Hendrix, Leonard Cohen, The Supremes o The Kinks, por nombrar sólo a unos pocos. En cuanto a los actores, destaca sin lugar a dudas el poderoso talento de Philip Seymour Hoffman.

4/10
Penélope

2006 | Penelope

Érase una mujer a una nariz pegada, una nariz de cerdo. Penélope, la protagonista de este cuento de hadas contemporáneo, es una joven heredera que nació con un hocico porcino, por culpa de una maldición que antaño una bruja enojada lanzó sobre su aristocrática familia. La hechicera predijo que ésta sólo se rompería cuando encontrara el amor verdadero de alguien de su condición. Así que los padres de Penélope se afanan por buscarle marido. Se presentan regularmente numerosos candidatos, al olor de la dote de la novia, pero éstos suelen salir disparados, en cuanto contemplan su rostro animal. Hasta que llega a su mansión un joven que no sale corriendo. Se trata de Max, un presunto pretendiente que en realidad ha sido pagado por dos tipos para sacar una foto de Penélope y publicarla en exclusiva en el periódico. Primer largometraje de Mark Palansky, estrecho colaborador de Michael Bay, en cintas como Pearl Harbor, Armageddon y La isla, donde era asistente del director o director de la segunda unidad. Palansky tiene en plantilla a actorazos, como James McAvoy, que en muy poco tiempo se ha labrado una filmografía impecable (El último rey de Escocia, Expiación), la siempre resultona y encantadora Christina Ricci, la deslumbrante Reese Witherspoon en un pequeño papel, los más que eficaces Catherine O'Hara y Richard E. Grant –padres de Penélope– y Peter Dinklage, el enano que demostró su valía interpretativa en Vías cruzadas, Un funeral de muerte, etc. Todos ellos realizan un trabajo tan notable que consiguen que ‘cuele’ con una naturalidad envidiable una fábula totalmente irreal, con algunos puntos alocados (¿por qué salen despavoridos los amantes al ver a Christina Ricci con nariz de cerdo, que tampoco da tanto miedo?). Contribuye también a hacerlo todo creíble el sano y simpático sentido del humor de la cinta. Como buen cuento, encierra moralejas útiles en torno a la belleza interior, aunque también tiene mucha importancia la autoaceptación de la protagonista, que tarda en descubrir que a pesar de su gran defecto físico, también tiene muchas virtudes.

6/10
Pisando fuerte

2005 | Kinky Boots

Gran Bretaña. A la muerte de su padre, Charlie Price toma las riendas del negocio familiar, una fábrica de zapatos tradicional, fundada en 1895. Enseguida se da cuenta de que han bajado los pedidos, por lo que si no lo remedia, tendrá que cerrar. Durante un viaje a Londres, en busca de nuevos clientes, protege a Lola, un travestí, del acoso de un grupo de macarras callejeros. Como agradecimiento, le sugiere que se dedique a fabricar botas para drag-queens. Modesta comedia británica inspirada en la historia real de Steve Pateman, un fabricante que acabó elaborando botas para hombres vestidos de mujer. El tono amable emparenta el film con comedias británicas, como Despertando a Ned o Las chicas del calendario, con las que tiene en común el dibujo costumbrista. Es interesante su retrato del protagonista, un tipo que se convierte en un dinámico emprendedor, como única solución para sacar adelante su negocio. Sin embargo, el guión acumula elementos frívolos sobre el mundo de la moda y el personaje travestido, de los que el film se resiente.

4/10
Zombies Party

2004 | Sahun of the Dead

Shaun es un tipo que va dando tumbos por la vida, sin sentar nunca la cabeza. Se pasa la vida en un bareto, El Winchester, con su gran amigo Ed. Lo que causa interminables discusiones con su madre y el abandono de su novia, Liz. Justo cuando decide enmendarse, llegan los zombies, dispuesto a merendarse a todo bicho viviente. El caso es que Shaun está tan motivado con el nuevo rumbo que ha dado a su vida, que los muertos vivientes parecen únicamente un obstáculo más. Y la emprende con ellos armado con un palo de cricket y una pala. Parece que los zombies nunca pasan de moda. A 28 días después, Amanecer de los muertos y Resident Evil, se suma esta versión, que se toma el tema a cachondeo. Ver al no demasiado equilibrado Shaun, palo de cricket en ristre, dispuesto a no permitir que los muertos vivientes se salgan con la risa, despierta sin remedio la hilaridad. A pesar del pretendido humor, no faltan los sustos y la violencia gore propios de este tipo de historias.

6/10
Paul

2011 | Paul

Graeme y Clive, creadores británicos de un cómic que no conoce ni Tarzán, están cumpliendo el sueño de su vida: acudir a ComiCon, la famosa convención de cómic y cultura pop en San Diego, Estados Unidos, para recorrer después en caravana, en plan turista, el Área 51 y demás lugares de supuestos avistamientos de ovnis y encuentros con extraterrestres. No cuentan con que se van a topar justamente con un alien, prisionero del gobierno yanqui durante décadas, y que espera, con su ayuda, volver al fin a casa. Divertida comedia pergeñada por el dúo de actores y guionistas británicos Simon Pegg y Nick Frost. Maneja la cámara otro especialista en el género, pero americano, Greg Mottola. El resultado combina con bastante acierto los estilos de humor anglosajón de uno y otro lado del Atlántico. Si en otras ocasiones estos cineastas han parodiado las historias policiales (Arma fatal) o las pelis de zombies (Zombies Party), ahora el blanco de sus bromas son los frikis y las películas de ciencia ficción, con menciones expresas a los trabajos de Steven Spielberg -Encuentros en la tercera fase y E.T., el extraterrestre-, George Lucas -la saga de La guerra de las galaxias- y Barry Sonnenfeld -Men in Black, que a la postre se basaba en un cómic-, guiños que harán las delicias del aficionado, aunque exigen cierto grado de complicidad. El trío de cineastas maneja bien los tópicos extraterrestres, explotando cómicamente con acierto la imagen de Paul, un alienígena que no responde a los estereotipos al uso, ni en vertiente belicosa ni en vertiente 'venimos en son de paz'. En línea con su estilo iconoclasta que trata de no ser cruel, ponen en su punto de mira con ironía a agentes del gobierno, paletos de diverso fuste y fundamentalistas, un padre y su hija. Existe cierto coraje en criticar, con humor, algo que cada vez se instalando más en la percepción de la opinión pública, la idea de que una amistad masculina entre dos hombres sólo puede ser una relación gay; en cambio falta contención en el ataque desaforado a los fundamentalistas cristianos, en que se da carta de naturaleza a cierto cientifismo mientras se desacreditan las creencias religiosas.

6/10

Últimos tráilers y vídeos