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Biografía

Sean McGinley

Sean McGinley

Sean McGinley

Filmografía
Death and Nightingales

2018 | Death and Nightingales | Serie TV

De profesión solteros

2000 | The Closer You Get

Un pueblecito irlandés. Un grupo de solterones. Como no acaban de encontrar a la mujer de sus sueños, ponen un anuncio en un diario de Miami, para que acudan guapas chicas americanas a una fiesta local. Al final descubrirán que lo que ansían que venga del otro lado del Atlántico lo tienen en su propia casa. Se trata de una amable comedia costumbrista en torno a la búsqueda del amor. Se agradece su asumida modestia. La partitura de Rachel Portman es bellísima.

5/10
Simon Magus

1999 | Simon Magus

Dovid Bendel (Stuart Townsend) es un judío de un barrio pobre que trata de construir una estación de tren. Pronto un rico de una vecindario pudiente (Sean McGinley) se entromete, comenzando una disputa por las tierras que ambos quieren. Entrará en liza entonces un tal Simon (Noah Taylor), que afirma hablar con el diablo... La película muestra el lado negativo de los hombres cuando están decididos a conseguir unos objetivos. Logra una buena ambientación e interpretación, haciendo al espectador empatizar con los personajes. El film logró el premio en Sitges a Mejor Director y Actor. En el Festival de Berlín compitió en la Sección Oficial.

6/10
The General

1998 | The General

Film basado en un personaje real, conocido como "The General". Se trata de Martin Cahill, un criminal irlandés de baja extracción social, que realizó numerosos robos en Dublín. Se hizo popular en los 80, por la audacia de sus golpes, su enfrentamiento con el IRA y su agitada vida sentimental. El personaje ridiculizó una y otra vez a la policía, que no conseguía probar sus delitos; hasta el punto de que se ganó una relativa popularidad. John Boorman (director, guionista y productor) sabe dibujar la simpatía del personaje, pero sin obviar sus rasgos más crueles, o su curiosa bigamia. El director afirma que él mismo fue una de las víctimas de un robo de "The General", una de las razones que le condujo a investigar al personaje. Para intensificar el realismo Boorman rodó originalmente el film en un intenso blanco y negro. Destaca especialmente Jon Voight, el inspector de policía y Brendan Gleeson, que interpreta al protagonista, un tipo egocéntrico y carente de valores, que como decía la frase promocional del film “robaba a los ricos, para dárselo a sí mismo”. La película fue recompensada con el premio al mejor director en Cannes, y ha merecido las alabanzas del mismísimo Francis Ford Coppola.

7/10
Juego sucio (1997)

1997 | The Informant

Un miembro del IRA recién salido de la cárcel, regresa a su casa. Sus antiguos "colegas" le envuelven para que participe en un atentado. Lo hace, pero con tan mala fortuna que es atrapado. La única posibilidad de rehacer su vida, le explica un militar de aspecto honesto, es que delate a los otros terroristas. Nuevo título para añadir a la larga lista de filmes que abordan el terrorismo en Irlanda. Entre los actores está presente el antiguo 007 Timothy Dalton.

4/10
Contracorriente (1997)

1997 | The Butcher Boy

Irlanda a principios de los 60. Francie Brady es un chico despierto y vitalista. Un entorno familiar difícil (su padre es un alcohólico, su madre una desequilibrada), combinado con sus fantasías infantiles (series televisivas, pelis de ciencia ficción, juegos de indios y vaqueros), el pánico a la era nuclear, e incluso su formación religiosa, conforman un peculiar cóctel explosivo que mina su salud psíquica. El pequeño Brady comienza a culpar de todas sus desgracias a la señora Nugent, engreída mujer del pueblo a la que hace la vida imposible. Como resultado de su creciente locura, empieza a resquebrajarse la amistad de Francie con su fiel compañero de juegos Joe. Neil Jordan (Juego de lágrimas, Michael Collins) insiste en historias sobre Irlanda, su tierra natal. Ahora se basa en una compleja novela de Pat McCabe. Hay que reconocer que el director logra meterse en la mente enferma del niño protagonista, y mezcla con sabiduría humor y horror. La locura del chaval protagonista (estupendo Eamonn Owens) se explica en parte por el comportamiento egoísta de los adultos que tiene alrededor. El film es duro y algo extrafalario. Los delirios religiosos (que incluyen apariciones de la Virgen) pueden ser discutibles, aunque se procura cierto respeto; el último de ellos, emotivo, deja abierta una pequeña puerta a la esperanza. El apartado visual, con toques surrealistas, y la partitura musical, son espléndidos, y apoyan con eficacia la historia.

6/10
Michael Collins

1996 | Michael Collins

El irlandés Neil Jordan escribe y dirige un film que había anhelado hacer durante años. Un cuadro de la independencia de su país, a través de los rasgos y motivaciones del carismático líder Michael Collins. La película describe sus actuaciones, desde el levantamiento de Pascua de 1916 hasta su muerte en atentado terrorista, en 1922, en circunstancias no aclaradas. Jordan fustiga sin contemplaciones el dominio británico sobre la isla, de modo que los atentados promovidos por Collins se presentan como la única manera de obtener la independencia. Sin ahorrar crudeza al mostrar estas acciones violentas, el director las rodea de un aura romántica, al estar dirigidas sobre todo hacia las fuerzas de ocupación, y porque se contraponen con las duras represalias de los ingleses, como la matanza del estadio, una de las secuencias mejor resueltas del film, de gran belleza plástica. Jordan da con la estructura narrativa idónea. Marca con precisión los avatares históricos, como señales en el camino, que guían el relato. Y a la vez insufla vida a los caminantes de la historia: Michael Collins, generoso y legendario (magnífico Liam Neeson, premiado en el Festival de Venecia); Eamon de Valera (Alan Rickman), primer presidente irlandés, político y al que se presenta como envidioso del carisma de Collins; Harry Boland (Aidan Quinn), cuya amistad con Collins se resiente por una disputa amorosa y diferencias políticas; Ned Broy (Stephen Rea), espía en campo británico; Kity Tiernan (Julia Roberts), con el corazón dividido entre Boland y Collins... La humanidad y señas de identidad de los personajes enriquecen la narración, evitando que caiga en la fría exposición de hechos. Afirma el director que su película es "simplemente, una lección de historia". Pero es inevitable plantearse si es posible un cine histórico. ¿Hasta dónde ha de sujetarse a los hechos ciertos conocidos? ¿Con qué margen se cuenta para la conjetura? Jordan, además de tomar partido por la causa irlandesa, carga las tintas en la utilización política de Collins por De Valera en las negociaciones con los ingleses, y arroja la duda sobre la posible implicación del presidente en el asesinato de Collins. El director narra una epopeya, y todos los elementos del film apuntan en tal dirección. Pero la puesta en escena, prodigiosa, conjuga a la perfección drama intimista con acción. Los movimientos de masas están perfectamente coreografiados, el suspense de la entrada en una fortaleza inglesa es sobrecogedor; y a la vez, está la soledad del héroe, sus dudas, bien reflejadas en imágenes. La fotografía de Chris Menges da un maravilloso y realista aire de época, gracias a una rica paleta de grises, azules, verdes y marrones; la partitura de Elliot Goldenthal contribuye al aire épico. La narración en montaje paralelo de algunas escenas —una serie de atentados nocturnos, el asesinato de Collins— son de un vigor formidable. El León de Oro a la mejor película en el Festival de Venecia 1996 está plenamente justificado.

7/10
Trojan Eddie

1996 | Trojan Eddie

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