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Biografía

Ciarán Hinds

Ciarán Hinds

67 años

Ciarán Hinds

Nació el 09 de Febrero de 1953 en Belfast, Irlanda del Norte, Reino Unido

El discreto taciturno

12 Diciembre 2011

Ciarán Hinds es todo un profesional. Actor de carácter, ha hecho cine, televisión y teatro, y basta echar un vistazo a su carrera para darse cuenta de que para él no existen papeles pequeños, todos tiene entidad para él.

Ciarán Hinds nació en Belfast, Irlanda del Norte, Reino Unido, el 9 de febrero de 1953. Fue el menor de cinco hermanos, una numerosa familia católica. Aunque el padre era médico, y tal vez albergaba la esperanza de que el único varón de la familia siguiera sus pasos, pero pesó más la madre, maestra pero también actriz aficionada. Ciarán, buen bailarín, tomaría también gusto a la interpretación en la escuela haciendo obras de Shakespeare, y así, aunque empezó estudios de Derecho en la Universidad de Queens, los dejaría para estudiar en la Real Academia de Arte Dramático londinense. Pasaría por muchas prestigiosas compañías a la hora de actuar en los escenarios, entre otras el Teatro de los Ciudadanos de Glasgow, en Irlanda el Abbey Theatre, y también, cómo no, la prestigiosísima Royal Shakespeare Company. Un trabajo importante para él fue “The Mahabharata”, producción de Peter Brook de la que haría también una versión televisiva, y que fue el momento para conocer a la mujer de su vida, Hélène Patarot, con la que tiene una hija. Entre sus grandes papeles en teatro destaca su “Ricardo III” bajo la dirección de Sam Mendes en 1993. También ha estado en la versión escénica de “Closer”, la premiada obra de Patrick Marber.

Hinds no es un guaperas al uso. Su aspecto cetrino y taciturno, que recuerda a otro actor de rasgos similares, Alan Rickman, le hace muy adecuado para personajes atormentados y con oscuros secretos, que tienen un pasado. No extraña por ello que asumiera en televisión el papel de Rochester en una versión de Jane Eyre (1997). Pero también los pequeños y jugosos papeles del capitán Wentworth en Persuasión (1995), cabecilla del IRA en En el nombre del hijo (1996), el reverendo Hasset en Oscar y Lucinda (1997), presidente ruso en Pánico nuclear (2002), víctima gangsteril en Camino a la perdición (2002), jefe de asesinos terroristas en Munich (2005), partidario de la esclavitud en Amazing Grace (2006) y asesino y ambicioso rey Herodes en Natividad (2006).

Sí, desde los tiempos de su debut cinematográfico en Excalibur (1981), y su siguiente trabajo con Peter Greeneway en El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (1989), su carrera de secundario de lujo en cine no ha hecho más que consolidarse, y es que como ha declarado en alguna ocasión, “no me mueve la ambición de ser una estrella, sino ser como el hilandero de las historias de los otros”; es ideal para espía, del Circus en El topo (2011) o de cualquier otra organización como en La deuda (2011), film en el que ha coincidido por cuarta vez con la gran Helen Mirren. Ha estado en un musical, El fantasma de la ópera (2004), y en la petrolera Pozos de ambición (2007). En televisión es obligado citar su Julio César en la serie Roma. No podía faltar en una saga como Harry Potter, y en extremis, en el último film, Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte), ha sido el hermano de Dumbledore. Y precisamente con Daniel Radcliffe alias Potter acaba de hacer La mujer de negro. Puestos a componer villanos, nadie más apetecible que el mismísimo diablo, papel que le toca en Ghost Rider: Espíritu de Venganza, secuela del cómic protagonizado por Nicolas Cage. También se le verá en breve en el esperado film fantástico John Carter of Mars.

Hinds es un actor muy irlandés, gran amigo de Liam Neeson, Pierce Brosnan y Gabriel Byrne. Precisamente acompañó en la desgracia al primero cuando su esposa, Nastasha Richardson, murió por un accidente de esquí, fue uno de los que llevó el féretro el día del entierro.

Filmografía
Gorrión rojo

2018 | Red Sparrow

Cuando la joven Dominika Egorova se rompe la pierna en plena actuación en el Teatro Bolshoi, su carrera de bailarina queda definitivamente truncada. Su situación económica, con su padre fallecido y su madre impedida, pasa rápidamente a ser muy delicada. Por suerte, su tío Vania, alto funcionario del servicio secreto ruso, ve en su sobrina un gran potencial para servir a los intereses del estado y le propone colaborar con él. Acabará ingresando así en la llamada escuela de Gorriones, agentes especializados en la seducción de sus víctimas. Adaptación de la novela homónima de Jason Matthews, que durante más de treinta años trabajó como agente de la CIA. Aunque con hechuras modernas, Gorrión rojo bebe de esa experiencia y tiene ese sabor añejo de las películas de espías de otra época, cuando americanos y rusos jugaban al ajedrez de las relaciones internacionales, desarrollaban implacables programas para reclutar agentes, sacrificaban peones sin dudarlo u ocultaban agentes dobles entre las filas enemigas. En este sentido, sin ser memorable el film cumple con el cometido de entretener y atrapar al espectador, que seguirá el itinerario de la protagonista sin pestañear. Pero estamos ante una película moderna (aunque algún extraño anacronismo hay) y por lo que se ve eso ha de tener sus inevitables concesiones. Por varios motivos, Gorrión rojo emparenta claramente con un film coetáneo protagonizado por Charlize Theron, Atómica. Al tirón de las actrices y la temática del espionaje entre las dos potencias se suma aquí especialmente el morboso tratamiento del sexo, tan insistente y gráfico que llega a ser desconcertante sobre todo en la primera mitad del metraje. Por supuesto hay también violencia, aunque en este caso menos espectacular, y por eso quizá más dura, más veraz. Es otro de los puntos en los que la trama tiene un mayor sesgo hacia el film clásico, menos efectista, aunque eso no quita que el guionista Justin Haythe (Revolutionary Road) simplifique la historia, juegue al despiste y también se guarde el conveniente as en la manga. Entre otras cosas, le sirve para ello un actor como la copa de un pino, el belga Matthias Schoenaerts, que compone magníficamente al maquiavélico agente ruso tío de la protagonista. Por lo demás, con ritmo sostenido el director Francis Lawrence usa bien sus armas para mantener el interés durante el amplio metraje, la primera de las cuales es la actriz con quien comparte apellido, Jennifer Lawrence, a quien ya dirigió en varias películas de la saga de Los juegos del hambre. Pese a su juventud, vuelve a llamar la atención su madurez frente a las cámaras y su capacidad de transmitir estados de ánimo y credibilidad, en este caso con su personaje de Dominika, una mujer preparada meticulosamente para convertirse en un tipo de agente secreto experto en manipular sexualmente a sus víctimas. Su némesis, el agente norteamericano Nate Nash, es más convencional pero está a la altura gracias sin duda al también carismático Joel Edgerton. Funciona más o menos el “feeling” entre ellos, aunque justo es reconocer que su fulgurante conexión no deja de tener algo de “deus ex machina”. Quizá algún titubeo hubiera sido más efectivo. El resto de secundarios cumple, con mención especial para Jeremy Irons.

5/10
First Man (El primer hombre)

2018 | First Man

El relato de la llegada del primer hombre a la Luna, narrado con talento. Por primera vez Damien Chazelle (Whiplash, La la land), no firma el guión de una película suya, éste se debe a Josh Singer, especializado en historias reales como las de El quinto poder, Spotlight y Los archivos del Pentágono. Sigue a Neil Armstrong y familia durante la década de los 60, hasta el momento en que puso el pie en la Luna. En la línea de Elegidos para la gloria, y sin desdeñar la épica de unos logros que 50 años después siguen deslumbrando, destaca un tono muy humano y realista, casi documental, con el uso de una fotografía cruda que ayuda a reflejar muy bien la época. El uso de grandes angulares, y una cámara en manos a veces flotante en las escenas familiares, las hermana con las referentes a los vuelos espaciales. Y las imágenes del paisaje lunar, casi de un blanco y negro que contrasta con lo que viene de la Tierra, sobrecogen, así como el habilidoso uso de la ausencia de sonido en ciertos planos. Aunque la música no tiene la importancia clave de los anteriores filmes de Chazelle, el cineasta vuelve a recurrir a su buen amigo y colaborador Justin Hurwitz, que se muestra muy inspirado, y nuevamente el diseño sonoro tiene mucha importancia. La trama combina sabiamente las escenas de entrenamiento y las misiones –donde se hace hincapié en los traqueteos y los estrechos espacios, aquello era como viajar en una lata de sardinas–, con los pasajes domésticos, con la esposa, niños y colegas. Y siempre incidiendo en el riesgo del oficio de astronauta, incluidas las reuniones de duelo, más frecuentes de lo deseable. Hay un gran acierto en el entero reparto, con mención especial para Ryan Gosling en el papel principal, y Claire Foy, una esposa de carácter. Pero también en los actores que encarnan a ingenieros y astronautas de la NASA, Jason Clarke, Corey Stoll, Kyle Chandler, Ciarán Hinds y compañía, o a otra esposa clave del film, Olivia Hamilton, e incluso a los niños que dan vida a los hijos de Neil y Janet.

8/10
The Terror

2018 | The Terror | Serie TV

Miniserie basada en acontecimientos históricos ocurridos a mediados del siglo XIX en el Ártico, y novelizados por Dan Simmons en la novela homónima, tiene la peculiaridad de ajustarse a lo que probablemente ocurrió, mostrado con gran realismo, pero aprovechando los aspectos desconocidos e intrigantes, añade a la vez un elemento mítico, la presencia de un monstruo que respondería a las leyendas locales de la población local, los inuit. Dos barcos de la armada británica, el Terror y el Erebus, antaño buques de guerra, se han transformado para la exploración de las gélidas aguas del Antártico, con el propósito de dar con un paso en el Noroeste. Corre el año 1845, y si la navegación entre icegebergs resulta dificultosa, más complicadas se ponen las cosas cuando llega el invierno, y las naves quedan atrapadas en el hielo. Como están bien aprovisionados, dejan pasar ocho meses, pero la situación no mejora, y han de ir empezando en pensar alternativas, como el envío de expediciones a pie para recabar ayuda. Entretanto a los problemas de comida en mal estado, y de diferente visión de la situación entre los mandos y los hombres de a pie, se suma el ataque de una enorme criatura, que en un primer momento piensan que es un oso. David Kajganich, autor de guiones de películas de terror y thrillers donde asoma el lado oscuro de las personas –Invasión, Una historia real– se ha encargado de desarrollar la serie, con un enorme esfuerzo de producción, de modo que los parajes helados, y los dos barcos, junto a planos cenitales de gran belleza donde éstos son apenas dos puntitos en medio de la nada blanca, imponen. La introducción y los flash-backs que permiten conocer mejor los prolegómenos de la aventura, están bien introducidos, y no se abusa de ellos. Kajganich está bien respaldado por un equipo de directores avezados en series de gran presupuesto. Entre los productores figura además el nombre de Ridley Scott. Hay una atmósfera desasosegante muy conseguida, aunque el principal mérito de la narración es combinar la intriga y el interés histórico despertado, con la creación de personajes memorables, muy bien definidos, con matices y aristas. Así, se juega al contraste entre el jefe de la expedición, John Franklin, que comanda el Erebus, y el segundo, Francis Crozier, al mando del Terror. El primero –encarnado por Ciarán Hinds– es un hombre temeroso de Dios, que trata de empatizar con sus hombres, comprensivo y con cualidades de líder, que sabe decir lo que hay que decir y transmitir seguridad. Mientras el otro –al que da vida Jared Harris– es alguien con gran intuición y resuelto, capaz de tomar las decisiones que nadie tomaría arriesgando, pero su carácter melancólico y brusquedad le dificultan la relación con las personas, sobre todo con los otros mandos. Son dos ejemplos de personajes, pero hay otros, los médicos y los hombres de a pie, también perfilados con atino, de modo que se entrega un cuadro muy humano, que permite contar a las mil maravillas lo que a la postre es una historia de lucha por la supervivencia en un ambiente hostil y desconocido, donde asoma el miedo, el terror justamente que da nombre a una de las naves.

7/10
Liga de la justicia

2017 | Justice League

En ausencia de Superman, el mundo se ha vuelto más peligroso, como constata Batman cuando se enfrenta a una peligrosa criatura insectoide. Resulta ser uno de los sicarios del alienígena Steppenwolf, que roba a las Amazonas una poderosa caja que custodiaban desde tiempos ancestrales. La princesa de las mismas, Diana, más conocida como Wonder Woman, acude a la llamada del Hombre Murciélago, que pide ayuda para formar un equipo de metahumanos que pueda hacer frente a tan peligroso enemigo. Conseguirán fichar a Cyborg, mitad humano, mitad máquina, el atlante Aquaman y el veloz Flash. Todo indica que Liga de la Justicia iba a ser muy similar a Batman v Superman, el amanecer de la Justicia, o sea una sucesión de combates tan espectaculares como interminables con un tono dramático y trascendente muy exagerado. Tras sufrir una terrible tragedia familiar –el suicidio de su hija–, el director Zack Snyder se vio obligado a abandonar la postproducción del film, siendo sustituido por Joss Whedon, responsable del modelo a imitar, Marvel Los Vengadores, que aparece acreditado como coguionista. Pese a que no logra salvar el carro del todo, ha recortado el metraje previsto, y ha rodado nuevas escenas en las que ha introducido bastante humor. Este cambio le da un tono más luminoso al conjunto, más propio de los cómics, que le viene bastante bien. También acierta la banda sonora, en la que Danny Elfman no ha dudado en meter su propio tema de Batman de los filmes de los 90, y el de Superman, del maestro John Williams. Lo mejor del reparto es el recién llegado Ezra Miller (The Flash), en el que se centra la mayor parte de la comicidad, un poco en la onda de Spider-Man: Homecoming, así como Gal Gadot, aunque su personaje no está tan bien perfilado y aprovechado como en Wonder Woman, su film en solitario. Menos interesantes resultan Batman con una voz ronca patética, un Superman que parece eternamente deprimido, un Aquaman que sobra, y un Cyborg que habría merecido mayor atención. El guión, demasiado esquemático, sobre todo naufraga en lo relativo al estereotipado villano, sin motivación aparente para conquistar la Tierra, salvo hacer el mal. Whedon ha traído como herencia de Marvel las secuencias postcréditos, que Snyder evitaba. Aparecen dos, una al finalizar todos los letreros.

6/10
La mujer que camina delante

2017 | Woman Walks Ahead

Los últimos días del jefe indio Toro Sentado, cabecilla de los indios sioux. Recluido en una reserva en Dakota, los meses antes de morir asesinado se asoció con la pintora Catherine Weldon con el objetivo de obtener un retrato del mítico guerrero que había participado en la masacre de Little Big Horn, la batalla contra el séptimo de caballería del general Custer. Ambientada en los últimos años del siglo XIX, la película intenta recuperar el romanticismo de una época pretérita en que las tierras de norteamérica no tenían dueño –"son de Dios", dice Toro Sentado– y en la que la vida natural estaba reservada sólo para quienes eran capaces de soportar los rigores de la naturaleza. Hay en la película de Susanna White (Generation Kill) mucha ternura por el jefe sioux, caracterizado aquí con la esperada nobleza, pero también evita la tentación de dejarse llevar por un exagerado maniqueísmo mostrando al hombre blanco como un ser aborrecible. Simplemente los tiempos cambian, es inevitable. Y ese modo de vida salvaje ha llegado irremediablemente a su fin. Hay clasicismo en el rodaje y en la contemplativa planificación de la directora, quien sabe trasladar con oficio un guión sencillo pero interesante de Steven Knight. El reparto está bien escogido y todos hacen un correcto trabajo, aunque destacan Jessica Chastain, Michael Greyeyes y Sam Rockwell.

6/10
Sacrificio de leyenda

2016 | Bleed for This

Basada en la increíble historia real de uno de los campeones de boxeo más carismáticos de la historia, Bleed for this se centra en Vinny Pazienza (Miles Teller), nativo de Rhode Island y más conocido como “The Pazmanian Devil”. Cuando un accidente casi mortal le deja con el cuello roto y con el pronóstico de que posiblemente no pueda volver a andar, Vinny se alía con el entrenador Kevin Rooney (Aaron Eckhart) y protagoniza un triunfante regreso al ring.

Silencio

2016 | Silence

Segunda mitad del siglo XVII. La labor misionera de predicar el Evangelio llevada a cabo por los jesuitas en Japón peligra, arrecia la persecución con numerosos mártires, e incluso corren rumores de que el padre Ferreira ha apostatado. No quieren creerlo dos de sus discípulos, los jóvenes Rodrigues y Garupe, que piden a su superior ser enviados para ayudar a los cristianos que ahí quedan, y averiguar qué ha sido de Ferreira. Les guiará Kichijiro, que abjuró de la fe mientras toda su familia era masacrada. Encontrarán a muchos fieles clandestinos que les reciben esperanzados, pero deben realizar su misión a escondidas, y con la espada de Damocles del gobernador local perseguidor colgando sobre sus cabezas. Inspirada adaptación de la novela de Shusaku Endo a cargo de Martin Scorsese, quien firma el guión con su habitual colaborador Jay Cocks, algo poco habitual, no asumía este rol en un largometraje desde 1995 con Casino, lo que da idea de que nos encontramos ante un proyecto muy personal. No en balde, y según su propia confesión, la idea de la película le ronda en la cabeza desde 1989, el año en que descubrió la obra de Endo, y cuando acababa de ser fuertemente contestado por La última tentación de Cristo, una mirada algo tosca, terrenal y muy a ras de suelo acerca de Jesús. Más allá de trastear aquí en la polémica despertada por ese film, resulta obligado señalar que en Silencio encontramos una visión más trabajada y honda del cristianismo, Scorsese ha interiorizado los temas propuestos por una novela difícil y oscura, pero también esperanzada, que aborda la idea de predicar el evangelio y no ser entendidos por personas de distinto bagaje cultural, con esquemas mentales muy diversos, esa “ciénaga de Japón”, donde las raíces de lo plantado se pudren. Y en su nueva madurez, 74 primaveras cuenta el cineasta, parece haberse visto retratado en los misioneros que a veces no logran hacerse entender, algo que a él también le habría ocurrido con su modo de abordar la figura de Cristo hace casi 30 años. Sorprende la fidelidad de Scorsese a Endo, que pinta con acierto la sencillez de los campesinos y su fe elemental y recia, que les lleva a confiarse a los “padres”. También el tremendo dilema de rechazar la fe por las torturas con que amenazan los perseguidores, que afecta tanto a los nativos como a los misioneros. En el caso de los segundos la tentación es más cruel y con muchas capas, pues la amenaza de matar a los fieles, independiemente de que abjuren o no, pesa sobre los jesuitas, que salvarían sus vidas si lo hicieran ellos; y el silencio de Dios hace la prueba aún más difícil. Toda una serie de temas, como la posible soberbia de los padres por querer suplantar a Cristo, o las dudas de hasta qué punto los nuevos cristianos entienden la fe, el problema de la inculturación, resuenan sin caer nunca en la frivolidad. La espiritualidad, la fe, el sacrificio, las renuncias, el consuelo de los sacramentos, todo forma parte de la compleja narración, que fluye con gran naturalidad. Una de las cuestiones que explora el film sería el de a qué llamamos fortaleza, y a qué debilidad, algo que estaría muy presente en la relación que se forja entre Rodrigues y Kichijiro, poderosamente presentada en la pantalla: el primero busca el rostro de Jesús, es su modelo, el otro se atormenta por su flojera a la hora de sostener sus creencias, y piensa que en otras circunstancias habría sido un buen cristiano. Técnica muy habitual en el cine de Scorsese, éste recurre a la voz en off, la narración del padre Rodrigues, a la que sustituye en el último tramo la de un comerciante holandés, y aunque muy presente, no fatiga, y tiene su lógica. Quizá porque el ensamblaje de las piezas del guión es perfecto, y porque las imágenes son muy bellas: la fotografía de Rodrigo Prieto sabe conceder al relato enorme poderío visual con el uso inteligente de la luz, la niebla y el humo, sin colisionar con la abundancia de palabras, que a veces son sustituidas por lo que vemos, pienso en el primer martirio del que tienen noticia Rodrigues y Garupe. Se nota en todo esto que el director cuenta con un equipo técnico formidable con el que existe compenetración, ha trabajado en repetidas ocasiones ya con la montadora Thelma Schoonmaker, el director artístico y diseñador de vestuario Dante Ferretti, la directora de arte Francesca Lo Schiavo. Los actores saben prestar humanidad, y por tanto, espiritualidad, a sus personajes. Por supuesto Andrew Garfield y Adam Driver, los dos jóvenes jesuitas, que han destacado el mismo año por Hasta el último hombre y Paterson, pero también Liam Neeson, el padre Ferreira, y todos los secundarios japoneses, especialmente Yosuke Kubozuka, Yoshi Oida y Shinya Tsukamoto, encarnando al apestado y a dos ancianos venerables.

9/10
Mi madre en tiempos de guerra

2016 | My Mother and Other Strangers | Serie TV

Ambientada en la rural Irlanda del Norte durante la Segunda Guerra Mundial, este reconfortante drama sigue la historia de la familia Coyne cuando el ejército estadounidense instala una base aérea cerca de su casa. Moybeg, una pequeña ciudad de la costa irlandesa, es el hogar de la inglesa Rose, y de su marido irlandés, Michael Coyne así como sus tres hijos: Emma, Francis y Kate. Con su acento inglés y sus modales londinenses, Rose es la única "extranjera" del pueblo. Hasta que 4.000 soldados norteamericanos hacen acto de aparición.

Hitman: Agente 47

2015 | Hitman: Agent 47

Un extraño individuo conocido como John Smith se ofrece para ayudar a Katia Litvenko, que también tiene detrás al Agente 47, un asesino implacable creado para el gobierno mediante manipulación genética por Peter, padre de la muchacha. Atormentado por su conciencia, éste último se fugó y permanece en paradero desconocido, por lo que el Sindicato, siniestra organización, removerá cielo y tierra con el fin de encontrarle y que desarrolle nuevos asesinos. Adaptación de la saga de videojuegos, que ya dio lugar en 2007 a un mediocre film dirigido por Xavier Gens. Su sustituto, el publicitario que debuta en el cine comercial Aleksander Bach, ha contado con un reparto completamente nuevo. Tropieza por segunda vez con la misma piedra, pues al igual que su predecesora fracasa por la falta de entidad del guión, homenaje poco inspirado a Terminator. Cuenta con unos personajes de cartón piedra, y unos diálogos muy simplones, que constantemente rozan el ridículo. Poco pueden hacer para remontar este lastre los protagonistas, Rupert Friend (Homeland), Hannah Ware (Shame) y un Zachary Quinto, la nueva encarnación de Spock en Star Trek, muy por debajo de otros trabajos. Consciente de los graves lastres de Hitman: Agente 47, el director trata de hilvanar secuencias de acción estilizadas, que ni resultan sorprendentes, ni mucho menos creíbles, por su poco realismo, muy en la línea de cualquier videojuego. Parece que respeta al máximo la iconografía del original, lo que no parece suficiente como para que los incondicionales del mismo salgan contentos.

4/10
Juego de tronos (5ª temporada)

2015 | Game of Thrones | Serie TV

Tras la muerte de Tywin, su progenitor, Cersei y Jaime tratan de tomar las riendas del clan de los Lannister. Mientras, Tyrion ha huido a Pentos con Varys. Jon Nieve trata de conseguir que Mance Rayder, el Rey-Más-Allá-Del-Muro se una a Stannis Baratheon, pero éste se niega. La quinta temporada de la famosa serie sigue en su línea, mostrando las conspiraciones para hacerse por el poder de los personajes principales, contraponiendo la extrema lealtad a sus principios de algunos personajes, como Brienne de Tarth o Jon Nieve, a la extrema mezquindad de otros. A pesar del estancamiento de alguna subtrama, mantiene el nivel esperado por los numerosos fans.

5/10
Últimos días en el desierto

2015 | Last Days in the Desert

Llevar la figura de Jesús a la pantalla es empresa harto complicada. Por supuesto, por lo que supone para millones de cristianos de todo el mundo, que le rezan y tienen una idea de Él que puede quedar defraudada. Una opción es no abordar su vida completa, sino una parte, como hizo Mel Gibson con éxito en La Pasión de Cristo, o con un resultado menos logrado Catherine Hardwick en Natividad. En este film, escrito y dirigido por el colombiano Rodrigo García, se toma pie de los 40 días de Jesús en el desierto antes de su vida pública, para trazar como una especie de parábola ficticia de la tentaciones, a partir de una familia a la que conoce cuando está a punto de terminar ese período de oración y penitencia. El resultado, a pesar de la magnífica localización del desierto rocoso en Estados Unidos de Anza-Borrego, muy bien fotografiado por el mexicano Emmanuel Lubezki, es irregular, con sabor a decepción. No resulta especial amable el Jesús compuesto por Ewan McGregor, muy serio a pesar de algunos momentos de risas forzadas, y la decisión de que el diablo sea el doble de Jesús, o sea, también McGregor, no ayuda a mejorar las cosas, no hay cercanía al yo de Jesús, presentado como un aprendiz de Rabí, cuyo Padre celestial resulta demasiado silencioso. Muchos pasajes se hacen interminables, y el conflicto de la familia con la madre gravemente enferma, y la falta de entendimiento y comunicación entre padre e hijo, no resulta especialmente memorable, además de que llama la atención la escasa capacidad conciliadora de Jesús, su laconismo a veces parece falta de personalidad, o pura impotencia. García se muestra sin duda respetuoso con su personalísima exploración espiritual, que presenta algún punto de interés, pero domina un tono anodino, no tiene capacidad de fascinación.

5/10
La desaparición de Eleanor Rigby

2014 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Them

Conor y Eli conformaban un matrimonio perfecto en Nueva York, pero una tragedia cuya naturaleza ignoramos inicialmente les sacudió y ella desapareció sin decir nada. Tras una temporada de ausencia, Eli regresa para vivir en casa de sus padres –él es profesor universitario, ella, francesa, se dedica a la música–, donde también residen su hermana Kate son su hijo. A través de un amigo, Conor, que ha montado un restaurante sin mucho éxito, tiene noticias de que Eli está de vuelta en Nueva York, y que está haciendo un curso en la universidad. De modo que trata de volver a conectar con su esposa. Singular debut de Ned Benson en el largometraje por partida triple, pues este proyecto ha dado lugar a tres películas. En Toronto se presentaron las películas La desaparición de Eleanor Rigby: Él y La desaparición de Eleanor Rigby: Ella, que contaban la historia respectivamente desde los puntos de vista de Conor y de Eleanor, para finalmente hacer una tercera versión cuyo título original traducido es La desaparición de Eleanor Rigby: Ellos, que combinaría el punto de vista de los dos protagonistas. El film es una sensible exploración de cómo pueden afectar las contradicciones, el dolor, el sufrimiento, a las relaciones que nos unen a las personas a las que amamos. Benson sabe introducirnos de algún modo en la subjetividad de los dos protagonistas, magníficamente interpretados por Jessica Chastain –que ejerce, además, de productora– y James McAvoy, entendemos sus reacciones, ya sea quedarse aplanado o evitar pensar en lo que apena y pasar página, o buscar sucedáneos del amor por no saber querer a quien se debe, con sus limitaciones y errores. La paleta de colores que acompaña a cada uno –calores cálidos, anaranjados, para ella, fríos, azulados, para él– es una opción estética adecuada para reflejar sus personalidades, el cómo sobrellevan la desgracia que se les ha venido encima. También el subtexto del póster de Un hombre y una mujer, la emblemática película de Claude Lelouch sobre las segundas oportunidades. El director y guionista tiene también la inteligencia de trazar con mano firme el retrato del Conor y Eli, a través de las personas de su entorno, personajes todos muy interesantes, y que tienen algo que aportar a uno y otra para seguir adelante con sus vidas: los diálogos de padres e hijos, con los amigos, de la pareja, no tienen desperdicio, y las composiciones de los ilustres secundarios –William Hurt, Isabelle Huppert, Viola Davis...– están a la altura que corresponde.

7/10
The Disappearance of Eleanor Rigby: Him

2013 | The Disappearance of Eleanor Rigby: Him

Juego de tronos (3ª temporada)

2013 | Game of Thrones | Serie TV

Mientras, Mance Rayder y su ejército de salvajes continúan su inexorable marcha hacia el sur, más allá del muro. Por su parte, Daenerys Targaryen, al mando de tres dragones, trata de formar un ejército para reclamar el Trono de Hierro. La tercera temporada de Juego de tronos, la exitosa serie de HBO, basada en los libros de George R.R. Martin, mantuvo el nivel esperado. Destacan los esfuerzos del actor Nikolaj Coster-Waldau por humanizar a su hasta ahora maquiavélico personaje. La trama desemboca en la Boda Roja, uno de los momentos más impactantes de la reciente historia televisiva.

6/10
Circuito cerrado

2013 | Closed Circuit

Claudia y Martin, abogados prestigiosos y antiguos amantes, se van a encontrar en los tribunales para defender al máximo sospechoso de uno de los atentados terroristas más sangrientos de la historia de Inglaterra. El caso es tan importante para la seguridad nacional, que el acusado tendrá un abogado especial (Claudia, que conocerá informaciones confidenciales que no pueden salir a la luz) y otro de oficio (Martin, nombrado tras el sorprendente suicidio del abogado anterior). Interesante thriller británico dirigido por John Crowley (Intermission), que cuenta con un sólido e intrigante guión de Steven Knight (Locke), muy bien dosificado a la hora de ofrecer tensión. La historia pone en solfa a los sistemas democráticos y al modo en que los Estados manejan sus intereses (a menudo ilegales y criminales) al margen de los ciudadanos. Quien se entera sólo parece tener dos caminos, callarse o morir. La pareja formada por Eric Bana y Rebecca Hall hace un buen trabajo y resultan convincentes sus pesquisas acerca del caso y las decisiones que toman. Quizá le falte algo de intensidad al conjunto, pero en general el resultado es más que notorio.

6/10
John Carter

2012 | John Carter

Un veterano de la guerra de secesión americana llamado John Carter se ve transportado misteriosamente a Marte, donde también se libra una contienda civil entre distintas facciones. Allí es recogido por unos larguiruchos nativos y la distinta gravedad le permite dar saltos espectaculares. Y aunque está desengañado en lo referente a tomar partido por alguien, su encuentro con la bella princesa Dejah Thoris, de aspecto humano, le hará recapacitar. Pues el rey Tardos, el padre de Dejah, ha convenido un matrimonio con el agresor de su pueblo para preservar la paz. John Carter es una adaptación de la primera entrega de la "Serie de Barsoom" de Edgar Rice Burroughs, autor más conocido por sus novelas de Tarzán. Son aventuras a la vieja usanza -una línea que Disney parece haber decidido explotar a fondo, tras el éxito de la saga Piratas del Caribe, y títulos como Prince of Persia: las arenas del tiempo-, y que sin duda inspiraron a George Lucas en su saga La guerra de las galaxias, visto este film se diría que hay un intercambio de influencias entre el mentado cineasta y el legado Burroughs, y ahora la adaptación se tomaría su revancha, pues muchas criaturas y el look desértico de Marte recuerdan a las galácticas películas. El resultado es simplemente correcto, un entretenimiento bastante naif, con escaso sentido del humor y que deja frío. Decepciona un tanto Andrew Stanton, director de joyas pixarianas como Buscando a Nemo o WALL·E, puestos a comparar, ha salido mejor librado Brad Bird de su salto de la animación a una historia con actores de carne y hueso con Misión imposible: Protocolo fantasma. Para empezar, le cuesta situar enseguida al espectador en esta demasiado larga película, con sus saltos desconcertantes de Marte a Nueva York, de aquí al lejano Oeste, y luego otra vez a Marte; que tal planteamiento esté justificado por el desenlace, cerrar el círculo, no parece razón suficiente, pues sencillamente descoloca. Luego existe un problema con el reparto, con desconocidos muy sosos y poco carismáticos en los principales papeles. La idea parece haber sido la de hacer el gasto en secundarios con salarios razonables y, sobre todo, en los espectaculares efectos especiales, donde hay que admitir que las muchedumbres de marcianos o las maquetas de las naves están bastante conseguidas.

5/10
Ghost Rider: Espíritu de venganza

2012 | Ghost Rider: Spirit of Vengeance

Ghost Rider: Espíritu de venganza es la segunda entrega de las peripecias del cadavérico motorista Johnny Blaze, popular personaje de Marvel, creado en 1972 por Gary Friedich y Mike Ploog. El protagonista vuelve a estar interpretado por un Nicolas Cage que desde hace tiempo ha perdido el norte. Ya no repite su 'partenaire' femenina, Eva Mendes, mientras que el director original, Mark Steven Johnson (Daredevil), ha sido sustituido por Mark Neveldine y Brian Taylor, creadores de Crank, veneno en la sangre y su continuación. En esta ocasión, Blaze ha decidido apartarse de sus conocidos, y viaja en su moto por el este de Europa, donde a solas consigo mismo logra controlar su alma atormentada y vengativa. Pero acude a su encuentro Moreau, experto en armamento y miembro de una especie de orden monacal, que necesita localizar y proteger a Danny, un niño que sobrevive con su madre a base de pequeños robos, y que tiene detrás a una demoníaca figura y sus sicarios. A cambio de su ayuda, Moreau le promete a Blaze que le liberará de la maldición de convertirse en el fantasmal motorista. Obviamente no se esperaba demasiado de esta propuesta, pues su antecesora no pasaba de ser una sucesión de efectos especiales de calidad baja, con personajes planos, y numerosas secuencias de acción poco imaginativas a ritmo de rock duro. Los nuevos realizadores tampoco son una maravilla, y únicamente la presencia entre los guionistas del especialista en superhéroes David S. Goyer (Blade, Batman Begins, El caballero oscuro) permitía albergar esperanzas. Efectivamente, lo que se ve en Ghost Rider: Espíritu de venganza es más de lo mismo, pero sin el efecto 'novedad'. Además, Cage sigue realizando gestos de lo más histriónico, su compañera Violante Placido (El americano) no se cree mucho su papel, aparece brevemente Christopher Lambert hipermaquillado con un look de malvado ridículo, y únicamente se salvan un poco el siempre solvente Ciaran Hinds -muy por debajo de su nivel habitual- y el niño Fergus Riordan (protagonista de De mayor quiero ser soldado). Así de negro el panorama, al menos se agradece su falta absoluta de pretensiones, su humor -quizás un tanto involuntario- en diálogos grandilocuentes o directamente surrealistas, cierto esfuerzo por equilibrar su tono macarra, con los parámetros del cine de aventuras juvenil, y su intento de humanizar un tanto al personaje central dotándole de instinto paternal y espíritu de sacrificio.

3/10
La mujer de negro

2012 | The Woman in Black

Finalizada la saga de Harry Potter, Daniel Radcliffe acomete un reto mayor que enfrentarse a Voldemort. El actor debe demostrar que es capaz de resultar creíble en papeles diferentes. En esta ocasión protagoniza una cinta de terror basada en una novela de Susan Hill, publicada con gran éxito en 1982, y que ha tenido otras adaptaciones televisivas, radiofónicas y teatrales (en España triunfó una versión excelente con Emilio Gutiérrez Caba). Quizás Radcliffe ha escogido La mujer de negro porque le da la oportunidad de interpretar un papel más adulto que el niño mago, nada menos que un padre viudo. Encarna al joven abogado Arthur Kipps, que trata de superar el trauma que le supuso la muerte de su esposa cuando dio a luz a su hijo, que por suerte nació sano. Kipps es requerido para viajar a una mansión de un pueblo remoto, donde debe revisar los numerosos papeles dejados por un cliente fallecido. Junto a la residencia puede ver a una misteriosa mujer de negro, que según los lugareños es un espíritu estrechamente relacionado con las numerosas muertes de niños acontecidas en el lugar. La mujer de negro supone la primera gran producción del relanzado sello Hammer, cuyos nuevos propietarios esperan alcanzar la notoriedad de la productora británica especializada en cine de terror en los tiempos en los que sacó adelante grandes títulos como Drácula (1958), con Christopher Lee y Peter Cushing, los grandes de la casa. En coproducción con Alliance Films, la cinta cuenta con un presupuesto ajustado y una estrella de renombre. Supone el segundo trabajo del realizador también británico James Watkins, hasta ahora autor de la poco conocida Eden Lake, también de terror, con Michael Fassbender. Watkins se esmera en componer un cuento de fantasmas al viejo estilo, sugiriendo más de lo que muestra, y evitando los baños de sangre y vísceras que predominan en el cine de terror actual. Además, logra una ambientación realmente inquietante, al sacarle mucho juego a los decorados góticos y a los juguetes infantiles que abundan en la historia. Aunque es inevitable seguir viendo en él a su personaje más famoso, Daniel Radcliffe realiza cierto esfuerzo, y está bien acompañado por un elenco de secundarios en el que sobresalen Ciarán Hinds y Janet McTeer, como vecinos del lugar donde transcurre la acción. Curiosamente Radcliffe ha 'heredado' su papel del actor Adrian Rawlins, que fue su padre en la saga de Potter, y que protagonizó la versión televisiva de la novela. La mujer de negro gustará a los apasionados del terror sin ser redonda, pues juega en su contra que incluye algún susto efectista y resulta excesivamente previsible.

5/10
Political Animals

2012 | Political Animals | Serie TV

Elaine Barrish es una demócrata liberal, divorciada, cuyo marido fue presidente de Estados Unidos. Ella misma se presentó a la presidencia, pero perdió las primarias aparentemente por el torpe apoyo de su ex, y el presidente actual, Paul Garcetti, le ofreció el cargo de Secretaria de Estado, que aceptó. Decepcionada con su política, Elaine acaricia la idea de postularse de nuevo como candidata a la presidencia, sin apoyar la reelección de su actual jefe. Una jugada muy arriesgada. Greg Berlanti, creador de series exitosas como Everwood o Cinco hermanos, dirige esta miniserie televisiva de alto voltaje político, cuya protagonista, encarnada con convicción por Sigourney Weaver, parece inspirada en Hillary Clinton. Al estilo de El ala oeste de la Casa Blanca o House of Cards, combina las intrigas políticas, donde también hay espacio para las investigaciones periodísticas, con las cuitas familiares, el hijo que se sentía culpable del fracaso electoral de su madre, o el que tiene problemas de adicción, pasando por el ex presidente y ex marido mujeriego, pero que aprecia un montón a la que fuera su esposa y conoce su enorme valor para la política. Aunque la carga ideológica es bastante obvia –el clásico feminismo radical, los derechos de los gays, etcétera–, y los principios de los personajes no estén exentos de contradicciones, hay que reconocer el oficio de Berlanti para entregar una miniserie que engancha. El reparto es sencillamente perfecto.

5/10
Salvation Boulevard

2011 | Salvation Boulevard

Harry Potter y las reliquias de la muerte (2ª parte)

2011 | Harry Potter and the Deathly Hallows: Part II

Colofón de las aventuras de Harry Potter y sus amigos, basada en la serie de siete libros escrita por la británica J.K. Rowling. Todo tiene su final, y tras diez años en que las pantallas de cine han ido acogiendo las películas del joven mago con regularidad, llega el desenlace de la que ha sido probablemente las saga cinematográfica más importante de la historia. Después de Harry Potter y las reliquias de la muerte (1ª parte) –película que conviene tener fresca antes de disfrutar de esta segunda parte– Harry, Hermione y Ron prosiguen con su empeño de encontrar los horrocruxes que les faltan, para destruirles y poder acabar así con la vida de Voldemort. Entretanto, en Hogwarts se ha instalado el reino del terror con el ascenso de su nuevo director Severus Snape, asesino de Albus Dumbledore. Y por supuesto, Voldemort busca denodadamente el enfrentamiento personal con su archienemigo Harry Potter, pues sabe que si le destruye ya nadie podrá hacerle sombra y se convertirá en dueño y señor del mundo. Ante todo hay que tener en cuenta que esta película corresponde esencialmente a una conclusión, y se nota (no sólo porque tenga la menor duración de las ocho precedentes). El guión ha de leerse en sintonía con el film anterior, pues aquí la trama se desarrolla de modo absolutamente unívoco, desembocando en el único hilo argumental posible: el de la lucha final. Esto trae como consecuencia que hay muchas menos “distracciones” que en anteriores entregas, nada de hechizos nuevos, de introducción de personajes sorprendentes (aunque alguno leve hay), de grandes diálogos, de momentos de humor o relax... No, aquí sólo parece importar el material previo y eso hace pensar si, lamentablemente, no fue un craso error desdoblar en dos películas la última novela. Lo que más llama la atención de esta última parte es su oscuridad. Argumentalmente es comprensible, pues las fuerzas del mal se abaten cada vez más sobre el mundo, y parece que sólo un milagro podrá ya detenerlas, pero donde la falta de luz es más agobiante es sencillamente en el tratamiento fotográfico del portugués Eduardo Serra. Todo el metraje se desarrolla en una penumbra excesiva, de modo que a veces resulta hasta cansino mirar la pantalla, donde las imágenes siempre están en perpetua oscuridad. Por supuesto, y como era de esperar hay unos maravillosos efectos especiales, y es de justicia afirmar que la larga secuencia del ataque a Hogwarts es un espectáculo impresionantemente desde el punto de vista técnico. Por lo demás, en esta película no hay grandes alardes de los personajes, incluso Hermione y Ron tienen pocos momentos de gloria, más allá de las muestras de amor que se profesan. Aunque hay excepciones, y alguna conmovedora: muy logradas están las escenas protagonizadas por una imprevista y aguerrida profesora McGonagall (Maggie Smith), por el archiconocido y tenebroso profesor Snape (Alan Rickman) y por las heroicas apariciones del alumno Neville Longbottom (Matthew Lewis). Y hay, claro, una presencia eminente de Voldemort (Ralph Fiennes) y de Harry Potter, quien descubrirá su pasado de una vez por todas... A partir de ahora lo que falta es ver cómo se desenvolverán en el futuro los jóvenes actores Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint, que tendrán que emprender caminos separados. Pero eso ya es otra historia. La película, en fin, pone la guinda de despedida a una saga de ocho películas que han ofrecido una imaginería espléndida de personajes y mundos fantásticos, una creación de amplísima magnitud que, a través del mundo de la magia como excepcional metáfora, ha contado en definitiva lo más clásico entre lo clásico: la sempiterna lucha entre el bien y el mal, entre las virtudes y los pecados que pueblan el corazón y los actos humanos.

6/10
El topo

2011 | Tinker, Tailor, Soldier, Spy

Años 70. Los servicios de espionaje británicos están en entredicho tras el fiasco de una operación encubierta en Budapest, Hungría. Son los años de la guerra fría, y todo apunta a que la Unión Soviética tiene infiltrado un topo en la cúpula del MI6. Para descubrir su identidad, el gobierno acude a uno de sus mejores agentes, George Smiley, que fue obligado a jubilarse unos meses atrás. Se diría que Smiley y otros veteranos espías han sido retirados de la actividad gracias a las jugadas maestras de Karla, uno de los jefes de los espías soviéticos, que mueve con extrema habilidad la pieza de su topo en el gran tablero ajedrecístico del espionaje. Intensa y lograda adaptación de la que seguramente es la mejor novela de espías de John le Carré. No era una tarea sencilla armar en dos horas esta tupida tela de araña argumental, ya que existe una excelente miniserie televisiva de 1979 de más de cinco horas, Calderero, sastre, soldado, espía, basada en la misma obra, con un reparto fantástico encabezado por Alec Guinness. Aquí toma el relevo en el rol de inteligentísimo espía gris Gary Oldman, y le acompaña un elenco de actores maravilloso, estamos ante la clásica película que merecería un Oscar al mejor reparto si tal categoría existiera en los premios de la Academia. Tiene gran mérito el guión trabado por Bridget O'Connor y Peter Straughan, hay una sabia labor de condensación de la novela y disposición de los saltos temporales, agil e intrigante, que conserva la emoción del original junto a esa presentación del mundo de los espías como un mundo gris y burocrático, en que las hojas impiden ver el bosque, con el peligro de olvidar en qué y para qué está uno trabajando. Si en Déjame entrar el sueco Tomas Alfredson tenía el mérito de mostrar vampiros en un entorno realista, quizá aquí su gran aportación es presentar a los espías como almas en penas que arrastran sus existencias hacia no se sabe dónde. De algún modo estaríamos ante la otra cara de la misma moneda, hay algo etéreo e inconsistente en ese mundo de duplicidades y traiciones, donde conceptos como lealtad y patriotismo se desdibujan, y el amor de una esposa o unos hijos es sacrificado, ahí está la “fantasmal” Anne, la eternamente nombrada y apenas vislumbrada mujer de Smiley, que tanto le hace sufrir. Logra el director decir mucho sin palabras, lo que tiene gran mérito en una película donde los diálogos con nombres e información importantes no escasean. Las miradas entre los “camaradas de armas”, los silencios que siguen a frases significativas, el espejo que resulta ser un niño para uno de ellos, todo tiene importancia, y Alfredson sabe sacarle valioso partido para dotar a su película de la misma densidad que presentaba la novela de Le Carré, y mostrar con pudor, como pidiendo perdón, las heridas que los personajes presentan en sus almas.

8/10
El rito

2011 | The Rite

El sueco Mikael Håfström se labró un nombre entre los apasionados del terror, cuando dirigió en su propio país Drowning Ghost (El fantasma del lago). Luego pasó a Hollywood, donde rodó Sin control (2005) y 1408. Ahora, Håfström se supera a sí mismo con esta sorprendente cinta, basada libremente en hechos reales, y que parte del libro "The Making of a Modern Exorcist", de Matt Baglio, que trata con seriedad el tema de los exorcismos. Ejercen como productores dos especialistas en el tema, Tripp Vinson y Beau Flynn, que hicieron lo propio con El exorcismo de Emily Rose. El guión de Michael Petroni (Las crónicas de Narnia: La travesía del Viajero del Alba) tiene como figura central a Michael Kovak, joven seminarista que duda si continuar en el camino del sacerdocio por una profunda crisis de fe. Aunque llega a presentar su renuncia, el responsable del centro donde se forma ha sido testigo de su enorme valía para ofrecer ayuda espiritual a una víctima de un accidente, y se resiste a perderle. Le envía al Vaticano para estudiar el ritual de los exorcismos, y una vez en la Ciudad Eterna, Kovak acaba al servicio del padre Lucas, un veterano sacerdote que trata de ayudar a una adolescente embarazada poseída por un demonio... Håfström sortea a la perfección la principal dificultad de este proyecto: que el tema central está trillado, y dio objeto a la magistral El exorcista, con la que las comparaciones iban a ser inevitables. En lugar de tomar el camino fácil de la sobredosis de modernos efectos especiales, realizados por ordenador, el cineasta ha decidido jugar la carta de la verosimilitud, reduciendo la pirotecnia al mínimo. Esto desconcierta a los espectadores, y acaba teniendo efectos sobrecogedores, pues proporciona una enorme sensación de realismo, potenciada por detalles bien documentados del ritual católico (el film ha contado con el asesoramiento de Baglio, el autor del libro). Anthony Hopkins demuestra una vez más que es único para personajes carismáticos, y la joven Alice Braga se luce como joven periodista. Sorprende especialmente por ser un auténtico desconocido Colin O'Donoghue, realmente creíble como seminarista en crisis de fe, tema que se trata con una enorme sobriedad e inteligencia.

6/10
La deuda

2010 | The Debt

Tel Aviv, 1997. Una joven periodista lleva a cabo la presentación de un libro en donde se narra un célebre episodio llevado a cabo años atrás por su madre, Rachel Singer, antigua espía del Mossad, convertida en heroína y presente en el acto. La historia del libro, sucedida en 1966, narra cómo tres agentes del Mossad, Rachel, David y Stefan, viajaron de incógnito a Berlín Oriental para localizar y detener secretamente al doctor Dieter Vogel, un criminal de guerra nazi que se dedicó durante la guerra a los más horrendos experimentos contra los judíos y que fue denominado el “cirujano de Birkenau”. Notable y atípica película de espionaje con referencias de fondo explícitas al horror del Holocausto, pero que bajo su supuesta atmósfera de acción, ofrece ante todo un retrato de personajes muy perfilados, que afrontan cada uno a su modo sus traumas y sus dolores. Se trata de un ‘remake’ de una película israelí escrita y dirigida por Assaf Bernstein en 2007 y que ahora se presenta con un cartel y una producción hollywoodinse de auténtico lujo. En este caso, hay que elogiar el cuidadoso guión y el eficaz montaje, con transiciones muy logradas cuando la acción nos traslada de una época a otra. Por otra parte, la impecable dirección de John Madden llama mucho la atención por su sobriedad, de una dureza muy seria, y donde apenas se hacen concesiones comerciales al espectador (poco más que la escena de la estación). El film tiene garra y es entretenido, pero Madden, quien ya ha mostrado su buen hacer en filmes como Su majestad Mrs. Brown o Shakespeare enamorado, se centra en no contar más de lo suficiente, incluso es parco en descubrirnos los corazones de los protagonistas, lo cual por otro lado resulta intrigante y a la postre enormemente revelador de los demonios interiores que los pueblan. Más allá de su desenlace, la película acaba por ofrecer una reflexión acerca de la ética de nuestros actos, sean cuales sean la circunstancias, donde siempre habrá diferencias entre la venganza y la justicia, entre la mentira y la verdad. Y dentro del conjunto hay que aplaudir especialmente una labor de casting perfecta. Todos los intérpretes están muy ajustados a sus papeles (quizá el más desaprovechado sea un demasiado taciturno Sam Worthington), y no regalan nada para la galería. Pero, de cualquier forma, la parte femenina de la película es la más conmovedora y emocional, centrada en el espléndido personaje de Rachel. Helen Mirren aporta ese tremendo empaque de mujer inteligente al que nos tiene acostumbrados, mientras que supone un alucinante descubrimiento la actriz Jessica Chastain, quien encarna a la Rachel joven de un modo absolutamente cautivador, verosímil e intenso.

6/10
La vida en tiempos de guerra

2009 | Life During Wartime

Uno de los cineastas más prestigiosos del cine independiente estadounidense, Todd Solondz (Bienvenidos a la casa de muñecas) prosigue en su afán de mostrar su partícular visión deprimente de la vida. Para Solondz, las personas parecen ser sólo pozos de podredumbre, hervideros de secretos malsanos y perversiones patológicas. Y a él le gusta chapotear en esas almas enfermas y dejar claro que las cosas son como son, sin posibilidad de cambio o redención posible. Tan sólo cabe tragarse el sufrimiento, sobrevivir a duras penas a la propia miseria y a los traumas causados por los demás... No se puede ser más nihilista. Tres hermanas: Trish, Joy y Helen. Trish es madre de tres hijos y está divorciada de su marido Bill, encarcelado por pedofilia. Acaba de conocer a Harvey, que podría convertirse en un padre “normal” para los dos hijos pequeños que aún viven en casa, Timmy y Chloe. Entretanto, Bill saldrá de la cárcel e irá a visitar a su hijo mayor en la universidad. Joy, por su parte, es una joven angelical e ingenua, que trabaja con ex presos en un correccional de New Jersey. Lo malo es que mantiene relaciones con esos hombres desequilibrados con la esperanza ilusoria de que puedan sanar de sus perversiones. Sus fracasos han hecho mella en su delicada naturaleza y ahora empieza a ver los fantasmas de sus amantes muertos. Por último, se presenta a Helen (aunque muy brevemente), neurótica escritora triunfadora en Hollywood. Nada nuevo bajo el sol. Solondz lleva haciendo lo mismo desde Happiness, su obra más celebrada. También en ese film había un pedófilo y un niño tenía que soportar el conocimiento de los hechos paternos con una crudeza muy desagradable (se podría pensar en una inquietante obsesión del cineasta por este tema y por sus consecuencias en el desarrollo infantil, precozmente seccionado...). Por lo demás, se ofrece una galería de seres que sufren y sufren y sufren, y que no pueden perdonar ni olvidar, y cuyos insuperables traumas provocan que también sean incapaces de sembrar alegría y amor en los demás. En otro plano, el de la envoltura, Solondz crea imágenes impactantes y sabe darles magnetismo, a menudo con una excepcional fotografía y una música evocadora: la secuencia inicial, el sueño recurrente de Bill, el paseo sonámbulo de Joy, etc. Y, como suele ser habitual, ha contado con un excelente reparto.

5/10
La montaña embrujada

2009 | Race to Witch Mountain

El fornido Jack Bruno trabaja como taxista en Las Vegas. Un día, los jóvenes Seth y Sara se suben en su taxi y le piden que les lleve hasta una zona alejada en el desierto. Hasta aquí, todo podría entrar dentro de la normalidad, pero una serie de acontecimientos empieza a cambiar el rumbo de las cosas. Seth y Sara son dos hermanos alienígenas con forma humana que han aterrizado en la Tierra con la intención de encontrar la llamada ‘montaña embrujada’, la cual contiene información primordial para su planeta, que se encuentra al borde de la extinción. Por ello, inician una carrera a contrarreloj para dar con su nave y regresar a su planeta, pero no sólo un cazador extraterrestre pretende matarlos, sino que la policía les pisa los talones para darles caza y realizar experimentos científicos con ellos. Jack, por su parte, decidirá colaborar con las chicos para que consigan regresar a su hogar; también contarán con la ayuda de la doctora Alex Friedman, una científica astrónoma con pocos seguidores. Trepidante cinta de ciencia ficción de Disney, remake de la película de 1973 dirigida por John Hough, quien a su vez se basaba en el libro de Alexander Key. Andy Fickman rueda aquí su particular versión de la historia, y se luce con espectaculares efectos especiales. El film está especialmente pensado para los jóvenes, que disfrutarán de esta historia sobre niños con poderes, en esta época del cine que no para de llevar a la pantalla cintas sobre superhéroes. La acción y el apartado visual tienen un papel especial en la primera parte de la película, lo que supone un buen comienzo para atrapar al espectador. Dwayne Johnson, alias ‘The Rock’, ya había tocado el género infantil con Papá por sorpresa y ahora se atreve con esta película de la factoría Disney, donde también sale acompañado de dos jóvenes intérpretes. El actor protagonista de El rey Escorpión hace lo que puede dentro de la historia, pero se luce más con la acción. Carla Gugino (Watchmen) interpreta a la astrónoma desengañada que ve en los niños la oportunidad profesional de su vida. En cuanto a los chicos protagonistas, estos son Alexander Ludwig (Los seis signos de la luz), un tanto inexpresivo, pues pone todo el rato la misma cara, y AnnaSophia Robb, una joven actriz incipiente que dará que hablar en el futuro. Lo que uno no se cree demasiado es el leve idilio metido con calzador entre Gugino y Johnson. La trama sobre ovnis que aterrizan en la Tierra, con protagonistas buenos y heroicos perseguidos por agentes del gobierno malos y ambiciosos ya se ha visto antes, pero se sigue con interés por el vibrante ritmo, que no decae en ningún momento.

5/10
Ausente

2008 | Stop-Loss

Las guerras siempre traen detractores y en esa faceta el cine es uno de los altavoces más potentes. Tanto que casi se puede hablar de un subgénero de películas denominadas "antibélicas". Si antes fueron la II Guerra Mundial (Johnny cogió su fusil) y Vietnam (Apocalypse Now), tras las Guerras del Golfo e Irak han sugido un buen puñado de películas norteamericanas que reiteran en sus historias el sinsentido de la guerra y las graves secuelas que provocan. En ese marco se puede incluir también este film, junto a Jarhead, En el valle de Elah o Harsh Times. Ausente (torpe traslación en español de "Stop-Loss") narra la historia de tres grandes amigos –Brandon, Steve y Tommy– que regresan a su pueblo tras prestar servicio en el ejército durante la Guerra de Irak. En la pequeña localidad tejana son recibidos y condecorados como héroes, pero al poco tiempo los daños anímicos ocasionados en la guerra comienzan a florecer: pesadillas, ataques de ira, borracheras, desconciertos afectivos, etc. El grueso del horror tiene que ver con una avanzadilla comandada por Brandon, que hicieron en las calles de Irak, y que resultó ser una emboscada en la que murieron varios hombres. De vuelta en Texas, Tommy da muestras de ser quien más ha acusado el golpe, pues su mejor amigo murió allí. Por su parte, Steve se ha vuelto violento y su novia está desconcertada. Brandon parece el más equilibrado de los tres, pero cuando recibe la notificación de que el gobierno le obliga a volver a la guerra haciendo uso del denominado programa "Stop-Loss" hará todo lo posible por evitarlo. Estamos ante una drama intenso, con momentos de acción bélica muy contados, centrado sobre todo en la idea de que la guerra no se acaba cuando uno regresa a casa. El horror, el miedo, los recuerdos y sentimiento de culpa pueden hacerse insoportables para los ex combatientes. Y eso sin contar el número de hombres mutilados y enfermos de por vida, que el film se recrea en mostrar en un claro alegato antibélico. La directora Kimberly Peirce ya sabe lo que es enfrentarse a un dramón tras su debut en Boys Don't Cry, y aquí demuestra un sólido oficio para dirigir a los actores, y además aporta un buen sentido del ritmo visual cuando la historia se lo permite. Porque, decididamente, lo que le falla al film es el guión: tras el planteamiento, que tarda en llegar, la trama avanza torpe e insuficientemente, con demasiada monotonía, hasta el esperado y sencillo desenlace. En este sentido, la película es poco más que mostrar el lamentable estado emocional de tres jóvenes ex militares. Destaca el trabajo de Ryan Phillippe, experto en interiorizar dilemas y sufrimientos morales, como ya hizo en filmes como Crash o Banderas de nuestros padres.

5/10
Cash

2008 | Cash

Cash es un estafador que lo tiene todo: encanto, elegancia, atrevimiento… y hasta apego a la familia. Por eso cuando a su hermano le quita la vida un mal perdedor, Cash decide vengarle a su manera: sin armas ni violencia, con estilo. Pero tampoco es momento de dar ningún golpe: Cash está a punto de conocer a su futuro suegro y su pandilla está vigiladísima por la policía. Tendrá pues que arreglárselas para hacer de “yerno ejemplar” y montar un golpe por todo lo alto sin despertar sospechas.

Un gran día para ellas

2008 | Miss Pettigrew Lives for a Day

Londres, vísperas de la Segunda Guerra Mundial. Miss Guinevere Pettigrew es una institutriz sin empleo, en plena recesión. Además, se diría que la mala suerte se ceba con ella todo el tiempo. En una ocasión en que está en la oficina de empleo, escucha que una conocida actriz está buscando una secretaria; sin que la encargada lo advierta, birla la tarjeta y se presenta en casa de la famosa Delyssia Laffosse. Ésta es una mujer tremendamente superficial, que simultanea relaciones con tres hombres: el hijo de un empresario teatral que le podría conseguir un importante papel en un musical; el dueño de un club nocturno, que la mantiene; y un joven pianista, que es realmente el hombre al que ama. Miss Pettigrew va a demostrar una gran habilidad para sacar a Delyssia de situaciones embarazosas, gracias a lo cual consigue el empleo. Esto le supone abandonar sus vestidos harapientos para introducirse en un estilo de vida sofisticado y frívolo; ella seguirá manteniendo los pies en el suelo, procurando enderezar a la despistada Delyssia. Al tiempo va a conocer a un famoso modisto, del que podría enamorarse, aunque éste a su vez acaba de romper su compromiso con una experta en moda algo arpía. Una sorprendente y divertida comedia, que se inscribe en la tradición del cine de Frank Capra y de la “screwball comedy” de Howard Hawks, Preston Sturges y compañía; lo que no impide que su clasicismo conviva con bromas sexuales más “actuales”. Se basa en una novela de Winifred Watson, escrita en 1938, o sea, muy cercana a los hechos narrados. La acción abarca apenas 24 horas en que los encuentros y desencuentros entre personajes se suceden a velocidad de vértigo, con diálogos ingeniosos y muy acelerados. Su desconocido director Bharat Nalluri, de origen indio, define el film como “un cuento de hadas para adultos”. Y en efecto, en dicho cuento hay toques a lo Cenicienta, y además a miss Pettigrew le toca ejercer de “ángel de la guarda” (una idea subrayada con los ángeles ornamentales del apartamento de Delyssia) o “hada madrina”, templando gaitas con los tres hombres que hay en la vida de su jefa. Hay un gran acierto en la película en lo referente al reparto, sobre todo femenino: Frances McDormand y Amy Adams demuestran dotes excepcionales para la comedia, mientras que entre sus compañeros masculinos hay que destacar la clase que Ciarán Hinds imprime a su personaje, y la presencia de un Mark Strong que bien podría decir que el 2008 está siendo su año, véasele también en Rocknrolla y Red de mentiras.

6/10
Margot y la boda

2007 | Margot at the Wedding

Aunque hace años que no se hablan, la escritora Margot acude a casa de su hermana Pauline, que ha anunciado su próxima boda con un artista bastante desocupado llamado Malcolm. Le acompaña su hijo Claude, y la cosa coincide con un momento en que Margot se plantea separarse de su marido. Lo que no es obstáculo para que se permita desaprobar la boda de su hermana, divorciada y madre de una hija de la edad de Claude. En los días que preceden a la boda surgen, junto a los recuerdos, las muchas neuras que acumulan los distintos personajes. Después de Una historia de Brooklyn, Noah Baumbach insiste en una historia de personajes desubicados, que se diría que están compitiendo en un campeonato de egolatría, a ver quién es capaz de mirar más tiempo el propio ombligo. Con menos energía que en su film anterior, Baumbach habla de engaños y desengaños, promiscuidad, educación irresponsable, adolescencia solitaria, confianza traicionada... Tenemos personajes que necesitan ser escuchados, aunque pocos esfuerzos hacen ellos por hacer lo propio, en un necesario intercambio enriquecedor. El reparto es fantástico, pero se acerca al derroche su esfuerzo por componer unos personajes poco atractivos, con muy escasa capacidad de evolucionar hacia alguna parte. Baumbach logra sacar brillo a alguna escena, como la lectura en la librería, o la escena en que Nicole Kidman trepa a un árbol de curioso simbolismo. Pero los momentos aislados no salvan una película pretenciosa y hueca, además de tremendamente aburrida, algo a lo que contribuye una fotografía desvaída.

4/10
Pozos de ambición

2007 | There Will Be Blood

Poderosa adaptación de la novela "Petróleo" de Upton Sinclair (1878-1968). Sigue las evoluciones de Daniel Plainview, un hombre duro como una roca, parco en palabras, que recorre Texas en busca de "oro negro", o sea, petróleo. Con tesón y arriesgando su vida, ha aprendido cómo perforar el suelo y el modo de moverse para hacerse con los derechos de explotación de las tierras adecuadas. En una de sus prospecciones muere uno de sus hombres, que deja un bebé; Daniel decidirá adoptarlo, de modo que todo el mundo, incluido el chaval cuando crezca, creen que es su hijo de verdad. Un día el joven Paul Sunday acudirá a Daniel dispuesto a señalarle un lugar rico en petróleo y aún sin explotar; Daniel se muestra suspicaz, pero cuando acude allí descubre que todo es cierto, y que Paul le ha dado la información para conseguir un dinero rápido y huir del ambiente asfixiante de su familia. En efecto, Daniel conocerá al hermano gemelo de Paul, Eli, un tipo iluminado, investido de la seguridad ciega del fanático, que ha fundado la Iglesia de la Tercera Revelación. Sinclair es un autor estadounidense conocido por sus inquietudes sociales, reflejadas en su credo socialista. Esto queda claramente plasmado en la adaptación de su novela, recorrida por una visión desesperanzada del hombre. Así las críticas se dirigen en dos direcciones. Por un lado, la ambición que propicia el capitalismo, el deseo de poseer riquezas y explotar los recursos; lo curioso es que en este film contrasta Daniel con otros petroleros que nadan en el dólar porque él lleva un estilo de vida muy sobrio, desea dominar la tierra, acumular barriles del líquido negro, pero no se sabe para qué, él desde luego no lo sabe. Esto resulta patente en lo relativo a su hijo adoptivo, que bien podríamos decir es su principal tesoro, algo para lo que parece ciego, sencillamente no lo ve; hay gestos de cariño, pero cuando acontece un suceso terrible, se ve cómo el afán por el petróleo le ha podrido el alma; también va en esa línea la subtrama del hermanastro inesperado, donde la desconfianza tendrá graves consecuencias. La otra explotación que se pone en la picota sería la religiosa. Todos necesitamos creer en algo, parece pensar el peculiar pastor Eli, que funda una extraña iglesia, que ofrece consuelo a gente sencilla, que necesita canalizar su relación con Dios. Tal como maneja la cosa Eli, se diría que su pretensión es, como la de Daniel, pura ambición. Él ha encontrado una forma de ganarse la vida y de financiarse, y pervierte las inquietudes espirituales para servir sus propios intereses, lo que queda especialmente de manifiesto cuando Daniel se acerca a su iglesia por intereses bastardos. Más allá de la trama, bien atrapada, destaca el tratamiento formal de Paul Thomas Anderson, verdaderamente audaz y original. En los primeros veinte minutos del film apenas se pronuncia una palabra, y mientras seguimos la búsqueda de petróleo de Daniel, podríamos decir que estamos asistiendo a "El amanecer del hombre petrolero", la influencia de 2001: una odisea del espacio parece innegable, también en el tratamiento fotográfico, jugando al contraste de iluminación, y en el uso de un sonido que recuerda a la alarma espacial del monolito. Hay un magnífico uso del formato ancho de pantalla. Resulta llamativa la espectacularidad de las escenas de los pozos, pero eso no impide una agradecible sobriedad frente a los efectos visuales apabullantes que dominan el cine actual. El reparto es una maravilla. El camaleónico Daniel Day-Lewis entrega otra de sus composiciones con sabor a Oscar. Aunque lo que más llama la atención es el resto del reparto, sembrado de desconocidos. Algo suena Ciarán Hinds, pero el inquietante Paul Dano compone muy bien al dudoso predicador, mientras que Kevin J. O'Connor atrapa bien la tristeza del hermanastro. También es muy expresivo el niño Dillon Freasier.

8/10
Roma (2ª temporada)

2007 | Rome | Serie TV

Segunda y última temporada sobre la Roma de Julio César, y lo que sobrevino tras su asesinato por parte de Bruto y otros senadores romanos. La serie continúa contando los avatares de la vida romana: las intrigas políticas, los enredos amorosos, las traiciones y la brutal ambición de poder llevará a realizar asesinatos y otras bajezas, que se muestran de forma muy descarnada. Destaca el cuidado guión, la impresionante ambientación de época y el elenco de actores, entre los que destacan los amigos Kevin McKidd y Ray Stevenson (en una subtrama excelente), y Polly Walker en el papel de la malévola y ladina Atia.

5/10
Hallam Foe

2007 | Hallam Foe

Natividad

2006 | The Nativity Story

Seguramente el interés que despertó Mel Gibson con La Pasión de Cristo, ha permitido la realización del film que nos ocupa. Si el primero abordaba los últimos momentos de Jesús de Nazaret en la Tierra, Natividad recrea los primeros. Ambas películas tienen la ventaja, frente a filmes que tratan de abarcar la vida entera del Señor, la focalización en unos sucesos concretos de enorme interés, lo que permite centrar mejor la trama. Así, la película dirigida por una inesperada Catherine Hardwicke (Thirteen, Los amos de Dogtown) arranca con la matanza de los inocentes ordenada por el rey Herodes en Belén, para de ahí retrotraerse a Nazaret un año antes, cuando una joven adolescente llamada María está a punto de recibir la misión mas extraordinaria que ha asumido jamás ser humano alguno: convertirse en la madre de Dios. Con buscada fidelidad al texto evangélico, el film describe la anunciación de Gabriel, la visita a la prima Isabel, las pruebas que pasa José, desposado con María, el viaje con ella encinta… No faltan las maquinaciones de Herodes, o los estudios y el largo viaje de los magos de Oriente, todo encaminado al momento climático que acontece en una gruta. Estamos ante un film de gran interés, de indudable didactismo y buenas intenciones, al que quizá se le puede reprochar la poca asunción de riesgos. Gibson, siguiendo la comparación con La Pasión de Cristo, demostraba ser un artista capaz de audacias, mientras que Hardwicke se queda en eficaz ilustradora. Lo que no es poco. Mike Rich, el guionista de Descubriendo a Forrester, tiene en primera línea la referencia lógica del Evangelio, y rellena huecos imaginando algunos posibles sucesos (el conocimiento generalizado en Nazaret de que María está encinta, las reacciones de los padres y José, el ataque de una serpiente cruzando el río…) más o menos razonables. Hay acierto en el reparto, pero tal vez por fallas en el guión, o por desconocimiento de Keisha Castle-Hughes, la Virgen, falta a este personaje una mayor hondura, nadie diría que es una mujer con una especialísima relación con Dios ya antes de su misión; más lograda está en ese sentido la figura de José, humana y entrañable, o la de los infatigables magos.

6/10
Corrupción en Miami (2006)

2006 | Miami Vice

Michael Mann lleva al cine Corrupción en Miami, legendaria serie televisiva de los 80 en que ejerció de productor ejecutivo. El argumento es el típico de cualquier episodio de la serie que la memoria acierta a recordar. Sonny Crockett y Ricardo Tubbs, agentes de la brigada antivicio de Miami se enfrentan a una banda de narcotraficantes. Para obtener pruebas contra ellos, se hacen pasar por traficantes de armas. Una vez metido en el submundo del hampa, Sonny Crockett se enamora de Isabella, la novia de Montoya, uno de los malos (esto le suele suceder también a James Bond). El pobre Crockett se debate en un terrible dilema moral, pues si detiene a los narcos, no sabe si dejar escapar a su amada. Los del FBI se ponen nerviosos porque los de antivicio tardan demasiado, pero el duro Castillo, jefe de Crockett y Tubbs, da la cara por sus hombres. Por supuesto, Michael Mann vuelve a lucirse con el manejo de la cámara, sobre todo en los tiroteos. Pero éstos tardan en llegar, y todo es demasiado rutinario. Además, los protagonistas son esquemáticos, comparados con los personajes de otras películas de Mann, como los de El dilema, o sin ir más lejos, el asesino inquietante y el taxista bonachón de Collateral, su trabajo anterior. Don Johnson, que se hizo una gran estrella con su papel de Sonny Crockett, ha sido sustituido por un joven actor de moda, Collin Farrell, que empezó con buen pie, pero que tras criar buena fama, parece haberse echado a dormir. El siempre eficaz Jamie Foxx, que encarna a su compañero, Tubbs, tiene poco papel, así como Gong Li, musa del cine oriental. Y nuestra aportación nacional, Luis Tosar, ha aceptado un papel de cuatro escenas en las que tiene que poner cara de duro inexpresivo.

5/10
Amazing Grace

2006 | Amazing Grace

Cine histórico de calidad, en la mejor tradición inglesa. Narra la titánica lucha conducida por William Wilberforce (1759-1833) en el Parlamento británico durante más de quince años, para lograr la abolición de la esclavitud. El film combina la narración en dos tiempos: la actualidad, que mostraría a un Wilberforce cansado, porque pese a las adhesiones logradas no ha alcanzado sus objetivos, y el pasado, en que se nos muestran sus primeras y juveniles escaramuzas oratorias en el parlamento, cuando sueña con su amigo William Pitt en cambiar las cosas en tantos órdenes, incluido el del tráfico de esclavos. Le sirve de inspiración John Newton, negrero arrepentido que lleva ahora una vida religiosa, y que compuso como acción de gracias el conocido himno que da título al film, "Amazing Grace", donde se dice aquello tan hermoso y tan evangélico de "Yo antes era ciego, y ahora veo". Michael Apted, que ya ha tratado antes historias auténticas –piénsese en Gorilas en la niebla– se pone completamente al servicio de ésta, poderosa, y sabe manejar bien el guión que le ofrece Steven Knight (Promesas del Este, Negocios ocultos). En efecto, funciona la narración en dos tiempos y están bien trenzados los sólidos mimbres de que se compone. Así se incide en el horror de la esclavitud; se muestran con tino las intrigas políticas y los duelos en la Cámara; se habla del dilema del protagonista entre una carrera política o una vida al servicio de Dios, donde tal vez puedan ser perfectamente conciliadas ambas posibilidades; y se entrega la historia romántica, que permite además algún leve desahogo de comedia. El reparto es excelente, aunque ciertamente los actores cuentan con unos sólidos personajes y sus relaciones interesan. Ioan Gruffudd demuestra que sabe hacer algo más que Los 4 fantásticos, y está rodeado de un magnífico elenco de secundarios: los veteranos Michael Gambon y Albert Finney, además de Toby Jones, Ciarán Hinds, Rufus Sewell, Youssou N'Dour, Benedict Cumberbatch, Romola Garai, cuyos rostros, si no también los nombres, sonarán seguramente al espectador avisado. Al igual que el título, esta película es una "asombrosa gracia", muy emotiva, perfecta para conmemorar el bicentenario de la esclavitud en Gran Bretaña.

7/10
Roma

2005 | Rome | Serie TV

Año 52 A.C. Julio César regresa a Roma tras la Guerra de las Galias. Los viejos senadores, acomodados en el poder, consideran una potencial amenaza el regreso del victorioso general, considerado un dios por sus hombres. Para contrarrestar la influencia de Cesar, ponen en marcha una conspiración. La serie más lujosa de la televisión en su momento, pues sus 12 episodios costaron cien millones de dólares. Reconstruye fiel y en ocasiones muy crudamente las costumbres de la época en la que transcurre la acción; entre los años 52 y 44 a.C., cuando se forma el imperio.

5/10
Munich

2005 | Munich

Quizá la película más arriesgada de Steven Spielberg, superior en audacia a La lista de Schindler. El cineasta utiliza como telón de fondo, fragmentado a lo largo de todo el metraje, los trágicos sucesos de las Olimpiadas de Munich de 1972, cuando un grupo terrorista palestino, Septiembre Negro, secuestró y asesinó a 11 atletas israelíes. Y coloca en primer término la respuesta de un grupo de cinco agentes, encargados por el estado de Israel de eliminar, extraoficialmente, a los autores intelectuales del atentado. Con tales elementos tenemos una película vibrante, de cámara nerviosa y estudiada frialdad, que no deja momentos de respiro. El espectador comparte el desasosiego de los personajes, su tensión es la nuestra. Y la violencia, terrible –nunca habíamos visto tanta brutalidad en un film de Spielberg–, recuerda que quitar la vida a un semejante pasa inmediata factura a ambas partes. Al arrancar el film, se nos advierte su ‘inspiración’ en los sucesos de 1972. La realidad compleja, y más si no acontece a la luz del día, es difícil de aprehender. Se queja George Jonas, autor del libro del que arranca el guión de Tony Kushner y Eric Roth, de distorsiones, como los remordimientos de Avner, líder del comando, que aplica a su modo la ley del talión. Resulta difícil juzgar sobre la precisión en hechos tan oscuros, pero Spielberg sale airoso de su meta principal: hablar de la repercusión mediática instantánea del terrorismo actual; y mostrar que la venganza justiciera, fría y fuera de la legalidad, no logra sus objetivos (la violencia no mengua, aumenta) y provoca un vacío interior en sus ejecutores que nada, tampoco la vida familiar, puede llenar. Se ha acusado injustamente al director de equiparar Septiembre Negro y Mossad: en realidad Spielberg no cuestiona el patriotismo y la sinceridad con que los protagonistas sirven a su país; ni la condición de respuesta de sus acciones: sacan el ojo y el diente al que antes hizo lo mismo. Aunque, siguiendo las citas bíblicas, sí señala que “quien a hierro mata, a hierro muere”. Hay sinceridad en el cineasta e ideas para el debate. La violencia deshumaniza, y en la discutida escena en que los agentes israelíes comparten apartamento con terroristas palestinos, plantea el riesgo de que la línea que los separa se desdibuje. Lo vemos en las discusiones del grupo israelí, estupendo reparto, o cuando un agente rechaza el detalle pudoroso de cubrir el cadáver desnudo de una asesina, algo que luego cargará su conciencia. Spielberg ha hecho una película poderosa, su dominio cinematográfico es innegable. Que su trabajo sea el definitivo sobre el terrorismo es otro cantar. No lo es, ni seguramente el director pretende tal cosa.

8/10
Mi socio Mickybo y yo

2004 | Mickybo And Me

Interesante película irlandesa, adaptación de la obra teatral de Owen McCafferty, acerca de la amistad en los años 70 entre dos chavales, Mickybo y Jonjo. Los dos chicos de Belfast, después de salir del cine, se convierte en grandes admiradores de los célebres bandidos del viejo Oeste Butch Cassidy y Sundance the Kid. Y siguen tanto a sus héroes, que encarnaron Paul Newman y Robert Redford, que les imitan realizando pequeñas fechorías, y soñando con huir a Australia. Y es que en el entorno familiar de ambos hay algunos problemillas. Aunque bien arropados por actores adultos de prestigio, como Julie Walters, los reyes de la función son los chicos protagonistas, unos estupendos John Joe McNeill y Niall Wright.

5/10
El fantasma de la ópera (2004)

2004 | The Phantom Of The Opera

Brillante adaptación del célebre musical de Andrew Lloyd Webber, basado a su vez en la romántica historia del escritor Gaston Leroux. El film arranca con un magnífico prólogo en blanco y negro, donde un viejo visitante, Raoul, recorre los pasillos del abandonado patio de butacas de la ‘Ópera Popular’, donde no hace mucho tiempo brillaban las mejores representaciones musicales de la noche parisina. Al hilo de sus recuerdos retrocedemos en el tiempo para asistir a una trama bien conocida y colorista: la del hombre con el rostro desfigurado que se oculta tras una máscara, y que habita en los laberínticos sótanos del teatro; un ‘fantasma’ que, atormentado por sus penas, desea estrenar una nueva obra, que debería interpretar su protegida Christine, en detrimento de la diva titular, la insoportable Carlotta. Christine es pretendida amorosamente por el joven Raoul, lo que provoca los inevitables celos del Fantasma. Romanticismo a raudales. El rostro inocente de Christine –perfecta la elección de una Emily Rossum de 16 años para el papel–, que echa de menos sobremanera a su padre, y reza en su capilla pidiendo la asistencia del ‘Ángel de la música’. La presencia del misterioso fantasma, con su semimáscara de diseño. Las preciosas canciones de Webber, que recomendamos encarecidamente escuchar en su versión original, a las que se añade un tema inédito, “Learn To Be Lonely”, que fue candidato al Oscar. Todo contribuye al resultado final de una gran película, repleta de emociones, vibrante. El film era un viejo proyecto de Webber, que tan encariñado estaba con él que firma el guión y escogió personalmente al director, Joel Schumacher. Arrancar en un realista blanco y negro, para pasar al color de los recuerdos, es una argucia fantástica, que justifica además que los personajes se pongan a cantar. En 1990 la idea era que los intérpretes originales de versión teatral, Michael Crawford y Sarah Brightman, hicieran la película. El divorcio de Webber y Brightman lo impidió, y la cosa se fue retrasando, mientras sonaban para el papel del Fantasma nombres como los de John Travolta y Antonio Banderas. Al final sería el desconocido Gerard Butler quien se llevaría la máscara al rostro, por así decir. Para Christine sonaron los nombres de Katie Holmes y Keira Knightley, pero al fin el papel sería para Rossum. Una condición puesta por Webber fue que los actores fueran capaces de cantar sus canciones, y así ocurre en todos los casas menos en el de Minnie Driver, que no tiene formación operística, aunque para compensar canta la canción de los títulos de crédito.

6/10
Tomb Raider. La cuna de la vida

2003 | Lara Croft Tomb Raider: The Cradle of Life

Como saben de sobra los aficionados a los videojuegos, y los espectadores de la primera parte, Lara Croft es una rica heredera que consagra su vida a la caza de tesoros, cual versión femenina de Indiana Jones. Esta vez, la singular heroína viaja en busca de la mítica Caja de Pandora a una zona oculta en la jungla africana conocida como “La cuna de la vida”. Deberá encontrarla antes que el Dr. Jonathan Reiss, un científico ganador del premio Nobel que desea aprovechar los poderes de la caja, para dominar el mundo. Parece que los productores son conscientes de que la primera parte, pese a su éxito, era una sucesión de impactantes secuencias de acción con argumento mínimo. Para enmendar el error, han encargado el guión a Steven E. De Souza, autor de Jungla de cristal. Además, ficharon como realizador al holandés Jan De Bont, que en Speed demostró que era posible combinar espectacularidad con desarrollo de personajes. Y bien, De Souza no debía estar en su mejor momento, porque el argumento no es precisamente sorprendente. Por suerte, De Bont le da un tono de aventuras a la antigua usanza, y cuida especialmente la ambientación de las sugerentes localizaciones por las que se mueve la aventurera. Además, intenta el más difícil todavía en cada secuencia de acción, obteniendo algunas impactantes, especialmente el salto de la protagonista desde un rascacielos. Por último, desarrolla un poco el personaje central, nuevamente interpretado por Angelina Jolie, de quien no sabíamos casi nada en la primera entrega, y que esta vez aparece más humanizada, pues al menos se enamora.

4/10
Veronica Guerin

2003 | Veronica Guerin

Esta vez, el artesano Joel Schumacher responsable de cintas tan distintas como Tigerland y Última llamada, retrata una historia real. Veronica Guerin fue una periodista irlandesa muy popular del diario dublinés Sunday Times. En los 90, alarmada ante el aumento del consumo de drogas entre la juventud, Veronica abordó una serie de reportajes sobre las mafias responsables del narcotráfico en Dublín. Contaba con la ayuda de Traynor, un “topo” que le revelaba el funcionamiento de la organización de John Gilligan, uno de los reyezuelos de la droga en Irlanda. Como a éste no le gustaba que la periodista indagara demasiado, intentó pararle los pies con métodos violentos. Popular como Galadriel en la trilogía de El señor de los anillos, Cate Blanchett ha trabajado a fondo su interpretación. Para dar veracidad a su personaje, la actriz australiana viajó a Dublín antes del rodaje, y se entrevistó con amigos y familiares de la auténtica Veronica Guerin. Además, escuchó las entrevistas que concedió a la radio, y leyó sus reportajes. El film retrata bien las relaciones familiares de la protagonista (pasa mucho tiempo fuera de casa, mientras su marido Graham es el que más se ocupa del hogar, con ayuda de Bernadette, la madre de Veronica), y las dificultades por conciliarlas con su arriesgada profesión. Quizás la trama se centra demasiado en la protagonista, y desdibuja otros personajes, algo arquetípicos (el marido comprensivo, los gángsters malvados). Pero esto se compensa por cómo aborda la responsabilidad de los periodistas, por una vez los buenos de la historia, así como la injusticia de que unos pocos se enriquezcan a costa del sufrimiento de los adolescentes adictos a la heroína.

6/10
Pánico nuclear

2002 | The Sum of All Fears

1973. Conflicto árabe-israelí. Un caza de Israel, que transporta una bomba atómica, es abatido. Su “explosiva” carga queda perdida en el desierto, hasta que unos tipos traficantes de armas dan con ella muchos años después. Sin saber muy bien lo que tienen entre manos, venden la bomba a precio de risa a unos neonazis que han trazado un maléfico plan: gastar su único cartucho, esa bomba, para provocar un conflicto de dimensiones planetarias que enfrente a los dos grandes superpotencias: Estados Unidos y una Rusia con problemas en Chechenia, y a la que, para colmo de males, se le muere el presidente. De las cenizas, esperan que llegue el turno del retorno al fascismo. Menos mal que anda por ahí el doctor Jack Ryan, analista de la CIA, bastante rejuvenecido si comparamos a Ben Affleck con el talludito Harrison Ford. Además el héroe de las novelas “tecnothriller” de Tom Clancy no está casado ni tiene una preciosa hijita. Para la ocasión le encontramos como soltero de oro, presuntamente temeroso de la palabra “compromiso”, lo que no acaba de gustar a su novieta Cathy, médico residente en un hospital. Y es que el chico todavía ni siquiera ha sido capaz de confesarle que trabaja para la célebre agencia del gobierno. Aunque tendrá ocasión de hacerlo cuando sea requerido por los jerifaltes de la nación: él es el máximo experto en el recién nombrado presidente ruso, el enigmático y poco conocido Nemerov. Phil Alden Robinson, director de la estupenda Campo de sueños y de la interesante Sneakers (Los fisgones), es el responsable del “lifting” a que ha sido sometido Ryan para la ocasión. Y tiene la suerte –suerte según se mire, pues los tambores de guerra que se escuchan en el mundo son para echarse a temblar– de que su trama es de rabiosa actualidad: el terrorismo practicado por grupúsculos de fanáticos incontrolados, sin respeto alguno por la vida humana. Tras el 11 de septiembre, la idea de que una bomba atómica pueda explotar en una gran urbe no es, desgraciadamente, ningún desatino. “Cambiar” de Ryan era un riesgo, pero Affleck cumple con las expectativas de tipo joven y apuesto. Además están muy bien secundado por Morgan Freeman, su mentor en la CIA, James Cromwell, el presidente americano, y Liev Schreiber, un inesperado espía con licencia para matar, que hace su papel estupendamente. Muchas escenas se pueden destacar. Pero se lleva la palma la conclusión del film, un montaje paralelo con varios asesinatos, deudor indudable de El padrino de Coppola.

6/10
El peso del agua

2000 | The Weight of Water

La directora especializada en cine de acción Kathryn Bigelow (Le llaman Bodhi, Días extraños) narra dos relatos en uno. En el primero, actual, la joven periodista Jean, con un grupo de insustanciales amigos, investiga en la isla de Smuttynose un crimen ocurrido hace un siglo. El otro, como habrá adivinado el lector, es el que provocó el mencionado crimen. Jugando a los paralelismos, a que la historia está condenada a repetirse o algo así, Bigelow sirve un film de pasiones al que, paradójicamente, le falta algo de chispa. Aunque ella asegura que “tamizada por la historia contemporánea, la de época se hizo familiar y accesible. Mirar hacia el pasado ayuda a dar forma al presente e incluso al futuro.” El film cuenta con reparto de lujo: ese pedazo de actor llamado Sean Penn, acompañado de la modelo Elizabeth Hurley (que se dedica a lo que sabe, provocar) y de Catherine McCormack.

4/10
Jasón y los argonautas

2000 | Jason and the Argonauts

En la antigua Grecia, año 2000 a.C., la ciudad de Yolco es atacada. Jasón que sólo tiene tres años se queda huérfano cuando su tío, el tirano Pelias, mata a su padre, el rey Aeson y reclama el trono. Jasón es salvado de la muerte y trasladado lejos de Yolco. Veinte años más tarde, Jasón decide vengarse y cumplir con su destino recuperando el reino de su padre. Cuando le reconoce Pelias le sentencia a muerte y para salvar la vida y demostrar su derecho al trono, Jasón promete conseguir una proeza sin igual: traer el famoso Vellocino de Oro. Extensa producción televisiva, que entretiene en todo momento y traslada bien a la pantalla la epopeya de su protagonista, narrada sobre todo por Apolonio de Rodas. El reparto reúne a muchos intérpretes de renombre que engrandecen el resultado.

6/10
Inocencia robada

1999 | The Lost Son

El excelente director de fotografía Chris Menges toma una vez más las riendas de la dirección de una película para contar una historia turbia y desgarradora. El detective Lombard (ese excelente actor francés llamado Daniel Auteuil) tiene entre manos el encargo de encontrar al hijo de un matrimonio de edad avanzada. Su investigación le mete de lleno en el turbio mundo del tráfico de niños para su explotación sexual. Menges toca una cuestión de tremenda actualidad, y dentro de la dureza propia del tema lo hace sin recrearse en el morbo. Pone además el dedo en una dolorosa llaga: la de una sociedad aíta de sexo.

6/10
Titanic Town

1998 | Titanic Town

Bernie McPhelimy es una madre de familia con cuatro hijos, harta de la situación de violencia que se vive en Irlanda del Norte. La gota que colma el vaso de su paciencia es la muerte de una íntima amiga, que estaba cuidando de uno de sus hijos. Intenso film en torno a la violencia del IRA dirigido por Roger Michell, el triunfante realizador de Notting Hill, y protagonizado por Julie Walters.

5/10
Oscar y Lucinda

1997 | Oscar & Lucinda

El azar lleva a un adolescente a hacerse clérigo anglicano. A partir de entonces se aficiona al juego: el dinero ganado lo dona a obras de caridad. Ya sacerdote, conoce a una joven. Pero la fatalidad quiere que no se manifiesten su amor. Singular relato sobre los caprichos del destino (amor no declarado, paternidad sorprendente, muerte inesperada). Falta a la religión el personalismo de la relación hombre-Dios. Las imágenes de una iglesia de metal y cristal que, en una barca, se transporta a tierras de misión, son fascinantes: remiten a Aguirre, la cólera de Dios y Fitzcarraldo de Werner Herzog.

4/10
Jane Eyre (1997)

1997 | Jane Eyre

Adaptación televisiva de la novela de Charlotte Brontë. La actriz Samantha Morton es Jane Eyre, que llega a la mansión de Mr. Rochester para ocupar el lugar de gobernanta. Pero una tragedia pesa sobre el señor de la casa.

6/10
En el nombre del hijo

1996 | Some Mother's Son

A finales de los 70 en Irlanda, las tensiones políticas eran cada vez más inestables. Frank y Gerard son dos terroristas del IRA que han sido condenados a prisión. El conflicto renace en la cárcel porque éstos se consideran prisioneros de guerra y quieren tener unos determinados privilegios; y en la calle, las madres de los muchachos se han unido y empiezan a mostrar posturas radicales. Drama político-social basado en hechos reales sobre el problema terrorista del IRA, que afecta a Irlanda. La película se considera la segunda parte de En el nombre del padre, donde el director Terry George (Hotel Rwanda) colaboró como guionista. Lo que más destacan son las interpretaciones de Helen Mirren (La Reina) y Fionnula Flanagan (Los otros) y la manera en la que concilian sus puntos de vista.

6/10
El secreto de Mary Reilly

1996 | Mary Reilly

La escritora Valerie Martin reimaginó la inmortal historia de "El doctor Jekyll y mister Hyde" desde el punto de vista de su doncella, Mary Reilly. Stephen Frears la traslada a la pantalla con un colaborador habitual, Christopher Hampton. Y lo cierto es que la cosa no acaba de funcionar. Sobre todo por que se pierde la inconfundible nitidez moral de la obra de Robert Louis Stevenson, la distinción entre el bien y el mal, con la exploración de los abismos de degradación en que puede caer uno si se decanta por lo segundo. Así, la cosa queda en puro ejercicio de estilo, con dos buenos actores, John Malkovich y Julia Roberts, a los que les falta algo llamado "personaje", que poder llevarse con gusto a la boca. La atracción que siente Mary, sencillamente, es incomprensible.

4/10
Cold Lazarus

1996 | Cold Lazarus | Serie TV

En el año 2368 un magnate de los medios de comunicación llamado Siltz (Henry Goodman), se hace con los derechos sobre la cabeza y las memorias del dramaturgo Daniel Feeld (Albert Finney). Sabe que sus 800 millones de suscriptores querrán ver cómo era la vida hace 400 años. A a vez le domina el morboso deseo de poseer lo que hay dentro de la cabeza de una persona. De nuevo el trio Renny Rye, Dennis Potter y Albert Finney nos regalan un nuevo trabajo cargado de saber y buen hacer en este futurista thriller.  

7/10
Persuasión

1995 | Persuasion

La acción nos sitúa en 1814, Inglaterra. Anne es una joven señorita de la alta sociedad, que estuvo comprometida con un atractivo oficial de la marina, llamado Frederick. Ha pasado el tiempo y Anne vuelve a encontrarse con su antiguo amor, pero las cosas han cambiado. Anne tuvo que abandonar a Frederick debido a sus diferentes posiciones sociales, cediendo así a las presiones de su familia. Pero cuando se produce el reencuentro, la situación es bien distinta. Ahora Frederick se ha convertido en un hombre con una considerable fortuna. Anne se da cuenta de que sigue enamorada de él. Para conservar su amor, deberán enfrentarse a los rumores sociales y a los recuerdos del pasado. Film basado en la novela de la prestigiosa Jane Austen, autora de otras célebres obras también llevadas al cine como Orgullo y prejuicio y Sentido y sensibilidad. Una historia romántica en la que dos enamorados deben luchar contra las normas y las rígidas convenciones sociales. Recrea con acierto la Inglaterra de principios del siglo XIX.

6/10
Hostages

1993 | Hostages

Producción televisiva que narra algunos de los secuestros que se produjeron en Líbano en la segunda mitad de los ochenta. Los terroristas cogieron por costumbre secuestrar a ciudadanos occidentales para acabar con la presencia de sus países en la zona. El protagonista de esta historia es Terry Anderson, un periodista que estuvo secuestrado entre 1985 y 1991. Los dolorosos hechos reales expuestos en la película la relacionan estrechamente con otro título que relató el secuestro del barco Achille Lauro por terroristas palestinos. Se trata de la también producción televisiva de 1990 Voyage of Terror: The Achille Lauro Affair, el penúltimo trabajo de Burt Lancaster.

5/10
La novia de diciembre

1991 | December Bride

Principios del siglo XX, la cerrada sociedad rural irlandesa. Una criada tiene relaciones con dos hermanos de una familia bien. Cuando se queda embarazada, no está claro quién es el padre, lo que provoca un buen escándalo. Triángulo amoroso con sabor irlandés algo estrambótico, tiene un buen reparto y poco más. Lo sirve el correcto Thaddeus O'Sullivan.

5/10
The Investigation: Inside a Terrorist Bombing

1990 | The Investigation: Inside a Terrorist Bombing

Un grupo de periodistas ingleses intenta demostrar que los seis delincuentes comunes a los que se acusó de ser responsables de las bombas que explosionaron en dos pubs de Birmingham en 1974, eran en realidad inocentes. Se trata de un intenso drama, producido para la televisión, y que se basa en los mismos hechos reales que recrea la película En el nombre del padre, producida tres años después y nominada a 7 Oscar. En el caso que nos ocupa, John Hurt realiza un meritorio trabajo.

4/10
El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante

1989 | The Cook, The Thief, His Wife & Her Lover

En un restaurante de lujo, un cocinero observa impasible la relación entre los componentes de un triángulo amoroso, formado por un ladrón, su mujer y su amante. En un principio se mantiene distante, pero poco a poco decide intervenir en los acontecimientos. La historia desembocara en la más absoluta violencia. El mayor éxito comercial del peculiar realizador Peter Greenaway (El vientre del arquitecto, Conspiración de mujeres), considerado por parte de la crítica como uno gran artista de cine, moderno y precursor de lo que este arte será en el futuro. En España se mantuvo durante años en algunas carteleras. De su cine destaca, sobre todo, el aspecto visual, formado por unas impactantes imágenes que, a veces, homenajean famosos cuadros de la historia de la pintura y, otras, se permiten extraños experimentos o juegos visuales. Este título basa su argumento en una extraña mezcla de erotismo y un humor un tanto macabro. Su mayor cualidad es que está impecablemente interpretado por Richard Bohringer y la veterana Helen Mirren.

6/10
Excalibur

1981 | Excalibur

Con Merlín como guía, esta historia nos cuenta cómo Arturo nace de Igrayne, que fue violada por Uther Pendragon, que antes asesinó al marido de ésta, el duque de Cornualles. El mago Merlín conduce a Arturo a los secretos del dragón, que le aconsejará sobre su forma de actuar. Tras el sufrimiento de su duro aprendizaje, Arturo une la tierra bajo su dominio, desde Camelot, en torno a la Tabla redonda. Pero las complicaciones surgen cuando su esposa, Ginebra se enamora de su mejor caballero, Lancelot, y se destruye la unión de Camelot. Se trata de una síntesis de los mitos artúricos basada en la obra de sir Thomas Malory. El rey Arturo fue un caudillo bretón que puso en jaque a los invasores sajones en el siglo V, antes de ser expulsados a Bretaña. En 'La morte d'Arthur', sir Thomas Malory, en el siglo XV, enfatizó la acción de esta gesta, rescatando otros mitos bretones y convirtiéndola en una de las leyendas occidentales más famosas. La película está permanentemente envuelta en un logrado tono onírico, como de mágica somnolencia, que transporta al espectador a la época artúrica. Es una de las más reconocidas películas del inquietante John Boorman. Trevor Jones es el responsable de la música, con fragmentos de Wagner y del Carmina Burana, de Carl Orff.

6/10

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