saltar al contenido principal
Nota decine21
estrella
La importancia de llamarse Oscar Wilde

La importancia de llamarse Oscar Wilde

The Happy Prince

Principales intérpretes

Sinopsis oficial

La importancia de llamarse Oscar Wilde

Biopic centrado en los últimos tres años del gran poeta Oscar Wilde (1897–1900). Wilde (Rupert Everett), recluido en un hotel de Francia con sus amigos (Edwin Thomas y Colin Firth), decide atravesar Europa, presa de impulsos contradictorios: ir a ver a su mujer (Emily Watson) o a su amante, Sir Alfred “Bosie” Douglas (Colin Morgan).

Galería de imágenes

La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde
La importancia de llamarse Oscar Wilde

Crítica decine21.com

estrella
6
De profundis y más allá
De profundis y más allá

Como ocurre con los personajes reales de las obras de William Shakespeare, Oscar Wilde se ha convertido en alguien más grande que él mismo, un tipo humano de resonancias universales. Genial escritor, ingenioso e irónico, casado con su amada Constance y padre de dos hijos, homosexual, epicúreo y disoluto, converso al catolicismo, su vida resulta fascinante, y es lógico que atraiga a todo tipo de artistas, que tratan de recrearla de modo que ilumine a las nuevas generaciones.

Se nota que para Rupert Everett, guionista, director y protagonista, y reconocido homosexual, este film es un proyecto muy personal, en el que se ha metido hasta los tuétanos. El cineasta vertebra la trama en torno al conocido cuento de Wilde “El príncipe feliz”, que se corresponde con el título original del film, mucho más atinado que el adoptado en la versión española. Porque la idea es subrayar la hermosura del amor imposible entre Wilde y su buen amigo Robbie, del que el cuento viene a convertirse en símbolo, mientras se subraya el contraste con la relación tempestuosa y pasional con Bosie, que dio pie a la acusación promovida por la familia de éste de sodomía, y que llevó a su estancia en prisión y consiguiente caída en desgracia.

El film, triste, se centra en los años que siguen a la salida de la cárcel de Wilde, donde ha escrito en forma de carta a Bosie su “De profundis”, con su estancia en París, en que se bascula entre la atención que le prestan sus amigos, su encuentro con el cristianismo, sus adicciones, sus esfuerzos por suavizar la relación con su esposa y su promiscuidad autodestructiva.

Destaca el esfuerzo de Everett por ofrecer una visión poliédrica del personaje, nada complaciente, y que maneja mucha de la información contrastada que se conoce sobre él, aunque siempre con su prisma personal. Logra componer con convicción a Wilde, y se ha rodeado de un plantel de buenos actores: Emily Watson y Tom Wilkinson, como la mujer y el sacerdote, son poderosos aunque tengan pocos minutos de metraje. Edwin Thomas y Colin Morgan saben ofrecer las dos caras del amor que profesan a Wilde, y Colin Firth el de la amistad difícil de otorgar cuando el otro ha caído en barrena.

También te pueden interesar
  • Comenta esta Película



    Normas de uso
    • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
    • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
    • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
    • Tu dirección de email no será publicada.
    • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

CALENDARIO ESTRENOS DE CINE