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Biografía

Aaron Zigman

Aaron Zigman

Aaron Zigman

Filmografía
La cabaña

2017 | The Shack

Tras el secuestro y asesinato de su hija menor durante una excursión familiar, Mack Phillips cae en una profunda depresión, y le carcome el rencor. Años después del terrible suceso, recibirá una enigmática carta firmada… ¡por Dios! El Creador le explica que como no hablan desde hace tiempo, quiere citarle en la cabaña perdida en los bosques de Oregón donde desapareció la niña. Como ninguna editorial quiso publicar su novela “La cabaña”, William P. Young decidió darle difusión fundando su propia compañía en 2009 con ayuda de sus familiares. Quienes le rechazaron se tirarían de los pelos, pues vendió más de 6 millones de ejemplares. Firma la adaptación al cine Stuart Hazeldine, autor hasta ahora de un único título, el poco conocido Exam. El material resultante está pensado principalmente para el público con inquietudes espirituales, que valorará más el fondo, disculpando que cuente con una puesta en escena sencilla o la desmesurada duración. También irá en gustos el aprecio de su surrealista recreación de la Santísima Trinidad, y que cuente con diálogos algo rimbombantes, muy metafóricos y supuestamente trascendentes, del estilo de los libros de autoayuda de Paolo Coelho. La interpretación de Sam Worthington, protagonista de Avatar, no pasa de correcta, quizás por defectos del guión, que no acaba de dar profundidad a su personaje, ni de mostrar bien las repercusiones de la tragedia en su vida. Se agradece mucho más el entusiasmo natural de Octavia Spencer, presente en esta producción al ser una entusiasta del libro original. Si la actriz oscarizada por Criadas y señoras (The Help) resulta creíble interpretando a Dios, podrá con cualquier papel. También realiza un trabajo acertado el israelí Avraham Aviv Alush (El balcón de las mujeres), que representa a un Jesús cercano, que sirve de guía. La cabaña (The Shack) discurre en torno a las crisis de fe, y los efectos destructivos del odio. Finalmente, ofrece una visión muy positiva sobre la capacidad del ser humano para perdonar.

6/10
Wakefield

2016 | Wakefield

Hank Williams, una voz a la deriva

2015 | I Saw the Light

Biopic sobre el celebérrimo cantante folk de country y blues Hank Williams, sigue su trayectoria desde 1944 a 1953, años de su temprana muerte por problemas de corazón, que se sumaron a su frágil salud –fue diagnosticado con espina bífida oculta– y a su abuso del alcohol. La narración está estructurada con entrevistas de personajes que tuvieron con él una relación profesional y personal. Pese al interés del personaje, el productor Marc Abraham –guionista y director en esta ocasión de su segunda película tras la cámara–, entrega un film un tanto desvaído, demasiado episódico, al que le falta un punto de emoción, los pasajes dramáticos se encuentran algo inconexos, lo que perjudica al conjunto. Cuenta los problemas de Hank con su esposa Audrey  –divorciada de otro matrimonio, donde había tenido otra hija–, pese a su enamoramiento saltaban las diferencias, también porque ella era cantante, pero de un talento inferior. Además se recogen su popular programa radiofónico, sus actuaciones en concierto, y el modo en que inspiraban algunas canciones a la gente corriente, a veces porque eran auténticas plegarias ligadas a su fe cristiana y al amor al godspell, como la que da título al film en su versión original "I Saw the Light", que además cierra la película, en uno de los momentos más emotivos. Destaca por encima de todo la interpretación muy convincente de Tom Hiddleston como Hank Williams, además de que hace el esfuerzo de cantar sus canciones, al igual que Elizabeth Olsen con las suyas.

5/10
No hay dos sin tres

2014 | The Other Woman

  Algo pasa con la carrera de Cameron Díaz, que anda desorientada, tras el fracaso comercial de algunas de sus películas, como The Green Hornet, y los malos resultados artísticos de El consejero, a pesar de que ahí tenía detrás al prestigioso Ridley Scott. La actriz suele decantarse por comedias muy ligeras, como Qué esperar cuando estás esperando, Bad Teacher, y ahora No hay dos sin tres. En esta ocasión, la actriz encarna a Carly Whiten, ilusionada por su reciente conquista de Mark, aparentemente el hombre ideal, al que está a punto de presentar a su padre. Pero descubre que está casado con Kate. Tras entablar una amistad que al menos les sirve para consolarse mutuamente, ambas mujeres planean vengarse por los pocos escrúpulos de Mark, pero se dan cuenta de que no son las únicas en discordia. No hay dos sin tres cuenta con un reparto atractivo, pues aparte de Díaz tiene como protagonistas a Leslie Mann, una actriz muy dotada para la comedia, esposa del especialista Judd Apatow, y con Nikolaj Coster-Waldau, en la cima de la popularidad por la serie Juego de tronos. El elenco está a las órdenes de un director tan solvente como Nick Cassavettes, responsable de films interesantes, como John Q o Alpha Dog. Por desgracia, el guión de la debutante en el largometraje Melissa Stack no acaba de funcionar, pues las acciones de los personajes no parecen naturales, tarda en arrancar y además abusa de la sal gruesa en un intento desesperado de hacer reír, que combina perlas como escenas escatológicas en el baño o diálogos en torno al vello púbico. Los protagonistas se esfuerzan por arrancar la carcajada hasta el punto de que llegan a parecer caricaturescos, especialmente Coster-Waldau en su surrealista secuencia final.  

3/10
Lo mejor de mí

2014 | The Best of Me

Dawson Cole está a punto de perder la vida en un acto heroico, pues salvó a dos compañeros durante un accidente en la plataforma petrolífera en la que trabaja en Louisiana. Después de que el médico le informe de que sigue en este mundo de milagro, le notifican por teléfono el fallecimiento de su antiguo amigo Tuck Hostetler. Muy lejos de allí, Amanda Collier, madre de familia de buena posición, también recibe la terrible noticia. Ambos viajarán a Oriental, la pequeña ciudad de Carolina del Norte donde más de veinte años atrás se enamoraron... Nicholas Sparks, el Stephen King de la novela romántica, acumula una legión de seguidores en todo el mundo. Éstos le alzan al número 1 de las listas de ventas cada vez que publica, lo que suele suceder a ritmo de un libro o dos por año. Tampoco resulta tan meritorio, pues los apasionados reconocerán las numerosas similitudes entre la trama y los personajes de Lo mejor de mí y su primer trabajo editado, El diario de Noa, que dio lugar al film más popular, de esperpéntico título en español, pues el personaje se llamaba Noah. También aquí se desarrollan conquistas amorosas en dos tiempos, y de la misma manera chica de familia acomodada se fija en chico pobretón pero honrado y trabajador. Y en momentos como aquél en el que uno de los progenitores trata de separarles, se tiene la impresión de que el autor se ha limitado a cambiar los nombres de los protagonistas y poco más (para colmo de males, aquélla tampoco era muy original, pues fusilaba Tomates verdes fritos). Pero aquí no están Rachel McAdams y Ryan Gosling, que funcionaban muy bien en pantalla. Sus sustitutos, un soso James Marsden (que ya estaba en el título de Nick Cassavetes) y la más resultona Michelle Monaghan, destilan escasa química entre ellos, al igual que sus réplicas juveniles, Luke Bracey y Liana Liberato (aquí mejor él que ella). Por supuesto, en Lo mejor de mí, se presenta el amor de forma edulcorada, como una fuerza capaz de superar todo tipo de problemas, aunque lo que en apariencia iba a ser un sentimiento puro a lo Romeo y Julieta, en realidad siempre conduce al sexo. El otras veces eficaz Michael Hoffman (El club de los emperadores) poco puede hacer desde su puesto de realizador para que cuelen los acartonados diálogos y unos giros previsibles, folletinescos y en ocasiones hasta ridículos. Si a alguien el final le parece increíble e hilarante, que lea el del libro, que le supera con creces. Eso sí, incluso siendo de lo menos apasionante de la factoría Sparks, cumplirá su función de apaciguar el mono de azúcar de los incondicionales, que por supuesto no echarán en falta los bonitos atardeceres y las cartas lacrimógenas leídas en off.

4/10
Escape from Planet Earth

2013 | Escape from Planet Earth

Temptation: Confessions of a Marriage Counselor

2013 | Temptation: Confessions of a Marriage Counselor

Peeples

2013 | Peeples

Ligera de equipaje

2013 | Baggage Claim

Montana es una azafata de altos vuelos que no acaba de tener suerte en el amor. Desearía casarse, pero los 5 matrimonios por los que ha pasado su madre no constituyen el mejor de los ejemplos de la felicidad que puede deparar la vida conyugal. Pero la noticia de que su hermana pequeña, estudiante universitaria, ya tiene fecha de boda, acelera los acontecimientos, pues piensa que no puede presentarse a la ceremonia sin alguien a quien pueda llamar su prometido. Sus mejores amigos, auxiliares de vuelo, se las ingeniarán para que coincida con sus mejores ex novios, a los que ha conocido en los desplazamientos aéreos, para que se decida de una vez por todas por el que más le conviene. Comedia romántica no demasiado brillante, protagonizada por la chica "Misión imposible" Paula Patton, que acompañó a Tom Cruise en Misión imposible: Protocolo fantasma. Juega con la idea de que se puede estar buscando el amor algo lejos, cuando en realidad la persona amada vive casi pared con pared. Aunque la actriz irradia simpatía, y hay alguna situación de enredo ingeniosa, domina el tedio y el tono pastelón, además de una visión bastante frívola de las relaciones amorosas. Ello a pesar de la moralina de que hay que luchar por un amor que dure toda la vida.

4/10
Madea's Witness Protection

2012 | Madea's Witness Protection

Step Up Revolution

2012 | Step Up Revolution

Emily es la hija de un importante hombre de negocios. Ambos llegan a Miami con su objetivo: él, levantar un complejo turístico, y ella, convertirse en bailarina profesional. Por casualidad Emily conocerá a Sean, líder de un grupo de baile denominado MOB, que hacen números alucinantes aprovechando las calles. La chispa del amor brota entre ellos. Pero los problemas vendrán cuando el padre de Emily se proponga demoler el barrio de Sean y sus amigos para dar salida a su afán promotor. La saga de "Step Up" puede llegar a ser interminable. Es verdad que ha ido evolucionando desde la primera parte, Step Up (Bailando), donde los personajes estaban medianamente trabajados y fue protagonizada por la estrella en ciernes Channing Tatum. Pero luego las personas empezaron a ser lo de menos y los bailes se convirtieron en el plato fuerte, en un "in crescendo" con cada film. En esta cuarta parte, Step Up Revolution, las cosas siguen evolucionando por los derroteros estipulados. O sea, que los productores no se han estrujado mucho el cerebro y desde luego la debutante guionista Amanda Brody ha escogido el camino más fácil. Aquí sólo importa una cosa, los bailes. Pero, por otra parte, si está tan clara la fórmula del éxito –coreografías explosivas a ritmo callejero, con amor entre chico y chica provenientes de universos distintos–, ¿por qué liarse la manta a la cabeza y prestar atención a los caracteres de los personajes, a la originalidad o a la credibilidad del guión? No se busque, por tanto en Step Up Revolution, nada que no sean relaciones superficiales, conflictos sentimentales de cuchufleta, restriegues de cuerpos sudorosos no aptos para menores y postales edulcoradas con skyline de fondo. Eso sí, los amantes del baile y las coreografías habrán de pasar por alto todas estas fruslerías y alucinar con algunos numeritos que están muy, pero que muy bien. Sabiamente apoyado en el milimétrico montaje y el ritmo frenético de la música, el director Scott Speer entrega números tan sorprendentes como el del museo, originalísimos como el del hall de la empresa o tan desmesurados como el de la secuencia final, en donde somos testigos de los malabares corporales más impactantes.

4/10
Madea's Big Happy Family

2011 | Madea's Big Happy Family

Dime con cuántos

2011 | What's Your Number?

Ally ha tenido muchos novios, pero el tiempo pasa, y le hace mella leer en una revista que las personas que han tenido más de una veintena de relaciones amorosas han dejado pasar sin duda al hombre o la mujer de sus vidas. Dispuesta a refutar en su propia piel tal teoría, Ally mira a los tipos con los que ha salido, porque uno de ellos debe ser en efecto el hombre al que debería amar. Típica y fallida comedieta romántica, con la habitual dosis tontorrona de frivolidad, presentada sin mucha gracia. Pues la protagonista (Anna Faris) pide consejo a un vecino (Chris Evans) que tiene ligues ocasionales todas las noches, de los que huye en cuanto ha consumado... El resto resulta fácil de imaginar, pues el poco conocido y sobre todo televisivo Mark Mylod no trata de inventar la pólvora.

3/10
The Company Men

2010 | The Company Men

Aunque su nombre no es demasiado conocido, John Wells es un peso pesado de la televisión. Ha sido productor ejecutivo y guionista de series de altura, como El ala oeste de la casa blanca y Urgencias, cocreador de la serie Turno de guardia, e incluso ha llegado a ser presidente del Sindicato de Guionistas de la Costa Oeste. En esta ocasión, Wells debuta como director de largometraje con un film también escrito por él que explora las consecuencias de la crisis económica internacional. Casualmente, la trama es una especie de versión americana de Los lunes al sol, pues sigue los pasos de varios trabajadores de los astilleros que se quedan en el paro. La diferencia con el film de Fernando León de Aranoa es que los protagonistas son ejecutivos de sólida posición. La cinta dedica más tiempo a Bobby Walker (Ben Affleck), acostumbrado a jugar al golf, y a presumir de Porsche, que tras encontrarse repentinamente en la calle tiene que acostumbrarse a reducir gastos, se da cuenta de que no se lo rifan las otras empresas como imaginaba en un primer momento, y hasta tiene que reconvertirse ocasionalmente en obrero de la construcción al aceptar un trabajo con su cuñado (Kevin Costner). La cinta también sigue el periplo de uno de sus compañeros, Phil Woodward (Chris Cooper), que aunque dura un poco más en la empresa también acaba despedido, y de Gene McClary (Tommy Lee Jones), su jefe, que también acaba fuera. Se nota la procedencia televisiva del cineasta, pues la realización es más propia de un telefilm de sobremesa. Todo resulta excesivamente convencional y previsible. Los personajes son planos, aunque les insuflan bastante vida los actores, ya que Wells ha contado con un reparto de excepción en el que sobresalen, como era de suponer, Chris Cooper y Tommy Lee Jones, aunque sus personajes están desdibujados. En cualquier caso, la cinta cumple sus objetivos, y avisa de las consecuencias de obsesionarse con las apariencias y el dinero. Además, acaba resultando muy positiva en su reivindicación de la unidad familiar en tiempos duros, y en su reflexión sobre la necesidad de ingeniárselas para seguir adelante como sea.

5/10
For Colored Girls

2010 | For Colored Girls

La última canción

2010 | The Last Song

Ronnie, una jovencita, y su hermano pequeño Jonah, van a pasar el verano con su padre Steve en una zona playera. Ronnie nunca ha perdonado a su padre que se divorciara, y desde ese momento ha mantenido una actitud de rebeldía que se manifiesta, sobre todo, en su decisión no volver a tocar el piano, a pesar de su innegable talento musical. La convivencia le hará cambiar, así como su encuentro con Will, un guapo chico del lugar.Estamos ante una película con todos los elementos 'romanticones' que caracterizan la obra de Nicholas Sparks. En tal sentido, se trata de un vehículo ideal para preparar la transición de Miley Cyrus, de su personaje adolescente de Hannah Montana a composiciones más adultas. Sin embargo, la sensación es 'operación de ingeniería' algo precipitada. Da fe de ello el hecho de que Sparks escribió el guión del film antes que su novela, y que, según dice, siempre tuvo en mente a Cyrus. El caso es que se encuentran presentes en la trama los diversos tópicos que hemos podido ver en historias urdidas por Sparks, como las de Un paseo para recordar, El diario de Noah y Querido John: amores apasionados, enfermedades mortales, personajes insoportablemente guapos, secretos ocultos, padres que no entienden a sus hijos, hijos que no entienden a sus padres... Todo con una mirada positiva, la idea de que nadie es perfecto, y que hay que esforzarse en la comunicación, para mejorar y perdonar. El problema es que, aun aceptada la 'fórmula Sparks' -a la que se suma la excusa para introducir la canción del título, Cyrus debe cantar, faltaría más-, aquí hay torpeza manifiesta en la introducción de información para el espectador, aportada a trompicones: ahora nos enteramos de que Will pertenece a una familia de ricachones, de pronto sabemos que hubo un accidente mortal, se nos dice luego que el padre estuvo implicado en un incendio, caramba, parece que alguien estaba enfermo y se lo tenía calladito, etcétera, etcétera. Nacen unas tortuguitas, ahora toca una boda, luego un partido de voley playa para lucir tipo, de 'macarrilla' pasa Ronnie a parecer una chica bastante normal... En fin, que hay demasiadas concesiones facilonas bajo el paraguas 'esto es lo que quiere el espectador adolescente, que no es demasiado inteligente'. Sobre las interpretaciones, poco hay que decir. Es muy efectivo el niño Bobby Coleman, que con pasmosa facilidad pasa de la pura simpatía a las lágrimas que exigen los pasajes lacrimógenos. Greg Kinnear no tiene que esforzarse demasiado para resultar convincente como padre. La Cyrus está a lo que está, a procurar 'crecer' como actriz para no quedar fagocitada en un sistema que la identifica como adolescente. Y la apuesta de guaperas con proyección viene de Australia, el desconocido Liam Hemsworth, que llega con vocación de convertirse en ídolo de jovencitas admiradoras de la saga Crepúsculo y similares, a pecho descubierto como mandan los cánones actuales.

4/10
La proposición

2009 | The Proposal

Margaret es una poderosa editora capaz de cualquier cosa para que su empresa sea la número 1. Sin embargo, es una mujer extremadamente desagradable, incapaz de mantener una relación cordial con las personas de su alrededor, a las que suele tratar ‘a patadas’. Tampoco muestra muchas consideraciones con Andrew, su asistente-secretario, un tipo que aguanta carros y carretas, porque aspira a que le publiquen algún día su libro. Pero Margaret resulta ser canadiense, y por una serie de problemas, el departamento de inmigración está a punto de deportarla. Para evitarlo, le propone a Andrew que se case con ella por conveniencia, a cambio de un ascenso y la publicación del libro... Tras sus devaneos con el thriller –Premonition (7 días)– y el drama biográfico –Historia de un crimen–, Sandra Bullock intenta recuperar el favor del público con otra comedia romántica, el género que salvo en el caso de Speed, es el que mejor le suele funcionar. Tal es el deseo de la actriz de acertar a toda costa que intenta no arriesgar nada, por lo que ha escogido un proyecto de lo más convencional. De hecho recuerda peligrosamente a la muy superior Matrimonio de conveniencia, donde los protagonistas también tenían que recordar detalles íntimos de su supuesto cónyuge, para someterse a un examen del departamento de inmigración. Además, aunque da el tipo, Sandra Bullock no es tan expresiva ni resulta tan divertida como los actores de los que se ha rodeado, Ryan Reynolds, Mary Steenburgen y sobre todo la veterana Betty White (la abuela). Y al frente del film se haya una directora de lo más convencional: Anne Fletcher (27 vestidos). A su favor se puede decir que los guionistas le han sacado tajada a la situación inicial, que propicia secuencias graciosas, como la del águila. El architípico esquema de dos personajes contrapuestos obligados a convivir da lugar a diálogos lo suficientemente ágiles de enfrentamiento entre ambos. Y realiza una apología sincera de la familia.

5/10
La decisión de Anne

2009 | My Sister's Keeper

Lacrimógeno film dirigido con eficacia por Nick Cassavetes (Alpha Dog), a partir de su guión escrito en colaboración con Jeremy Leven, basado a su vez en la novela de Jodi Picoult. La historia presenta a la familia Fitzgerald, que vive en una idílico chalet cerca de la costa de California. Sin embargo, la vida de los componentes de la familia dista mucho de ser idílica puesto que la pequeña Kate enfermó de leucemia a los pocos años. Como es lógico los padres quedaron entonces desolados, al igual que su hermanito. Las esperanzas de vida de la niña no eran muchas y el matrimonio decidió entonces tener otra hija, Anne, concebida in vitro. Todo se preparó artificialmente para que el cuerpo de Anne fuera perfectamente compatible con el de Kate, de modo que su organismo pudiera suministrarle todo lo necesario a la enferma. Han pasado onces años de aquello, años de operaciones, de estancias en el hospital, de diversas enfermedades... y la salud de Kate sigue siendo precaria. Un buen día la pequeña Anne se presentará a un abogado y le pedirá que le ayude para demandar a sus padres por los derechos de su cuerpo. La desisión de Anne plantea una preguntas muy serias: ¿Cuál es el límite de la paternidad? ¿Hasta qué punto los padres pueden disponer de la vida de los hijos? ¿Cuándo el amor puede convertirse en egoísmo? Cassavetes responde a estas preguntas con claridad y hay en el fondo una sólida crítica al utilitarismo del ser humano y a la máxima de que “el fin justifica los medios”, aunque se trate incluso de casos muy especiales. También se advierte del peligro que supone para la convivencia no aceptar el dolor y rebelarse contra la realidad. El director acierta al no desarrollar los hechos cronológicamente, pues correría el riesgo de aburrir y contristar demasiado; en su lugar, introduce las reflexiones de cada miembro de la familia acerca de la situación de Kate y de cómo su enfermedad ha influido terriblemente en sus vidas. Esto da un poco de aire a la opresiva historia, a la vez que permite introducir oportunos 'flash backs'. De todas maneras es innegable que se trata de una película de estilo “americano”, es decir muy triste y forzadamente emotiva, de modo que el director no evita introducir las consabidas escenas hiper dramáticas, algunos momentos sentimentales un poquito rebuscados (como el de la playa) o ciertos diálogos tan literarios que resultan difícilmente extrapolables a una niña. En cuanto al reparto, la jovencita Abigail Breslin (Pequeña Miss Sunshine) prosigue con mucho talento su meteórica carrera de actriz infantil y Alec Baldwin borda su pequeño papel de abogado. Pero es Cameron Díaz quien más sorprende en su poco agraciado rol de madre. Su trabajo es de una sobria madurez interpretativa, equilibrado y convincente.

6/10
La cruda realidad

2009 | The Ugly Truth

  Abby es una productora de televisión, cuyo programa no acaba de despegar entre la audiencia. Aunque buena profesional y atractiva, tampoco acaba de encontrar a su ‘media naranja’, entre otras cosas por uno de sus defectos: le encanta tener el control. Pero su vida va dar un vuelco cuando su jefe contrata al impresentable Mike, que se ha hecho famoso en la televisión local por un consultorio sentimental de carácter machista, donde las relaciones hombre-mujer acaba reduciéndolas a sexo. Aunque sus ideas sean políticamente incorrectas, el fichaje de Mike dispara los índices de seguimiento de los espectadores. Comedia romántica según el clásico esquema de guerra de sexos, a lo que se suman los consejos amorosos del ‘celestino’ Mike a Abby para conquistar a su atractivo vecino; pero con el lastre de que la palabra ‘elegancia’ brilla por su ausencia en muchos momentos. Sigue así Robert Luketic un poco los derroteros de los hermanos Farrelly o de Judd Apatow, de chistes guarros –hay uno que es una variación pobretona de aquel célebre de Meg Ryan en un restaurante en Cuando Harry encontró a Sally, que por cierto, en 1989 se consideraba el no va más del atrevimiento, cómo han cambiado los tiempos–, para arrojar un mensaje tan elemental como el que sigue: en las relaciones sentimentales, hay un término medio entre la visión romántica y racional de Abby, y la terrenal y genital de Mike. Ciertamente destaca algún momento divertido, y Katherine Heigl y Gerard Butler tienen cierta química, pero falta sentido del ritmo, y la zafiedad acaba matando el encanto.  

4/10
Street Dance

2008 | Step Up 2: The Streets

Andie es una aficionada al 'break dance' y al hip hop, y con su pandilla 'Cuatro uno cero' no hace otra cosa que barrer el metro y las calles del barrio con sus bailes, saltos y giros. Desde que su madre murió Andie vive con su tutora Sarah, que no aguanta más la rebeldía de la joven y está decidida a mandarla a Texas si no cambia de actitud o se pone a estudiar. Como ultimátum, Sarah da el visto bueno para que acuda a la MSA, una prestigiosa escuela de danza, donde Andie puede sacar provecho de aquello que mejor se le da. Pero la pandilla no verá con buenos ojos que les deje de lado, mientras ella forma un nuevo grupo con compañeros de la escuela. Todos ellos van a demostrar lo que saben hacer. Secuela de Step Up (Bailando) que cuenta con un reparto nuevo de rostros desconocidos compuesto por bailarines profesionales, y una trama diferente. De todos modos, el mensaje es el mismo y la historia ya suena de otros films de este estilo. Jovencitos callejeros, mucho ritmo en la sangre, pasos 'hiphoperos', ansia de superación y romance en bandeja. Eso sí, merece la pena observar las magníficas coreografías, llenas de acción y ritmo salvaje.

3/10
Sexo en Nueva York. La película

2008 | Sex and the City: The Movie

Traslación a la pantalla grande de las andanzas de las cuatro amigas neoyorquinas Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda, que iniciaron su andadura televisiva en 1998. Sexo en Nueva York, que se basaba en la columna de Candace Bushnell en The New York Observer, conoció 6 temporadas en el canal de cable HBO. Cuatro años después de finalizar la serie, llega en cine el regreso triunfal, al menos en lo que a recaudación se refiere. Las herramientas del marketing han convocado al público femenino, y al parecer éste ha respondido en tropel. La idea es mostrar a estas mujeres sofisticadas y mundanas, ciudadanas de la Gran Manzana, hambrientas en mayor o menor medida de amor y sexo, superados los 40 añitos, y en un caso bordeando los 50. Vamos, que estas féminas deberían haber madurado un poco y no seguir siendo las “peterpanes” que son. Porque, en efecto, siguen hechas un lío en lo que se refiere a dar y recibir amor, y hasta uno podría preguntarse si conocen el significado profundo de esta palabra. Con la voz en off de Carrie punteando el relato, como ocurría en la pequeña pantalla, vemos sus preparativos de boda con Big, y las inseguridades que a ambos les acompañan en tan decisivo paso; la avidez de sexo de Samantha, que pese a ello intenta mantenerse fiel a su pareja, un actor hollywoodiense; la inesperada maternidad biológica de Charlotte, después de haber adoptado a una niña; y la crisis matrimonial de Miranda, después de que su esposo le confiese una infidelidad puntual y le pida perdón. Contada así la trama, hasta puede parecer que Michael Patrick King, director y guionista –también lo fue en la serie– quiere decir algo, como si pretendiera indagar en las perplejidades vitales de las protagonistas y alrededores, o así. En realidad es todo muy simple, y podría resumirse con onomatopeyas, jiiiiiiiiiiii..., bua, muac, muac. Aaa aaa aaaa aaa a. Yuuuuu. Bggggg. O sea sonidos correspondientes a risitas cómplices, llantos, arramucos, excitación sexual, euforia, descomposición estomacal. El gran valor incuestionable de esta superficial mirada al mundo femenino es la amistad a machamartillo de las cuatro mujeres, su lealtad, a pesar de algún momento de reproche. Luego hay dosis de romanticismo y llantina, con un momento de pletórico ridículo, no deseado, es de suponer, el de la boda. No pueden faltar las concesiones al sexo, más con el título que exhibe orgulloso el film, pues una de las señas de identidad de la saga es que estas mujeres hablan de sus experiencias sexuales sin recato (hasta con niños delante, disimulando lo indispensable). Y el triunfo de lo que el espectador medio desearía, no se vaya a pillar un rebote, pero dejando en alguna subtrama la “audaz” salida de la fémina valiente, dispuesta a recomenzar su andadura sentimental. Y por supuesto están los “trapitos”. Una ristra de marcas y modistos citados con consciente empacho, una pasarela, que siempre queda bien, armarios inmensos, ropa, zapatos, bolsos, regalos “ideales”, apartamentos de lujo... “No tiene lógica, debe ser amor”, sentencia Carrie en un momento dado de la historia. En lo que se refiere a esta película hay una gran sabiduría... en la primera parte de la frase. Como suele ocurrir en las series televisivas, el reparto es muy natural, pues conocen sus personajes al dedillo tras años de convivir con ellos. Se suma a la "fiesta" la oscarizada Jennifer Hudson en un papel menor de fiel secretaria, un personaje que en su juventud puede verse como "relevo" de las amigas talluditas, pero bastante más centrado. Por cierto, que la mención de la película Cita en St. Louis, propiciada por ella, bien puede verse como un guiño al romanticismo y la camaradería femenina de antaño.

4/10
Destellos de genio

2008 | Flash of Genius

Película basada en la historia real de Robert Kearns, un profesor de universidad que ocupaba su tiempo inventando cosas. Una de estas invenciones resultó fundamental para la industria automovilística, sin embargo, los grandes fabricantes dieron de lado a Kearns y nunca le reconocieron su éxito. El profesor decidió entonces iniciar una larga y durísima batalla legal contra los grandes del sector. Protagoniza Greg Kinnear, a quien es habitual verlo en papeles más cómicos. Compone bien a este hombre que, padre de seis hijos, acarició con los dedos la gloria para quedarse finalmente con un palmo de narices. Nadie como él para saber lo que supone que David luche contra Goliat.

5/10
Christmas Cottage

2008 | Christmas Cottage

Reconstrucción de la vida del pintor Thomas Kinkade, que se inspiró para su obra "The Christmas Cottage" tras descubrir que su madre corría peligro de perder la residencia familiar. El film tiene pocas pretensiones. Y cuenta con un reparto privilegiado del que forma parte el veterano Peter O'Toole.

5/10
El niño de Marte

2007 | Martian Child

David, un exitoso escritor de novelas de ciencia ficción, perdió a su mujer hace dos años. Con ella había hecho planes para tener hijos, y ahora David se plantea la posibilidad de adoptar al pequeño Dennis, un chavalín muy peculiar que ha sido abandonado anteriormente. No es que sea más o menos excéntrico, sino que decididamente es más raro que un perro verde, pues sostiene que ha venido de Marte para estudiar a los humanos. Tras recibir los pertinentes consejos –su hermana se opone a que le adopte, mientras que su buena amiga Harlee le apoya–, David decide lanzarse a la aventura. Pero la cosa a va a ser difícil. Emotivo y bienintencionado film dirigido por el desconocido Menno Meyjes, cuyos mayores logros –y qué logros– fueron sus colaboraciones con Steven Spielberg en los guiones de Indiana Jones y la última cruzada y El color púrpura. La historia que ahora presenta sigue los patrones tradicionales de este tipo de comedias dramáticas de superación de traumas familiares, con sus momentos de crisis y apuntes sentimentales, que a la postre desembocan en el vencimiento de las dificultades, un poco al estilo más acaramelado de Hollywood. De todas maneras, aunque la historia no avanza demasiado y algunos personajes están desaprovechados, como el del divertido Oliver Platt o el de la guapa Amanda Peet, cuyas apariciones son perfectamente prescindibles, el estimable guión ofrece una idea original y también una mirada optimista acerca de la paternidad y de la unidad familiar, al tiempo que aboga por no rendirse “nunca, nunca, nunca” ante las dificultades. Por lo demás, el apesadumbrado, cómico y desconcertado protagonista es perfecto para ser encarnado por John Cusack, uno de los mejores y más convincentes actores “normales” del cine actual, que ya había trabajo con Meyjes en el drama Max, rodado en el 2002.

5/10
Conociendo a Jane Austen

2007 | The Jane Austen Book Club

La premisa de este film se enuncia en la frase de Jane Austen que se cita explícitamente al principio –"¿No es la descortesía con los demás la esencia misma del amor?"–, y con una ingeniosa secuencia de entrada, encadenado de situaciones muy corrientes en el tecnificado mundo actual –tarjetas de crédito que el lector no lee, billetes que una máquina no "traga", salida del ticket del parking muy lejos de la mano que intenta alcanzarlo, automóviles "inteligentes"...–: aunque los tiempos cambian, las personas son las mismas y sus anhelos de amor, felicidad y estar a gusto permanecen. California. Cinco mujeres y un hombre conforman un club de lectura de los libros de Jane Austen. A lo largo de seis meses, de febrero a julio, irán leyendo las seis novelas de la escritora británica ("Emma", "Mansfield Park", "La abadía de Northanger", "Orgullo y prejuicio", "Sentido y sensibilidad" y "Persuasión"), y la reunión mensual la presidirá cada vez un miembro del grupo. Ellos son: Sylvia, al que su cansado marido Daniel acaba de pedir el divorcio, encaprichado con otra mujer; su joven hija Allegra, lesbiana y aficionada a los deportes de riesgo; Jocelyn, que ha persuadido a Grigg para que se incorpore al club aunque nunca ha leído a Austen, porque quiere emparejarle con Sylvia, aunque él está más interesado por la propia Jocelyn; Prudie, joven y sensible profesora de francés, casada con un patán que sólo piensa en partidos de fútbol, y a la que tira los tejos un guapo alumno; y Bernadette, "alma mater" del grupo, la más avispada y fan de Austen, aunque lleva acumulados seis matrimonios, seis. La trama, adaptación del libro de Karen Joy Fowler, sigue de cerca los avatares sentimentales de los personajes citados y sus alrededores. Jane Austen está de moda. O bien, nunca pasó de moda. 2007 ya vio un acercamiento biográfico al personaje (La joven Jane Austen) y además de las múltiples versiones fílmicas y televisivas de su obra, existe una traslación libre a la época actual, Clueless. Fuera de onda. El título que nos ocupa sigue esta última línea de subrayado de la vigencia del legado de la autora. Vigencia que se explica sobre todo por la finura para captar los pliegues de la psicología humana, masculina y, sobre todo, femenina. Aquí la guionista y directora Robin Swicord sabe tejer las historias amorosas, y que parezcan dignas de Austen, aunque pagando la cuota cultural del momento presente, lo que significa entre otras cosas una historia de amor lésbico, la atracción por un alumno con la diferencia de edad consiguiente, o el divorcio, elementos no presentes, como es de imaginar, en la Inglaterra de la Regencia de Austen. Lo que se agradece es que en la resolución de las historias domine el espíritu austeniano, que ahí haya una cierta lealtad a la escritora. El film está bien llevado, y cuenta con un reparto estupendo. Pueden despistar algunos diálogos, que apreciarán únicamente los conocedores de Austen, porque, al discutir los libros, si uno no sabe quién rayos es Mr. Darcy, por citar sólo a un personaje emblemático, pues acaba un poco perdido cuando se alude a sus acciones; aunque la cosa está elaborada con la idea de que el desconocedor pueda seguir el conjunto en sus líneas maestras. Por supuesto algunas historias interesan más que otras. Puestos a resaltar una nos quedamos con la de Jocelyn y Grigg, que entreverada con la de Sylvia retrotrae a "Emma", pero con elementos contemporáneos muy divertidos aportados por el gusto literario de Grigg, un fantástico Hugh Dancy, actor que está creciendo y "el chico" con más presencia en la película.

6/10
Novio por una noche

2007 | Good Luck Chuck

Unos niños juegan a los "médicos" o así. Es decir, se ponen en círculo, y una botella girando al azar emparejará a un chico y a una chica que se encerrarán dentro de un armario para hacer lo que crean oportuno. En realidad hay más boquilla que otra cosa (aunque tal boquilla se solace en decir guarrerías), pero a Chuck le cae en suerte a una chica siniestra que le suelta una maldición. En efecto, a partir de ese momento toda joven que pasa por su cama encontrará al chico de su vida.. que nunca será él. Esto con el paso de los años es problemático, sobre todo cuanto al fin conoce a Kam, la mujer de sus sueños.Grandísima tontería de película, sembrada de detalles soeces al estilo Supersalidos y otros filmes del mismo jaez. Aunque se le quiere dar un aura romántica, estamos ante la enésima repetición de la comedia zafia que pretende atraer a un público adolescente con las hormonas disparadas. En el reparto está Jessica Alba, de quien nadie negará su belleza, pero que no parece aspirar a convertirse en algo parecido a una actriz.

2/10
Un puente hacia Terabithia

2007 | Bridge to Terabithia

Walden Media se ha especializado en películas juveniles de calidad, que ofrezcan algo de sustancia. La fórmula les funcionó a las mil maravillas con Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario. De nuevo han sabido escoger buen manterial, pues adaptan una novela de Katherine Paterson, menos conocida que C.S. Lewis, autor de Las crónicas, pero seguidora y devota de sus obras. En 1976, tras la muerte del mejor amigo de su hijo, Paterson decidió escribirle un libro para ayudarle a superar el dolor. Su obra no sólo se inspira claramente en Narnia, sino que además, en un momento decisivo de la trama de la novela, Leslie, la protagonista, le presta a su amigo Jess los libros de Lewis, para que aprenda a comportarse a la altura de un rey. El film recrea la amistad entre estos dos adolescentes, Leslie y Jess, que empiezan su relación de mala manera, cuando la primera, recién llegada al colegio donde todos se burlan de Jess, se presenta a una carrera sólo para chicos y gana, a pesar de que el otro llevaba tiempo entrenándose para la ocasión. A pesar de todo, ambos acaban conectando, pues Jess encandila a la chica con sus dibujos, y además descubre que a ésta se le da bien inventar historias. Combinando sus respectivos talentos, acaban inventándose Terabithia, un mundo mágico al que supuestamente se accede columpiándose en una vieja cuerda, que cuelga en un bosque cercano. Debuta como director de imagen real Gabor Csupo, que es uno de los creadores de series televisivas como Rugrats. Aunque asume que no llegará al nivel de Las crónicas de Narnia, también logra ser una historia épica sobre la fragilidad humana y la superación personal. Sus protagonistas, los jovencitos Annasophia Robb (Mi mejor amigo) -que se diría es una simpatiquísima versión en niña de Keira Knightley- y Josh Hutcherson (Zathura, una aventura espacial) son expresivos, por lo que el film supera en calidad a una adaptación precedente, realizada para televisión. Además de ahondarse en la amistad y el poder de la imaginación, se abordan cuestiones muy diversas como la poca atención que a veces los padres prestan a sus hijos, la relación entre hermanos, la crueldad que a veces muestran los niños, e incluso el amor platónico de Jess por una guapa maestra. Aunque sin duda que lo que más sorprende es el tema de la muerte, un tabú en la sociedad actual, y más en las películas para niños so pretexto de evitar no se sabe qué traumas infantiles.

6/10
Flicka

2006 | Flicka

Katy, una adolescente rebelde a la que están a punto de expulsar del colegio interno donde estudia, regresa al rancho de Wyoming de su familia, para pasar las vacaciones de verano. Ella desea trabajar en el campo, como su padre, pero éste sueña con que vaya a la universidad. Durante un paseo, Katy encuentra un caballo salvaje, al que intentará domar. Revisión cinematográfica del libro My Friend Flicka, publicado por Mary O’Hara en 1941, y que fue llevado al cine poco después con un adolescente Roddy McDowall. Tuvo tanto éxito que hubo hasta una secuela titulada El hijo de Flicka. Esta nueva versión adapta la trama a los tiempos que corren y cambia al protagonista masculino por Alison Lohman, la niña de Los impostores. Tan predecible como la salida del sol, y aunque parece concebida para niños de otra época, al menos es un producto amable, que lanza una serena apología de valores de los de toda la vida. Excelente fotografía de impresionantes espacios naturales, presuntamente de Wyoming, aunque la cinta está rodada en Nueva Zelanda.

4/10
Step Up (Bailando)

2006 | Step Up

Agradable película de bailoteo, superación y romance bastante previsible, en la línea de las probablemente superiores Fama o Espera al último baile. Supone el debut tras la cámara de la coreógrafa Anne Fletcher, y cuenta cómo un danzarín es condenado por un delito menor a realizar 200 horas de servicio comunitario en una escuela de danza. Aunque comienza como limpiador, casi forzosamente deberá ser pareja de Nora, una estudiante de baile, pues su compañero se ha torcido inoportunamente el tobillo. Los dos son muy distintos, pero claro, el amor llamará a sus corazones. Los actores están correctos y lo mejor es sin duda el espectacular número de baile final.

4/10
Akeelah contra todos

2006 | Akeelah and the Bee

Akeelah, una niña negra apasionada de las palabras, decide presentarse al Scripps National Speeling Bee, el concurso nacional del deletreo. Le anima el director de su colegio, situado en una zona deprimida. El ambiente escolar, donde cualquiera que descuella se convierte en un bicho raro, y algunos problemas familiares –es huérfana de padre, que murió por culpa de una bala perdida, la madre se desloma para sacar a la familia adelante, un hermano frecuenta malas compañías...–, son obstáculos reales para lograr su objetivo, pero a base de tenacidad, y ayudada por un entrenador y un montón de amigos, logrará llegar a la gran final. Todos sus vecinos seguirán emocionados sus intervenciones por televisión. Emotivo drama que describe los concursos de deletrear palabras, muy populares en Estados Unidos, tema tratado también por La huella del silencio y el documental Spellbound. Laurence Fishburne y Angela Bassett vuelven a reunirse, muchos años después de encarnar al matrimonio Turner en Tina. Fishburne es, además, productor de la cinta, y se diría influido por En busca de Bobby Fischer en su determinación por respaldar la cinta. En efecto, el actor intervenía también en ese film como experto de ajedrez –aquí lo es en lengua–, y hay un buen puñado de temas comunes, sobre todo el de que el afán de ganar y competir no debería ir en detrimento de la amistad y del "jugar limpio", que el amor importa más que una copa de hojalata; también se habla de los padres que se proyectan en sus hijos a la hora de alentar su victoria, olvidando que son personas a las que, por encima de todo, deben dar amor. El film cuenta con un buen puñado de momentos destacados, pero destaca la parte final del concurso, en que sólo quedan dos participantes.

6/10
Entre la décima con Wolf

2006 | 10th & Wolf

Film inspirado en la vida del agente del FBI Joseph D. Pistone, conocido como Donnie Brasco. El sargento de marina Tommy San­tero llega a su antiguo barrio con la seguridad de que la relación de la mafia con su familia ha quedado atrás. Sin embargo, una vez en sus calles, un traficante sicialiano decide amenazar a la familia de To­m­my. Éste no sabe qué hacer: si mantenerse al margen de las acciones mafiosas o volver a las andadas para impedir que su familia sufra las consecuencias. La película, escrita por Bobby Moresco (Crash) cuenta con un reparto de lujo, con James Marsden, Giovanni Ri­bisi, Piper Perabo y Dennis Hopper.

4/10
Alpha Dog

2006 | Alpha Dog

Escalofriante película basada en hechos reales, que como otros títulos coetáneos –Diario de un escándalo, Juegos secretos–, dibuja una sociedad occidental enferma, que debería empezar a afrontar de una vez los graves problemas que la amenazan. Nick Cassavetes, director y guionista, recrea tomándose ciertas libertades el caso de Jesse James Hollywood, que conmocionó en 1999 a la opinión pública estadounidense. El cuadro que entrega de los adolescentes californianos y sus familias no puede ser más desolador. La cosa arranca con el enfrentamiento violento entre los jóvenes Johnny Truelove y Jake Mazursky, por una deuda relacionada con el tráfico de marihuana. Decidido a cobrar su deuda “como sea”, Johnny no tiene ocurrencia mejor que secuestrar a Zack, el hermanastro adolescente de Jack, un quinceañero que se siente sobreprotegido por sus padres. Lo que podría ser una experiencia desagradable, para Zack se convierte en una inmersión en el mundo de los adultos (?), en el que siempre quiso ingresar. Pues los “amigos” de Johnny, especialmente Frankie, lejos de maltratarle, le tratan como a un “colega”, haciendo de él uno más en sus juergas y francachelas. Pero paralelamente, en el “mundo real”, las cosas se les están complicando. Los padres de Zack han denunciado la desaparición del chico, Jake amenaza a Johnny de muerte, un abogado afirma que se enfrenta a posibilidad de cadena perpetua… Y en el horizonte asoma la posibilidad de lo que podríamos denominar “solución final”. El mayor interés de la cinta es su condición de radiografía social sin moralina, de la que salen malparados jóvenes y adultos. Los primeros viven en un artificial “mundo infeliz”, donde los alicientes que les animan responden al nombre de alcohol, sexo, droga, ropa, videojuegos, música y poco más. Su completa inmadurez les incapacita para tomar cualquier tipo de decisiones, y cuando se mueven en “terreno peligroso”, la posibilidad de “meter la pata” más todavía, es casi del cien por cien. Caso llamativo es el de Elvis, objeto de burlas de la banda de Johnny, cuyo complejo de inferioridad le convierte en carne de cañón para ejecutar la acción que ningún otro osaría acometer. Y triste, muy triste, es el caso de Zack, la víctima, que se plantea su secuestro como una “gran aventura”, de un vértigo embriagador. En la parte de los progenitores, los tenemos de dos tipos: los que se mueven ya en el mundo de la delincuencia, y que más que otra cosa reprochan a sus retoños su increíble estupidez a la hora de resolver un “problema”; y los “normales” –es un decir–, sinceramente preocupados, pero sin recursos para ganarse la confianza de sus hijos. La película cuenta con un atinado reparto –destacan entre los jóvenes Anton Yelchin y Justin Timberlake, y Sharon Stone entre los adultos– y buen ritmo, donde los interrogatorios que salpican el metraje, y los rótulos que enumeran las personas que se cruzan con el secuestrado como “Testigo 1”, “Testigo 2”, etcétera, presagian un fatal desenlace. Eso sí, la enorme crudeza con que se describe el estilo de vida vacío de los personajes –experiencias sexuales, lenguaje soez, peleas, droga…– resulta excesiva.

6/10
Déjate llevar

2006 | Take The Lead

Antonio Banderas interpreta a un personaje real, Pierre Dulaine, curioso individuo chapado a la antigua, que en Estados Unidos puso en marcha un programa de clases gratuitas de baile. Convencido de las propiedades educativas de esta actividad para ayudar a chicos conflictivos, Dulaine se presenta en uno de los institutos más problemáticos de Nueva York y propone a la directora que le deje impartir lecciones a los peores alumnos. Éstos, un grupo de chulitos de barrio apasionados del hip hop, no pueden ni creerse que un tipo pretenda  aficionarlos al tango y al baile tradicional. Si avanzan lo suficiente, Dulaine les llevará a un concurso de baile que premia al ganador con una generosa cantidad de dinero. El film supone la ópera prima de Liz Friedlander, neoyorquina de enorme prestigio en el campo del videoclip. Sigue el esquema típico de las películas de jóvenes problemáticos, cuyo educador les fija un objetivo, en este caso el concurso de baile, y ellos acaban volviéndose sensibles y responsables. El malagueño Antonio Banderas sabe hacer creíble y encantador a su personaje, un profesor carismático y en el fondo entrañable. Como en otras películas similares, la autoconfianza y el afán de superación son algunos de los temas propuestos.

4/10
In the Mix

2005 | In the Mix

Darrel Williams, pinchadiscos de moda neoyorquino, es reclutado por su amigo Frankie para poner música en una fiesta sorpresa que celebra el regreso a casa de su hermana Dolly. Frankie y Dolly son hijos de un capo mafioso que acaba haciéndose muy amigo de Darrel. Al final, le contrata para proteger a Dolly, por la que el muchacho se siente bastante atraído. Ron Underwood, veterano director de Sin palabras y Mi gran amigo Joe, dirige esta comedia de amores juveniles. Recupera a Chazz Palminteri en un papel de mafioso similar al que interpretó en Una historia del Bronx.

4/10
Un caradura de confianza

2005 | The Wendell Baker Story

El actor Luke Wilson (Una rubia muy legal), protagoniza, escribe y codirige esta comedia con tintes románticos, que sólo disfrutarán los incondicionales del género. Incluye, eso sí, un reparto de ensueño, con nombres y caras tan conocidas como las de Eva Mendes, Owen Wilson, Will Ferrell o Kris Kristofferson. La trama cuenta como un antiguo estafador encuentra trabajo en un hotel cercano a la frontera mexicana. Allí intentará recuperar a su novia, al tiempo que ayuda a unos veteranos inquilinos a mejorar su relación con la dirección del hotel.

4/10
El diario de Noa

2004 | The Notebook

Las novelas de Nicholas Sparks, romántico a machamartillo, han sido adaptadas antes al cine en dos ocasiones. Mensaje en una botella, de Luis Mandoki, describe el hallazgo en el mar de una botella con un mensaje, que un viudo dirige a su mujer recién fallecida; y Un paseo para recordar, de Adam Shankman, se centra en el casto amor juvenil entre un joven algo gamberro y la hija de un pastor protestante, aquejada de una enfermedad. En los tres filmes domina el amor humano, entendido como fuerza poderosa capaz de superar los obstáculos que impiden su plena realización. Pero El diario de Noa, dirigida por Nick Cassavettes (mejor director que los otros dos citados), confunde el afecto del noviazgo con pasión y sentimientos intensos, que deben ser satisfechos en la cama. La trama arranca en una residencia de ancianos, donde una mujer aquejada del mal de Alzheimer recibe la visita de un hombre que le lee el diario de Noa, donde se consigna el apasionado amor juvenil de éste por Allie. Al estilo de Tomates verdes fritos, se alternan las vicisitudes de este amor desgraciado (diferente posición social de los jóvenes, oposición de los padres de ella, separación, guerra…), con escenas de los dos ancianos, en que se alimenta la expectación sobre cómo acabará todo. Cassavettes adopta un aire de folletín, con una sublimación del amor algo empalagosa. Eso sí, lo reviste de una bonita fotografía, una impecable ambientación, y unos buenos actores, tanto los veteranos (Garner, Rowlands) como los jóvenes (Gosling, McAdams).

5/10
Escucha mi voz

2004 | Raise Your Voice

Después de la muerte de su hermano, una joven cantante de una pequeña ciudad decide hacer un curso de verano en la Academia de Arte Dramático de los Ángeles. Allí tendrá que adaptarse a las duras exigencias de la escuela y al estilo de vida de la gran ciudad, totalmente diferente al que tenía en su antiguo hogar.

4/10
John Q

2002 | John Q

Un padre de familia. Trabajador honrado donde los haya. Cuando su pequeño sufre un desvanecimiento, lo lleva corriendo al hospital. Está tranquilo, pues su seguro debería cubrir cualquier eventualidad. Debería. Porque los burócratas del centro médico se agarran a la cláusula de turno, para decir que el urgente trasplante de corazón que necesita su hijo, debe pagarlo de su bolsillo. John hace lo posible para reunir el dinero, pero cuando la cosa se pone cuesta arriba, adopta una dramática decisión: ocupa un ala del hospital, toma a varias personas como rehenes, y exige la inmediata intervención médica que necesita su hijo. Nick Cassavetes (Volver a vivir, Atrapada entre dos hombres), acostumbrado al drama y a la composición de personajes, insufla cierta credibilidad a lo que podía ser un puro producto de acción, mamporros y lágrimas. Y describe y critica, sin pelos en la lengua, un sistema de seguros médicos en Estados Unidos que muchas veces da lugar a palmarias injusticias (vamos, para que luego nos quejemos de la Seguridad Social…); aunque quizá se la va la mano un tanto a la hora de plantear la dramática decisión de John Q, con el circo policial y mediático que se organiza en torno al hospital. De todos modos tiene la suerte de contar con el recién oscarizado Denzel Washington, que encarna a la perfección al hombre corriente desbordado por los acontecimientos injustos.

6/10

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