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Biografía

Alice de Lencquesaing

Alice de Lencquesaing

29 años

Alice de Lencquesaing

Nació el 11 de Agosto de 1991 en París, Francia
Filmografía
Recursos inhumanos

2020 | Dérapages | Serie TV

Miniserie basada en una novela-denuncia de Pierre Lemaitre, donde señala cómo personas de valía pueden ser empujadas a situaciones límite en una sociedad donde solo parece tener importancia la cuenta de resultados. Adopta la estructura de espiral, en que las cosas se complican más y más. Sigue a Alain Delambre, que desde prisión recuerda cómo ha llegado a esa situación. Cincuentón, casado y con dos hijas adultas, la suya debería ser una tranquila vida burguesa. Pero desde que perdió su trabajo, está fuera del mercado laboral, y debe aceptar ocupaciones que sólo le generan frustración. Inesperadamente le llaman de una empresa tecnológica, donde para escoger a la persona que deberá despedir a más un millar de trabajadores de la planta de una fábrica, siguen una estrategia... diferente. Sin que lo sepan los implicados, un supuesto comando tomará como rehenes a varias personas del equipo directivo, y a punta de pistola tratarán de sonsacarles información confidencial, con preguntas que soplan por pinganillo los candidatos al puesto. Ziad Doueiri, director libanés que está detrás de títulos tan valiosos como El insulto, maneja bien este relato, que viene a ser una parábola sobre la deshumanización de la sociedad, un poco en la línea de Un día de furia, donde un ciudadano normal y corriente pierde los papeles, con lo que parece estar echando a perder su futuro, y lo poco que tenía, el amor de la familia. Hay que reconocer su habilidad para combinar crítica social, con la emoción y el thriller típicos de una situación de toma de rehenes, y los parámetros del drama carcelario y el subgénero judicial. Éric Cantona se las arregla para sostener la narración, y aunque puede parecer exagerado lo que se cuenta, se acepta por la condición de la miniserie de fábula o relato de advertencia. Está bien además Suzanne Clément como la esposa sufridora.

6/10
Cartas a Roxane

2019 | Edmond

Un delicioso y divertido homenaje al mundo del teatro a propósito de la génesis a finales del siglo XIX de “Cyrano de Bergerac”, la obra más exitosa de la historia del teatro francés. Sorprende gratamente el talento del guionista y director parisino Alexis Michalik, que deja de lado su labor de actor, faceta en la que le habíamos visto en La banda Picasso o Atraco en familia, para debutar a lo grande tras las cámaras con una inteligente invención que denota un gran pasión por el teatro y por el mundo de la interpretación. Incluso hay una estupenda referencia al nacimiento del cinematógrafo, al que se alude como un instrumento que revolucionará el mundo del espectáculo. Estamos en 1897. Edmond Rostand, joven poeta, casado y con hijos pequeños, no acaba de hacerse un nombre en la escena francesa. Sus obras en verso son premiosas y no gustan demasiado a un público que busca sobre todo entretenimiento, pero lo peor es que Edmond está seco, sin ideas, y los apuros económicos llaman a su puerta. Sin embargo, gracias a la intervención de la gran Sarah Bernhardt el joven escritor será recibido por el prestigioso actor Constant Coquelin y ambos acordarán realizar una obra en verso, bajo tres condiciones: será una comedia, tendrá tres actos y la actriz principal ha de ser Maria Legault. Por su tono cómico y ligero, Cartas a Roxane quizá entronque más con filmes teatrales como ¡Qué ruina de función!, a pesar de que la atmósfera histórica y el estilo de la obra remita a libretos más clásicos, como los de Shakespeare in Love o Noche de reyes. Además de incluir en su homenaje a personajes históricos de la escena gala, Michalik centra su historia en la simbiosis entre la ficción y la realidad, algo no demasiado novedoso a priori, pero que él logra hacer muy convincente y es una base sólida para generar situaciones de enredo. Desde luego el proceso creativo tiene momentos de gran lucidez, como los provocados por el personaje del tabernero, realmente magnífico, una especie de filósofo, inteligente y alentador, que ejerce casi de ángel de la guarda de Rostand. Y, por supuesto, como la inspiradora y cómica escena de la terraza, que llegará a ser una de las más famosas de la obra de ficción. Como en ese caso, poco a poco situaciones reales irán dando forma a la obra inmortal. Destaca en la película el dinamismo de la trama. Aunque la película tenga una duración cercana a las dos horas, Michalik nunca aburre, evita demorarse en los ensayos del texto y prefiere situar la acción en la tramoya, entre las bambalinas de lo que le está ocurriendo al protagonista y a sus camaradas, éstos adecuadamente caracterizados. Se juega un poco al vodevil, a veces frívolo (con esa visita al burdel), pero procurando no desviarse demasiado del equilibrio del buen gusto. Memorable es el diálogo entre Rostand y Chejov en el vestíbulo de la casa de citas. El reparto es bastante coral, pero sin duda alguna destaca la composición de Thomas Solivérès, que encarna a la perfección a un protagonista sencillo y bueno, agobiado por lo que se le viene encima y que va recibiendo con estupor creciente las ideas que pueblan su imaginación. Le acompañan con gran oficio Olivier Gourmet y la joven Lucie Boujenah.

7/10
Corporate

2017 | Corporate

A Emilie Tesson-Hansen la reclutan como jefa de recursos humanos de Esen, multinacional del sector alimentario, con la sucia misión de conseguir reducir la plantilla sin despidos, por el método carente de toda ética de presionar a los trabajadores y colocarles en situaciones adversas que no puedan soportar, hasta que ellos mismos dimitan. Realiza su función sin remordimientos aparentes, hasta que una de sus víctimas trata desesperado de hablar con ella, para pedirle explicaciones. Como ella no le hace caso, acaba suicidándose, saltando por la ventana de la oficina… Tratará de ocultar su responsabilidad a una inspectora de trabajo que realiza pesquisas sobre el asunto. Debut en el largo, tras varios cortos, del francés Nicolas Silhol, que va en la línea de filmes empresariales como Glengarry Glen Ross, El empleo del tiempo o Margin Call, que muestran el lado oscuro del capitalismo, y el canibalismo descontrolado al que está derivando en las últimas décadas, sacrificando a las personas en aras del beneficio. El guión, que también ha coescrito, se inspira en el escalofriante caso de la cadena de empleados que se quitaron la vida en la más conocida de las multinacionales de telecomunicaciones de Francia, suceso que ya dio lugar a un film español, La punta del iceberg, interesante pero no del todo redondo. Ha escogido un tono de thriller psicológico, lo que da pie a secuencias cada vez más angustiosas, a veces cercanas al cine de terror. Denuncian hasta donde se puede llegar a la hora de manipular, pero el film se decanta por explorar las posibilidades de redención, ofreciendo una visión no tan negativa como todo indica en un principio. Aunque todo el reparto cumple, impresiona sobre todo la protagonista, Céline Sallette (De óxido y hueso, María Antonieta), una ejecutiva ‘asesina’ que empieza a recuperar la humanidad. Deja sin respiración en las escenas en las que se cambia de blusa y se aplica desodorante para mantenerse impecable, escondiendo la suciedad, imágenes que funcionan como metáfora de su estado de ánimo, y en una fingida entrevista de trabajo con su marido –un hombre que en aras de la conciliación ha sacrificado su trabajo para cuidar al hijo de ambos, ya que el film trata de cuestiones de rabiosa actualidad–. Este último momento sirve al personaje central como punto de inflexión para tratar de reconvertirse en heroína.

7/10
Sácame de dudas

2017 | Ôtez-moi d'un doute

El viudo de mediana edad Erwan trabaja rastreando y desactivando bombas que han quedado enterradas por la Segunda Guerra Mundial. Su vida personal explosiona cuando casualmente se entera de que el hombre que le ha criado no es su padre biológico. Tras reclutar a una peculiar detective privada, ésta le pone tras la pista del verdadero, un anciano con el que entabla contacto, que no tenía ni idea de su existencia. Por desgracia, éste tiene otra hija, la veterinaria Juliette, por la que Erwan ha empezado a sentirse atraído. Tercer largometraje de Carine Tardieu, aunque en España no se han estrenado los dos primeros, La tête de maman y Du vent dans mes mollets. La realizadora parte de un tema que abordado por Lars Von Trier habría sido totalmente escabroso, la posibilidad de cometer incesto, pero lo utiliza para dar pie a una especie de folletín, con un tono bastante amable y humano. El guión, coescrito por ella misma, tiene varios momentos ingeniosos que hacen reír, y deriva con habilidad por momentos hacia el drama. Habla de la necesidad de tener un padre, y de que por otra parte no basta con serlo biológicamente hablando, se requiere de esfuerzo. Rodada con habilidad, destaca la habilidosa inclusión en la banda sonora del famoso “Papagena! Papagena! Papagena!”, de “La flauta mágica”, de Mozart, al que se saca mucho provecho. Gran trabajo de François Damiens, que ya ha demostrado su versatilidad en títulos como La delicadeza o La familia Bélier y de la normalmente resultona Cécile de France. Alguna interpretación resulta exagerada, sobre todo la de Brigitte Roüan como investigadora privada, pero no resulta dañina para la cinta.

6/10
Espèces menacées

2017 | Espèces menacées

Tres familias cuyas vidas se van a cruzar. Joséphine y Tomas se acaban de casar llenos de entusiasmo. Pero tras la radiante alegría de la pareja, los padres de Joséphine van a descubrir pronto una realidad bastante más oscura. Por su lado, Mélanie anuncia a sus padres que espera un hijo, ¡pero el padre no es para nada el yerno ideal! Y en cuanto a Anthony, el estudiante lunático y desgraciado en amores, va a tener que ocuparse de su madre, que se ha vuelto de pronto incontrolable.

Monsieur Chocolat

2016 | Chocolat

Biopic de Rafael Padilla, conocido a nivel artístico como Chocolat, esclavo cubano que, huido a finales del XIX, acepta la propuesta del consagrado payaso Foottit para formar un dúo cómico. Ambos logran triunfar en París con novedosos números que pasaron a la historia circense y fueron imitados hasta la saciedad. Pero a Chocolat le critican por la imagen caricaturesca que ofrece de la raza negra, y también aspira a convertirse en actor serio, lo que le distanciará de su compañero. El habitual actor Roschdy Zem (Days of Glory) dirige con corrección, logrando una cuidada ambientación un tanto irreal pero efectiva, por lo que la interesante historia se sigue con gran atención. Pivota en torno al tema de la discriminación racial, aunque tiene otros puntos de interés, sobre todo en lo relativo a los efectos nefastos de la fama, cuando no se sabe sobrellevar. El especialista en historias de relación entre blanco o blanca y negro Omar Sy, actor de Intocable, se luce componiendo a este personaje que inspiró a Toulouse Lautrec y fue filmado por los hermanos Lumière.  Pero quien verdaderamente roba el film es su ‘partenaire’, James Thierrée, nieto de Chaplin, y que dará que hablar.

6/10
Frantz

2016 | Frantz

Inteligente y exquisita adaptación de la novela y luego obra de teatro "L'homme que j'ai tué" de Maurice Rostand, llevada casi 75 años antes al cine por el alemán Ernst Lubitsch. Supone una auténtica obra de madurez del francés François Ozon, un cineasta importante sin duda, con joyas en su filmografía como En la casa, pero al que suele pesar en su filmografía una atmósfera malsana y perversa, y el detenimiento excesivo en la sexualidad. Aquí acierta asumiendo la historia original sin perder un ápice de personalidad, pero con sutileza y decidida capacidad de riesgo. De este modo su propuesta es mucho más universal y de largo alcance de lo que acostumbra. Ha terminado al fin la Primera Guerra Mundial, y los habitantes de los países en conflicto tratan de restañar heridas, aunque éstas siguen abiertas, demasiadas muertes, demasiado odio. A una pequeña localidad alemana llega un misterioso francés, Adrian Rivoire, que visita una tumba en el cementerio, ante la mirada vigilante y discreta de Anna, la novia del ahí recordado, Frantz Hoffmeister, muerto en combate. El recién llegado es visto con recelo los lugareños, incluido el doctor Hans, padre de Frantz, para él cualquier francés es el asesino de su hijo. Pero Adrian resulta ser un amigo de Frantz de su época parisina en la preguerra, que les trae consuelo a él, a la madre Magda, y a Anna, con sus recuerdos. La intimidad con la familia crece, es como si hubieran recuperado al hijo y novio muerto, pero algo turba a Adrian, que no parece estar en paz consigo mismo. No conviene desvelar mucho más de la trama de Frantz, que depara unas cuantas sorpresas, pues a diferencia de Samson Raphaelson y Lubitsch, Ozon y su coguionista Philippe Piazzo cambian el punto de vista y se reservan cierta información crucial, además de prolongar la narración con algunos giros inesperados y muy bien traídos, lo que procura no solo cierto suspense sino, y sobre todo, también una mayor carga de profundidad a la entera propuesta. En primer plano, por supuesto, tenemos una historia de amor truncado, una mujer por un hombre, unos padres por su hijo, junto a un posible recambio. Pero ello está trenzado con las huellas de la guerra en los vencidos y en los vencedores, lo que en el conjunto ayuda a componer un cuadro poderoso y creíble de la naturaleza humana, con sus odios y rencores, patriotismo mal entendido, celos y susceptibilidades. Resulta un interesante ejercicio comparar las versiones de Lubitsch y Ozon, por ejemplo resulta muy semejante el poderoso pasaje de Hans invitando a sus amigos a una cerveza, pero en ambos filmes hay un momento interesante, el de la confesión, sólo que los personajes que acuden al sacerdote se invierten, una curiosa variante sobre el mismo tema, acudir a un consejero espiritual en momentos de zozobra interior. La película habla de perdón, de desesperación, de poner a mal tiempo buena cara, de compasión, de segundas oportunidades, de clasismo y hasta de arte, qué bien está introducida la música y la pintura. La película cuenta con cuatro grandísimos personajes, y resulta difícil señalar a alguien como "el mejor", aunque supone una gratísima sorpresa la desconocida Paula Beer, junto al más visto Pierre Niney, y los veteranos Ernst Stötzner y Marie Gruber. La fotografía en blanco y negro de Pascal Marti, con puntuales y nada caprichosas incursiones en el color para determinadas evocaciones, es preciosa. También resulta muy adecuada la banda sonora compuesta por Philippe Rombi.

8/10
Reparar a los vivos

2016 | Réparer les vivants

Una película bella, muy representativa de la actual identidad europea, donde están bien presentes el amor y los buenos sentimientos, pero con el dominio de cierta sensación de vacío, el temor a la muerte, la ausencia de Dios, el vértigo antes las pruebas que depara la existencia, la incomunicación a la hora de compartir lo que uno siente. El trasplante de órganos salva vidas, da esperanza. Y a Katell Quillévéré, directora y guionista que adapta una novela de Maylis de Kerangal, le sirve para describir dos micromundos, la familia que ha perdido a un hijo en la flor de juventud, en un inesperado accidente, y la de la familia de una mujer que necesita un corazón que reemplace el suyo, debilitado, haciendo de puente un tercer pequeño universo, el del hospital que efectuará el trasplante a través de la unidad de donación de órganos, con el médico que debe plantear a una familia rota esta opción. Quillévéré sabe contar su historia con sensibilidad y pasión. Usa bien las imágenes y la música, mueve la cámara con elegancia, evita las palabras si es posible, por ejemplo al describir el primer amor de Simon, su pasión por el surf, y el momento extraordinario en que se produce el fatal accidente. Y es sobria al abordar el dolor de los padres, o el modo en que los médicos deben plantear, con delicadeza y respeto, la posibilidad de donar los órganos de quien presenta los síntomas incontrovertibles de muerte cerebral. Con una visión muy de los tiempos que corren, hay un planteamiento del amor en pareja donde se concede importancia primordial a la parte física –Simon pasa la noche en casa de su novia, una enfermera fantasea eróticamente con un médico– y se plantea la bisexualidad de la mujer que está a la espera de un corazón que le convenga. También se tiene en gran consideración la dignidad de la persona, en la despedida a Simon, y en el trato digno de su cuerpo, luego cadáver. El reparto es muy coral, con actores convincentes y contenidos, donde quizá sobresale la dolorida madre de Simon, Emmanuelle Seigner.

6/10
Romance en Tokio

2014 | Tokyo Fiancée

Amélie ha llegado a Tokio para cumplir su gran sueño: regresar a la ciudad donde nació. Allí trabajaban sus padres cuando ella vino al mundo, pero a los cinco años la familia volvió a Bélgica. Ahora, a sus 20 años, Amélie se dispone por fin a ser lo que siempre quiso, una chica japonesa. Mientras lucha por convertirse en escritora, se ofrecerá como profesora para impartir clases particulares de francés y al poco tiempo conocerá a su primer alumno, Rinri, del cual se irá enamorando. Adaptación de una novela de la escritora belga Amélie Nothomb, de tintes autobiográficos, a cargo de su compatriota Stefan Liberski. Estamos ante una de esas películas que deben toda su fuerza al personaje principal, en este caso  el alter ego de la autora, cuya inocencia ante lo que le rodea y cierto aire de frágil ingenuidad remiten a otro personaje del mismo nombre en la película de feliz memoria entregada en 2001 por Jean-Pierre Jeunet. Es cierto que la Amélie de Liberski-Nothomb no está a la altura de la encarnada por Audrey Tautou, pero desde luego que la actriz Pauline Étienne (Eden) tiene un idilio notable con la cámara y ofrece una frescura alucinante a su personaje, a la vez que una adorable ligereza que en el fondo es la expresión de la superficialidad de su vida. Porque lo que no funciona del todo en Romance en Tokio es la historia que cuenta, muy banal. Hay poco material narrativo –demasiada visita guida por Tokio– y al cabo de los minutos ni la bella carita de la actriz, ni los continuos aunque leves toques de humor, logran evadirnos del todo de un peligroso aburrimiento. Es cierto que habla del choque de dos civilizaciones y culturas muy diversas, de difícil asimilación por ambas partes, pero en general toda la trama es bastante trivial y epidérmica (la ausencia de diálogos serios es llamativa), y respecto a la relación amorosa en pantalla rechina demasiado la escasa química entre los enamorados. Puede que esto funcione en un texto literario, medio adecuado para la introspección femenina, pero en cine se queda lamentablemente corto. Liberski logra eso sí ofrecer una atractiva ambientación de Tokio, un lugar lleno de colorido, luminoso, en las antípodas de la ciudad agobiante que estamos acostumbrados a ver, y sabe entregar planos de gran belleza. Ayuda mucho a esa visión alegre, idílica, el melódico piano del hijo del director, Casimir Liberski (de nuevo con claras influencias del Yann Tiersen de Amelie), y, una vez más, el rostro expresivo y angelical de Pauline Étienne.

4/10
Le père de mes enfants

2009 | Le père de mes enfants

Grégoire es un arriesgado productor de cine, que respalda películas de dudosa comercialidad. Casado y con tres hijas, siempre está ocupado, lo que irrita a su esposa que a veces se lo reprocha; ello no impide que las chicas le adoren. Con los últimos proyectos que tiene en marcha, las dificultades económicas se acumulan en la mesa y en la cabeza de Grégoire. Se diría que no hay salida, y en efecto, la existencia de toda la familia va a cambiar para siempre. Sólida película de Mia Hansen-Løve, una mirada de amor al cine y la vida familiar, donde no faltan las inevitables crisis. Se inspira libremente en la vida del productor francés Humbert Balsan, con quien trabajó la directora. Es algo más que la clásica historia de “cine dentro del cine” y ganó el Premio Especial del Jurado, en la sección Un Certain Regard, del Festival de Cannes de 2009. El film cuenta con dos partes bien diferenciadas, hay un punto de inflexión inesperado que invita a reflexionar sobre las cosas que importan en la vida, y las decisiones que se toman sin tener en cuenta como afectarán a los demás. Acierta la guionista y directora en imprimir al metraje carta de normalidad, no hay aspavientos ni exageraciones innecesarias ante la crisis que conmueve a un hogar, sino que se pinta la tristeza y la necesidad de seguir adelante con la propia vida, aunque cueste. Y la música es un elemento importante en la atmósfera evocadora del film.

6/10

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