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Biografía

Cam Gigandet

Cam Gigandet

34 años

Cam Gigandet

Nació el 16 de Agosto de 1986 en Tacoma, Washington, EE.UU.
Filmografía
Dangerous Lies

2020 | Dangerous Lies

Entretenido thriller al más puro estilo de la serie B, escrito por David Golden y dirigido por Michael Scott, ambos con una dilatada experiencia en telefilmes a sus espaldas. Tiene algo de fabulilla moral sobre la avaricia, al seguir a Katie y Adam, un matrimonio con dificultades para salir adelante, ella es camarera, el trata de sacar adelante un máster. Después de un suceso violento en el restaurante donde ella trabaja, acaba aceptando el trabajo de cuidadora de un anciano encantador sin familia, que vive solo en un hermoso caserón. Su repentina muerte, y el hallazgo de dinero en un arcón, propician caer en la tentación de quedarse con esa fortuna, sin decir nada a la policía. Pero sólo han detectado la punta de un iceberg donde hay muchos secretos y mentiras del pasado que desconocen. Aunque el film abunda en clichés acerca de tipos amenazadores, la desconfianza que asoma entre Katie y Adam, el inesperado testamento, la policía suspicaz, el agente inmobiliario pesado y el empleador indignado, se disfruta porque está bien narrado y da lo que cabe esperar. Sirve para descubrir actores como la desconocida Camila Mendes, o reconocer que la veteranía es un grado, el caso de Elliott Gould.

5/10
Sin remordimientos

2020 | Without Remorse

Los siete magníficos

2016 | The Magnificent Seven

Revisitación de la historia de siete expertos con las armas, que deben defender a una pequeña y pacífica comunidad de campesinos, amenazados por unos matones que quieren hacerse con sus tierras. Originalmente fue contada por Akira Kurosawa en Los siete samuráis, y luego trasladada al lejano oeste por John Sturges en Los siete magníficos, el mismo escenario donde transcurre esta nueva versión dirigida por Antoine Fuqua. Más allá del viejo y absurdo debate de si resulta “innecesaria” esta película –cualquier historia puede ser contada de nuevo, y hasta está bien hacerlo si contiene material valioso, también pensando en las nuevas generaciones: luego los espectadores decidirán si desean verla o no–, podemos decir que se trata de una película correcta, rodada con una espectacularidad a ratos algo exagerada, que entretiene pero que no resulta memorable. Lo más destacable y que sabe poner en valor, como los anteriores filmes, es la idea de fondo de la dignidad, hay que saber mantener la cabeza alta y dar la cara ante la injusticia, aunque resulte  incómodo y surja la tentación de escurrir el bulto. Y entre los elementos novedosos, pero que no enriquecen en gran cosa la narración, está la idea de dar al grupo unos rasgos multiculturales –un afroamericano, un indio, un oriental...–, más el hecho de que se realza el papel de la mujer, al fijarse en la viuda que contrata a los pistoleros. Teniendo la película como coguionista a Nic Pizzolatto, que ha logrado llamar la atención con la serie True Detective, cabía esperar una mirada más filosófica y deprimente a la naturaleza humana, pero prevalece cierto optimismo, y también la fe sencilla que lleva a reunirse y rezar en la iglesia, y a la confianza de que pase lo que pase, y a pesar de sus personales demonios, los lugareños del pueblo y sus defensores se mueven por una causa justa. Los actores están bien, sobre todo Denzel Washington, que imprime la necesaria decencia a su personaje.

6/10
Promesas rotas

2016 | Broken Vows

Tara se siente atraída por Patrick, a quien acaba de conocer. Se va con él a su apartamento, pero enseguida ella se da cuenta de que se ha precipitado, por lo que decide huir, con tan mala suerte de que se le olvida el móvil en el apartamento. Gracias a eso, Patrick logra muchos datos sobre su vida y se entera de que está a punto de casarse, por lo que se propone impedirlo a toda costa. Cada vez se esfuerzan menos en el argumento de este tipo de telefilms, pues se repiten demasiado. Éste no aporta nada a quien haya visto otros subproductos parecidos, aunque al menos se aprecia cierto esfuerzo por parte de los actores, entre las que destacan varias caras conocidas, como las de Wes Bentley (American Beauty) o Jaimie Alexander (Blindspot).

4/10
4 Minute Mile

2014 | 4 Minute Mile

Venganza (In the Blood)

2014 | In the Blood

Una mujer está dispuesta a acabar con los que considera responsables de la desaparición de su esposo. Vehículo de acción para el lucimiento de la luchadora Gina Carano (Indomable). Sin embargo, a pesar de su simpleza y cierto aire de telefilm se trata de un producto bien hecho, con una trama entretenida y un reparto apañado que resulta convincente.

4/10
Mientras no estás

2014 | Sitter Cam

Tras perder a su niñera de siempre una pareja decide contratar a otra niñera para que cuide de su hija; sin embargo, al vigilarla con cámaras de seguridad se darán cuenta de que no es trigo limpio. Drama familiar, con ingredientes de thriller y planteamiento mil veces visto. Aún así los actores se esfuerzan para aportar entidad a la historia.

4/10
Código Gerónimo: La caza de Bin Laden

2012 | Seal Team Six: The Raid on Osama Bin Laden

"Código Gerónimo" es el nombre en clave de una de las operaciones militares más importantes de la Historia: la caza de Osama Bin Laden. Un grupo de fuerzas especiales "U.S. NAVY SEALS" arriesgaron su vida en Pakistán para capturar al hombre más perseguido del mundo. Esta es la historia real de dicha misión.

4/10
El sicario de Dios

2011 | Priest

Adaptación de una novela gráfica de Hyung Min-Woo. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha estado enfrentada a los vampiros. Los humanos que han escapado de sus colmillos viven en gigantescas macrociudades dirigidas por la Iglesia, que entrenó a unos particulares sacerdotes para combatir a las hordas de vampiros. Finalmente, los vampiros fueron derrotados y encerrados, y los sacerdotes han quedado relegados a trabajos menores. Pero uno de estos sacerdotes se entera de que han reaparecido unos extraños vampiros que han secuestrado a su joven sobrina en una zona desértica remota –la Tierra está devastada y se ha convertido en un gran desierto–. Aunque su superior, Monseñor Orelas, se lo prohíbe, tratará de encontrar a la chica con ayuda del novio de ésta y una antigua compañera sacerdotisa. Paul Bettany, un gran actor, tiene cierta tendencia a escoger proyectos con cierta carga anticlerical. Quien diera vida al famoso monje albino Silas, de El código Da Vinci, protagonizó también Legión, un cómic que no convenía tomarse demasiado en serio, pero en el que interpretaba a un particular arcángel Miguel que se arrancaba las alas y desafiaba a Dios. Ahora, Bettany vuelve a ponerse a las órdenes del realizador de esta cinta, Scott Stewart, en una cinta en la misma línea, totalmente irreal y 'palomitera', pero de la que en cierto modo se entresaca cierta crítica hacia la jerarquía eclesiástica. En El sicario de Dios, el obispado controla y manipula a la población, dirigiendo una especie de sociedad autoritaria, pero sin embargo los sacerdotes cazavampiros –que vendrían a simbolizar a los curas de a pie– son arriesgados guerreros que se sacrifican para salvar a la humanidad. Si dejamos de lado este delirante trasfondo crítico, lo cierto es que el film sólo pretende ofrecer una sucesión de secuencias de acción y sobredosis de efectos especiales. Nada es original, pues se diría que todo es un batiburrillo de numerosas fuentes, como las películas de Sergio Leone, Drácula, Blade Runner, Mad Max, Juez Dredd, Centauros del desierto y muchas otras cosas. Y sin embargo, el film funciona porque proporciona las dosis de espectacularidad que se esperan, y por su dinámico montaje. Además, los diálogos tipo tebeo y sus personajes arquetípicos y exagerados tienen cierto encanto.

5/10
Bajo amenaza

2011 | Trespass

Joel Schumacher es un solvente artesano, que tras una extensa carrera, a principios de siglo aún suscitaba el interés de los amantes del cine con Tigerland, Veronica Guerin o El fantasma de la ópera (2004). Sin embargo, ha fracasado posteriormente con títulos como El número 23 y Twelve, de poco interés. En plena decadencia ha rodado un thriller con dos estrellas a la baja, Nicole Kidman y Nicolas Cage. Los dos 'Nico' interpretan a Kyle y Sarah Miller, un matrimonio de clase acomodada, con una hija, en cuya lujosa residencia irrumpen unos asaltantes dispuestos a hacer uso de la violencia con tal de llevarse todo lo que pillen. Desde el principio queda claro que esta historia con resonancias a la clásica Horas desesperadas, va a ser excesivamente convencional. Y en efecto todo se queda en una sucesión de giros predecibles en torno a los secretos que se guardan los Miller entre ellos. Schumacher administra las necesarias dosis de tensión y poco más. Los protagonistas cumplen, pero no se esfuerzan demasiado. Quizás se lo ha trabajado algo Cam Gigandet (Crepúsculo) en un papel de delincuente algo más complejo.

4/10
Su mejor amiga

2011 | The Roommate

Sara, joven estudiante de diseño, se va a vivir a una residencia universitaria donde tiene como compañera de cuarto a Rebecca, una alumna de primer curso que parece amistosa. Sin embargo, Rebecca resulta ser una chica excesivamente celosa que se dedica a sabotear las relaciones sociales de Sara para mantener su amistad... El danés Christian E. Christiansen, que fue nominado al Oscar por el corto Om natten, de 2007, dirige este thriller psicológico, en la línea de Mujer blanca soltera busca..., pero en versión universitaria. El film ha tenido cierta repercusión por el tirón de las protagonistas, Leighton Meester (Gossip Girl) y Minka Kelly (Friday Night Lights).

4/10
Burlesque

2010 | Burlesque

Tras su debut como director con Última sospecha 2, el actor Steve Antin –secundario en filmes como Los Goonies o Acusados– vuelve a ponerse tras las cámaras cuatro años después en Burlesque. El tipo arriesga de lo lindo, no sólo por escribir también el guión, sino por tratarse de un musical, uno de los géneros más complicados, y por ofrecer el papel protagonista a la diva del pop Christina Aguilera. El resultado, aunque no estrepitoso, es desigual. Antin se olvida prácticamente de contar una historia medianamente original, que tenga gancho. Todo suena a embotellado, al cliché del "American Way of Life" más típico que se pueda imaginar: Ali, una chica de provincias, llega a la gran ciudad de Los Angeles para hacer carrera y comienza a trabajar de camarera en el Burlesque Lounge, aunque se muere por estar cantando y bailando en el escenario. Tess, la dueña del local, dura por fuera y bondadosa por dentro, ama ese lugar como a su vida y sufre porque va a perderlo por culpa de las deudas. Y pululando por ahí, también están Jack, un camarero que se fija en la recién llegada; Vince, el angustiado ex marido de la dueña; y Sean, el amigo “genial” y mano derecha de Tess. Nadie ignora cómo va a desarrollarse la historia con semejante planteamiento y dibujo de personajes, por lo que sólo cabe fijarse en la dirección y las coreografías. Pero aquí tampoco tiene el film nada novedoso. Antin rueda bien, con sentido del espacio, del ritmo y del montaje, y hay numeritos que funcionan, como el que cierra la película. Pero aun así, son sólo trucos de feria, sin alma. Y además Antin comete el error imperdonable de replicar excesivamente la atmósfera de Chicago (2002) –incluso con recursos que son un plagio en toda regla y que seguramente hagan pestañear a Rob Marshall–, con planos de tonos oscuros, muchas luces y sombras, y un arsenal de mujeres muy ligeras de ropa haciendo movimientos obscenos, mientras se mueven al rítmico compás de una canción sensual de letra metafóricamente verdulesca. Así es el cabaret. Música, baile y libertinaje. Pero eso ya lo sabíamos. Lo mejor de la película es la música y también la presencia de Christina Aguilera, toda una sorpresa. La famosa cantante de Nueva York está convincente y mantiene el tipo con soltura, sobre todo si uno tiene en cuenta casos parecidos, como los batacazos que tuvieron las primerizas Mariah Carey (Glitter) o Britney Spears (Crossroads (Hasta el final)). Aguilera tiene mayor madurez profesional y le aporta al personaje todo lo que está en su mano, y por supuesto canta de aúpa (se luce especialmente en el temazo "Something's Got A Hold On Me", que da inicio a la película). Por el contrario, Cher da verdadera lástima, pues su cara es una mascarilla incapaz de moverse y de matizar un solo sentimiento. E incomprensiblemente el estupendo Stanley Tucci empieza correr el peligro de hacer siempre el mismo papel.

4/10
Rumores y mentiras

2010 | Easy A

Hay que ver lo dan de sí los institutos en Estados Unidos. Es el gran reclamo para los adolescentes y el caldo de cultivo para guionistas poco exigentes. Sea como fuere es una pena que salvo felices sorpresas –como Brick, Elephant, Precious, Juno o rarezas tipo Ghost World– el tono general de este tipo de filmes es el de la comedia guarra o la soberana tontuna frívola. En este caso, el director de Guerra de Cheerleaders vuelve a entregar otra comedia ligera, ligera, en torno a las relaciones sexuales precoces entre estudiantes. El recurso literario a "La letra escarlata" de Nathaniel Hawthorne sencillamente no cuela. La película se inicia con Olive, una joven estudiante, que se dirige al espectador para contar cómo empezó todo... En realidad Olive está grabando un vídeo en internet para explicar a la gente de su instituto la verdad sobre su vida sexual. Suena un poco raro, pero no lo es tanto. Porque pronto nos enteramos del malentendido: para evitar que su entrometida amiga Rhiannon la atosigue continuamente Olive le miente diciendo que ha perdido la virginidad con un chico. Esa revelación la hace en el baño de chicas, y, claro, tiene la mala suerte de que allí se encuentra Marianne, líder de un grupo religioso de estudiantes que parecen salidos de un manicomio. Los rumores sobre su promiscuidad llegarán al último estudiante, hasta que su fama de golfa sea clamorosa. Formalmente el guión quiere esforzarse en contar las cosas de modo original, idea a la que se suma el director Will Gluck, que se lo pasa en grande con la cámara, con aceleraciones, ralentizaciones, música atropellada, etc. Pero todo ese envoltorio se da de bruces con la cuestión principal: el planteamiento. Todo es absolutamente irrelevante en esta comedia verdusca, que abusa de la procacidad y de los personajes trillados: el zorrón verbenero, el chico gay, el profesor chuli, la psicóloga histérica que se acuesta con el estudiante, el chico ideal, la inteligente protagonista... Y para llegar al culmen del tópico ridículo se pinta a los cristianos como si fueran retrasados mentales. Muy agudo. Es cierto que no todo es malo. La actriz Emma Stone tiene un futuro prometedor como ya demostró en Bienvenidos a Zombieland. Posee verdadera chispa, es guapa y tiene una despectiva arrogancia llena de encanto que sabe insuflar con eficacia al personaje de Olive. De todas maneras, los mejores momentos son los que regalan sus padres en la película, interpretados por Patricia Clarkson y Stanley Tucci. ¡Qué buen rollo! Se lo pasan pipa los dos, y ofrecen gags muy logrados que arrancarán seguro las sonrisas que en otros momentos brillan por su ausencia.

4/10
El experimento

2010 | The Experiment

Travis decide inscribirse en un experimento psicológico conductual donde se escogen 20 hombres y se les hacen representar los papeles de guardias y prisioneros en una cárcel durante 14 días. El premio por participar son 1000 dólares diarios. Una de las principales reglas del experimento es "no tener violencia física"; si alguien recibe algún daño físico, corre peligro o alguien abandona el estudio, el experimento se da por terminado y nadie obtiene su dinero. Allí Travis conoce a Barris, una persona tímida e introvertida. Después de la entrevista inicial se reparten los roles en 8 guardias y 12 prisioneros, quedando Barris como guardia y Travis como prisionero. Los primeros momentos parecen de rutina y todavía no sienten su papel plenamente, pero después de ciertos incidentes las cosas empiezan a cambiar. Barris empieza a tomar su papel muy en serio y debido a que no pueden usar violencia física adopta la tortura psicológica, en especial con Travis. En pocos días todos se dan cuenta de que las cosas se han salido de control

La semilla del mal

2009 | The Unborn

El guionista y director David S. Goyer ha alcanzado cierta notoriedad gracias a los libretos de Dark City, Batman Begins o El caballero oscuro, aunque en la faceta de dirección se ha prodigado menos y con éxito más moderado. Aquí se responsabiliza de ambos aspectos de la película y el resultado es muy decepcionante. Casey, una joven que vive traumada por el suicidio de su madre cuando ella era muy pequeña, comienza a experimentar extraños sueños relacionados con un feto. Hasta aquí, nada importante. Pero la alarma salta cuando los sueños toman forma en la realidad con lo que parece la posesión de un niño que amenaza de muerte a Casey y sus amigos. Tras varias pesquisas, la joven descubre que los sucesos están relacionados con un espíritu maligno judío llamado dybbuk, con un hermano gemelo de ella que no llegó a nacer y con un pasado familiar que se remonta varias generaciones... Es innegable que la historia y el mismo título en español no esconden su intención de apropiarse del elemento demoniaco de La semilla del diablo: el Mal personificado quiere nacer el mundo. Pero ahí acaba todo. La excesiva acumulación de tópicos crea la sensación de lo visto y mil veces visto: jovencita muy sexy y angustiada, sustitos nada originales en torno a los espejos, incrédulas e ingenuas amistades, expertos en demonios, espíritus malignos al estilo El exorcista, niños fantasmagóricos, horribles experiencias o alucinaciones que parecen reales, etc. E incluso hay una rebuscada referencia a los experimentos nazis en el holocausto. Y el eclecticismo va aún más allá cuando se trata de religión, pues se incide en la idea de que todas las religiones comparten elementos exorcistas. Un guión con tantos lugares comunes resulta muy inverosímil y no impresiona; aunque quizá se salven un par de escenas de posesión diabólica. Los actores se esfuerzan, sobre todo la joven protagonista Odette Yustman (Monstruoso) y su novio Cam Gigandet (Crepúsculo), pero los personajes son demasiado del montón. Llama la atención la presencia de Gary Oldman en tan pobre despropósito.

3/10
Pandorum

2009 | Pandorum

Película de ciencia ficción paranoica, que no acaba de encontrar su punto. La idea es un futuro en que la Tierra está superpoblada, de modo que se ha enviado una nave espacial al planeta Tanis –de características semejantes a nuestro planeta– con un montón de gente hibernada en su interior, colonos en busca de un mundo mejor. Los tripulantes de la nave hacen turnos, despertando de la hibernación, para afrontar el largo viaje. Cuando despiertan Bower y Payton, del equipo 5, se topan con un montón de problemas. Parece que la nave está invadida por una especie de zombies, y además pululan muchos chiflados afectados por el pandorum –un malestar esquizofrénico que se produce a veces en algunos viajeros al despertar de la hibernación, que acompaña a la habitual amnesia temporal–, y supervivientes que se han convertido en gente bastante primitiva. Casi a la vez el alemán Christian Alvart rodó este film y el de terror Expediente 39, lo que parece indicativo de que le gusta el cine de género. Aquí acumula mucha acción confusa, ruido, oscuridad, sangre y sustos; lo que llega a cansar. Se diría que mezcla filmes como Alien, el octavo pasajero y Resident Evil, pero sin excesivo talento. El elemento de la locura no está suficientemente aprovechado, y lo mismo ocurre con el tema de la razón del viaje, justificado sólo en el desenlace, visualmente impactante y más o menos sorpresivo.

4/10
Rompiendo las reglas

2008 | Never Back Down

Fotocopia de Kárate Kid, actualizada a los tiempos del YouTube. El argumento es casi ‘calcado’, sustituyendo al asiático Pat Morita por el africano Djimon Hounsou. El joven Jake Tyler se muda con su madre y su hermano pequeño a Orlando (Florida), tras el fallecimiento de su padre en un accidente de coche. Allí se enamora de Baja Miller, una compañera de clase rubia, pero es violentamente golpeado por el novio de ésta, McCarthy, ‘cabecilla’ de un grupete de chulitos. Jake –que tiene algo de experiencia en artes marciales y varios vídeos de sus combates colgados en YouTube– acaba apuntándose a las clases de Jean Roque, maestro de MMA (Artes Marciales Mixtas, una mezcla de varias disciplinas), que le ayuda a mejorar a nivel deportivo, y también le enseña a ser menos impulsivo y a no pelearse fuera del gimnasio. Pero McCarthy sigue provocándole, y le reta a enfrentarse con él en un campeonato de lucha a punto de celebrarse. Más violenta que el modelo original, también abusa de elementos sensuales, como las omnipresentes y despampanantes chicas en bikini: es una pena que en el nuevo milenio las producciones para adolescentes hayan cambiado tanto. Por lo demás, el film se sostiene y agradará al público juvenil, que la aupó en Estados Unidos la semana del estreno al tercer puesto de la lista de recaudación, tras 10.000 y Horton, de presupuesto mucho más holgado. El director del film de terror Cry Wolf, Jeff Wadlow, filma con un estilo modernillo y videoclipero, pero sin resultar cargante, y aunque ya se sabe como va a terminar la cosa, imprime una gran tensión en los combates, aprovechando que las coreografías están bien hechas. El protagonista, Sean Faris, más versado en series televisivas que en el cine, no es deslumbrante, pero da la talla para lo que se le pide, y le acompaña un elenco a la altura. Aunque el contenido es un poco ‘descafeinado’ en relación a las cintas juveniles de antaño, gira en torno a la superación a través del deporte. El tono es positivo a la hora de tratar asuntos como el autocontrol, las relaciones familiares y la necesidad de pasar página con respecto a los traumas del pasado, para seguir adelante. Los personajes no están descritos con la maestría de los grandes, pero varios–como el hermanito tenista que imita en todo al protagonista, el profesor distanciado de su familia, o la madre desconcertada– destilan humanidad.

4/10
Crepúsculo

2008 | Twilight

La directora Catherine Hardwicke continúa indagando en la vida y los sentimientos de la juventud, tras sus dos logradas películas Thirteen (1999) y Los amos de Dogtown (2001). Ahora lleva a la gran pantalla la novela "Crepúsculo", la primera de una saga literaria escrita por la americana Stephenie Meyer, que en poco tiempo se ha convertido en un fenómeno editorial tanto en Estados Unidos como en otros países. Podemos estar ante el nacimiento de un mundo cinematográfico no pequeño, del estilo de los iniciados con Harry Potter y la piedra filosofal o Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el armario. Pero si entonces eran magos y diferentes criaturas fantásticas las que poblaban la pantalla, ahora la cosa va de vampiros. Bella Swan es una joven de diecisiete años que se ve obligada a mudarse de la casa de su madre en la cálida y seca Arizona hasta la de su padre, en el húmedo y lluvioso estado de Washington. Los comienzos en el pueblo de Forks no son fáciles, apenas conoce a nadie y su padre, a la sazón jefe de policía de la pequeña localidad, no es que sea muy comunicativo. Pero pronto el mundo de Bella cambia. Entre los alumnos hay uno que se ha fijado en ella, y también la joven ha quedado atrapada por la misteriosa y reconcentrada personalidad del compañero. Se trata del pálido Edward Cullen, cuyo atractivo también es la parte visible de un secreto bien guardado. Edward es un vampiro y tanto él como su familia poseen diversas características y habilidades en mayor o menor medida: inmortalidad, fuerza, rapidez, visión futura, telepatía, etc. Entre Bella y Edward se abre un inmenso abismo. Sin embargo, el intenso amor nacido entre ellos ya es imparable. No pueden vivir el uno sin el otro y eso les deparará numerosos peligros. Como se ve, no estamos ante una película de vampiros al uso. La razón es que se trata principalmente de una historia de amor, y no sólo eso, sino de la narración de un enamoramiento ferviente, juvenil. No hay aquí escenas sangrientas, colmillos goteantes y doncellas asesinadas. Nada de eso. Es cierto que los elementos de terror o de acción están presentes en una subtrama que introduce a unos vampiros malvados, pero también lo es que a la postre son sólo escenas que completan el verdadero núcleo de la trama: el amor imposible surgido entre Bella y Edward. Y en este aspecto cabe hacer una lectura más antropológica, pues en cómo viven su propia relación estriba la idea esencial de la película: el autodominio por amor. La directora logra magistralmente dar forma a esa difícil cuestión al establecer un bello paralelismo entre vampirismo y sexualidad. Si ya desde siempre estos dos temas han sido amplia y morbosamente relacionados, ahora se trata de darle otra vuelta de tuerca: mantener intacto (sano-puro) al ser amado. Hay que tener en cuenta, por otra parte, que el film va dirigido a un público joven, y eso se nota. En algunos momentos, se excede demasiado en los planos románticos, las imágenes idílicas y en el juego de miradas, a veces con ralentizaciones chirriantes e incluso cursis. De ese modo el amor de los protagonistas corre el riesgo de devaluarse en simple flechazo. También se nota demasiada simpleza en la definición de los personajes secundarios (los amigos del instituto, la familia Cullen, etc.) y otros están algo desaprovechados, como el padre de Bella. Está lograda en cambio la atmósfera del film, con una hermosa y sombría fotografía de los boscosos parajes de Oregón, donde se rodó la película. También es muy elogiable la interpretación de Kristen Stewart, tan joven como grandísima actriz, que encarna con mucha intensidad a la protagonista. Le secunda con corrección el menos conocido Robert Pattinson, quien sin embargo asombra con su talento musical al interpretar al piano la pieza "Bella's Lullaby", evocador tema de amor de la película compuesto por el maestro Carter Burwell.

5/10
O.C. (4ª temporada)

2006 | The O.C. | Serie TV

Seth, Ryan y Summer han finalizado sus estudios en el instituto. La pandilla se separa y cada uno sigue su propio camino. Taylor pasa una temporada estudiando en Francia, pero decide volver a Estados Unidos para conquistar a Ryan, el chico de sus sueños. Cuarta y última tanda de episodios de la serie sobre adolescentes y sus familias de Newport Beach, en California. "Es una buena ocasión para dar por terminada la serie", explicó Josh Schwartz, creador del programa. "Gracias al duro trabajo de nuestros actores y escritores, ha sido la mejor temporada, y es mejor acabar con el nivel en lo más alto". Buen intento para venderla.

5/10
O.C. (3ª temporada)

2005 | The O.C. | Serie TV

Trey, el hermano de Ryan Atwood, despierta del coma y escapa del hospital. Mientras, Marissa es expulsada del Harbor School y debe trasladarse a un centro público. Además de ser el último año de instituto para los jóvenes protagonistas, esta temporada de la serie está marcada por el romance entre la manipuladora Julie (madre de Marissa) y el doctor Roberts (Madre de Summer). Entretanto, habrá rupturas y nuevos problemas para Ryan y Marissa, entre los que se incluyen drogas, muertes, romances y desencuentros. Por su parte, Seth y Summer, tendrán que aprender a no mentirse una y otra vez.

5/10
O.C.

2003 | The O.C. | Serie TV

O.C. son las siglas de Orange County, lujoso distrito de Newport Beach, en California. Allí se traslada Ryan Atwood, un adolescente conflictivo de los barrios bajos, acogido por su abogado, Sandy Cohen, que quiere dar al joven la oportunidad de redimirse. Frente a otras series similares, más superficiales, como Sensación de vivir, The O.C. está rodada con más realismo y cuidado en la caracterización y el desarrollo de los personajes.

6/10

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