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Biografía

Chino Darín

Chino Darín

31 años

Chino Darín

Nació el 14 de Enero de 1989 en San Nicolás de los Arroyos, Argentina
Filmografía
La odisea de los giles

2019 | La odisea de los giles

Una amable película que viene a decir que algunos ladrones sí son gente honrada. Adapta “La fábrica de la Usina”, una novela de Eduardo Sacheri que se hizo acreedora del Premio Alfaguara en 2016. Y en el seguimiento de un esquema de película de robos perpetrado por “no-profesionales”, sigue las pautas de filmes como Atraco a las tres y Granujas de medio pelo, y en su deuda a los clásicos cinematográficos del subgénero, se permite una justa cita a Cómo robar un millón y..., del gran William Wyler. En una población rural cercana a Buenos Aires, un grupo de giles –termino para designar a la buena gente, trabajadora, tal vez algo ingenua...–, liderado por Fermín Perlassi, vieja leyenda del fútbol local, suman fuerzas y dinero para formar una cooperativa agrícola aprovechando los silos e instalaciones de una explotación abandonada. Unos pocos dólares aquí y otros pocos allá devienen en cantidad suficientemente importante para ser depositada en la caja de seguridad de un banco. Cuando el director de la entidad aconseja a Perlassi ingresar el dinero en una cuenta para obtener el crédito que necesitan para realizar toda la inversión, se produce el corralito de 2001 que afectó a toda Argentina, y pierden todo lo que que tenían. No es la única desgracia que se produce, y el disgusto de todos es mayor cuando se enteran de que han sido estafados, el director del banco y uno de sus clientes más importantes, Fortunato Manzi, sabían lo que se avecinaba. Un año después, un cúmulo de circunstancias les lleva a un descubrimiento excepcional: Manzi ha excavado una cámara de seguridad en medio del campo, donde oculta todo el dinero robado. Trazarán entonces un plan para hacer justicia. Sebastián Borensztein, responsable de títulos de interés como Un cuento chino y Capitán Kóblic, dirige y coescribe el film con el autor de la novela, y volviendo a contar con Ricardo Darín como productor y en el capítulo interpretativo, aunque aquí integra un reparto bastante coral, es protagonista pero menos. La narración se hace amable de cabo a rabo gracias a la dignidad y decencia de los personajes, divertidos y con rasgos entrañables, desde los hermanos tan contentos con sus teléfonos móviles, al antiguo zapador del ejército, pasando por el hijo que necesita independizarse de la madre y volar por su cuenta, o el otro que deja sus estudios para ayudar en casa tras las crisis, o al anarquista de boquilla al que encarna Luis Brandoni. Y por otro lado, está bien trazada y explicada la peripecia de quienes, estudiando bien las cosas, roban a un ladrón y merecen lo mejor por ello.

7/10
Las leyes de la termodinámica

2018 | Las leyes de la termodinámica

Una película fallida, a pesar de su original punto de partida. Se centra en las tribulaciones sentimentales y existenciales de Manel, físico profesor asociado en la facultad, que tiene la peculiar teoría de que las relaciones interpersonales son perfectamente explicables a través de la ciencia, motivo por el cual está realizando una investigación sobre el tema. Él mismo y sus amigos sirven para tratar de explicar por qué dos personas se atraen, pero luego se comportan de otro modo, hasta repelerse, ahí está el caso de su flechazo por Elena, espectacular modelo y aspirante a actriz con la que inicia una relación, donde chocan sus caracteres: pues él es ordenado y metódico, mientras que ella es un torbellino que se deja llevar por la improvisación. Mateo Gil, guionista de varias películas de Alejandro Amenábar, y luego realizador por su cuenta, se estrena en el terreno de la disparatada comedia romántica, tras haber rodado en inglés un western, Blackthorn, y un título de ciencia ficción, Proyecto Lázaro. Al principio tiene gracia que la narración este puntuada por especialistas científicos que con la típica voz de documental, explican las teorías de Manel. Pero la reiteración de este recurso, y el continuo uso de la voz en off del protagonista, acaban agotando, el film está estirado y estirado, hasta convertir la premisa en ridícula, pues hay que retomarla en el desenlace para tratar de dar alguna, aunque sea superficial, explicación al sentido de la vida. Falta orden en la narración, y una meta clara, y no parece justificación suficiente escudarse en que precisamente se quiere hablar del caos que supone el amor, donde no cabría aplicar la racionalidad. Los personajes, egocéntricos y desorientados, carecen del deseable gancho, a pesar de actores guapitos como Berta Vázquez y Chino Darín. Y el gráfico erotismo resulta bastante burdo.

4/10
El ángel

2018 | El ángel

Años 70. Carlos, hijo único en una familia normal de clase media, parece acostumbrado a lograr todo lo que quiere. No duda en entrar en residencias lujosas para apoderarse de lo que le apetece, aparentemente sólo por hobby, pues luego puede deshacerse de lo que se ha llevado sin darle importancia. En su nuevo instituto intima con Ramón, un joven aspirante a cantante que junto a sus padres se dedica al robo de un modo más profesional. Cuando Carlos se une a ellos, quedan fascinados por el desparpajo con el que comete delitos, porque nunca deja de reírse, y porque jamás levanta sospechas debido a su apariencia angelical. Tras su ópera prima, Caja negra, el realizador y guionista argentino Luis Ortega parecía anclado en producciones de presupuesto aún inferior al del cine independiente, que apenas tenían repercusión fuera de su país. Ahora, tras su paso por dos series televisivas sobre el mundo del hampa, Historia de un clan y El marginal, reconstruye libremente la carrera criminal de Carlos Robledo Punch, que se convirtió en uno de los mayores asesinos de la historia del país antes de ser condenado a cadena perpetua cuando tenía 20 años. El cineasta cuenta con el apoyo del español Pedro Almodóvar, productor a través de El Deseo, su compañía, junto a su hermano Agustín y a Esther García, reciente Premio Nacional de Cinematografía. Bien narrada, gracias sobre todo a una ambientación opresiva y un montaje cuidado al milímetro que por momentos recuerda al del cine de Martin Scorsese. Su autor se luce al incrementar la fuerza de sus imágenes utilizando canciones de la época en la que transcurre la acción, entre ellos dos de su progenitor, el célebre –sobre todo en aquel país sudamericano– Palito Ortega, lo que ha propiciado comparaciones de la crítica con Quentin Tarantino, pese a que Ortega tiene personalidad propia. Sorprende el trabajo del enérgico Lorenzo Ferro, debutante que interpreta al protagonista, acompañado de actores de eficacia probada, que sin sobresalir convencen, como Chino Darín (Ramón), Mercedes Morán (la madre de éste) y Cecilia Roth (progenitora del protagonista). Sobrecoge porque no trata de explicar en ningún momento la amoralidad del personaje central, pues no procede de un ambiente desestructurado, ni los suyos parecen haber tenido nunca problemas de dinero, y de hecho apenas ofrece datos sobre su familia, como si no fuera relevante. Tampoco analiza el contexto político y social de la época, no apunta que ahí la clave esté en una sociedad enferma, en todo caso se señala a la banalidad de la juventud más superficial, y a la represión de una homosexualidad que nace de la atracción que parece sentir hacia su amigo, aunque no se la confiesa por miedo. En todo caso, se retrata a Carlos como si estuviera fuera de la realidad, todo el mal que comete sería un juego para él. Quizás el film peca de cierta falta de dirección, a ratos parece una sucesión de hechos delictivos que no va a ningún sitio. Pero desde luego no está exento de interés.

6/10
La noche de 12 años

2018 | La noche de 12 años

Recreación dramática de las durísimas condiciones de reclusión entre 1972 y 1985 en Uruguay de José Mújica, Mauricio Rosencof y Eleuterio Fernández Huidobro, vinculados a los Tupamaros, guerrilla de inspiración marxista y partidarios de la lucha armada contra un gobierno que consideraban autoritario y represivo. Corre a cargo de Álvaro Brechner, que cambia de registro tras Mal día para pescar y Kaplan, aunque esta segunda ya tomaba un anclaje histórico de personaje con posible pasado oscuro nazi. Se trata de una película ambiciosa, pero de arduo visionado, que se apreciará sobre todo en Uruguay al abordar un pasado reciente, y donde se conocerá mejor la trayectoria de estos personajes reales, incluido aquel que llegó a presidente de la nación. El título que habla de una noche de 12 años ya sugiere sensaciones de tiempo interminable de oscuridad, donde nunca acaba de llegar la luz. Y en efecto, Brechner describe con pelos y señales las condiciones de aislamiento de los protagonistas, que no pueden comunicarse con nadie, tampoco entre ellos o con sus guardianes. Y abundan los pasajes de malos tratos, la tortura física o psicológica, el deterioro progresivo de su salud, los modos en que se las ingenian para tratar de mantener la cordura. Se trata, también para el espectador, de un recorrido difícil de realizar, pesado, reiterativo, agobiante. Aunque haya espacio para los flash-backs –de los que se procura no abusar–, de pasajes oníricos, o de las visitas de los seres queridos, a veces infructuosas, otras en que se produce el anhelado encuentro, aunque éste no se encuentre exento de frustraciones. Lo cierto es que el director y guionista apenas hace concesiones al espectador para que respire, por ejemplo en el pasaje en que Rosencof escribe cartas para su guardián enamorado de una mujer, su modo de proceder puede hacernos evocar a Tim Robbins resolviendo la declaración de la renta a los que le custodian en Cadena perpetua, o el estrechamiento de lazos entre Nelson Mandela y unos de sus carceleros en Adiós Bafana; pero la apuesta de Brechner ahí es de detalle, se hace más hincapié en la inhumanidad de la situación, que en los destellos de humanidad que puedan surgir, que serían muy escasos. La actuación del trío protagonista, el español Antonio de la Torre, el argentino Chino Darín, el uruguayo Alfonso Tort, es sobria y contenida, meritoria, también por el esfuerzo físico y las sesiones de maquillaje que sin duda han requerido sus caracterizaciones.

6/10
Durante la tormenta

2018 | Durante la tormenta (Mirage)

Vera se ha mudado recientemente con su marido David y su hija Gloria a una nueva urbanización. Durante una noche de tormenta eléctrica Vera entrará en contacto a través del televisor con unas imágenes que parecen estar sucediendo en ese momento pero que en realidad tuvieron lugar casi treinta años atrás. En ellas se comunica con un niño llamado Nico, que Vera sabe que murió esa misma noche de 1989. La mujer le avisará del peligro. Pero alterar el pasado tiene un precio muy alto. El director barcelonés Oriol Paulo continúa engrosando con éxito su filmografía con este rocambolesco thriller, que mantiene la calidad de sus anteriores trabajos, los bien recibidos El cuerpo y sobre todo Contratiempo. Incide para ello en conservar igual tono de misterio angustiante en donde el personaje principal se ve abocado vivir situaciones desesperadas. Ese aire de pesadilla, en donde los elementos exteriores parecen haberse confabulado para confundir y asustar al protagonista, alcanza aquí cotas altísimas. Cierto que en Durante la tormenta se riza el rizo para conseguir ese estado de desesperación puesto que se parte de una premisa fantástica que exige suspender la credibilidad –la conexión entre dos puntos temporales separados por 30 años– y en donde con cierta habilidad se abre la puerta al posible desequilibrio mental de la protagonista, que de la noche a la mañana ve cómo toda su vida parece haberse esfumado. Pero una vez asumido el planteamiento hay que reconocer que la trama respeta al espectador y no le da gato por liebre. Oriol Paulo es un tipo serio y detrás de este film se constata un excelente trabajo de guión, la variada inclusión de giros bien resueltos –en referencia a los personajes del marido, del amigo, del vecino, del policía– siempre sorprende, no están añadidos a la ligera y cada uno hace que el interés en los diferentes ámbitos –el crimen, la paradoja temporal– no haga más que aumentar. Se agradece además que Oriol no juegue al despiste y que no se distraiga con enredos en los que podría haber caído. Quizá puede achacarse al conjunto que el puzzle vaya sumando piezas y más piezas, quizá demasiadas para encajarlas sobre la marcha, hasta el punto de que exige una alta concentración en el espectador, el cual puede quedar agotado ante la espera de un desenlace que parece no llegar nunca. Por lo demás, la historia se envuelve a la perfección en una atmósfera de misterio, donde resulta también muy adecuada la fotografía nublada y densa de Xavi Giménez y la ambiental banda sonora de Fernando Velázquez, colaboradores habituales del director. El reparto cumple, pero destaca sin duda Adriana Ugarte, una actriz que ha ido creciendo con los años y logra hacer creíble su peripecia.

6/10
La embajada

2016 | La embajada | Serie TV

El tándem formado por Ramón Campos y Gema R. Neira en Bambú ha acreditado de sobras su habilidad para crear series televisivas en España, ellos están detrás de éxitos innegables como Gran Reserva, Gran Hotel y Velvet. Acudiendo a una fórmula que han ido mejorando, de múltiples personajes que ocultan secretos aptos para la intriga, han entregado productos muy entretenidos y apañados, aunque en algunos casos, el paso de las temporadas no perdonaba la bajada de nivel. En cualquier caso, con La embajada incorporan el tema de la corrupción en el mundo político y empresarial, y al menos en los primeros capítulos, logran atrapar la atención del espectador. La acción arranca con la detención del embajador español en Tailandia, Luis Salinas, acusado de corrupción. Enseguida es llevado a España a declarar ante la Audiencia Nacional, y también su esposa Claudia, periodista. Entonnces se nos pone en antecedentes de lo ocurrido desde que Luis fuera nombrado embajador un año atrás: la misteriosa muerte de su predecesor en el cargo, los trapicheos para lograr contratos para empresas españolas en los que anda metido un dudoso personaje, el empresario Paco Cadenas, y en general las corruptelas mayores o menores en que andan enredados los diversos trabajadores de la embajada, y con las que Luis, un tipo honrado, no está dispuesto a pasar ni una. Unas fotos que le llegan a Claudia, que demostrarían la infidelidad de su esposo, le llevan a cometer una tontería en una noche loca, acostarse un joven, que resultará ser el novio de su hija. Con directores tan apañados como Carlos Sedes, y fichaje de lujo, Eduardo Chapero-Jackson, es de esperar que mantenga un cierto nivel. Las posibilidades de complicar la madeja son inmensas –la detención de la hija Ester por posesión de drogas, una trampa que le han tendido, es un botón de muestra–, y el reparto es muy atractivo, funcionando como "locomotora" Belén Rueda, pero con presencias tan valiosas como la Raúl Arévalo y Carlos Bardem, éste bordando su papel de sinvergüenza carente de escrúpulos.

6/10
La reina de España

2016 | La reina de España

Dieciocho años después, cabía esperar que La niña de tus ojos hubiera alcanzado la mayoría de edad, que una cinta ocurrente aunque discreta, hubiera crecido en risas y sana memoria histórica con La reina de España. Pero no, esta secuela nuevamente dirigida por Fernando Trueba, con gran parte del reparto del film original, cine dentro del cine donde los rodajes en la Alemania nazi dan paso a las superproducciones americanas en la España de Franco, resulta decididamente fallida, un querer y no poder. En parte puede haberle pesado a Trueba firmar el guión en solitario, no contar con el apoyo de su entonces coguionista Rafael Azcona. Macarena Granada se ha convertido en una gran actriz de Hollywood, con Oscar incluido y la adjudicación de numerosos romances además de un matrimonio de un año de duración que remeda el de Sara Montiel con Anthony Mann. Y la España de Franco, en los años 50, quiere estrechar lazos con Estados Unidos, lo que propicia facilidades financieras para filmar una gran superproducción en inglés, pero patriótica, pues se trata nada menos que de contar la historia de Isabel la Católica, un papel ideal para Macarena, que estará a las órdenes de un legendario director. Al mismo tiempo regresa del extranjero Blas Fontiveros, director de cine y antiguo amor de Macarena, al que todo el mundo daba por muerto. Hasta el punto de que su esposa, supuesta viuda, se ha casado con un pez gordo del régimen. Éste quiere que todo siga igual, así que con nocturnidad y alevosía, la policía franquista lo detiene y le lleva a realizar trabajos forzados en el Valle de los Caídos, donde la idea es que tenga "un accidente". Por supuesto, sus viejos compañeros de fatigas fílmicas intentarán el rescate. La idea podía tener gracia, con amable mirada nostálgica a un tiempo irrepetible, pero no la tiene. El director y guionista no da con el timing alocado que exigiría una comedia de estas características, además de que los mimbres de la trama son muy, muy endebles, con bromas hetero y homosexuales sonrojantes, más el cansinismo del director borrachín y senil, o el maquinista macizo del que se enamora la diva. La idea de planear la fuga de Fontiveros tampoco resulta convincente. Y malgastar los veinte primeros minutos de la cinta en la sorpresa que se llevan unos y otros de que su amigo Fontiveros está vivo resulta un error colosal. Algunas ideas –Macarena sorprendida por lo nefasta que era la reina Isabel, o su penita porque su padre murió en las cárceles del Caudillo– están metidas de clavo, no fluyen con naturalidad, les pesa su pequeña carga ideológica, en la que por fortuna no se insiste demasiado. Hasta algunos cabos quedan demasiado sueltos. De modo que sólo una mirada indulgente ayuda a ver la película, seguir a un plantel de buenos actores, aunque demasiado numeroso, lo que lleva a la dispersión. Resulta curioso decirlo, pero el mejor momento del film, casi mágico, asoma al final, cuando ya es demasiado tarde, con un Francisco Franco interpretado de maravilla por Carlos Areces.

4/10
Pasaje de vida

2015 | Pasaje de vida

A Mario le dan aviso de que Miguel, su padre, que se exilió a España desde Argentina hace años y del que ha estado bastante distanciado, tiene claros indicios de demencia senil. El reencuentro con él y el hallazgo de un manuscrito que parece describir las andanzas políticas juveniles del progenitor como montonero, podrían servir para que Mario aprenda a conocerle un poco mejor, y tal vez a salvar la distancia que los separa. Película que incluye algunos elementos autobiográficos del director y coguionista, Diego Corsini. Entrega un sentido pero irregular cuadro del modo en que los ideales y la persecución pueden afectar de modo decisivo a la vida de unos jóvenes, y también a la de sus descendientes, la sombra de las consecuencias es alargada. Con la opción estética de unos colores fríos para el pasado, y algo más cálidos pero también gélidos para la actualidad, la mirada a la historia familiar de Corsini es agridulce, se mezcla el romanticismo de la búsqueda de una sociedad justa con el pragmatismo y el reconocimiento de que si bien unos representaban un régimen de opresión que condujo a la dictadura, los que daban las órdenes en la militancia política revolucionaria consideraban al individuo poco menos que sacrificable. Hay algo de desequilibrio entre las escenas del presente y del pasado, a la relación entre Miguel adulto (Miguel Ángel Solá) y Mario (Javier Godino) le falta un hervor, aunque la última escena que comparten bajo el cielo estrellado tiene fuerza. Interesan más los pasajes de la época revolucionaria, donde es Chino Darín el que da el ímpetu juvenil requerido a Miguel. Las subtramas románticas en ambos períodos son más anodinas, el recurso al libro como nexo de unión entre la actualidad y lo que pasó antaño se acerca al cliché, y algunos comportamientos de personas no acaban de resultar creíbles, aunque puedan estar basados en la realidad.

4/10
Angelita la doctora

2014 | Angelita la doctora

Muy femenina película sobre una enfermera cincuentona, entregada a su trabajo, y preocupada por sacar a su hijo adelante. Dirige y firma el guión Helena Tritek.

5/10

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