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Biografía

Cara Delevingne

Cara Delevingne

28 años

Cara Delevingne

Nació el 12 de Agosto de 1992 en Londres, Reino Unido
Filmografía
Carnival Row

2019 | Carnival Row | Serie TV

Peculiar serie de corte fantástico con brutales asesinatos y mucho sexo, que parece querer convertirse en la heredera de Juego de tronos. Curiosamente no se basa en ningún libro, sino en el guion para una película nunca llevado a la pantalla, que se titulaba “A Killing on Carnival Row”. La trama transcurre en un mundo imaginario, en el que los hombres han trastocado el lugar donde vivían míticas criaturas como hadas, minotauros, gnomos y centauros, abocándolos a una cruenta guerra. Los que pueden buscan refugio en la ciudad de Burge, una suerte de Londres de corte victoriano. Pero la vida no les trata bien, y no es infrecuente que las hadas deban aceptar oficios modestos, e incluso cayendo en la prostitución. Vignette Stonemoss, una hada, ha tomado este camino del exilio, aún dolida por la muerte de su amado Rycroft Philostrate. Pero descubre con estupor que éste vive en Burge, y ejerce de policía detective que trata de averiguar qué terrible mal está detrás de la muerte de varias hadas, salvajemente asesinadas. Se trata de una lujosa serie, apuesta fuerte de Amazon Prime Video, que seguramente quiere demostrar su capacidad de recrear mundos fantásticos cara a su esperada serie sobre “El Señor de los Anillos”. Sea como fuere, y reconocidos los efectivos efectos visuales y el lujoso diseño de producción, hay que decir que la trama resulta bastante anodina, y no logran emocionar las cuitas amorosos de la pareja protagonista, interpretada por Orlando Bloom y Cara Delevingne. Hay momentos gore bastante gratuitos, un afán morboso de epatar, mientras que la actitud racista de la mujer que contrata a Vignette como criada resulta bastante ridícula. Los crímenes, por supuesto, son un remedo de los de Jack el Destripador, eso que ahora se suele llamar "homenaje".

5/10
London Fields

2018 | London Fields

Un escritor, Samson Young, llega para ocupar el apartamento de un colega en una zona suburbial de Londres. Alí conoce a diversos personajes, como la bella Nicola Six, por la que suspiran el extravagante tirador de dardos Keith Talent y el ricachón Guy Clinch. La joven tiene una premonión sobre su muerte y eso se convertirá en el motor de la novela que Young está escribiendo. No funciona nada esta adaptación de la novela homónima de Martin Amis, en donde el propio autor está acreditado como coguionista. Ni la puesta en escena rebuscada e irreal, ni los variopintos personajes, ni la confusa historia logran atraer lo más mínimo. Algo que literariamente puede tener sentido –ese jugar con la realidad o con la creación del autor–, en pantalla se vuelve totalmente tramposo, lleno de huecos e interrogantes. ¿Es todo fruto de la imaginación del autor? ¿Existe realmente el personaje encarnado por Billy Bob Thornton o el verdadero escritor es únicamente el interpretado por Jason Isaacs? No ha sabido manejar correctamente ese material el director Mathew Cullen. La introducción además de ciertos elementos fantasiosos y la ambientación cutre acaban con la paciencia del espectador, que sólo mantiene la atención gracias a la capacidad seductora de Amber Heard, caracterizada como una mujer fatal que juega a varias bandas, y al esforzado trabajo del resto de elenco, pese a que sus roles dejan mucho que desear (especialmente el de un Jim Sturgess muy pasado de rosca). Llama la atención también que compartan varios planos en pantalla Johnny Depp y Amber Heard, tiempo después de su sonada y violenta separación matrimonial. La explicación es sencilla: el rodaje se produjo en 2013, aunque la producción de la película se cerró en 2018, lo que habla de una película maldita que ha tenido mil y un problemas en su desarrollo.

2/10
Life in a Year

2018 | Life in a Year

Her Smell

2018 | Her Smell

Valerian y la ciudad de los mil planetas

2017 | Valérian and the City of a Thousand Planets

Siglo XXVIII. La Humanidad vive en paz con el resto de razas de otros planetas. Valerian, agente del servicio espacio-temporal encargado de velar por el orden en el universo, trata de que su compañera, Laureline, acepte su proposición de matrimonio. Su superior, el comandante Arün Filitt, les envía a recuperar un sofisticado conversor en Alpha, una gigantesca estación espacial donde a lo largo de los años han convivido todas las especies conocidas. Pero se han instalado en su interior unos seres de un planeta extinto que provocan extraños incidentes. Luc Besson, director de El quinto elemento y Lucy, reincide en la ciencia ficción con una adaptación de “Valérian, agent spatio-temporel”, una de las cumbres del cómic franco-belga. La serie apareció en 1967 cuando apenas existían otras del género, que en cine estaba relegado a la serie B. Creada por el guionista Pierre Christin y el dibujante Jean-Claude Mézières para la revista “Pilote”, entre otras cosas está considerada una de las fuentes de inspiración para La guerra de las galaxias. Al cineasta galo parecen importarle sobre todo los efectos visuales, con  una lujosa recreación de mundos galácticos que justifica que se haya rodado en 3D. En este sentido, parece que la producción mira hacia Avatar, aunque quiere ser tan novedosa a nivel estético que a veces resulta estrafalaria, en la línea de las olvidables Flash Gordon y Barbarella. Por contra, Besson no ha mimado tanto su guión, escrito en solitario, que apenas esboza conflictos de entidad, que puedan interesar al público, y por momentos resulta confuso. Para terminar de arruinar la función, sus torpes intentos de comedia no acaban de funcionar. Los protagonistas decepcionarán a los seguidores de las viñetas, pues Dane Dehaan, adolescente castaño, recuerda tanto a Valerian como la modelo modosita de pelo rubio Cara Delevingne a la pelirroja con personalidad Laureline. Pese a todo, sus diálogos tipo Han-Leia, algo tópicos, son los únicos que funcionan en toda la película, pues se desperdician progresivamente los talentos de Clive Owen, Ethan Hawke o Rutger Hauer, en apariciones breves o con personajes insulsos. Se salva, a pesar de que apenas tiene cancha, la cantante Rihanna, en un divertido número musical que eleva por momentos el interés del film.

4/10
Tulip Fever

2016 | Tulip Fever

Kids in Love

2016 | Kids in Love

Escuadrón suicida

2016 | Suicide Squad

Amanda Waller, oficial de Inteligencia de Estados Unidos, logra que el gobierno le dé luz verde para formar un equipo a base de supervillanos encarcelados, que pueda hacer frente a terribles amenazas metahumanas, a cambio de una reducción de su condena. Reclutará al asesino a sueldo Deadshot, la psiquiatra enamorada de El Joker Harley Quinn, el monstruoso  reptiliano Killer Croc, el delincuente australiano Bumerang, la experta en artes marciales Katana, el maestro en el uso de cuerdas Slipknot, el pirokinético El Diablo, y la arqueóloga June Moone, que ha sido poseída por el espíritu de una hechicera. Todos estarán coordinados por el novio de esta última, el experto militar Rick Flag. A Moone le encargan enfrentarse a una horda de monstruos que aparecen en una estación de metro de Midway City, pero ésta aprovecha para convertirse en la jefa de todos, y traer de vuelta a la Tierra a Incubus, su malévolo hermano. Sus compañeros tendrán que hacerles frente. Robert Kaniger y Ross Andru crearon en 1959 el cómic en que se basa Escuadrón Suicida, que desde entonces ha sido reinventado una y otra vez por la editorial DC. Su concepto, cercano al de Doce del patíbulo, aporta frescura en pleno aluvión de caras producciones de superhéroes. Le toca llevar a estos personajes a la pantalla a David Ayer, guionista de Training Day, y director de títulos como Sin tregua, y Corazones de acero, que también se ha ocupado del libreto. Le va que ni pintado el proyecto, pues hasta ahora todos sus trabajos han ido en torno a la camaradería, y la línea difusa que separa el bien del mal. La trama enlaza con El hombre de acero y Batman v. Superman, el amanecer de la Justicia, con los que construye una red de films inspirada por las adaptaciones de personajes de Marvel. El proyecto ha sufrido numerosos problemas de producción, pues Ayer tuvo que empezar el rodaje con poco tiempo para pulir el guión, y puesto que los primeros test del film con espectadores dieron resultados negativos, se realizaron diversos remontajes. Así las cosas, no resulta extraño que Escuadrón Suicida tenga algunos defectos, sobre todo que sólo estén bien definidos dos de los personajes centrales, Deadshot y Harley Quinn, encarnados por los inspirados Will Smith y Margot Robbie. Pero otros se quedan a medio hacer, algunos, como Katana y Bumerang están totalmente desdibujados, explicados con un par de frases, y uno de ellos Slipknot, podría haberse eliminado sin que nadie le echara en falta. El argumento puede resultar algo confuso por la acumulación de giros (¿quién controla a la Hechicera y por que se escapa?), y se apuntan críticas a la labor encubierta de la CIA que no acaban de estar bien desarrolladas. Por otro lado, Jared Leto se lleva a su terreno al Joker, logrando que el espectador no se acuerde del magistral trabajo de Heath Ledger en la piel del personaje, pero sus apariciones secundarias amenazan con robar el film, al igual que la mínima presencia de Ben Affleck como Batman. A pesar de todo, queda un notable espectáculo que no aburre en ningún momento, pues los espectadores no podrán apartar la mirada. Sus reflexiones sobre la redención humanizan a unos personajes con los que a priori resulta difícil empatizar, por ejemplo en la escena en la que éstos discuten en un bar el camino que tomarán, que logra dramatismo. Además, aporta algunos golpes de humor que hasta ahora brillaban por su ausencia en las adaptaciones de comics de DC, tiene el ritmo adecuado, y una banda sonora a base de éxitos de rock (“House of the Rising Sun”, de The Animals, “Gangsta”, de Kehlani) que encaja muy bien con el tono oscuro del film. Conviene quedarse a ver los títulos de crédito, pues incluyen enseguida una secuencia con Ben Affleck y Viola Davis importante para la continuidad cinematográfica del universo DC.

6/10
Pan: Viaje a Nunca Jamás

2015 | Pan

La historia de Peter Pan ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones desde que la escribiera J.M. Barrie en 1902. Concebida para los más pequeños como vehículo de huida de la tristeza –como narraba con esmero el film Descubriendo Nunca Jamás–, la aventura del niño que nunca crece, con capacidad de volar y líder de los Niños Perdidos, ha subyugado durante años a grandes y pequeños. Pan: Viaje a Nunca Jamás es la enésima versión de la historia, y probablemente la que más se aleje del relato original, pues el guión de Jason Fuchs traslada la acción a la época de la II Guerra Mundial y modifica seriamente la historia, aquí centrada en cómo Peter Pan se convirtió en héroe. Además, hay personajes nuevos y otros ven sus roles modificados: el enemigo pasa a ser el Pirata Barbanegra, Hook es un aventurero amigo de Peter Pan, mientras que la mismísima Campanilla desaparece. Sin embargo, el aliento de la obra de Barrie y sus elementos esenciales respiran en cada fotograma del film. La misma noche que encuentra la carta que le escribió su madre años atrás, Peter (Levi Miller), chicuelo travieso y espabilado de un orfanato de Londres, es secuestrado junto con otros niños, por un enorme barco volador y trasladado al increíble país de Nunca Jamás, para vivir como un esclavo a las órdenes del pirata Barbanegra (Hugh Jackman). Pero acabará escapando a ese destino y contará con la ayuda de un joven llamado Garfio (Garrett Hedlund) y de la salvaje Tigrilla (Rooney Mara) para acabar con el tirano y descubrir el secreto de su origen y su verdadera identidad. Tras las cámaras se sitúa uno de eos directores que han labrado su merecido prestigio gracias a la gran literatura, el británico Joe Wright, aunque hasta ahora siempre con historias realistas, románticas, con sello clásico, tales como Orgullo y Prejuicio, Ana Karenina o Expiación. Por primera vez pone el director su talento al servicio de un relato fantástico, cuya razón de ser es precisamente alejarse lo más posible de la vida real. Así, Wright comienza su historia en un orfanato de pesadilla (donde las monjas son las malvadas de turno), gris y mugriento, cuya ambientación retrotrae al mundo de Oliver Twist, para dar el salto después al universo colorido y luminoso de Nunca Jamás, en donde el protagonista vivirá sus aventuras y se encontrará a sí mismo tras pasar por algunas penalidades. Desde luego, el pulido manierismo del cine de Wright, exquisito en sus anteriores filmes, también se deja ver aquí en el cuidadísimo aspecto visual, asombroso en su colorido, en sus escenarios prodigiosos y en sus apabullantes efectos especiales. Un espectáculo de tal magnitud que cautiva y atrapa. Además, el ritmo es muy sostenido a lo largo del metraje y hay largas secuencias la mar de entretenidas, vertiginosas en su acción, como el inicial ataque aéreo en Londres o todo el tramo final, donde los movimientos de cámara son tan impactantes como la originalidad de las imágenes, de los fondos oníricos. Ayuda y mucho la casi constante presencia de la magnífica banda sonora de John Powell, a la que se suman unas muy meritorias interpretaciones, especialmente las del jovencito Levi Miller, que encarna a Peter Pan, y la de Rooney Mara en el papel Tigrilla.

6/10
Ciudades de papel

2015 | Paper Towns

Desde que se mudó a la casa de enfrente cuando era sólo una niña, Quentin se quedó prendado de la enigmática Margo Roth Spiegelman. Pronto se hicieron amigos, pero con los años dejaron de hablarse. Ella se convirtió en una chica carismática, de gran éxito en el instituto, rebelde y con ansias de libertad; él siguió siendo un tipo formal, buen estudiante, con sueños de estudiar Medicina... Pero la ilusión del amor renacerá en Quentin cuando, en su último año de instituto, Margo se planta una noche en su habitación y le propone largarse por ahí unas horas. Lo pasarán en grande haciendo gansadas, ríen, conectan. La sorpresa será que a la mañana siguiente Margo desaparece... Satisfactoria adaptación de una novela de John Green a cargo de Jake Schreier (Un amigo para Frank). Como ya ocurriera en su anterior obra llevada al cine –Bajo la misma estrella–, Green ofrece un retrato de la juventud con cierta sensibilidad y nostalgia, compatible con la ligereza y la frivolidad propias de la modernidad, y con una clara sublimación del primer amor serio, el típico de los últimos años de instituto, el último eslabón de la juventud antes de comenzar la vida adulta. La historia de Ciudades de papel es de una gran simpleza, pero el director narra con sabiduría, la trama se despliega con fluidez y se sigue con gusto, aunque no deja de tener acentos tópicos. Probablemente que la cosa funcione admirablemente se debe al trabajo del protagonista, Nat Wolff, quien demuestra un madurísimo talento al componer a su personaje, tipo bueno, de corazón grande, que lleva todo el peso de la película. Su admirada musa, personaje más tópico, lo encarna correctamente Cara Delevingne, mientras que los amigos de Quentin –el cerebral y prudente Radar; el alocado y salido Ben– ayudan a componer un grupo de amigos convincente, simpático, que ofrece algunos momentos divertidos sin necesidad de acudir a las gracietas burdas de tantas películas juveniles. La película, ligerita en términos generales, ofrece también una reflexión interesante acerca de la vida, de la evolución hacia la madurez. No basta con dejar pasar los años, con tomar decisiones a la ligera, deslumbrados por el oropel que nos rodea (una carrera, un amor). Para construir la propia vida es imprescindible encontrarse primero a uno mismo, pues de lo contrario se corre el riesgo de convertirse en una persona de papel, como esas ciudades imaginarias del título que sólo existen en los mapas.

6/10
El rostro de un ángel

2014 | The Face of an Angel

Film inspirado libremente en un caso de asesinato en Italia, el de la joven Amanda Knox, que estuvo acompañado de un importante revuelo mediático. Aquí se cambia el nombre, y la propia película dirigida por Michael Winterbottom apunta a la idea de recreación de los hechos y lo que éstos inspiran al artista, reflexiones sobre lo que es la verdad y el amor. Porque el film nos ofrece el punto de vista de Thomas, un director de cine que ha leído el libro que la periodista Simone ha escrito sobre el tema, y que viaja a Siena cuando está a punto de resolverse la apelación sobre la condena de Jessica, compañera de piso de la asesinada, y de su novio. Sus pesquisas sobre el caso se entrecruzan con su vida personal, un divorcio y la comunicación vía Skipe con su hijita Bea, y una relación sentimental con Simone, también separada, y con dos hijos. Se nota que Winterbottom le gusta Italia, no en balde en una de sus películas nos llevó por Génova, y ahora le toca a Siena, donde no faltan las referencias a Dante Alighieri. Las ideas que subyacen en la película son interesantes, y se nota que está detrás un cineasta de peso, capaz de crear un "mood" sobre una crisis existencial, que engloba lo profesional y lo personal. Pero el resultado final es irregular, las subtramas están descompensadas, y algunos elementos como las escenas de sexo, pasajes de pesadilla, o sospechas sobre unos misteriosos cuchillos, están metidos con calzador, y como mínimo desconciertan. Algunas críticas al periodismo sensacionalista o al sistema judicial italiano, tampoco están demasiado bien integradas en el conjunto. Daniel Brühl componen razonablemente su personaje, y tiene cierto encanto la inocencia casi adolescente de Cara Delevingne, pero a Kate Beckinsale le toca en suerte componer a alguien con un punto de sosería antipática, y que desaparece durante parte del metraje, para volver luego a emerger sin demasiada fortuna.

4/10
Anna Karenina

2012 | Anna Karenina

La Rusia de bien avanzado el siglo XIX. Anna Karenina está casada con un ministro del emperador y tiene un niño, parece el ejemplo perfecto de esposa, que hasta logra el perdón de su cuñada Dolly para Oblonsky, un hermano demasiado aficionado a las infidelidades conyugales. Pero su existencia sin tacha se ve puesta a prueba cuando conoce al hijo de una condesa, el apuesto Vronsky, pues en vez de favorecer su relación con Kitty, hermana de Dolly, acaba sumergida en una seria relación con él, que va más allá de la simple aventura, y desafía las reglas aceptadas de conducta social. Curiosamente esto podría favorecer las pretensiones amorosas de Levin, el mejor amigo de Oblonsky, sobre Kitty. Maravillosa adaptación de la inmortal obra de Leo Tolstoi “Anna Karenina”, que ha conocido múltiples traslaciones a la cine, la más conocida la de Clarence Brown con Greta Garbo como protagonista. La que nos ocupa cuenta con un solidísimo guión del dramaturgo Tom Stoppard –que además de firmar los guiones de Brazil y El imperio del sol llevó al cine su propia obra de teatro Rosencrantz y Guildenstern han muerto–, en el que privilegia todas las tramas que tratan el tema del amor en sus distintas vertientes y con sus diversos dilemas morales, con atención primordial por supuesto a la relación adúltera de Anna Karenina, y siempre fiel al espíritu de Tolstoi. Lo que implica una crítica a las existencias postizas e hipócritas, ante las que pugna el deseo de vivir en plenitud un amor real y verdaderamente sentido, con espacio para la pasión y la ilusión, pero con el precio impagable de incumplir los compromisos adquiridos. Por supuesto, lo que hace de “Anna Karenina” una obra universal es su indudable complejidad y su mirada honesta y nada complaciente, donde la conciencia tiene un espacio, como lo tienen los deberes ya asumidos –conyugales y maternales–, que no se pueden simplemente ignorar. El perdón, la comprensión, el deseo, los remordimientos, el saberse en la presencia de Dios, forman parte de Anna y alrededores ofreciendo una poliédrica e interesantísima panorámica del ser humano, donde Oblonsky es un interesante contrapunto a la protagonista, como Levin lo sería del excesivamente rígido Karenin. Resulta obligado en Anna Karenina mencionar la audaz puesta en escena de Joe Wright (Orgullo y prejuicio, Expiación), que trabaja por tercera vez con su musa Keira Knightley, además de repetir con gran parte de su equipo técnico, además de los productores el director de fotografía Seamus McGarvey, el compositor Dario Marinelli, la directora artística Sarah Greenwood, la diseñadora de vestuario Jacqueline Durran y la montadora Melanie Ann Oliver. Wright concibe su historia como una metáfora del gran teatro del mundo, e invita al espectador a moverse entre sus bambalinas. De modo que muchas escenas transcurren en escenarios teatrales –asombrosa, a este respecto, resulta la carrera de caballos–, produciéndose a veces maravillosas transiciones a escenarios naturales, un efecto que para asombro de propios y extraños, no transmite artificiosidad. Como en otras de sus películas, especialmente Expiación, Wright juega con una feliz fusión de la partitura musical con otros sonidos justificados por las escenas, y ello funciona maravillosamente. Y resulta cuando menos elegante en las escenas donde se da rienda suelta a la pasión. El reparto es espléndido, todos los personajes parecen vivos y comprendemos su comportamiento, sus razones y sinrazones, Stoppard y Wright, de acuerdo con Tolstoi, nos invitan a no juzgarles y mucho menos a condenarles. Knightley hace justicia a Anna Karenina, compone bien un personaje muy difícil, y Jude Law humaniza a su duro marido.

8/10

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