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Biografía

Joan Dalmau

Joan Dalmau

85 años ()

Joan Dalmau

Nació el 17 de Febrero de 1927 en Montcada y Reixac, Barcelona, España
Falleció el 05 de Febrero de 2013 en Coria del Río, Sevilla, España
Filmografía
Los ojos de Julia

2010 | Los ojos de Julia

Guillermo del Toro tiene muy buena vista a la hora de apadrinar a jóvenes talentos. En esta ocasión avala al cineasta barcelonés Guillem Morales, responsable de El habitante incierto, un film prometedor lleno de imágenes surrealistas potentes. El film va muy en la línea de otra producción de Del Toro, El orfanato, pues de hecho repiten varios miembros del equipo, como el director de fotografía Óscar Faura y la actriz Belén Rueda, que vuelve a ser protagonista. En esta ocasión, la actriz encarna a Julia, una mujer que tiene que aceptar la muerte de Sara, su hermana gemela, que según todos los indicios se ha suicidado. Ambas hermanas sufren una enfermedad genética degenerativa que les provoca la pérdida progresiva de la visión. Julia cuenta con el apoyo de su marido, pero no acaba de aceptar que su hermana se haya quitado la vida voluntariamente, por lo que realiza ciertas pesquisas. Unas ciegas que conocían a la fallecida le cuentan que ésta tenía una relación con un hombre muy peculiar. Aunque Sara estuvo con él en un hotel, nadie que le haya visto recuerda sus rasgos, casi como si fuera un hombre invisible. Los ojos de Julia se puede “ver”, algo no muy frecuente en el cine español. Que en España se ruede un thriller que no tenga nada que envidiar a sus equivalentes americanos es un lujo que hasta hace poco era difícilmente alcanzable. El guión crea bastante intriga, a través de una serie de elementos que encajan de forma modélica. El film tiene incluso cierto fondo, en torno a la dificultad para aceptar las desgracias que sobrevienen en la vida. Morales demuestra su imaginación visual en secuencias muy logradas, como la persecución en el túnel en la que se van encendiendo las luces, sin que se pueda ver el rostro del perseguido. A veces tiene ideas brillantes, como no mostrar el rostro de las personas que la protagonista no ha podido ver, o en la línea de Alfred Hitchcok, dar protagonismo a un objeto, un misterioso llavero. Pero al director se le puede reprochar la crudeza de una secuencia con una aguja que hará apartar la mirada hasta a los espectadores más duros, y también que alarga demasiado el suspense de forma innecesaria hacia el tramo final, que se inspira claramente en la cinta Sola en la oscuridad, pero no llega a la altura. Además su epílogo referente al universo se antoja un tanto pretencioso y fuera de lugar.

6/10
Fuga de cerebros

2009 | Fuga de cerebros

Debut en el largometraje de Fernando González Molina, que antes había ejercido de realizador en algunos capítulos de la serie Los hombres de Paco, para la que también han trabajado los guionistas Álex Pina y Curro Velázquez. Los tres cineastas han pergeñado un producto típicamente español, en el mal sentido de la expresión (humor hiper grosero, situaciones tontas, personajes pueriles), con una serie de mastuerzos como protagonistas, cuyas deplorables vidas no alcanzan a vislumbrar un horizonte personal más allá de un metro. El resultado recuerda de alguna manera a la infame y soez Mentiras y gordas, si bien esa película era triste y deprimente, mientras que la que nos ocupa es una comedia que en algún momento es capaz de arrancar la risa. Y eso, dentro del esperpento general, ya es algo. El argumento versa sobre las dificultades del tímido Emilio por conseguir el amor de Natalia, la chica que le gusta desde los cinco años. Ahora, recién acabado el instituto, está capacitado para confesarle su enamoramiento, pero todos sus planes se van al traste cuando ella anuncia que se marchará a Oxford a estudiar Medicina. Emilio y sus cuatro patéticos amiguetes –un parapléjico salido, un ciego romántico, un chulo y un ‘camello’– deciden falsificar sus documentos para ingresar igualmente en la prestigiosa universidad británica. Y allí, como se puede uno imaginar, las cosas que suceden serán esperpénticas. La película –por llamarla de alguna forma– recuerda a los subproductos ochenteros al estilo Porky's y Aquellas juergas universitarias. Hay contados instantes divertidos –los protagonizados por el ‘camello’ o por el guardián de la morgue–, pero en general los gags son muy guarros y de mal gusto –algunos como para vomitar–, y lo peor es que son continuos. La puesta en escena es pobre, televisiva. Cuenta con un reparto bastante coral, con pequeños papeles de gente prestigiosa (Resines, Angulo, Guillén, etc.), y un grupo juvenil de actores que han iniciado sus carreras en la televisión. Destacan medianamente un esforzado Mario Casas y un simpático Alberto Amarilla (El camino de los ingleses). Y, por supuesto, la expresiva y bellísima Amaia Salamanca, actriz que se dio a conocer con la serie Sin tetas no hay paraíso.

2/10
My Way

2008 | My Way

A medio camino entre el thriller y el drama familiar intimista, el catalán José Antonio Salgot ofrece una historia centrada en la vida de Marco, un pequeño narcotraficante que desea dejar su trabajo y centrarse en la vida familiar con su mujer y su hija. Pero cuando muere su madre y su padre necesita ayuda debido al alzheimer, la situación se volverá difícil. Cine español esforzado y hecho con cierto gusto, destaca el trabajo del veterano Joan Dalmau.

4/10
El club de los suicidas

2007 | El club de los suicidas

En su anterior film, El penalti más largo del mundo, el madrileño Roberto Santiago dio rienda suelta a la comicidad del actor estrella, Fernando Tejero, para llevar a buen puerto una comedia muy a la española, con numerosos personajes, digamos, costumbristas. Dos años después, repite esquema y actor principal, aunque en esta ocasión la comedia es más bien negra y el guión no acaba de funcionar del todo. Tras un intento de suicidio, debido al abandono de su esposa, Antonio (Tejero) recibe asistencia psicológica por medio de una terapia grupal. Ahí conocerá a diversas personas en su misma situación, como el jugador empedernido Manuel (Luis Callejo), el gordo simplón (Juanma Cifuentes), una chica guapa y dura (Lucía Jiménez), el viejo adicto al tabaco, la adolescente rebelde… Pero Antonio lo que desea es morirse, así que inspirado por una novela de Robert L. Stevenson, “El club de los suicidas”, fundará un grupo de personas paralelo que cada semana se jugará a las cartas a quién le toca morir. Un verdugo elegido al azar se encargará de cumplir el objetivo. La idea es divertida, pero no acaba de cuadrar el tono tragicómico del film. El equilibrio entre la comedia negra y los elementos dramáticos y realistas del argumento es muy inestable. Fernando Tejero no establece con el espectador la conexión de otras veces; aunque logra, por supuesto algunas sonrisas, sobreactúa demasiado para hacer recaer en su personaje un pesimismo vital a veces cargante. En realidad, casi todo el reparto parece no encontrarse cómodo con sus personajes, demasiado inverosímiles. Se salvan, quizá, los trabajos de Juanma Cifuentes, que arranca varias sonrisas gracias a su personaje gordinflón y patético (excelente el gag del perro), de Luis Callejo y del veterano Joan Dalmau.

4/10
La luna en botella

2007 | La luna en botella

Zeta, un joven escritor, es un ‘negro’ al servicio de una editorial, es decir, que escribe best-sellers para reputados autores que se han quedado sin ideas. Un editor le promete que la empresa publicará finalmente su propio libro, si acepta un encargo, que deberá zanjar en un mes. En busca de inspiración, Zeta acude cada día a trabajar al Café Rossignol, frecuentado por una estrafalaria clientela. Debut en el largo del madrileño Grojo, que tiene a sus espaldas una memorable carrera como cortometrajista, pues obtuvo una nominación al Goya con La Gotera –codirigido con Jorge Sánchez-Cabezudo–, y fue seleccionado para el Festival de Berlín con El topo y el hada. Curtido también en el rodaje de spots publicitarios, Grojo cuida mucho el aspecto visual del film, claramente inspirado por las películas de Jean-Pierre Jeunet, sobre todo Amélie y Delicatessen. No es por tanto casual la presencia de Dominique Pinon, actor fetiche de Jeunet. Algunos momentos recuerdan también al cine de Emir Kusturica. Aunque a nivel estético la cosa funciona, narrativamente se desinfla enseguida, pues más allá de la excusa inicial, no parece que el argumento vaya a ninguna parte. Habría hecho bien el director y guionista en buscarse un ‘negro’ como su personaje central u otro escritor que le hubiera escrito un guión decente. Los personajes exagerados y simplones nunca resultan creíbles y aunque algún veterano como Federico Luppi y Francisco Algora sobrellevan la función con bastante dignidad, no está ni mucho menos a la altura Eduard Soto, famoso por su papel de ‘El Neng’, en televisión.

4/10
La caja (2006)

2006 | La caja

En un pueblo de pescadores fallece don Lucio, un hombre que en vida tuvo muchas enemistades. La vecina Isabel ofrece su casa como velatorio del difunto, lugar al que acudirán muchos lugareños y vecinos de don Lucio, no con buenas intenciones precisamente. Mientras, la viuda Eloísa se desentenderá de su marido. Único film, por el momento, de Juan Carlos Falcón, donde reúne a tres actrices de altura: Ángela Molina, Elvira Mínguez y María Galiana, entre otros. La cinta es una historia agridulce, llena de humor irónico, a veces de mal gusto y que se regodea de modo insano alrededor de un tema tan serio como es la muerte. Destaca el trabajo del guión.

4/10
Vida y color

2005 | Vida y color

España, 1975. Fede es un chaval de catorce años que está atravesando el momento crítico del paso de la niñez a la adolescencia, justo en la época en que España también se acerca a un nuevo episodio de su historia. En la paupérrima barriada donde vive, Fede tiene pocos amigos y con frecuencia es objeto de escarnio por parte de los niñatos de su vecindario. Sólo está a gusto con Sara, una chica de su edad, y con su abuelo. Una serie de acontecimientos lúgubres, dramáticos e inolvidables, se sucederán en la vida del protagonista. Santiago Tabernero debuta en la dirección con esta historia costumbrista de la España pobre y profunda, cuyo guión es también obra suya. No es nuevo mirar la historia a través de los ojos ingenuos de infancia, pero Tabernero huye con sabiduría del sentimentalismo facilón y adjudica a cada uno de los personajes entidad dramática. Este realismo no está reñido con algún tópico justificado –franquismo y antifranquismo– y con una visión misteriosa y magnificada, a veces truculenta, del mundo de los adultos, como una versión suavizada de las tragedias rurales al estilo Pascual Duarte o Los santos inocentes. El trabajo de los actores es meritorio y la fotografía de José Luis Alcaine verdaderamente excelente.

6/10
La noche del hermano

2005 | La noche del hermano

La vida del joven Jaime nunca podrá volver a ser la misma después de que su hermano mayor Álex planeara el robo de la casa de sus padres y su posterior asesinato. De hecho, Jaime sigue vivo porque esa noche no estaba ahí. Ahora vive con su abuelo, pensando en el modo de gestionar el patrimonio familiar, y aunque no desea volver a ver a su hermano, acaba visitándole en la cárcel. El productor habitual de Icíar Bollaín debuta en el largo como director con este film desigual, cuyo principal objetivo es describir las perplejidades de un joven, obligado a actuar como adulto antes de tiempo. Aunque resulta algo difícil creerse que Pablo Rivero (Cuéntame cómo pasó) es un asesino, o la ayuda que le presta su hermano, es una digna primer película.

4/10
Mar adentro

2004 | Mar adentro

La historia real del tetrapléjico gallego Ramón Sampedro, que conmocionó en su día a la opinión pública. Alejandro Amenábar cambia radicalmente de género (su fama hasta la fecha se ha cimentado en el thriller), para contar una historia de tintes dramáticos, sobre un hombre que considera indigno seguir viviendo con su incapacitación, y que desea ser asistido en su suicidio sin cortapisas legales. Amenábar es un cineasta inteligente, que sabe dirigir a un grupo de actores muy bien escogidos. Resulta difícil destacar a un intérprete sobre el resto, tan bien están Javier Bardem, Belén Rueda, Lola Dueñas y compañía, aunque está claro que el primero se lleva la palma. A la hora de contar su historia, el director trata de ser razonablemente equilibrado al presentar personajes que no desean la muerte de Sampedro (su familia, principalmente, además de una mujer que le ve en televisión) y otros que sí quieren ‘ayudarle’, por ‘compasión’ (los abogados de una asociación pro eutanasia). Aunque tal equilibrio se va al traste al presentar de modo grotesco y sin matices al personaje de un sacerdote también tetrapléjico. El film se esfuerza por ser luminoso, un teórico canto a la vida. Esto se hace trenzando con tino las relaciones entre los personajes. Pero al final no deja de tomar partido por la muerte, presentando como legítima la opción de acabar con la propia vida. E invita a una comparación odiosa entre la decisión del protagonista y la del personaje de Belén Rueda, condenada a vivir en un limbo donde es incapaz de reconocer a las personas queridas.

6/10
Soldados de Salamina

2003 | Soldados de Salamina

Postrimerías de la guerra civil española. El bando republicano huye a la desbandada. Un grupo de milicianos conduce por un bosque a 50 prisioneros del otro bando; se dispone a fusilarlos. En la confusión de la refriega, salva la vida el escritor falangista Rafael Sánchez-Mazas. Oculto entre la maleza, un miliciano le descubre. Pero, inexplicablemente, no dispara: respeta su vida. Medio siglo después una joven escritora en crisis investiga la historia. Un artículo en un diario puede que le lleve a la novela de su vida… y a descubrir unas cuantas verdades sobre sí misma. Impecable adaptación de David Trueba de la novela de Javier Cercas. El director y guionista logra una buena conjunción entre los hechos actuales y los del pasado, e inserta bien los testimonios de protagonistas auténticos de lo que se cuenta. Un gran acierto de Trueba es mirar hacia atrás sin ira, sin revanchismos. Puede considerarse algo caprichosa la decisión de convertir al protagonista masculino de la novela en una mujer, pero resulta innegable que Ariadna Gil asume su papel con brillantez.

6/10
Las huellas borradas

1999 | Las huellas borradas

Un pueblecito de la provincia de León está a punto de ser engullido por las aguas de un recién construido pantano. Es la excusa que aprovecha Manuel Perea, un autoexiliado voluntario en Argentina, para volver a una tierra que le trae muchos recuerdos. Entre ellos el de un amor que no pudo ser con una antigua novia. Película nostálgica a tope, protagonizada por ese pedazo de actor llamado Federico Luppi. Enrique Gabriel capta a la perfección el tono de añoranza por unas casas y tierra a punto de desaparecer, y que han sido el centro vital de muchas personas. Aún con lo dicho, Gabriel deja que aflore algún que otro desahogadero humorístico, bien insertado en la trama.

7/10
El crimen del cine Oriente

1997 | El crimen del cine Oriente

Intenso drama criminal dirigido por Pedro Costa, con guión de Manolo Marinero, Pedro Costa y Javier Tomeo. La historia se centra en el personaje de María (Anabel Alonso), que fue expulsada de la casa paterna tras quedar embarazada. Desde entonces ha deambulado por la ciudad viviendo como sirvienta, pero con lo único que sueña es con poder regresar con su hija. Un día, María se refugia en el cine Oriente huyendo de la lluvia y allí conoce al dueño, Salvador, un hombre amargado que había querido ser torero y la Guerra Civil truncó sus expectativas. Entre los dos surge una relación inmediata, pero ojalá no se hubieran conocido... Melodrama criminal con grandes interpretaciones y cuya principal característica es la presencia de un guión muy bien trabado (está basado en hechos reales) junto con una ambientación muy lograda. Para incondicionales de los crímenes truculentos.

4/10
Secretos del corazón

1997 | Secretos del corazón

Javi (Andoni Erburu), un niño de nueve años, pasa las vacaciones de Semana Santa en su pueblo, en la montaña. Allí, Javi se siente atraído por el secreto que oculta una habitación de la casa, que siempre permanece cerrada, donde encontraron muerto a su padre. Su hermano le dice que en esa habitación se puede escuchar la voz de su progenitor. Intrigado por este suceso enigmático, Javi seguirá investigando. En su empeño por descubrir la verdad, conocerá cómo funciona el mundo de los adultos, donde la mentira y la verdad se mezclan con las pasiones y el amor. Una de las mejores películas españolas de 1996, nominada al Oscar como mejor película extranjera. Montxo Armendáriz es uno de los directores más serios y sobrios de nuestro cine. Narra una historia intimista y sosegada, a través de los ojos de un niño, que poco a poco irá desentramando los secretos de la existencia.

7/10
Susanna

1996 | Susanna

Thriller criminal con abundantes dosis de sexo explícito, dirigido por el director catalán Antonio Chavarrías (Las vidas de Celia) y protagonizado por Àlex Casanovas. Àlex es un pobre tipo, vendedor en una empresa de vinos. En una de sus visitas a un bar conoce a Susanna, con quien tiene una apasionada dosis de sexo, que irá prolongando durante varios días. Pasa el tiempo y Àlex se casa con su novia Muntsa, pero no puede olvida a aquella mujer con quien tuvo tan estrecha relación. Además, debido a sus trapicheos será despedido de su empresa y entrará a trabajar en el bar de Fouces, un mafioso que quiere enseñar el oficio a Àlex.

3/10
Si te dicen que caí

1989 | Si te dicen que caí

1970. En un hospital, Sor Paulina y Nito reconocen los cadáveres de dos amigos de la infancia. Vicente Aranda adapta libremente una obra de Juan Marsé. Victoria Abril interpreta tres papeles.

4/10
Mi general

1986 | Mi general

Un grupo de generales veteranos se dan cita en un parador para recibir instrucción en las nuevas tecnologías modernas, también en lo que respecta a la estrategia militar. las clases son impartidas por oficiales mucho más jóvenes, y entre los compañeros veteranos surgirán suspicacias y mucha incomodidad a la hora de tener que aprender de tipos con mucha menos experiencia. La película ofrece una crítica en cuanta al sistema educativo que se imponía en la España de los ochenta. Jaime de Armiñán (El palomo cojo) contó con un nutrido grupo de actores españoles de gran talla artística. El resultado es pasable, aunque pobretón.

4/10

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