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Biografía

Jóhann Jóhannsson

Jóhann Jóhannsson

48 años ()

Jóhann Jóhannsson

Nació el 19 de Septiembre de 1969 en Reykjavík, Islandia
Falleció el 09 de Febrero de 2018 en Berlín, Alemania

Premios: 0 Oscar (más 2 nominaciones)

07 Septiembre 2010

Atravesaba su mejor momento profesional desde que ganó el Globo de Oro. El compositor Jóhann Jóhannsson fue hallado muerto en su apartamento de Berlín el 9 de febrero de 2018, sin que se conozcan los detalles de lo ocurrido. “He perdido un amigo y a una de las personas más inteligentes y talentosas que conocía", ha declarado Tim Husom,, su agente, que confirma la triste noticia”. Una semana antes estuvo actuando en el Auditori de Barcelona.

Nacido el 19 de septiembre de 1969, en Reikiavik, Jóhann Jóhannsson estudió Literatura en la universidad de esta ciudad. Con otros artistas formó el colectivo Kitchen Motors, donde coincidían músicos de diversos estilos, como clásica, electrónica, jazz y punk. Tras desarrollar un estilo propio caracterizado por su enorme originalidad, comenzó a publicar sus propias composiciones.

Debutó en el cine con la comedia deportiva islandesa Íslenski draumurinn, de 2000, seguida de numerosos títulos en su país. Consiguió repercusión internacional sobre todo con la música de Prisioneros, de Denis Villeneuve, que le reclutó también para el film de encuentros con extraterrestres La llegada, donde realizó el que quizás sea su mejor trabajo. Consiguió candidaturas al Oscar por Sicario y La teoría del todo, por la que obtuvo el Globo de Oro.

Antes de su fallecimiento terminó la partitura del film María Magdalena, su obra póstuma.

Oscar
2016

Nominado a 1 premio

Oscar
2015

Nominado a 1 premio

Filmografía
Un océano entre nosotros

2018 | The Mercy

En los últimos años abundan en la pantalla los personajes que tienen que arreglárselas ellos solos a bordo de un barco, en títulos como En solitario, Cuando todo está perdido o A la deriva. Se suma a la lista este drama biográfico, que se desarrolla en 1968, cuando Donald Crowhurst trata de ganarse la vida vendiendo un aparato de invención casera para que los navegantes puedan conocer su posición en medio del mar. Para asegurar el futuro de sus hijos, y de su esposa, Claire, decide participar, pese a su inexperiencia marítima, en la Golden Globe Race, competición que premia al primero que logre dar la vuelta al mundo en una embarcación sin escalas, y también al más rápido. Se disfruta mucho más si se desconoce la historia real que ha escogido esta vez para llevar a la pantalla el realizador James Marsh. En el arranque, parece que las piezas que se colocan sobre el tablero darán lugar a un relato con el mismo esquema que su anterior trabajo, La teoría del todo, también sobre un hombre que lucha por lograr sus sueños, venciendo a sus propias limitaciones, con la ayuda indispensable de una mujer fuerte. Pero pronto da un giro radical, hasta el punto de que acaba resultando una historia opuesta, mucho más oscura. Como resultado, aquí no se habla ni mucho menos de superación personal; no acaba siendo una cinta inspiradora, más bien tiende a resultar un poco indignante. Se habla, eso sí, de las consecuencias de la soledad –el ser humano es social, necesita tener cerca a otros, sobre todo a la familia–, de sacrificio para sacar adelante a los vástagos, de la lucha del hombre contra la naturaleza, y sobre todo del lado oscuro del orgullo, y de la dificultad para hacer frente a las decepciones. Buena reconstrucción de la época, pese a que el presupuesto parece ajustado. De nuevo Colin Firth se trabaja a su personaje, tiene el mérito de sostener él solo la mayor parte del metraje. Durante gran parte de la narración, no se entiende del todo que una actriz de la talla de Rachel Weisz haya escogido un papel que no tiene la cancha que debería, pero se desquita con un intenso discurso final. Del resto del reparto destaca David Thewlis como director de un diario.

6/10
María Magdalena

2018 | Mary Magdalene

Jesús visto a través de los ojos de una de sus más fieles discípulas, María de Magdala. La acción arranca con ella tenida por endemoniada por los suyos, al negarse a casarse con el hombre que le han asignado como esposo, y prosigue con el seguimiento a ese nuevo Rabí del que todo el mundo habla, entre la oposición familiar y la aceptación un tanto a regañadientes de los otros apóstoles, todos varones. Mientras ellos tiene una concepción de su reino mesiánico puramente material, ella sabrá ver más allá. Plúmbea película de corte bíblico, que llega a las salas de cine con motivo de la cercanía de la Semana Santa. Más allá de su supuesto y poco sutil discurso feminista –aunque dirige un hombre, Garth Davis (conocido sobre todo por Lion), el libreto lo firman dos mujeres con escaso bagaje como guionistas, Helen Edmundson y Philippa Goslett–, o de sus abundantes detalles heterodoxos –la omisión de la palabra “padre” en la oración del padrenuestro, los bautizos que realiza el mismo Jesús, los motivos de la traición de Judas, la escasa categoría de Pedro, una de las muchas piedras sobre las que edificar la Iglesia…–, sorprende la arritmia de la narración, y su escasa capacidad para despertar emociones genuinas. Imposible saber qué puede atraer a María y demás seguidores del Jesús compuesto por Joaquin Phoenix, poco entrañable y a quien incluso arrebatan las palabras de los evangelios para darle otras que no pronunciaría ni el sacerdote más incompetente a la hora de improvisar su sermón dominical. De modo que el esfuerzo de Rooney Mara por mostrar arrobamiento ante las palabras del maestro, o sus muestras de caridad hacia los necesitados, se revelan insuficientes. En tal sentido sólo eleva la narración la breve aparición de la Virgen María, la madre de Jesús, con su intercambio dialógico con la otra María, pero sabe a poco. Los apóstoles son personajes muy desdibujados, y los detalles familiares están metidos con calzador. Se ha tratado de conceder a la narración cierta sobriedad. Los parajes donde discurre la acción posibilitan vistosos planos generales, y también los que se refieren a Jerusalén, tienen cierto empaque. Pero se echan en falta muchedumbres, como si se anduviera con escasez de presupuesto aunque, quién sabe, tal vez se trata de alguna misteriosa decisión artística. Y la banda sonora del repentinamente fallecido Jóhann Jóhannsson –se trata de su último trabajo, y es coautor– no brilla demasiado, quiere subrayar cierto aire misticista y solemne algo desconcertante en el film, igual que esa decisión de Phoenix de ir en muchas ocasiones con los brazos debajo de su túnica, ofreciendo un aspecto chocante y poco cercano, lo contrario de lo que se espera de Jesús.

4/10
Mandy

2018 | Mandy

El leñador Red Miller vive alejado del mundo en una cabaña al lado de lago con Mandy, tendera a la que ama locamente. Pero un fatídico día llega hasta su refugio el majara Jeremiah, con los acólitos moteros de la secta hippie que lidera, que tras raptar a Mandy y dejar maniatado a Red, acaban quemándola viva. Éste se tomará la revancha por su mano. Indescriptible film de venganzas con el que Nicolas Cage logra el mérito de descender aún más peldaños en su carrera, ya de por sí en horas bajas. Supone el segundo trabajo como realizador tras la desconocida Beyond the Black Rainbow, de Panos Cosmatos, hijo de George P. Cosmatos, autor de Rambo. Ha cosechado el premio a la mejor dirección en el Festival de Cine de Sitges, mientras que en el más serio Sundance el film pasó desapercibido. A través de imágenes psicodélicas que abusan de una sobresaturación de colores, Mandy rinde tributo a numerosos discos, comics y películas de serie B, sobre todo de los 70 y 80. Mediante un tono tan pretencioso como pseudomístico, acaba aburriendo a las ovejas, pues parece que el realizador trata de crear poesía, cuando en realidad se limita a repetir un argumento hipertrillado, y a abusar de los excesos violentos, y de diálogos supuestamente profundos, en torno a Dios y el mal en el mundo, pero en realidad delirantes, no se sabe si creados bajo los efectos del LSD. Tras una primera parte demencial, de ritmo cansino, el tramo final –al que el espectador llega ya bastante agotado– únicamente consiste en una sucesión de asesinatos ‘gore’, que no crean ningún tipo de tensión. El surrealismo lisérgico de la propuesta se acentúa aún más por intervalos animados que traen a la mente producciones olvidadas como Heavy Metal, y por la interpretación del reparto, que dado que tiene a su cargo a personajes extremos ha optado por la sobreinterpretación. Pero ninguno de los actores llega a desfasar tanto como Nicolas Cage, que se consagra como el rey del desmadre, no parece ni de lejos el mismo que ganara el Oscar por Leaving Las Vegas. Sólo se salva la banda sonora del gran Jóhann Jóhannsson, quizás no a la altura de otros de sus trabajos, como La llegada o La teoría del todo, pero que sin duda demuestra una enorme versatilidad. Ha sido capaz de adaptarse a una propuesta tan salvaje, a base de guitarras eléctricas, sin perder su sello personal.

1/10
Madre!

2017 | Mother!

Una película que apasiona e irrita a partes iguales, Buena prueba del talento de su director y guionista, Darren Aronofsky, y también de su tendencia al exceso barroquista y a algo parecido a la pretenciosidad. Porque muchas son las cosas que parece querer decir en Madre!, parte de su atractivo es la capacidad de sugerencia, y muchos son los tonos que impregnan la narración, aunque sí uno hay que destacar por encima de todos, me decanto por la deuda con Kafka, esa sensación de estar inmerso en una peripecia en que el desconcierto aguarda constantemente a la vuelta de la esquina, a pesar del comportamiento impostado de los que te rodean, que teóricamente se comportan con normalidad y actúan de modo razonable, aunque en realidad todo es alocado y surrealista. El punto de vista narrativo es el de una joven esposa sin nombre, que vive con su marido, célebre escritor que parece haber perdido la chispa creativa, en un enorme y solitario casa en medio del campo. Ella se dedica todo el día a ponerla a punto, pintando paredes, terminando la cocina, con detalles de decoración, la idea es tener el hogar perfecto que sustituya al que previamente tenía su amado en ese mismo lugar, y que fue devorado por un incendio donde murió la que entonces era su esposa. La tranquilidad del lugar será interrumpida por un hombre que dice ser cirujano, y que creía que aquello era un hotelito rural. Será invitado a pasar la noche, a pesar de la reticencia de ella. Pero luego al día siguiente aparecerá la mujer del recién llegado, y en fin, aquello puede ser el cuento de nunca acabar, con presencias no deseadas, y la irritación de la ama de la casa, que quiere a su marido para él, ser la madre de sus hijos. Probablemente no conviene avanzar más en la descripción de lo que sigue. Sí conviene insistir en la atmósfera envolvente que logra crear Aronofsky, casi de película de terror, y que por temas y situaciones hace pensar a ratos en la personal adaptación de Stephen King que hizo Stanley Kubrick en El resplandor. Pero se pueden rascar muchos más temas. Se invita a pensar cómo resulta una quimera la idea de vivir una vida solitaria a espaldas de la colectividad, somos seres sociales, lo que hacen los otros nos afecta, lo que hacemos nosotros afecta a los demás. Se muestran distintas manifestaciones de la histeria colectiva casi sectaria, y el modo en que las personas repiten fácilmente los errores recién cometidos. Y también se explora la creación artística, donde el autor puede comportarse como un seudodios cruel y egoísta. En el mundo cada vez más desquiciado que se nos pinta, los actores están bien. Jennifer Lawrence hace que conviva en su personaje el desagrado ante lo que molesta con la meticulosidad por cuidar el hogar y el amor por su famoso esposo. Javier Bardem sabe aterrorizar y ser encantador, y también atrapa las esencias egocéntricas del artista. Mientras que Ed Harris y Michelle Pfeiffer son dos de los incómodos extraños que se asoman a la casa del matrimonio protagonista, haciendo muy creíble su inoportunidad, a pesar de lo obsequiosos que se muestran. Todo lo anterior no impide una sensación de exceso, que a veces provoca casi la risa involuntaria. Estamos, al fin y al cabo, dentro de un juego de muñecas rusas, con otro creador, Aronofski, que se arroja sin dudar al vacío y sin paracaídas con su film –aunque la Lawrence puede ser un paracaída de emergencia para evitar estrellarse en el suelo, piénsese lo que ayudó la presencia de Brad Pitt en la taquilla a otro discutido y simbólico título, El árbol de la vida–, al que dentro de su singular desparrame hay que reconocerle la capacidad de riesgo.

6/10
Last and First Men

2017 | Last and First Men

Ensayo que nace a partir de la novela de ciencia ficción homónima del británico Olaf Stapledon escrita en 1930.

Lovesong

2016 | Lovesong

La llegada

2016 | Arrival

La doctora Louise Banks. La mayor experta en lenguas del planeta. Que conoce lo que es el dolor, perdió a una hija en edad universitaria, seguramente por un cáncer. A punto de comenzar a impartir una clase en la facultad donde trabaja, se entera, como el resto del mundo, del aterrizaje de 12 naves espaciales en otros tantos puntos diferentes del planeta. Una de ellas está en montana, y Louise es requerida, junto a otros muchos expertos en distintos campos de la ciencia, como el matemático Ian, para tratar de comunicarse y entender cuáles son las intenciones de los visitantes extraterrestres. La situación es delicada, pues la población está asustada, se han producido disturbios y saqueos, reacciones violentas de todo tipo, más los planteamientos de distintos tipos de iluminados. Además, países como China y Rusia, se muestran más temerosos y podrían responder con un ataque militar preventivo. El canadiense Denis Villeneuve (Prisioneros, Sicario) sigue dando muestras de su poderío narrativo y visual a través de las películas. Aquí adapta un relato corto de Ted Chiang, convertido en guión por Eric Heisserer, que en el mismo año ha visto convertido en película otro de sus libretos, Nunca apagues la luz, lo que por comparación permite ver cómo las cosas cambian cuando hay detrás un director con claro peso específico. La película incide en la idea de la comunicación, hacerse entender, ponerse en el lugar del otro, no obrar precipitadamente, como fundamento para cualquier tipo de entendimiento, ya sea entre naciones, ya sea entre personas. Y la paradoja estriba en que una puede ser muy buena en conocimiento de teoría del lenguaje, y aplicar esto a la comunicación con otra civilización, y al mismo tiempo advertir que en el trato directo con personas no sabe expresarse exactamente como quisiera. Suerte de Encuentros en la tercera fase con personalidad propia –resulta curioso advertir cómo otros cineastas importantes, con mayor o menor fortuna, han intentado abordar este tipo de historias, además de Steven Spielberg, están Stanley Kubrick (2001, una odisea del espacio), Robert Zemeckis (Contact) y Christopher Nolan (Interstellar)–, la película estética y visualmente está muy bien resuelta, las escenas en que humanos y alienígenas se encuentran frente a frente son muy originales, así como el modo en que "hablan" entre ellos. La banda sonora de un Jóhann Jóhannsson en alza ayuda a crear la adecuada atmósfera que exige la historia. El reparto está muy bien, con una sobresaliente Amy Adams, que sabe entregar una combinación perfecta de fortaleza y fragilidad, sabiduría y ternura, miedo y confianza, lo que ayuda a que la complicada resolución del film con sorpresa funcione y deja al espectador dando vueltas y revueltas a lo que ha visto.

7/10
In the Blood

2016 | I blodet

Es verano en Copenhagen, un tiempo de días sin fin y noches de desenfreno. Simon estudia en la facultad de medicina con su mejor amigo, Knud. Viven una época de ensueño: salen todas las noches, beben, persiguen a las chicas, y al día siguiente, vuelven a empezar. Pero también son tiempos de cambio y madurez. Cuando deciden que es hora de vender el piso que comparten, Simon rechaza la idea, lo que crea una tensión en el grupo. Mientras los otros se preparan para entrar en las constricciones de la vida adulta, Simon aún no está listo para dejar atrás su vida juvenil. Esto le sumirá en un mundo de fiestas infinitas que amenazarán con destruir sus amistades.

Sicario

2015 | Sicario

Verdaderamente no acabamos de hacernos cargo del modo en que el consumo y el tráfico de drogas destrozan vidas y conciencias de modo permanente y creciente. Sicario ahonda en esa dirección a través de Kate Macer, una dura agente del FBI, que hace de particular guía para el espectador en un descenso a los infiernos que es también el suyo. El guión del primerizo en estas lides Taylor Sheridan, más conocido como actor en series televisivas como Hijos de la anarquía, se demuestra muy inteligente. Porque la escena de arranque y presentación de Macer, en que está al mando de una operación de campo relacionada con los cárteles de la droga, la muestra tremendamente resolutiva, y a la vez somos testigos de un horror donde abundan los cadáveres de personas salvajemente torturadas. Por ello Macer será la escogida para representar a su bureau, en una operación encubierta de enorme envergadura y dudosa legalidad, para propinar un golpe importante al cártel de Sonora en México. Entre los participantes, además de soldados de élite, hay personajes de misteriosa identidad, como Matt, seguramente ligado a la CIA, y Alejandro, un asesor mexicano de pasado desconocido, pero que parece saber más que nadie acerca del modo de funcionar de las organizaciones criminales del narcotráfico. El canadiense Denis Villeneuve hace suya la historia, que encaja a la perfección en su filmografía, de personajes más o menos corrientes sometidos a situaciones límite, cuyo sentido moral es puesto duramente a prueba. Algunos han cruzado ya la línea, piensan pragmáticamente que el fin justifica los medios, que hay que optar por el mal menor; pero también pueden mediar motivos personales, la venganza pura y dura, o el gusto por sumergirse en el meollo de la acción. Si difícil puede resultar el cambio en quien se mueve con tan cínicos planteamientos y que ya ha hecho callo, la duda estriba en qué harán los que se estrenan incursionando en terreno tan fangoso. A tal respecto Josh Brolin y Benicio del Toro en el primer campo, Emily Blunt y Daniel Kaluuya en el segundo, son los actores principales, sobre todo ella, aunque también tengan su papel los secundarios, eficaces dando vida a funcionarios gubernamentales, y mafiosos y sus familias. Pero además de por sus temas, Villeneuve tiene justa fama de creador de atmósferas, aquí de tensión creciente, a medida que Macer y su compañero se van metiendo por partida doble –física y moralmente– en la boca del lobo narcotraficante. Su nueva colaboración con el director de fotografía Roger Deakins, el director artístico Patrice Vermette y el compositor musical Jóhann Jóhannsson tras Prisioneros se revela otra vez fructífera, he aquí un equipo conjuntado que funciona con la perfección de un preciso mecanismo de relojería.

7/10
I Am Here

2014 | I Am Here

La teoría del todo

2014 | Theory of Everything

El director James Marsh, autor de interesantes documentales como Man on Wire o Proyecto Nim, dirige este cuidado biopic sobre el físico británico Stephen Hawking (1942), uno de los científicos más reconocidos del siglo XX. Cuando se hallaba haciendo el doctorado en la Universidad de Cambridge en 1963 a Hawking se le diagnosticó la enfermedad de la motoneurona, que causaba la atrofia progresiva del movimiento voluntario de los músculos. Aunque le dieron sólo dos años de vida, Hawking sobrevivió y, pese a sufrir una severa minusvalía, ha sido capaz vivir una vida académica de gran relieve y de publicar varios best sellers sobre Astrofísica, entre ellos el célebre “Breve historia del tiempo”. La teoría del todo, de desarrollo clásico, tiene la fuerza de la propia historia humana vivida de Hawking. Su superación es indudablemente fruto de una gran fuerza de voluntad, pero no es entendible, sin embargo, sin la tremenda y sacrificada dedicación de Jane, su primera mujer, con quien estuvo casado desde 1965 hasta 1991 y con quien tuvo tres hijos. La película, basada precisamente en las memorias de Jane, es conmovedora al tratar hondamente de ese amor, de sus alegrías y dificultades, con algunas secuencias muy logradas, especialmente al inicio de la relación, con ese momento en que ella le hace ver que su amor vencerá los obstáculos. Asimismo es significativo que, en palabras del mismo Hawking, el gran triunfo de su vida fueran sus tres hijos. Por otra parte el pensamiento de Hawking es controvertido por su vehemencia a la hora de declararse ateo y de haber dedicado su vida a buscar una explicación material sobre el mundo –esa “teoría del todo” a que alude el título– y sobre el origen del universo, como una prueba científica plausible que niegue la existencia de Dios. La película no elude este tema peliagudo, más bien incide en él, aunque lo hace sin un enfoque aleccionador o partidista. De hecho, hay cierto equilibrio al mostrar que la primera que le discute su postura atea es su mujer, creyente evangélica. Formalmente la película es primorosa, con un tratamiento de la fotografía excelente y una acompañamiento musical suave, adecuado. Pero sin lugar a dudas el gran premio se lo lleva el capítulo interpretativo. Sobresale por encima de todo el trabajo de Eddie Redmayne (Mi semana con Marilyn), que bien podría merecer el Oscar, pues su metamorfosis en el personaje es absoluta, y en este sentido recuerda a otro oscarizado personaje real, el Christy Brown de Mi pie izquierdo, interpretado por Daniel Day-Lewis. También produce un gran impacto la composición de Felicity Jones (La abadía de Northanger), actriz de una belleza y expresividad extraordinarias, sin paliativos.

6/10
Prisioneros

2013 | Prisoners

Tras la comida del día de Acción de Gracias, la hijita de Keller sale con una amiguita a dar una vuelta en bici y no vuelven. Comienza una búsqueda angustiosa, pero no dan con el paradero de las crías. Alex, un débil mental que vive en una caravana, se convierte en sospechoso de las desapariciones, pero el detective de la policía Loki no tiene pruebas contra él y debe dejarlo libre. El tiempo pasa y los padres de una y otra niña empiezan a caer por el pozo de la desesperación, un descenso a los infiernos que saca de ellos lo peor: el desánimo, la depresión y la tentación de actuar por cuenta propia, ante lo que se considera inoperancia policial. Podía ser un thriller convencional, un telefilm de esos que sirven de relleno para la sobremesa de una parrilla televisiva. Porque los elementos del sólido guión de Aaron Guzikowski -autor del libreto de Contraband- resultan bastante manidos. Pero el canadiense Denis Villeneuve, en su primera incursión hollywoodiense, sabe llevar la historia a sus intereses confesos de estudiar la naturaleza humana y crear atmósferas, y ello sin renunciar a entregar una película comercial de auténtica intriga, con un final memorable. De modo que con trazos impresionistas, bien respaldado por la fotografía de Roger Deakins, va dando pistas de cómo son los personajes y lo que los mueve, piezas de un puzzle que exigen al espectador que componga la imagen completa, el cineasta no le va a hacer ese trabajo. Así que hay espacio para la sorpresa y los quiebros inesperados, y el efecto de tener al espectador al borde del asiento en todo momento. Gran parte del interés de la cinta estriba en la humanidad de los personajes -que tienen defectos y distan mucho de la perfección-, y en los variados rostros que puede tomar el mal. La idea es que Hugh Jackman y compañía -excelente reparto, muy convincente- pueden ver puesta a prueba su fe y venirse abajo ante una situación límite, hasta una quiebra de sus principios morales, donde se dejen llevar por el individualismo que tanto rige en la sociedad actual, en vez de confiar en los profesionales y en el sistema.

8/10
Efectos personales

2009 | Personal Effects

Walter ha perdido a su hermana gemela y Linda a su marido. Los dos acuden a terapia de grupo para superar sus pérdidas. A pesar de la diferencia de edad existente entre ambos, el amor surge entre ellos. Ashton Kutcher se presenta en un papel más "serio" que los que frecuenta de gamberro chulito. Aún así y a pesar del buen reparto, no se trata de una película memorable.

4/10
Last and First Men

2017 | Last and First Men

Ensayo que nace a partir de la novela de ciencia ficción homónima del británico Olaf Stapledon escrita en 1930.

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