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Biografía

John Requa

John Requa

Filmografía
This Is Us (2ª temporada)

2017 | This Is Us | Serie TV

Segunda temporada de This Is Us, la lograda serie creada por Dan Fogelman acerca de las andanzas de la familia Pearson, los padres Jack y Rebecca, los hijos mellizos Kate y Kevin, más el adoptado afroamericano Randall, nacido el mismo día en el mismo hospital que sus nuevos hermanos. Mantiene el sólido y original esquema estructural de la temporada iniciática, o sea, seguir distintos planos temporales, donde se entregan piezas que componen un puzzle: Jack y Rebecca, con sus hijos niños y adolescentes, y éstos ya adultos, tratando de sacar adelante sus carreras profesionales, sus relaciones sentimentales, y en el caso de Randall, la nueva familia que ha creado. Entre las muchas subtramas que se van desarrollando, tenemos el alcoholismo de Jack y los esfuerzos con Rebecca para mantener la unidad familiar, a pesar de los errores que decepcionan; y elementos que han influido en la personalidad de Kevin –no ha sabido digerir la muerte de su padre–, Kate –además de sus problemas de sobrepeso, tiene el complejo de despertar la condescendencia materna– y Randall –la necesidad de conocer a sus padres biológicos, y el deseo de devolver lo recibido, adoptando de acuerdo con su esposa Beth y sus dos niñas a una adolescente problemática–. Es cierto que se ha perdido en parte el efecto “novedad”, pero se podría decir que Fogelman ha descubierto una fórmula que funciona muy bien y engancha, de modo que cada escena encierra una lección y un conjunto de emociones genuinas, evitando la sensación de que nos está ahogando con fácil moralina. En general tenemos personajes que se dejan llevar por la irritación y sus complejos, no son perfectos, pero que quedan en cierto modo desarmados por el amor y la comprensión que les muestran sus seres queridos, o al menos por su sinceridad sin tapujos; lo que en los tiempos cínicos que corren es muy de agradecer. Los actores se han hecho perfectamente con sus personajes. Y en las escenas emotivas, cuando conviene, se introduce equilibradamente el contrapunto del humor, o el recurso a las canciones. Además tienen su encanto los cameos de Ron Howard y, sobre todo, Sylvester Stallone, en algunos episodios, haciendo de sí mismos.

7/10
Reporteras en guerra

2016 | Whiskey Tango Foxtrot

La historia auténtica de la corresponsal de guerra en Afganistán Kim Barker, a partir de sus recuerdos consignados en un libro donde acude a un tono jocoso, que la película trata de capturar. Al parecer la persona que reseñó este libro para el New York Times aseguró que el personaje de Baker tenía un aire Tina Fey, lo que facilitó que alguien le animara a leerlo. Como resultado pidió a Paramount que se hicieran con los derechos, y lo convirtió en un vehículo para ser la protagonista, además de que asumió tareas como productora. El principal problema de la película es que no acaba de dar con su tono, en parte porque renuncia a atrapar el papel que juegan los medios a la hora de informar a la opinión pública, tal cosa parece importar poco, más allá del logro de un éxito personal en lo profesional. Quizá en papel funcione la combinación de reportajes periodísticos importantes con el colorido del ambiente de juergas y locura de los periodistas, que se atiborrarían de opio y alcohol, además de acabar acostándose con quien se pueda. Pero en la pantalla se empieza con este aire un poco alocado y surrealista, por no decir grsosero, de modo que cuando llega la trama romántica con el fotógrafo escocés, o una misión de rescate que se convierte en un "scoop" periodístico, estas derivas parecen eso, derivas, porque realmente ni nos han preparado para la historia de amor, y casi nos hemos olvidado de que estamos en una película encuadrable en ese subgénero de dramas de chicos de la prensa. Quizá lo más logrado es el retrato de Fahim Ahmadzai, el afgano que ayuda a moverse a Kim por una sociedad tan compleja como la afgana, y cuyo estilo de vida normal –se casa y la invita a su boda, tiene dos niños, es sensato...– supone un callado reproche para la que termina siendo su amiga, que querría darle un abrazo, si no fuera porque él no lo acepta, no son las costumbres locales. Pasajes como éste, o el reencuentro con un marine, hacen vislumbrar lo que podía haber sido una cinta con mayor equilibrio, cara a su propósito de recordar un conflicto, el afgano, que paulatinamente ha sido olvidado por los medios. Pero los codirectores, Glenn Ficarra y John Requa, que tampoco es que tengan en su filmografía previa las "joyas de la corona" –Crazy, Stupid, Love, Focus– se limitan a cumplir sin excesiva brillantez, con recursos como un par de canciones no muy hábilmente introducidas. Y no explotan el contraste entre el nihilismo de los periodistas hundidos en el hedonismo y la adrenalina de sus crónicas, y la miseria y decencia de la población local, que sufre los abusos de fanáticos y talibanes, véase el caso del pozo volado por sorprendentes razones. El reparto, a pesar de contar con caras conocidas, tampoco brilla demasiado, pues los personajes de Margot Robbie, Martin Freeman, Billy Bob Thornton y Alfred Molina –dos periodistas, un general y un fiscal alocado– resultan demasiado estereotipados.  

5/10
This Is Us

2016 | This Is Us | Serie TV

Una verdadera sorpresa. Por la pinta, uno podría creer que estamos ante la enésima serie que cose gracietas fáciles en torno a personajes variopintos unidos por lazos familiares. Y ciertamente, podría así resumirse la trama argumental, pero estaríamos haciendo un flaco servicio a una serie decididamente original, capaz de sorprender, repleta de ingenio y capaz de tomar caminos inesperados, donde hay equilibrio a la hora de mostrar elementos dramáticos y cómicos, y de hacer una apuesta decidida por la unidad familiar, la comprensión hacia los demás, y a la idea de hacer limonada con los limones que la vida nos entrega. Su creador es Dan Fogelman, responsable de los guiones de varias películas animadas muy destacadas de Disney, él firma los libretos de Cars, Bolt y Enredados. En el terrenos de las historias con actores de carne y hueso tuvo cierto eco la irregular Crazy, Stupid, Love –dirigida por el dúo Glenn Ficarra-John Requa, que precisamente están detrás del piloto de This Is Us, más algún episodio adicional–, y luego entregó la simpática Un desmadre de viaje más la fallida Plan en Las Vegas. En cualquier caso se ha labrado una sólida carrera, a la que ahora añade una serie brillante, que en bastantes momentos se acerca a la perfección. El piloto es un prodigio a la hora de mostrar personajes cuya conexión no acabamos de conocer bien de entrada –aunque se nos dice que comparten fecha de cumpleaños–, y que pasados 45 minutos, quedan conectados de un modo sencillamente sorprendente e inesperado. Por un lado tenemos al matrimonio que componen Jack y Rebecca, con ella embarazada de trillizos, y que se verá obligada a ingresar de urgencia en el hospital, para dar a luz antes de tiempo. También están Kate y Kevin, hermanos gemelos muy diferentes. Ella tiene problemas de sobrepeso, un complejo de inferioridad muy grande, que no consigue superar a pesar de acudir a reuniones de "obesos anónimos", y de conocer ahí a un tipo, Toby, que le cae muy bien; y él es todo lo contrario, un guaperas pecho "tableta", famosísimo por ser actor de una popular sitcom de la que está harto, él desea componer personajes serios. Finalmente tenemos a Randall, padre de familia negro, de muy buena posición, casado y con dos hijas pequeñas encantadoras, que acaba de enterarse de la identidad de su padre biológico, pues fue adoptado al nacer. Podría pensar que una vez desveladas las sorpresas del primer episodio, This Is Us se desinflaría para seguir caminos trillados, pero nada más lejos de la verdad. Los personajes muestran aristas, hay complejidad, desafíos inesperados, y, sí, más espacio para más sorpresas. Lejos de tener la sensación de que se acumulan los elementos caprichosamente, como si Fogelman fuera un mal mago sacando de su chistera conejos sin ton ni son, la narración fluye con naturalidad, bien apoyada en atinadas y preciosas canciones acordes con el "mood" de lo que se está contando, y los actores componen mu bien a sus personajes maravillosos, a pesar de ser casi todos desconocidos, la que más suena es Mandy Moore. Los saltos en el tiempo no son caprichosos, y sirven para introducir nuevas piezas del puzzle argumental, o para encajar aquellas que ya se nos habían mostrado.

7/10
Focus

2015 | Focus

Jess es una timadora que comete el error de tratar de estafar a un maestro de timadores, Nicky. O puede que no sea tal error, pues él la toma bajo su tutela y la introduce en su amplia red, un grupo numeroso de ladrones consumados, capaces de levantar en unos pocos días más de un millón de dólares del público que acude a un importante partido de fútbol americano. El problema es que el “trabajo” puede acabar mezclado con los asuntos del corazón, y éste terminar hecho añicos. La pareja se separará, pero volverán a cruzarse sus destinos en el mundo de la Fórmula 1. Nuevo trabajo del tándem de directores conformado por Glenn Ficarra y John Requa, que antes hicieron en registro de comedia Phillip Morris ¡te quiero! y Crazy, Stupid, Love. Aquí asoman con una entretenida trama de ladrones sofisticados, donde se unen las habilidades de los timos –en que se riza el rizo hasta, decididamente, la exageración–, con el enamoramiento de los protagonistas. Pero en este segundo aspecto se juega al engaño hasta un punto errado en que al espectador acaba importándole, francamente, un bledo, si los personajes interpretados por Will Smith y Margot Robbie se aman o no. Las películas de tramposos siempre tienen un punto de enganche, y aquí no faltan algunas escenas que atrapan, sobre todo aquella en que dos partes echan un auténtico pulso de apuestas encadenadas donde hay mucho, mucho en juego. Y está claro que Smith y Robbie son actores atractivos, y trabajan bien, aunque él en esta ocasión adopta una pose indolente demasiado tiempo, lo que agota, algo que también ocurre con los chistes cansinos con juegos de palabras sexuales. El caso es que la cinta es irregular, la apelación del título a centrarse, no perder el foco de la atención, no se la aplica a sí misma, de modo que el desenlace decepciona, y queda la sensación de que la cosa daba para más.

5/10
Back in the Game

2013 | Back in the Game | Serie TV

Crazy, Stupid, Love

2011 | Crazy, Stupid, Love

Cal Weaver lleva casado muchos años, tiene hijos y un buen trabajo. Una noche recibe como un mazazo la noticia de que su mujer ha tenido una aventura y desea separarse. Cal no se lo puede creer, pero decide sobre la marcha abandonar el hogar familiar. Tras varias noches deprimido en la barra de un bar, conocerá a un joven, Jacob, experto ligón y mujeriego. Jacob le propondrá hacer de Cal un nuevo hombre, de modo que todas las mujeres caigan a sus pies. Una muestra más de ese cine de Hollywood que con un envoltorio ‘moderno’ y atrevido quiere en realidad contar lo que han hecho una y otra vez los grandes clásicos del cine: la validez del amor verdadero, del amor para toda la vida, y la idea de que nunca hay que rendirse cuando se ama de veras. A este respecto la pareja de directores formada por Glenn Ficarra y John Requa asciende un peldaño tras su debut en Phillip Morris ¡te quiero! No abandonan el tono ligero y la visión de una sociedad frivola, obsesionada con el sexo, pero visualmente la película es contenida y a la postre el guión de Dan Fogelman (guionista de Cars y Enredados) viene a afirmar con rotundidad que la sexualidad desemboca en el vacío si no va acompañada de la entrega personal y que la familia es el mejor sitio para crecer y ser felices. Hay cierto desorden a la hora de narrar e intercalar temporalmente algunas subtramas, y también sobra algún efectismo técnico innecesario. El reparto es probablemente la baza que hace funcionar el conjunto, con un protagonista, Steve Carell, que resulta cercano y convincente, y un Ryan Gosling que borda su exagerado y esquemático personaje. En el plano femenino también las cosas funcionan, con unas espléndidas Julianne Moore y Emma Stone. Y aunque se eche mano de algunos clichés hipertrillados y previsibles (el discursito final de graduación, y tal), también hay escenas muy bien resueltas, como el encuentro entre Jacob y Hannah en su piso o la catastrófica reunión en el jardín de los Weaver.

5/10
Phillip Morris ¡te quiero!

2009 | I Love You Phillip Morris

Steven Russell fue abandonado por su madre nada más nacer. Criado en una familia cristiana, se casó también con una piadosa mujer, se convirtió en padre, y se hizo policía. Pero tras tal capa “convencional” se ocultaba la realidad de que era gay. El descubrimiento de su madre biológica, que le rechaza, y un accidente de automóvil le lleva a “salir del armario” y emprender un estilo de vida lujoso con su “novio”, que mantiene con diversas estafas. Éstas le llevarán a la cárcel donde conoce al “amor de su vida”, el preso Phillip Morris. Singular película que se nos asegura que se basa en una historia real, por lo que habrá que créerselo. Aunque lo cierto es que suena tan improbable, que invita a concluir que sus directores han acentuado dicho rasgo, para aumentar el posible atractivo del “increíble, pero cierto”. El planteamiento de la pareja de directores Glenn Ficarra-John Requa es sublimar la relación amorosa de Russell y Morris, dos “tortolitos” que comparten celda, con sus altibajos e increíbles “sacrificios” para estar juntos; sin embargo, se concede “importancia cero” al abandono que hace Russell de su familia –se conforma con mandarles dinero robado–, a su vida delictiva, o a los derroteros de auténtico gandul de Morris, una vez que sale de prisión. De modo que al final lo más valioso de la película es el tono alocado de los engaños y fugas carcelarias, y los esfuerzos actorales de Jim Carrey y Ewan McGregor. Por lo demás la película se inscribe en la corriente de filmes de gran presupuesto que tratan de dar carta de naturaleza a la homosexualidad, como Philadelphia, Mi nombre es Harvey Milk y Brokeback Mountain.

5/10
Jungle Cruise

2021 | Jungle Cruise

Inspirada en la famosa atracción del parque temático Disneyland, muestra una expedición a la selva amazónica repleta de aventuras. Está protagonizada por Dwayne Johnson como el carismático capitán del barco fluvial y Emily Blunt que encarna a una decidida exploradora en una misión de investigación.

Smallfoot

2018 | Smallfoot

En lo alto de una montaña, perpetuamente cubierta de nubes, viven los yetis o bigfoots, atados a sus costumbres celosamente conservadas por el guardián, que tiene tales normas grabadas en piedra en una especie de singular túnica, como si fuera una especie de sumo sacerdote. Ese estado de las cosas, transmitido de generación, da un vuelco cuando el joven yeti Migo es testigo de que cómo se estrella un avión, y sale de él lo que denominan un smallfoot, un ser humano, que los bigfoots consideran seres legendarios, que no existen según señalan las míticas piedras. Humano y avión desaparecen, pero el curioso Migo, impelido por otros jóvenes frikis de mentalidad curiosa y científica, abandonará la montaña y descubrirá que los humanos existen. Por ejemplo Percy, que hace un programa de televisión sobre la naturaleza. Irregular cinta de animación, que maneja algunas ideas prometedoras, que hacen pensar en El bosque de M. Night Shyamalan, como la de usar el miedo y el engaño para someter al pueblo sencillo y evitar amenazas del exterior, ignorando aquello de que la verdad nos hace libres. Eso sí, unida al planteamiento de lo que se diría un conflicto fe-razón, que se apunta sin querer abordarlo del todo, probablemente por miedo a la polémica, lo que como mínimo puede producir desconcierto en el espectador adulto, los padres y madres que se preguntarán cuál es la intención de fondo de un film que se supone familiar. Pero en fin, más allá de estas ideas subyacentes en la trama, hay que reconocer fallos de estructura y arritmias en un film que parte de un libreto del español Sergio Pablos, pero en el que han metido mano hasta cinco guionistas más, entre ellos los productores de la serie This Is Us, Glenn Ficarra y John Requa, y el director responsable de Vecinos invasores Karey Kirkpatrick. Algunas partes que transcurren en el pueblo yeti son algo barrocas y empalagosas, así como los pasajes con los amigos rebeldes de Migo. Más interesante es la interacción yeti-humano, Migo-Percy, lo más logrado, que da pie a pasajes emotivos y otros hilarantes, aunque en lo relativo a lo deseable de un correcto entendimiento de quienes se ven mutuamente como monstruos, se acaba cayendo hacia el final en un buenismo cansino. Los diseños estilizados de los yetis y humanos larguiruchos hacen pensar a veces en la animación de Aardman, y también en los de Phil Lord y Christopher Miller, responsables de Lluvia de albóndigas y acreditados como productores. El film parece un intento de “animar” a la división animada de Warner para la producción de largometrajes, aunque curiosamente la división animada de otra major, Sony, ha tenido algún papel no claramente identificado en la puesta a punto.

5/10
Focus

2015 | Focus

Jess es una timadora que comete el error de tratar de estafar a un maestro de timadores, Nicky. O puede que no sea tal error, pues él la toma bajo su tutela y la introduce en su amplia red, un grupo numeroso de ladrones consumados, capaces de levantar en unos pocos días más de un millón de dólares del público que acude a un importante partido de fútbol americano. El problema es que el “trabajo” puede acabar mezclado con los asuntos del corazón, y éste terminar hecho añicos. La pareja se separará, pero volverán a cruzarse sus destinos en el mundo de la Fórmula 1. Nuevo trabajo del tándem de directores conformado por Glenn Ficarra y John Requa, que antes hicieron en registro de comedia Phillip Morris ¡te quiero! y Crazy, Stupid, Love. Aquí asoman con una entretenida trama de ladrones sofisticados, donde se unen las habilidades de los timos –en que se riza el rizo hasta, decididamente, la exageración–, con el enamoramiento de los protagonistas. Pero en este segundo aspecto se juega al engaño hasta un punto errado en que al espectador acaba importándole, francamente, un bledo, si los personajes interpretados por Will Smith y Margot Robbie se aman o no. Las películas de tramposos siempre tienen un punto de enganche, y aquí no faltan algunas escenas que atrapan, sobre todo aquella en que dos partes echan un auténtico pulso de apuestas encadenadas donde hay mucho, mucho en juego. Y está claro que Smith y Robbie son actores atractivos, y trabajan bien, aunque él en esta ocasión adopta una pose indolente demasiado tiempo, lo que agota, algo que también ocurre con los chistes cansinos con juegos de palabras sexuales. El caso es que la cinta es irregular, la apelación del título a centrarse, no perder el foco de la atención, no se la aplica a sí misma, de modo que el desenlace decepciona, y queda la sensación de que la cosa daba para más.

5/10
Phillip Morris ¡te quiero!

2009 | I Love You Phillip Morris

Steven Russell fue abandonado por su madre nada más nacer. Criado en una familia cristiana, se casó también con una piadosa mujer, se convirtió en padre, y se hizo policía. Pero tras tal capa “convencional” se ocultaba la realidad de que era gay. El descubrimiento de su madre biológica, que le rechaza, y un accidente de automóvil le lleva a “salir del armario” y emprender un estilo de vida lujoso con su “novio”, que mantiene con diversas estafas. Éstas le llevarán a la cárcel donde conoce al “amor de su vida”, el preso Phillip Morris. Singular película que se nos asegura que se basa en una historia real, por lo que habrá que créerselo. Aunque lo cierto es que suena tan improbable, que invita a concluir que sus directores han acentuado dicho rasgo, para aumentar el posible atractivo del “increíble, pero cierto”. El planteamiento de la pareja de directores Glenn Ficarra-John Requa es sublimar la relación amorosa de Russell y Morris, dos “tortolitos” que comparten celda, con sus altibajos e increíbles “sacrificios” para estar juntos; sin embargo, se concede “importancia cero” al abandono que hace Russell de su familia –se conforma con mandarles dinero robado–, a su vida delictiva, o a los derroteros de auténtico gandul de Morris, una vez que sale de prisión. De modo que al final lo más valioso de la película es el tono alocado de los engaños y fugas carcelarias, y los esfuerzos actorales de Jim Carrey y Ewan McGregor. Por lo demás la película se inscribe en la corriente de filmes de gran presupuesto que tratan de dar carta de naturaleza a la homosexualidad, como Philadelphia, Mi nombre es Harvey Milk y Brokeback Mountain.

5/10
Una pandilla de pelotas

2005 | Bad News Bears

Morris, como su apellido indica, es un tipo con mucho ‘morro’, al que le gusta empinar el codo y más bien irresponsable. Jugador profesional de béisbol de corto recorrido, y entrenador venido a menos, debe entrenar al grupo de chavales más ‘matado’ que cabe imaginar. Y lo cierto es que se aplica a la tarea sin demasiado entusiasmo, mientras que su rival Roy lleva todas las de ganar en el inevitable campeonato. Richard Linklater es un director desconcertante, que igual se aplica a películas intimistas muy personales (Antes de amanecer, Antes del atardecer) que se apunta a historias más o menos comerciales. En este último apartado dirigió con mucho tino Escuela de rock, una comedia con niños notable. Ahora trata de repetir la fórmula, aunque la cosa no acaba de funcionar del todo, en parte porque ha dejado de lado la ingenuidad de Escuela de rock. Billy Bob Thornton hace su papel de desastrado sin despeinarse (en realidad, está despeinado todo el film) y Greg Kinnear le da réplica como el entrenador superperfecto e insoportable.

4/10
Bad Santa

2003 | Bad Santa

Willie T. Stokes, un individuo fracasado, trabaja cada año haciendo de Santa Claus en unos grandes almacenes. Su objetivo es reventar la caja fuerte del local en el que trabaja, con ayuda de su amigo Marcus, para obtener el dinero suficiente que les permita vivir hasta la siguiente navidad. Terry Zwigoff, autor de Crumb, un documental sobre el prestigioso dibujante underground Robert Crumb, y de la notable adaptación del cómic Ghost World, dirige esta cinta que podría parecer la típica comedia navideña al uso. Atención a los despistados, porque en realidad no tiene nada de cine familiar, sino que se trata de una comedia negra, con toques de humor grosero, con una actuación exagerada de Billy Bob Thornton, que parece más un Grinch barriobajero que Santa Claus.

3/10
Como perros y gatos

2001 | Cats & Dogs

Los mininos, los gatos, ¡quieren hacerse con el control del planeta Tierra! Y los perros, agentes caninos de primera clase, han impedido sus maléficos planes. Hasta ahora. Pues los gatos quieren hacerse con una fórmula en la que trabaja el profesor Brody, que podría provocar una alergia universal a los perros. Para colmo, por un error de los servicios secretos perrunos, Lou, un cachorro sin experiencia, es el animal que se infiltra en tareas de espionaje en el hogar de los Brody. El destino de la humanidad está en sus manos. Larry Guterman ha concebido este film como una especie de aventura de James Bond, con el estilo de los cartoons de Tom y Jerry. Lo que supone acción trepidante, un estilo visual muy especial, y golpes de humor de buena ley. El director explica que quería “un sentido de la acción muy acentuado, casi como una tira de dibujos de acción real, llevando todo al límite, exagerándolo, pero con absoluta claridad. De ese modo se puede dejar de ser incrédulo cuando perros y gatos hablan, y a partir de ahí, hasta cuando hacen las cosas más extravagantes.”

5/10
Bad Santa 2

2016 | Bad Santa 2

Como perros y gatos: La revancha de Kitty Galore

2010 | Cats & Dogs: The Revenge of Kitty Galore

Secuela tardía de Como perros y gatos, comedia dirigida por Lawrence Guterman en 2001. Continúa la guerra entre perros y gatos, que tratan de hacerse con el control de la Tierra cuando los humanos no les miran. Diggs es un perro policía que ayuda al agente Shane, en un caso de un dependiente de coches que ha enloquecido. El can provoca una explosión, y es ‘suspendido’ del cuerpo. Pero es reclutado por la organización de perros que trata de parar los pies a Kitty Galore, una gata con malas pulgas y planes maléficos. Como el original, se trata de una parodia de las películas de James Bond, en versión perruna, con perros y gatos que hablan. Ha pasado casi una década desde la anterior entrega, y los efectos especiales han mejorado sustancialmente. Combinando animatronics, animales reales y efectos digitales, los resultados son realmente impresionantes, y algunas imágenes de perros pilotando una moto, por ejemplo, resultan convincentes. Por lo demás se trata de un film con muchos gags que recuerdan a los cartoons clásicos. Absolutamente insustancial, al menos no da gato por liebre, mantiene el tono familiar y gustará sobre todo al público infantil. En cines, le acompaña un corto memorable que recupera a uno de los personajes más conocidos de Warner: El correcaminos.

5/10

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