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Biografía

Peter Baynham

Peter Baynham

Peter Baynham

Filmografía
Ron's Gone Wrong

2021 | Ron's Gone Wrong

Agente contrainteligente (Grimsby)

2015 | Grimsby

En una humilde localidad pesquera, Nobby, padre de familia numerosa pero un tanto desastroso, echa de menos a su hermano Sebastian, del que se separó 28 años atrás, al ser adoptados por diferentes familias. Dará con él, pero éste se ha hecho agente del FBI y necesitará su ayuda para salvar el mundo. El rey del humor contrainteligente y provocador, Sacha Baron Cohen, perpetra otro atentado contra el buen gusto, esta vez una sátira del cine de espías, de factura impecable a cargo del especialista en acción Louis Leterrier, responsable de las dos primeras entregas de Transporter. También se ha rodeado de un buen reparto, pues tiene como coprotagonista a Mark Strong, convincente como héroe a lo James Bond, y secundarios de lujo, entre ellos la española Penélope Cruz, breve pero esforzada. Se podía pensar que en Borat, o El dictador, el cómico británico había tocado fondo en cuanto a zafiedad se refiere. Craso error, aquí se supera a sí mismo en escenas brutales, como la de los elefantes, una auténtica locura, y no se resiste a sumarse a la última ‘moda’ del mundillo del cine: arremeter contra Donald Trump. Quienes busquen sal gruesa a mansalva la tendrán, y se le debe reconocer a Baron Cohen su habilidad para transmutarse con gracia en personajes diferentes, esta vez la parodia del típico ‘hooligan’. Pero la mayor parte del público acabará asustada con sólo unos minutos de proyección.

3/10
Mortdecai

2014 | Mortdecai

Agobiado por sus problemas económicos, el pícaro pero supuestamente elegante marchante de arte Charlie Mortdecai fracasa cuando intenta vender un jarrón a un mafioso oriental al que ya estafó una vez. De regreso a su mansión, se desencadena una crisis conyugal, pues a su esposa no le agrada que se haya dejado un bigote similar al de sus ancestros. Acude a visitarle un viejo conocido, el inspector Alistair Martland, que le presiona para que investigue el paradero de una pintura de Goya robada. Para ello, Mortdecai se trasladará a diversas ciudades con su abnegado guardaespaldas Jock. David Koepp se labró un enorme prestigio como guionista, tras escribir títulos como Atrapado por su pasado, Misión imposible y Spider-Man, y generó buenas expectativas como realizador con su debut, El efecto dominó. Tras unos años estancado en proyectos de baja calidad, ha aceptado ponerse al frente de un nuevo vehículo para el lucimiento de Johnny Depp, a quien ya dirigió en la fallida La ventana secreta. La carrera del actor también languidece, pues empieza a ahuyentar a sus incondicionales por exceso de histrionismo. A la estrella se le ha subido Jack Sparrow a la cabeza. Finalizadas sus colaboraciones con Tim Burton, que había llegado al punto de reírle demasiado las gracias, él mismo ejerce como productor e impulsor de este proyecto basado en una saga de novelas del británico Kyril Bonfiglioli. Su protagonista debió parecerle lo suficientemente estrambótico para añadirlo a su lista de personajes 'freaks', pues se trata de un antihéroe fanfarrón, en teoría de clase alta pero arruinado, supuesto buen espadachín pero incapaz de salir airoso de una pelea si no fuera por su duro criado, al que además entorpece. Pero sin una dirección apropiada que le contenga, el actor acaba resultando agotador, repetitivo y fuera de sitio, con sus gestos exagerados y caminando otra vez como un dibujo animado. Su labor oscurece demasiado la de los eficaces secundarios Gwyneth Paltrow, como su dominante esposa, Ewan McGregor en la piel del romántico agente del gobierno, Paul Bettany en el rol del fiel criado y matón que trae a la memoria a Kato, de El inspector Clouseau, y hasta Jeff Goldblum (un tratante de arte). Por lo demás, si se elimina algún chiste demasiado facilón, Mortdecai funciona, al menos de cara a un público sin demasiadas pretensiones. Cuenta con un ritmo ágil, y la trama rinde tributo a los clásicos del cine de atracadores y ladrones.

4/10
Arthur

2011 | Arthur

Arthur, heredero de una gran fortuna empresarial gobernada por su madre, se comporta como un niño grande sin asumir responsabilidad alguna, hasta el punto de que sigue cuidando de él y sacándole de líos su vieja niñera: por si fuera poco, su vida de auténtico playboy que abusa del alcohol, llena de caprichos con mujeres y emociones fuertes, provoca con frecuencia titulares escandalosos en los periódicos. Como su madre no está dispuesta a consentir ni un exceso más, le plantea un ultimátum: deberá casarse con la responsable mujer de negocios Susan para así sentar la cabeza; en caso contrario, lo desheredará. Tal disyuntiva asoma justo cuando Arthur cree haber encontrado su verdadero amor en Naomi, un espíritu libre, sensible y sensato, una mujer atenta a las necesidades de los demás, empezando por las de su anciano progenitor. Fallido remake de Arthur, el soltero de oro. El film ochentero fue en su momento un fenómeno, pero la versión que entrega Jason Winer resulta un tanto rancia. Se le quiere dar un aire de cuento de hadas, deliciosa comedia romántica y tal, y al tiempo, hacer contenidas “gracietas” zafias, que no funcionan. Resulta curioso porque la intención es hacer algo a lo grande en lo que a esfuerzo de producción se refiere -la escena inicial con el protagonista enfundado en un traje de Batman y conduciendo el batmóvil, el pasaje de la Estación Central neoyorquina para usa y disfrute exclusivo de la pareja enamorada...- y la cosa se queda pequeñita, muy pequeñita. Russell Brand es uno de los cómicos de moda, pero aquí como protagonista no tiene gracia, quizá se siente encorsetado en su personaje. Tampoco parece sentirse cómoda Helen Mirren como niñera, en un personaje convertido en mujer, en la película original el papel era para el gran e impasible John Gielgud. En general los actores parecen un poco perdidos en una historia que se ha querido adaptar a los nuevos tiempos sin demasiado acierto.

3/10
Arthur Christmas: Operación Regalo

2011 | Arthur Christmas

Aarmand, la compañía británica que creó a Wallace y Gromit, no ha tenido tanta suerte en el terreno del largometraje como con sus magistrales cortos. Aunque Evasión en la granja hizo ruido, pasaron bastante desapercibidas tanto Ratónpolis como Wallace & Gromit: La maldición de las verduras, por lo que Universal decidió dejar de formar equipo con ellos. Ahora, la empresa se ha asociado con Sony Pictures Animation, con excelentes resultados. Steve, hijo mayor de Santa Claus, ha logrado implantar la tecnología más avanzada en el proceso de repartir regalos a los niños de todo el mundo. El tradicional trineo ha sido sustituido por el S-1, una gigantesca nave espacial, supervisada al dedillo por los técnicos del centro del control, y que lleva a bordo a una legión de elfos entrenados como tropas de élite que distribuyen en tiempo récord los paquetes que tienen que llevar a cada ciudad. La operación de reparto es un éxito salvo por un pequeño detalle: por culpa de un error han olvidado el regalo de una niña francesa. Arthur, el hijo menor de Santa, joven un tanto caótico pero con un corazón de oro, es el único que parece comprender el desastre que supondría que la chavala se despertara y descubriera que no le han dejado nada. ¡A Santa Claus le tienen que importar todos los niños! Aunque en esta cinta, la misma Aarmand ha cambiado la stop-motion, técnica en la que está especializada, por la moderna animación digital, Arthur Christmas: Operación regalo viene a ser precisamente una reivindicación del trabajo artesanal, elaborado con sentimientos, frente a las técnicas modernas. De la misma forma que las sofisticadas técnicas de reparto que usa Santa Claus no valen de nada si se han dejado a una niña olvidada, la cuidada animación, técnicamente impecable, no habría dado lugar a un film sobresaliente de no ser por la expresividad de los personajes y el imaginativo y cálido guión. Supone el debut en el largometraje de Sarah Smith, que ha trabajado en series como Thin Ice, y que ha coescrito el libreto con Peter Baynham, paradójicamente guionista de Borat, con la que no tiene nada que ver. Los diálogos destilan ingenio y cautivarán tanto a adultos como a niños. Todo funciona como un perfecto mecanismo de relojería gracias al contraste entre unos personajes bien desarrollados, como el patoso pero bonachón Arthur, el inteligente pero frío y deshumanizado Steve, el jovial Santa que se ha convertido en un monigote casi simbólico, el abuelo nostálgico de su época gloriosa, cuando repartía casi en solitario todo, y Bryony, una leal elfa capaz de empaquetar cualquier cosa.

7/10
Borat

2006 | Borat: Cultural Learnings of America for Make Benefit Glorious Nation of Kazakhstan

¡La zafiedad al poder! Con un par de narices… El cómico televisivo británico Sacha Baron Cohen, creador de personajes como Ali G., Brüno y el propio Borat, hasta ahora desconocidos fuera del mundo anglosajón, ha logrado al fin el salto mediático internacional. Su pasaporte definitivo a la fama se lo ha dado el reportero televisivo kazako Borat Sagdiyev, un personaje asumidamente impresentable, tan casposo como el Torrente de Santiago Segura, que adolece de prejuicios antisemitas, obsesión por el sexo, una pesima educación y un conocimiento bastante pobre del idioma inglés. Con tan dudoso bagaje, Borat se embarca con su socio Azamat Bagatov, para hacer un reportaje cuyo propósito, según se repite hasta la saciedad, es cargar con “las enseñanzas culturales de América, en beneficio de la gloriosa nación de Kazajistán”. Una de ellas, vital para Borat, es encontrarse con la vigilante playera Pamela Anderson. La película es lo que es, no hay que darle más vueltas. Chistes zafios, la mayoría con muy poca gracia, al menos para la mentalidad no anglosajona. Con la excusa de ser políticamente incorrecto –hay incorrecciones políticas que en realidad son muy políticamente correctas–, se acumulan una serie de gags de formato ‘reality’ supuestamente espontáneos, pues se supone, algo bastante difícil de creer, que aparte de la pareja protagonista, el resto de gente no sabe nada de la película, en plan cámara oculta y tal. Además de haber sido un auténtico fenómeno, sobre todo en Estados Unidos, Sacha Baron Cohen ganó el Globo de Oro al mejor actor cómico por su composición del peculiar protagonista. Y el film ha obtenido una nominación al Oscar al mejor guión adaptado.

2/10
Brüno

2009 | Brüno

Es difícil decir si Brüno ha ido un punto más allá que el ya extralimitado Borat, aunque puede que sí. Este reportero austríaco homosexual compuesto por Sacha Baron Cohen, que está dispuesto a todo con tal de alcanzar la fama, es lo más exagerado, vulgar y soez que se ha visto en las pantallas en mucho tiempo. Completamente obsesionado con el sexo, con la estética y con el triunfo, su vida es un continuo despropósito donde se suceden los disparates más inesperados. Y todo para convertirse en una “celebrity” hollywoodiense. Parece que la intención de Sacha Baron Cohen es la de criticar a varios sectores de la sociedad, como el conservador cristiano de Estados Unidos. Pero aun así todo es confuso, y se diría que la cosa es una mera excusa para hacer el cafre, ya sea practicando y hablando de sexo con toda la explicitud del mundo y más, o en situaciones de lo más comprometidas como cuando aparece depilándose el lugar donde la espalda pierde su nombre. Según se dice, cada vez que Cohen hace una película de este tipo se suceden las denuncias y hasta las agresiones. Cierto es que tras irrumpir en el desfile de Ágatha Ruiz de la Prada en Milán fue detenido. Pero, ¿todo esto para qué? ¿Para hacer una crítica de lo superflua y frívola que es la moda? Porque si es así, es difícil de entender, porque a Bruno el calificativo de frívolo le queda pequeño... El cúmulo de despropósitos es tal que no sabes si Brüno sólo pretende hacer reír –a su peculiar manera, claro–, si es un crítico iluminado de la realidad circundante, o si él mismo es la crítica en sí. En este maremagno de inconexiones, se podrá ver a Brüno haciendo barbaridades de todo tipo, como la mentada en el desfile de Ágatha, el trueque que realiza para hacerse con un bebé negrito adoptivo, la sesión de fotos que se hace con el citado crío, las conversaciones con el consejero espiritual cristiano que lo va a ayudar a dejar de ser homosexual, etc. Y hablando de estas conversaciones, resulta difícil de creer que alguien se deje grabar así, sin darse cuenta, porque no puede estar más claro que Brüno se está riendo del tipo a la cara. Este tipo de escenas son las que realmente hacen dudar del pretendido carácter documental de la cinta. Aún así, es difícil dar respuesta a estas preguntas porque la originalidad de Cohen reside en que se convierte tanto en su personaje que acude a las entrevistas promocionales del film como Brüno, así que resulta imposible saber cuáles son sus intenciones como creador. Puestos a destacar algún momento graciosos, es reseñable aquel en que Brüno está intentando dejar de ser gay, y para ello se va de caza con los típicos “machitos”. En ese fragmento se produce una conversación en torno a Sexo en Nueva York que tiene cierta gracia.

1/10

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