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Biografía

Wallace Ford

Wallace Ford

68 años ()

Wallace Ford

Nació el 12 de Febrero de 1898 en Bolton, Lancashire, Inglaterra, Reino Unido
Falleció el 11 de Junio de 1966 en Woodland Hills, Los Angeles, California, EE.UU.
Filmografía
Un retazo de azul

1965 | A Patch of Blue

Una joven ciega vive bajo la influencia de su manipuladora madre. Un día en el parque conoce a un hombre del que se enamora sin saber que se trata de una persona de raza negra. Sidney Poitier interpreta otro film sobre el racismo. Shelley Winters obtuvo el Oscar a la mejor secundaria.

6/10
El hombre de las pistolas de oro

1959 | Warlock

Para enfrentarse a una banda de facinerosos, nada mejor que contratar a un pistolero. Así, Clay Blaisdell se encargará de poner orden en la pequeña ciudad de Warlock, apoyado por las pistolas de sus compinche Tom Morgan. Hasta que Johnny se convierte en sheriff de verdad. Aunque no faltan los tiroteos de rigor en cualquier western que se precie, éste de Edward Dmytryk ofrece además un buen estudio de personajes –no por casualidad se basa en una de las novelas más emblemáticas del género, obra de Oakley Hall–, bien encarnados por el trío Fond-Quinn-Widmark.

6/10
El crepúsculo de los audaces

1958 | Twilight for the Gods

David, un hombre expulsado de la marina, se ha convertido en propietario de "El Caníbal", un viejo velero con el que se dispone a llevar a cabo un viaje de dos meses con varios pasajeros a bordo. Drama basado en la novela de Ernest K. Gann, también autor del guión.

6/10
El último hurra

1958 | The Last Hurrah

Frank Skeffington, alcalde de una ciudad innombrada de Nueva Inglaterra, se prepara para presentarse a las elecciones del que sería su último mandato. Anciano y viudo, de origen irlandés y hecho a sí mismo desde sus humildes comienzos en los suburbios, desea que su sobrino Adam, periodista, siga su campaña para que vea cómo funciona la política desde dentro. En parte ve en él al hijo ideal que no puede contemplar en su retoño, Fran Jr., joven frívolo y egoísta. Aunque Frank tiene a veces formas de resolver los problemas poco ortodoxas, Adam no puede dejar de reconocer su grandeza de corazón a la hora de llenar el velatorio del marido una vieja amiga, o de presionar a los bancos para que apoyen su proyecto de viviendas en una zona deprimida de la ciudad. Genial película del maestro John Ford, a partir del guión de uno de sus colaboradores habituales, Frank S. Nugent, que adapta una novela de Edwin O'Connor. El film ofrece un interesante cuadro de los intereses bastardos que surgen en la política, pero también de su significado más noble, de servicio al ciudadano. Todo ello sin acritud, recorrido por la mejor vena sentimental de Ford, donde no falta su proverbial sentido del humor. No falta el retrato de la esposa de Frank, al que éste mira con cariño siempre que sube o baja la escalera de su casa, y ante el cual hay siempre una flor fresca; algo que contrasta con la primera aparición del hijo, que asciende con ligereza la escalera sin dedicar al cuadro ni una fugaz mirada. Hay momentos muy emotivos, sobre todo en el último tramo del film, que hace honor al título de "El último hurra", a la hora de afrontar la muerte, el salto al más allá. Y al tiempo hay espacio para la diversión, como la escena de la irrupción en un exclusivo club de los potentados de la ciudad. Por supuesto está genial Spencer Tracy, pero también el maravilloso plantel de actores secundarios, entre los cuales resulta casi imposible señalar quién está mejor, casi todos habituales de Ford.

8/10
Libertad o muerte

1956 | The First Texan

Uno de los muchos filmes sobre los esfuerzos para lograr la independencia de Texas. Sigue al abogado Sam Houston, al que encarna Joel McCrea, que lucha por sacar a Texas de la órbita mexicana, por encargo especial del presidente Andrew Jackson. La perspectiva de este personaje es lo más novedoso de este acercamiento a la cuestión.

4/10
Los indomables (1956)

1956 | The Maverick Queen

Adaptación de una novela de Zane Grey (1872-1939), uno de las escritores de literatura del oeste más célebre de Estados Unidos, y que participó –como guionista original o en adaptaciones de sus obras– en más de cien películas. Los indomables era la primera producción de la Republic en formato panorámico, y sus espectaculares escenas se rodaron en Silverton (Colorado). Para ello se contó con un competente reparto encabezado por Barbara Stanwyck, en una época en que la actriz comenzaba a combinar películas intrascendentes con series de televisión. Su argumento nos traslada a comienzos del siglo XX, y cuenta la historia verídica de los bandidos Butch Cassidy y Sundance Kid (después ensalzados en Dos hombres y un destino), perseguidos incansablemente por agentes de la agencia Pinkerton.

5/10
Una calle sin ley

1955 | A Lawless Street

El mariscal Coleen Wave recorre el territorio de Colorado en busca de criminales fuera de la ley. Randolph Scot protagoniza un western de serie B con una atractiva historia de amor de por medio.

5/10
Wichita

1955 | Wichita

Wyatt Earp llega a Wichita (Kansas), una ciudad marcada por el crimen y la ilegalidad. Su perfil le convierte en candidato ideal para reponer la ley y el orden en el lugar, aunque inicialmente no se muestra partidario de desempeñar un cargo de tal resposabilidad. Sin embargo, poco a poco, las cosas van cambiando y se planteará la posibilidad de recuperar la tranquilidad en el salvaje lugar. Interesante western de Jacques Tourneur, que describe las andanzas de Wyatt Earp antes de que se hiciera célebre como sheriff en Dodge City. El cineasta se muestra muy hábil en describir la psicología de los personajes, sobre todo la de los próceres de Wichita, que al principio están deseando que Earp se haga cargo de la defensa del orden en la ciudad, pero que luego reculan cuando ven que impone medidas nada populares, como la prohibición de portar armas, algo que podría afectar al paso de los ganaderos por la ciudad, y por tanto a la prosperidad del lugar. Estupendo reparto, con Joel McCrea en el papel de Earp.

6/10
Orgullo contra orgullo

1955 | Lucy Gallant

Drama con el telón de fondo del boom petrolífero de Texas. Sigue la pista a la Lucy Gallant del título original, una refinada mujer del Este que lo deja todo para irse al otro lado del país y contraer matrimonio. El que su novio le deje plantada ante el altar no la amilana, sino que con esfuerzo y tesón pondrá en marcha un almacén que pronto va a conocer una gran prosperidad. Lucy alternará con un ranchero de la zona. Película destacable por su fuerte personaje femenino, encarnado por una estupenda Jane Wyman, que además tiene buena química con Charlton Heston. El apartado de vestuario corre a cargo de la mítica Edith Head.

6/10
Los corruptores de Alaska

1955 | The Spoilers

Una mirada al turbulento mundo de los buscadores de oro. Interesante western sobre los pioneros, remake de un film mudo de 1914, que se hizo célebre porque el realismo de las peleas se debía a que los actores... ¡se pegaron de verdad! No es el caso de este film, aunque el clímax lo sigue constituyendo una espectacular y brutal pelea de los buscadores de oro en el sucio fango.

5/10
Honor y venganza

1955 | Destry

Decker, un cacique sin escrúpulos, impone su ley despóticamente en un pueblecito del oeste. Cuando el sheriff es asesinado, propone que elijan como sustituto a un viejo borracho, pensando que va a ser muy ineficaz. Éste contacta con Tom Destry, el hijo de un hombre de leyes, para que se convierta en su ayudante. Pero cuando Destry llega al pueblo resulta no ser cómo el sheriff espera, pues nunca ha empuñado un revólver. Eficaz western con un gran trabajo de Thomas Mitchell, en un papel de borracho en la línea del doctor que inmortalizó en la celebérrima La diligencia.

5/10
El hombre de Laramie

1955 | The Man from Laramie

Uno de los grandes westerns de Anthony Mann, protagonizado por su actor habitual James Stewart. Reconocía el director que en su quinto año de colaboración con el actor "retomé situaciones y temas llevándolos al paroxismo". Su personaje, Will, tiene una idea fija en la cabeza: vengar la muerte de su hermano a manos de los apaches, de la que culpa a los hombres que les proveyeron de armas de fuego. Pero en el camino atraviesa la propiedad de un Waggoman, un ranchero, y sus hombres, como castigo, lo arrastran por el suelo y queman su carreta. Will decide ponerse al servicio de Kate, propietaria de otro rancho y rival de Waggoman. Con guión de Philip Yordan y espectacular cinemascope, que realza la belleza del paisaje, Mann sigue fiel a la violencia seca típica de sus westerns, y al héroe solitario que trata de hacer justicia por su cuenta. Pero además recoge una galería de personajes muy bien retratados, donde destacan el inútil y malvado hijo del patriarca ranchero, y el capataz que sí tiene las cualidades que un padre desearía en su retoño. También están bien definidos los intereses amorosos de los personajes. Entre las impactantes escenas de El hombre de Laramie destaca la de Donald Crisp cabalgando locamente para vengar la muerte de su hijo, al modo de un Príamo clamando por su querido hijo Héctor.

7/10
Guapa pero peligrosa

1954 | She Couldn't Say No

Comedia bastante intrascendente, que sirvió a su protagonista, la británica Jean Simmons, para cumplir deprisa y corriendo la cuota de tres películas rodadas para el productor Howard Hughes, después de que éste se sintiese despechado cuando ella no aceptó acostarse con él (las otras dos habían sido Entre dos mujeres y Cara de ángel). Esta historia fuera de la pantalla es mucho más interesante que lo que ocurre dentro, donde una rica heredera regresa al pequeño pueblo de Arkansas donde pasó su infancia con la intención de repartir dinero entre los que la cuidaron cuando estuvo enferma. Entre ellos está el doctor Sellers, que acabará enamorado de ella. Fue la última película de su director, Lloyd Bacon (Calle 42), todo un veterano que había comenzado en el cine en 1922 y que falleció un año después de rodarla a la edad de 66 años.

4/10
El muchacho de Oklahoma

1954 | The Boy from Oklahoma

Film del oeste a cargo del talentoso Michael Curtiz (Casablanca, Robin de los bosques), que sabía imprimir un ritmo siempre adecuado a sus películas. El joven Tom llega al pueblo de Blue Rock con la intención de ser abogado. Allí es nombrado sheriff por el alcalde, Barney, un tipo que es dueño del bar y que gobierna el pueblo a su antojo. De hecho nombra a Tom porque presupone que podrá manejarle como a un pelele. Sin embargo, Tom es pacífico y mucho más difícil de despreciar de lo que parece. Las cosas se complicarán cuando conozca a la hermosa hija del anterior alcalde, muerto en raras circunstancias. El reparto, sin ser extraordinario, está perfecto.

5/10
Furia en la sangre

1952 | Flesh and Fury

Paul Callan es un boxeador sordomudo que conoce a Sonya Bartow, una mujer fatal que le seduce por conveniencia para ganarse unos cuartos. Por otro lado, aparece en escena la periodista  Ann Hollis, que se enamora de Paul y le anima a operarse para recuperar el oído. Un jovencito Tony Curtis (Con faldas y a lo loco, Operación Pacífico), protagoniza este drama en el que da vida a un pobre sordo y promesa del boxeo. Dirige Joseph Pevney (La familia Monster). La rubia Jan Sterling sobresale en el papel de pérfida, y Mona Freeman, acostumbrada a comedias aparece aquí con el papel de la chica buena, competente y enamorada.

5/10
La senda de la guerra

1951 | Warpath

Vickers perdió a su mujer a manos de unos asesinos. Cuando encuentra a uno de ellos, éste le confiesa antes de morir que sus cómplices se unieron a la caballería. Vickers decidirá ser reclutado para vengarse. Pero la lealtad al servicio militar le generará dudas. Lo mejor de este entretenido western es la presencia del siempre competente e intenso Edmond O'Brien (El hombre que mató a Liberty Valance).

5/10
Yo amé a un asesino

1951 | He Ran All the Way

Cine de gangsters en una época que ya no era la mejor para el género a pesar de algunas joyas como Al rojo vivo (1949). En esta ocasión el protagonismo recayó en John Garfield, nombre clave en la época dorada del cine negro, lo que demuestran títulos como El cartero siempre llama dos veces (1946). Le acompañan en esta ocasión Shelley Winters y Wallace Ford, completando un competente y equilibrado reparto. Se trata de la adaptación de una novela de Sam Ross donde un delincuente que escapa de la policía encuentra refugio en una casa donde secuestra a toda una familia. Las horas pasan lentamente, con suspense y ciertas dosis de melodrama donde la chica de turno acaba sintiendo algo por él. Rodada con bajo presupuesto, en blanco y negro y con una limitada duración de apenas 80 minutos.

5/10
Dakota Lil

1950 | Dakota Lil

El servicio secreto norteamericano traza un plan para establecer la tranquilidad en las salvajes tierras de Wyoming, donde los bandoleros siembran el terror. Inusual filme que muestra a los agentes secretos del siglo pasado, un tipo de agentes que siempre ha tendido a relacionarse con el siglo XX. Bien interpretada, está brillantemente dirigida y lo mejor son las escenas de acción.

6/10
El invisible Harvey

1950 | Harvey

Elwood es un hombre simpático y tranquilo que afirma ver un conejo gigante con el que habla y al que cariñosamente llama 'Harvey'. Como es de suponer, todos sus vecinos le toman por loco y su hermana Veta Louise está decidida a ingresarle en un manicomio, pero tras un malentendido las cosas no saldrán como se espera. El film, basado en una obra teatral de Mary Chase, es una divertida comedia con un James Stewart en uno de sus papeles más originales, que además le concedió una nominación al Oscar. Josephine Hull (Arsénico por compasión), sin embargo, sí lo ganó en la categoría de mejor actriz de reparto.

6/10
Nadie puede vencerme

1949 | The Set-Up

Stoker, púgil fracasado, se dispone a lavar su buen nombre en un combate. Está a punto de enfrentarse a Nelson, en un combate que puede devolverle la dignidad si gana. Pero unos mafiosos han comprado el combate, y se supone que Nelson debe dejarse ganar. Uno de los más destacados trabajos de Robert Wise, que mezcla el cine negro con el boxeo. El cineasta filma unos combates pugilísticos brutales, que inspirarían años más tarde a Martin Scorsese en su Toro salvaje.

8/10
Callejón sin salida

1947 | Dead Reckoning

Rip Murdock (Humphrey Bogart) y su compañero Johnny son dos soldados estadounidenses que regresan a casa, tras obtener el relevo. La Segunda Guerra Mundial está a punto de finalizar. Johnny se ha portado como un valiente, y en el trayecto en tren es informado de una condecoración. En un descuido de Rip, Johnny desaparece de repente, sin una causa aparente. Rip, al que el final de la guerra le ha dejado sin ninguna motivación en la vida, se propone desentrañar las causas de este suceso. Poco después, Johnny aparece muerto. Rip conoce a Coral Chandler (Lizabeth Scott), la ex-amante de Rip, que trabaja en un dudoso club regentado por un gángster interpretado por Morris Carnovsky. Poco a poco, Rip va reconstruyendo las piezas de un complicado rompecabezas, poniendo en peligro su vida. Una excelente película de cine negro, que desarrolla un original planteamiento con precisión. La minuciosidad tanto en la supervisión del guión como en la dirección de actores, era uno de los rasgos más conocidos de John Cromwell, artífice de El prisionero de Zenda (1937) o Desde que te fuiste (1944). Bogart está imponente, como era habitual en él, y se enfrenta a una cautivadora Lizabeth Scott. Emoción, intriga y poderosos diálogos. Ningún aficionado al cine clásico que se precie debe perdérsela.

7/10
La brigada suicida

1947 | T-Men

Dos agentes del Departamento del Tesoro aúnan esfuerzos para acabar con una banda de falsificadores de billetes. Para ello se infiltran en una organización criminal sita en Detroit, con un apetitoso cebo: aseguran tener unas planchas estupendas para fabricar billetes falsos. De los primeros filmes de entidad de Anthony Mann, contó con la colaboración del Departamento del Tesoro, y de hecho la película arranca como si se tratara de un documental. La psicología de los personas es bastante elaborada para un film de género; destaca además la escena del asesinato de un gángster, que está tomando un baño turco.

6/10
Ciudad mágica

1947 | Magic Town

Los sondeos no nacieron ayer. En 1947 William A. Wellman, con los estupendos James Stewart y Jane Wyman, describe cómo un analista busca una ciudad cuyos hábitos sean reflejo del resto de la nación.

6/10
Ángel negro

1946 | Black Angel

Años 40. La policía encuentra en su apartamento el cadáver de Mavis Marlowe, una cantante. Los agentes encargados del caso investigan a Kira Bennett, antiguo amante de la fallecida. Descubren que éste había sido chantajeado por Mavis, por lo que le arrestan enseguida. Sometido a juicio, es condenado a muerte. Pero su esposa y el marido de Mavis –que tiene problemas con el alcohol– están convencidos de que Bennett es inocente y antes de que éste sea ejecutado intentan buscar al verdadero culpable. Último trabajo –y posiblemente el mejor– del director británico Roy William Neill, especializado en terror e intriga, y responsable de varios títulos de Sherlock Holmes protagonizados por Basil Rathbone. En esta ocasión adapta una novela de Cornell Woolrich, autor del relato en el que se basó La ventana indiscreta. Se trata de una buena muestra del mejor cine negro americano de los años 40.

6/10
Los verdes años

1946 | The Green Years

Un muchacho, Roberto Shannon (Tom Drake) queda huérfano de padres haciéndose cargo de él su bisabuelo quien le guía para que se esfuerza por ir a la universidad para convertirse en doctor y por su abuelo quien se opondrá a que su nieto siga ese camino. Gran drama de una tierna y conmovedora historia del crecimiento de un niño a lo largo de su juventud inspirada en la novela de A.J. Cronin.

6/10
Crack-Up

1946 | Crack-Up

Un accidente de tren tastorna a un crítico de arte, hasta el punto de hacerle perder su trabajo en un pequeño museo de Nueva York. Parece injusto, hasta que descubrimos que tal accidente nunca se produjo. ¿Nuestro protagonista se viene abajo o hay un complot para desacreditarlo? El misterio crece con la sombría amenaza de una banda de delincuentes que está tras la falsificación de obras de arte del museo... Fotografía excelente, y un guión que mantiene la tensión hasta el clímax, en este film noir que explora el siniestro mundo de la violencia y el adinerado campo del arte, a partes iguales.

5/10
The Great John L.

1945 | The Great John L.

Biografía del célebre boxeador John L. Sullivan, natural de Boston y campeón de los pesos pesados desde 1882 hasta 1892. La película, muy bien narrada por Frank Tuttle, narra sus primeros años antes de ser campeón, así como su compleja personalidad que le hizo caer en el alcoholismo y ser olvidado tras perder su título. El actor Greg McClure realiza un meritorio trabajo, sobre todo en la parte en que el boxeador es repudiado por la sociedad debido a su comportamiento. En el lado femenino destaca la presencia de Linda Darnell y Barbara Britton. Sullivan perdió el campeonato en un memorable combate contra James J. Corbett, púgil de quien el cine se había ocupado ya en 1942 en un film dirigido por Raoul Walsh con Errol Flynn de protagonista y cuyo titulo hacía referencia a su apodo: Gentlenman Jim.

7/10
Recuerda

1945 | Spellbound

Debido a la amnesia que padece, un doctor está convencido de que cometió un asesinato, aunque no consigue recordar las circunstancias del crimen, ni el lugar donde lo cometió. Una psiquiatra enamorada de él intenta demostrar su inocencia, para lo que arriesga su prestigio profesional. Uno de los más intrigantes filmes de Alfred Hitchcock, que contó con la colaboración de Salvador Dalí, para una secuencia onírica. Miklós Rózsa obtuvo el oscar a la mejor música original por su extraordinaria partitura.

8/10
Sangre sobre el sol

1945 | Blood On The Sun

Un reportero americano se ve envuelto en Tokio en una peligrosa trama de espionaje. El periodista acabará descubriendo un plan de los japoneses para conquistar el mundo. Sólido thriller con brillantes secuencias de acción, protagonizado por el brioso James Cagney que aprendió judo para rodar algunas de las peleas. La película ganó un Oscar la Mejor Decoración en Blanco y Negro.

5/10
La sombra de una duda

1943 | Shadow of a Doubt

En La sombra de una duda, una joven (Teresa Wright) se pone muy contenta cuando se entera de que su tío Charlie va a visitar a su familia. Se trata de un hombre fascinante que incluso le regala un reloj. Paralelamente, un sofisticado asesino se dedica a asesinar viudas millonarias y acapara las páginas de la prensa. La joven comienza a sospechar que su tío pudiera ser el asesino. Uno de los mejores filmes del maestro del suspense –y también su preferida entre toda su filmografía, según dice él mismo en el libro "El cine según Hitchcock", de François Truffaut–. La sombra de una duda consigue una enorme tensión, debido al juego entre los dos protagonistas. El excelente Joseph Cotten (El tercer hombre, Ciudadano Kane) logra la ambigüedad absoluta; no se sabe si es o no el asesino.

8/10
La tumba de la momia

1942 | The Mummy's Tomb

Un egipcio viaja a Estados Unidos, llevando consigo a Kharis, una momia que cobra vida. Su objetivo es vengarse de los que profanaron la tumba de la princesa Ananka, años atrás. Lon Chaney, Jr. protagonizó una serie de secuelas de La momia (1932). Tras The Mummy's Hand, protagonizó esta insulsa entrega, que apenas aporta nada a las cintas anteriores.

5/10
La rueda de la fortuna

1941 | A Man Betrayed

Lynn Hollister es un letrado que trata de averiguar lo que se oculta tras el asesinato de un amigo. Su principal sospechoso es Tom Cameron, pero Hollister pronto se enamorará de Sabra, la hija de éste. Interesante guión y buenas interpretaciones por parte de John Wayne y Frances Dee.

5/10
She Couldn't Take It

1935 | She Couldn't Take It

Un millonario (Walter Connolly) va a parar a prisión por evasión de impuestos. Pero en lugar de pasarlo mal, para él es un alivio poder librarse de su familia. En la cárcel traba amistad con un delincuente llamado Ricardi (George Raft), a quien propone que, al salir, dé una lección a su maleducada hija Carol (Joan Bennett). Pero Carol tiene otros planes, como fingir su propio secuestro. Deliciosa comedia, en la disparatada línea de las mejores farsas del cine mudo como demuestra su delirante escena final. Sus enredos están muy bien llevados por Tay Garnett, que maneja con destreza un reparto que, en ocasiones, pudiera parecer algo exagerado y que a otro se le hubiese ido de las manos.

7/10
Pasaporte a la fama

1935 | The Whole Town's Talking

Jones es un tipo normal y corriente, simpático y de buen humor, trabajador ejemplar. Su problema es que tiene un enorme parecido con Marion, el peligroso gángster que asola la ciudad con sus fechorías. Tras ser detenido en varias ocasiones, víctima de esta confusión, la policía decide elaborar un salvoconducto especial para Jones. Con esta identificación, Jones podrá recuperar su vida cotidiana, sin verse sobresaltado por los crímenes de Marion. Pero las cosas se complican cuando el malvado Marion descubre la existencia de este salvoconducto, y decide aprovecharse de la situación en contra del pobre Jones. Dirigida por uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos, el infatigable John Ford. El mismo año de esta película, había rodado El delator, una historia típicamente irlandesa, por la que es premiado. Esto eclipsa un tanto a Pasaporte a la fama. Se trata de una atractiva historia, narrada con habilidad, que nos introduce en el mundo del hampa de los años 30. Edward G. Robinson, como es habitual en él, está imponente. Una película imprescindible aunque resulte un título menor dentro de la extensa filmografía de John Ford.

6/10
Mary Burns, fugitiva

1935 | Mary Burns, Fugitive

Una chica de un suburbio de la ciudad de Nueva York se debate entre dos grandes amores: por una parte está enamorada de un joven sin saber que es buscado por la policía; y por otra parte piensa si aceptar o no la proposición de matrimonio que le hace un chico al que acaba de conocer. Drama romántico protagonizado por la actriz Sylvia Sidney (Sólo se vive una vez). La película, ambientada en la mítica ciudad neoyorquina, narra una historia que resulta muy emotiva hasta su final, momento en el que el personaje femenino principal debe tomar una importante desición.

5/10
El delator

1935 | The Informer

Los remordimientos  nacidos de la traición son el detonante de uno de los grandes dramas de John Ford. La  composición plástica es impecable. Y en la caracterización del antihéroe, en contraste con los más nobles ideales, rezuma el mejor estilo fordiano.

8/10
The Man Who Reclaimed His Head

1934 | The Man Who Reclaimed His Head

Un escritor pacifista está la mar de contento con su editor, que le permite escribir incendiarios editoriales antibélicos en su diario. Pero se lleva un chasco cuando se entera que el jefe tiene intereses económicos con fabricantes de armas, hasta el punto de perder un poco la cabeza. Inteligente crítica a la hipocresía en las posturas políticas y a la manipulación de las personas, el film cuenta con una magistral interpretación de Claude Rains, bien apoyada en la rubia Joan Bennett.

6/10
La patrulla perdida

1934 | The Lost Patrol

Un grupo de soldados ingleses cruzan el desierto de Mesopotamia en plena Primera Guerra Mundial. Cuando el oficial de la patrulla muere de un disparo, los soldados han de seguir la ruta solos, temiendo por sus vidas, pues el camino es desconocido y hostil. Buen ejemplo de lucha y superación de un grupo de soldados en este film bélico del gran John Ford (La diligencia). El ánimo de los hombres va decayendo debido a las bajas que va sufriendo la patrulla, y la constante muerte acechando silenciosa, pero entenderán que solo el apoyo mutuo y el deseo de permanecer unidos será lo que les ayude a sobrevivir. Victor McLaglen (El delator), Wallace Ford y el Frankenstein más conocido, Boris Karloff, protagonizan la cinta. Destaca la música de Max Steiner, nominada al Oscar en 1935.

7/10
Employees' Entrance

1933 | Employees' Entrance

Basada en una obra teatral de David Boehm, en su trama encontramos a un despótico jefe de planta de unos grandes almacenes que tiene atemorizados a todos sus empleados e incluso ha llevado al suicidio a uno de ellos. Además, suele aprovecharse sexualmente de las chicas que contrata, como hizo años atrás con la inocente Madeleine. Ahora, una vez ella está casada con uno de los vendedores, Madeleine teme que pueda surgir a la luz este hecho. Estupendo Warren Williams como el desagradable personaje central, así como Loretta Young como la chica que accede a concederle sus favores carnales. Por este argumento la película tuvo muchos problemas con el código de censura y fue cambiada en sus aspectos más escabrosos, lo que le quita parte de su sentido.

4/10
La parada de los monstruos

1932 | Freaks

Las penas e ilusiones del grupo de criaturas con deformidades de un circo. Pocas películas son tan bellas como esta mirada romántica y algo subversiva a una serie de personas deformes, exhibidas como espectáculo de feria, pero que demuestran tener sentimientos delicados, son más ‘hermosas’ que mucho ‘beatiful people’ que anda por ahí suelto. Tod Browning, director de Drácula, hizo una película con un ‘terror’ poco convencional, que sorprendió a los productores. Y logra atrapar con sensibilidad el amor de un ‘freak’ por una bella trapecista, y la solidaridad de sus compañeros, cuando surgen los problemas. Su historia puede leerse a modo de parábola sobre la vaciedad hueca del cine que se rodaba en Hollywood. El film se rodó en sólo 36 días, aprovechando los decorados de Susan Lennox, una película de la Garbo.

7/10
Amor en venta

1931 | Possessed

Marian Martin es una humilde chica de pueblo que se marcha a la ciudad de Nueva York con la sana intención de buscar un buen partido que la saque de pobre. En la ciudad de los rascacielos conoce a Mark, un apuesto abogado con un prometedor futuro. Para que no se le escape, Marian se inventa una identidad falsa y comienza a fantasear sobre su vida. Lo que es un verdadero problema cuando Mark se enamora de ella y la presenta como su novia en su carrera electoral. Un rival político se entera de la auténtica personalidad de la muchacha y utiliza la noticia para desacreditar al abogado. Adaptación de una obra teatral escrita en 1920 por Edgar Selwyn y que ya había sido llevada a la pantalla en 1924 con el título de The Mirage. En esta ocasión se adaptó la situación a la recién padecida Gran Depresión, explicando así el carácter de su protagonista femenina, Joan Crawford. No hay que confundir con otra película de igual título original –Possessed (Amor que mata, en español)– también interpretada por Crawford en 1947.

6/10

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