Los 100 directores más influyentes del momento
Última actualización: 9/9/2020
Como suele ocurrir en una lista con un número redondo, 100, puede detectarse alguna ausencia en esta lista de los directores más influyentes del momento.
Pero, desde luego, todos los que figuran en ella tienen peso específico en la industria o en el cine como arte o “carne” de festival. Hemos obviados grandes cineastas que en los últimos tiempos no han dado grandes películas y hemos tratado de recorrer los cinco continentes, aunque como es lógico, Estados Unidos domina la lista. Los nombres de los directores son presentados por estricto orden alfabético.
Wong Kar Wai
Hay directores sobre cuya genialidad no existe ninguna duda, y Wong Kar Wai es uno de ellos. Artista enamorado con un mundo propio, tiene la envidiable capacidad de atrapar la belleza y sugerir sentimientos con gran sutileza.
Aki Kaurismäki
Aki Kaurismäki responde a la perfección al concepto de cine de autor. Sus películas son personalísimas, responden a una visión de las cosas y a un modo de contar que se dirían irrepetibles.
Abbas Kiarostami
A pesar de su exótico origen, Abbas Kiarostami (Teherán, Irán, 1940) es un cineasta consolidado en el panorama mundial y así lo demuestra la Palma de Oro de 1997 por “El sabor de las cerezas”. Licenciado en Bellas Artes, poeta además de director, siempre ha apostado por un cine experimental que reflexiona sobre sí mismo. El director ha muerto en París a los 76 años debido a un cáncer.
Kim Ki-Duk
Antes de "Parásitos" y Bong Joon-ho fue Kim Ki-Duk. Si un cineasta puso en el candelero el cine coreano, triunfando en los festivales, ese fue Kim Ki-Duk, que ha muerto inesperadamente de coronavirus cuando apenas le quedaban unos días para cumplir 60 años.
Takeshi Kitano
Pasó de presentador de concursos televisivos a convertirse en el máximo embajador del cine de su país en todo el mundo. Sus películas son variopintas, pero siempre se caracterizan por la humanidad con la que describe a sus personajes, por su enorme sentido el humor y por sus planos exageradamente largos. Takeshi Kitano ha tomado el relevo de los directores clásicos nipones como Akira Kurosawa y Yasuhiro Ozu.
Spike Lee
Él es “Spike”, director, productor, guionista y actor. Durante muchos años hizo de la cuestión racial su bandera, aunque con el tiempo ha quedado de manifiesto que se le da bien rodar películas de lo más variopinto. Spike Lee está considerado el cineasta afroamericano más influyente de la historia.
Mike Leigh
Puede que las películas del británico Mike Leigh se caractericen por su esfuerzo en describir a la gente de la calle y sus problemas cotidianos más o menos graves, pero esta loable inquietud no es nada corriente en el cine, sobre todo plasmada con el talento único que él exhibe.
Barry Levinson
Primero guionista, luego director, Barry Levinson tiene un especial talento para las historias nostálgicas y de familia. Supo brillar en los 80 cuando "el hombre de la lluvia" le dio el Oscar, y ha mantenido lazos estrechos con dos grandes actores, Dustin Hoffman y Robin Williams. En la frontera entre el artesano buen contador de historias y el artista puro y duro, alguna vez ha sabido cruzarla para dar grandísimas películas.
Richard Linklater
Richard Linklater ha destacado como uno de los grandes realizadores independientes surgidos en Estados Unidos en los 90. Se le recuerda especialmente por su trilogía del "Antes de", con Ethan Hawke y Julie Delpy, de la que han estado pendientes los cinéfilos de todo el mundo durante 18 años. Se luce sobre todo con películas cuya acción transcurre en unas horas, si es con Hawke mejor.
Ken Loach
Es el cineasta social por antonomasia. Hombre de izquierdas, formado en el teatro y el género documental, Ken Loach sabe combinar en sus creaciones con sobriedad el realismo puro y duro con un hondo sentido dramático. Ello para abordar situaciones de injusticia, que denuncia enfáticamente y sin pelos en la lengua.
Baz Luhrmann
El cine intimista no es lo suyo. Baz Luhrmann tiende a convertir cualquier historia en un superespectáculo épico y apabullante. Ha hecho realidad aquello de "vino viejo en odres nuevos", pues ha triunfado modernizando relatos de corte muy clásico.
David Lynch
“Así es como funciona la cabeza de un niño. Tal vez sea setenta y cinco por ciento sueño y veinticinco por ciento realidad”. Para David Lynch hay un mundo a primera vista, pero hay otro debajo. O quizá detrás del espejo. El cineasta de toques surrealistas como los de "Terciopelo azul", arriesgado como pocos, con historias tremendamente humanas, "El hombre elefante", que revolucionó las series televisivas con "Twin Peaks", ha muerto a causa del enfisema que padecía a la edad de 78 años.
Terrence Malick
Lento pero seguro. Ha rodado únicamente cinco películas en cuatro décadas, sin embargo, son todas tan complejas como excepcionales (quizás El nuevo mundo es la única que no es una obra maestra). A Terrence Malick le traen al fresco la taquilla, las modas, las imposiciones comerciales, el marketing de sus películas, la corrección política, y en suma todo aquello que no sea la poesía visual y los grandes temas de la existencia humana.
James Mangold
Empezó con cine indie, pero siempre tuvo claro que quería llegar al gran público. James Mangold presta gran atención a los guiones de sus películas, escribiéndolos en muchas ocasiones, solo o en compañía de otros. Riguroso y detallista, ha sabido imprimir un sello de calidad a su incursión en franquicias. Como "rolling stone", su cine se desliza en progresión ascendente, desafiando así las leyes de las gravedad.
Michael Mann
Director, guionista, productor y operador de cámara... Michael Mann es un cineasta total que tiene una especialidad: mantener al público pegado a su asiento.
Fernando Meirelles
En muy poco tiempo, se ha convertido en uno de los directores más importantes del cine latinoamericano. Fernando Meirelles tiene un estilo visual inconfundible y se decanta por historias de contenido social, o denuncia de la corrupción.
Sam Mendes
Hollywood no había recibido con los brazos tan abiertos a un director teatral desde los tiempos de Orson Welles. Desde que se instaló en la industria del cine, el británico Sam Mendes se ha concentrado en relatar en casi todas sus películas los esfuerzos de diversos personajes por conservar una familia normal, a pesar de sus peculiaridades. Esta historia parece haber tenido su correspondencia en la vida real, en su matrimonio fallido con Kate Winslet.
Hayao Miyazaki
Akira Kurosawa lo calificó de “gran autor”. John Lasseter asegura que cuando se atascan en Pixar, buscan inspiración en su cine. El presidente de Disney, Michael Eisner, confiesa que su película de animación favorita no es de su compañía. Se trata de Mi vecino Totoro, de Hayao Miyazaki.
Christopher Nolan
Como los buenos trucos de magia, sus películas tienen tres elementos importantes, la presentación –visualmente son rompedoras–, el truco en sí que vendría a ser una buena historia que contar y ese gran momento climático que deja poso en el espectador. Gracias a su estilo neo-noir, sus impactantes planos, la riqueza psicológica de sus personajes, y otros elementos de su cine, Christopher Nolan se ha consagrado como uno de los grandes realizadores del cine actual. Sin ninguna película mala hasta la fecha, va creciendo como artista. Su especialidad son los personajes atormentados y particulares.
Brian De Palma
Curioso caso el de Brian De Palma, capaz de copiar sin remilgos de los maestros del cine. Pero con elementos robados, compone filmes dinámicos, frescos, con una atmósfera envolvente, y sobre todo sumamente entretenidos.
Gus Van Sant
Director inconformista de heterogénea filmografía, Gus Van Sant domina el cine vanguardista independiente ("Elephant"), pero también el cine de inspiración clásica claramente comercial ("El indomable Will Hunting"). Siempre da que hablar y en ocasiones ha rodado cintas bastante polémicas. Se declara homosexual, pero no centra sus películas en este tema. Nunca ha sido un director combativo, ni intenta vender sus películas como reivindicativas de la causa gay, ni siquiera al tratar el activismo político de un homosexual en "Mi nombre es Harvey Milk". Son pocas, de hecho, las películas de Van Sant sobre este tema, aunque sus protagonistas siempre suelen ser inadaptados, que buscan abrirse un hueco en el mundo. Es un gran especialista en gente joven y sus problemas de comunicación.
Martin Scorsese
El cine actual no se entendería sin la huella de grandes cineastas contemporáneos, que marcaron tendencias con sus mejores obras, sobre todo en los 70. En un lugar destacado, junto a Francis Ford Coppola y Steven Spielberg, nadie duda de que Martin Scorsese merece contarse entre los más avezados directores del cine moderno. Marty ha creado un reconocible universo personal, basado en sus propias experiencias de la infancia, por donde pululan mafiosos capaces de sonreír a un niño y al minuto siguiente perpetrar una carnicería. Autor de grandes películas, regresa una y otra vez a sus obsesiones autorales: la religión, los remordimientos, las costumbres italoamericanas y, sobre todo, la violencia.
Ridley Scott
El productor David Puttnam fue quien le ofreció dirigir su primera película: Los duelistas. “Era evidente —dice Puttnam— que tenía un inmenso talento. Mi suerte fue que nadie antes de mí había pensado en él. Esperaba que un primer productor le diera su oportunidad”.
M. Night Shyamalan
Espectros, superhéroes, extraterrestres. Problemas de comunicación, familias en crisis, dudas de fe. ¿Pueden combinarse cine de género e ideas? ¿Con qué palabras mágicas se logra? ¿Abracadabra, ábrete sésamo, shazam? No. El conjuro de cuento de las mil y una noches es M. Night Shyamalan.
Zack Snyder
No le falta talento para suplir con la fuerza de sus imágenes la falta de contenido en algunos de sus guiones. Más que inventar, lo suyo consiste en darle nueva vida a material ya explotado anteriormente por el cine o por las viñetas, la principal fuente de las películas de Zack Snyder, un tipo con apariencia de niño grande al que no cuesta imaginar con un tebeo en las manos.
Steven Soderbergh
Tiene 48 años y una treintena de películas a sus espaldas de lo más variado, desde que pusiera de moda allá por el lejano 1989 la etiqueta de “cine independiente americano”. De vez en cuando anuncia que va a dejar las películas para dedicarse a pintar. Pero me da la impresión de que no conviene tomar tales declaraciones demasiado en serio. Este hombre vive del cine. Y no sólo porque le pague las facturas.
Steven Spielberg
Mago del celuloide. Midas de Hollywood. Todo lo que toca lo convierte en cine de oro, artística y crematísticamente hablando. Steven Spielberg es leyenda viva del Séptimo Arte.
Oliver Stone
Aunque su discurso político a veces se le ha ido de las manos, sobre todo con el paso del tiempo, Oliver Stone ha sido un valiosísimo Pepito Grillo de la sociedad americana. Guionista prodigioso, y director de títulos de entidad, su cine sirve de gran ayuda de cara a entender la historia reciente de Estados Unidos.
Quentin Tarantino
Filma las imágenes más impactantes y les añade una música que las eleva a categoría de arte. Sus ingeniosos diálogos harían palidecer a los escritores más sofisticados, pero sus personajes no paran de decir tacos. Su cine lo componen retazos y homenajes a películas cultas y al cine popular, pero al mismo tiempo es un cineasta bastante personal.
Guillermo del Toro
Pocos directores crean imágenes tan sugerentes y espectaculares. Especializado por completo en cine fantástico, Guillermo del Toro siempre logra una ambientación para sus películas tan tétrica como impactante. Además de dirigir películas variopintas, a Del Toro le queda tiempo para escribir y apoyar a nuevos talentos como productor.
Lars von Trier
Para unos es un genio, para otros es un simple manipulador de sentimientos que juega a ser el más original de la clase.
Gore Verbinski
Director imaginativo, diferente e innovador. Reinventó las aventuras de piratas con la trilogía Piratas del Caribe, interpretada por su actor fetiche, Johnny Depp.
Wim Wenders
Wim Wenders ha llegado a estar considerado como un realizador marginal alemán, lo que no le impide ser un cineasta poético que fascina a los intelectuales, aunque no siempre le comprendan.
Michael Winterbottom
En este mundo hay pocos cineastas con tantas ganas de marcha las 24 horas del día. El prolífico Michael Winterbottom no parece dispuesto a concederse vacaciones jamás. Supera la media de un título al año, con proyectos muy distintos, que se distinguen por su temática intensa, y el enorme margen de improvisación que concede a sus actores. A veces fracasa, pero mantiene el listón alto. Se empeña a veces en cambiar de género, pero lo suyo es el dramón lacrimógeno.
Zhang Yimou
Las estilizadas, delicadas e impactantes imágenes de su cine son el sello más característico de Zhang Yimou, el más ilustre representante de la llamada Quinta Generación de directores chinos. Es también el que tiene un estilo más cercano a la sensibilidad occidental, lo que explica que sea desde hace muchos años el mayor embajador del cine de su país. Hasta que derivó en espectaculares cintas de acción, como "Hero", su especialidad era el drama histórico o contemporáneo de contenido social, casi siempre con protagonistas femeninas. Acapara más premios que nadie en festivales de prestigio, y sus estanterías deben parecer un zoológico, porque están llenas de Osos (de Berlín) y Leones (de Venecia).
