Decine21
La guerra de los niños
5 /10 decine21

La guerra de los niños

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)
1 2 0 1 0 0

Reparto

Sinopsis oficial

Una inmobiliaria ha comprado el viejo colegio Santo Tomás de Aquino para derribarlo y especular con los terrenos. Sin embargo, los alumnos, guiados por un grupo de cinco niños cantantes, están dispuestos a impedirlo debido a su cariño y admiración por don Matías, el viejo director a punto de jubilarse.

5 /10 decine21

Crítica La guerra de los niños (1980)

Tronchante surrealidad

Tronchante surrealidad

Un pequeño colegio de barrio sufre la amenaza de una constructora que desea hacerse con el terreno y derruirlo. Pero algunos de los niños del centro no van a permitirlo y están dispuestos a empezar una guerra contra el poder para impedirlo. La comedia y las aventuras están servidas.

Al año siguiente del lanzamiento de su primer disco, el exitoso grupo juvenil Parchís estrenaba con ésta la primera de las siete películas que haría en tres años. El guion de la cinta estaba ya escrito por Javier Aguirre, Luis Castro y Luis Murillo para ser protagonizado por cuatro niños y un perro. Una de las premisas era que uno de los jóvenes protagonistas tenía que ser gordo, y la otra, que dos debían ser hermanos. Estas fueron las razones de que Yolanda y David aparecían emparentados (algo que durante años se creyó como cierto a lo Bea y Tito de Verano azul) y de que interviniera en el filme el joven actor Rodrigo Valdecanto en el papel de Carlitos, “El Flaco”. Pero lo cierto es que el personaje, sin duda cómico con su hambre inagotable y los atracones que se pega, desequilibra una historia protagonizada sólo por tres de los integrantes de la banda. Así las cosas, la celeridad con que se desarrolló el éxito de Parchís no permitió la reescritura del guión y sólo se añadieron algunas escenas para que Yolanda y Óscar tuvieran algunas escenas, siendo su presencia meramente testimonial. La película se estrenó en diciembre de 1980 y fue un éxito rotundo con casi 1,3 millones de espectadores.

Con todo, ni lo mejor ni lo peor de la cinta radica en su guión, que es correcto al cumplir perfectamente su cometido entreteniendo a los niños con batacazos, gamberradas y canciones del grupo. Y es que no deja de ser ciertamente entrañable que unos niños sean capaces de declarar la guerra al empresario, al especulador, al malvado adulto en definitiva, en aras de defender ese espacio de libertad, alegría y conocimiento que es la escuela. Los tres amigos, “El Flaco” y el perro se aferrarán a sus muros con la determinación y el valor del héroe que es capaz de movilizarse ante la aberración del ladrillo. Pero, como decimos, el guión es correcto, pero no lo mejor. Este calificativo lo merece el entrañable papel de Don Matías, que interpreta el siempre inmenso Manuel Alexandre, dando vida a ese director de escuela que no imagina su vida fuera de esas aulas. Y a él se añaden las magníficas hermanas Hurtado, en papeles secundarios, pero histriónicos y caricaturescos. Geniales. Lo peor, sin embargo, es el mayor de los defectos que tuvo el cine español de los años 80: una evidentísima carencia de medios.

Javier Aguirre volvería a dirigir a Parchís en otras tres películas y Mario Sábato lo haría en las tres que se realizaron en Argentina. Pero, aunque alguna de ellas es notablemente superior, sobre todo por la integración en todas de las pobres fichas verde y azul y el mayor cuidado que se puso en los números musicales, La guerra de los niños tiene un encanto especial. Tal vez por ser tan “kitsch”, tal vez por ser tan modesta, tal vez por ser un pelín surrealista, tal vez por sonar tan lejana y tan nuestra a la vez…

En 2022, cuando se cumplen 25 años del fin de la EGB, la Educación General Básica en España, La guerra de los niños se reestrena para acariciar el corazón de aquellos adultos que aún se sientan interpelados por la magia de Parchís. Los reestrenos de películas que uno ha visto siendo niño son algo más difíciles de valorar desde el punto de vista profesional, porque desvincularse de los afectos que nos unen a ellas no es siempre sencillo. Pero lo cierto es que, pese a sus carencias, que no son pocas, y a momentos que tienen una relativa incongruencia narrativa, La guerra de los niños es una película divertida, entrañable, con un guión tronchante y algunas escenas de comedia de enredo, que hacen que el espectador -el niño y el padre que lo fue- pase un rato inolvidable de la mano de sus simpáticos héroes.

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Películas más vistas HOY

Estrenos Películas

Últimos tráilers oficiales