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La identidad de Escocia en el cine

Escocia acaba de votar que no se independizará finalmente del Reino Unido. Justo, llega a las carteleras españolas "God Help the Girl", todo un homenaje a la ciudad de Glasgow. No es la primera vez que el cine le saca partido a la zona.

La identidad de Escocia en el cine

La historia de Escocia se puede revisar a través del cine. Destaca el clásico Maria Estuardo, de John Ford, que recrea la vida de la monarca más conocida de Escocia, donde reinó a lo largo de un cuarto de siglo. La legendaria Katharine Hepburn realizó una memorable composición de esta figura, interpretada también por Vanessa Redgrave (María, reina de Escocia) y Samantha Morton (Elizabeth, la edad de oro).

El monarca más famoso que ha dado Escocia no es otro que Macbeth. La obra de William Shakespeare basada en un personaje del siglo XI ha conocido múltiples adaptaciones cinematográficas, aunque la mejor, sin duda, es la realizada por Orson Welles, en 1948.

Dio que hablar en su día otro personaje histórico escocés, John Brown, por su estrecha relación con la reina Victoria, como recrea Su majestad, Mrs. Brown.

El héroe escocés más conocido por los apasionados del cine no es otro que William Wallace, interpretado por Mel Gibson en Braveheart, también dirigida por él. Con espectaculares secuencias de las batallas y lujosa ambientación, el film que narra la rebelión liderada por el protagonista en el siglo XIII contra el rey Eduardo I de Inglaterra se hizo acreedora de 5 Oscar.

El mismo año, Liam Neeson protagonizó Rob Roy, donde dio vida a un héroe real escocés, esta vez del XVIII. Para las nuevas generaciones, la heroína más famosa del país de las Tierras Altas no es otra que Mérida, la princesa de Brave (Indomable), que provoca una tragedia cuando se niega a que sus pretendientes compitan entre ellos para llevarla al altar.

En el ámbito deportivo, logró grandes hazañas Eric Liddle, escocés campeón olímpico de los 400 metros lisos en 1924, que fue uno de los personajes centrales de Carros de fuego.

Heroicidades de ficción en Escocia

Los inmortalesEn cuanto a escoceses no reales, se lleva la palma Connor MacLeod, el personaje ficticio de Christopher Lambert en Los inmortales, que pertenecía a una particular estirpe cuyos componentes sólo pueden morir por decapitación, condenados a combatir unos contra otro en una contienda ancestral en la que "sólo puede quedar uno". James Bond visita continuamente Escocia, en títulos como Skyfall, La espía que me amó o El mundo nunca es suficiente. En Casino Royale (versión de John Huston), un veterano 007 (David Niven) se había retirado a su mansión escocesa.

En Edimburgo tenía lugar la irrepetible persecución de 39 escalones, donde Alfred Hitchcock adaptó al autor escocés John Buchan, y donde entre otras cosas, el protagonista debe saltar para escapar de la policía del icónico puente Forth Rail, que une la ciudad con Fife. En la costa occidental de Escocia se sitúa la Isla de las Tormentas, de El ojo de la aguja, donde la dueña de una pensión, que vive con su marido inválido, se convierte en la única persona capaz de pararle los pies a un espía nazi (Donald Sutherland), que tiene la clave para que los alemanes ganen la guerra.

Como todos ellos, tampoco existió en la realidad Nicholas Garrigan, el escocés que se convierte en médico personal del dictador ugandés Idi Amin, en El último rey de Escocia, que a pesar de su título se desarrolla en África. Ni tampoco Fulton MacKay, viejo propietario de una playa que se obstina en que el joven Mac no consiga comprar todas las propiedades de un idílico pueblo escocés para instalar la refinería soñada por el dueño de una poderosa compañía (Burt Lancaster), en Un tipo genial (Local Hero). También era inventado el personaje de Cate Blanchett, en Charlotte Gray, miembro de la resistencia contra los nazis.

El lado desfavorecido de Escocia

God Help the GirlAsí las cosas, parece que Escocia sólo se ha visto en la pantalla como un lugar en el que se desarrollan grandes gestas, o en el que existen lugares tan idílicos como la aldea de Brigadoon. Pero el Séptimo Arte también ha mostrado los problemas de sus habitantes, sobre todo en Trainspotting, en torno a la drogadicción, adaptación de una novela de Irvine Welsh, uno de los grandes escritores actuales.

Personajes desfavorecidos de Glasgow protagonizaban La parte de los ángeles, donde Ken Loach añadía mucho humor a sus habituales reivindicaciones sociales. Sufría especialmente la protagonista de Rompiendo las olas, Bess (Emily Watson), una joven de un pueblo de Escocia, cuando el hombre del que se ha enamorado sufre un accidente en una plataforma petrolífera.

La identidad escocesa se refleja en sus grupos musicales. Amanece en Edimburgo se componía de las canciones de uno de los más populares, The Proclaimers, mientras que God Help the Girl está dirigido por Stuart Murdoch, líder de otro conjunto muy escocés, Belle and Sebastian.

Por último, señalar que de haber prosperado la independencia, habrían dejado de tener la nacionalidad británica numerosas estrellas de la pantalla, tan conocidas como Sean Connery, Robert Carlyle, James McAvoy, Ewan McGregor, Dougray Scott, Peter Mullan, Angus McFadyen, Phyllida Law, Brian Cox y Gerard Butler. También procedía de Escocia la gran Deborah Kerr.

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