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Biografía

Cody Horn

Cody Horn

32 años

Cody Horn

Nació el 12 de Junio de 1988 en Los Ángeles, California, EE.UU.

03 Octubre 2012

Su carrera no ha hecho más que empezar, pero Cody Horn en tres años suma proyecto sobre proyecto, ayudada por su deslumbrante belleza.

Hija de Alan Horn, flamante presidente de Walt Disney y anteriormente de Warner, y de Cindy, una modelo, Cody Horn vio la luz, como no podía ser de otra manera, en Los Ángeles, un 12 de junio de 1988. Las profesiones de sus progenitores la han influido, pues Cody ha hecho de modelo publicitario, por ejemplo para Ralph Lauren, y desde 2010 ha arrancado, suavemente, su carrera actoral.

Debutó con Rob Reiner en Flipped, aunque casi ni se la veía; lo mismo que pasaba en el thriller Twelve, de Joel Schumacher. La televisión hizo que el público empezara a familiarizarse con su rostro cuando le ficharon por tres episodios en la séptima temporada de The Office, la oficina de Dunder Mifflin, Inc. Curiosamente, también estuvo en la séptima temporada de otra serie, Rescue Me, mezcla de drama y comedia. En ambos casos eran papeles menores.

Hermanita del principiante stripper interpretado por Alex Pettyfer en Magic Mike, a las órdenes de Steven Sodergergh, esto puede ser el inicio de una carrera interesante, pues Cody tiene anunciada su presencia en End of Watch, de David Ayer, cinta protagonizada por Jake Gyllenhaal. También ha hecho un thriller de pura serie B, Occupant, donde parece que tiene cierto protagonismo.

Filmografía
Worst Friends

2014 | Worst Friends

Sin tregua

2012 | End of Watch

Los jóvenes Brian Taylor y Mike Zavala. Una pareja de la policía de Los Ángeles que patrulla las calles y combate el crimen a diario, sin tener la sensación de hacer algo extraordinario. No sólo son compañeros de trabajo, muy buenos profesionales ya curtidos, sino que comparten una auténtica amistad, se consideran verdaderos hermanos. Mike es de origen hispano, muy enamorado de Gabby, su mujer embarazada de su primer hijo, a la que siempre ha sido fiel. Brian se comporta más como un “bala perdida”, aunque envidia la estabilidad sentimental y familiar del otro frente a su saltar de cama en cama; tal vez la dulce Janet sea la mujer que necesita para encauzar su vida. David Ayer se ha convertido en un auténtico especialista en cine policíaco de tintes realistas, ya sea como guionista -Training Day (Día de entrenamiento)- o sumando a esta faceta la de director -Harsh Times, Dueños de la calle-, lo que también hace en el título que nos ocupa, Sin tregua. Aquí logra imprimir grandes dosis de verismo a la trayectoria cotidiana de los protagonistas, enfrentados a muy variadas situaciones, y donde su empeño en hacer bien las cosas les lleva a toparse con crímenes de envergadura, los cárteles de la droga y el tráfico con seres humanos, que corresponden a los federales pero a cuyo combate aportan su muy apreciable granito de arena, arrostrando innegables riesgos. El principal logro de Ayer en Sin tregua consiste en pintar héroes ordinarios, guiados por una recta concepción del bien y del mal, cuya principal cualidad es que no se lo creen, simplemente hacen lo que tienen que hacer, ni siquiera los reconocimientos en forma de condecoraciones afectan exageradamente a su ego. Además, a diferencia de otras cintas, incluidas las anteriores del propio director, no se pone el acento en la posible corrupción del estamento policial, sino que se toma el riesgo de centrar la mirada en los agentes honrados, esa mayoría silenciosa que no llama la atención, menos atractiva a priori argumentalmente. Lo hace con una buena historia, que progresa adecuadamente, con las justas dosis de dramatismo y acción trepidante en ambientes degradados. A la credibilidad de lo narrado ayuda la decisión del director de ofrecer el punto de vista de innumerables cámaras que se supone recogen la actividad de la pareja policial o de los delincuentes, empezando con la que porta consigo el propio Brian, que medio en broma, medio en serio, mantiene una especie de diario videográfico, un intento personal de documentar su tarea cotidiana. Las cámaras que tienen los vehículos policiales, u otras cámaras de seguridad, que recogerían la actividad de los personajes, evitando apabullar con los distintos formatos, dan esa sensación al espectador de estar siendo testigos de la realidad. También ayuda el buen trabajo actoral, los estupendos Jake Gyllenhaal y Michael Peña, muy entrañables en su relación de camaradería -donde está claro que ambos están dispuestos a dar incluso la vida por el otro- y en su vida social -tienen el encanto del auténtico las escenas de la fiesta de la quinceañera o la de la de la boda, relacionándose las familias de los Brian y Mike-.

8/10
Magic Mike

2012 | Magic Mike

Adam se hace amigo de Mike porque ambos trabajan en la construcción. Viviendo la noche en una discoteca, Mike introduce a Adam en el mundo de los strippers masculinos, un dinero fácil por exhibirse delante de mujeres que satisfacen así sus instintos básicos. Y en efecto en su primera "actuación" el jefe, Dallas, constada que Adam, apodado como "El Niño", tiene madera. Brooke, la hermana de Adam, se preocupa de la nueva "profesión" de su hermano, pero Mike –cuyo apodo es "Magic"– promete cuidar de él. Y es que se supone que Mike tiene los pies en el suelo, en realidad está ahorrando para montar su propia empresa de muebles por encargo. Steven Soderbergh es un cineasta que igual sirve para un roto que para un descosido, tal variedad de géneros y temas ha abordado en su larga carrera. De modo que toma el guión que Reid Carolin ha escrito para Magic Mike y lo convierte en película que a pesar de su vulgaridad y lo previsible de su desarrollo, se beneficia de su pericia tras la cámara, sobradamente demostrada. Y así nos cuenta en Magic Mike una historia con su pequeña moraleja –no puede uno pretender entrar en el mundo de los strippers, con el consiguiente vértigo hedonista de mujeres hermosas, sustancias estimulantes, dinero y demás, y pretender que aquello no te afecta, que puedes racionalizar aquello y planificarlo para una breve temporada. Pero en el fondo todo es muy insustancial y repetitivo, un ejercicio de estilo donde Soderbergh prueba su genio fílmico, hasta para lo más tonto. Tanto numerito cansa, incluida esa especie de obligación de mostrar que todos los actores, incluido Matthew McConaughey, que se reserva para el final, pueden contonearse en el escenario hasta provocar el histérico delirio colectivo de las chicas del público.

4/10
Violet & Daisy

2011 | Violet & Daisy

Twelve

2010 | Twelve

La historia de un joven camello neoyorquino, que a su azarosa vida suma el asesinato de su primo y la sospecha de que su mejor amigo está detrás de los hechos. Joel Schumacher es un cineasta que ha conocido tiempos mejores. El último film decente que hizo fue El fantasma de la ópera (2004), pero ha llovido demasiado desde entonces, y aquí, a partir de una novela de Nick McDonell, entrega una intriga en el sórdido mundo del tráfico de las drogas de diseño, servidas a jovenzuelos de la alta sociedad. El director conserva el oficio, pero el desañilado film tiene escaso interés, y su propuesta de redención a través del amor no es demasiado sólida. En el reparto, aparte del rapero 50 Cent, están hermanos (Rory Culkin) y sobrinas (Emma Roberts) de famosos (Macaulay Culkin, Julia Roberts).

4/10
Flipped

2010 | Flipped

Juli es una adolescente a la que encantan los árboles, y que de dedica a criar pollos. Está obnubilada por los ojos azules de Bryce, pero él piensa que está un poco chiflada y apenas le hace caso. Pasa el tiempo, y Juli se ha cansado de Bryce, mientras que todo lo contrario le pasa a Bryce, que empieza a pensar que Juli es una chica la mar de interesante. Historia de amores adolescentes, donde Rob Reiner adapta una novela "teen" de Wendelin Van Draanen. Lo original de la propuesta es que se cuenta la historia desde el punto de vista de cada uno de los chicos, y según una u otro, las cosas se ven de modo muy diferente.

5/10

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