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Biografía

Gene Stupnitsky

Gene Stupnitsky

Gene Stupnitsky

Filmografía
Chicos buenos

2019 | Good Boys

A Max, estudiante de sexto, le invitan a una fiesta de besos, a la que acudirá la compañera de clase que le hace ‘tilín’. Consigue que le dejen ir acompañado por sus inseparables amigos, el aspirante a cantante de musicales Thor, y el grandote Lucas, desesperado porque sus padres acaban de anunciarle que se divorcian. Pero el trío arruina un dron que usa para su trabajo el padre de Max, que cuando lo descubra le castigará, lo que implica perderse el evento si a los muchachos no se les ocurre cómo solucionar la situación. Curiosa mezcla, de la que al menos se puede decir que no le falta originalidad. El actor y realizador especialista en comedias gamberras Seth Rogen produce con Evan Goldberg, su colaborador habitual, una obra centrada en el fin de la infancia, cuando los chavales tratan de comportarse como adultos, pero se nota a la legua que están confundidos sobre muchos conceptos, o que presumen de haber besado a alguna muchacha cuando está claro que jamás lo han hecho. Se saca punta a esta premisa en varios gags, algunos divertidos, como el de la cerveza, donde el récord de los chicos está en beber tres sorbos, los alumnos de sexto consideran imposible tragar más. En suma, la fórmula vendría a ser como mezclar las películas típicas de niños en esta edad, como Cuenta conmigo, o Un puente hacia Terabithia con las de humor salvaje tipo Supersalidos. Por desgracia, el guión del realizador, Gene Stupnitsky, y Lee Eisenberg, con el que ya había colaborado en varios capítulos de The Office, abusa de esta fórmula, y tiende a la grosería, sobre todo en las numerosas ocasiones en las que se recurre a mostrar juguetes sexuales que los protagonistas no tienen muy claro qué son, por lo que los confunden con cosas normales. Esto acaba agotando. Puede llamar la atención del público que tenga los mismos años que los personajes, pero no resulta nada apropiada para esta categoría. Para el resto de espectadores, sería discutible recomendarla, aunque se debe decir que en el fondo la obra tiene cierto corazón, y hasta un tono positivo, pues habla de la necesidad de mantener la amistad a lo largo de los años, de luchar por lograr los sueños, pese a lo que puedan pensar los demás, y del drama que supone una ruptura familiar. Además, cuenta con un notable trío protagonista, compuesto por Jacob Tremblay, inolvidable en La habitación, que aquí ya algo más crecido muestra que también tiene talento para la comedia, Keith L. Williams (El último hombre sobre la Tierra) y Brady Noon (Boardwalk Empire). Componen unos personajes que pese al argumento disparatado resultan cercanos, y hasta entrañables e inocentes, pues sólo buscan el amor verdadero. Una pena que estos intérpretes no hayan caído en un proyecto de mayor entidad.

5/10
Bad Teacher

2011 | Bad Teacher

Elizabeth es el claro antiejemplo de profesora. Le importan un bledo sus alumnos, no prepara las clases, tiene costumbres poco edificantes, las relaciones con sus compañeros profesores son completamente interesadas. Su plan de dejar la enseñanza y casarse con un ricachón que la mantenga ha fallado, de modo que debe volver a las aulas. Allí empieza a cultivar el trato con un nuevo y atractivo profesor, que parece de buena posición social. Gamberra y zafia comedia pergeñada por Jake Kasdan, director (Dewey Cox: una vida larga y dura), y los guionistas Lee Eisenberg y Gene Stupnitsky (ambos responsables de Año uno y de episodios de The Office). La idea es poner patas arriba las películas de modélicos profesores, lo que se apunta en los títulos de crédito y se remacha con los filmes que la protagonista pone a sus alumnos para ahorrarse el tener que dar una clase. Y la gran originalidad transgresora estribaría en que no se ofrece moralina, Elizabeth sigue casi igual de impresentable al final de la película que al principio. Independientemente de lo cuestionable de este planteamiento, la realidad es que la película avanza a trompicones, sin rumbo fijo, acumulando gags, algunos más inspirados que otros. La falta de una estructura digna de ese nombre se nota especialmente en la parte referente a los niños de la película, muy poco dibujados, y con bromas relativas a su iniciación al sexo poco acertadas. Probablemente lo mejor del film son los secundarios, con algún descubrimiento como el de Lucy Punch, que encarna con talento a la antipática profesora rival de Elizabeth. Pero está claro que el protagonismo absoluto es para Cameron Díaz, que vuelve a transitar terrenos de comedia en plan sexy –con escenas como el lavado del coche, o el sexo con ropa, que pretenden ser graciosas y son sencillamente lamentables–, algo que quizá debería empezar a replantearse con los años que va sumando.

4/10
Año uno

2009 | Year One

Harold Ramis se ha quedado atrapado en Atrapado en el tiempo. Nunca ha logrado repetir la frescura de esa inspirada comedia, y por desgracia Año uno no es la excepción. Aquí además se ha asociado al clan de Judd Apatow –éste ejerce de productor–, lo que le adentra en el terreno de comedias para peterpanes con bromas zafias, y eso que se nota que Ramis ha tratado de contener, un poco, esa faceta de la función. La cosa arranca en tiempos prehistóricos, y no consiste en otra cosa que en encadenar chistes en torno a los relatos bíblicos del Antiguo Testamento: la fruta prohibida del árbol de la ciencia del bien y del mal, Caín y Abel, el sacrificio de Abraham, la circuncisión, Sodoma y Gomorra... Sirven de hilo conductor una pareja de héroes, Zed (Jack Black) y Oh (Michael Cera) que buscan rescatar a las damiselas de las que se han enamorado, y que han sido esclavizadas, al tiempo que Zed se cree un elegido de los dioses o así. El humor es un poco a lo Monty Python, irreverente pero sin pasarse demasiado, con la referencia de La vida de Brian. Ciertamente, hay algún gag gracioso, pero el balance resulta tedioso, con facilonas salidas groseras. Y desde luego, pretender que se trata de una película contra el fanatismo religioso, es poco menos que pedir peras al olmo; no, esto es una nadería, y punto.

2/10
The Office (2ª temporada)

2006 | The Office | Serie TV

Steve Carell logró el Globo de Oro al mejor actor de comedia por esta temporada, por su papel de gerente. Basada en la serie inglesa del mismo tipo, narra en formato sitcom en clave de humor la vida diaria en una típica oficina.

6/10
Chicos buenos

2019 | Good Boys

A Max, estudiante de sexto, le invitan a una fiesta de besos, a la que acudirá la compañera de clase que le hace ‘tilín’. Consigue que le dejen ir acompañado por sus inseparables amigos, el aspirante a cantante de musicales Thor, y el grandote Lucas, desesperado porque sus padres acaban de anunciarle que se divorcian. Pero el trío arruina un dron que usa para su trabajo el padre de Max, que cuando lo descubra le castigará, lo que implica perderse el evento si a los muchachos no se les ocurre cómo solucionar la situación. Curiosa mezcla, de la que al menos se puede decir que no le falta originalidad. El actor y realizador especialista en comedias gamberras Seth Rogen produce con Evan Goldberg, su colaborador habitual, una obra centrada en el fin de la infancia, cuando los chavales tratan de comportarse como adultos, pero se nota a la legua que están confundidos sobre muchos conceptos, o que presumen de haber besado a alguna muchacha cuando está claro que jamás lo han hecho. Se saca punta a esta premisa en varios gags, algunos divertidos, como el de la cerveza, donde el récord de los chicos está en beber tres sorbos, los alumnos de sexto consideran imposible tragar más. En suma, la fórmula vendría a ser como mezclar las películas típicas de niños en esta edad, como Cuenta conmigo, o Un puente hacia Terabithia con las de humor salvaje tipo Supersalidos. Por desgracia, el guión del realizador, Gene Stupnitsky, y Lee Eisenberg, con el que ya había colaborado en varios capítulos de The Office, abusa de esta fórmula, y tiende a la grosería, sobre todo en las numerosas ocasiones en las que se recurre a mostrar juguetes sexuales que los protagonistas no tienen muy claro qué son, por lo que los confunden con cosas normales. Esto acaba agotando. Puede llamar la atención del público que tenga los mismos años que los personajes, pero no resulta nada apropiada para esta categoría. Para el resto de espectadores, sería discutible recomendarla, aunque se debe decir que en el fondo la obra tiene cierto corazón, y hasta un tono positivo, pues habla de la necesidad de mantener la amistad a lo largo de los años, de luchar por lograr los sueños, pese a lo que puedan pensar los demás, y del drama que supone una ruptura familiar. Además, cuenta con un notable trío protagonista, compuesto por Jacob Tremblay, inolvidable en La habitación, que aquí ya algo más crecido muestra que también tiene talento para la comedia, Keith L. Williams (El último hombre sobre la Tierra) y Brady Noon (Boardwalk Empire). Componen unos personajes que pese al argumento disparatado resultan cercanos, y hasta entrañables e inocentes, pues sólo buscan el amor verdadero. Una pena que estos intérpretes no hayan caído en un proyecto de mayor entidad.

5/10

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