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Biografía

Gugu Mbatha-Raw

Gugu Mbatha-Raw

37 años

Gugu Mbatha-Raw

Nació el 21 de Abril de 1983 en Oxford, Oxfordshire, Inglaterra, Reino Unido
Filmografía
Rompiendo las normas

2020 | Misbehaviour

Año 1970. El certamen de Miss Mundo se celebra en Londres presentado por Bob Hope, leyenda de la comedia estadounidense. En ese momento Miss Mundo es el programa de televisión más visto en el planeta, con más de 100 millones de espectadores. En pleno directo el recién creado Movimiento de Liberación de Mujeres invade el escenario e interrumpe la retransmisión afirmando que los concursos de belleza degradan a las mujeres. Así, de la noche a la mañana, el Movimiento se hace famoso... Al reanudarse el programa, la elección de la ganadora provoca un nuevo gran revuelo: no es la favorita sueca, sino Miss Grenada, la primera mujer negra en ser coronada Miss Mundo. En cuestión de horas, una audiencia global fue testigo de la expulsión del patriarcado del escenario y del nacimiento del nuevo ideal de belleza occidental.

En busca de Summerland

2020 | Summerland

Durante la II Guerra Mundial, muchos niños son evacuados de las ciudades y enviados a casas en la periferia para que se hagan cargo de ellos. Cuando uno de estos niños llega a casa de Alice (Gemma Arterton) ésta decide en un principio deshacerse de él. Sin embargo, cuando el joven abre su corazón, permitiéndole desbloquear los secretos de su pasado, Alice comienza a darse cuenta de que a veces dejar volar la imaginación puede ser muy liberador.

Come Away

2019 | Come Away

The Morning Show

2019 | The Morning Show | Serie TV

Alex Levy y Mitch Kessler han formado hasta la fecha una de las parejas más populares de los informativos de la televisión de los Estados Unidos. Pero en tiempos sensibles con el #MeToo y las conductas sexuales inapropiadas con compañeras de trabajo rueda la cabeza de Mitch, un escándalo nacional, que por otra parte deja conmocionada a Alex, que sabe que tras 15 años de asociación puede ver terminada bruscamente su carrera, si no sabe reconducir la situación. Los hechos coinciden con la creciente popularidad, cortesía de las redes sociales, de la reportera provinciana Bradley Jackson. En efecto, se ha convertido en una celebridad gracias a un vídeo grabado cuando cubría unas manifestaciones de protesta por el cierre de una mina: el modo en que se encaraba con uno de los que ahí protestaban, mostrando una gran autenticidad, ha cautivado al público. Interesante serie sobre el mundo de la televisión y los entresijos que hay detrás, con ejecutivos dispuestos a lo que sea para mantener o recuperar audiencias, y reporteros que temen por sus puestos o ven una oportunidad para escalar posiciones. Creada por Jay Carson –que participó en House of Cards y en la película El candidato– y Kerry Ehrin –en cuyos créditos figura Bates Motel–, refleja bien la deshumanización creciente de los medios de comunicación, en primer lugar porque los propios profesionales sacrifican su vida personal en aras a unas ambiciones que les dejan literalmente vacíos. Tal idea están bien plasmada por la deshecha pareja de presentadores, a los que encarnan Jennifer Aniston y Steve Carell, quiene apenas se examinan, al menos en un primer momento, acerca de si su conciencia, en lo profesional y en lo personal, no tiene algo que reprocharles. El contraste, por supuesto, lo ofrece el personaje con posibilidades de ascender, interpretado por Reese Witherspoon, todavía no maleado, aunque nunca se sabe. Uno de los aciertos de serie de Apple TV+ es el completo reparto, con muchos personajes secundarios que tienen que aportar algo al conjunto de la narración.

7/10
Huérfanos de Brooklyn

2019 | Motherless Brooklyn

En el curso de la investigación de un caso, Frank Minna, jefe de una agencia de detectives, es tiroteado y acaba muriendo tras ser auxiliado por uno de sus hombres, Lionel Essrog, el cual era uno de sus protegidos desde que Minna le conoció en un orfanato de Brooklyn. Essrog es un tipo singular pues tiene una rara enfermedad nerviosa llamada Síndrome de Tourette, por la tiene una infinidad de tics y se siente obligado a hablar sin freno e inoportunamente. Pero Lionel es también un tipo inteligente, detective perspicaz y tenaz, que le tenía cariño a Minna y que está decidido a llegar al fondo del asunto. Huérfanos de Brooklyn es cine negro de altura, que recuerda a producciones clásicas y a las historias herederas de las creaciones de Hammett y Chandler. Se trata de una adaptación de la novela Jonathan Lethem, con elementos reconocibles del género, como la corrupción política, los secretos del pasado, el afán de poder, la música de jazz, la chica en apuros, las gabardinas, los sombreros, los matones a sueldo y los investigadores de raza. Hacía 20 años que Edward Norton no dirigía una película, desde su debut con Más que amigos. Desde entonces su carrera como actor tuvo muchos éxitos pero tras rodar El increíble Hulk algo pasó entre él y la industria y fue relevado poco a poco a papeles secundarios. Aquí regresa por todo lo alto, aunque haya tenido que ejercer de productor, además de ser el director, el actor principal y el guionista. Vamos que se ve que se ha tomado el proyecto como algo muy personal. La consecuencia es que se trata una película muy cuidada, mimada diría yo, que ofrece una convincente ambientación de los años 50, se desarrolla sin prisas (casi dos horas y media) gracias a unas pesquisas lentas pero muy creíbles y que atrapa desde el principio hasta el final. Y hay toques de gran director, como ése en que Lionel decide ponerse el sombrero de su difunto jefe. Gran parte del gancho del film es la caracterización de su protagonista, Lionel Essrog. Curiosamente Edward Norton se dio a conocer en el cine con un personaje de desdoblada personalidad en Las dos caras de la verdad, por el que fue nominado al Oscar, y en otra de sus películas más recordadas,The Score, también su personaje jugaba al despiste con su comportamiento. Aquí sus brotes psicóticos son constantes, a veces muy divertidos y Norton vuelve a demostrar que integrar personalidades múltiples sigue siendo una de sus especialidades. Quizá puede achacarse al film que algunos personajes, como los compañeros de oficina de Lionel, queden algo desdibujados, pero otros, como el poderoso político Moses Randolph (notable Alec Baldwin), la activista civil Laura Rose (Gugu Mbatha-Raw) o el ingeniero interpretado por Willem Dafoe, resultan lo suficientemente estimulantes. Estupenda música de Daniel Pemberton.

7/10
The Cloverfield Paradox

2018 | The Cloverfield Paradox

La científica Hamilton toma la dura decisión de dejar a su familia para formar parte de la tripulación internacional de una estación espacial. Ésta trabaja en un experimento avanzado con un acelerador de partículas que podría servir para solucionar la grave crisis energética que amenaza la Tierra, y que está a punto de provocar una guerra mundial. Tras dos años de prueba, la máquina parece funcionar, pero la instalación interestelar se traslada a un punto perdido de no se sabe qué galaxia, mientras que los miembros del equipo descubren a una extraña desconocida, atrapada entre los cables de una de las paredes. Hasta ahora las dos entregas de la saga Cloverfield, producidas por J.J. Abrams, sólo tenían en común la misma filosofía, pues tanto Monstruoso como Calle Cloverfield 10 son filmes muy baratos de ciencia ficción, promocionados con tácticas novedosas. Ahora se intenta unificar la saga argumentalmente con la tercera entrega, que sin embargo costó a Paramount más de lo esperado, sobre todo porque requiere de mayores efectos especiales y tiene un reparto formado por actores de caché. Ante el riesgo de estrellarse en los cines, la compañía ha decidido vendérsela a Netflix, que realizó una maniobra de marketing eficaz al estrenarla por sorpresa para todos sus suscriptores, anunciando su llegada en la Superbowl. Por desgracia, el film no está a la altura de esta jugada publicitaria, lo que explica con creces que la productora inicial no confiara en ella. Al parecer se intentaron limar algunos detalles e introducir cambios en el guión tras la tibia respuesta de los primeros pases de prueba, lo que en lugar de solucionar nada ha provocado una mayor sensación de caos. Tras un comienzo más o menos prometedor, los extraños sucesos que se ven en pantalla ni tienen interés, ni logran su objetivo de inquietar, ni transmiten una mínima sensación de originalidad, parecen sacados o bien de Alien, el octavo pasajero o de Horizonte final. Sólo el personaje de Gugu Mbatha-Raw está más o menos desarrollado, el resto son clichés de individuos de diferentes nacionalidades, que los actores no logran defender. Fracasan incluso los normalmente brillantes Daniel Brühl y David Oyelowo. Especialmente desesperante resulta el que le ha tocado en suerte a Zhang Ziyi, que habla en mandarín pero nadie la contesta. El director del film, hasta ahora autor de un único largometraje, el poco conocido The Girl Is in Trouble, ni siquiera logra su objetivo de explicar lo que ocurría en las anteriores entregas. Quizás al espectador le inundarían las nuevas preguntas, en caso de que le hubiera interesado mínimamente este film. Pese a todo, se anuncia una cuarta, Overlord, para la que se ha reclutado a un guionista de primera, Billy Ray (Capitán Phillips) a ver si logra remontar este desaguisado.

3/10
Un pliegue en el tiempo

2018 | A Wrinkle in Time

La adolescente Meg Murry es inteligente, como sus padres, científicos, pero en el instituto se burlan de ella, y no lleva bien la desaparición de su progenitor, ocurrida cuatro años atrás, cuando presentaba sus teorías de viajes a distancias de años-luz mediante pliegues en el espacio-tiempo, lo que producía reacciones de escepticismo general. Inesperadamente el hermanito de Meg, Charles Wallace, trae a casa a una excéntrica dama, la señora Qué, que les hará emprender un viaje alucinante con un tercer chaval, Calvin, donde conocen a otras dos extrañas mujeres, la señora Quién y la señora Cuál. Con la peculiar sabiduría de ellas y su propio talento, puede que Meg esté preparada para traer de vuelta a casa a su padre, perdido en algún pliegue espacio-temporal. Adaptación de una novela de corte fantástico de Madeleine L'Engle, que se diría la versión preadolescente de Interstellar, al conceder en esta aventura científica al amor la fuerza primordial para resolver cualquier desafío. Pero las comparaciones son odiosas, porque el film dirigido por la afroamericana Ava DuVernay está muy lejos de sus logros con el drama histórico sobre Martin Luther King Selma, o del documental Enmienda XIII. Aquejada de una llamativa arritmia, no se ahonda lo suficiente en los conflictos de la adolescente protagonista, y los personajes de las tres señoras son de auténtico cartón piedra, sin carisma alguno; el recurso a los conocimientos de Meg, o las tentaciones, carecen de la necesaria fuerza y dan pie a pasajes raquíticos, de escaso interés. Tampoco ayuda el adolescente convidado de piedra Calvin, e incluso el niño Charles Wallace, cuando asoma un lado oscuro de su personalidad, resulta harto arficioso. Conceptos tradicionales como luz y oscuridad para simbolizar la lucha del bien y del mal asoman sin gracia, sonando a filosofía barata. La realidad es que Disney no acierta cuando se aleja de la zona de confort que suponen sus cintas animadas, adaptación de cuentos con actores de carne y hueso, dramas deportivos basados en hechos reales, películas de superhéroes y episodios de Star Wars. En las películas de fantasía que deben sostenerse por sí mismas como Fantasmas de Marte o El llanero solitario, se ha pegado batacazos, y sólo aguantó el tipo en Tomorrowland. El mundo del mañana. Se agradece que intente arriesgar, pero por desgracia Un pliegue en el tiempo no funciona, ni siquiera los efectos visuales tienen una línea definida: están mejor los minimalistas del final, al estilo 2001, que los tentáculos de Ello en un paisaje rocoso de tipo infernal, una forma un poco tonta de referirse al demonio, expresión que se entiende mejor, pero que quizá no encaja en la ya antigua “new age”, que algunos intentan presentar todavía como nueva.

4/10
Irreplaceable You

2018 | Irreplaceable You

Farming

2018 | Farming

Fast Color

2018 | Fast Color

La Bella y la Bestia

2017 | Beauty and the Beast

Traslación a imagen real de la emblemática película del mismo título en dibujos animados producida por Disney en 1991, cuya repercusión fue enorme y ayudó a consolidar la nueva etapa creativa de los estudios Disney, tras el remonte que supuso La sirenita en 1989, ratificado luego por el éxito de El rey león en 1994. La historia basada en el libreto escrito entonces por la especialista de la compañía Linda Woolverton, se ha mantenido esencialmente idéntica, si bien ahora las pequeñas modificaciones del guión hay que apuntárselas a Stephen Chbosky y Evan Spiliotopoulos, éste último ya con una amplia trayectoria como guionista de la productora. Es bien sabido que el argumento narra los prolegómenos de un amor más que improbable entre una hermosa y espabilada chica de pueblo, ávida de lecturas, de fuerte personalidad y libertad interior, y un ser abominable, horrible criatura cuyo aspecto terrorífico es fruto del hechizo al que fue sometido por un hada. El tenebroso castillo encantado, con sus simpáticos personajes parlanchines convertidos en objetos, será el escenario del cuento de hadas. Al frente de esta versión de La bella y la bestia se sitúa Bill Condon (Dioses y monstruos, Mr. Holmes) un director que rueda elegancia extraordinaria y para quien supuestamente el proyecto debería de ser una perita en dulce. A este respecto hay que constatar que la factura general es buena, pero que a la vez no regala apenas momentos memorables y algunos de los que a priori deberían serlo –el baile entre los protagonistas, la batalla contra la turba que asalta el castillo– saben a poco. Tampoco consigue Condon un buen arranque (ese baile de mujeres en el castillo), una secuencia precipitada que no logra el propósito de presentar eficazmente al personaje de la bestia, motivo por el cual su personalidad ya queda algo deslucida durante toda la película. Por el contrario sí funcionan las pocas escenas de acción –los encuentros con los lobos son fantásticos– y la presencia viva de los objetos animados, el reloj, el candelabro, las tazas, dando fe de las virguerías técnicas a las que ha llegado el cine. Los mejores momentos del film son los que tienen lugar en el castillo y sus alrededores, pues el tono misterioso y romántico atrapa, y casa a la perfección con la fotografía oscura y nevada. En general destaca sin duda el diseño de producción y la ambientación dieciochesca, propia del relato original escrito por la francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711-1780), que resalta la atmósfera gótica, sobre todo en esos efectistas y sombríos planos exteriores. Sin embargo, el equilibrio se rompe al trasladar la acción a las aventuras de los antipáticos Gastón y su compañero Le Fou, especialmente en las escenas de la taberna. Quizá en el original también era esa la parte que peor funcionaba pero es que además en este caso, más allá de algunos amaneramientos totalmente gratuitos –esos "momentos gay" de los que tanto se ha hablado (Disney rendida a la ideología de género, quién lo iba a decir)–, la comicidad frívola, casi de cuchufleta, con que se trata esa subtrama nos saca del meollo dramático central y no prepara precisamente un terreno propicio para la seriedad del enfrentamiento final. En verdad si se eliminaran esos personajes tan sumamente desagradables la historia ni lo notaría. Capítulo aparte merece la música, porque La bella y la bestia es también un musical y la presencia de las canciones es constante, sobre todo en los dos primeros tercios del film. La inolvidable partitura original de Alan Menken brilla aquí en todo su esplendor, con una magnífica y a veces apabullante orquestación. Y es una verdadera sorpresa la voz de Emma Watson, con modulaciones y alturas nada fáciles que ella supera con sobresaliente. Así que la actriz es lo mejor de un film del que ya conocemos la historia, su personaje es a veces conmovedor –esa fascinación cuando entra en la biblioteca– y en todo momento resulta creíble.

6/10
El caso Sloane

2017 | Miss Sloane

Elizabeth Sloane trabaja para los lobbies que se encargan de persuadir a congresistas y senadores estadounidenses para que apoyen determinados proyectos legislativos que deben aprobarse en el Capitolio. Mujer de arrolladora personalidad, sin pelos en la lengua, tremendamente cínica, su objetivo es siempre ganar a toda costa, yendo un movimiento por delante de su adversario. En el logro de sus objetivos ha sacrificado cualquier atisbo de vida privada, no tiene familia, y acude a los servicios de un "profesional" en lo relativo a su vida sexual. Ahora está en el ojo del huracán por una investigación de un comité del Senado, que le acusa de faltar a los estándares éticos previstos en el ejercicio de su profesión. Potente película cuyo guión firma el desconocido Jonathan Perera, cuyos libretos anteriores, si es que existen, nunca antes habían sido llevados a la pantalla. Pinta un cuadro descorazonador de lo que es un lobby –grupo de presión política, de larga tradición en países como Estados Unidos– y lo que mueve a los políticos, siendo cínico sobre los cínicos, aquello es poco menos que la selva. Está estructurada en torno a la declaración que Sloane realiza ante el comité, y de esta comparencia arrancan los diversos flash-backs que nos ponen en antecedentes de cómo la lobbista ha terminado siendo objeto de tan graves acusaciones. Un caso en que ha podido tener una actuación dudosa es la excusa para cargar contra ella por el modo en que está consiguiendo apoyos para una legislación que podría poner coto, con severos controles, al derecho a la posesión de armas de fuego. Algo que no agrada a la industria del sector, y por lo que encuentra oposición en antiguos compañeros, que trabajan en sentido contrario para lograr los votos suficientes que detengan la ley. John Madden, cuyo Shakespeare enamorado fue recompensado con el Oscar a la mejor película, maneja bien el dinámico y muy verbalizado guión, repleto de frases ingeniosas y mucha y vertiginosa información, y sabe crear cierto suspense y hasta sorprender; eso sí, ya había dado muestras de moverse bien en ese terreno en La deuda. Aunque justo es reconocer que el director cuenta con la baza de una columna vertebral magnífica, que es el soberbio trabajo de Jessica Chastain, que logra hacer creíble a la ambiciosa protagonista. Es difícil que te caiga bien, pero a la vez produce una fascinación semejante a la de, por ejemplo, Francis Underwood en House of Cards: tenemos a alguien odioso, que no sabe ver personas en los demás, sino peones para conseguir sus propósitos en una partida donde todo vale, hasta hacer trampas si no te pillan o el daño puede ser controlado. Dándose paradojas, en que personajes a priori de escasa catadura moral demuestran poseer algunos principios básicos, mientras que algunos políticos que se supone sirven al interés público van a lo suyo. El resto del reparto está a la altura, aunque no dejen de ser satélites que giran alrededor del planeta Chastain: bien, pues, por Mark Strong, Alison Pill, Sam Waterston, Gugu Mbatha-Raw, Michael Stuhlbarg, John Lithgow, etcétera, que sacan todo el jugo posible a sus personajes, siempre al servicio de la historia.

7/10
La verdad duele

2016 | Concussion

Reconstrucción de la historia real del doctor Bennet Omalu, neuropatólogo nigeriano que ejerce como médico forense en Estados Unidos. Después de practicarle la autopsia a Mike Webster, jugador retirado de los "Steelers", de Pittsburg, en 2001, se dio cuenta de que éste había sufrido un mal conocido como Encefalopatía Traumática Crónica (CTE por sus siglas en inglés), como consecuencia de los fuertes golpes en la cabeza que reciben las estrellas del fútbol americano en cada partido. Ante el peligro de perder adeptos, y que se extienda el miedo, la Liga de Fútbol Nacional (NFL) tratará de silenciarle y desacreditar sus teorías. La verdad duele (mal título español para Concussion, que significa "conmoción cerebral") supone el segundo trabajo de Peter Landesman, tras Parkland. Avalado como productor por Ridley Scott tiene entre manos la típica historia, muy del gusto de Hollywood, de individuo lleno de razón enfrentado a poderosos cuyos intereses ha puesto en peligro (la lucha de David contra Goliath de toda la vida). Transcurre en el ámbito de un deporte que según explica muy bien uno de los personajes es una de las dos cosas más importantes de la vida para un americano junto con Dios. El relato tiene mucho en común con títulos conocidos, especialmente con El dilema, y aunque su director no llega a los logros visuales de Michael Mann en aquélla, maneja bien la narración, con un comienzo prometedor, aunque el final se alarga demasiado. Puesto que atraviesa el peor momento de su carrera, después de que títulos como After Earth o Focus no funcionaran como se esperaba, Will Smith se ha buscado un papel con cierta dificultad, pues su doctor Omalu habla con un acento supuestamente africano, que no ha convencido a los expertos en idiomas. Aún así, realiza una interpretación correcta de un personaje sosegado, pero honesto. Está bien acompañado en pantalla por la británica en alza Gugu Mbatha-Raw (la joven que le roba el corazón), Alec Baldwin (un doctor que le apoya), el veterano Albert Brooks (su jefe en el departamento forense), y en un papel muy breve Luke Wilson (el ejecutivo de NFL Roger Goodell). En el apartado actoral impresiona sobre todo la labor de David Morse (Treme, La milla verde) que se ha trabajado su rol de Mike Webster, ídolo deportivo cuya vida se fue al traste por este problema.

6/10
Black Mirror (3ª temporada)

2016 | Black Mirror | Serie TV

Tercera temporada de la serie creada por Charlie Brooker a modo de cuentos asombrosos de advertencia acerca del lado oscuro de las nuevas tecnologías. Tras una entrega suelta navideña, en esta ocasión, en vez de tres episodios, como ocurrió en las temporadas 1 y 2, tenemos en el inquietante espejito negro seis, que han sido distribuidos a través de Netflix. Como es habitual son completamente independientes, y de nivel desigual, aun contando con el nexo de unión creativo del pergeñador de las tramas, o sea, Brooker. Y tienen el mérito de abarcar un amplio arco de artilugios y posibilidades de los que ya atisbamos bastante a día de hoy. Quizá las mejores historias son la primera, "Cuesta abajo", y la última, "Odio nacional". que dejan al espectador con el corazón en un puño, al tiempo que logran sorprender. Detrás de "Cuesta abajo" se encuentra un director de prestigio, Joe Wright, que cuenta con el protagonismo de Bryce Dallas Howard. Nos habla de un futuro muy próximo donde manda la popularidad en las redes sociales, que supone ventajas importantes, por ejemplo para adquirir una casa en una zona exclusiva. Lacie se obsesiona para lograr altas puntuaciones en las valoraciones que hacen las personas con las que interactúa, y ve una oportunidad de oro en acudir como dama de honor a la boda de quien fuera su amiga en el instituto; pero aquello se convierte en una carrera de obstáculos, donde el modo en que la estiman los demás cae en picado. Mientras, "Odio nacional" es una especie de fábula sobre la responsabilidad de los que participan en los típicos linchamientos públicos que tienen lugar en las redes sociales. La idea de unos crímenes inexplicables, donde las víctimas se mutilan a sí mismas quitándose la vida, y su relación nada menos que con los drones y la invasión de la privacidad, está muy bien trabada con la investigación oficial, llevada a cabo por varios policías con los rostros de Kelly Macdonald, Benedict Wong y Faye Marsay. "Playtest" habla de realidad virtual, el protagonista ha vivido una dura situación familiar y se ha dedicado a ver mundo. Antes de volver a casa y enfrentarse a su madre, le surge la posibilidad de probar un videojuego con realidad aumentada, que le va a hacer añorar el mundo verdadero que ha tratado de eludir. Aunque con ritmo trepidante y muy dramático, "Cállate y baila" habla de algo que empieza a ser real, el chantaje de los hackers que pueden acceder remotamente a ordenadores ajenos y conocer secretos sucios de las personas. El jovenzuelo Kenny vivirá una carrera contra el reloj para que sus vergüenzas no se publiquen on line, y en su periplo se cruza con muchos en su misma situación. Muy deprimente y menos lograda resulta "San Junípero", donde un entorno virtual permite huir de la realidad, en una trama que da vueltas al amor homosexual, la eutanasia y la vida después de la muerte, con una ironía que no se sabe adónde quiere ir a parar. También resulta algo convencional "Hombres contra el fuego", con un futuro militarizado donde los soldados combaten a una especie de zombies.

6/10
Los hombres libres de Jones

2016 | Free State of Jones

Durante la Guerra de Secesión, el granjero sureño New Knight sirve como enfermero en el ejército Sudista. Pero la muerte de un jovencísimo familiar, al que trataba de proteger, le hace replantearse por qué lucha, y llega a la conclusión de que los suyos no defienden una causa justa. Tras desertar se dedicará a proteger a sus convecinos del condado de Jones, al sudeste de Mississippi, a quienes el corrupto gobierno confederado de la región requisa todas sus pertenencias, condenándoles a morir de hambre. Acaban uniéndose a su causa otros soldados en su misma situación y esclavos negros en fuga, con los que forma una pequeña milicia. Tras Los juegos del hambre, el director y guionista Gary Ross reconstruye un capítulo, poco conocido (al menos fuera de Estados Unidos), pero apasionante de la Guerra Civil Americana, que tiene mucho que ver con la leyenda del británico Robin Hood. Se centra sobre todo en la cuestión racial, tan desgraciadamente de actualidad, y las dificultades para dejar atrás la esclavitud. El film tiene muchos elementos a su favor, como una impecable reconstrucción histórica, y brillantes interpretaciones, sobre todo por parte de Matthew McConaughey, que tras conseguir el reconocimiento en los últimos años, no parece que tenga pensado echarse a dormir, así que borda el papel de combatiente enojado, pero justo y heroico. No desentonan Keri Russell (la esposa), la prometedora Gugu Mbatha-Ray, vista en La verdad duele (esclava de una plantación) y Mahershala Ali (secretario de prensa de Frank Underwood en House of Cards), como Moses, lugarteniente del protagonista. Pero aunque comienza con fuerza relatando el conflicto bélico, Los hombres libres de Jones pierde fuelle en el último tramo. En su pretensión de mostrar que tras el asesinato de Abraham Lincoln nacieron multitud de problemas que bloquearon el abolicionismo, como el nacimiento del temible Ku Klux Klan, el guión del propio Ross hace aguas, parece quedarse en mostrar capítulos aislados que no acaban de funcionar. Tampoco están muy bien integrados en el conjunto una serie de flash-forwards prescindibles que muestran a un descendiente de Knight, que está siendo juzgado por violar leyes muy racistas.

6/10
Toda la verdad

2016 | The Whole Truth

El abogado Boone muere asesinado en su casa. Los principales sospechosos son su mujer Loretta y su hijo Mike. Boone no era un padre ejemplar, era cruel y humillaba a su esposa. Su hijo Mike confesará ser el autor del crimen y Ramsey, un abogado penalista amigo de la familia, se encargará de su defensa. Drama judicial que se desarrolla por caminos cercanos al thriller. El guión elige la ambigüedad para atrapar al espectador y lo cierto es que en esta historia todo el mundo parece ser un maestro del engaño y guardarse un as en la manga. Aunque hay pequeños cabos sueltos y se hace algo de trampa, entretiene. Por supuesto, un tema capital es señalar la diferencia entre la búsqueda de la verdad y la defensa del cliente, algo que no siempre tienen que ir de la mano. Los actores cumplen bien con sus papeles.

5/10
Belle

2014 | Belle

Si Jane Austen hubiera escrito sobre la esclavitud, la historia que habría entregado no sería muy diferente a la que narra Belle, un interesante drama basado en hechos históricos, una de esas "muescas" que permitieron que, poco a poco, la esclavitud fuera abolida en Gran Bretaña. En efecto, el escenario donde transcurre la mayor parte de la acción en claramente "austeniano": se trata de la casa de campo del presidente del tribunal supremo que debe fallar un importante caso relacionado con el tráfico de esclavos. Ahí se crían desde niñas, con sus tíos abuelos, dos primas de la misma edad: una, Bette, blanquita pero segundona, lo tiene difícil para hacer un buen matrimonio; y la otra, Dido, que hereda una buena asignación para el resto de sus días, se enfrenta al inconveniente del color de su piel, es mulata, aunque goza de la ventaja de que pese a ser ilegítima, su padre, un almirante de la Royal Navy, la reconoció. La actriz de ascendientes africanos Amma Asante dirige su segunda película, una trama escrita por la casi primeriza Misan Sagay con la que parece haber conectado enseguida, por su condición de mujer negra, y porque aborda un tema tan interesante como el del ejercicio de la libertad, incluso cuando pesan, y tanto, las circunstancias sociales y culturales. El modo incompleto en que la protagonista participa en la vida familiar no dejará de producir asombro en el espectador. Aunque el ritmo es algo desigual, se trata de uno de esos filmes que se ven con agrado, tanto por cómo se desarrollan los enredos amorosos –matrimonios pactados y búsqueda del amor verdadero–, como por el entorno familiar –el matrimonio mayor sin hijos, la tía solterona, la amistad fraterna de las dos primas– y la figura del idealista hijo del vicario, paladín luchador contra la injusticia., que abre los ojos a le intuye Belle, o sea, Dido. Protagoniza el film la televisiva Gugu Mbatha-Raw, que tiene la responsabilidad de soportar sobre sus hombros el peso casi entero de la película. Aguanta el tipo, aunque quizá le falta un poco de chispa. Dentro de la galería de maravillosos secundarios -donde vemos sin ir más lejos a Emily Watson y Penelope Wilton–, quien sin duda está grandioso en Tom Wilkinson, formidable en su papel de juez que ha terminado encajando en el sistema, pero teniendo que ceder, al menos en parte, en lo relativo a sus ideales de juventud, para escalar socialmente. El caso del barco negrero Zong, y la consideración como mercancía de sus esclavos arrojados al mar para sobrevivir el resto de los viajeros del barco, le ponen antel el dilema moral de aplicar la ley, sin dejar de pensar que esa "carga" asegurada por una compañía, eran personas.

6/10
El destino de Júpiter

2014 | Jupiter Ascending

Jupiter Jones perdió a su padre, un hombre que miraba a las estrellas con su telescopio, antes de nacer, por culpa de unos asaltantes. Años después, su modesta familia, con ascendientes rusos, se gana la vida limpiando casas, ella se emplea a fondo con su escobilla de limpiar inodoros. Pero resulta que en realidad tiene sangre principesca, y es pieza clave "su majestad" de las luchas de poder que ocurren precisamente en el planeta Júpiter, donde una dinastía de tiranos capitaneados por Balem Abrasax aguardan su cosecha de humanos, cuyo material genético les procura el bien más precioso del universo, el tiempo, con lo que se acercan bastante a su deseo de vivir eternamente. Con la ayuda de Kaine Wise, una especie de hombre lobo que perdió sus alas o algo así, Jupiter se implica en una lucha inesperada por salvar no sólo a su familia, sino a la Tierra entera. Quedan lejanos, muy lejanos, los tiempos en que Andy y Lana (antes Larry) Wachowski hicieron historia con un, ya, clásico de la ciencia ficción Matrix. Las secuelas firmadas por los ahora autodenominados "The Wachowskis" aún se dejaban ver, pero el declive fue evidente con lo que vino después, Speed Racer y El atlas de las nubes, y se confirma con esta apabullante pero hueca y tediosa muestra de ciencia ficción. Con trama y emociones de nulo interés, e interpretaciones acartonadas de Mila Kunis, Channing Tatum y el resto del reparto, lo único a destacar es la imaginería visual, los diseños muy detallados de las naves, de exuberante barroquismo. Porque la acción pura y dura resulta bastante convencional, a veces uno tiene la sensación de estar inmerso en Los 4 fantásticos, Kaine deslizándose por el aire con unas botas brillantes muy "cool", y de que la música de Michael Giacchino, con sus coros, y el sonido a todo trapo, tratan de cumplir la misión imposible de que no se note demasiado el fiasco en que consiste esta película. El destino de El destino de Júpiter es muy probablemente el olvido, un golpe de amnesia de ésos con los que en algún momento nos obsequia la película, cortesía tomada prestada, tal vez, de otro film de ciencia ficción de corte muy distinto, Men in Black.

3/10
Odd Thomas, cazador de fantasmas

2013 | Odd Thomas

Thomas es un joven capaz de hablar con fantasmas malignos, lo cual le servirá para ayudar al jefe de policía local en la resolución de crímenes. El director de La momia, Stephen Sommers, dirige esta adaptación de una novela de fantasía y misterio de Dean R. Koontz. Tiene efectos especiales no demasiado sofisticados, pero por contra incluye trabajos de actores de cierto renombre, como Anton Yelchin, la guapa Leonor Varela o incluso Willem Dafoe.

5/10
Touch (serie)

2012 | Touch | Serie TV

Martin es viudo, padre de un niño autista, y trabaja en el aeropuerto llevando maletas. Jake, el hijo de Martin, se escapa por tercera vez en tres semanas del colegio y acaba apareciendo, como de costumbre, subido a una torre de teléfonos. La alarma de los bomberos salta siempre a la misma hora: a las 3 horas, 18 minutos. La situación es límite y los asuntos sociales deciden intervenir para estudiar si Martin es capaz de criar a Mike. El niño no ha hablado nunca, pero sin embargo tiene una enorme capacidad para los números y últimamente está obsesionado con el 3.18. Según se van sucediendo los acontecimientos, Martin y la asistenta social encargada del caso descubrirán que la cifra que constantemente escribe Jake esconde un mensaje. Y es que el pequeño es capaz de ver las numerosas conexiones que gobiernan el mundo y que hacen que unas personas se relacionen con otras. Es la forma de prever ciertos acontecimientos del futuro. Touch es un drama con tintes sobrenaturales, de historias cruzadas y con ciertos toques de intriga. Un producto lo que se dice elaborado a conciencia. No en vano está creado por Tim Kring, responsable de Héroes y se ha contado con un actor de garantías para hacer de protagonista. Así, Kiefer Sutherland vuelve a la pequeña pantalla con ganas de repetir el éxito acumulado durante ocho temporadas en la piel de Jack Bauer, en la serie 24. Su papel del famoso agente federal le valió numerosos reconocimientos, y ahora se presenta como un hombre atenazado por los hechos, aunque abocado a cambiar radicalmente de actitud. La emoción que flota en el ambiente durante todo el episodio piloto, dirigido por Francis Lawrence (Soy Leyenda), es muy adecuada para presentar el drama personal del protagonista: una esposa fallecida, un trabajo precario y un hijo con el que es imposible comunicarse. Por otro lado, la idea principal que fundamenta la serie, la de que todo el mundo está conectado, permite seguir la trama con interés porque en esa vinculación metafísica siempre hay algo que descubrir, un dato de un personaje o de un acontecimiento que aporta valor.

7/10
Undercovers

2010 | Undercovers | Serie TV

Steven y Samantha están casados y regentan un negocio de restauración y catering, con ayuda de la hermana de ella. Un día se presenta un tipo de la CIA, pidiéndoles ayuda en un embrollado caso. Y es que marido y mujer trabajaron para la Agencia en el pasado, aunque por separado, y optaron por la retirada para trabajar mejor su felicidad. El caso es que un antiguo conocido de ambos está en apuros, y acabarán accediendo a la petición de ayuda. Es el inicio de una colaboración con la CIA algo extraoficial, pues sólo acudirán a ellos para casos especiales, entretanto seguirán con su vida normal, que además es una perfecta tapadera. Serie creada por J.J. Abrams, que bebe mucho de su mítica Alias, aunque en este caso con el enredo de un matrimonio felizmente casado, donde uno y otra ignoran las andanzas secretas de sus cónyuges en el pasado. El piloto de la serie lo dirige el propio Abrams, y arranca con una impresionante persecución en los tejados de París. También en esta serie se viaja por todo el mundo, lo que da pie a reconstrucciones algo ridículas, como el Madrid bananero del mencionado piloto. Pero en fin, se trata de una serie entretenida, con un punto claro de comedia, donde destacan el jefe que les reprocha no estar sirviendo a su país, y el ayudante adulador de Steven y mítico pasado hasta la extenuación.

5/10
Miss Marple (3ª temporada)

2007 | Agatha Christie's Marple

Cuatro capítulos rodados en 2007, 2008 y 2009 componen esta temporada sobre los casos detectivescos de Miss Marple (Geraldine McEwan), que adapta las novelas protagonizadas por el célebre personaje de Agatha Christie. Como es habitual cada episodio tiene una estructura y duración de película independiente, corresponde a una novela y reúne interpretes de cierto renombre. En "En el hotel Bertram" Miss Marple pasa unos días de asueto en un lujoso hotel londinense, pero la atmósfera es siniestra y tiene lugar un asesinato; en "Inocencia trágica", un hombre llegado del extranjero siembra la inquietud en la familia Argyle, al dar algunos datos sobre la muerte de la matriarca; en "Hacia cero" una mujer y su abogado son asesinados mientras daban una fiesta en Devon con familiares y amigos; y en "Némesis" Miss Marple y su sobrino Raymond West viajan en autocar visitando propiedades inglesas mientras se topan con un caso de asesinato no resuelto.

6/10

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