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Biografía

Jessica Lindsey

Jessica Lindsey

Jessica Lindsey

Filmografía
Narcos: México

2018 | Narcos: México | Serie TV

Tras tres temporadas de Narcos, describiendo los tejemanejes de los cárteles de la droga en Medellín y Cali, Colombia, con Pablo Escobar como figura estelar, surge este spin-off, o como se lo quiera llamar, con los mismos creadores Carlo Bernard, Chris Brancato y Doug Miro, que cambia el paisaje de fondo a México, y principalmente a la ciudad de Guadalajara. En tal sentido, el planteamiento serial no dista demasiado, salvando las diferencias del tipo de tramas y su planteamientos de casos resueltos capitularmente, con la saga CSI, que fue ofreciendo variaciones con las ciudades donde transcurría la acción, de Las Vegas a Miami o Nueva York. Incluso, como sucedía en algún capítulo en el ejemplo citado, aquí se cruzan y acaban asomando personajes colombianos del Narcos original. La serie arranca con los orígenes del narcotráfico en Mexico en Sinaloa, donde se cultiva marihuana. Miguel Ángel Félix Gallardo, antiguo policía estatal, tiene la visión de unificar los distintos centros de producción, que funcionan de modo autónomo, y crear con las plazas todo un imperio, el cártel de Guadalajara. E incluso, cuando los colombianos tienen problemas porque sus rutas de narcotráfico quedan handicapadas, él ofrecerá su ruta de la marihuana, lo que acrecenterá su poder. El problema interno, por supuesto, serán las inevitables rencillas por los egos de los jefes locales. También será un problema que su mano derecha, Rafa, se encapricha con una joven que resulta ser hija del ministro de educación, lo que supone toparse con el todopoderoso Partido Revolucionario Institucional, el PRI, que ejerce de facto el monopolio del poder en el país. Por otro lado, en consonancia con el esquema de la serie original, seguimos las evoluciones de los agentes de la DEA, la agencia estadounidense antidroga, que tiene oficina en Guadalajara, y colabora con la policía local para combatir el narcotráfico. Lo que es fuente de continua frustración para el recién llegado "Kiki" Camarena, un agente tozudo y con iniciativa, que se siente con las manos atadas por la poca operatividad de su equipo en el terreno, y por la corrupción generalizada de policías y políticos mexicanos. Puede pesar en esta nueva entrega el "déjá vu", pues se sigue una estructura narrativa como la de Narcos, con voz en off ofreciendo datos históricos y el manejo de algunas imágenes reales, y ello combinado con la visión desde los dos campos, el de los "narcos" y el de los agentes, donde Félix y Kiki comparten una vida familiar, esposa y niños pequeños, que resulta difícil conciliar son su actividad profesional de riesgo, uno desde la criminalidad, el otro desde una legalidad que a veces dificulta la consecución de resultados. En parte se rebaja algo la carga de sexo y violencia con respecto al original, lo que se agradece, lo que no impide desde luego su presencia, sobre todo en algunos ajustes de cuentas puntuales, bastante gráficos. El reparto está bien escogido, Diego Luna y Michael Peña se van haciendo con los roles de sus personajes principales, y los secundarios funcionan muy bien, incluido Ernesto Alterio, que ya mostró que podía desencasillarse de la comedia con la reciente La sombra de la ley. Entre los directores tenemos al español Amat Escalante –que hizo la durísima Heli, que transcurría en México– el colombiano Andrés Baiz y el mexicano Alonso Ruizpalacios, que sin duda evitan que se caiga en estereotipos, aunque la imagen que se da de México resulta inevitablemente parcial, se muestra su peor rostro. En algunos pasajes hay homenajes a títulos gangsteriles, muy explícitos hasta estéticamente, a Scarface. El precio del poder, que es citada, y a El padrino, con fotografía a ratos en claroscuro deudora del trabajo de Gordon Willis.

6/10
Ahora me ves...

2013 | Now You See Me

Durante un espectáculo en Las Vegas, un grupo de magos denominado Los cuatro jinetes teletransporta desde el escenario a un tipo elegido al azar entre el público a su banco en Francia para robar una gran cantidad de dinero que reparten entre los espectadores. Investiga el asunto el agente del FBI Dylan Hobbs, que cuenta con la ayuda de Alma Vargas, una detective de la Interpol. Descubren que entre los asistentes al show se encontraba Thaddeus Bradley, un delatador de magos, que sospecha los trucos usados por el cuarteto para llevar a cabo el golpe. Thriller que parte de un guión de Boaz Yakin (director y libretista de Fresh, El precio de la libertad), Ed Solomon (guionista de Men in Black) y el debutante Edward Ricourt, que parecen aplicar al cine las reglas de un buen espectáculo de magia. Primero captan la atención del público con un prometedor punto de partida, y posteriormente se sacan continuos conejos de la chistera para sorprender una y otra vez. Exigen suspender la credulidad en algunos puntos, como la extrema habilidad para el hipnotismo de uno de los personajes, y sus numerosos giros pueden acabar agotando, pero el espectador que se deje llevar pasará un rato ameno. Cuenta además con un elenco muy bien escogido, en el que destacan Jesse Eisenberg, Isla Fisher, Woody Harrelson y un inmenso Mark Ruffalo que le da mucha gracia a su personaje, el policía. Recupera a José Garcia (Utopía), un tanto desaparecido últimamente en un papel muy secundario, y reúne a Morgan Freeman y Michael Caine, tras la saga de El caballero oscuro, que le dan lustre a la función. Con el trabajo de todos se puede pasar por alto la extrema ligereza de la cinta, y que la realización de Louis Leterrier (Transporter 2, El increíble Hulk) no pase de correcta.

6/10
No se aceptan devoluciones

2013 | No se aceptan devoluciones

Eugenio Derbez es un cómico muy popular en México, sobre todo por sus intervenciones televisivas en programas como "Al derecho y al derbez" o "Derbez en cuando", aunque también ha participado en montajes teatrales y numerosas películas. No ha podido debutar con mejor pie como director cinematográfico, pues auspiciada por una machacona promoción de Televisa, No se aceptan devoluciones se convirtió en la película mexicana más vista de la historia sólo 9 días después de su estreno. El guión de No se aceptan devoluciones, al que ha contribuido el propio Derbez, se inspira en Kramer contra Kramer, de Robert Benton, con la que comparte que su protagonista sea un padre que se las tiene que arreglar en solitario. Valentín, mujeriego con miedo al compromiso, que dedica su vida a seducir a turistas en Acapulco, debe hacerse cargo del bebé de una de sus conquistas, que desaparece tras encasquetárselo por sorpresa. A pesar de trasladarse a Los Angeles para tratar de encontrar a la madre, fracasa por completo, por lo que decide instalarse allí, donde encontrará trabajo como especialista de cine y descubrirá el amor paternal. Derbez se lo ha puesto muy fácil a quienes deseen denigrarle, pues No se aceptan devoluciones no cuenta con grandes interpretaciones (algunos actores, como el casero del protagonista, son francamente malos), tiene un montaje tan básico que ni siquiera sabe respetar el 'tempo' necesario para la comedia, y su realización es bastante rudimentaria y plana. Por su parte, el guión parte de un punto de partida que bien podría ganar el premio al más trillado de la historia del cine: el impresentable que debe sentar cabeza cuando se entera súbitamente de su paternidad. Por si esto fuera poco, acumula giros folletinescos propios de los culebrones mexicanos, abusa de un sentimentalismo muy previsible, e incluye guiños incomprensibles para quién no haya visto los programas televisivos de Derbez. El film llega a tomarse a broma a sí mismo en un gag que deja claro que no es una película de Alfonso Cuarón. A pesar de todo, se comprende la extraordinaria respuesta del público, pues funciona a la perfección, tanto cuando pretende hacer reír (impagables sus bromas a costa del mundo del cine), como cuando tiene la intención de emocionar. En cierto sentido, recuerda a los filmes de la última etapa (la más sensiblera) del genial Mario Moreno "Cantinflas", que a pesar de su evidente falta de medios lograba con creces divertir al respetable. En varios elementos, No se aceptan devoluciones también remite inexorablemente al Roberto Benigni de La vida es bella. ¿Cuál es el secreto? Posiblemente que No se aceptan devoluciones destila sentimientos auténticos, muy positivos, en torno a los beneficios de la paternidad, la responsabilidad, y la capacidad del ser humano para afrontar sus miedos. Esto se transmite en cada fotograma. La otra gran baza reside en el talento natural del propio Derbez para hacer reír. También merecen una mención las sencillas pero imaginativas animaciones de estilo infantil, en las cartas maternales inventadas por el personaje central, y la interpretación de la niña Loreto Peralta, una debutante con talento.  

6/10

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