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Biografía

Joe Alwyn

Joe Alwyn

29 años

Joe Alwyn

Nació el 21 de Febrero de 1991 en Londres, Reino Unido
Filmografía
Harriet, en busca de la libertad

2019 | Harriet

Película basada en la vida de Harriet Tubman (1820-1913), nacida esclava como Araminta Ross, que logra escapar de la plantación de Maryland después de que su amo no le reconozca la libertad a la que legalmente tenía derecho. Establecida en Filadelfia, se propone volver al lugar donde podrían esclavizarla de nuevo, para traer consigo a su esposo; pero inesperadas novedades le harán regresar con un nutrido grupo de esclavos, el inicio de su dedicación a la red conocida como “ferrocarril subterráneo”, que busca liberar al mayor número posible de afroamericanos. Mucho ha llovido desde que la afroamericana Kasi Lemmons escribiera y dirigiera en 1997 una inspirada película sureña con elementos mágicos, Eve's Bayou. Por razones que se me escapan su carrera después tras la cámara ha sido bastante irregular, pero ahora regresa con una historia real inspiradora de “vida ejemplar”, la de una mujer fuerte, con una sólida fe cristiana, que cree en la libertad de las personas, y que luchará con todas sus fuerzas contra la injusticia opresora de hombres blancos que se creen que pueden ser propietarios de seres humanos. La película atrapa por el interés del personaje, pero el guion coescrito con Gregory Allen Howard dista de ser perfecto. El reparto está muy bien, con mención especial para Cynthia Erivo, doblemente nominada al Oscar como actriz principal, y por la canción “Stand Up”. Pero es una lástima que algunos personajes estén algo desdibujados, como la Marie de Janelle Monáe, que acoge a Harriet, o el buscavidas Walter, muy bien encarnado por Henry Hunter Hall. Otros podían haber dado quizá más juego, como el reverendo Green al que interpreta Vondie Curtis-Hall, esposo de la directora. Aunque la narración es irregular, esto no impide que haya pasajes de gran fuerza, como el del paso del río, por el que se entiende que luego sea conocida, en su papel de liberadora de esclavos, como “Moisés”, algo subrayado por un himno religioso que recuerda el paso del mar Rojo, y la voluntad cerril del faraón de no querer conceder la libertad a los israelitas. También están muy bien traídos los momentos en que la protagonista reza a Dios pidiendo ayuda, aunque son algo más artificiales las premoniciones, con fogonazos en blanco y negro, que conectan con el mencionado film Eve's Bayou.

6/10
Cuento de Navidad

2019 | A Christmas Carol | Serie TV

Adaptación del clásico cuento de Navidad de Charles Dickens en forma de lujosa miniserie, cuenta con la producción del cineasta Ridley Scott, y del actor Tom Hardy. Fiel al esquema del original, y con elementos que hacen pensar en ¡Qué bello es vivir!, film también influido por el inmortal cuento del escritor británico, aporta como principal novedad las siniestras razones por las que Ebenezer Scrooge se ha convertido en un auténtico desalmado. En efecto, se acerca la Nochebuena, y Scrooge ve la inminente fiesta de Navidad como bobadas y paparruchas para que afloren supuestos buenos sentimientos de brevísimas duración. Y no perdona las últimas horas de trabajo que le quedan a su empleado Bob Cratchit, que debería estar tranquilamente con su familia, gozando de la celebración, a pesar de que tienen poco dinero, y que su pequeño hijo Tim es un lisiado. El socio de Scrooge, Jacob Marley, despierta de su tumba, se encuentra en una especie de purgatorio, y su salvación está unida misteriosamente a la de Scrooge, de modo que con los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras, le conviene que su antiguo compañero encuentre el camino a la redención. Steven Knight está acreditado como creador y guionista de la serie, y se nota que los elementos más adultos de esta versión son obra de quien escribió Amazing Grace, Promesas del Este, o la serie Peaky Blinders. En efecto, asoman cuestiones como los abusos sexuales en la infancia, la explotación obrera sin consideración por la vida de las personas, o el chantaje que conduce a la degradación, aunque tratadas con delicadeza, como exige un cuento que siempre se ha considerado familiar, pese a las presencias espectrales. El mismo arranque, en que alguien al que Marley le jugó una mala pasa orina en su tumba, no es el enfoque habitual en otras versiones del cuento. A ratos da la sensación de que la trama está estirada en exceso, pero se hace para crear una atmósfera intrigante. Se recuerda además acertadamente que en la Navidad se celebra el nacimiento de Jesús, una obviedad que en los últimos tiempos omiten algunos en las celebraciones para la ocasión. Y aunque el director Nick Murphy no es excesivamente brillante, se nota el despliegue visual en las fantasmagorías, y la cuidada dirección artística. En el reparto Guy Pearce compone un Scrooge inesperado, frío y calculador, interiormente torturado, al que le cuesta encontrar el clavo ardiendo al que necesita con urgencia agarrarse, pues está vacío y desesperanzado. También destaca Andy Serkis, interpretando a su socio Marley.

6/10
María, reina de Escocia

2018 | Mary Queen of Scots

Fastuosa película de corte histórico, con una magnífica ambientación y un exquisito cuidado en todo lo relativo a maquillaje, peluquería y vestuario. La fotografía de John Mathieson es fantástica, y la banda sonora de Max Richter, con una progresión ascendente que nunca se acaba muy característica, se funde bien con la música sacra y cortesana de la época que asoma puntualmente. Describe el reinado de María Estuardo en Escocia, desde su regreso ahí en 1561 tras enviudar Francisco, rey de Francia, hasta su decapitamiento en 1587, acusada de conspirar contra Isabel I de Inglaterra, su prima. Adapta una biografía de John Guy, y firma el guión Beau Willimon, conocido sobre todo por Los idus de marzo y por ser el creador de la serie de intriga política House of Cards. Tras la cámara se encuentra una mujer, Josie Rourke, que debuta como directora, y que hasta ahora era conocida sobre todo como directora artística de la prestigiosa compañía teatral británica Donmar Warehouse, lo que se nota de sobras en el film. Enseguida resulta evidente la complejidad de la historia que maneja Rourke, y las dificultades para darle la necesaria coherencia y unidad dramática. Por ejemplo, apenas logran definirse bien las diferencias por las guerras de religión, entre la postura protestante y la católica, más allá de las críticas con sermones incendiarios del predicador John Knox contra María, ni siquiera la supuesta profunda devoción de ella se logra atrapar. Hay además una insistencia excesiva, casi risible, en mostrar la complicidad femenina entre María y sus damas de compañía, que a veces parecen unas simples y traviesas colegialas. Y se echa en falta una mayor fuerza a la hora de pintar los lazos entre las "primas": parece que se quiera hacer una declaración feminista, dos mujeres condenadas a no entenderse en un mundo de impresentables hombres, pero incluso en esta visión falta un poco de coherencia y sobra simplismo, casi se viene a decir que Isabel falla a María por... ¡comportarse como un hombre! En lo relativo al tratamiento de la sexualidad hay un tratamiento moderno que no deja de chirriar en algunos pasajes. La gran suerte que tiene la directora, es que tiene a dos formidables actrices bajo sus órdenes, sobre todo Saoirse Ronan, verdaderamente regia, que hace medianamente creíbles las ideas de su personaje de que el amor va por delante de los asuntos de estado, aunque el libreto del film las presente confusamente. Por su parte, Margot Robbie logra perfilar la soledad de Isabel, cada vez menos libre en sus decisiones, como obligada a actuar por imperativos fatales. En un período histórico, la Inglaterra isabelina y la Escocia de María del siglo XVI, en que se suceden las conspiraciones, no es fácil pergeñar una trama consistente, donde todos los puntos de vista, lealtades y traiciones, queden nítidamente trazados; al final lo único que está claro es que María se postula con derecho a reclamar el trono de Inglaterra, si Isabel no tiene descendencia. No es fácil saber si la responsabilidad en el naufragio parcial del relato hay que achacársela a Willimon, a Rourke, o a la fuente histórica de la que principalmente beben, pero los vaivenes de bandos, los protestantes que sirven a la católica María, o la posición de los Estuardo que están en la corte de Isabel, no logran entenderse bien. Lo que incluye también el modo en que se aborda el matrimonio de María con Enrique Estuardo, en que conviven casi de seguido un enamoramiento con el descubrimiento de una sexualidad "abierta" del esposo que descoloca bastante. También parece que hay más de una licencia histórica en lo relativo al malhadado secretario David Rizzio.

5/10
Identidad borrada

2018 | Boy Erased

Película basada en hechos reales, plasmados en las memorias de su protagonista, Garrard Conley. Sigue la peripecia de Garrard, hijo único de un pastor baptista en un pueblo de Arkansas, que con apenas 18 años tiene inclinaciones homosexuales, le gustan los hombres. Confuso por dentro, también por sus creencias religiosas y por temor a disgustar a sus padres, Marshall y Nancy, no cuenta a nadie sus sentimientos; y estando en la universidad sufrirá una violación de otro estudiante, con el que había trabado amistad. Sincerándose más tarde en casa, acepta el camino que le marca su padre, seguir el programa del centro de terapia “Amor en Acción”, que se supone que enderezará su tendencia homosexual, y que dirige con mano de hierro Victor Sykes. Joel Edgerton escribe, dirige y coproduce Identidad borrada, reservándose el papel más incómodo a priori, el de Sykes, con la intención de evitar los reduccionismos que podrían convertirlo en un villano de opereta. Porque la idea del cineasta, según él mismo ha explicado, es la de humanizar a todos los personajes, y entender los diversos puntos de vista, ya que se supone que cada uno a su manera, con mayor o menor tino, busca el bien de quien se supone que debe ser curado. Lo que no impide que su intención didáctica sea bastante evidente, la de condenar las llamadas “terapias de conversión” de las tendencias homosexuales, que harían un enorme daño psíquico, e incluso podrían incitar al suicidio; con un enfoque prevalente de persuadir a los espectadores cercanos a la perspectiva de los padres del protagonista, que presentarían una fe cristiana y una cultura algo rudimentarias, la primera pegada a la literalidad de la Biblia. Es evidente que se describe un caso concreto, y que en el contexto de personas con sensibilidad religiosa y antropológica particulares, pueden producirse reacciones de todos los tipos, incluida la descrita en el film. Por otro lado, los tiempos han cambiado bastante desde los tiempos no tan lejanos en que agrupaciones profesionales, como la Asociación de Psiquiatría Americana, describían la homosexualidad como una enfermedad. En ese contexto cualquier terapia que busque una modificación de conducta no es aceptable en las modernas sociedades contemporáneas, menos con la presión del muy activo lobby LGBTQ. Lo que no deja de ser paradójico cuando al mismo tiempo se habla de identidad de género, y de la libertad que cualquier persona tendría para construirse dicha identidad. Pero más allá de estas consideraciones socioculturales, en el film llama la atención la completa ausencia de amor en un programa que se autodenomina “Amor en Acción”, pues se actúa con rigidez y modos de robot, siguiendo normas de manual, y nunca atendiendo las necesidades del individuo concreto, no parece que existan personas. También la fe ciega con la que los padres de Garrard entregan a su hijo a los cuidados de unos desconocidos, por muy aconsejados que estén por supuestos hombres sabios de su congregación. Por eso algunas reacciones, como la de Nancy reprochando a Sykes que seguramente no tiene ni siquiera un título de psicólogo, resultan chocantes. Y al fin, el objetivo de humanizar el relato fracasa parcialmente, hay algo de desequilibrio creciente en el doble relato paralelo, el chico en el centro, y los hechos que le han llevado hasta ahí, hasta cierto momento climático, no demasiado bien resuelto. El film, filmado con corrección, tiene la buena intención de invitar a la comprensión entre las personas; aunque vean las cosas de modo distinto, el amor debería prevalecer sobre la condena y el rechazo tajantes, unos padres deberían querer y ayudar a su hijo homosexual, respetando sus decisiones aunque no las compartan, y éste no debería romper los lazos con ellos, aunque piense que no han sabido echarle una mano cuando la necesitaba. En este sentido hay un gran esfuerzo actoral para dibujar esas relaciones paternofiliales, Russell Crowe y Nicole Kidman con Lucas Hedges, éste repitiendo el rol de joven estrechamente unido a su madre, después de trabajar con Julia Roberts en El regreso de Ben.

5/10
La favorita

2018 | The Favourite

Siglo XVIII. Inglaterra está en guerra con Francia y hay tiranteces en el parlamento británico debido a la estrategia a seguir. Pero lejos del campo de batalla, en la corte de la reina Ana, se va a librar una guerra diferente cuando llega una nueva doncella, Abigail, recomendada por su tía Lady Sarah, la mejor amiga y favorita de la reina. Poco a poco, la chica se hará valer entre los sirvientes y jugará implacablemente sus cartas para ascender meteóricamente en su posición en la corte. Quinta película como director del griego Yorgos Lanthimos, un cineasta cuyo prestigio ha ido siempre al alimón de sus historias singularmente retorcidas, que indagan en los comportamientos insanos de los seres humanos. Su cine provoca atracción y rechazo a un tiempo. No deja indiferente y eso también lo sitúa como director incómodo, distinto, que le hace carne de cañón de festivales y galardones. La favorita, por ejemplo, logró el Premio Especial del Jurado del Festival de Venecia. Presenta Lanthimos la típica corte europea del siglo XVIII, en donde la elegancia manierista de cada estancia del palacio, con sus muebles suntuosos, sus coloridas telas, está en connivencia con el falso formalismo de las personas y una amplia galería de bajezas humanas. La gente de la corte se mueve por intereses exclusivos, conspiran y trapichean como mejor pueden para obtener el rédito deseado. Si para ello han de engañar, seducir, envenenar y confabularse con otros interesados, bienvenido sea. Servil apariencia exterior y podredumbre interior. Película esencialmente femenina, con lesbianismo a tres bandas, están magníficamente perfiladas las tres protagonistas. Destacan la rivalidad entre Lady Sarah (Rachel Weisz) y la recién llegada Abigail (Emma Stone), en una relación que va cambiando poco a poco hasta convertirse en una acendrada guerra por obtener los favoritismos de la reina. Se muestra con credibilidad la evolución de sus intereses, así como la agudizada vulnerabilidad y soledad de la monarca, triste marioneta al vaivén de las mentes manipuladoras de sus compañeras, también en el plano político. El trío de actrices es perfecto, aunque quizá la mayor sorpresa estriba en el trabajo de la menos mediática Olivia Colman, que logra aunar en la reina una rica colección de estados de ánimo. No sería raro que le llovieran premios. Formalmente Lanthimos es fiel a su cine y aquí también ofrece variadas escenas bizarras y morbosas, que acrecientan su fealdad gracias a la ambientación recargada, con interiores muy opresivos, aun cuando se utiliza con oficio la profundidad de campo y un potente uso de la luz. En este significativo aspecto visual, Lanthimos sabe jugar con angulaciones forzadas y demuestra una gran eficacia en el uso de otros aspectos formales como la velocidad de la imagen o la música de cámara, con esa incesante cuerda de fondo, recurso sonoro perfecto para provocar inquietud.

6/10
Operación Final

2018 | Operation Finale

Película basada en hechos reales, describe la localización y captura en Buenos Aires, Argentina, del criminal nazi Adolph Eichmann, conocido como "El Arquitecto del Holocausto", que se ocultaba con su familia bajo el nombre supuesto de Ricardo Klement. Con bastante fidelidad a lo ocurrido, describe la identificación casual de Eichmann cuando su hijo Klaus sale con una chica alemana judía, y el operativo montado por el Mossad, con un grupo de once hombres liderados por Peter Mankin, que perdió a su hermana en el holocausto. Chris Weitz (Un niño grande, La brújula dorada) se revela como director inesperado de este film dramático de corte histórico. La histora –que ya había sido llevada a la pantalla en La caza de Eichmann– atrapa, y Ben Kingsley y Oscar Isaac comparten un par de escenas eléctricas, en que se establece una inesperada conexión entre verdugo secuestrado y captor. Pero le falta algo de equilibrio, sobre todo por el contraste de las dos intensas escenas que comparten los protagonistas, en una de ellas hay un acercamiento, en la otra hay una cruedad que no se explica ni se logra entender. Del mismo modo, el dibujo del hijo de Eichmann, Klaus, resulta algo burdo, y la escena de una reunión nazi también se antoja algo caricaturesca.

5/10
El sentido de un final

2017 | The Sense of an Ending

Tony Webster es un tipo jubilado y solitario, que regenta una tiendecita de cámaras fotográficas Leika de segunda humana. Divorciado, con una hija embarazada que quiere ser madre en solitario, acepta a regañadientes acompañarla a sesiones prenatales que suponen algo parecido a un incordio. Su organizada vida sufre una sacudida cuando recibe una carta que le obliga a repensar su pasado, el amor de su juventud Veronica, y la relación de camaradería juvenil con varios amigos, entre ellos el recién llegado Adrian Finn, que supone un desafío intelectual, también para su profesor, cuando plantea cuestiones como la posibilidad real de escribir historia, o que, siguiendo a Albert Camus, “la única cuestión filosófica seria es la del suicidio”. Adaptación de la novela homónima de Julian Barnes, galardonada con el Booker Prize en 2011, y que ha sido convertida en guión por el autor teatral Nick Payne, que prestó su talento dramático al apuntalamiento de los libretos de la celebrada serie televisiva The Crown. Frente a la estructura de la obra original, dos partes, la juventud y la senectud sacudida por la carta que revela la existencia de un misterioso diario, se ha optado con inteligencia por alternar el presente con adecuados flashbacks que permiten incidir en la juventud de Tony Webster. En tal sentido tiene fuerza el tono evocador de la época estudiantil, en que uno se hace las grandes preguntas y todo se vive con más intensidad, aunque quizá ese amor juvenil por Veronica y cierta atracción por la madre Sarah queda un tanto desdibujado, si bien es cierto que los simples trazos recogidos sirven para hacerse cargo de una mezcla de timidez, morbo y frustración. En cualquier caso el director indio Ritesh Batra, que mostró sensibilidad para atrapar el mundo interior de sus personajes en The Lunchbox, se las compone para manejar bien las idas y venidas en el tiempo, y bucear en el alma del protagonista, obligado a mirar a su propia historia y a no conformarse con un simple recuerdo más o menos enterrado, sino a afrontarlo, digerirlo, es necesario cicatrizar heridas, madurar, saber ver más allá de las propias narices, para vivir el aquí y ahora, encontrar sentido, aunque sea, como reza el título, al final. La película se beneficia de una gran interpretación de Jim Broadbent en el rol protagonista, que sabe dotar a su egocéntrico personaje de humanidad, crear empatía aunque sus defectos y miedos sean patentes. Todos los demás actores están muy bien, pero está claro que de algún modo giran alrededor de él, es a Tony a quien le toca crecer, hacer su particular viaje interior para luego poder mirar con paz al exterior, a las personas que le rodean.

6/10
Billy Lynn

2016 | Billy Lynn's Long Halftime Walk

La acción heroica de un soldado en una misión en la Guerra de Irak es filmada por casualidad por una cámara y se convierte en un héroe nacional en Estados Unidos. Se trata de Billy Lynn, un joven humilde que llegó a la guerra de rebote. Ahora, durante un permiso en su país, él y los pocos miembros de su pelotón son solicitados como reclamo comercial en un espectáculo que tiene lugar un enorme estadio de fútbol en Dallas, antes de la celebración de un partido. El taiwanés Ang Lee siempre ha sido un cineasta audaz, que intenta ofrecer películas visualmente novedosas (Tigre & Dragón, La vida de Pi) o explorar territorios difíciles e incluso controvertidos (Brokeback Mountain), terrenos en donde ha demostrado un gran talento o encontrado la esperada respuesta del público. Dentro de las películas peculiares del director podría encuadrarse Billy Lynn, adaptación de una novela de Ben Fountain, donde se habla de la frívola mentalidad ante la guerra por parte de la anestesiada y opulenta población estadounidense, con un planteamiento narrativo poco ortodoxo y que puede hacer difícil su disfrute. Mezcla de sátira y crítica social, el film ahonda a partes iguales en el antibelicismo y en el patriotismo, pero el guión del debutante Jean-Christophe Castelli supone sobre todo la denuncia la ligereza estadounidense e incluso el demencial oportunismo con que los poderosos celebran sus logros bélicos, lo que da lugar a una especie de circo mediático que es un monumento al mal gusto estético y a la estupidez mental. Está bien mostrado en este sentido el estupor de los protagonistas, soldados de élite, que se sienten absolutamente fuera de lugar en ese ambiente, como si fueran peleles sin albedrío manejados al antojo de un surrealista divertimento de dudoso gusto. Desde el punto de vista visual la dirección de Ang Lee es a ratos desconcertante. Con aire muy realista juega con los puntos de vista de la cámara y con movimientos agresivos nos meten en el tinglado como si estuviéramos dentro de un atronador show televisivo, al tiempo que inserta estudiadamente las escenas bélicas que han llevado al pelotón a convertirse en ser héroes de guerra. Logra así un contraste demoledor, modélico al mostrar el sinsentido de las masas. El problema de la atmósfera generada es que produce cierto rechazo y no ayuda del todo a introducirse anímicamente en los sentimientos de los soldados. Entre el reparto, aparte del poco expresivo protagonista, Joe Alwyn, destacan las apariciones de un desagradable Steve Martin como el multimillonario dueño del equipo de fútbol y la presencia de Vin Diesel como el mando militar en la Guerra de Irak.

5/10

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