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Biografía

Jonathan Cohen

Jonathan Cohen

Jonathan Cohen

Filmografía
Primeras vacaciones

2019 | Premières vacances

Marion, vitalista autora de comics, acude a una cita con Ben, moderado comercial, graduado en una historia de negocios, al que ha conocido a través de una aplicación informática para buscar pareja. Pese a tener caracteres contrapuestos surge la atracción, por lo que pasan la noche juntos. Al día siguiente, Ben le propone a Marion la locura de irse juntos de vacaciones, pese a que se conocen desde hace pocas horas. Al final se decantan por viajar a Bulgaria, por estar a medio camino de Beirut y Biarritz, los destinos que cada uno de ellos tenía previsto visitar ese verano. Ópera prima de Patrick Cassir, que reúne a famosos integrantes de la nueva ola de cómicos televisivos con éxito en Francia, con Jonathan Cohen y Camille Chamoux –que han triunfado con shows de enorme repercusión allí como Serge le Mytho y Clem, respectivamente– a la cabeza. Por desgracia, ambos actores tienen que lidiar con personajes un tanto planos, el tipo que sueña con unas vacaciones cómodas, con todo tipo de lujos, enfrentado a la ‘modernilla’ que prefiere integrarse con la población local, y se emociona exageradamente con cada descubrimiento que considera exótico, o cuando le proponen deportes de riesgo. El contraste da lugar a algún momento con cierta gracia, pero en general predomina la falta de ideas. No faltan gags a bases de escatología, hasta el punto de que todo indica que el personaje principal se llama Ben en claro homenaje a Ben Stiller, protagonista de Algo pasa con Mary. Otras secuencias cómicas resultan sencillamente demasiado idiotas, como el momento en el que el botones del hotel se empeña en explicar detalladamente cómo funcionan aparatos de la habitación sobradamente conocidos, como el aire acondicionado y el televisor. En suma, posiblemente hasta los numerosos fans galos de Cohen y Chamoux queden decepcionados.

4/10
Blanche comme neige

2019 | Blanche comme neige

Mi vida con Amanda

2018 | Amanda

A sus venticuatro años David Sorel vive en París con pequeños trabajillos, como gestor de pisos de alquiler o empleado de jardinería del ayuntamiento. Su única familia directa son su hermana Sandrine y su pequeña hija Amanda, de siete años, ya que su madre les abandonó cuando eran niños y ahora vive alejada de ellos en Londres. Un terrible y traumático suceso golpeará con fuerza a la familia, a consecuncia de lo cual David deberá encargarse de la pequeña Amanda Sensible película francesa dirigida por el parisino Mikhaël Hers y escrita por él mismo en colaboración con Maud Ameline. Arriesga con ella, pues al planteamiento altamente dramático se suma el retrato de la infancia y de cómo puede sobrellevar el dolor una chica de siete años. Mi vida con Amanda es el tercer largometraje del director, siempre interesado en el acontecer de la vida cotidiana, de los actos rutinarios que todos realizamos, aparentemente triviales. Aquí presenciamos la relación entre tío y sobrina y cómo poco a poco, día tras día y con naturalidad, se va abriendo un horizonte paternofilial frente a ellos. Porque, al contrario de lo que pueda pensarse, Mi vida con Amanda no es una película amarga. Con la sutil belleza de un rodaje sencillo, sin palabras de más, logra Hers construir poco a poco sobre las ruinas que siembra el terrorismo. “No tolero la idea de hacer una película que carezca totalmente de esperanza”, dice el director. Y tío y sobrina se ayudarán mutuamente para reconstruir sus vidas y salir adelante y unas pocas relaciones externas jugarán su papel, pequeño quizá pero esencial –los amigos Axel y Raja, Léna, la tía Maud, la madre–, aunque no faltarán momentos duros y el llanto desesperado, siempre también bajo el manto de la compasión, del abrazo sincero, de la compañía amable. Y además puede producirse más adelante el milagro de un nuevo comienzo, inesperado, quizá prometedor. El futuro dirá. Merece la pena mencionar aparte las interpretaciones de los dos personajes principales, David y Amanda. El papel de David es quizá el mejor que ha realizado hasta la fecha Vincent Lacoste, que ya dio un paso de gigante en su anterior film, Mentes brillantes. Resulta tremendamente verosímil el modo en que no puede contener la tristeza, el dolor, su desconcierto exterior. Pero igualmente hay que destacar a una inconmensurable Isaure Multrier, una jovencita que ofrece un recital interpretativo de madurez increíble, nada impostado (por supuesto, mérito en gran parte del director). Lo del partido de tenis final te deja literalmente embobado.

7/10
Coexister

2017 | Coexister

O los tres o ninguno

2015 | Nous trois ou rien

Debut como director y guionista del franco-iraní Kheiron, conocido en Francia por su labor como humorista en programas televisivos, y que también ha publicado un disco de rap. O los tres o ninguno ha logrado una candidatura a la mejor ópera prima en los César, máximos premios del cine en Francia, donde ha obtenido un enorme éxito de público. Reconstruye la historia real de sus padres, y de hecho él mismo interpreta al protagonista, su progenitor, Hibat Tabib, procedente de una familia numerosa, que en 1971 se une a las fuerzas opositoras contra el Shah de Persia. Al final le detiene la policía, por lo que da con sus huesos en prisión. La pesadilla parece que va a acabar cuando llega la revolución islámica, pero el ayatolá Jomeini no trae la democracia como esperaban, por lo que la lucha continuará, incluso cuando Hibat se enamora de Fereshteh, una inteligente mujer con la que se casa –tras duras negociaciones con el padre de ella–, y que dará a luz a un niño llamado Kheiron. A pesar de su inexperiencia, el tal Kheiron cautiva al contar una historia de trasfondo dramático con enorme originalidad, frescura, y sobre todo unos personajes estrafalarios, pero entrañables (atención al tipo que roba compulsivamente todos los zapatos de sus compañeros de prisión). De diálogos hilarantes, el relato hila situaciones divertidas, casi surrealistas, que sin embargo rebosan autenticidad, como la del niño traduciendo libremente a su madre emigrante los reproches de sus profesores. Gracias a eso consigue tratar temas sociales bastante duros, como la represión política, la emigración, las condiciones de vida de los desfavorecidos en Europa, etc., con un tono muy positivo. Además, cuenta con interpretaciones lo suficientemente espontáneas, algunas exageradas (el shah aparece muy caricaturizado) de actores que en su mayoría, como queda patente en los títulos de crédito finales, tienen gran parecido con los personajes reales.

6/10
Reencontrar el amor

2014 | Une rencontre

Elsa y Pierre se conocen en la Feria del libro de Rennes, cuando un amigo común les presenta. Ambos andan cerca de la cincuentena. Ella es escritora de éxito, en proceso de divorcio y con varios hijos; y él un prestigioso abogado criminalista, felizmente casado y también con hijos. Con una celeridad poco común se establece entre ellos una irresistible conexión. Lisa Azuelos imagina una especie de fábula acerca del amor y de sus posibilidades, de sus sueños y sus renuncias. Con gran soltura nos presenta las vidas de dos personas adultas, cada una con sus rutinas, que de la noche a la mañana ven cómo su corazón da un vuelco tremendo. El flechazo del amor puede calar muy hondo por mucha edad que se tenga y convertir a personas de cincuenta años en felices adolescentes de quince. El amor tiene esas cosas, pero ojo con sus peligros. Como ya demostró con su anterior f¡lm –LOL (Laughing Out Loud) ® y su secuela americana–, Azuelos maneja bien los resortes de la comedia ligera, con aspectos modernos que aquí se trasladan especialmente al elemento visual, como en esos fondos imaginarios u oníricos o esas eficaces transiciones que quedan la mar de bien, jugando con las acciones paralelas de la narración. Pero, al margen de los aspectos técnicos, la directora (que en este film se reserva un interesante papel) incide en la “creación” en su más amplio sentido, de modo que esos elementos formales sirven en realidad a un propósito de fondo de mayor calado. A la postre, Azuelos declara que hay que evitar “jugar” al amor en ciertas circunstancias. De todas formas, aun con su interés, Reencontrar el amor es un film ligerito, servido con ritmo, frívolo en sus planteamientos y fácil de ver, que tiene su mayor aliciente en las dos composiciones de los protagonistas, unos estupendos François Cluzet y Sophie Marceau.

5/10
Supercondríaco

2014 | Supercondriaque

Romain Faubert es soltero de 39 años, sin esposa ni niños. Trabaja como fotógrafo para un diccionario médico online, y además es… ¡hipocondríaco!. Su único amigo es el Dr. Dimitri Zvenka, pero es una amistad no correspondida, pues el médico quiere librarse de Romain a toda costa, especialmente porque saca de quicio a su mujer.

El amor está en el aire

2013 | Amour & turbulences

Antoine y Julie, que salieron juntos en el pasado, coinciden casualmente en el mismo avión transoceánico Nueva York-París en asientos contiguos. Su relación no acabó bien, pero tal vez el viaje sirva para reavivir la llama del amor, aunque está el pequeño problema de que ella está prometida con otro hombre. Comedia romántica que nunca acaba de volar a suficiente altura, su director, el desconocido Alexandre Castagnetti no se muestra demasiado inspirado. Inicialmente parece que se va a atrever a mantener toda la narración dentro del avión, pero no, incluye numerosos flash-backs fuera del mismo, introducidos torpemente, para contarnos que Antoine era un mujeriego de tomo y lomo, y que sin embargo la pareja construyó un amor muy especial que habría que recuperar. El caso es que con estos mimbres se podía haber logrado algo que, si bien no sería tremendamente original, podía ser resultón. Pero se desaprovechan los secundarios, los otros pasajeros del avión, que podían haber dado juego para las risas, mientras que los de los flash-backs –la madre, el amigo que no se come un rosca, la chica perseguidora...– no tienen demasiado interés. Falta chispa, timing, todo es lugar común, y la resolución se aproxima a lo bochornoso. Los protagonistas son guapetes –Ludivine Sagnier, Nicolas Bedos–, pero ni son graciosos ni hay entre ellos una química excesiva. 

4/10
Llévame a la luna (Fly Me to the Moon)

2012 | Un plan parfait

Pascal Chaumeil es un director vinculado a la televisión francesa, que en los últimos tiempos se está especializando en comedias románticas. Tras debutar en el largometraje con Los seductores, ameno film con Romain Duris y Vanessa Paradis, ha rodado Llévame a la luna (Fly Me To the Moon), producción en la misma línea con pocas pretensiones. En Llévame a la luna (Fly Me To the Moon), los Lefebvre sufren una antigua maldición que provoca que sus matrimonios fracasen. Sólo después podrán rehacer su vida con otra pareja. Deseosa de preservar la relación con el hombre de su vida, Isabelle Lefebvre decide conquistar a un pobre hombre, el redactor de la guía del mochilero Jean-Yves Berthier, para que se case con ella. Cuando le pida el divorcio podrá ser feliz con el hombre del que realmente está enamorada. El desarrollo resulta predecible, y el guión está demasiado forzado en muchos momentos (¿es necesario que la protagonista se gaste un dineral para ir a Kenya sólo para casarse con un idiota?, ¿cómo pueden reencontrarse los protagonistas sin conocer sus datos?, etc.). Además, más allá de su elogio del amor sincero, el film acaba siendo excesivamente ligero. Pero la película funciona sobre todo por el buen hacer de los protagonistas, la atractiva Diane Kruger, que demuestra su validez para el género cómico –la actriz de La búsqueda se prodiga poco en este terreno–, y el especialista en hacer reír Dany Boon, que en determinados momentos logra tener bastante gracia.

5/10

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