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Biografía

Amber Heard

Amber Heard

34 años

Amber Heard

Nació el 22 de Abril de 1986 en Austin, Texas, EE.UU.

¿Ángel o diablo?

19 Marzo 2008

¿Rubia sexy condenada a papeles de florero y a que se hable de ella por su polémica separación de Johnny Depp, o actriz con talento a la que han negado las convenientes oportunidades? Tras unos años en papeles de segunda fila, parece que Amber Heard emerge de las profundidades como estrella con tirón en “Aquaman”.

Nacida el 22 de abril de 1986, en Austin, Texas, Amber Laura Heard recibió una educación católica, y asistió a clases en St. Michael, una escuela confesional. Pese a todo tras la traumática muerte en accidente de tráfico de su mejor amigo, cuando ella tenía 16 años, sufrió una depresión, y acabó convirtiéndose en devota seguidora de las novelas de la antirreligiosa Ayn Rand, cuya influencia parece haberla convertido en atea confesa. “Con sus libros aprendí que todo lo que necesitaba era a mí misma”, señala.

Sin terminar sus estudios secundarios, se trasladó a Los Ángeles, para triunfar como actriz. Primero apareció en variopintos videoclips musicales, antes de debutar en la pantalla grande con un papel muy secundario en el drama deportivo Friday Night Lights, junto a Billy Bob Thornton, seguido del desconocido film de terror SideFX, y una breve intervención en la serie O.C. A lo largo de los años ha despotricado contra el tipo de papeles que le han ofrecido. “O son poco interesantes, o se trata de mujeres muy masculinas. Estamos tratando de imitarles, y me parece una injusticia bastante triste, me parece poco creativo, y que existe un gran desinterés en representar la vida femenina”.

Durante muchos años interpretó papeles muy secundarios, que no requerían de gran esfuerzo, como la versión joven del papel de Charlize Theron, una madre que trabaja como minera, en En tierra de hombres, amiga de Justin Timberlake, uno de los secuestradores de un quinceañero, en Alpha Dog, rubia que encandila a un afroamericano acosado en las aulas en Rompiendo las reglas, víctima de los zombies, en Bienvenidos a Zombieland, joven enfrentada a un asesino en El padrastro, o ligue de Seth Rogen en Superfumados. También dio vida a una camarera sexy, personaje no precisamente comparable con las grandes creaciones de William Shakespeare, que ayuda a Nicolas Cage a vengarse en Furia ciega, thriller tan rematadamente malo que ponía furiosos a los espectadores.

Así las cosas, nada hacía presagiar ni remotamente que se fuera a hablar durante mucho tiempo de Amber Heard. Todo cambió durante el rodaje de Los diarios del ron, no por su interpretación –le tocaba hacer de rubia, esposa de un turbio hombre de negocios, que mantenía un affaire con un periodista– ni por la calidad del film, pues se trataba de una adaptación no especialmente inspirada de la novela de Hunter S. Thompson. Lo que acaparó titulares fue su tórrido romance con el protagonista masculino, Johnny Depp, 23 años mayor que ella, que acabó dejando a su pareja desde hacía veinte años, la cantante y actriz Vanessa Paradis, con la que no había llegado a casarse, pese a que tenían dos hijos en común. Curiosamente, Jack Sparrow sí pasa por la vicaría por partida doble con Heard, ya que celebran sendas ceremonias en dos propiedades del actor en West Hollywood y Las Bahamas, en 2015.

Tras la boda, Amber Heard parecía vivir feliz, y comer perdices, pues hasta mejoraron parcialmente las ofertas para cine, pues fue por ejemplo una asesina de la CIA en el thriller de medio pelo 3 días para matar, que coprotagonizó con Kevin Costner, y una fotógrafa en Magic Mike XXL. Hasta un director de primera, Tom Hooper (El discurso del rey) le brindó su mejor trabajo hasta ahora, una bailarina amiga del matrimonio formado por Alicia Vikander y Eddie Redmayne, en La chica danesa, donde este último daba vida a un transexual, un personaje real.

Pero sólo 15 meses después del “sí, quiero” se desata uno de los culebrones más turbios que ha dado Hollywood en los últimos tiempos. Primero ella solicita el divorcio y pide una manutención a Depp. Pero cuando éste se niega, le denuncia en un juzgado por violencia doméstica y maltrato psicológico, por culpa del abuso de sustancias, y aporta unas fotos suyas con violentos golpes. Mientras que parte de la opinión pública se pone en contra del marido, e incluso se pide el boicot a algunas de sus cintas, otros señalan a Amber Heard como una cazadora de millonarios sin demasiados miramientos.

Pese a lo mucho que se ha hablado de este asunto, ella no parece haber sacado provecho profesional. Al menos, Warner la ha fichado como Mera, superheroína capaz de controlar el agua. Primero la interpretó brevemente en Liga de la Justicia, y después como protagonista, junto a Jason Momoa, de Aquaman. “Me habría gustado que existiese Mera cuando yo era niña”, afirma. “Tiene una gran confianza en sí misma y no tiene problemas en enfrentarse hasta a su propio padre para hacer lo que ella considera correcto. Me encanta ese personaje, porque no es la típica mujer que necesita ser salvada. Ella misma se las apaña”, ha declarado la actriz. No se trata de una creación particularmente especial, ni ha tenido que echar mano del método Stanislavski para interpretarla, pero al menos ha empezado a demostrar algo de carisma.

Filmografía
Gully

2019 | Gully

Her Smell

2018 | Her Smell

Aquaman

2018 | Aquaman

1985, Maine. Un farero encuentra a una mujer inconsciente arrastrada por las olas. Resultará ser Atlanna, princesa del reino submarino de Atlantis, que ha huido de un matrimonio no deseado. Con los años el amor entre el farero y la princesa les dará un hijo, Arthur. Treinta años después el rey de Atlantis, Orm, pretende reunir bajo su mando a todos los reinos submarinos, proclamarse Amo de los Océanos, y declarar la guerra al mundo terrestre. La princesa Mera, su prometida, solicitará entonces la ayuda de Arthur, el único ser que puede impedirlo. Primer largometraje que adapta las aventuras del personaje de Aquaman, que apareció por primera vez en los cómics de DC en 1941. Creado por Paul Norris y Mort Weisinger, más tarde el personaje protagonizaría sus propias historias en los años 50 y poco después se haría célebre al ser parte de la Liga de la justicia. Que el hábitat del superhéroe sea el acuático ha impedido sin duda durante muchos años un traslado convincente a la pantalla, algo que ahora es ampliamente posible gracias al dominio de los efectos especiales. Aquaman se une así a sus colegas de DC –Batman, Superman, Wonder Woman, El escuadrón suicida– para repartirse la taquilla comiquera con sus rivales de Marvel. Poco a poco las fuerzas se equilibran. El director James Wan, que hasta el momento había sobresalido en el género del terror (Saw, Expediente Warren, Insidious), aparca los sustos para ofrecer esta vez un espectáculo lleno de acción y fantasía, que da poco respiro durante las más de dos horas de metraje. Tras una leve presentación en la superficie, pronto seremos trasladados al fondo del mar en donde las conspiraciones y los enfrentamientos darán comienzo. La trama alternará entonces sin descanso escenarios terrestres –desierto del Sáhara, Sicilia– y acuáticos –Atlantis, Reino de la Fosa–, hasta la apoteósica batalla final en el fondo del océano. Quizá la primera parte del film sea la más floja, en donde se pasa rápidamente de un personaje a otro sin apenas detenernos, generando un prólogo submarino que es un batiburrillo ligero y poco claro. Los diferentes reinos del mar y sus reyes respectivos se muestran con simples brochazos e incluso los piratas de la primera escena no parecen poseer demasiada entidad. Pero el guión de David Leslie Johnson-McGoldrick y Will Beall se recompone correctamente al cabo de los minutos cuando la trama avanza por caminos más tradicionales, que retrotraen a las grandes obras épicas de la mitología: el héroe ha de cubrir varias etapas en la búsqueda del tridente de Atlan, una especie de vellocino de oro para cuya posesión hay que superar una serie de pruebas. Hay además elementos que recuerdan otros seres mitológicos, como la aparición del gigantesco Karathen, una especie de monstruoso Kraken imposible de abatir. Todo el film es un despliegue desmedido de efectos especiales. El estilo de éstos es poco realista, algo que ya podemos apreciar en la sorpresiva e inicial escena guerrera de Nicole Kidman, y que luego se constata especialmente en el ambiente submarino, en donde a ratos parece que estamos ante dibujos animados, tal es el juego de luminiscencias, reflejos de colores y cabriolas que las criaturas ejecutan en el medio líquido. Lamentablemente este aparato visual va en detrimento de la concepción de los personajes, que en general están muy pobremente perfilados. Por ejemplo, se echan de menos más escenas del entrenamiento infantil y juvenil del protagonista, de su crecimiento, de sus conflictos. Pero también ocurre eso con los demás personajes. Además, por si eso fuera poco, la espectacularidad de luces y relámpagos marinos es inversamente proporcional a la tensión y la intriga que provocan. Y también puede resultar agotador el enfrentamiento entre Orm y Aquaman, que recuerda la interminable batalla a puñetazos entre Superman y el general Zod en El hombre de acero. Quizá por eso la mejor secuencia sea la persecución en Sicilia. La banda sonora, potentísima, está muy presente, e incluye algunas versiones de canciones modernillas que dan el pego, aunque entre todas ellas destaca el tema de los créditos "Everything I Need", de Skylar Grey. Entre tanta parafernalia técnica, lógicamente las interpretaciones tienen escaso recorrido, aunque es justo afirmar que Jason Momoa cumple con creces. Es un magnífico Aquaman, una mole de músculo con un punto de humor que en general cae bien, pese a que no es precisamente un actor shakespeareano. Nicole Kidman y Amber Heard, en sus más limitados papeles también hacen un correcto trabajo.

6/10
London Fields

2018 | London Fields

Un escritor, Samson Young, llega para ocupar el apartamento de un colega en una zona suburbial de Londres. Alí conoce a diversos personajes, como la bella Nicola Six, por la que suspiran el extravagante tirador de dardos Keith Talent y el ricachón Guy Clinch. La joven tiene una premonión sobre su muerte y eso se convertirá en el motor de la novela que Young está escribiendo. No funciona nada esta adaptación de la novela homónima de Martin Amis, en donde el propio autor está acreditado como coguionista. Ni la puesta en escena rebuscada e irreal, ni los variopintos personajes, ni la confusa historia logran atraer lo más mínimo. Algo que literariamente puede tener sentido –ese jugar con la realidad o con la creación del autor–, en pantalla se vuelve totalmente tramposo, lleno de huecos e interrogantes. ¿Es todo fruto de la imaginación del autor? ¿Existe realmente el personaje encarnado por Billy Bob Thornton o el verdadero escritor es únicamente el interpretado por Jason Isaacs? No ha sabido manejar correctamente ese material el director Mathew Cullen. La introducción además de ciertos elementos fantasiosos y la ambientación cutre acaban con la paciencia del espectador, que sólo mantiene la atención gracias a la capacidad seductora de Amber Heard, caracterizada como una mujer fatal que juega a varias bandas, y al esforzado trabajo del resto de elenco, pese a que sus roles dejan mucho que desear (especialmente el de un Jim Sturgess muy pasado de rosca). Llama la atención también que compartan varios planos en pantalla Johnny Depp y Amber Heard, tiempo después de su sonada y violenta separación matrimonial. La explicación es sencilla: el rodaje se produjo en 2013, aunque la producción de la película se cerró en 2018, lo que habla de una película maldita que ha tenido mil y un problemas en su desarrollo.

2/10
Liga de la justicia

2017 | Justice League

En ausencia de Superman, el mundo se ha vuelto más peligroso, como constata Batman cuando se enfrenta a una peligrosa criatura insectoide. Resulta ser uno de los sicarios del alienígena Steppenwolf, que roba a las Amazonas una poderosa caja que custodiaban desde tiempos ancestrales. La princesa de las mismas, Diana, más conocida como Wonder Woman, acude a la llamada del Hombre Murciélago, que pide ayuda para formar un equipo de metahumanos que pueda hacer frente a tan peligroso enemigo. Conseguirán fichar a Cyborg, mitad humano, mitad máquina, el atlante Aquaman y el veloz Flash. Todo indica que Liga de la Justicia iba a ser muy similar a Batman v Superman, el amanecer de la Justicia, o sea una sucesión de combates tan espectaculares como interminables con un tono dramático y trascendente muy exagerado. Tras sufrir una terrible tragedia familiar –el suicidio de su hija–, el director Zack Snyder se vio obligado a abandonar la postproducción del film, siendo sustituido por Joss Whedon, responsable del modelo a imitar, Marvel Los Vengadores, que aparece acreditado como coguionista. Pese a que no logra salvar el carro del todo, ha recortado el metraje previsto, y ha rodado nuevas escenas en las que ha introducido bastante humor. Este cambio le da un tono más luminoso al conjunto, más propio de los cómics, que le viene bastante bien. También acierta la banda sonora, en la que Danny Elfman no ha dudado en meter su propio tema de Batman de los filmes de los 90, y el de Superman, del maestro John Williams. Lo mejor del reparto es el recién llegado Ezra Miller (The Flash), en el que se centra la mayor parte de la comicidad, un poco en la onda de Spider-Man: Homecoming, así como Gal Gadot, aunque su personaje no está tan bien perfilado y aprovechado como en Wonder Woman, su film en solitario. Menos interesantes resultan Batman con una voz ronca patética, un Superman que parece eternamente deprimido, un Aquaman que sobra, y un Cyborg que habría merecido mayor atención. El guión, demasiado esquemático, sobre todo naufraga en lo relativo al estereotipado villano, sin motivación aparente para conquistar la Tierra, salvo hacer el mal. Whedon ha traído como herencia de Marvel las secuencias postcréditos, que Snyder evitaba. Aparecen dos, una al finalizar todos los letreros.

6/10
I Do... Until I Don't

2017 | I Do... Until I Don't

Magic Mike XXL

2015 | Magic Mike XXL

Al prolífico Steven Soderberg le dio por filmar números de strippers masculinos en Magic Mike, con un mínimo guión, pero donde le arropaban Matthew McConaughey y Channing Tatum. Por el morbo, la propuesta triunfó en las taquillas, al parecer sobre todo entre el público femenino, por lo que tres años más tarde el realizador ejerce como productor ejecutivo, director de fotografía (como Peter Andrews) y montador (como Mary Ann Bernard) de la secuela, para la que sin embargo cede el testigo de la realización a su asistente habitual Gregory Jacobs. Aquí el libreto, de nuevo de Reid Carolin, es más simplón que el original, si eso es posible. La figura del destape Magic Mike (Tatum) se había retirado de sus numeritos, pero su novia le ha dejado y no ha podido ganarse la vida con otra ocupación, así que se reúne con su equipo habitual, los Reyes de Tampa, para acudir a Myrtle Beach a una convención de su particular gremio que tiene lugar durante el patriótico fin de semana del 4 de julio. Paran de vez en cuando a poner a cien a diferentes mujeres que encuentran por el camino. Tan frívola e intrascendente como subproductos de tías buenorras ligeras de ropa con poca sustancia al estilo de El Bar Coyote, pero en versión masculina, en Magic Mike XXL queda bastante claro que Tatum y sus compañeros de reparto bailan muy bien, pues la peli se queda en una interminable y agotadora sucesión de bailes sensuales que enloquecen a mujeres gritonas que no paran de tirarles dinero. Aquí las feministas deberían protestar, pues la visión de las mujeres que se ofrece no pasa de ser la de unas locas histéricas. Pero tampoco son muy sólidos los personajes masculinos, unos hombres objeto, así que Magic Mike XXL sólo logra cierta tridimensionalidad con un mínimo pasaje donde uno de los maromos explica que echa de menos una vida “convencional”, con esposa e hijos. No existe ningún tipo de posicionamiento crítico de los autores del film hacia la vida vacía de sus personajes, si bien por su cuenta algún espectador se preguntará adónde nos va a llevar la obsesión por una estética determinada y el erotismo. Soderberg le ha pedido que interprete un papel a la protagonista de Sexo, mentiras y cintas de vídeo, su primer largo, Andie McDowell, ya madura, que sin embargo decepciona porque le toca lidiar con un personaje cliché, en línea con el resto del film.

3/10
La chica danesa

2015 | The Danish Girl

Einar Wegener es un pintor danés de gran prestigio, casado desde hace años con Gerda, también pintora, pero que no acaba de tener el reconocimiento que merece. Un día en que Gerda no puede disponer de su modelo, le pide a su marido que pose para ella poniéndose unas medias y sosteniendo un vestido de mujer sobre su cuerpo. Súbitamente Einar sufrirá entonces una especie shock de identidad y una poderosa personalidad femenina irrumpirá en su interior. Einar se transformará en Lili y el hombre que fue irá poco a poco desapareciendo. Tom Hooper es un director que arriesga. Tiene un descomunal talento para plasmar con perfección sus historias en la pantalla. Así lo ha demostrado una por una en todas sus películas, especialmente en las más complicadas, Los miserables y El discurso del rey. Aquí vuelve a sacar pecho y se atreve con un relato complicado, harto complicado: contar la historia real del primer hombre que decidió someterse a una operación quirúrgica para cambiar su sexo. Adapta para ello un libro de David Ebershoff. Sin embargo, pese al oficio de Hooper, la pieza esta vez se le atraganta y el resultado defrauda las expectativas. El motivo hay que buscarlo quizá en el guión de Lucinda Coxon, al que le falta mordiente y llega a aburrir. ¿Cómo es posible que eso suceda con tema tan delicado? Pues sencillamente porque el conflicto se plantea al inicio de la historia y resto del metraje no es más que un conjunto de situaciones en donde Einar se va feminizando aceleradamente, ante el estupor de su esposa. De modo que no hay más una retahíla de momentos retorcidamente sensuales, a veces de una cursilería espantosa, donde la situación deviene en irreal de tan exagerada, y que provocaría incluso vergüenza si no se acompañaran con los contrapuntos sufrientes, lacrimógenos que viven inevitablemente los dos cónyuges. La chica danesa se inscribe –no podía ser de otra manera– en la ideología de género. “Dios me hizo mujer y sólo tengo que curar la enfermedad de mi cuerpo de hombre”, se llega a decir, dándole la vuelta a la tortilla. Y el film se encarga de hacer ver que eso es realmente lo que es, una mujer. La cuestión es que entonces no es para nada creíble que Einar no sintiese a la Lili que lleva dentro hasta el día en que, por pura casualidad, sufre una verdadera conmoción cuando sus dedos rozan el tul de un vestido de bailarina sobre su cuerpo. Lo que viene después es verdaderamente desorbitado, y por mucho que se incida en el amor a “la persona” –Einar o Lili–, algo completamente admirable, no resultan verosímiles los jugueteos matrimoniales a los que se presta la adorada esposa, tan desconcertada lógicamente como su marido/a. La película gana enteros gracias a la exquisito diseño de producción, en donde Hooper demuestra ser un perfeccionista absoluto. El vestuario y la ambientación son modélicos, y la elegante planificación resalta la cuidadísima fotografía de Danny Cohen, que se esmera en el tratamiento de la luz, de los reflejos, de los interiores. Los actores están bien, pero Eddie Redmayne ya no asombra como en La teoría del todo, además de que sus continuos pucheritos acaban agotando y aportan a su personaje ademanes muy reiterativos. Mucho más sólida está Alicia Vikander (Ex Machina), que transmite mucho sentimiento con su delicado rostro sin resultar forzada.

5/10
Retales de una vida

2015 | The Adderall Diaries

3 días para matar

2014 | Three Days to Kill

El galo Luc Besson (acreditado como productor en un centenar de títulos desde que se iniciara el siglo XXI, ahí es nada) continúa apadrinando a buen ritmo los proyectos de su compañía EuropaCorp, tanto es así que 3 días para matar se estrena en las carteleras españolas dos semanas después de Brick Mansions (La fortaleza), su film anterior. De nuevo se trata de un thriller de acción pensado para el mercado internacional. 3 días para matar tiene como protagonista a Ethan Runner, uno de los mejores agentes de la CIA, capaz de salvar al mundo una y otra vez de las amenazas más inverosímiles sin despeinarse, que sin embargo es un desastre a la hora de conciliar esas tareas con su vida familiar. Después de que le diagnostiquen una enfermedad mortal, se traslada a París para reconectar con su esposa y su hija, pero allí se ve obligado a verse las caras con un peligroso terrorista. Besson, también coautor del guión, parece haberlo cortado por el mismo patrón que el de Malavita, que precisamente firmó como realizador mientras se preparaba 3 días para matar. También se repite aquí la mezcla de acción y comedia, los intentos por llevar una vida normal a pesar de los tiroteos, y la figura de americanos en Francia, lo que permite rodar con estrellas de Hollywood en casa. Esta vez, el galo ha reclutado como director a McG, más contenido a nivel visual que en las dos entregas de Los ángeles de Charlie, donde jugaban en su contra las ganas de llamar la atención con un montaje videoclipero. Aquí se limita a seguir con profesionalidad las indicaciones que le debe haber dado su jefe, lo que resulta mucho más efectivo. A pesar de algún apunte sobre la importancia de la familia, el film hace gala de la ligereza habitual de Besson, autor de la máxima "el cine no salva vidas, pero sirve como aspirina haciendo la vida más fácil durante dos horas". Quizás sus 117 minutos de metraje se hacen excesivos, pues abusa de la fórmula "protagonista se enfrenta a alguien muy peligroso, pero suena el teléfono y tiene que atender rápidamente a su hija". Pero en general 3 días para matar cumple su objetivo, e incluso se eleva mínimamente sobre el nivel de otras producciones 'bessonianas' gracias al reparto. Kevin Costner está bien elegido como un James Bond enfrentado a su vida privada, y hace una buena pareja con Hailee Steinfeld, joven revelación de Valor de ley (True Grit), en el rol de su hija. Se lucen también Amber Heard, como mata-hari explosiva, y la veterana Connie Nielsen, muy creíble como abnegada mujer que ya no se cree las buenas intenciones del protagonista.

5/10
Machete Kills

2013 | Machete Kills

3/10
El poder del dinero

2013 | Paranoia

Adam Cassidy es un jovenzuelo pirado por las nuevas tecnologías, que junto a un grupo de compañeros lucha por escalar socialmente en Nueva York presentando sin suerte “geniales” ideas para su empresa de telefonía móvil, liderada por el ambicioso Nicolas Wyatt. Éste decide manipular a Adam para intentar batir a su principal rival y antiguo socio Jock Goddard: la idea es prometerle un fabuloso futuro, si acepta espiar industrialmente para él, introduciéndose en la empresa del otro. Harto de una vida humilde en Brooklyn, con un padre enfermo, y atraido por el lujo y el dinero, acepta la propuesta de Wyatt. Thriller que adapta una novela de Joseph Finder, con planteamiento inicial atractivo, pues pretende criticar una sociedad en crisis, obsesionada por la tecnología, donde las oportunidades para los jóvenes son escasas, y donde las metas acaban reducidas a subir a la cúspide del poder, como sea. Aunque medianamente entretenido y con atractivo reparto, el guión falla estrepitosamente. Primero obliga a aceptar ideas imposibles, como la de un Adam capaz de presentar a Goddar un gran invento para ganarse su confianza, y luego incluye todos los tópicos imaginables de joven inexperto tratando de robar información. Casi todos los personajes son excesivamente básicos -los mejores son los veteranos Gary Oldman y Harrison Ford, el resto aportan sobre todo atractivo físico-, y las supuestas sorpresas que depara la trama no lo son tanto. Desde luego Robert Luketic estuvo mucho más atinado en 21: Black Jack, netamente superior.

4/10
Los diarios del ron

2011 | The Rum Diary

Paul Kemp es un periodista que llega a Puerto Rico en 1960 para trabajar en el periódico San Juan Star, que se encuentra en horas bajas y que es sostenido únicamente por el dinero de altos picatostes. Al conocer su condición de escritor, un yanqui de la isla llamado Sanderson, le seduce para que trabaje para él en una suculenta promoción urbanística de la costa. El resultado será una fortuna de dinero y más pobreza para la gente del lugar. Kemp accede a ayudarle y a la vez quedará embelesado con Chenault, la novia del negociante. Los diarios del ron es una de esas películas que promete más de lo que da. No es que sea un desastre. Para nada. Pero con el elenco de actores y el planteamiento inicial es normal que se espere mucho más y, al fin, acaba inevitablemente por resultar fallida. Bruce Robinson (Jennifer 8), director y guionista, no acierta a centrar el tiro, el tono es demasiado ambiguo y por momentos se pierde en vericuetos secundarios de la historia que no hacen sino restarle garra. Y desde luego le tiemblan las piernas al cerrar la película, cosa que hace casi por sorpresa y con escasa gracia. El quid de su discurso es algo así como una reivindicación del buen periodismo, el que cuenta la verdad, no el que vende, el periodismo que no se arredra ante el poder y la avaricia sangrante de los poderosos (yanquis banqueros, yanquis promotores, yankis militares). Pero todas las escenas que diseña en Los diarios del ron tienen esa clase de humor latente, irreal, que no ayuda a tomarse en serio lo que vemos. Por el contrario, la ambientación es muy buena y de lo mejor son las imágenes de la isla cuando van a acompañadas del sonido del jazz con ritmo caribeño. Johnny Depp repite interpretando a un personaje perdedor salido de la pluma de Hunter S. Thompson (Miedo y asco en Las Vegas). Kemp es de esos tipos que le gusta encarnar a Depp, zarrapastroso y dandy a la vez, un periodista borracho que pasea su estupor por el Caribe con un punto de humor, la ironía siempre a flor de piel. Sin duda su personaje de Los diarios del ron “bebe” (y el de sus compañeros de reparto también, porque aquí la graduación etílica de la sangre es alta para todos) de otros alcohólicos y célebres teclistas de Underwoods, al estilo Bukowski, Fante, Lowry y del propio Thompson, claro. Aunque la emulación no llega, la verdad, más que al intento. Del resto del reparto es de obligada mención el desfasado, surrealista y majara personaje de Giovanni Ribisi, al igual que el de Richard Jenkins como editor del periódico. De la guapísima Amber Heard no se puede decir mucho, simplemente que pone el glamour hasta que desaparece por arte de magia.

5/10
Encerrada, de John Carpenter

2011 | The Ward

El especialista en cine de terror John Carpenter regresa al cine, nueve años después del estrepitoso fracaso de Fantasmas de Marte, aunque en ese tiempo ha rodado dos episodios de la serie televisiva Masters of Horror. 1966. Kristen, una enigmática joven en estado de amnesia, acaba encerrada en el pabellón especial de un sanatorio mental después de quemar una casa sin motivo aparente. Sometida a una terapia experimental por el inquietante Dr. Stringer, estrecha relaciones con otras cuatro chicas, que también reciben el mismo tratamiento. Pero por las noches, Kristen escucha ruidos siniestros, y advierte que un extraño ser deambula por el lugar. Para prevenir otro batacazo en taquilla, Carpenter ha optado por un planteamiento sencillo de corte ochentero, con psicópata en busca de sangre, en la línea de su imitadísima La noche de Halloween. Además, ha fichado un reparto de jóvenes atractivas con cierto potencial comercial, entre las que sobresalen Amber Heard (Bienvenidos a Zombieland), Lyndsy Fonseca (Kick-Ass. Listo para machacar) y Mamie Gummer (que dio vida a la versión joven del personaje de su madre real, Meryl Streep, en El atardecer). Carpenter logra una ambientación siniestra muy eficaz, mediante una modélica utilización del escenario donde transcurre la trama, un manicomio con pasillos interminables y oscuros. Curiosamente, el propio Carpenter no ha compuesto la banda sonora, como en sus títulos más significativos, pero ha recurrido a Mark Kilian (Tsotsi), que utiliza unos coros bastante sugerentes. Por desgracia, el realizador no consigue manejar el suspense tan bien como en sus mejores películas. Queda la sensación de que los múltiples asesinatos podrían ser más terroríficos de lo que son, mientras que se abusa de los sustos facilones. Viene a ser de lo más convencional, como si estuviera rodado no por Carpenter, sino por uno de los numerosos directores que le imitan. Sus incondicionales quizás quedarán defraudados, pues está muy alejado de sus mejores trabajos. No obstante, funciona de cara a espectadores que busquen una producción de terror sin grandes pretensiones.

4/10
Furia ciega

2011 | Drive Angry

Patrick Lussier, montador de Scream, obtuvo un gran éxito como realizador con el mediocre film de terror San Valentín sangriento. Por eso a continuación le han puesto al frente de una cinta de acción, de presupuesto medio, al servicio de Nicolas Cage. Milton, un hábil pistolero, busca a la secta de fanáticos que asesinó a su hija, con el objetivo de rescatar a su pequeña nieta, a la que tienen retenida. Por el camino se le une Piper, una camarera maltratada por su novio infiel, a la que Milton ayuda a defenderse de él. Por desgracia, Milton tiene siguiéndole los pasos a la policía y a un misterioso individuo conocido como El Contable, que hace gala de poderes sobrenaturales. Su principal defecto es el guión, que el propio Lussier ha elaborado junto con Todd Farmer, que le ayudó a componer el libreto de su anterior trabajo. Todo es bastante simple, los personajes no tienen entidad y se basa en una sucesión de tiroteos ridículos en los que el “prota” se salva de forma inverosímil. Para intentar compensar la falta de imaginación, se recurre al humor. En líneas generales recuerda a Machete, de Robert Rodriguez, donde los diálogos eran exageradamente malos, y se recurría a la violencia innecesaria y a los desnudos gratuitos, como homenaje a las películas de serie B. Pero Lussier tiene menos talento que Rodriguez, por lo que su cinta es aún peor. Nicolas Cage apenas se esfuerza por resultar creíble, aunque al menos le acompaña algún actor solvente, como David Morse, conocido por papeles como el vecino policía de Bailar en la oscuridad. A pesar del título que le han puesto en español, no tiene nada que ver con el film de Phillip Noyce que protagonizó Rutger Hauer en 1989.

3/10
Bienvenidos a Zombieland

2009 | Zombieland

Muchos son los directores que han logrado llamar la atención con películas de zombies, desde que George A. Romero debutara con la clásica La noche de los muertos vivientes, claro modelo para sus seguidores. Vinieron después Peter Jackson (Tu madre se ha comido a mi perro), Zack Snyder (Amanecer de los muertos) y Edgar Wright (Zombies Party). Ahora, se une a tan selecto club Ruben Fleischer, de talento innegable, que sin duda dará que hablar, y que firma su opera prima. Columbus es un joven miedoso que intenta sobrevivir a pesar de que el mundo ha sido invadido por los muertos vivientes, que han acabado con la mayoría de la humanidad. A pesar de todo, Columbus intenta regresar a su pueblo natal en busca de sus padres. Para mantenerse vivo sigue escrupulosamente una serie de reglas: “No te hagas el héroe”, “Asegúrate de tener una salida”, etc. Por el camino, acabará pegándose a un tipo duro, Tallahasse, experto en exterminar zombies. Es necesario advertir que la cinta es extremadamente salvaje, y su humor negro extremo la hacen totalmente desaconsejable para el público más sensible. También es cierto que sus excesos violentos son bastante irreales. Por citar un ejemplo, va en la línea de Kill Bill Volumen 1, y aquel enfrentamiento entre Uma Thurman y los 88 maníacos.   En cualquier caso, los que a pesar de todo se apunten a ver Zombieland, comprobarán que la cinta se va ganando poco a poco incluso al espectador más reacio, gracias a sus personajes estrambóticos, a sus eficaces secuencias de acción, y a sus golpes de humor. Destaca la aparición de un conocido actor de Hollywood, que se interpreta a sí mismo, que atiende a las siglas B.M., y que da pie a una de las secuencias más surrealistas que se hayan visto jamás en una pantalla. El director ha dado con un reparto tan ajustado que después de ver la película resulta difícil imaginar qué otros actores podrían haber encarnado a los mismos personajes. Claramente se lleva la palma Woody Harrelson, memorable vaquero cazador de zombies, obsesionado por los twinkies. Pero el joven Jesse Eisenberg es un convincente pánfilo en lucha por la supervivencia. Les acompañan las brillantes Abigail Breslin (que a sus once años está muy crecida en relación a la memorable Pequeña Miss Sunshine!) y Emma  Stone (Supersalidos), que son dos inteligentísimas hermanas estafadoras. Aunque se trata de un film de entretenimiento muy gamberro, se permite un sincero y efectivo elogio de la amistad, ya que el tema central es la confianza en el prójimo en situaciones extremas.

6/10
El padrastro

2009 | The Stepfather

La recién divorciada Susan, madre de tres hijos, conoce por casualidad a David en un supermercado. David parece un tipo encantador, atento y sincero, y pronto congenian. En muy poco tiempo, él entra a vivir en la casa de la familia y se hacen preparativos de boda. Sin embargo, cuando al final del curso regresa de su internado el hijo mayor, Michael, pronto muestra su desconfianza por el recién llegado, pues nadie parece saber nada de su pasado. El director Nelson McCormick, que ha dirigido sobre todo episodios de series de televisión, como The Closer o Prison Break, logra un producto de terror apañado, pero no consigue huir de lo convencional. El film sigue los patrones del 'psicópata en casa' al dedillo y es poco original. Además está plagado de lugares comunes, de reacciones o dudas tan tardías que son poco creíbles, por no hablar de las apariciones inesperadas de David, un tipo que surge detrás de los pobres habitantes de la casa sin hacer el menor ruido, como si fuera un fantasma. Con un poco de música tenebrosa, subidas inverosímiles de volumen en el momento preciso o el retumbar de unos cuantos truenos, los sustos para el espectador son casi seguros, pero están tan preparados como las patatas del Burger King. El actor Dylan Walsh (Nip/Tuck: a golpe de bisturí) sabe hacer de tipo siniestro e inquietante y está en su papel, mientras que el joven Penn Badgley (Gossip Girl) tiene bastante gancho y puede fraguarse un buen futuro por delante.

4/10
La familia Jones

2009 | The Joneses

Un reparto de lujo, encabezado por Demi Moore, David Duchovny y Amber Heard no son suficientes para llevar a altas cimas esta comedia dramática, con su punto de crítica social a la vida estadounidense. Escribe y dirige el debutante Derrick Borte. La familia Jones está formada por el matrimonio entre Kate y Steve, y sus dos hijos adolescentes. Forman la pareja perfecta y sus hijos son absolutamente encantadores. Acaba de mudarse y sus vecinos están alucinados con unas personas tan maravillosas. Nadie sabe que en realidad no son una familia, sino un experimento de marketing para generar ventas entre sus conciudadanos. ¡Ahí va ésa!

4/10
Rompiendo las reglas

2008 | Never Back Down

Fotocopia de Kárate Kid, actualizada a los tiempos del YouTube. El argumento es casi ‘calcado’, sustituyendo al asiático Pat Morita por el africano Djimon Hounsou. El joven Jake Tyler se muda con su madre y su hermano pequeño a Orlando (Florida), tras el fallecimiento de su padre en un accidente de coche. Allí se enamora de Baja Miller, una compañera de clase rubia, pero es violentamente golpeado por el novio de ésta, McCarthy, ‘cabecilla’ de un grupete de chulitos. Jake –que tiene algo de experiencia en artes marciales y varios vídeos de sus combates colgados en YouTube– acaba apuntándose a las clases de Jean Roque, maestro de MMA (Artes Marciales Mixtas, una mezcla de varias disciplinas), que le ayuda a mejorar a nivel deportivo, y también le enseña a ser menos impulsivo y a no pelearse fuera del gimnasio. Pero McCarthy sigue provocándole, y le reta a enfrentarse con él en un campeonato de lucha a punto de celebrarse. Más violenta que el modelo original, también abusa de elementos sensuales, como las omnipresentes y despampanantes chicas en bikini: es una pena que en el nuevo milenio las producciones para adolescentes hayan cambiado tanto. Por lo demás, el film se sostiene y agradará al público juvenil, que la aupó en Estados Unidos la semana del estreno al tercer puesto de la lista de recaudación, tras 10.000 y Horton, de presupuesto mucho más holgado. El director del film de terror Cry Wolf, Jeff Wadlow, filma con un estilo modernillo y videoclipero, pero sin resultar cargante, y aunque ya se sabe como va a terminar la cosa, imprime una gran tensión en los combates, aprovechando que las coreografías están bien hechas. El protagonista, Sean Faris, más versado en series televisivas que en el cine, no es deslumbrante, pero da la talla para lo que se le pide, y le acompaña un elenco a la altura. Aunque el contenido es un poco ‘descafeinado’ en relación a las cintas juveniles de antaño, gira en torno a la superación a través del deporte. El tono es positivo a la hora de tratar asuntos como el autocontrol, las relaciones familiares y la necesidad de pasar página con respecto a los traumas del pasado, para seguir adelante. Los personajes no están descritos con la maestría de los grandes, pero varios–como el hermanito tenista que imita en todo al protagonista, el profesor distanciado de su familia, o la madre desconcertada– destilan humanidad.

4/10
Los confidentes

2008 | The Informers

Adaptación de la novela homónima de relatos cortos escrita por Bret Easton Ellis, responsable de títulos como “American Psycho”. Se trata de una historia coral sobre una estrella de rock, un traficante de drogas, un productor de éxito, una presentadora de noticias y un secuestrador. La acción se desarrolla en Los Ángeles a principio de los años ochenta y refleja lo más alto y lo más bajo de la sociedad del momento. Lo más interesante de la película, es su reparto.

4/10
Seducción mortal

2006 | All the Boys Love Mandy Lane

Mandy Lane es la chica más guapa del instituto. Por norma, la joven no entra al trapo cuando todos sus compañeros intentan conquistarla. El hecho de que pase de sus colegas, hace que se convierta en alguien todavía más codiciado, lo que provoca la locura de algunos. Sobre todo de uno, quien aprovecha una fiesta en un rancho para asesinar a todos los pretendientes de la chica, y así quedarse sin rival en la difícil tarea de conquistar su corazón. Típica cinta de terror para adolescentes a la que no le falta ningún ingrediente: chica guapa, fiestas cargadas de excesos, algún que otro aliño sexual y una casa muy grande y siniestra en medio de la nada.

4/10
Alpha Dog

2006 | Alpha Dog

Escalofriante película basada en hechos reales, que como otros títulos coetáneos –Diario de un escándalo, Juegos secretos–, dibuja una sociedad occidental enferma, que debería empezar a afrontar de una vez los graves problemas que la amenazan. Nick Cassavetes, director y guionista, recrea tomándose ciertas libertades el caso de Jesse James Hollywood, que conmocionó en 1999 a la opinión pública estadounidense. El cuadro que entrega de los adolescentes californianos y sus familias no puede ser más desolador. La cosa arranca con el enfrentamiento violento entre los jóvenes Johnny Truelove y Jake Mazursky, por una deuda relacionada con el tráfico de marihuana. Decidido a cobrar su deuda “como sea”, Johnny no tiene ocurrencia mejor que secuestrar a Zack, el hermanastro adolescente de Jack, un quinceañero que se siente sobreprotegido por sus padres. Lo que podría ser una experiencia desagradable, para Zack se convierte en una inmersión en el mundo de los adultos (?), en el que siempre quiso ingresar. Pues los “amigos” de Johnny, especialmente Frankie, lejos de maltratarle, le tratan como a un “colega”, haciendo de él uno más en sus juergas y francachelas. Pero paralelamente, en el “mundo real”, las cosas se les están complicando. Los padres de Zack han denunciado la desaparición del chico, Jake amenaza a Johnny de muerte, un abogado afirma que se enfrenta a posibilidad de cadena perpetua… Y en el horizonte asoma la posibilidad de lo que podríamos denominar “solución final”. El mayor interés de la cinta es su condición de radiografía social sin moralina, de la que salen malparados jóvenes y adultos. Los primeros viven en un artificial “mundo infeliz”, donde los alicientes que les animan responden al nombre de alcohol, sexo, droga, ropa, videojuegos, música y poco más. Su completa inmadurez les incapacita para tomar cualquier tipo de decisiones, y cuando se mueven en “terreno peligroso”, la posibilidad de “meter la pata” más todavía, es casi del cien por cien. Caso llamativo es el de Elvis, objeto de burlas de la banda de Johnny, cuyo complejo de inferioridad le convierte en carne de cañón para ejecutar la acción que ningún otro osaría acometer. Y triste, muy triste, es el caso de Zack, la víctima, que se plantea su secuestro como una “gran aventura”, de un vértigo embriagador. En la parte de los progenitores, los tenemos de dos tipos: los que se mueven ya en el mundo de la delincuencia, y que más que otra cosa reprochan a sus retoños su increíble estupidez a la hora de resolver un “problema”; y los “normales” –es un decir–, sinceramente preocupados, pero sin recursos para ganarse la confianza de sus hijos. La película cuenta con un atinado reparto –destacan entre los jóvenes Anton Yelchin y Justin Timberlake, y Sharon Stone entre los adultos– y buen ritmo, donde los interrogatorios que salpican el metraje, y los rótulos que enumeran las personas que se cruzan con el secuestrado como “Testigo 1”, “Testigo 2”, etcétera, presagian un fatal desenlace. Eso sí, la enorme crudeza con que se describe el estilo de vida vacío de los personajes –experiencias sexuales, lenguaje soez, peleas, droga…– resulta excesiva.

6/10

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