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Biografía

Marcia Romano

Marcia Romano

Marcia Romano

Filmografía
La aparición

2018 | L'apparition

Jacques Mayano es un avezado reportero de guerra, en crisis por la muerte de su mejor compañero y amigo, de la que se siente algo culpable, pues no le acompañó en el que sería su último trabajo. En tal tesitura recibe una insólita propuesta del Vaticano, ya que el prefecto de la congregación para la doctrina de la fe, es un gran seguidor de sus reportajes: investigar unas supuestas apariciones marianas, que habrían acontecido en un pueblecito de Francia. Él no es creyente, pero por eso y por su prestigio profesional como periodista, las autoridades eclesiásticas piensan que podría aportar una mirada fresca a la comisión teológica que indaga los hechos. Al cineasta francés Xavier Giannoli le fascinan las historias sobre presuntas verdades, autoconvencimientos y fingimientos, como demostró en Crónica de una mentira, sobre los engaños en torno a la construcción de una carretera, y Madame Marguerite, acerca de una cantante de ópera que creía cantar divinamente. Reincide en tales cuestiones con una trama apasionante y abierta al misterio, que dibuja con insólito rigor los procemientos de la Iglesia en torno a hechos sobrenaturales. El desenlace puede desconcertar un tanto, pero resulta respetuoso con las cuestiones hipersensibles tratadas y es coherente con la citada filmografía de Giannoli. El rigor que muestra el director puede hacer pensar en Lourdes, de Jessica Hausner, también por el verismo de algunas imágenes en torno al lugar de las apariciones, donde los figurantes que encarnan a los devotos resultan muy auténticos. Aunque de ritmo premioso, nada chirría en la narración, que logra intrigar. Destaca la humanidad de todos los personajes, cada uno con su personal camino. En primer lugar sobresalen la vidente y el reportero –qué bien está construida la relación entre ambos–, pero alrededor hay una buena pléyade de personajes: los distintos miembros de la comisión, el sacerdote y un comunicador que arropan a la vidente y tratan de difundir su mensaje, un misterioso contacto en un centro comercial que entrega cartas provinientes de África a la vidente. Hay un gran trabajo actoral de Vincent Lindon y Galatéa Bellugi, y se hace un inteligente uso de la música del gran compositor estonio Arvo Pärt.

7/10
La historia del amor

2016 | The History of Love

Leo y Alma son jóvenes judíos, están muy enamorados y viven en un pueblo de Polonia. Cuando los nazis se acercan, Alma emigra a Estados Unidos. Leo le promete sobrevivir y escribirle cartas hasta que se reencuentren en América. Cada una de las misivas formará parte de una novela que tendrá por título “La historia del amor”. Adaptación del best seller de Nicole Krauss a cargo del rumano Radu Mihaileanu, un director que ha demostrado ser un buen retratista de las cuitas humanas, como probó sobradamente en filmes como Vete y vive y El concierto. Tienen las películas de Mihaileanu siempre dos vertientes íntimamente unidas: por una parte, el discurrir de la sociedad a lo largo de los años, con los acontecimientos y situaciones políticas correspondientes, a menudo dramáticas, y por otro, el itinerario interior de los personajes que viven esos periodos históricos, sus dudas y amores, sus anhelos y tristezas. Lo externo y lo interno se entrelazan también en La historia del amor, que tiene su comienzo en un pueblecito de Polonia en la II Guerra Mundial y encuentra su acabamiento en la Nueva York del siglo XXI. El film está relatado en tres tiempos principalmente y aún cuenta con algún hilo narrativo más, donde se relacionan múltiples personajes del pasado y el presente, con una potente historia de amor, la de Leo y Alma, leitmotiv que hace avanzar la trama y que también relaciona íntimamente el film con la literatura y con su misteriosa capacidad para invadir la imaginación e influir en la vida humana. Es la película así un homenaje al amor, pero también a su plasmación artística, capaz de superar cualquier adversidad y trascender a sus creadores. Todas esas cuestiones, nada fáciles de transmitir en imágenes, muestran claramente la procedencia novelística de la película que sin duda es su territorio propio. Y, ay, no logra del todo Mihaileanu expresarlas sin huir suficientemente de la confusión narrativa, de simplificaciones o coincidencias un tanto burdas, y de cierto caos a la hora de ir de atrás hacia adelante, de adelante a atrás, una desordenada cronología que se le atraganta al director y que resta emoción genuina a una historia que busca conmover. El resultado es, por tanto, desigual, quizá hay demasiado material, quizá no se acierta con el tono requerido, quizá le sobren minutos. Un poco de todo eso hay. Se luce el director en cambio en el formidable arranque, donde se recita el texto inicial de la novela en un plano secuencia de enorme belleza. La música de Armand Amar es otro de los puntos fuertes del film, de gran emotividad en las escenas del pasado. Y entre el reparto destacan las interpretaciones del veterano Derek Jacobi, pese a sus ademanes siempre un tanto exagerados, y de la joven Sophie Nélisse (La ladrona de libros).

5/10
La cabeza alta

2015 | La tête haute

Dunquerque, Francia. Desde los seis años Malony Ferrandot ha estado entrando y saliendo de los juzgados de menores, debido a una deficiente atención familiar, y a su mal comportamiento: ataques de ira, ausencias de la escuela, robos de coches... La juez que le trata desde hace años no encuentra un resquicio por donde ayudar al irascible joven, que a sus quince años lleva camino de convertirse en un delincuente peligroso. Prosigue la directora francesa Emmanuelle Bercot con sus historias relativas a los problemas derivados de la infancia y adolescencia tras el guión de Polisse y sus películas Clément y la más reciente El viaje de Bettie, sobre las relaciones entre una abuela y su nieto. En La cabeza alta ha vuelto a contar con el trabajo de Catherine Deneuve, esta vez en la piel de la jueza de menores que ha de lidiar con la vida del protagonista. Éste se erige como absoluto centro de la historia desde el primer plano, con esa inicial conversación fuera de campo mientras el encuadre permanece fijo en el rostro del pequeño. Procedente de una familia desestructurada, con padre ausente y madre irresponsable y descuidada, el joven ha vivido sin la más mínima disciplina, esclavo de sus vaivenes y caprichos, incapaz de querer a nadie, con absoluta despreocupación por las consecuencias de sus actos. El guión de la propia Bercot no esconde las causas que han hecho de Malony un joven huraño, hiperactivo, violento y difícil de soportar, pero centra el hilo narrativo en el encomiable empeño de la juez y de los servicios sociales por “salvar” a ese joven de sí mismo. Una y otra vez se darán con la misma piedra, pero no cejarán en el empeño. La película puede hacerse algo reiterativa y lineal en este sentido, aunque la trama siempre ofrece puntos de interés que irán haciendo evolucionar al joven: la relación con su tutor, su interés por la joven Tess, la preocupación por su hermano pequeño. Esas aperturas a los demás (algo que irá aprendiendo con enorme dificultad) serán pasos necesarios para aprender a querer, a aceptarse, a asumir sus responsabilidades, a sentirse parte de la sociedad. Justo es reconocer el trabajo del joven debutante Rod Paradot, que aguanta el tipo magníficamente y resulta tremendamente creíble en sus accesos violentos, en su crispación interna. Le acompañan con oficio la citada Deneuve y el actor Benoît Magimel (Pequeñas mentiras sin importancia), que interpreta al sufrido tutor.

6/10
Madame Marguerite

2015 | Marguerite

Marguerite Dumont, baronesa parisina, vive en su chateau del campo con su marido y sus sirvientes. Corren los años posteriores a la I Guerra Mundial y para ayudar a los damnificados en el conflicto ella suele organizar veladas musicales para amigos y aristócratas. Allí acuden cantantes de renombre. Sin embargo, la anfitriona es la estrella final, cuando aparece para interpretar arias de óperas famosas... Pero Marguerite ignora que desafina horriblemente y, bajo los aplausos hipócritas de los invitados, sus actuaciones son recibidas entre risas, como un espectáculo de feria. Lo peor es que Marguerite está decidida a ser cantante profesional. El director francés Xavier Giannoli (Chanson d’amour) se inspira al parecer en hechos reales para entregar una tragicomedia en el sentido literal del término, es decir: una situación tan ridícula e incómoda que provoca hilaridad acaba desmadrándose tanto que se convierte en una verdadera tragedia. Una vez presentado el planteamiento, el guión no hace sino profundizar cada vez más en tan insólita situación, de modo que la farsa se va alargando en el tiempo, con la complicidad de cuantas personas acompañan a madame Marguerite, una mujer de infantil ingenuidad, al parecer incapaz de darse cuenta de la realidad. Dentro de la sociedad hipócrita y aduladora pintada por Giannoli, está bien retratado el débil marido, preocupado por la bola de nieve que se ha ido generando en torno a su esposa –de la que por supuesto es el principal responsable–, pero incapaz de detener la delirante “carrera” de su mujer por convertirse en estrella de la ópera. También tiene especial peso el sirviente Madelbos, aunque no funcionan tanto algunos otros personajes que resultan ambiguos en sus intenciones y no adquieren el peso que prometían, como el periodista Lucien (Sylvain Dieuaide) o la joven cantante Hazel (Christa Theret). Destacan la cuidada producción, esmerada en la ambientación de los años veinte, y por supuesto algunos momentos especialmente graciosos, como la primera aparición de Marguerite en la velada musical de su casa, de un estupor extraordinario. Y también tiene verdadera gracia la primera audición a la que asiste el epatado profesor de ópera “designado” para llevar a su pupila hasta los escenarios parisinos. Como es habitual en ella, la actriz Catherine Frot (Odette, una comedia sobre la felicidad) hace un correctísimo trabajo; su rostro dulce, de aire despistado, cuadra perfectamente con su personaje y su composición aporta la vulnerabilidad adecuada para generar unos sentimientos ajenos que se convertirán en un arma de doble filo.

5/10
Crónica de una mentira

2009 | À l'origine

La historia de Paul, un auténtico estafador que se presentaba como constructor de una carretera que debía atravesar varios pueblos de la Francia rural. Su 'modus vivendi' sufre un shock cuando conoce a una alcaldesa, hacia la que empieza a verse atraído.Ingenioso film, quizá demasiado largo, que compitió en Cannes y logró 11 nominaciones a los César.

6/10
Bajo la arena

2000 | Sous le sable

Marie y Jean. Un matrimonio maduro, 25 años casados de aparente felicidad. No tienen hijos. Están de vacaciones. Temporada baja, playa desierta. El marido se va a tomar un baño. Y desaparece. ¿Se ha ahogado? ¿Se ha quitado la vida? Críptica película de François Ozon. Con secuencias oníricas poco claras, el director y guionista nos embarga del sentido de pérdida de una mujer, estupenda Charlotte Rampling.

4/10

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