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Biografía

Mark O'Brien

Mark O'Brien

36 años

Mark O'Brien

Nació el 07 de Mayo de 1984 en St. John's, Newfoundland and Labrador, Canadá
Filmografía
Historia de un matrimonio

2019 | Marriage Story

Charlie, director teatral de prestigio en Nueva York, se casó con Nicole, actriz que triunfó con una película comercial de tres al cuarto, pero que se convirtió en la gran estrella de la compañía de su marido, con el que tuvo un hijo, Henry. Pero ella se traslada a Los Ángeles con el niño, para rodar el piloto de una serie, y aprovecha que Charlie acude de visita, para darle los papeles donde le pide el fin de su relación de forma tajante. Aunque en un principio, se supone que ella quiere resolver la ruptura cuanto antes, sin necesidad de pasar por los tribunales, Charlie descubrirá que tiene una abogada, Nora, capaz de cualquier táctica para favorecer a su cliente, lo que unido a algún malentendido desatará el infierno. Noah Baumbach se inspiró en el divorcio de sus padres, que le dejó traumado, para Una historia de Brooklyn, de 2005, el film que le colocó en el mapa de realizadores a tener en cuenta. Ahora que ha sufrido en sus propias carnes que Jennifer Jason Leigh le pidiera la ruptura matrimonial en 2010, el cineasta puede narrar de primera mano la otra cara de la moneda. Se puede deducir que el film está lleno de referencias personales, marca personal de este autor, que logra su film más sentido. Rehuye los excesos melodramáticos, es más, va involucrando al espectador en el conflicto poco a poco, con un tono en principio intrascendente, y numerosos golpes de humor –que recuerdan al cine de Woody Allen–, hasta que se desvelan poco a poco los resquemores entre los protagonistas y la situación se va volviendo cada vez más tensa. A Baumbach le encanta hablar de incomunicación, que aquí parece ser el principal desencadenante de la trama. Genial resulta la escena del juicio donde los dos personajes no se hablan, son los abogados quienes cuentan una historia exagerada que no tiene mucho que ver con la realidad. También recoge la drástica transformación de quienes se supone que se llevan bien, pero cuando se produce un conflicto son capaces de transformarse en monstruos, convirtiéndose en seres capaces de usar cualquier táctica rastrera a su favor. Queda como moraleja la constatación de que un divorcio nunca puede ser bueno, por muy buena voluntad que ambas partes le pongan, aunque como reflejo de la sociedad actual el film parece aceptarlo como inevitable, nadie parece plantearse la posibilidad de seguir juntos y tratar de resolver la situación. El neoyorquino deja siempre mucho espacio para los actores, por su puesta en escena teatral. De esta forma permite el lucimiento de los dos protagonistas, Scarlett Johansson y Adam Driver, pocas veces mejor aprovechados, ambos dejan boquiabiertos al respetable sobre todo en sus monólogos (el de ella cuando acude por primera vez a ver a Nora, el de él en un bar), y en una discusión entre los dos en la que sacan todos los rencores que tienen dentro. Están rodeados de una cohorte de secundarios de primera fila, entre los que destacan Laura Dern –que da lugar a los mejores momentos de risa como letrada al servicio de ella–, el veterano Alan Alda –jurista que aconseja al protagonista masculino– o Ray Liotta –abogado tiburón–.

7/10
Noche de bodas

2019 | Ready or Not

A Grace le inquieta la adinerada familia de su novio, Alex Le Domas, sobre todo su hermano Daniel, con problemas con el alcohol, y que se le insinúa, y su protectora madre, Becky, a la que no parece caerle bien, como si temiera que la joven fuera una cazafortunas. Empieza a relajarse cuando contrae al fin matrimonio, en la mansión Le Domas, pero durante la noche de bodas, aparece de súbito por una puerta secreta la tía Helene. Les indica que todo el clan está esperando a que los recién casados acudan a una especie de ceremonia de iniciación, en la que Grace –que hasta ese momento no ha escuchado hablar del asunto– tendrá que participar en un juego para ser aceptada en la familia. Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett ya hablaron de recién casados en El heredero del diablo, su ópera prima –tras uno de los segmentos del film colectivo V/H/S–, donde tras su luna de miel, una mujer se queda inesperadamente embarazada de lo que todo indica que será una terrorífica criatura. Aquí, siguen en el terreno del terror, con algunos sustos bien resueltos y algo de suspense, aunque predomina un humor negro, que recuerda a producciones británicas como Un cadáver a los postres. Por desgracia, no mantiene la elegancia de aquélla, con un final en el que se abusan de excesos gore de mal gusto, que empañan algo la cinta. Pese a todo se trata de un film fresco, dirigido con dinamismo, que pese a su asumida ligereza parece lanzar dardos envenenados contra la clase alta, a la que se acusa de estar arriba por pura suerte, no por sus méritos, y de tratar poco menos que como objetos a los que están por debajo en la escala social. Al parecer, el guión está inspirado en la historia de familias de la industria juguetera, como los hermanos Parker, y Milton Bradley, creador de MB. Por supuesto, habrá comentaristas que señalen una crítica a Donald Trump, y a su política con los países más pobres. Elevan el nivel unos actores bien escogidos, sobre todo Samara Weaving (Tres anuncios en las afueras), espléndida como novia indefensa, que tiene que endurecerse rápidamente. Pero la rodean secundarios muy resultones, sobre todo Adam Brody (O.C.), el cuñado borrachín, una madura Andie MacDowell como madre inquietante, y sobre todo Nicky Guadagni (El cuento de la criada), como la espeluznante tía.

5/10
State Like Sleep

2018 | State Like Sleep

Mentes poderosas

2018 | The Darkest Minds

Una epidemia global afecta a los niños causando que mueran o que desarrollen habilidades especiales. Estos últimos son encerrados en campos de concentración, como en el caso de Ruby Daly, que gracias a su habilidad telepática para controlar los pensamientos consigue esconder que forma parte de los chicos clasificados como naranjas, los más peligrosos, sólo superados por los rojos. Tras años sin levantar suspicacias, Cate Connor, doctora del lugar, le envía una comunicación para advertirla de que se ha descubierto su verdadera naturaleza, pero que puede ayudarle a escapar. Nelson, responsable de Kung Fu Panda 2 y 3, debuta en la acción real con esta adaptación de la primera entrega de la saga literaria, escrita por Alexandra Bracken. Sigue la estela de distopías adolescentes estilo Divergente y Los juegos del hambre; de hecho está protagonizada por una secundaria de esta última, Amandla Stenberg, que fue la mejor amiga del personaje de Jennifer Lawrence. Avala la cinta como productor Shawn Levy, que ha conseguido el éxito con la serie con elementos sobrenaturales también protagonizada por jóvenes Stranger Things. Quizás le falte frescura, pues Hollywood ha saturado en los últimos años al respetable con este tipo de historias, a las que no aporta nada realmente revolucionario. El arranque se hace algo premioso, y se nota que el conjunto sólo pretende colocar las piezas para una eventual franquicia, no se desarrolla a los personajes, mientras que el triángulo amoroso sobre el que se asentará el relato sólo se sugiere. Se desaprovecha a algunos actores de calidad probada, como Mandy Moore, y Gwendoline Christie, reconocida por Juego de tronos, que pese a componer con fuerza a la villana, tiene poca presencia. A su favor cuenta con un aceptable trabajo de los jóvenes, sobre todo la citada Stenberg, que sobre todo refleja bien el drama que su personaje sufrirá en relación a sus progenitores, pero también Skylan Brooks, que aporta los golpes de humor. El conjunto resulta ameno, sobre todo a partir de la reunión en una furgoneta de los protagonistas, así que hará las delicias de los apasionados de este tipo de productos para ‘jóvenes adultos’, a quienes habla de la necesidad de buscar el apoyo en otras personas, y de la desorientación en caso de alejarse de la familia. Algún listo establecerá paralelismos entre el sombrío futuro que propone Mentes poderosas y la era de Donald Trump, sobre todo porque se estrena tras la polémica por la separación de niños inmigrantes de sus padres, pero se ha rodado antes de que la noticia apareciera en los medios de todo el mundo.

6/10
Malos tiempos en El Royale

2018 | Bad Times at the El Royale

Thriller deudor del mejor cine de los hermanos Coen y Quentin Tarantino, perfectamente ejecutado, con humor negro, misterio, perdedores en busca de redención, villanos grotescos, violencia operística, buenos golpes de efecto. Drew Goddard, como en Una cabaña en el bosque, vuelve a concentrar la acción en un lugar en medio de la nada, y sorprende su manejo del espacio y los conflictos, con personajes muy bien perfilados e interpretados por un gran reparto. La acción transcurre en El Royale, un hotel situado junto al lago Tahoe entre los estados de Nevada y California, hasta el punto de que los huéspedes pueden elegir habitación entre uno y otro estado, según gustos y deseos de ahorrar unos dólares. En tan pintoresco hotel recalan diversos personajes. Allí está el padre Daniel Flynn, que de cura no tiene nada, simplemente ha venido a recuperar el botín de un atraco, que escondió bajo el suelo de una habitación, antes de que se viera obligado a pasar una temporada en prisión. Darlene Sweet es una cantante afroamericana, que lucha por abrirse camino en su profesión. Seymour "Laramie" Sullivan es un supuesto viajante, muy charlatán, que vende aspiradoras. Emily Summerspring es una misteriosa mujer, que tiene secuestrada a su hermana Rose, a la que ha rescatado de una secta, cuyo líder les pisa los talones. Y como anfitrión ejerce el joven conserje del hotel, Miles Miller, católico cuya conciencia le atormenta por ciertas actividades de espionaje, y por un pasado violento que se irá esclareciendo. Con esta grupo de variopintos personajes, a los que seguimos sobre todo a lo largo de una noche, saltando de habitación en habitación, con los necesarios flash-backs para entender su trayectoria y presencia en el hotel, Goddard, director y guionista, logra entregar una película dinámica, con elementos de thriller y humor negro, que verá con sumo gusto cualquier espectador al que le guste este tipo de filmes con el justo punto bizarro. El coral reparto es fantástico, tanto los actores más conocidos –Jeff Bridges, Dakota Johnson, Jon Hamm, Chris Hemsworth– como los menos –Cynthia Erivo, Lewis Pullman...–.

7/10
El final de todo

2018 | How It Ends

Will, abogado, está muy enamorada de Sam, Samantha, pero su futuro suegro Tom, militar afroamericano jubilado, es de armas tomar. Viajará de Seattle a Chicago a hacerle una visita, y a comunicarle su intención de casarse, pero el encuentro no puede ir peor. Sin embargo, una extraña catástrofe –terremotos, tormentas, etc– impide la comunicación con Seattle. Entre dudas de si están ante un ataque nuclear del enemigo, o un fenómeno natural, el caso es que no hay vuelos, y Will y Tom se ven obligados a viajar juntos en automóvil, y los peligros a que se enfrentan para retomar el contacto con la amada prometida/hija servirán para estrechar lazos. Película de corte apocalíptico dirigida por el desconocido David M. Rosenthal, podríamos decir con sorna que su mensaje podría ser “no esperes al apocalipsis para llevarte bien con tu suegro, aunque más vale tarde que nunca”. Sea como fuere, el film resulta rutinario y poco consistente, y en algunos pasajes incluso risible. No basta destrozar unos pocos coches, efectos visuales y fotografía nocturno con incendios. Todo se reduce al formato de road-movie con encuentro de personajes diversos, muchos de ellos desesperados, que están dispuestos a cualquier cosa para hacerse con un bidón de gasolina. Falta dramatismo, Theo James resulta muy plano, y Forest Whitaker se limita a hacer lo que le dicen, aunque no parece que se lo crea demasiado. Resulta alucinante el final, por llamarlo de alguna manera.

4/10
Anon

2018 | Anon

En el futuro la policía puede acceder en directo –recibe la información en su retina– a todas las biografías de los ciudadanos, así como investigar en los archivos personales de cada individuo, en lo que se llama aquí la conciencia ocular (todo lo que ve). Cuando se producen una serie de asesinatos, sin que la mirada de la víctima hayan podido captar al asesino, el inspector Sal Frieland empieza a sospechar de una intrigante mujer anónima de la que se desconocen sus datos. Las películas de Andrew Niccol siempre cuentan con planteamientos muy sugerentes, la mayoría de las veces referentes al inquietante futuro que nos espera. En este caso hace hincapié a la falta de intimidad, cuando toda la vida de las personas permanece custodiada en archivos a los que pueden acceder la autoridades –aquí, los policías–, cual si fueran el gran hermano de Orwell. Nada de lo que los ciudadanos hacen queda oculto. De ese modo los culpables de los crímenes quedan fácilmente expuestos, pero, por contra, el derecho a la intimidad desaparece. Con una puesta en escena bastante minimalista, Niccol centra la historia de Anon en la persecución de la chica sin nombre por parte del inspector Frieland. Interesa la investigación policial, intriga la sospechosa, pero el resultado general adolece también de falta de ritmo y quizá se echa de menos algo más de sofisticacion en el desarrollo de los hechos, se pasa superficialmente sobre ellos al igual que sobre los personajes. Ya sólo el modo en que se topa con la chica el detective resulta bastante burda. También desdice un poco de la imaginación del cineasta la llamativa insistencia en imágenes sexuales, algo poco usual en él. Los actores cumplen con sus papeles, aunque Clive Owen tampoco es un dechado de matices. Lo mejor es sin duda el planteamiento de fondo futurista, que invita a una profunda reflexión.

5/10
El candidato

2018 | The Front Runner

Ascenso y caída del senador demócrata por Colorado Gary Hart, que apuntaba maneras como posible candidato a la presidencia en 1984, aunque le ganó la mano el fallido Walter Mondale, y luego ya mucho más sólidamente en 1988, cuando era el favorito a disputar la presidencia al entonces vicepresidente George Bush. Un escándalo de faldas acabaría con sus posibilidades para llegar a la Casa Blanca, y este film intenta ser un relato minucioso de lo ocurrido. Gracias por fumar es seguramente el film más político en que ha estado involucrado Jason Reitman, y no le salió mal la jugada de describir cómo se defienden algunas industrias de la mala imagen que proyectan. Aquí se basa en un caso real, y el resultado es algo insulso, muy lejos de la energía que destilan otros filmes coetáneos sobre las luchas de poder, como La favorita y El vicio del poder. Se agradece el esfuerzo por la contención en lo que podía ser escabroso, y la objetividad a la hora de reflexionar acerca de cómo los errores de la vida personal pueden afectar al servicio público, la falta de sentido moral y el puritanismo, los límites del periodismo de investigación, qué es lo relevante y qué es basura, y el respeto a la privacidad. Tal vez sea esta sobriedad la que acaba pasando factura al film, desgraciadamente vivimos tiempos en que prima el amarillismo o lo excesivo; o tal vez, la historia no da, simplemente, para una película; pero sea como fuere, el espectador verá con frialdad las cuitas del protagonista –un Hugh Jackman antipático cuando se niega a hablar de sus "vergüenzas" ante la opinión pública–, o las actitudes de la esposa Lee –Vera Farmiga– y la presunta amante Donna Rice –Sara Paxton–; igualmente la relación con la hija Andrea queda reducida a un par de apuntes inconexos –comprensión hacia lo que se apunta como una relación lésbica, y la decepción de un papá idealizado–. De modo que con lo que más puede empatizar el público es con la maquinaria electoral y los periodistas –con un buen plantel de actores–, pero incluso los segundos están algo desdibujados, hasta parecer leves caricaturas de lo que se supone que es un chico de la prensa, por ejemplo en sus conversaciones añorando tiempos en que no metían sus narices en las camas de los políticos.

5/10
La llegada

2016 | Arrival

La doctora Louise Banks. La mayor experta en lenguas del planeta. Que conoce lo que es el dolor, perdió a una hija en edad universitaria, seguramente por un cáncer. A punto de comenzar a impartir una clase en la facultad donde trabaja, se entera, como el resto del mundo, del aterrizaje de 12 naves espaciales en otros tantos puntos diferentes del planeta. Una de ellas está en montana, y Louise es requerida, junto a otros muchos expertos en distintos campos de la ciencia, como el matemático Ian, para tratar de comunicarse y entender cuáles son las intenciones de los visitantes extraterrestres. La situación es delicada, pues la población está asustada, se han producido disturbios y saqueos, reacciones violentas de todo tipo, más los planteamientos de distintos tipos de iluminados. Además, países como China y Rusia, se muestran más temerosos y podrían responder con un ataque militar preventivo. El canadiense Denis Villeneuve (Prisioneros, Sicario) sigue dando muestras de su poderío narrativo y visual a través de las películas. Aquí adapta un relato corto de Ted Chiang, convertido en guión por Eric Heisserer, que en el mismo año ha visto convertido en película otro de sus libretos, Nunca apagues la luz, lo que por comparación permite ver cómo las cosas cambian cuando hay detrás un director con claro peso específico. La película incide en la idea de la comunicación, hacerse entender, ponerse en el lugar del otro, no obrar precipitadamente, como fundamento para cualquier tipo de entendimiento, ya sea entre naciones, ya sea entre personas. Y la paradoja estriba en que una puede ser muy buena en conocimiento de teoría del lenguaje, y aplicar esto a la comunicación con otra civilización, y al mismo tiempo advertir que en el trato directo con personas no sabe expresarse exactamente como quisiera. Suerte de Encuentros en la tercera fase con personalidad propia –resulta curioso advertir cómo otros cineastas importantes, con mayor o menor fortuna, han intentado abordar este tipo de historias, además de Steven Spielberg, están Stanley Kubrick (2001, una odisea del espacio), Robert Zemeckis (Contact) y Christopher Nolan (Interstellar)–, la película estética y visualmente está muy bien resuelta, las escenas en que humanos y alienígenas se encuentran frente a frente son muy originales, así como el modo en que "hablan" entre ellos. La banda sonora de un Jóhann Jóhannsson en alza ayuda a crear la adecuada atmósfera que exige la historia. El reparto está muy bien, con una sobresaliente Amy Adams, que sabe entregar una combinación perfecta de fortaleza y fragilidad, sabiduría y ternura, miedo y confianza, lo que ayuda a que la complicada resolución del film con sorpresa funcione y deja al espectador dando vueltas y revueltas a lo que ha visto.

7/10
Len and Company

2015 | Len and Company

Los cuatro jinetes del apocalipsis

2008 | The Four Horsemen

Cuatro estrellas de fútbol americano se enrolan en el ejército para participar en la Guerra de Irak. Las cosas no serán como esperaban, pues habrá muertos y heridos, y los supervivientes ya nunca serán los mismos. El director Sidney J. Furie (Los chicos de la Compañía C) vuelve sobre el tema bélico, bastante habitual en su filmografía, para ofrecer este discreto telefilm con resparto prácticamente desconocido.

3/10

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