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Biografía

Pep Tosar

Pep Tosar

Pep Tosar

Filmografía
Mientras dure la guerra

2019 | Mientras dure la guerra

19 de julio de 1936. El capitán Barros anuncia el comienzo del alzamiento militar frente al Consistorio de Salamanca. Cerca de allí, Miguel de Unamuno trata de mantener su rutina, y pese a que su familia preferiría que se quedara en casa hasta que se tranquilizase el panorama, sale a tomar café con sus allegados, que debaten sobre lo que está ocurriendo, cuando él parece aún estar asimilándolo. Poco después, se entera de que el gobierno republicano le ha destituido de su cargo como rector vitalicio de la Universidad de la ciudad castellana. Mientras tanto, Millán-Astray anima a su viejo amigo, el general Francisco Franco, a imponerse a la Junta Militar para quedarse al mando del bando nacional, pero éste prefiere maniobrar sutilmente para evitar un paso en falso. La mejor de las tres películas basadas en hechos reales rodadas hasta el momento por Alejandro Amenábar, más reflexiva y madura que Mar adentro y Ágora, y superior a la media de los acercamientos del cine patrio a la Guerra Civil, casi siempre lastrados por el maniqueísmo y el afán propagandístico. Él mismo ha compuesto un guión esforzado, lleno de matices y detalles, junto a Alejandro Hernández, ganador del Goya por Todas las mujeres, y nominado por El autor. Se le puede reprochar que falta algo de frescura en algunos pasajes, como las conversaciones de Unamuno con su nieto, o cuando un soldado le pide un autógrafo, y hasta resultan un tanto grotescos los momentos oníricos en los que con el fin de sacar una lágrima al respetable se sube el volumen de la banda sonora (un trabajo aceptable del propio Amenábar, que no firmaba la partitura desde su biografía de Ramón Sampedro). Pero el realizador logra menos frialdad que en otras ocasiones en algunas secuencias, como la de Millán Astray ordenando que se cante el himno nacional para acompañar el alzamiento de la bandera rojigualda, o en el tramo final, que recrea con rigor histórico el célebre episodio del Paraninfo de la Universidad de Salamanca, del 12 de octubre de 1936, cuando el escritor pronunció la célebre frase “venceréis pero no convenceréis”. Se reivindica la independencia intelectual, defendiendo que el posicionamiento de cada uno debe ir marcado por los hechos y los resultados, no por la pasión, la adscripción incondicional a un bando contra viento y marea o el cainismo. Sobre todo, el cineasta de padre chileno y madre española ha captado la postura del emblemático autor bilbaíno –equidistante entre los radicalismos, y similar a la de muchos españoles–. Desencantado por la República, que no había traído el orden y la prosperidad esperadas, apoya un golpe militar que en principio restituiría la paz. Sin embargo, una vez que se inicia el conflicto, se cometen injusticias y actos de barbarie por ambos bandos, lo que afectó a amigos y familiares de todos los ciudadanos; además, inesperadamente Francisco Franco toma el poder absoluto del lado nacional, con planes muy distintos a los esperados. Tienen interés las conversaciones del protagonista con sus dos amigos más cercanos, donde se defienden actitudes discrepantes, pero se pone de manifiesto el valor del diálogo. En uno de ellos, Unamuno achaca a la izquierda –pese a ser éste el bando con el que simpatiza Amenábar, a tenor de sus declaraciones públicas– su supuesta superioridad moral, y su defensa apasionada de la libertad cuando después se muestra una enorme tolerancia con dictaduras terribles como la estalinista. Todo ello remite a la actualidad, cuando las posiciones siguen siendo igual de extremas; de hecho, llega a tratarse con cierta profundidad el nacionalismo, y los intentos de romper España, tema bastante contemporáneo, con una crítica a quienes atacan por este asunto a vascos y catalanes, cuando también son parte de nuestro país. A Amenábar se le dan muy bien las escenas en las que hace gala de un gran despliegue de producción, gracias a su imaginación visual, lo que deja claro desde el asalto a la Plaza Mayor de Salamanca en el arranque. Pero el film está dominado por secuencias intimistas, en las que aprovecha el talento de la totalidad del reparto. Pocas veces se ha sacado tanta tajada a Karra Elejalde, que expresa muy bien la lucha interna de Unamuno. Pero resulta encomiable la labor de los secundarios, tiene sobre todo cancha Eduard Fernández, que pinta un Millán Astray excesivo, lo que parece corresponderse con la realidad, que defiende la acción directa, frente a quienes se permiten el lujo de opinar, pero desde la distancia. Sorprende mucho la labor de Santi Prego (hasta ahora muy secundario en títulos como La sombra de la ley), un Francisco Franco de apariencia apocada, pero inteligente y maquiavélico, a quien se acusa de haber alargado innecesariamente el conflicto y hasta de agarrarse a la fe católica que profesaban su esposa y su hija conforme a sus intereses. Aunque estos tres personajes copan la mayor parte del metraje, están bien descritos algunos otros, que tienen sus propios momentos de gloria, como el general sospechoso de pertenecer a la masonería Luis Valdés Cavanilles, defendido por un magistral Tito Valverde, o Luis Zahera (el pastor protestante Atilano Coco) y hasta los femeninos, que en principio tenían menos parcela en esta historia, como Patricia López Arnaiz (María, hija de Unamuno), Nathalie Poza (esposa del alcalde de Salamanca) e incluso Mireia Rey (una Carmen Polo que ayuda a Unamuno a salir del campus).

6/10
La sombra de la ley

2018 | La sombra de la ley

Año 1921, en los días previos al Desastre de Annual, cuando España vive una época de agitación y violencia, sobre todo en Barcelona. Hasta allí se traslada el vasco Aníbal Uriarte con el fin de colaborar con la brigada del inspector Rediú, policía corrupto que tiene que desentrañar el misterio de un brutal asalto a un tren militar para robar armas. Todo indica que los culpables han sido los anarquistas que siembran la violencia en la ciudad condal. En busca de información, el grupo visita el cabaret regentado por el Barón, mafioso sin escrúpulos metido en los negocios más turbios, y que se entera de todo lo que acontece en la ciudad. Mientras tanto, Sara, hija de un líder obrero, encabeza una manifestación feminista reprimida por la policía. El segundo trabajo del realizador Dani de la Torre, tras la prometedora El desconocido, de nuevo con Luis Tosar al frente del reparto, apabulla por su cuidado diseño de producción, ya que su ambientación de época resulta muy convincente, con ayuda de efectos visuales que permiten recrear detalles como la Sagrada Familia cuando aún no estaba muy avanzada su construcción, y gran número de extras. Pero también porque visualmente está muy por encima del cine español, por ejemplo presenta planos secuencia de acción bastante convincentes, con Tosar a porrazo limpio, o una persecución en coches de entonces a disparo limpio que deja la boca abierta al respetable, ya que nunca antes se ha visto nada igual en el cine patrio. Cuenta también a su favor con que retrata una época poco frecuentada por la industria audiovisual española, La verdad sobre el caso Savolta sería el precedente más ilustre. Pero La sombra de la ley recuerda poco a la adaptación de la novela de Eduardo Mendoza, y tiene mucho más que ver visualmente con Muerte entre las flores o Los intocables de Eliot Ness, sorprendentemente este look de cine de gángsteres cuadra bastante bien con esta etapa histórica en nuestro país, y la fotografía es bastante oscura y sucia, a tono con la trama. Pero sobre todo sería deudora de Cotton Club, pues hilvana las peripecias de numerosos personajes de los violentos años 20 que coinciden en un cabaret, en este caso el que regenta el Barón, donde también se reúne lo más granado del inframundo. Argumentalmente entronca con el western, en especial con Flecha rota, pues muestra que en un conflicto siempre existen hombres bienintencionados, en ambos bandos, que trabajan para conseguir la paz, pero que a otros no les conviene, sobre todo si la guerra les resulta lucrativa. Sería un film sobre los ideales, que resultan difíciles de mantener, pero sin los cuales el mundo difícilmente funcionaría, en este sentido Tosar borda a un personaje desencantado, a medio camino entre Rick, Humphrey Bogart en Casablanca, y los personajes marginales pero con su propio código de conducta de las sagas de Arturo Pérez-Reverte “El capitán Alatriste” y “Falcó”. Le acompaña un reparto sin fisuras, con un buen trabajo de Michelle Jenner, una creíble Sara, que oscila entre el camino de la violencia y el de la paz, pero también vuelan alto Manolo Solo, Vicente Romero, Fernando Cayo, Paco Tous como un jefe anarquista bastante humano, el poco conocido Pep Tosar –sin relación familiar aparente con Luis– como comisario conciliador, y hasta Ernesto Alterio, no siempre eficaz, pero que aquí compone muy bien al repulsivo poli apodado “El Tísico”. Llamativamente violenta, la cinta también consigue tratar algún asunto sombrío, como la pederastia, con bastante elegancia. Quizás pincha un poco hacia la segunda mitad, la poca experiencia del realizador le hace querer abarcar demasiadas cosas. Una pena, pues habría salido ganando con un montaje un poco más recortado. Pero tiene un final brillante, que desemboca a partir de una escena que parece salida de El padrino, con música operística entonada por la soprano Ainhoa Arteta, por lo que el espectador saldrá con buen sabor de boca.

6/10
Lasa y Zabala

2014 | Lasa y Zabala

El caso de Lasa y Zabala, dos miembros de ETA que fueron secuestrados en Francia, y posteriormente torturados y asesinados, fue uno de los casos más sonados de la guerra sucia contra la organización terrorista. Varios guardias civiles, uno de ellos el coronel Rodríguez Galindo, y el entonces gobernador civil de Guipúzcoa Julen Elgorriaga, fueron hallados culpables y condenados por los hechos. Ahora Pablo Malo dramatiza los hechos de investigación y procesales en Lasa y Zabala, una película demasiado convencional, plana y discursiva, con carga política demasiado obvia, las simpatías están desde luego en el lado abertzale. Está todo estructurado alrededor de Íñigo, abogado de las familias de los desaparecidos. Lo que está claro es que sus planteamientos pueden descansar en la acusación cierta de que no se puede responder al asesinato con el asesinato, quien tiene razón debe actuar con sentido moral y de la justicia, dentro de la legalidad, por muy dolorosos y continuados que sean los crímenes etarras a los que uno se enfrenta. De hecho esta idea es utilizada en el film en sentido contrario, cuando Íñigo tiene la tentación de usar un falso testigo en el caso. Dicho lo anterior, el film es parcial, y algunos de sus recursos son evidentes y usados sin demasiado talento, como es el regodeo en las escenas de tortura y asesinato de quienes dan título a la película, a los que con frecuencia se alude como a “esos pobres chavales”. También resultan muy estereotipados, puro cliché, los guardias civiles con sus declaraciones ante el juez, la presentación de Lasa y Zabala al principio del film como unos jóvenes muy majetes, Fede, el joven e idealista ayudante de Íñigo, abogado que representa a la acusación particular, las familias de las víctimas, con planos muy, muy trillados, de sus componentes sufriendo en el juicio. El thriller judicial es un género agradecido, por la intriga, la búsqueda de testigos y pruebas, las amenazas, pero aquí estos elementos se manejan sin excesiva fortuna, se echa en falta sentido del ritmo y dramático. El protagonista encarnado por Unax Ugalde se antoja demasiado distante, sólo es humanizado cuando una tragedia le toca de cerca.

4/10
Fènix 11·23

2012 | Fènix 11·23

En otoño del año 2004, Èric Bertran, un niño de 14 años, crea una web inspirada en Harry Potter y la Orden del Fénix en defensa de la lengua catalana. Una noche, treinta guardias civiles de la brigada antiterrorista de Madrid irrumpen en su casa y lo acusan de terrorista informático. Su crimen: enviar un correo electrónico a una cadena de supermercados pidiendo el etiquetaje en catalán.

Gernika bajo las bombas

2012 | Gernika bajo las bombas | Serie TV

Cuidada miniserie que recrea el terrible bombardeo sufrido por Gernika el 25 de abril de 1937 a manos de la alemana Legión Condor, en los años de la guerra civil española. Con estilo coral se describen los avatares de personajes históricos y de ficción. Tiene las limitaciones típicas de un producto televisivo, pero se agradece el esfuerzo de contar las cosas con cierta objetividad y desapasionamiento, por ejemplo mediante la figura de un periodista.

4/10
Crematorio

2011 | Crematorio | Serie TV

Serie que recrea el periplo de los Bertomeu, una familia que ha conseguido amasar una gran fortuna a lo largo de varias generaciones. Rubén Bertomeu dejó atrás los negocios agrícolas para crear un entramado empresarial basado en el ladrillo, que le ha convertido en el hombre más rico y poderoso del pueblo costero de Misent, involucrando a todos los poderes fácticos de la comarca. Ahora, Rubén ha puesto en marcha “Costa Azul”, megacomplejo turístico que terminará con el paisaje donde sus padres vivían cómodamente de los cítricos y los olivos, pero que le enriquecerá aún más. Pero como Rubén ha cometido alguna acción ilegal en más de una ocasión, y tiene contactos con mafias de Europa del Este, va a ver cómo se le complica la vida. Esforzada serie televisiva, que adapta una novela de Rafael Chirbes, imitando los modos de las prestigiosas obras de HBO. Aborda con modos "padrinescos" y "sopranescos" el tema de la corrupción en España, que ensucia a la clase empresarial, financiera, política y propiamente criminal de la costa del Mediterráneo. Los problemas con la justicia de Rubén se conjugan con la narración de sus cuitas familiares -la madre que no la entiende, la hija que nunca quiso saber de los "negocios" de la familia, la amante "florero", la nieta caprichosa a la que todo, siempre le ha venido dado...-, conformando un entramado que se sigue con interés, y con personajes razonablemente definidos.Cuenta con un buen trabajo como realizador de Jorge Sánchez-Cabezudo (La noche de los girasoles), y aunque hay algún lugar común, y complacencias en el tratamiento del sexo y la violencia, es de lo mejor que ha dado la ficción televisiva española en los últimos años.

6/10
Mientras duermes

2011 | Mientras duermes

El especialista en terror Jaume Balagueró vuelve a dirigir en solitario, tras el éxito de las dos entregas de [Rec], rodadas junto a Paco Plaza. En esta ocasión, el realizador se olvida de lo sobrenatural, para centrarse en un film sobre un personaje psicótico, en la línea de su cinta para televisión Para entrar a vivir, más cercana al thriller y al suspense. También está filmada de forma más convencional, tras la cámara en mano de la famosa cinta del edificio infectado por un virus. César, portero de un edificio aparentemente encantador, en realidad se aprovecha de que tiene todas las llaves de los vecinos para llevar a cabo un macabro 'juego'. César está obsesionado con Clara, una vecina que vive sola, a la que hace la vida imposible enviándole mensajes anónimos o llenando su piso de cucarachas. Pero también siente una enorme atracción por ella, y cada noche se esconde bajo su cama y con ayuda del cloroformo, acaba durmiendo a su lado. Aunque una niña, vecina de enfrente de Clara, sospecha algo porque ha visto salir del lugar a César, éste la tiene comprada con pequeños chantajes. A César se le descontrola el 'juego' con la llegada del novio de Clara, que hasta ese momento la tenía un tanto abandonada. Técnicamente impecable, Balagueró logra un enorme suspense, e imágenes impactantes del acoso del portero, de los insectos, etc. Cuenta a su servicio con una esmeradísimo Luis Tosar, que logra hacer creíble a un personaje muy oscuro, totalmente desquiciado, que hacia el exterior parece amable, pero que disfruta haciendo daño. Con otro actor menos brillante, la película naufragaría enseguida. Le acompañan selectos secundarios que realizan buenos trabajos, como Marta Etura, su novia en la vida real, con la que había rodado Celda 211, aunque resulta especialmente destacable el trabajo de Petra Martínez, como anciana solitaria. Sin embargo, el film resulta especialmente árido y retorcido. En todo momento, el punto de vista es el del psicópata, un tipo que no tiene ni un resquicio de humanidad. Parece que Balagueró se haya planteado el reto de que el espectador se descubra a sí mismo del lado de este tipo, lo que puede resultar bastante incómodo. Lo consigue parcialmente en algunas secuencias de tensión, en las que se espera que el personaje escape sin que le descubran, pero en general no es un King Kong o Frankenstein que consiga el apoyo del público, pues resulta demasiado mezquino. También se excede en violencia en algún tramo, por lo que el film acaba siendo sobre todo apto para los incondicionales del 'gore'.

4/10
Pan negro

2010 | Pa negre

Agustí Villaronga es un gran creador de atmósferas, y vuelve a demostrarlo en Pan negro. La trama de su película, que maneja un buen plantel de actores, se sitúa en la Cataluña posterior a la guerra civil, en un pueblo de montaña, y adopta el punto de vista de un niño, Andreu, cuyo padre, Farriol, de modesta condición, está mal visto por las fuerzas vivas, por haberse significado en el pasado como hombre de izquierdas, o sea, del bando de los perdedores. Un día el chaval descubre en el bosque los cadáveres de un hombre y su hijo, amigo suyo. No está claro que haya sido un accidente su caída por un barranco, y podría ser la excusa perfecta para colgar los muertos al padre de Andreu. El director adapta una desesperanzada novela de Emili Teixidor y entrega imágenes brutalmente poderosas, de modo especial en el arranque. Hay que reconocer cierta originalidad en la trama, donde se da una vuelta al habitual victimismo de las películas sobre la contienda fraticida, siempre empeñadas en "ganar la guerra" al menos en el cine. Los grandes ideales pueden que no lo sean tanto, y las miserias humanas vienen a ser las de siempre, no hay nada nuevo bajo el sol en los secretos de la España profunda, o la Cataluña profunda si se prefiere. La mirada del director es oscura, muy oscura, no hay espacio para la luz. Ya lo dice el título, con la metáfora del pan negro. La película sigue el esquema habitual de las narraciones sobre la pérdida de la inocencia en la infancia, eso sí, sin resquicio para la esperanza, no hay nadie capaz de iluminar la pantalla. La única salida es el pragmatismo cínico, adaptarse a las circunstancias como un camaleón, tragar lo que haya que tragar, tratando de seguir siendo uno mismo. Porque en el fondo el desenlace no muestra más que a un personaje que va a seguir los pasos de sus padres -que dentro de su supuesto idealismo han tenido que optar por la supervivencia- o de su prima Núria, una niña que no duda en acostarse con su maestro si eso le reporta alguna ventaja, aunque en el fondo ansía escapar. Asumido su amargo pesimismo, puede decirse que Villaronga no logra el deseable equilibrio en su película. En cierto momento las cosas se le van de las manos, pierde las riendas en los contradictorios laberintos de los distintos personajes, su tupida red de mentiras y excusas, que se acumula caóticamente; no casa bien esta parte dramática con la atmósfera algo terrorífica de algunos pasajes, ni tampoco es acertado el modo de desvelar cierta acción brutal que descalifica a sus protagonistas y conduce al final del film. Hay una denuncia de la mentira, pero en realidad nadie parece interesado en la verdad, falta el necesario referente ético.

5/10
Fuerte apache

2007 | Fuerte Apache

Bienintencionada opera prima de Jaume Mateu Adrover, que ha escogido un asunto tan sugestivo como los centros tutelares de menores. Estos lugares sustituyen en buena parte a los antiguos reformatorios, salvo en los casos de chicos potencialmente peligrosos que son recluidos en lugares cerrados. Juan Diego, un actor siempre eficaz, cumple con profesionalidad con su papel de Toni Darder, educador solitario que se considera un fracasado. A pesar de todo, Darder se deja la piel en su trabajo, confiando en alumbrar a sus pupilos. Un día queda al cargo de Tario, un niño magebrí avispado y apacible que, si pone de su parte, podría tener un brillante futuro. El director filma en un tono cercano al documental, a veces cámara en mano, y parece haberse documentado exhaustivamente sobre los problemas de los tutores de los centros de acogida, desmoralizados por la falta de recursos. Aunque no oculta realidades tan duras como la drogadicción y la delincuencia, el film se muestra positivo en cuanto a la posible reinserción de chicos marginales con actitudes para convertirse en ciudadanos respetables. Pero el reparto es desigual, y algunos actores parecen forzados en ocasiones. El film acusa además demasiados bajones de ritmos y no todas las situaciones resultan creíbles.

4/10
Los sin nombre

1999 | Los sin nombre

Una niña desaparece. Aparece su cuerpo, brutalmente mutilado. Cinco años después, la madre ha superado (es un decir) la pesadilla. Hasta que recibe la llamada de una voz femenina que asegura que es su hija. Acude entonces al policía que investigo el caso tiempo atrás. Todo parece señalar a la actuación de una secta pseudorreligiosa: ‘los sin nombre’. Desasosegadora película firmada por Jaume Balagueró, que adapta una novela de Ramsey Campbell. El film presenta una sociedad que ha tocado fondo, que recuerda a títulos emblemáticos como Seven. Fotografía de tonos fríos y música inquietante contribuyen a crear una atmósfera de terror psicológico.

5/10
La fiebre del oro

1993 | La febre d'Or

Barcelona, 1880. Nadie sabe lo que tiene hasta el día que lo pierde. Gil Foix era un hombre pobre y no poseía nada de valor, hasta que un día se convierte en millonario gracias a una estupenda inversión que realizó en la bolsa de Barcelona. Pero debido a la codicia y a los aires de grandeza sumados a la llegada de una importante crisis, pronto el dinero que tan rápidamente amanso se esfumará con la misma velocidad. Basado en la novela de Narcís Oller, se trata de un extenso drama histórico que relata cómo la crisis financiera afecta a un hombre que acaba de salir de la escasez y cómo afronta los nuevos desafíos que se le presentan. El versátil Fernando Guillen interpreta con empaque al protagonista Gil Foix. 

5/10
Solitud

1991 | Solitud

Matías ha encontrado por fin trabajo en una apartada montaña de los Pirineos. Le acompaña su mujer, Mila, a la que no le resulta fácil adaptarse al nuevo ambiente. Mila siente una terrible soledad en medio de la naturaleza, separada de la civilización. Este conflicto empieza a crecer en su interior, agravado por la indolencia y la pereza de Matías, que apenas le presta atención. Su vida cambia cuando conoce a un comprensivo pastor, que enseguida se convierte en su amigo y confidente. Los sentimientos de Mila hacia su único amigo se desarrollan, hasta que se da cuenta de que en realidad está enamorada del pastor. Esto provocará una tensión creciente en las relaciones con su marido. Una película basada en la famosa novela homónima de Victor Catalá, considerada una de las más importantes de la historia de la lengua catalana. Cuenta una historia de amor que se produce en medio de la soledad de un idílico paisaje. Está narrada de forma pausada y alcanza momentos de aceptable emoción.

4/10

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