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Biografía

Sam Elliott

Sam Elliott

76 años

Sam Elliott

Nació el 09 de Agosto de 1944 en Sacramento, California, EE.UU.

Premios: 0 Oscar (más 1 nominaciones)

Oscar
2019

Nominado a 1 premio

Filmografía
Ha nacido una estrella

2018 | A Star is Born

Cuarta versión de la historia que vio la luz por primera vez de la mano de William A. Wellman en 1937, protagonizada por Janet Gaynor y Fredric March. Siempre con idéntico título, las otras versiones han estado a la altura de calidad de la historia originalmente creada por Wellman y Robert Carson, si bien con ciertas variantes y puestas al día, tanto en la versión protagonizada por Judy Garland en 1954 como en la de Barbra Streisand en 1976. Ahora Ha nacido una estrella presenta el primer trabajo serio en el cine de una de las cantantes más sobresalientes de la música pop del siglo XXI, Lady Gaga. La estrella de rock Jackson Maine entra una noche en un bar de Drag Queens para tomar unas copas. Allí queda maravillado por la actuación de Ally, una chica de espléndida voz que interpreta “La vie en Rose” con un enorme desparpajo en la puesta en escena. La convencerá para conversar a la salida y congeniarán. Jackson se da cuenta del potencial de Ally como compositora y cantante y logrará que la acompañe en uno de sus conciertos, donde Ally tomará la alternativa. Con los días irán viéndose más y más y el enamoramiento será inevitable. Las luces y las sombras de la fama. Un tema conocido y mostrado innumerables veces en pantalla, pero no por eso menos real. Lo ejemplos desgraciadamente son continuos. El equilibrio es difícil, el auge es efímero, la caída revolotea continuamente, el peso del éxito aplasta como una condena, el relevo espera, y mantener la propia voz interior, sin venderse, no es fácil. Son temas que se tocan en Ha nacido una estrella, además, claro, de otros como el amor, el talento, el alcoholismo, las drogas, la industria musical o la desesperación. Además de actuar (asombrosa y potente es su voz en directo), Bradley Cooper cumple su sueño de convertirse en director y lo hace bastante bien. El proyecto lo fue rumiando mientras rodaba El francotirador –casualmente fue Clint Eastwood uno de los cineastas que Warner barajó para dirigirlo, el otro era Steven Spielberg– y él mismo se encargó de coescribir el guión, sumándole una especial carga trágica y emocional. Hay que decir que logra dar al conjunto un empaque poderoso, con escenas sobresalientes, como la primera actuación de Ally en el escenario, entre otras. En general el ritmo es adecuado, los saltos de tiempo y la evolución de los personajes convencen. Por otra parte transmite el film un fatalismo que va ‘in crescendo’ y que debido al largo metraje puede agotar un poco. Algo no funciona bien en la vida de Jackson Maine, una negrura se va cerniendo inexorablemente sobre él e impregna toda la historia. La referencia a una infancia perdida, sin madre y con un padre borracho, son continuas. Como en la canción “The Shallow”, su mundo se desmorona. Es realista y verosímil en pantalla cómo causa estragos a su alrededor –en Ally, en su hermano–, aunque quizá se fuerza demasiado la situación en la Gala de los Grammy. Pero, al fin y al cabo, de eso habla el film: mientras una estrella nace, otra declina. En una película tan eminentemente musical el reparto es absolutamente clave y quizá el mayor acierto está en la elección de Lady Gaga como Ally. La cantante norteamericana de origen italiano –Stefani Germanotta, se llama– es probablemente la artista pop más famosa del momento, un título que sin duda se ha ganado a pulso. Bradley Cooper luchó para que fuera ella la protagonista, por encima de otras apuestas del estudio, principalmente Beyoncé. Y no se equivocó. Hay mucha química entre ambos y Lady Gaga hace un trabajo apabullante, se luce con su desbordante chorro de voz, a la vez que sabe ser tierna y cercana en momentos cotidianos, como en esos en que se ríe de su peculiar perfil morfológico. Por consejo de Lady Gaga, tanto ella como Bradley Cooper interpretan sus canciones en vivo (el actor tuvo que ensayar con la guitarra durante un año) y el resultado en el escenario es formidable, especialmente en temas como el mencionado “The Shallow”, “Black Eyes”, “I Don't Know What Love Is” o el emotivo “I’ll Never Love Again”.

6/10
El hombre que mató a Hitler y después al Bigfoot

2018 | The Man Who Killed Hitler and Then The Bigfoot

En 1987, Calvin Barr es un habitual en el pub del barrio. Allí se sienta ante su vaso de whisky, sin poder comentar con el camarero que años atrás, durante la Segunda Guerra Mundial, fue el héroe que terminó con Adolf Hitler. Sin embargo, su proeza no es un secreto para todos: un día, el FBI y la Policía Montada del Canadá llaman a su puerta porque saben lo que hizo y de qué es capaz. Ahora, quieren que mate al Bigfoot.

The Hero

2017 | The Hero

Al anciano Lee Hayden, antigua estrella del western, y en la actualidad con trabajo sólo para grabar cuñas comerciales radiofónicas, le han diagnosticado un cáncer. El miedo le atenaza, y no tiene valor para contárselo a la que fue su esposa, ni a su hija adulta. En cambio, entabla una relación sentimental con una mujer mucho más joven, monologuista de comedias. Una película que prometía más de lo que da. Intenta ser una reflexión sobre nuestra condición mortal, y la necesidad de aprovechar el tiempo limitado de que disponemos, sin darnos demasiada importancia, y prestando más atención a los que nos rodean. Metas nobles, pero no plenamente logradas, la narración en más de un momento se vuelve impostada, a pesar del esfuerzo del protagonista, Sam Elliott, que hace un buen trabajo. Demasiados pasajes resultan artificiales, especialmente todo lo relativo al nuevo amor de Lee, aunque hay que agradecer al desconocido director y coguionista Brett Haley que siga la senda del sentido común en los últimos consejos que ella le da.

5/10
The Ranch

2016 | The Ranch | Serie TV

Tras abandonar su carrera como futbolista porque no ha logrado destacar, el indisciplinado treintañero Colt Bennett regresa al rancho de su disfuncional familia, Iron River, en la pequeña ciudad de Garrison, Colorado para vivir con su hermano y con su autoritario padre, en teoría divorciado de la madre, que regenta el bar local, aunque mantiene encuentros sexuales con ella. Mientras trata de acostumbrarse a la severa disciplina de su progenitor, Colt se reencuentra con Abigail, su novia del instituto, con la que mantiene la química pese a que ella tiene ahora una nueva relación. Ashton Kutcher se reúne con Danny Masterson, con quien hizo buena pareja en la telecomedia Aquellos maravillosos 70, al frente del reparto de una serie de Netflix en la que ambos dan la talla, al igual que la actriz de 24 Elisha Cuthbert, pero donde brillan por encima de todo los padres, encarnados por Sam Elliott, carismático actor del bigote, convincente como gruñón, y Debra Winger, que sabe a poco. Ambos veteranos remontan más o menos lo que no deja de ser una sitcom tradicional, en la que sus personajes apenas evolucionan, con gags previsibles que sorprenderán poco a quienes conozcan este formato. Se ha tratado de modernizar el esquema añadiéndole el tono de una comedia cinematográfica de Judd Apatow sobre adultos que se resisten a madurar. Esto por un lado es malo, abundan los chistes de mal gusto, a veces sobre temas escabrosos, pero por otro lado también tiene sus ventajas, algunos momentos dramáticos que funcionan, casi siempre en torno a la comunicación intergeneracional. Si se hubiera remado más en esa dirección otro gallo cantaría. Por otro lado cada capítulo tiene una duración superior a la de este tipo de producciones, lo que termina pesando.

6/10
Grandma

2015 | Grandma

Mientras trata de superar su ruptura con una mujer más joven, la madura Elle Reid –poeta y activa feminista lesbiana– recibe la inesperada visita de Sage, su jovencísima nieta, que sin desearlo se ha quedado embarazada. Le solicita 600 dólares que 'necesita' con urgencia para abortar. Como Elle no los tiene, acompañará a la chica en varios intentos de conseguir el dinero a tiempo.  Cuando Paul y Chris Weitz dirigieron Un niño grande, en el ya lejano 2002, se presagiaba un prometedor giro en la carrera de los directores de la frívola American Pie. Con el tiempo títulos como American Dreamz o El circo de los extraños no han confirmado ni mucho menos esa hipótesis en el caso de Paul (su hermano cuenta en su filmografía con una de cal y otra de arena). Tras fracasar con la comedia Proceso de admisión, recupera a la allí secundaria Lily Tomlin en un papel que él mismo le ha escrito a medida. Grandma recibió en general buenas críticas cuando clausuró el Festival de Sundance de 2015 fuera de concurso. En su primer papel protagonista desde que encabezó con Bette Midler el cartel de Ensalada de gemelas, en 1988, la citada Tomlin demuestra una vez su carisma y capacidad de sacar adelante cualquier papel. Tiene a su alrededor excelentes actores, como Marcia Gay Harden (la generación intermedia, hija del personaje central) o el siempre magnético Sam Elliot, que como ex marido propicia la mejor secuencia. El tridimensional personaje de éste, que trata de superar heridas y rencores del pasado, pero que sufre las consecuencias de una traumática experiencia, contrasta con otros elementos de Grandma, como las caricaturescas militantes provida que aparecen después. El conjunto lanza una desoladora mirada al actual desconcierto de la condición femenina tras la revolución sexual y la contracultura, pero el desarrollo es reduccionista y menos sugerente de lo que podría haber sido, y no entra a fondo en las graves cuestiones del aborto, la necesidad de un adecuado entorno familiar y la educación esforzada de los hijos, que exige tiempo y preparación.

4/10
Reencontrando el amor

2015 | Digging for Fire

Volverás en mis sueños

2015 | I'll See You in My Dreams

Draft Day

2014 | Draft Day

Pacto de silencio

2012 | The Company You Keep

Una activista de los años 60, que participó en un atraco donde murió un vigilante de seguridad, se entrega al FBI después de permanecer 30 años huida de la justicia. Esto permite que un periodista descubra que un respetado abogado, viudo y padre de una adolescente, es en realidad Nick Sloan, también activista perseguido por el mismo suceso. Lo que le obliga, tras entregar la custodia de su hija a su hermano, a una extraña huida, que se diría errática, donde intenta establecer contacto con los camaradas antisistema de antaño. Adaptación de una novela de Neil Gordon a cargo de Lem Dobbs, dirige Pacto de silencio Robert Redford, consigo mismo como protagonista, lo que sólo había hecho en otras dos ocasiones, en El hombre que susurraba a los caballos, y en Leones por corderos. Se trata sin duda de una historia muy de la generación de Redford, aunque no falten algunos roles para actores jóvenes, Brit Osborne, Anna Hendrick y, sobre todo, Shia LaBoeuf. Éste da vida al periodista, y de alguna forma encarna la situación actual con los desafíos heredados de esos idealistas de los años 60, que en desacuerdo con acciones del gobierno de su país, que suponían numerosas muertes violentas, tomaron un camino donde, a pesar de las buenas intenciones, no faltaron, tampoco, las equivocaciones. Para representar a esos luchadores ya envejecidos, que deben preguntarse si las decisiones que fueron tomando valían la pena, Redford a escogido a una pléyade de estupendos actores, donde reconocemos a Susan Sarandon, Nick Nolte, Julie Christie, Brian Gleeson, Chris Cooper, Richard Jenkins, Sam Elliott... La película de Redford no es perfecta, a ratos resulta reiterativa y se estanca; el esfuerzo consciente por no tratar de imponerse al espectador es encomiable, pero como consecuencia a veces le falta un hervor. Pero se agradece su puesta de escena clásica, la cuidada definición de personajes interpretados por actores muy bien dirigidos, y el esfuerzo por tratar temas de entidad, pensando en los desafíos a que se enfrenta la juventud actual, un enfoque que ya vertebraba Leones por corderos. De modo que se recuerda que ciertas cuestiones que conforman la sociedad civil son responsabilidad de todos, y que la lucha por defender las propias ideas –en la arena política o en los medios de comunicación– no debería realizarse a cualquier precio, sobre todo si ese precio consiste en pisotear los derechos individuales de las personas, empezando por el de su propia vida.

6/10
La partícula de Dios

2011 | The Big Bang

El detective privado Ned Cruz se encuentra esposado y ensangrentado. Tres policías le acosan a preguntas acerca de por qué él está siempre allí donde los cadáveres abundan. Cruz comenzará a narrar la historia que recuerda, la cual tiene que ver con un cliente, peligroso ex convicto, que le encargó buscar a su novia, una tal Lexie Persimmon. Cine negro que quiere beber de los clásicos, especialmente literarios al estilo Hammett y Chandler. Antonio Banderas encarna al detective antihéroe, un tipo acostumbrado a llevarse los golpes y a aceptar todo tipo de trabajitos turbios encargados por gente más turbia todavía. El director Tony Krantz nos mete en atmósfera rápido, con el protagonista en la comisaría, contando una historia a la pasma, voz en off que se mezcla con la narración visual de los hechos, chistes a lo Marlowe –“a parte de un espejo no habrás visto en tu vida nada más estúpido”–, claroscuros continuos, colores hipersaturados  un poco al estilo viñeta, en un Los Angeles que parece fantasmal, con neones por doquier y violencia bruta, antros depravados y tugurios malolientes y, por supuesto, con las chicas de turno, misteriosas y seductoras. De todas formas La partícula de Dios cojea debido sobre todo a la historia, que comienza bien pero se va desarrollando por derroteros muy peregrinos, hasta desembocar en una trama tecnológica bastante estrafalaria que viene muy poco a cuento. Además se abusa en exceso del recurso a la voz en off y la puesta en escena, aunque con planos de gran belleza fotográfica, es la mayoría de las veces demasiado manida, artificial, de manera que hay un cierto toque de irrealidad que no le hace ningún bien al resultado. Por lo demás, aparte del protagonismo de Antonio Banderas, es llamativa la presencia de un variado plantel de intérpretes de primera categoría, aunque quizá estén poco aprovechados porque sus personajes son caricaturescos, enormemente tópicos.

4/10
Navidad en noviembre

2010 | November Christmas

Una emotiva película sobre cómo la enfermedad, en este caso el cáncer, une a las personas, y puede sacar a la luz lo mejor de ellas. Con un fondo navideño que la hace especialmente entrañable.

6/10
¿Qué fue de los Morgan?

2009 | Did You Hear About the Morgans?

Tercera película como director de Marc Lawrence, que como las dos anteriores, Amor con preaviso y Tú la letra, yo la música, es una comedia romántica escrita también por él al servicio de Hugh Grant. Esta vez acompaña al actor nada menos que Sarah Jessica Parker, que ha rodado esta cinta entre Sexo en Nueva York. La película y su secuela. Ambos actores tienen papeles cortados a medida. Grant es Paul Morgan, un abogado neoyorquino a punto de divorciarse de su mujer, Meryl (Parker), una agente inmobiliaria de éxito. Aunque Paul está intentando que se reconcilien, a ella le cuesta perdonarle que le ha sido infiel. Cuando Paul logra algunos progresos, ambos se convierten en testigos de un asesinato. Perseguidos por el criminal, al final a la policía no le queda otro remedio que enviarles juntos bajo identidad falsa a un lugar lejano, concretamente a Ray, un pueblo pequeño de Wyoming. Allí, unos carteles advierten a la población de qué hacer si se encuentran con un oso. El tal Marc Lawrence no se ha calentado mucho la cabeza con el guión, pues se limita a desarrollar el típico esquema de “pez fuera del agua”, con pocas sorpresas. Mucho chiste del tipo “vamos a ordeñar vacas” y similares. Lo más curioso del caso es que Hugh Grant, haciendo de Hugh Grant, cortejando a Sarah Jessica Parker, que a su vez hace como era de esperar de Carrie Bradshaw, funciona, y eso que ambos sobreactúan un poco. Eso sí, están a punto de ser devorados por dos grandes secundarios, Sam Elliott y Mary Steenburgen (el sheriff del condado y su esposa), que si llegan a tener algún minuto más de papel se habrían convertido en los reyes de la función. Por lo demás, es un film optimista que realiza una pequeña apología de la unidad matrimonial, y que tiene algunos momentos divertidos.

5/10
Up in the Air

2009 | Up in the Air

La breve pero interesantísima carrera de Jason Reitman ha ido en línea ascendente hasta el punto de que rozó el cielo con la inolvidable Juno. Ahora demuestra que se va a quedar ahí, que no le ha “sonado la flauta” por casualidad, y que no todos los méritos de su anterior película son de la divinizada guionista Diablo Cody. Mientras los trabajos siguientes de Cody (Los Estados Unidos de Tara y Jennifer's Body) no han llegado a la altura, Reitman por su parte se consagra como un interesante cineasta que tiene mucho que aportar. Y deja bastante claro que tiene un estilo único de hacer tragicomedia para indagar en temas que importan. El punto de partida recuerda en cierta manera a Gracias por fumar, la prometedora opera prima del director. Aquí también tenemos a un protagonista carismático, que encara con entusiasmo un trabajo de lo más desagradable. Y es que Ryan Bingham (George Clooney) trabaja en una empresa especializada en recortes financieros y se dedica a despedir empleados. Bingham tiene respuesta para todas las reacciones posibles del individuo despedido, y es capaz de hacerle intuir un camino a seguir, de hacerle ver aspectos positivos. Como consecuencia de su trabajo, Bingham se ha pasado la vida tomando aviones para recorrer la totalidad del territorio estadounidense, lo que le ha impedido tener una vida, pues ni está casado, ni tiene hijos, y sus únicas familiares, sus dos hermanas, apenas le conocen. La vida de Ryan está a punto de cambiar por completo cuando una recién llegada a su empresa, la jovencísima Natalie, propone que a partir de ese momento despidan a la gente por videoconferencia, sin salir de la oficina. El propio Reitman es coguionista de esta adaptación de una desconocida novela de Walter Kirn. Los diálogos son brillantes, y acumula secuencias de altura –nunca mejor dicho–, como la conversación sobre tarjetas de crédito en el momento en que el protagonista conoce al personaje de Vera Farmiga, algunos de los despidos, la ayuda que presta Bingham en la boda de una de una de sus hermanas, etc. Aparte de todo eso, Reitman es especialista en sacar jugo a buenos actores colocados en papeles que les van al pelo, como a George Clooney, que con su gracia habitual logra que caiga bien su personaje, a pesar de sus miserias y elementos negativos. El actor de Urgencias se luce bastante mostrando su evolución interior. Le secundan una estupenda Vera Farmiga –el alma gemela que encuentra el personaje de Clooney en su periplo– y la desconocida Anna Kendrick (Crepúsculo) –la joven Natalie– que compone un personaje bastante sólido y no quedará relegada al olvido. También cuenta el director con secundarios de peso, como Jason Bateman –de nuevo a sus órdenes tras Juno–, y el últimamente de moda Zach Galifianakis, en un breve papel. Up in the Air arranca carcajadas, y también emociona, al mismo tiempo que hace pensar sobre la necesidad de las relaciones humanas. Y también es una crítica –no exenta de cierta acidez– de las dificultades para relacionarse en el mundo moderno, donde las comunicaciones se han desarrollado más que nunca, y sin embargo existe cierta incomunicación. Donde se da la paradoja de que te pueden despedir a través de las cámaras o se puede mantener una relación o cortarla a través de los mensajes del teléfono móvil.

8/10
La brújula dorada

2007 | The Golden Compass

Adaptación del primer libro de la célebre saga fantástica creada por Philip Pullman, escrita y dirigida por Chris Weitz, artífice de películas tan prescindibles como American Pie, en el capítulo de producción para su hermano Paul, pero también de otros títulos de interés como Un niño grande. Aquí pinta un mundo alrededor de una niña, Lyra Belacqua, que estudia en un internado, y que, como el resto de personas, está unida a un daemon, una especie de mascota, que en el caso de los niños puede mutar de forma animal, hasta adquirir su forma definitiva. La pequeña Lyra tiene poderes especiales, podría formar parte de un linaje de brujas. Además, aleccionada por su tío, lord Asriel, empieza a saber de que parece que existe una conexión entre nuestro mundo y otros mundos paralelos, algo relacionado con el polvo, cosa que el Magisterio y sus autoridades malignas no desean que se sepa, pues se pondría en peligro su dominio de este mundo, y el potencial de los otros. Además, se dedican a secuestrar niños con siniestras intenciones. Lyra cree encontrar una amiga en la señora Coulter, pero en realidad ésta oculta algo. A cambio, encontrará un inesperado aliado en un oso polar. La película trata de conectar con otros títulos de corte fantástico, mayormente las andanzas de Harry Potter, El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia. Lo cierto es que la comparación le viene grande. La trama es sencillamente soporífera, trata de introducir muchos elementos y conceptos obtusos, que no despiertan mucho interés; sus resultados fallidos recuerdan a otros intentos del mismo jaez, como Eragon o Los seis signos de la luz. La trama es líneal, sin apenas intensidad dramática; la niña protagonista resulta simpática y fotogénica, pero es fría como un témpano de hielo; hay una pléyade de buenos actores -Daniel Craig, Christopher Lee, Eva Green, Sam Elliott, Derek Jacobi...- que no aportan nada, están absolutamente desaprovechados; realmente la única que se puede explayar un poco es Nicole Kidman, en su papel de villana con glamour de estrella de cine de los años 30. Falta emoción, épica, sensación de que algo grande está en juego. De acuerdo, hay alguna escena espectacular -sobre todo el duelo de osos polares...-, pero incluso alguna como la batalla nocturna, o la de la máquina experimental, rezuman cierta torpeza; y a la tercera visión con la brújula, el efecto consiguiente empieza a cargar. La verdad es si uno lo piensa un poco, no parece una decisión demasiado acertada poner a Chris Weitz a dirigir una película de estas dimensiones, le faltaba experiencia. Pero incluso en su teórico punto fuerte el guión, hay incoherencias y cabos sueltos, como la revelación de los lazos que unen a Lyra con la señora Coulter y lord Asriel, algo que se supone debería ser un auténtico shock, para la protagonista y para el espectador, pero que no deja de ser una información que viene a importar poco más que un rábano. ¿Es ésta una película anticristiana, como ha circulado en tantos foros de internet, basándose en los prejuicios del autor, muy claros en tal sentido? Pues no, o no al menos explícitamente. Quede claro que se habla de la película, y no de las novelas. Por supuesto que uno puede sacar simbolismos, y ver en la organización siniestra del Magisterio a la Iglesia, o en su cuartel general, una especie de Vaticano en versión barata. Pero vamos, que también uno podría hacer una lectura de que Darth Vader en La guerra de las galaxias es una especie de Papa o cardenal siniestro, por poner un poner, o que los dementores de Harry Potter, tan oscuros ellos, parecen unos curas sojuzgadores de las conciencias. Nadie debería pensar que alguien se va a plantear problemas de fe con esta película, o que se va a sentir atacado en sus creencias. En realidad, simple y llanamente, estamos ante una fallida película fantástica, de buenos y malos, trufada de efectos especiales, pero sin alma.

4/10
El motorista fantasma

2007 | Ghost Rider

Adaptación al cine de uno de los personajes de cómic más populares de la editorial Marvel, creado en 1972 por Gary Friedich y Mike Ploog. El film sigue fielmente la historia de Johnny Blaze, el motorista fantasma original, aunque la apariencia del personaje y la estética de su moto se parece más al segundo, Danny Ketch, que en los cómics sustituyó a su antecesor a principios de los 90. Como recordarán los seguidores del cómic, Blaze es un piloto que se gana la vida realizando acrobacias con la moto. Tras enterarse de que su padre va a morir de cáncer, hace un pacto con el demonio Mefistófeles, que a cambio de su alma, le promete que se curará de la temible enfermedad. Y aunque esto sucede, el padre muere en un accidente durante el espectáculo. Mefistófeles se salda su deuda convirtiendo a Blaze en el motorista fantasma, con un aspecto satánico y obligado a obedecerle, capturando demonios deshonestos. Mark Steven Johnson comete los mismos errores que en Daredevil, su anterior película, basada en otro superhéroe de las viñetas. Sus personajes son simplones y el guión es poco verosímil (en lugar de asustarse por ver un demonio, Blaze le cree inmediatamente cuando le explica su procedencia infernal, y acepta enseguida el trato que le propone, etc.). Pero capta cierta complicidad del público, apelando al espíritu juvenil del cine de aventuras, y aporta cierto sentido del humor en algunas escenas.  Aunque Nicolas Cage, apasionado de los cómics y del personaje, realiza una interpretación un poco histriónica, el director dirige bien a los actores, sobre todo a Eva Mendes. A pesar de su tono duro, algo chulesco y pendenciero, las secuencias de acción tienen algo de frescura. Además, los efectos especiales llaman la atención, en aspectos como el rostro ígneo del personaje y secuencias como aquélla en la que el protagonista desciende de un edificio en moto.

4/10
El vengador

2006 | Avenger

Tras morir su esposa y su hija, Carl, héroe de guerra y agente especial, decide perseguir por su cuenta a cuantos criminales de guerra sigan por ahí impunes. Pero entonces tendrá serios problemas con la CIA. Entretenido telefilme que cuenta con buenas interpretaciones, y un reparto y guión apañados.

5/10
The Alibi (La coartada)

2006 | The Alibi

Ray Elliott tiene un trabajo un poco especial. Se dedica a servir como coartada para sus clientes, cuando éstos mantienen relaciones extraconyugales. El tipo es especialista en inventarse todo tipo de historias para justificarles de cara a sus esposas. Mientras ejerce su extraña profesión, Ray se enamora de una mujer. Comedia que parodia los tópicos del cine negro, cortada a la medida de Steve Coogan. Le acompañan actores con oficio como son Sam Elliott o Rebecca Romijn.

4/10
Gracias por fumar

2005 | Thank You for Smoking

Inteligente comedia, trufada de cinismo, pero en cuyo fondo late la invitación al espectador a hacerse responsable de sus propias actuaciones, sin esperar a que ‘papá estado’ u otras instituciones decidan por él. La excusa para ello es la industria tabaquera, que tiene en Nick Naylor un excelente relaciones públicas, capaz de llevarse el gato al agua en cualquier debate, entrevista o análisis acerca de los efectos perniciosos de fumar. Nick luce una perpetua sonrisa, y sus argumentaciones suelen ser impecables, porque no niegan los problemas inherentes al tabaco. Además, le encanta departir con otros colegas, a los que toca lavar la imagen de la industria armamentística, o la del alcohol. Divorciado, Nick se esfuerza en impartir lecciones para la vida a su hijo adolescente. Y aunque de planteamientos morales muy limitados, una serie de peripecias que implican a una periodista, a unos activistas antitabaco y a un senador, le harán madurar, siquiera un poquito. El film de Jason Reitman, cuya carrera hasta el momento se había desarrollado en el mundo del cortometraje, hay que enmarcarlo en sus justos términos. No intenta pintar el mundo real, tal y como es, sino que, con trazos asumidamente gruesos, habla de una sociedad excesivamente mediatizada, y por tanto, aborregada. Su divertida ironía recuerda a filmes como La cortina de humo, donde las situaciones hilarantes daban qué pensar. La cita de James Stewart y su Caballero sin espada cuando Nick va a declarar a una comisión del Senado, no es en absoluto casual. Si el film de Frank Capra es la quintaesencia del idealismo, a la hora de gritar bien alto que se hace necesario un cambio del estado de las cosas, Reitman ha preparado una película en la misma dirección, pero ajustada a los tiempos cínicos que corren.

8/10
Hulk

2003 | The Hulk

Bruce Banner es un científico que accidentalmente sufre los efectos de una radiación. A partir de ese momento, cuando tiene un arranque de ira, su entera persona se transforma en Hulk, una enorme criatura verde de fuerza descomunal. Alrededor de esta premisa, un guión ambicioso, en el que han intervenido al menos cuatro personas, trata de abarcar muchos temas: el turbio pasado familiar de Bruce Banner y la dificultad para entenderse con su ex novia Betty Ross (que permite abordar las relaciones paternofiliales y las dificultades de comunicación, un tema caro a Lee), el lado iracundo que todos escondemos (el modo de abordarlo bascula entre el psicoanálisis y su concepto de represión, y tratamientos literarios como "Dr. Jekyll y Mr. Hyde"), los experimentos genéticos, las patentes comerciales, la búsqueda de nuevas armas … Y en torno a todo ello Lee se esfuerza en mostrar los miedos personales, el desconocimiento propio, la oscuridad en la que, piensa él, se desenvuelve el común de los mortales. Un superhéroe de cómic y Ang Lee. Un icono de la cultura pop americana y el director de Comer, beber, amar y Tigre y Dragón. La combinación suena atrevida, aunque este tipo de desafíos no son ajenos al director taiwanés, que entregó una buena adaptación de Jane Austen (Sentido y sensibilidad) y una afilada radiografía del desmadre americano de los años 70 (La tormenta de hielo). Aquí, con su guionista y colaborador habitual James Schamus, se sumerge en un film con las características del típico "blockbuster" veraniego made in USA: adaptación de un tebeo popular, gran presupuesto, espectaculares efectos especiales. Pero Lee es Lee, y no se conforma con una película cualquiera. Así que ha jugado con la bonita idea de dar a Hulk resonancias de tragedia griega, insuflarle densidad dramática, con personajes algo herméticos (los padres y sus hijos, Nick Nolte y Eric Bana, Sam Elliott y Jennifer Connelly) o caricaturescos (el villano de Josh Lucas). Como pasaje de acción, destaca la pelea con los perros. La criatura verdosa creada por ILM se ha trabajado a fondo: aunque sus paseos saltarines en el desierto remiten a los videojuegos, ha habido un enorme esfuerzo por reproducir digitalmente la anatomía humana.

6/10
Off the Map

2003 | Off the Map

Cuando éramos soldados

2002 | We Were Soldiers

Tras el revisionismo a que ha sido sometido el tratamiento fílmico de la Segunda Guerra Mundial (Salvar al soldado Ryan y La delgada línea roja sumaban, a la seguridad del cine de antaño de que se combatía por una causa justa, el a veces obviado horror de cualquier guerra), le toca el turno a la Guerra de Vietnam. Acostumbrados a personajes tarados, sobre los que pesan mil y un traumas, sorprende gratamente Cuando éramos soldados, una película que viene a recordar que el comportamiento heroico es posible en cualquier conflicto bélico. Incluso en aquél cuyas motivaciones de fondo son discutibles. El material perfecto para este nuevo punto de vista lo proporciona "We Were Soldiers Once… and Young", libro escrito al alimón por el teniente general ya retirado Harold G. Moore y el corresponsal de guerra Joseph L. Galloway. Ambos fueron protagonistas de una acción de guerra en la Zona de Rayos X, en el valle de Drang, y plasmaron sobre el papel su experiencia y la de los hombres con los que combatieron. Randall Wallace, guionista de Braveheart y Pearl Harbor, y que había dirigido la entretenida El hombre de la máscara de hierro, filma con aplomo su historia, y la insufla de un tono épico. Sin ocultar el horror –algunas escenas bélicas son sencillamente espeluznantes–, calan en la humanidad de sus compañeros, en su heroísmo cotidiano. Los soldados son personas normales, con familia, que rezan y aman, que se esfuerzan por vivir el espíritu de las viejas virtudes castrenses. Esto no quita para que haya muerte y destrucción por doquier (se menciona expresamente la masacre que sufrió el general Custer, como referencia), o momentos en que los nervios se rompen. Pero se evita el sadismo que se había convertido en “marca de la casa” del subgénero vietnamita. Humanizar no significa dulcificar o suavizar el infierno bélico. Es dar la “foto” completa.

6/10
Candidata al poder

2000 | The Contender

Así son los políticos del siglo XXI, nos dice este ácido film, donde la lucha por el poder se convierte en una auténtica pelea barriobajera. La peli expone una situación insólita en Washington: el vicepresidente ha fallecido y hay que buscar sustituto. El presidente (entonadísimo Jeff Bridges), demócrata, deja de lado al que parece sustituto ideal, honrado y hasta heroico, escogiendo a cambio a una mujer (excelente Joan Allen), ambiciosa política de raza. La confirmación del Congreso se pone cuesta arriba en una sucia campaña republicana, donde se recurre a artimañas varias para tumbar a la candidata. Divertida pero feroz crítica al pragmatismo político, donde viejas ideas como “servicio a los ciudadanos” parecen ya gastadas. Demócratas y republicanos son personajes de dudosa moralidad, que buscan sólo disfrutar de su pequeña o gran cuota de poder. Quizá por ello sorprende el vuelco que da el film hacia el final, para salvar la cara a unos por encima de otros.

6/10
Fail Safe

2000 | Fail Safe

Un avión americano sobrevuela Moscú con la orden equivocada de lanzar la bomba atómica. La posibilidad de una guerra nuclear parece cercana. Rodada en blanco y negro, el film nos lleva a los peores momentos de la guerra fría. Un reparto de lujo se encarga de mantener la tensión psicológica y la emoción argumental de este remake de un film de Sidney Lumet. 

5/10
Hi-Lo Country

1998 | Hi-Lo Country

Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. El Viejo Oeste americano, donde la frontera todavía existe. Peter Calder y Big Boy, viejos compadres, se reúnen tras años de separación. Ambos desean cooperar en un negocio de ganado, en el que desafían a los grandes propietarios. Paralelamente, corren sus asuntos del corazón: la pasión de Peter por Mona, una mujer casada; las relaciones con su fogosa novia de toda la vida; el descubrimiento de que es finalmente Big Boy el que tiene una aventura con Mona; etcétera, etcétera. Todo entre cabalgada y cabalgada, atención a las reses y nubes de polvo. Sam Peckinpah quiso filmar la novela de Max Evans Hi-Lo Country. No pudo ser, pero Martin Scorsese se hizo con los derechos, y le ofreció la posibilidad de hacer la película al británico Stephen Frears. Enfrentamiento entre débiles y poderosos, grandes espacios, afán de independencia y libertad… están ahí. Aunque faltan los clásicos referentes morales que han hecho grande al western. Frears se llevó un Oso de Plata en Berlín a la mejor dirección.

4/10
El precio de la ley

1998 | You Know My Name

Biografía de Bill Tighman, vaquero real que se convirtió en director y productor de cine, en la época del cine mudo, decidido a contar la realidad del Oeste, pues pensaba que las producciones de la época falseaban la realidad. Sin embargo, sus películas sin estrellas del Séptimo Arte no tenían el éxito esperado. Pese a sus limitados medios, la historia que narra tiene un enorme interés. Además, el veterano Sam Elliot realiza un aceptable trabajo como el carismático protagonista.

4/10
Buffalo Girls

1995 | Buffalo Girls

Calamity Jane es una mujer que se enfrenta a los peligros del Oeste como cualquier hombre. Decide unirse a los integrantes de un circo que realizan una gira por todo el territorio. Entre los miembros de la compañía figuran nombres míticos como Bill Hickok y Buffalo Bill. Sin embargo, su experiencia no resulta del todo satisfactoria, por lo que decide juntarse con la propietaria de un burdel y lanzarse a la aventura para convertirse en personas independientes. Tras el éxito de varias películas del oeste como Sin perdón o Bailando con lobos, los años 90 vieron el resurgir del género, y una nueva tanda que incluyó títulos como Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp. En un intento de aprovechar el tirón comercial del cine del oeste, el realizador Rod Hardy lo mezcló con la trama de otro de los grandes éxitos de la época, Thelma y Louise. Así, presenta a sus dos heroínas como unas precursoras del feminismo que intentan sobrevivir en el ambiente violento donde tienen lugar sus peripecias. Así, la película se anunció como ‘el primer western que presenta el oeste americano vivido por las mujeres de su tiempo’. Del ilustre reparto destaca la ambivalente Anjelica Huston, hija del realizador John Huston.

4/10
El último segundo

1995 | The Final Cut

Un psicópata experto en explosivos siembra el terror en la ciudad de Seattle mediante potentes bombas. Con ellas es capaz de derribar edificios enteros. El único hombre capaz de detenerle es Pierce, un especialista en explosivos de élite. El criminal le tiende una trampa y consigue que Pierce se convierta en el principal sospechoso. La policía le persigue, por lo que él tiene que demostrar su inocencia con la ayuda de una oficial que confía en él. Vibrante película de acción y suspense que mantendrá a los espectadores pegados a la pantalla.

4/10
A punta de pistola

1995 | The Desperate Trail

Sarah, condenada a la horca por el asesinato de su marido, consigue escapar e intenta rehacer su vida. Pero la diligencia en la que viaja es asaltada por un bandido que le roba todo su dinero. Inicia una persecución sin tregua para recuperar lo que es suyo. También conocido con el título en español de "Camino desesperado", de trata de un discreto western de factura clásica con correctos actores, como el veterano Sam Elliott, o Linda Fiorentino, que se prodiga poco en el cine.

5/10
Tombstone. La leyenda de Wyatt Earp

1993 | Tombstone

Títulos como Bailando con lobos y Sin perdón han despejado el camino a un buen puñado de producciones que revisitan el viejo Oeste. Tombstone lo hace a través de unos personajes ‑Wyatt Earp y Doc Holliday‑ que ya forman parte de la leyenda americana, y que han dado lugar a dos clásicos del cine: Pasión de los fuertes, de John Ford, y Duelo de titanes, de John Sturges. El film presenta a un Wyatt Earp (Kurt Russell) que deja su puesto de sheriff en Dodge City para establecerse con su mujer y sus hermanos Virgil y Morgan ‑también casados‑ en Tombstone, próspera ciudad de Arizona gracias a las minas de plata. Los Earp desean llevar una vida pacífica dedicada a los negocios. Pero sus planes se trastocan cuando deben enfrentarse al clan de los Clanton y los McClaury. Contarán con la ayuda de Doc Holliday (Val Kilmer), enfermo tísico e íntimo amigo de Wyatt. La narración bascula entre el tono épico y la pura acción; y esta mezcla, que ya emplearon el guionista Kevin Jarre y el director George P. Cosmatos en Rambo con buenos resultados de taquilla, funciona sólo a ratos. Jarre, que logró imprimir de heroismo la interesante Tiempos de gloria, no acaba de dar con la fórmula que haga a sus personajes legendarios, y a la vez salve la trepidación continua. Esto hace que algunos diálogos y evoluciones ‑por ejemplo las dudas amorosas de Wyatt‑ suenen un poco con voz de falsete. Y eso que los actores están muy bien en sus papeles. Pese a todo, es una película entretenida, en la que resaltan algunas ideas básicas. Estamos ante una historia de buenos y malos, y los primeros harán lo posible para que triunfe la justicia, renunciando al merecido descanso que deseaban disfrutar tras servir muchos años a la ley. No faltan algunas frases lapidarias, el canto a la amistad, el recurso a la venganza... temas típicos del western; en este caso se bañan con un cierto revisionismo a través de la filosofía del ‘carpe diem’. Transmitir un poco de desencanto es el papel que le corresponde a Doc Holliday, aunque en el fondo sea un romántico dispuesto a sacrificarse por su amigo Wyatt. George P. Cosmatos resuelve bien un buen puñado de secuencias. Pero además de fallar en otras, le falta habilidad para hilvanar ‑a veces incluye escenas de acción que no vienen muy a cuento‑, para dotarlas de una coherencia que podía haber hecho la película bastante mejor de lo que es.

5/10
Gettysburg (1993)

1993 | Gettysburg

En Gettysburg, un lugar extenso del estado de Pensilvania, se produjo en 1863 –el 1, 2 y 3 de julio– una de las batallas más sangrientas de la Guerra Civil Americana. El conflicto supuso un giro en la Guerra de Secesión, pues triunfó el ejército unionista y por consiguiente significó la primera gran derrota por parte de los confederados. De todas maneras, los términos 'triunfo' y 'derrota' dejan de tener sentido ante un enfrentamiento que fue una verdadera carnicería, pues los dos ejércitos quedaron mermados. En concreto murieron más de 52.890 hombres, 22.140 unionistas y 30.750 confederados. Fue la más terrible batalla que ha habido jamás en territorio estadounidense. El monumental film de Ronald F. Maxwell relata, durante más de cuatro horas, ese sangriento episodio bélico, para lo cual adapta una novela de Michael Shaara, ganadora del Premio Pulitzer. El director empapa la historia de un brillante tono épico y de unos personajes muy heroicos, dentro de una ambientación muy cuidada y con una solemne banda sonora de Randy Edelman, presente en todo momento. Con un reparto encabezado por Tom Berenger, Martin Sheen, Jeff Daniels o Sam Elliott, la película cumple sobradamente con sus expectativas y da como resultado un producto muy notable, y aunque las escenas de acción no son todo lo realistas que cabría esperar hay algunos momentos verdaderamente memorables, como la defensa de la colina Little Round Top por parte del coronel Joshua Chamberlain. En 2004 Robert Child realizó un film del mismo título, aunque no alcanzó ni por asomo el nivel de éste.

7/10
Conagher

1991 | Conagher

Estimable telefilm, con acción, romance y realismo acerca de la vida en el Oeste. El film, dirigido por Reynaldo Villalobos (quien llamó la atención sobre todo como director de fotografía en películas como Una historia del Bronx) a partir de una novela de Louis L'Amour, está protagonizado por unos más que eficientes Sam Elliott y Katharine Ross, quienes además coescriben el guión. La película cuenta el encuentro de un hombre y una mujer en remotas tierras. Ella es Evie Teale, una viuda que ha de sacar adelante a sus dos hijos en una granja apartada. Y él es Conn Conagher, un honrado vaquero. Ambos cruzarán sus caminos y harán frente a varias penalidades, entre las que se encuentran los ataques de indios, de forajidos o la tristeza de la soledad.

5/10
Hasta el límite

1991 | Rush

El experimentado agente de narcóticos Raynor trabaja con frecuencia de modo encubierto. Decide colaborar con la novata policía Kristen, y no sólo se enamora de ella, sino que ambos caen en la adicción, mientras tratan de reunir pruebas para encausar al narcotraficante Gaines. Cinta policíaca dura, llevada con buen tino por una mujer, Lili Fini Zanuck. Habla de las dificultades de trabajar en equipo en tareas de alto riesgo, más cuando surge la atracción en la pareja. Buen trabajo de Jason Patric y Jennifer Jason Leigh. La banda sonora es del mítico Eric Clapton.

6/10
De profesión: duro

1989 | Road House

James Dalton, vigilante de seguridad de enigmático pasado, es contratado por Frank Tilghman, para que trabaje como gorila en su bar de carretera. Consigue alojamiento en la casa de un lugareño. Pero pronto se da cuenta de que Brad Wesley, un magnate local, extorsiona a los lugareños e impone el terror, por lo que acabará enfrentándose con él. Patrick Swayze obtuvo un gran éxito con esta cinta menor de acción, que recuerda a algunos clásicos del western, como Raíces profundas, pero en versión moderna.

4/10
Blue Jean Cop

1988 | Shakedown

Ronald y Richie son dos hombres de distinta procedencia que se ven enredados en un peliagudo caso de asesinato en Nueva York. Poco a poco irán desentrañando la madeja, pero eso les costará entrar en el submundo de la corrupción policial y de la droga. Un años después de protagonizar RoboCop, el actor Peter Weller protagonizó este thriller policiaco que mantiene el interés aunque no aporta ninguna idea original al género. Al parecer se basa en una historia real.

4/10
Frente a frente con la muerte

1987 | The Quick and the Death

Una familia se traslada a Wyoming para empezar un negocio de ganado, pero una banda les roba sus caballos. Para hacer frente a los cuatreros, requieren la ayuda de un duro pistolero.Tópico western, que recuerda a títulos como Raíces profundas. Aún así, gustará a los incondicionales del género por su ajustado reparto.

4/10
La independencia de Texas

1986 | Houston: The Legend of Texas

Biopic televisivo de Sam Houston, el hombre clave de la independencia de Texas, cuya historia fue llevada al cine entre otros por el mismísimo John Wayne. Peter Levin dirige a Sam Elliott, que encarna al héroe que haría memorable El Álamo.

5/10
Máscara

1985 | Mask

Rocky Dennis es un joven inteligente y aplicado, buen estudiante, buen hijo, buen amigo y con muchas ganas de vivir y descubrir distintos lugares y países. Vive con su madre, que no se lleva bien con su familia y que flirtea con las drogas, algo que disgusta a Rocky, pues el muchacho siente que siempre es él el que debe llevar las riendas del hogar. Pero Rocky sufre además una malformación del cráneo que le hace tener una enorme cabeza. A pesar de todo, el muchacho se esforzará en demostrar que el ansia de superación y estar rodeado de la gente que más quiere es lo fundamental para superar los problemas. Basado en hechos reales, este emotivo film de Peter Bogdanovich ganó el Oscar al mejor maquillaje, y además Cher ganó la Palma de Oro en Cannes y el protagonista Eric Stoltz estuvo nominado en los Globos de Oro. Entre el reparto aparece una joven Laura Dern, en una de sus primeras intervenciones en el cine.

6/10
The Sacketts

1979 | The Sacketts

Los tres hermanos Sackett deciden irse al Oeste, en busca de fortuna. El mayor, Tell, prospera gracias a que encuentra oro, pero los otros  dos no tienen tanta suerte. Miniserie que adapta en dos episodios una novela de Louis L'Amour, tercera dentro de su saga de la familia Sackett. Cuenta con sólidos intérpretes, como el veterano Glenn Ford.

6/10
El legado

1978 | The Legacy

Pete y Maggie es una pareja que vive feliz en una mansión de Inglaterra. Pero, durante unas vacaciones en una casita de campo junto a unos amigos, un maleficio diabólico hará mella en sus vidas y poco a poco descubrirán que cada uno de sus invitados son asesinados. El miedo se apodera de ellos y Maggie entenderá que todo se debe a un extraño legado. Sam Elliott y Katherine Ross que son matrimonio en la vida real, también compartieron plano en otras películas. Esta cinta de terror la firma Richard Marquand (El retorno del Jedi).

5/10
Aspen

1977 | Aspen | Serie TV

Miniserie televisiva norteamericana que toma elementos de la novela homónima de Bert Hirschfield, pero sobre todo –en lo que se refiere a la trama– de otra novela de Bart Spicer titulada "The Adversary". La acción se sitúa en la famosa estación de esquí de Colorado, en donde se reúnen elementos de avaricia, violencia, sexo, ambición y asesinato. Todo gira en torno al juicio del violador y asesino Lee Bishop (Perry King), a un gángster que pretende hacerse con un local y a las andanzas de una 'glamourosa' joven. De entre todos ellos destaca el papel del abogado Keating, interpretado por Sam Elliott.

5/10
Una vez un águila

1976 | Once an Eagle | Serie TV

Serie televisiva, basada en la novela homónima de Anton Myrer, que se centra en dos oficiales del ejército de los Estados Unidos, uno obsesionado con su carrera y con métodos despiadados, y el otro que tiene un carácter totalmente opuesto. A lo largo de los 540 minutos de producción conocemos sus vidas y las de sus subordinados desde el final de la II Guerra Mundial hasta la Guerra de Vietnam. Entre el reparto hay unas cuantas caras conocidas, como las de Glenn Ford, Amy Irving, Ralph Bellamy o Melanie Griffith.

6/10
Indios (La última batalla)

1975 | I Will Fight No More Forever

El indio Joseph no ve con buenas intenciones la orden que recibe del gobierno estadounidense, según la cual debe abandonar sus tierras. La guerra vuelve a asomarse a la puerta. Western que pone el énfasis en alejarse del maniqueísmo que ve a los indios como los enemigos de la civilización. Aunque no tien estrellas al uso, los actores son buenos intérpretes.

5/10
Frogs

1972 | Frogs

Una de las muchas películas de serie B que se rodaron durante los años 70 por parte de la compañía AIP (American International Pictures). Una de las constantes de esta productora eran cintas sobre bichos asesinos (Tentáculos, La tierra olvidada por el tiempo) y la ciencia ficción (En el corazón de la Tierra, Mundo futuro). Aquí reúne ambas tendencias al contar la historia de un magnate de productos químicos bastante indeseable que provoca un vertido tóxico en los pantanos. Esto hará que las ranas que allí se encuentran se conviertan en unas sanguinarias bestias de matar. Aunque los efectos visuales dejaban mucho que desear, el sentido del humor de mostrar a las viscosas ranas asesinas comiéndose a la gente le hizo ganarse ciertas simpatías entre los amantes del "trash cinema".

4/10
Se busca

1972 | Molly and Lawless John

Molly es la tímida esposa del presuntuoso sheriff del pueblo. Ella vive su vida sin mucha agitación y siendo siempre sumisa, pero cuando es seducida por Johnny, un fugitivo apresado en la celda por su marido, pronto le ayudará a escapar y le acompañará en su travesía a lo largo del país. Sin embargo Molly no es nada ingenua y pronto sospechará que está siendo utilizada. Interesante western del director Gary Nelson (La ley del revólver), con la participación de la "clásica" Vera Miles y Sam Elliott.

4/10
Misión imposible (5ª temporada)

1970 | Mission: Impossible | Serie TV

Llegan los setenta, y la delincuencia cambia. Empieza a aumentar el consumo de drogas, y surgen nuevos grupos mafiosos. El equipo de Misión: impsible tiene que pasar más tiempo que nunca en los Estados Unidos luchando contra los grandes capos de la droga. Se incorpora la actriz Leslie Ann Warren (Elígeme, Victor o Victoria), que da vida a la seductora Dana Lambert, el nuevo miembro del grupo.

5/10
La prueba del valor

1970 | The Games

En los Juegos Olímpicos de Roma, una serie de personas de diferentes nacionalidades se prepara para la prueba de maratón: un británico (Michael Crawford) que sufre las presiones de su entrenador (Stanley Baker); un checoslovaco (Charles Aznavour) al que su gobierno obliga a competir, aunque él está en desacuerdo políticamente; un ciudadano australiano (Athol Compton) que se siente discriminado por su condición de aborigen; y un norteamericano (Ryan O'Neal) que debe reponerse a un ataque al corazón. Adaptación de la novela de Hugh Atkinson, convertido en una película poco emotiva. También sobre competiciones olímpicas hubo dos películas en 1979, La chica de oro y Running, con Michael Douglas. Curiosamente, La prueba del valor reunió por primera vez a tres de los artífices del megahit Love Story (1971): el actor Ryan O’Neal, el guionista Eric Segal y el compositor Francis Lai.

4/10
Conagher

1991 | Conagher

Estimable telefilm, con acción, romance y realismo acerca de la vida en el Oeste. El film, dirigido por Reynaldo Villalobos (quien llamó la atención sobre todo como director de fotografía en películas como Una historia del Bronx) a partir de una novela de Louis L'Amour, está protagonizado por unos más que eficientes Sam Elliott y Katharine Ross, quienes además coescriben el guión. La película cuenta el encuentro de un hombre y una mujer en remotas tierras. Ella es Evie Teale, una viuda que ha de sacar adelante a sus dos hijos en una granja apartada. Y él es Conn Conagher, un honrado vaquero. Ambos cruzarán sus caminos y harán frente a varias penalidades, entre las que se encuentran los ataques de indios, de forajidos o la tristeza de la soledad.

5/10

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