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Biografía

Thierry Arbogast

Thierry Arbogast

Thierry Arbogast

Filmografía
Cold Blood Legacy

2019 | Cold Blood Legacy

Anna

2019 | Anna

Luc Besson se lanza a reverdecer los laureles de su exitosa trama de espionaje de finales de los 80 en Nikita, y nos cuenta las andanzas de otra agente letal como aquella, Anna, reclutada por el KGB en una situación en que la alternativa para ella era morir o trabajar para la agencia. El cineasta, director y autor del guión, orquesta una trama con numerosos flash-backs, idas y venidas en el tiempo, que durante bastante tiempo pueden mantener al espectador despistado. La idea es jugar con la sorpresa, y romper el saque todo el tiempo. Que tal mecanismo narrativo esté bien engrasado es otra cuestión, discutible. Porque de entrada Anna es una chica que vende muñecas rusas en un mercadillo de Moscú, y que es fichada por un tipo siempre a la búsqueda de bellezas despampanantes, que puedan convertirse en modelos de modistos para reportajes en las revistas de papel couché. De modo que Anna deja Rusia y descubre la vida lujosa de París, donde tiene una amante, lo que no impide que flirtee con un poderoso magnate compatriota, socio en la agencia de modelos. Pronto descubriremos que todo forma parte de la misión que le ha encomendado el KGB con sus enlaces Alex y Olga, mientras la CIA, con su oficial Lenny, anda algo mosqueada con la modelo del pelo teñido en rubio platino. Aunque el film es medianamente entretenido, le perjudica que no acaba de dar bien con su tono dentro del esquema de espías de la guerra fría, a veces parece que quiere jugar al realismo de producciones recientes como Gorrión rojo o la serie The Americans, y en otros momentos la acción no está muy lejos de las películas de James Bond, singularmente cuando Anna realiza una acción letal en los cuarteles generales de la KGB e inicia una fuga sin demasiadas sutilezas. Hasta el clímax del parque, que genera expectativas –¿cómo resolverá el director este lío?, se pregunta el espectador–, y acaba dejando cierto sabor a decepción. Besson recurre a la acción que tanto le gusta, evitando que la violencia sea muy gráfica, igual que ocurre con el tono sensual que domina el mundo de la moda y las alcobas de la protagonista. El film supone el primer papel protagonista de la rusa Sasha Luss, que tuvo un rol menor para Besson en Valerian y la ciudad de los mil planetas. Aguanta el tipo al estilo de otras heroínas de francés, como la ucraniana Milla Jovovich. Entre los secundarios parece pasárselo en grande Helen Mirren, con un papel menor.

5/10
Love Addict

2018 | Love Addict

 

Valerian y la ciudad de los mil planetas

2017 | Valérian and the City of a Thousand Planets

Siglo XXVIII. La Humanidad vive en paz con el resto de razas de otros planetas. Valerian, agente del servicio espacio-temporal encargado de velar por el orden en el universo, trata de que su compañera, Laureline, acepte su proposición de matrimonio. Su superior, el comandante Arün Filitt, les envía a recuperar un sofisticado conversor en Alpha, una gigantesca estación espacial donde a lo largo de los años han convivido todas las especies conocidas. Pero se han instalado en su interior unos seres de un planeta extinto que provocan extraños incidentes. Luc Besson, director de El quinto elemento y Lucy, reincide en la ciencia ficción con una adaptación de “Valérian, agent spatio-temporel”, una de las cumbres del cómic franco-belga. La serie apareció en 1967 cuando apenas existían otras del género, que en cine estaba relegado a la serie B. Creada por el guionista Pierre Christin y el dibujante Jean-Claude Mézières para la revista “Pilote”, entre otras cosas está considerada una de las fuentes de inspiración para La guerra de las galaxias. Al cineasta galo parecen importarle sobre todo los efectos visuales, con  una lujosa recreación de mundos galácticos que justifica que se haya rodado en 3D. En este sentido, parece que la producción mira hacia Avatar, aunque quiere ser tan novedosa a nivel estético que a veces resulta estrafalaria, en la línea de las olvidables Flash Gordon y Barbarella. Por contra, Besson no ha mimado tanto su guión, escrito en solitario, que apenas esboza conflictos de entidad, que puedan interesar al público, y por momentos resulta confuso. Para terminar de arruinar la función, sus torpes intentos de comedia no acaban de funcionar. Los protagonistas decepcionarán a los seguidores de las viñetas, pues Dane Dehaan, adolescente castaño, recuerda tanto a Valerian como la modelo modosita de pelo rubio Cara Delevingne a la pelirroja con personalidad Laureline. Pese a todo, sus diálogos tipo Han-Leia, algo tópicos, son los únicos que funcionan en toda la película, pues se desperdician progresivamente los talentos de Clive Owen, Ethan Hawke o Rutger Hauer, en apariciones breves o con personajes insulsos. Se salva, a pesar de que apenas tiene cancha, la cantante Rihanna, en un divertido número musical que eleva por momentos el interés del film.

4/10
Grandes familias

2015 | Belles familles

Tras años de ausencia de Francia, Jerôme regresa a París con su novia china, con idea de anunciar a su madre viuda y a su hermano su próxima boda. Es un viaje relámpago, pues la pareja, colegas de trabajo, tienen pendiente una importante reunión de negocios en Londres. El caso es que Jerôme se entera que los planes de venta de la gran casa familiar en el campo están paralizados por un contencioso judicial del que se ocupa su amigo de la infancia Piaggi. Así que viaja sólo ahí, en lo que será una especie de regreso al pasado para afrontar el trauma de la relación con su padre, que nunca le mostró demasiado afecto. El encuentro con la querida de su progenitor, que tiene una hija, complicará las cosas. No se ha prodigado demasiado en la dirección de películas Jean-Paul Rappeneau después de cautivar a medio mundo con su Cyrano de Bergerac, de 1990. Después sólo ha hecho tres películas no muy apasionantes, y entre la que nos ocupa y la anterior media una docena de años. Ha sido con 83 años cuando Rappeneau ha decidido que aún tenía algo que decir, en relación a la familia, y lo ha hecho colaborando con sus hijos Martin, compositor, y Julien, coguionista. El caso es que esta historia de líos familiares, donde nadie es perfecto, a priori prometía, pero el cineasta estira la trama en exceso, e incluye extremos poco creíbles para justificar relaciones románticas, la más increíble que la hija de la querida de su padre, no sea también hija de su padre, sino de algún anónimo personaje, lo que permite jugar con un posible enamoramiento de Jêrome sin caer en el incesto. Aunque algo larga, la cinta es medianamente agradable, y tiene un ritmo aceptable y un reparto apañado, encabezado por Mathieu Amalric. Pero le falta chispa, resulta anodina, y algunos trucos de guión son demasiado obvios.

5/10
Lolo

2015 | Lolo

Violette y su amiga Ariane pasan unos días de vacaciones en Biarritz. Allí Violette conoce a un lugareño sencillo e ingenuo, Jean-René, con quien tiene un idilio que poco a poco se convierte en amor. Ya instalados en París, en donde él ha encontrado un trabajo de informático en un banco, los enamorados seguirán viéndose pero sufrirán diversas crisis. En realidad, todas las calamidades son provocadas por Lolo, el manipulador hijo de Violette, que pretende destruir la relación. La cantante y actriz Julie Delpy (Antes del atardecer), ha dirigido varias películas, todas ellas con un aire desenfadado que se acercan a la vida cotidiana con hechuras de tragicomedia, como Dos días en París o su secuela Dos días en Nueva York. De ese mismo estilo es Lolo, comedia romántica modernilla, es decir con personajes divorciados, vidas  desahogadas económicamente, trabajos sofisticados y glamourosos y anhelos de vivir una segunda juventud, preferiblemente con un idilio amoroso-sexual que cambie sus vidas. La originalidad en este caso es introducir el personaje del edípico hijo que no soporta compartir a su madre y se dedica ha hacer la puñeta al novio, algo que no está del todo bien servido en pantalla, pues los adultos parecen completos tontainas y no resulta verosímil que ignoren las habilidades psicópatas del dulce y simpático Lolo (Vincent Lacoste). Queda así la idea clara de la necesidad de empujar a los hijos a abandonar el nido, de cortar cadenas y obligarles a sacarse las castañas del fuego si no se quiere caer en sus redes para siempre. Salva un poco la película que se trata de una comedia sin grandes pretensiones y que se centra en un correcto trabajo actoral. Brilla más en esta ocasión Julie Delpy que el payasillo Dany Boon (Bienvenidos al norte), que aquí encarna a un personaje bastante romo, por no decir embobado, que sólo ofrece contados momentos para la risa. Sí que son graciosas las apariciones de esa gran actriz que se llama Karin Viard (La familia Bélier), aunque en este caso casi siempre sea para soltar soeces o chistes sexuales de calibre desmesurado. En fin, una lástima de película, porque el inicio fresco y ligero prometía mucho más.

4/10
3 días para matar

2014 | Three Days to Kill

El galo Luc Besson (acreditado como productor en un centenar de títulos desde que se iniciara el siglo XXI, ahí es nada) continúa apadrinando a buen ritmo los proyectos de su compañía EuropaCorp, tanto es así que 3 días para matar se estrena en las carteleras españolas dos semanas después de Brick Mansions (La fortaleza), su film anterior. De nuevo se trata de un thriller de acción pensado para el mercado internacional. 3 días para matar tiene como protagonista a Ethan Runner, uno de los mejores agentes de la CIA, capaz de salvar al mundo una y otra vez de las amenazas más inverosímiles sin despeinarse, que sin embargo es un desastre a la hora de conciliar esas tareas con su vida familiar. Después de que le diagnostiquen una enfermedad mortal, se traslada a París para reconectar con su esposa y su hija, pero allí se ve obligado a verse las caras con un peligroso terrorista. Besson, también coautor del guión, parece haberlo cortado por el mismo patrón que el de Malavita, que precisamente firmó como realizador mientras se preparaba 3 días para matar. También se repite aquí la mezcla de acción y comedia, los intentos por llevar una vida normal a pesar de los tiroteos, y la figura de americanos en Francia, lo que permite rodar con estrellas de Hollywood en casa. Esta vez, el galo ha reclutado como director a McG, más contenido a nivel visual que en las dos entregas de Los ángeles de Charlie, donde jugaban en su contra las ganas de llamar la atención con un montaje videoclipero. Aquí se limita a seguir con profesionalidad las indicaciones que le debe haber dado su jefe, lo que resulta mucho más efectivo. A pesar de algún apunte sobre la importancia de la familia, el film hace gala de la ligereza habitual de Besson, autor de la máxima "el cine no salva vidas, pero sirve como aspirina haciendo la vida más fácil durante dos horas". Quizás sus 117 minutos de metraje se hacen excesivos, pues abusa de la fórmula "protagonista se enfrenta a alguien muy peligroso, pero suena el teléfono y tiene que atender rápidamente a su hija". Pero en general 3 días para matar cumple su objetivo, e incluso se eleva mínimamente sobre el nivel de otras producciones 'bessonianas' gracias al reparto. Kevin Costner está bien elegido como un James Bond enfrentado a su vida privada, y hace una buena pareja con Hailee Steinfeld, joven revelación de Valor de ley (True Grit), en el rol de su hija. Se lucen también Amber Heard, como mata-hari explosiva, y la veterana Connie Nielsen, muy creíble como abnegada mujer que ya no se cree las buenas intenciones del protagonista.

5/10
Lucy

2014 | Lucy

Durante unos años Luc Besson distinguía entre las películas que producía y casi siempre escribía, mucho más rutinarias, al estilo El beso del dragón o Transporter, y las que dirigía personalmente, más trabajadas, especialmente títulos como El gran azul y El profesional (León). Pero últimamente, resulta difícil distinguir unas de otras. Tras Malavita, el francés ha triunfado en las taquillas más de lo esperado con Lucy, cuyo título bien podría ser un autohomenaje. La Lucy del film es una estudiante veinteañera estadounidense que vive en Taipei, cuyo novio le endosa un maletín que debe llevar a un capo de la droga. Éste la obligará a transportar a Europa una droga sintética que con una operación clínica le introducen en el estómago. Pero tras recibir un golpe, la bolsa que contiene el producto se rompe, y el organismo de Lucy absorbe una enorme cantidad, lo que sorprendentemente incrementa su capacidad mental hasta lo sobrehumano. En sus declaraciones, Besson señala sin ningún pudor que se ha inspirado en Origen y 2001: una odisea del espacio. Sin embargo, Lucy se parece mucho más a un cómic de poco calado, y en concreto bebe de los mangas japoneses de mutantes, estilo Akira. Salvo en una escena, posiblemente la mejor del film, en la que la protagonista telefonea a su madre, apenas se detiene en los personajes y se centra en la acción. Por desgracia, esta última no sorprende demasiado, pues está elaborada con efectos especiales muy rutinarios, y además apenas genera tensión, pues la protagonista acaba siendo una superheroína similar a las de Marvel y DC, excesivamente poderosa, con la que nadie puede. Scarlett Johansson en el rol principal y Morgan Freeman, apropiado como científico experto en capacidad cerebral, salen del paso con cierta dignidad, a pesar de sus planos personajes. Algunos momentos de Lucy resultan surrealistas. El peor, un homenaje bastante ridículo a los homínidos del citado film de Stanley Kubrick. Sin ser redonda, le sacaba más tajada a una idea más o menos similar Sin límites, donde Bradley Cooper también ve multiplicado su potencial mental.

4/10
Malavita

2013 | Malavita

Más de uno se preguntará qué ha sido del Luc Besson realizador, pues desde la fallida Juana de Arco (1999), poco se sabe de él, pese a que ha rodado las inéditas en España Angel-A y The Lady, y la trilogía iniciada con Arthur y los Minimoys, destinada al público infantil. Continúa, eso sí, prodigándose como productor con películas por lo general excesivamente ligeras, como Colombiana, Transporter, Bandida, casi siempre prescindibles, a excepción de Venganza, y poco más. En Malavita, el realizador galo vuelve a ser el que era cuando dirigió León, el profesional, donde mezclaba bastante bien el thriller con la comedia. Giovanni Manzoni, capo de la mafia que ha testificado contra los suyos, se ha acogido con su esposa y sus dos hijos al programa de protección de testigos, por lo que el clan acaba con identidades falsas en un pueblecito de Normandía Lleva a la pantalla una novela de Tonino Benacquista. El propio Besson ha escrito el guión, asistido por Michael Caleo, no por casualidad autor de algún guión de Los Soprano, con los que este film tiene puntos en común. No en vano, presenta a personajes típicos de la mafia enfrentándose a su manera a situaciones cotidianas, si bien en esta ocasión en clave muy cómica, con momentos hilarantes. Como era de esperar, Besson le saca mucho partido a la contraposición entre la Francia de donde procede, y el mundo de sus personajes, sacados del cine de Hollywood que tanto admira y tan bien imita. Recupera con mucho humor el tema central del cine de mafiosos desde que Howard Hawks rodara Scarface, el terror del hampa, en 1932, la tentación de saltarse a la torera las normas morales para superar los obstáculos, aunque en este caso éstos sean bastante mundanos: el fontanero abusivo, la reunión con vecinos insoportables, el enfrentamiento con los matones del instituto... Aunque a veces resulte excesivo, Robert De Niro sobresale en el reparto de Malavita, demostrando de nuevo que se toma con mucho humor a sí mismo, y a los personajes de gángster en los que en cierta manera se le ha encasillado, como hizo en Una terapia peligrosa. Por su parte, la cada vez más cara de ver Michelle Pfeiffer deja al espectador con ganas de que se pasee más por la pantalla. Tommy Lee Jones realiza un trabajo correcto, pero su personaje apenas tiene presencia. Quizás Malavita resulta a ratos excesivamente irreal y disparatada (véase la reacción de un sacerdote que confiesa a la madre, o cuando esta última vuela con suma facilidad un supermercado). Otros momentos, de tan delirantes, tienen mucha gracia, como cuando el personaje de De Niro acude a una proyección cinematográfica de una película inesperada.

6/10
La piedra de la paciencia

2012 | The Patience Stone

Un país innombrado de Oriente Medio, envuelto en una terrible guerra con luchas tribales de las que tenemos escasa información. Una mujer cuida a su marido comatoso, tendido en una habitación, una bala en el cuello le dejó en ese estado. Su casa está en una zona de primera línea de los enfrentamientos. Así que dejará a sus dos hijitas con una tía que se dedica a la prostitución en una zona más segura, y ella acude cuando puede a cuidar de su esposo. Y aprovecha su situación para confesar las ideas que le rondan la cabeza, pues el otro no le puede replicar. Una especie de “Cinco horas con Mario” en versión feminista que critica con dureza al islam. Aunque el director de La piedra de la paciencia es afgano, Atiq Rahimi, que adapta su novela, la adaptación es del francés Jean-Claude Carrière, y también es galo el responsable de la cuidada fotografía, Thierry Arbogast. Lo que nos hace preguntarnos hasta qué punto existe una influencia occidental, pues llama la atención la crudeza con que se habla y se muestra el sexo, y el modo en que se desahoga la protagonista ante su esposo, buscando casi enloquecida una salida que le lleva a emular a su manera la “profesión” de su tía. En cualquier caso el film, de alta intensidad dramática, se ve lastrado por su punto de vista resentido, se trata claramente de un particular ajuste de cuentas con los insensibles mulás o los guerreros que ejercen su machismo de múltiples maneras, al que le falta un punto de necesaria sutileza. Tal vez tenga razón La piedra de la paciencia en sus críticas, pero la pierde por el modo en que expone la historia.

4/10
Inseparable

2011 | Inseparable

The Lady

2011 | The Lady

Adèle y el misterio de la momia

2010 | The Extraordinary Adventures of Adèle Blanc-Sec

Principios del siglo XX. Adèle Blanc-Sec es una intrépida periodista, aventurera parisina que se diría una especie de Indiana Jones con faldas. Pero tiene una gran pena: su hermana Agathe está en estado catatónico debido a un objeto punzante que atraviesa su cabeza de detrás adelante. Para ayudarla, se le ocurre un plan bastante audaz. La joven marcha a Egipto para hacerse con la momia de un afamado médico de Ramsés II, que podría hacer revivir un amigo suyo, el doctor Esperandieu. De hecho, su primer experimento resucita un huevo de pterodáctilo, aunque el animal, una vez roto el cascarón, provoca el pánico en París, matando a un conocido hombre público. Esto provoca la condena a muerte de Esperandieu, lo que podría dar al traste con las esperanzas de Adèle de que la momia, una vez resucitada, cure a su hermana. Adaptación al cine del conocido cómic del francés Jacques Tardi. La ejecuta un amante de los cómics, su compatriota Luc Besson, que ya reconoció la influencia que ejercieron en El quinto elemento dos pesos pesados del ramo como son Jean Giraud, alias Moebius, y Jean-Claude Mézières. El resultado es un entretenido film de intriga y aventuras, visualmente imaginativo –aunque evidentemente, no es lo mismo la línea clara del cómic que la película–, que utiliza bien las técnicas de integración de personajes generados por ordenador –el pterodáctilo, las momias– con personajes reales y con un París que, merced también a la tecnología digital, parece el del recién nacido siglo XX. El film hace además alarde de un feminismo inteligente, donde el personaje fuerte de la película es Adèle, los otros, con absoluto predominio masculino, son en cierto modo comparsas, como los ridículos policías, un afamado cazador, el enamorado científico Andrej –con ‘j’ de ‘jardín’–, el mismísimo presidente de la República... Los actores cumplen, aunque tampoco se les exigen grandísimas interpretaciones. Domina en general un sano sentido del humor, aunque no se evita algún detalle zafio, también presente en Tardi, quizá para merecer esa etiqueta de antaño de “cómic para adultos”.

5/10
Arthur y la guerra de los mundos

2010 | Arthur et la guerre des deux mondes

Colofón de la trilogía dirigida por Luc Besson, que adapta la serie de libros infantiles de Patrice y Céline Garcia protagonizada por los Minimoys, criaturas diminutas. El realizador francés repite con los mismos colaboradores de las anteriores filmes, como el director de fotografía Thierry Arbogast, etc., y por supuesto con el mismo reparto, encabezado por el joven Freddie Highmore y la veterana Mia Farrow. El argumento enlaza directamente con el final de la entrega anterior, cuando Maltazard –el villano de la saga– lograba adquirir tamaño humano, y se lanzaba a la búsqueda de un ejército para conquistar el mundo. Con ayuda de la princesa de los minimoys, Selenia, y de su amigo Betameche, otro minimoy, Arthur intentará frustrar los planes de Maltazard. Recibirán el apoyo inesperado de Darkos, hijo de Maltazard, que afirma estar de su lado. A nivel técnico, la película está lo suficientemente lograda, sin llegar a los niveles de otras superproducciones más caras. Sin duda es la más conseguida de la saga, y eso que era la más difícil, porque cuenta con numerosos planos que integran animaciones con actores. Por lo demás, los actores cumplen y su reconstrucción de una arquetípica localidad americana de los años 60, donde transcurre gran parte de la acción (Daisy Town), tiene su encanto. El guión está pensado sobre todo para los más jóvenes y no tanto para el público adulto, y realiza un pequeño alegato en defensa de la unidad familiar. Llaman la atención los imaginativos títulos de crédito iniciales, insertados en la imagen como si fueran letreros de los edificios.

5/10
Los seductores

2010 | L'arnacoeur

Agradable y original comedia francesa dirigida con ritmo e inspiración por Pascal Chaumeil, que ejerció de director de segunda unidad en varias películas de Luc Besson, como El profesional (León), El quinto elemento o Juana de Arco (1999), y que posteriormente comenzó una carrera en solitario como director de telefilmes y de series galas con cierto tirón, como Engrenages o L'état de Grace. En este caso traslada a la pantalla un atractiva historia romántica escrita por un desconocido trío de guionistas que en general demuestran estar bastante inspirados. Alex Lippi es un joven francés, de modales exquisitos, aire cool y mucho cuento: lo que se llama un seductor. Sin embargo, no es un seductor al uso, sino que se dedica profesionalmente a cautivar mujeres con su encanto. Ese trabajo suena a chusco y sucio, pero no es tan burda la cosa... En realidad, Alex, su hermana Mélanie y el marido de ésta, Marc, es decir su cuñado, conforman una surrealista ‘empresa’ que se dedica a buscar la felicidad de la gente de modo un tanto peculiar. En concreto, son expertos en romper compromisos entre hombres y mujeres que, de contraer matrimonio, estarían abocados a la infelicidad. Al menos a priori, claro. Los tipos son unos hachas y son capaces de cualquier estrategia para conseguir sus propósitos, aunque el núcleo de la acción es siempre la capacidad de Alex para seducir a la mujer de turno, de modo que ésta se convenza de que no le conviene casarse con su prometido. Por otra parte, esta rara empresa funciona de modo bastante limpio, con unas reglas estrictas: en primer lugar, si hay amor sincero entre la pareja, no se interponen por mucho dinero que les pague su cliente, y en segundo lugar, nunca, nunca, puede Alex enamorarse de su “objetivo”. Así las cosas, un día reciben el encargo de un hombre poderoso que desea separar a su hija Juliette de su novio inglés Jonathan. La dificultad estriba en que sólo hay un margen de diez días para lograrlo, pues la boda es inminente. Y por si esto fuera poco, Alex se da cuenta rápidamente de que Juliette y Jonathan son una pareja perfecta... Ya sólo el planteamiento de la historia resulta gracioso y es de prever que dé lugar a situaciones embarazosas y divertidas, como así ocurre. Y aunque podrían verse paralelismos con otras películas americanas como Las seductoras, lo cierto es que hay mucha menos similitud de la aparente, ya que en el caso francés las intenciones que se buscan son, en el fondo (y dentro de la más pura ficción), algo bueno, y por eso mismo los medios que utilizan y todos los resortes que genera la trama resultan simpáticos. En realidad, y para seguir con las comparaciones, podría tratarse de la película Hitch, pero al revés: en lugar de unir parejas se trata de separarlas... por su propia felicidad. El guión acumula, con gran ritmo e inteligencia, momentos divertidos, tiernos y románticos, sin resultar tópicos (y eso que arriesga mucho con las alusiones a Dirty Dancing), y las escenas humorísticas son muy numerosas. Por otra parte, aunque hay algunas cesiones al desenfreno más frívolo, Chaumeil sabe mantenerse entre ciertos límites y en conjunto pergeña una comedia romántica de hechuras muy clásicas, que podría haber interpretado el mismísimo Cary Grant. Por supuesto, Romain Duris (Las aventuras amorosas del joven Molière) no le llega ni a la suela de los zapatos al astro del hoyuelo, pero eso no quita que haga un formidable trabajo, al igual que sus compañeros de empresa, un matrimonio que pone la salsa de la comicidad y el amor más encantadores. Y hay que aplaudir el protagonismo femenino de Vanessa Paradis (La chica del puente), una actriz bastante magnética pero que no se prodiga demasiado en las pantallas.

6/10
Arthur y la venganza de Maltazard

2009 | Arthur et la vengeance de Maltazard

Aunque sigue manteniéndose muy activo como guionista y productor, Luc Besson está parcialmente retirado como director. Más de una década después de Juana de Arco (1999), Bessson sólo ha vuelto a tomar la batuta en dos películas infantiles, Arthur y los Minimoys, de 2006, y ésta secuela que no será la última, pues se basa en una trilogía de libros de Céline Garcia, que se completa con “Arthur y la guerra de dos mundos”, que también llevará próximamente a la pantalla. A Besson se le ha echado el tiempo encima, pues ha rodado el film cuando su protagonista, Freddie Highmore, estaba a punto de cumplir 18 años. De momento, aunque se nota que ha crecido muchísimo desde el film anterior (esto se menciona específicamente en el film), el protagonista de Charlie y la fábrica de chocolate sigue siendo tan expresivo como antes, por lo que se disculpa que haga de niño. Highmore vuelve a ser Arthur, que mientras pasa unos días con sus padres en la casa de sus abuelos, recibe la visita de una araña. Ésta lleva consigo un grano de arroz con un mensaje que le advierte de que la princesa Selenia está en peligro. Decidido a acudir en su ayuda, Arthur debe reducir mágicamente su tamaño, hasta alcanzar la altura diminuta de Selenia y el resto de los “minimoys”, pequeños seres que viven en el jardín. Highmore vuelve a estar acompañado por Mia Farrow, y el resto de actores de la cinta original. Sus imágenes se mezclan con las secuencias animadas de los Minimoys, que tienen la suficiente calidad, sin ser sorprendentes, dado el nivel de este tipo de animaciones en los tiempos que corren. Como ocurría en la primera parte, el diseño de los personajes animados recuerda a la cinta de culto Cristal oscuro. Arthur y la venganza de Maltazard ofrece sobre todo acción a raudales, y un sano alegato pro naturaleza. Pero el tono es mucho más infantil que en películas familiares como las de Pixar, que tienen un público mucho más amplio. Y el final es demasiado abierto, para que los espectadores vayan a ver la siguiente entrega, lo que ofrece la sensación de cierto oportunismo.

5/10
Babylon

2008 | Babylon A.D.

Futuro más o menos próximo. El mundo es una especie de caos, con guerras por doquier, atentados a todas horas y detritus y contaminación más que abundantes. Hay drogas, religiones raritas, grandes corporaciones que hacen su agosto, y una situación de las fronteras no muy clara con países curiosos como Nueva Serbia. En este panorama se desenvuelve Thoorop, un duro mercenario que se vende al mejor postor. Y a él acude un tal Gorsky, que le encomienda llevar a Aurora, una joven de aspecto puro, a Nueva York, siempre acompañado de la hermana Rebecca, su “ángel guardián”; si acepta le concederán una nueva identidad, lo que le permitirá regresar al Canadá de sus ancestros. Pero, claro, correrá mil peligros, y descubrirá sucios intereses en torno a Aurora, pues la extraña gran sacerdotisa de los neolitas quiere manejarla a la chica a su antojo. El actor pasado a director Matthieu Kassovitz cada vez parece más despistado en la segunda faceta. Si obtuvo el aplauso de la crítica con El odio, y entregó un thriller razonable con Los ríos de color púrpura, luego perdió el norte en Gothika, y aquí filma un título donde la ciencia ficción tiene muy escaso interés (el tema de las seudorreligiones y de la escena internacional del futuro no son explotados convenientemente) y la acción mamporrera cansa un poco: no está mal el atentado del mercado, pero hay pasajes gratuitos como el del submarino o el de las motos de nieve, cuya función parece exclusivamente ocupar minutaje de la cinta. La estética de futuro cutre es deudora de Hijos de los hombres, pero la distancia que separa a uno y otro film es como la de la noche y el día. Vin Diesel se limita a poner cara de chico duro, capaz de soltar alguna lagrimita, mientras que da pena ver a actores de la talla de Gérard Depardieu, Charlotte Rampling y Michelle Yeoh estar ahí y poco más.

3/10
Astérix en los Juegos Olímpicos

2008 | Astérix aux jeux olympiques

Tercera entrega cinematográfica en imagen real de Astérix, el irreductible galo creado por Uderzo y Goscinny. Aunque repite Gérard Depardieu en el papel de Obélix, el film no cuenta con la presencia del cómico Christian Clavier, que interpretó a Astérix en las dos partes anteriores. Ha sido sustituido por Clovis Cornillac (Héroes del cielo), al que hasta ahora prácticamente sólo conocen en Francia y que no recuerda ni por asomo al héroe de las viñetas. El ‘notición’ es el regreso al cine de Alain Delon, que aunque ha rodado alguna producción televisiva, está ausente de la gran pantalla desde Los actores (2000). Al veteranísimo actor le ha correspondido encarnar a Julio César. El argumento toma algunas cosas del cómic homónimo, pero en general la adaptación es bastante libre. Aquí, Alafólix, un joven de la aldea de Astérix, se ha enamorado de la princesa griega Irina, pero el padre de ésta pretende que se case con Bruto, que en esta película, para desesperación de historiadores, es hijo de Julio César. Por una serie de circunstancias, Irina convence a su padre de que debe casarse con alguien valeroso, por lo que le propone que entregue su mano al ganador de los Juegos Olímpicos, a punto de celebrarse. A la competición se presenta Bruto y también Alafólix. A éste le acompañan sus convencinos Astérix, Obélix, el druida Panorámix y el bardo Asurancéturix. Aunque sólo pueden participar los griegos, y de forma excepcional los romanos, Astérix argumenta (curiosamente, esto sí estaba en el cómic) que ellos son teóricamente romanos, pues la Galia ha sido conquistada por Roma, salvo su aldea, claro, que resiste ahora y siempre al invasor. El amplísimo presupuesto deviene en lujosa ambientación y depara la suficiente espectacularidad en los decorados, así como unos efectos especiales convincentes. De hecho, a nivel visual, recuerda mucho a los cómics, es decir, que han conseguido hacer lo más difícil. También es positivo que se puede interpretar como denuncia de la corrupción en el deporte y apología del juego limpio. Por desgracia, el humor sutil del guionista Goscinny ha sido sustituido por chistes facilones. Especialmente prescindibles son las frases de Alain Delon tomándose a broma a sí mismo (estilo “soy emperador por mis propios méritos y no le debo nada ni a Rocco, ni a sus hermanos” o “me han dado el César al mejor emperador”). Su autosaludo imperial ‘Ave, moi’ (Ave, yo mismo) está calcado de Ser o no ser, de Lubitsch. Los cameos llegan a resultar agotadores al final, pues cuando todo ha acabado aparecen por allí casualmente Zinedine Zidane, Jamel Debbouze, de nuevo repitiendo su papel de Numérobis, que interpretó en Astérix y Obélix: Misión Cleopatra, y otros personajes que montan una especie de show que no viene a cuento.

4/10
Bandidas

2006 | Bandidas

El francés Luc Besson escribe y produce un western repleto de elementos humorísticos, protagonizado por Penélope Cruz, a quien ya produjo en la fallida Fanfan la tulipe, y su amiga Salma Hayek, que llevaban algún tiempo queriendo trabajar juntas.  Besson brinda la oportunidad de debutar en el largometraje a dos directores noruegos, los treintañeros Joachim Roenning y Espen Sandberg, que proceden del mundo de la publicidad. El argumento recuerda a algún que otro clásico del western. Tyler Jackson y sus hombres, que supuestamente trabajan para un banco neoyorquino, aterrorizan a los habitantes de Santa Rita, una tranquila localidad mexicana, para obligar a sus habitantes a vender sus tierras por un dólar. María Álvarez, humilde hija de un granjero herido por la banda de Jackson, decide unirse a la malcriada burguesa Sara Sandoval, cuyo padre, director del banco, ha tenido peor suerte y ha sido asesinado. Juntas atracan el banco del padre de Sara, para entregar el dinero a los campesinos extorsionados, al más puro estilo de Robin Hood. Los inexpertos cineastas parecen convencidos de que los gags funcionarán mejor si sus actores gesticulan exageradamente, lo que da al traste con la credibilidad de la película. Tampoco dan con el tono de cine de aventuras clásico que supuestamente pretenden, parten de un guión absolutamente fallido y carecen de presupuesto para rodar secuencias de acción que tengan un mínimo de espectacularidad. En suma, una oportunidad fallida de recuperar el western, único género inventado por el cine.

3/10
Arthur y los Minimoys

2006 | Arthur and the Minimoys

Instalado en el suculento negocio de la producción de subproductos tan taquilleros como infames (Transporter, Danny the Dog, Taxi, Bandidas, Fanfan la Tulipe), Luc Besson, que como director ha rodado películas mucho mejores como León, el profesional, llevaba sin dirigir desde el siglo pasado, cuando filmó la decepcionante versión videoclipera de Juana de Arco. Ahora, tiene pendiente de estreno en España la comedia Angel-A y ha finalizado esta inusual película, en la que por primera vez en su filmografía recurre a la animación digital, mezclada con imágenes reales. Por primera y última, pues el cineasta galo ha anunciado que a partir de ahora se retira como director, y sólo ejercerá de acomodado productor. Arthur es un niño de diez años, que vive con su abuela, pues tiene unos padres egoístas que apenas le prestan atención. Cuando están a punto de demoler la casa de campo de su abuela, por deudas, Arthur debe buscar el tesoro escondido por su abuelo ausente, tarea en la que le echarán una mano unos misteriosos indígenas. Éstos le enseñan a manejar una máquina estrafalaria que reduce a Arthur al tamaño de los Minimoys, criaturas diminutas que viven en el jardín, y que tienen la clave de la situación del tesoro. En la parte de imagen real, destaca el buen hacer de la veterana Mia Farrow (la abuela), y del expresivo Freddie Highmore (Arthur), el niño de Charlie y la fábrica de chocolate y Descubriendo Nunca Jamás. De la parte animada, se puede decir que funciona, aunque parece anticuada si se compara con Cars, o Happy Feet. Rompiendo el hielo. Pero Besson logra un tono que recuerda a los mejores cuentos infantiles. También imprime un ritmo ágil a un relato sobre la capacidad de superación, la infancia, la imaginación y el proceso de maduración. 

6/10
Incautos

2004 | Incautos

Ernesto, un timador de poca monta que se inició pronto en el arte del timo. Un día, Pilar, una antigua novia, le ofrece un “mirlo blanco”. Así se conoce en el mundillo de los estafadores a un golpe que permite desplumar a un incauto con pocas luces, forrado de dinero.   Los thriller de timadores, como El golpe, o Nueve reinas, apenas se han tocado en el cine español, a excepción de Los tramposos, con Tony Leblanc. Miguel Bardem, autor de Noche de reyes, sale airoso de su incursión en el subgénero, con una factura técnica brillante y actores de primera componiendo una rica galería de perdedores y caraduras.

4/10
Catwoman

2004 | Catwoman

Patiente Philips, tímida diseñadora de Hedare Beauty, una empresa de cosméticos, descubre que la última línea de maquillaje antienvejecimiento de su empresa es letal para los humanos. Pero antes de decir nada, su jefe intenta asesinarla. Gracias a un enigmático gato, Patiente vuelve de entre los muertos dotada de extraños poderes gatunos, que usará para vengar su propio asesinato. El detective Tom Lone investiga las peripecias de Catwoman, pero acaba enamorada de ella. Adaptación libre del personaje creado en los 40 por Bob Kane, como secundaria malvada de los cómics de Batman. En realidad, del original no queda ni el nombre: lo único similar es que el personaje viste con uniforme de gata. Se nota que Pitoff, director de Vidocq, proviene de los efectos especiales, pues los utiliza incluso para detalles como el látigo de la heroína, las nubes o los gatos. Además, los personajes y el argumento son algo esquemáticos. Y el traje, más insinuante que funcional, quizá habría horrorizado a Edna, la diseñadora de trajes de superhéroes de Los increíbles, pues parece poco cómodo para andar por ahí persiguiendo criminales. El punto fuerte es un montaje trepidante, las sugerentes imágenes creadas por Pitoff, Halle Berry –el bellezón de moda–, y una Sharon Stone por la que parece que no pase el tiempo. Como bien saben los fans, no es la primera película de la superheroína, quien ya fue encarnada por Michelle Pfeiffer en Batman vuelve.

4/10
Bon voyage

2003 | Bon voyage

Vodevil en la Francia de 1940. Con los nazis a las puertas de París, un variopinto grupo de personajes (una actriz, un ministro, un escritor y un científico con su joven colaboradora) coincide en un hotel de Burdeos. Jean-Paul Rappeneau, el director de la excelente Cyrano de Bergerac, adopta un tono alocado de comedia de persecución, pero no renuncia a criticar la actitud tomada en aquellos años por gran parte de las autoridades francesas. Y es que el colaboracionismo, representado por el divertido personaje de Gérard Depardieu, fue una lacra innegable de aquellos años.

6/10
Femme Fatale

2002 | Femme Fatale

Mientras se celebra el festival de cine de Cannes, una ladrona (Rebecca Romijn) roba un valioso collar de diamantes para a continuación traicionar a sus socios. Poco después asume la identidad de una mujer suicida, y se fabrica una nueva vida como esposa del embajador de EE.UU. en Francia. Hasta que un fotógrafo (Antonio Banderas) capta la instantánea de una mujer que ha eludido siempre las cámaras: los socios antaño burlados la reconocerán. Brian De Palma, un cineasta hábil visualmente, juega a ser David Lynch, aunque sin olvidar a su referencia por antonomasia, Alfred Hitchcock: la doble personalidad de una mujer remite inevitablemente a De entre los muertos (Vértigo). Así, pergeña un morboso thriller de alto contenido erótico y giros extraños, que abre el argumento a la posibilidad de cómo podrían haber discurrido las cosas si cierto acontecimiento no se hubiera producido.

4/10
El beso del dragón

2001 | Kiss of the Dragon

El beso de la muerte, suavizado paradójicamente en este film como “beso del dragón”, es una técnica de artes marciales bastante letal, una de las muchas que el experto en mamporros Jet Li practica con los ojos cerrados. Entre patada y patada, el chico tiene tiempo para idear argumentos, y así, imaginó la historia de un policía chino perdido en un país hostil. No es muy original pero, ¿a quién le importa si sirve como excusa para una buena sucesión de coreografías de acción? Eso debió pensar el francés Luc Besson (El quinto elemento), que coescribió un guión a partir de esta premisa: Liu Jian es un agente del gobierno chino que, tras ser traicionado en París, es acusado falsamente de asesinato e intenta demostrar su inocencia. Besson se portó como un señor con Li, pues se convirtió en productor ejecutivo, buscó como compañera de reparto a Bridget Fonda (protagonista de la versión americana de Nikita) y designó como director a su compatriota Chris Nahon, autor de anuncios televisivos.

5/10
Woman on Top

2000 | Woman on Top

Uno de los primeros ejemplos de la aventura americana de Penélope Cruz. A caballo del realismo mágico, Woman on Top cuenta la historia de Isabella, una mujer experta en cocina. Está casada con Toninho, y ambos llevan un restaurante en Salvador de Bahía (Brasil). Cuando ella descubre que él la engaña, hace las maletas y se va a EE.UU, donde triunfa con un programa culinario en televisión. Toninho, que la echa de menos, decide ir también a EE.UU. a buscarla. La directora Fina Torres “cocina” una de esas películas que tratan de decirnos que es verdad aquello de que “a los hombres se les conquista por el estómago”. A ritmo de bossa nova, samba y todos los sonsonetes que se tercian, se nos cuenta una historia impregnada de sensualidad y, desde luego, diferente a lo que uno está acostumbrado a ver.

4/10
The Dancer

2000 | The Dancer

India Rey es una talentosa bailarina, muda de nacimiento, que sueña con triunfar en Broadway, pero debido a su limitación, la vida le pone demasiadas barreras. Un científico le ayudará a conseguir una forma para que ella pueda comunicarse con los demás. Drama sobre una joven con afán de superación ambientado en el mundo del baile.

5/10
Los ríos de color púrpura

2000 | Les rivières pourpres

Dos investigaciones, aparentemente inconexas, han sido asignadas a dos sabuesos policías. Por un lado tenemos al veterano Pierre, perro viejo en las lides detectivescas, que investiga un violento asesinato ocurrido en una elitista universidad situada en plenos Alpes. Luego tenemos al joven Max, ladrón de coches reciclado en poli intuitivo y amante de las situaciones de riesgo. La profanación de un cementerio, y en concreto de la tumba de un niño desaparecido hace veinte años, es el caso que le ocupa. Las pesquisas de ambos en lugares distantes más de 300 kilómetros les van a encaminar en la misma dirección. ¿Quién dijo que el cine francés es sinónimo de intimismo y largas parrafadas? Los ríos de color púrpura del nuevo cachorro del cine francés Mathieu Kassovitz (El odio) se enmarca de lleno en el thriller de acción, siguiendo la estela de directores galos imaginativos como Jean-Pierre Jeunet o Luc Besson. El film, adaptación de una novela de Jean-Christophe Grangé, reflexiona acerca de la teoría del superhombre de Nietzsche, seguida por los dirigentes de una universidad muy exclusiva a imagen y semejanza de los nazis.

6/10
Juana de Arco (1999)

1999 | Joan of Arc

Elevada a los altares en 1920, Juana de Arco es una figura histórica compleja. Que una campesina analfabeta de 17 años, en plena Guerra de los Cien Años, lidere al ejército francés a instancias de una revelación divina y logre la coronación de su rey no es pequeña aventura. Es lógico que su peripecia haya sido adaptada al cine por "vacas sagradas" como Robert Bresson, Carl Theodor Dreyer, Roberto Rossellini o Victor Fleming. Y, recientemente, Christian Duguay ha hecho una notable versión televisiva, con una maravillosa interpretación de Leelee Sobieski. Ahora, el francés Luc Besson da un quiebro a su filmografía -Nikita (1990), El quinto elemento, El profesional (León)- al abordar la figura de Juana. En líneas generales, sigue los hechos históricos y demuestra admiración por el personaje. Las variaciones estriban en imaginar que una hermana fue violada por soldados de Borgoña cuando Juana era niña, y en permitir una doble lectura en cuanto a su misión: se puede pensar que, en efecto, recibió un encargo divino, o bien –mensaje para incrédulos– que fueron imaginaciones suyas. Para mantener este juego, se introduce el personaje de la conciencia (Dustin Hoffman), que atormenta a Juana. Pues este es el rasgo que se destaca: enviada de Dios, o autoengañada, Juana actuó en conciencia. Besson logra varias secuencias impresionantes: hay una perfecta reconstrucción de la época y te mete en las acciones bélicas, donde casi salpica la sangre. El principal error está en Juana: fuerte de voluntad, histérica, ignorante campesina, temerosa, iluminada... cambia de escena en escena sin ton ni son. Da la impresión de que a Milla Jovovich le falta una mano firme que la dirija y aúne ese manojo de rasgos contradictorios.

4/10
Wing Commander

1999 | Wing Commander

Año 2564. La Tierra es gobernada por una Confederación, a punto de entrar en guerra con los Kilrathi, unos terribles y feos extraterrestres. El propósito de estos alienígenas es conquistar nuestro planeta. Un escuadrón de naves, mandadas por tres jóvenes e intrépidos pilotos, deben hacer frente a la invasión. El film, plagado de efectos especiales, conecta en más de un punto con Starship Troopers de Paul Verhoeven.

5/10
Gato negro, gato blanco

1998 | Crna macka, beli macor

El mundo algo intemporal de los gitanos. Matko es un pícaro, pobre diablo, al que su plan para hacerse de oro con el comercio clandestino de petróleo le sale mal. Dadan, su compinche, más pícaro aún, le ofrece una salida para resarcirle del dinero perdido por el malogrado negocio: casar a Zare, el hijo de Matko, con su hermana Mariquita, una joven arisca que apenas levanta un metro del suelo. Alrededor pululan los familiares de los dos clanes, tres generaciones; la joven Ida, a la que Zare ama; y un peculiar gángster que ve una vez y otra en su televisor la escena final de Casablanca (“Presiento que éste es el comienzo de una hermosa amistad”), un resumen de su concepto de lealtad a los amigos. El director bosnio Emir Kusturica obvia la gravedad política de otros filmes (Papá está de viaje de negocios, Underground) y, relajado, se abandona a las posibilidades más delirantes de una historia de ambientes próximos a El tiempo de los gitanos. El premio, un León de Plata al mejor director en Venecia. La trama es ligera, con pinceladas poéticas. Contagia alegría, aun estando presente un sentido del humor algo macabro. A veces tiene aire de fábula, con su inevitable moraleja. Algunos pasajes adoptan un consciente tono felliniano, de tintes surrealistas. Hay homenajes claros muy claros, como el de la dama de enormes posaderas, que retrotrae a Amarcord. Hermosa música folclórica, fotografía luminosa, barroquismo en la puesta en escena se conjuntan tan bien como es habitual en los films de Kusturica. Persiste un tono de comedia festiva, aire de divertimento, risas… hasta alcanzar un "happy end" escrito así, con todas sus letras.

6/10
El quinto elemento

1997 | The Fifth Element

Luc Besson dirige esta historia de ciencia ficción, que nos narra la búsqueda del quinto elemento, que junto con la tierra, el aire, el agua y el fuego, componen el motor del universo. A cargo de esta tarea, están: un desaliñado taxista del siglo XXIII (Bruce Willis), una atractiva enviada celestial (Milla Jovovich), y un curioso monje (Ian Holm). Para lograr sus fines, han de oponerse a un malvado e histérico villano, (Gary Oldman), dispuesto a todo para evitar la unión de los cinco elementos y asi dominar a la humanidad. Espléndido relato de ciencia ficción, que combina acertadamente acción, efectos especiales, y, en algunas ocasiones, una sutil ironía de los tópicos del género. Destaca el diseño visual del film, inspirado en los comics de Moebius y Jean Claude Mézières, este último creador del personaje de Valerian. Así, sobresale una cuidadosa recreación de las calles y modo de vida de una futurista ciudad de Nueva York.

5/10
Atrapada entre dos hombres

1997 | She's So Lovely

Maureen está muy enamorada de su marido Eddie, pese a sus claros desequilibrios mentales, que le llevan con frecuencia a la violencia; eso sí, nunca contra ella. De resultas del arrebato contra un vecino que, bebido, quiso propasarse con Maureen, Eddie es recluido en un psiquiátrico, con el consentimiento de su esposa. 10 años después sale a la calle, cuando ella ha formado un hogar con otro hombre y dos niñas, una de Eddie, que no conoce a su padre. Tras Volver a vivir, Nick Cassavetes recupera un guión de su padre John, prueba palpable de que su carrera trata de seguir la misma senda. Sin embargo hay diferencias estilísticas. John Cassavetes evitaba la afectación en sus films mediante la frescura que proporciona una cierta improvisación. Su hijo se ata más a la historia que cuenta, lo que pesa en el abrupto salto temporal: cambio de ambientes marginales al de una casa de clase acomodada, transformación de los personajes... Sobre todo el de Maureen, que no visitó nunca a su marido, y del que hemos de creer, sin embargo, que ha mantenido siempre su amor. La historia, que por la representación de una situación familiar compleja recuerda a La buena estrella del fallecido Ricardo Franco, tiene fuerza, el hálito de unos seres complejos, cotidianos, cuyo amor es real. Se mueven no sólo por pulsiones sexuales, sino por el afecto a la persona entera, con sus virtudes, que se aprecian, y con sus defectos, que se buscan erradicar. Otros interesantes temas en segundo plano vienen de la amistad con los dueños de un bar, o de la profesionalidad sin rutinas en el difícil mundo de la psiquiatría. El reparto resulta acertadísimo; y es de justicia resaltar el gran trabajo de Sean Penn, justamente recompensado en Cannes.

6/10
Flash-back

1995 | L'Appartement

Antes de casarse, Max busca a Lisa, una antigua novia que recuerda como el gran amor de su vida. Este thriller es uno de los éxitos del cine francés de la década de los 90. Tanto que inspiró Obsesión, el remake americano protagonizado por Josh Hartnett.

4/10
El húsar en el tejado

1995 | Le hussard sur le toît

La acción nos sitúa en el siglo XIX, un agitado período para Europa. Angelo es un joven y ambicioso aristócrata, nacido en Piamonte. Es un brillante coronel de húsares, comprometido con el movimiento de los carbonarios, un grupo de liberales dispuestos a derrocar las monarquías europeas. Debido a una serie de circunstancias, mantiene un duelo, por lo que debe huir y exiliarse. Un tiempo después considera oportuno regresar a su país, y para ello debe atravesar la región francesa de la Provenza. Pero en el camino debe detenerse, ya que la región está siendo asolada por una epidemia de cólera. Las autoridades han impuesto una estricta cuarentena en todo el territorio, y obligan a los viajeros que atraviesen el lugar a detenerse hasta que la enfermedad desaparezca. De nuevo Angelo se mete en un lío, y es acusado de contaminar las aguas de un río que baña la provincia. Debe huir, pero esta vez lo hace acompañado de una bella joven provenzana, Pauline, de la que está enamorado. Basada en la célebre novela de Jean Giono. Atractiva adaptación que mezcla el turbulento estado de ánimo general del período revolucionario del siglo XIX en Europa, con una romántica historia de amor. Destaca la interpretación de Juliette Binoche, siempre deslumbrante. Cuenta con espectaculares escenas de acción y lucha, con una ambientación sugerente.

5/10
El profesional (León)

1994 | Léon

El aclamado director Luc Besson (Nikita, El quinto elemento) escribe y dirige esta sensacional película de acción sin límites. Gary Oldman (Drácula, de Bram Stoker) interpreta a un policía antidrogas, corrupto y desequilibrado, que no duda en matar si sus planes codiciosos no llegan a buen puerto. En su camino tropezará con Léon (Jean Reno), un asesino a sueldo, ingenuo y solitario, pero capaz de llevar a cabo cualquier misión que se proponga. Su encuentro con Matilda (Natalie Portman), una adolescente de 12 años, cuya familia ha sido asesinada, cambiará la vida del profesional para siempre, pero le llevará a un camino sin retorno. Espléndida película donde Jean Reno (Misión imposible) da un verdadero recital interpretativo, en un papel que cambiaría su caché (previamente le habíamos visto en la comedia Los visitantes). Por su parte una jovencísima Natalie Portman (Beautiful Girls, La amenaza fantasma) demuestra el porqué de su estrellato posterior. La chica, que aquí contaba con 11 añitos, fue elegida por Besson en un casting de miles de aspirantes, y con este papel se ganó un lugar en el corazón de muchos espectadores. Con una música perfectamente dosificada y unas escenas de acción muy tensas y logradas, marca de fábrica de Luc Besson, esta película resulta un verdadero acontecimiento cinematográfico. Destaca la primera secuencia, realmente impactante, y que es toda una declaración de principios del protagonista acerca de lo que nos espera.

7/10
Mi estación preferida

1993 | Ma saison préférée

Antoine y Emilie: dos hermanos reciben el duro golpe de que su madre pierde la razón y poco después la vida. Esta situación les hace enfrentarse a cómo ha sido su existencia hasta entonces, a considerar si lo que han hecho hasta entonces ha valido la pena. Film de dolor y amor, dirigido con delicadeza por André Téchiné (Los juncos salvajes, Los ladrones), con la bella, en su madurez, Catherine Deneuve.

5/10
En tránsito

1993 | Tombés du ciel

Un grupo de personas se encuentran atrapadas en el aeropuerto de París. Un hombre francés que le han robado el pasaporte, un niño africano que lleva sin documentos una semana, una mujer latinoamericana que le retrasan los papeles de su nacionalidad... son algunos ejemplos de este grupo que debido a sus inexsistenetes documentos les impiden salir. Philippe Lioret (El extraño) debuta en la dirección y logra una historia bien narrada; dramática y cómica a partes iguales. Basada en hechos reales, trata de denunciar la falta de eficacia de las administracciones públicas que se encargan de tramitar ciertos documentos necesarios. La película recuerda a La terminal, dirigida por Steven Spielberg y protagonizado por Tom Hanks, el cual interpretaba a un ciudadano europeo atrapado en un aeropuerto por un pasaporte invalidado.

6/10
En la boca, no

1991 | J'embrasse pas

Un joven abandona su pueblo del suer de Francia para mudarse a París y así tener la oportunidad de cumplir su sueño: ser actor. Su ingenuidad y sus expectativas pronto se dan de bruces con la cruda realidad; París no era la veta iangotable de oportunidades que pensaba. Así, nuestro protagonista se ve obligado a prostituirse para salir adelante.

5/10
Nikita (1990)

1990 | Nikita

Una agencia del gobierno recicla a una delincuente para convertirla en una sofisticada espía y asesina profesional. Esta cinta de acción supuso uno de los mayores éxitos del francés Luc Besson, y originó un identico remake americano protagonizado por Bridget Fonda.

5/10

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