Sobredosis de series: ¡parad, parad, malditos!
Los profesionales de la crítica estamos acostumbrados a ver películas y series a troche y moche. A veces hasta la extenuación. Pero hemos llegado a unos extremos de ritmo de estrenos que en cualquier momento vamos a morir de sobredosis. E imagino que algo parecido, a pequeña escala le ocurre al espectador, que puede convertirse en adicto y asocial (las redes sociales pueden ser bastante asociales).



















