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Lista de cine

Las 100 mejores películas de baile

Actualizada el 07/07/2020

Género por excelencia del Séptimo Arte. No se sabe qué tiene pero a los humanos nos encanta quedarnos extasiados viendo bailar a la gente al ritmo de la música. No por casualidad se dice que la danza fue la primera expresión de nuestra especie, ante que hablar o comunicarse con signos. así que mover el cuerpo nos viene, digamos, en serie. Por tanto no es de extrañar que nos gusten tanto estas películas y que presentemos aquí una selección de las mejores películas de baile, de danzas y de asombrosas coreografías.

Entre las mejores películas de baile las hay para todos los gustos. Los estilos, las canciones, la música cambia con el tiempo, pero los musicales han gozado siempre del favor del público, tanto jóvenes como viejos disfrutan de los lindo. Aunque es cierto que dependiendo del momento el cine ha sido más o menos prolífico en este tema. No cabe duda de que la época dorada del musical fueron los años 30 y 40 del siglo XX, con parejas tan meorables como las que formaron Fred Astaire y Ginger Rogers. Eran momentos de angustia en el mundo. Acababa de tener lugar la Gran Depresión que siguió a los llamados felices años 20 en Estados Unidos y en la lejana Europa se cernían tiempos sombríos con la llegada del nazismo y la II Guerra Mundial. Ese fue el caldo de cultivo para un cine, el de los grande musicales, que ayudaba a evadirse de la realidad y de las penurias e invitaba a ser alegres y a soñar con historias de amor, de alegría de tiempos mejores, siempre con final feliz. Más tarde el cine de baile fue apropiándose de historias quizá menos alegres, más realistas e incluso con un sesgo trágico, véase la modélica West Side Story. Ni que decir tiene que la mayoría de los títulos elegidos en esta lista de las mejores películas de baile tienen un fuerte componente romántico, aunque eso la mayoría de las veces no vaya en detrimento del ritmo y la diversión.

Las 100 mejores películas de baile
(2016) | 127 min. | Romántico | Comedia | Drama | Musical Tráiler
Nostalgia. Añoranza del musical clásico de Hollywood. Cinemascope. Colores primarios vivos, crepusculos. Amores descubiertos y contrariados en la actualidad, a lo largo de las 4 estaciones, invierno, primavera, verano, otoño y, nuevamente, invierno. En la ciudad de las estrellas, la ciudad de Los Ángeles, en La La Land. Mia es una aspirante a actriz, que mientras llega su momento, trabaja como camarera en la cafetería de un gran estudio. Apasionado del jazz, Seb toca el teclado, y su sueño pasa por convertirse en propietario de un local donde haya sesiones en vivo, aunque a los jóvenes ahora parece que les va otra música. Coinciden casualmente en atascos, en una cafetería, en una fiesta, donde poco falta para que se tiren los trastos a la cabeza. Pero surge el amor, el inevitable flechazo, un entusiasmo que les lleva mutuamente a apoyar los respectivos sueños, aunque las cosas no son tan sencillas… Tras arrasar en los Globos de Oro, llevándose los 7 premios a que aspiraba, todo un récord, La la land, traducida absurdamente por La ciudad de las estrellas, por una vez que estaba más que justificado mantener el título original, tiene todas las papeletas para triunfar en los Oscar. Porque es un musical como los de antes –a diferencia de títulos como Los miserables o Chicago–, con coreografías y planteamientos que hacen pensar en Vincente Minnelli, Stanley Donen, Gene Kelly, Jerome Robbins y Jacques Demy, pero con personalidad propia. Lo que se nota sobre todo en la inclusión, con gran naturalidad, del jazz, y del uso de ruidos cotidianos que enlazan con los temas musicales, como en el memorable arranque, un largo plano secuencia en una autopista de Los Ángeles, que hace pensar en filmes como West Side Story. Damien Chazelle, director y guionista, confirma la magnifica impresión causada con Whiplash, donde también estaba presente la música, concretamente el jazz. Sorprende su sentido del ritmo, una puesta en escena majestuosa, con algunos momentos mágicos, maravillosamente coreografiados por Mandy Moore, el pasaje del planetario, y el del clímax que tiene lugar por la noche en un café, sobresalen especialmente. La música de Justin Hurwitz es fantástica, con maravillosas canciones, algunas interpretadas por la pareja protagonista, Emma Stone y Ryan Gosling encantadores, en verdadero estado de gracia, difícil decantarse por un tema, aunque además de la muy presente “City of Stars”, está muy bien esa incursión jazzística cantada por John Legend “Start a Fire”. En el casting de Stone, uno no puede dejar de pensar que ha influido su papel en Magia a la luz de la luna de Woody Allen, que tenía una escena importante justamente en un planetario. Llama la atención como se manejan los sentimientos agridulces y decididamente románticos, en una trama sencilla, donde hay espacio para el drama y el humor evitando las estridencias y salidas de tono, en que se habla de la importancia de tener sueños y poner medios para hacerlos realidad arriesgando, pero aceptando, también, la realidad de la vida, las sendas que acabamos escogiendo con sus consecuencias. Y el recurso a la cinefilia, ese Rebelde sin causa, esos cines de antaño que cierran, la pasión por la creatividad y el hacer aquello en que crees, en contraposición a las conversaciones triviales y vacías, en que se llena la existencia de una fantástica nada.
9/10
(2004) | 110 min. | Comedia | Musical
Ésta es una película para arrellanarse en el sillón y disfrutar durante dos horas con una perpetua sonrisa colgada de los labios. Eso sí, aderezada con unos cuantos mohines, un mucho de romance, algún toque cómico explosivo y unos números musicales de una candidez, ritmo y alegría maravillosas. Y todo este cóctel al servicio de una historia clásica a más no poder, adaptación libre de la novela decimonónica "Orgullo y prejuicio", de Jane Austen, una de las más grandes novelistas inglesas. Aquí los Bennett de la historia original son los Bakshi, una familia de Nueva Delhi, pudiente y numerosa, formada por un matrimonio con cuatro bellas hijas. La señora Bakshi está obsesionada con encontrar al marido ideal para ellas, sobre todo para la excesivamente díscola y librepensadora Lalitha, que además de ser la más hermosa hace gala de una actitud vital demasiada moderna para sus padres. En esas estamos cuando a raíz de una boda celebrada por todo lo alto, Lalitha conoce a dos jóvenes caballeros ingleses que parecen no caerse muy bien, Darcy y Wickham. Tras algunos encuentros y desencuentros, ella comienza a tontear con uno, a pesar de las serias advertencias del otro. Y entretanto la madre de Lalitha ya ha concertado una cita en su casa con un joven y divertido pretendiente, Mr. Kholi. La directora Gurinder Chadha, que encandiló al público con Quiero ser como Beckham, vuelve a dar el campanazo, pero ahora adentrándose hasta las cachas en el genuino modo de hacer cine de su país de origen, India, donde el colorido, las fiestas, los bailes y los vínculos familiares son fiel reflejo de tradiciones ancestrales y acaban por ser elementos esenciales del propio argumento. Aquí hay que aplaudir especialmente las expresivas coreografías y las preciosas canciones (algunas realmente inolvidables, como la divertida “No Life Without Wife” y la romántica “Take Me to Love”), y el encanto natural de los intérpretes, en especial de la gran estrella Aishwarya Rai.
7/10
(2003) | 101 min. | Romántico | Drama
Film de danza con el bailarín de Dirty Dancing, Patrick Swayze, coprotagonizado con su esposa de toda la vida Lisa Niemi (30 años juntos, que se dice pronto en Hollywood...), quien también ejerce de productora, directora y guionista. El film describe cómo tres ex alumnos de baile, ya talluditos, de un prestigioso director artístico recién fallecido se reúnen para preparar una obra legendaria, nunca estrenada. Podría ser la ocasión de rendir homenaje a su maestro, ver cumplidos sus sueños, y limar viejas diferencias de antaño. Buena música brasileña y vistosas coreografías, todo ello bañado de nostalgia, son las bazas de Niemi en su debut tras la cámara.
4/10
(2004) | 143 min. | Romántico | Musical
Brillante adaptación del célebre musical de Andrew Lloyd Webber, basado a su vez en la romántica historia del escritor Gaston Leroux. El film arranca con un magnífico prólogo en blanco y negro, donde un viejo visitante, Raoul, recorre los pasillos del abandonado patio de butacas de la ‘Ópera Popular’, donde no hace mucho tiempo brillaban las mejores representaciones musicales de la noche parisina. Al hilo de sus recuerdos retrocedemos en el tiempo para asistir a una trama bien conocida y colorista: la del hombre con el rostro desfigurado que se oculta tras una máscara, y que habita en los laberínticos sótanos del teatro; un ‘fantasma’ que, atormentado por sus penas, desea estrenar una nueva obra, que debería interpretar su protegida Christine, en detrimento de la diva titular, la insoportable Carlotta. Christine es pretendida amorosamente por el joven Raoul, lo que provoca los inevitables celos del Fantasma. Romanticismo a raudales. El rostro inocente de Christine –perfecta la elección de una Emily Rossum de 16 años para el papel–, que echa de menos sobremanera a su padre, y reza en su capilla pidiendo la asistencia del ‘Ángel de la música’. La presencia del misterioso fantasma, con su semimáscara de diseño. Las preciosas canciones de Webber, que recomendamos encarecidamente escuchar en su versión original, a las que se añade un tema inédito, “Learn To Be Lonely”, que fue candidato al Oscar. Todo contribuye al resultado final de una gran película, repleta de emociones, vibrante. El film era un viejo proyecto de Webber, que tan encariñado estaba con él que firma el guión y escogió personalmente al director, Joel Schumacher. Arrancar en un realista blanco y negro, para pasar al color de los recuerdos, es una argucia fantástica, que justifica además que los personajes se pongan a cantar. En 1990 la idea era que los intérpretes originales de versión teatral, Michael Crawford y Sarah Brightman, hicieran la película. El divorcio de Webber y Brightman lo impidió, y la cosa se fue retrasando, mientras sonaban para el papel del Fantasma nombres como los de John Travolta y Antonio Banderas. Al final sería el desconocido Gerard Butler quien se llevaría la máscara al rostro, por así decir. Para Christine sonaron los nombres de Katie Holmes y Keira Knightley, pero al fin el papel sería para Rossum. Una condición puesta por Webber fue que los actores fueran capaces de cantar sus canciones, y así ocurre en todos los casas menos en el de Minnie Driver, que no tiene formación operística, aunque para compensar canta la canción de los títulos de crédito.
6/10
(2004) | 106 min. | Romántico Tráiler
Padre de familia, abogado, con dos hijos, que sólo tiene motivos para ser feliz… no es feliz. El día de su cumpleaños, pese al ambiente festivo que impregna su casa, no puede evitar la sonrisa forzada de quien acepta una celebración convencional. Las cosas cambiarán gracias a un rostro triste como el suyo: el de una profesora de una academia de baile, a quien ve cada día, tras el cristal de una ventana, desde su vagón de metro. Un día se apea, y casi sin pensarlo se apunta a clases de baile. Oculta la decisión a su familia, y lo que al principio era curiosidad por una atractiva mujer se convierte en pasión por el baile, y alegre camaradería con alumnos y profesores. Película perdidamente romántica, y que no se avergüenza de serlo, remake de un film japonés de 1997, firmado por Masayuki Suo. Su apuesta la acerca al acaramelamiento, pero la presencia de un director con personalidad, Peter Chelsom, evita el peligro, real, del ridículo. Sin ambigüedades, se señala que los problemas en casa no se arreglan ‘liándose’ con la vecina de enfrente. Pero el motivo para superar las personales insatisfacciones, la afición por el baile, no deja de ser endeble, aun aderezado con lo que éste propicia: nuevas amistades y un redescubierto aprecio a lo que tiene, una familia estupenda. Hay un acierto completo en el reparto, tanto en el trío protagonista (Gere, López, Sarandon) como, y quizá más, en los personajes secundarios (Stanley Tucci, inesperado bailarín latino; Lisa Ann Walter, bailarina de ‘peso’; Richard Jenkins, el detective…).
5/10
(2004) | 86 min. | Drama | Romántico
La estadounidense Katey Miller llega a La Habana a finales de los 50, antes de la revolución, porque a su padre le han destinado allí. Se enamorará de un modesto camarero con el que se presentará a un concurso de baile. Parece que fue ayer, pero ha transcurrido la friolera de 17 años desde que Dirty Dancing marcó a toda una generación de adolescentes ochenteras, que suspiraban por Patrick Swayze. La continuación no ha desatado idéntico entusiasmo, quizás porque el argumento es ligero y previsible, y porque el propio Swayze, que ya no está para muchos bailes, se reserva un papel secundario, y es sustituido por Diego Luna, mucho mejor actor, por cierto. Pero la historia de amor por encima de las clases sociales encandilará a los románticos, y los múltiples números musicales a los más bailongos.
4/10
(2002) | 113 min. | Musical
Ambientada en los años de la Depresión, Chicago (2003) cuenta la estancia en prisión de Roxie Hart, una chica que desea triunfar en el mundo del cabaret y las candilejas. Un crimen pasional la ha conducido a compartir cárcel con otras mujeres asesinas; una de ellas es Velma Kelly, la estrella favorita de Roxie, su idolatrada modelo, a la que acude en busca de consejo. Pero su actitud de diva inaccesible –ni en lo musical ni en lo carcelario acepta ayudarla–, supone una decepción. Informada por Mamá Morton, guardián de la cárcel, de las rutinas del lugar, advierte que la única forma de salir bien librada es ganarse el favor de Billy Flynn, un astuto abogado que gusta del dinero y la fama. Bill Condon (Dioses y monstruos), autor del guión, parte de una buena idea para insertar en la trama los números musicales que jalonan el film: es Roxie, anhelosa de triunfar como cantante, quien imagina sus evoluciones como un espectáculo del que ella es protagonista absoluta; un poco al modo de Björk en Bailar en la oscuridad. De este modo, momentos como el interrogatorio de la policía, las explicaciones de las presas sobre los hechos que les llevaron a la cárcel, el manejo de la prensa o la actuación ante los tribunales, se convierten en escenas brillantísimas, donde las canciones no hacen sino apuntalar el buscado y muy conseguido tono de vodevil. A la hora de dirigir los números musicales, Rob Marshall ha optado por dar predominio a los fondos minimalistas absolutamente oscuros y los focos apenas recogen otra cosa que las figuras de las sensuales cantantes y bailarinas. Los actores principales, a excepción de Queen Latifah, apenas tenían experiencia musical: pero Renée Zellweger, Catherine Zeta-Jones (que se llevó el Oscar a la mejor actriz de reparto), Richard Gere, John C. Reilly y compañía han trabajado duro y superan con nota alta el envite de cantar y bailar.
8/10
(1949) | 104 min. | Comedia | Musical
El último film de Fred Astaire y Ginger Rogers, tras 10 años sin trabajar juntos, narra con estupendos números musicales las vicisitudes de un matrimonio, él bailarín de claqué, ella cantante de club con aspiraciones teatrales.
5/10
(1933) | 86 min. | Drama | Musical
Cuando la estrella de un musical de Broadway cae enferma, una de las chicas del coro es elegida sustituta (Ruby Keeler). Los números extraordinarios musicales ideados por el director y genial coreógrafo Busby Berkeley, como los de “Shuffle off to Buffalo” o "Forty-Second Street", de gran complejidad escénica, convierten la pantalla en una especie de caleidoscopio de figuras humanas, lo que hizo de este film uno de los clásicos del musical estadounidense.
6/10
(1945) | 143 min. | Comedia | Musical
Durante la guerra, dos marineros disfrutan de un permiso en la ciudad de Los Ángeles. Gran musical de George Sidney, incluye el famoso baile de Gene Kelly con el ratón Jerry, aunque inicialmente debía haber sido Mickey el roedor bailarín. Oscar a la mejor banda sonora.
7/10
(1949) | 98 min. | Musical
Tres marineros pasan el día en Nueva York. En tan poco tiempo cantarán, bailarán y por supuesto, se enamorarán de tres chicas tan simpáticas como ellos. Gene Kelly y Stanley Donen crean inolvidables coreografías rodadas en auténticas localizaciones neoyorquinas, con una alegre partitura. Les acompañan Frank Sinatra, Betty Garrett y Ann Miller. Inolvidables canciones e increíbles actuaciones en los números musicales salpican esta magnífica película cuya vitalidad y optimismo termina por contagiar al espectador que, a pesar de los años transcurridos, no ha perdido un ápice de frescura. Un día en Nueva York obtuvo un Oscar en la categoría de mejor Adaptación musical. Se trata de uno de los primeros musicales cuyos exteriores se rodaron en las calles y no en los Estudios
6/10
(2003) | 94 min. | Drama | Musical
Aspirante a bailarina y coreógrafa, Honey Daniels se gana la vida como camarera y maestra de baile, pero cuando llega la noche, actúa en un local de medio pelo. Allí la descubrirá un cazatalentos que la ofrece un contrato. Típica historia de joven obsesionada con el éxito, en este caso en el mundillo del baile, al estilo de Flashdance. Por el dinámico estilo con el que filma, se nota que el debutante realizador Bille Woodruff proviene del videoclip, y que tiene cierto prestigio al haber trabajado con grandes estrellas de la música. El film hizo famosa a Jessica Alba.
4/10
(1961) | 146 min. | Musical
Uno de los musicales más recordados de todos los tiempos. Capaz de atraer al público juvenil, mucho antes de que surgiera, por ejemplo, Grease. Esta puesta al día de la inmortal historia de amor de Romeo y Julieta se llevó a casa 10 Oscar, incluidos los de mejor película y dirección (el tándem Robert Wise-Jerome Robbins). Se los merecía. Fox editó una edicón especial de la película, acompañada de numerosos extras (entrevistas con los actores y Robert Wise, muchos años después, una magnífica comparativa entre el storyboard y los planos finalmente filmados…), además de un libreto con el guión original (eso sí, en inglés puro y duro). En los años cincuenta, dos bandas de jóvenes, los Jets, de origen irlandés, y los Sharks, portorriqueños, se disputan el dominio de las calles del West Side neoyorquino. Su rivalidad es completa, e imposible la reconciliación. Por eso, cuando Tony (Richard Beymer), un Jet, se enamora de María (Natalie Wood), hermana del jefe de los Sharks, el romance se revela enseguida muy, muy complicado. Con esta sencilla historia universal, Arthur Laurents (letrista), Leonard Bernstein (música) y Jerome Robbins (coreografía) habían dado el golpe en los escenarios de Broadway. Era inevitable su traslación a la pantalla, pero gracias a la pericia del gran Robert Wise, cada fotograma transpiraba ritmo cinematográfico. El prólogo y parte de la pelea se rodaron en auténticas calles de Nueva York, hoy derruidas. Para el resto se construyeron fabulosos escenarios, supervisados por el director artístico Boris Leven, que reproducían, por ejemplo, los tejados. Los supercomplicados números de baile, con sus enrevesados compases, llevaron de cabeza a los actores, pero el resultado mereció la pena. Por cierto, para el papel de Tony, Robert Wise intentó conseguir al Elvis Presley, el rey. Entre los muchos temas musicales, perdura en la memoria del cinéfilo “America” y “María”.
8/10
(2001) | 225 min. | Musical Tráiler
Durante la época de la Reina Victoria en la India, unos aldeanos no pueden pagar el “lagaan”, es decir los impuestos que reclaman las autoridades colonizadoras británicas. Los caprichosos oficiales les retan a un partido de cricket, deporte desconocido para ellos. Pero un joven indio llamado Bhuvan, audaz y también con alma de líder, les animará a esforzarse para dar lo mejor de sí mismos. Delicioso y extensísimo film (casi cuatro horas, se dice pronto), entre la comedia, el drama y el musical, que incluye bellas canciones y coreografías llamativas y llenas de ritmo. Es una oportunidad única de disfrutar de una superproducción desenfadada de Bollywood, el Hollywood de la India y mayor productor mundial de películas.
7/10
(2000) | 90 min. | Drama | Musical Tráiler
Newcastle, una ciudad industrial australiana. Sean trabaja en la acería, pero le apasiona bailar. El claqué es lo suyo. Y podría ser la forma de labrarse un futuro más atractivo. Su padre no cree en él, pero Linda, una rubia estupenda, sí que le apoya. Billy Elliot en Australia con unos cuantos años más. El director Dein Perry se inspira en su historia personal para contar esta historia de superación, que quiere demostrar que los sueños pueden hacerse realidad. El director adapta el clásico claqué de los musicales de los años 30 y 40 a la música de nuestros días, concretamente al rock and roll. Con su espectáculo “Tap Dogs” logró un incréible éxito hasta formar cuatro compañías de bailarines, que se distinguen por sus pasos de baile con botas y camisa de trabajo.
5/10
(2001) | 112 min. | Drama | Musical
Sara, hija única de padres divorciados, desea triunfar como bailarina. La muerte inesperada de su madre mientras hacía una prueba de ingreso en una academia de baile la deja hecha polvo. Entonces se va a vivir a un barrio afroamericano de Chicago con su padre músico. En el instituto conoce a Derek, joven negro, buen estudiante y gran bailarín, que la inicia en el hip-hop. Entre medias surge, oh-la-lá, el amor. Peli de jóvenes que buscan triunfar en el mundo de la música, del estilo Fama (1980), Flashdance o, más reciente, El ritmo del éxito. El director Thomas Carter ya había mostrado interés por la cuestión musical en Rebeldes del Swing. Y allí también se hacía presente la cuestión racial, pues el film estaba ambientado en la alemania nazi.
5/10
(2000) | 110 min. | Drama Tráiler
El título lo dice todo. Billy Elliot quiere bailar. Tiene once años, y de familia obrera. Su destino en los años 80 sería ir a parar a la mina, como su padre viudo; a no ser que Margaret Tatcher cierre antes las explotaciones mineras del Norte de Inglaterra. Pero a Billy no le atrae ni el carbón ni el boxeo. Lo que le encanta es la danza. Stephen Daldry se basa en un guión de Lee Hall, que parte de sus recuerdos de infancia. Y logra una perfecta simbiosis entre drama personal (Billy hará lo imposible para ver cumplido su sueño) y social (un modo de ganarse la vida a punto de desaparecer). Así, el padre de Billy quizá sacrifique la lucha en una batalla perdida de antemano, por la posible salida del pozo de su hijo pequeño. Una interesante reflexión aportada por el film se refiere al acceso de la clase obrera a la cultura. Tras la incomprensión inicial, las imágenes del padre de Billy extasiado ante el talento de su hijo, o de su visión de la capital, Londres (un mundo que desconocía), son muy ilustrativas. Junto a la trama, dura y sensible, hay un imaginativo uso de música y danza. Vivimos con Billy su aprendizaje, la cerrazón de padre y hermano, o la relación con la profesora. Billy Elliot es una pequeña gran película. Su aparente falta de pretensiones la engrandece. Y unos grandes actores, poco conocidos a excepción de Julie Walters (nominada al Oscar por Educando a Rita), la llenan de una agradecible humanidad.
7/10
(1969) | 140 min. | Musical Tráiler
A principios de siglo en la ciudad de Nueva York vive Dolly Levi (Barbra Streisand), una celestina que no se detendrá hasta asegurarse a sí misma como novio al hombre más rico que pueda encontrar. El comerciante Horace Vandergelder parece el candidato más adecuado. Sin embargo, mantener un romance con él no será una tarea fácil. Barbra Streisand protagoniza uno de los musicales más recordados de la historia, con todos los elementos que proporcionan un gran espectáculo para la vista: un impresionante vestuario de Cecil Barton, unas inolvidables canciones de Jerry Herman, y los protagonistas más indicados. Barbra Streisand se especializó en personajes complejos de gran dinamismo, como las protagonistas de Tal como éramos o ¿Qué me pasa, doctor?. Walter Matthau es uno de los mejores actores de comedia de la historia del cine, como demuestran grandes títulos como En bandeja de plata, Primera plana o La extraña pareja. Su recreación de un rico bonachón pero cascarrabias es perfecta y ofrece el mejor contrapunto a su compañera de reparto. Gene Kelly comenzó a dirigir con la ayuda de su amigo, el jovencísimo Stanley Donen, en la mítica Cantando bajo la lluvia. Desde entonces se convirtió no sólo en el intérprete más reputado del género, sino también en un gran director. Este es uno de sus mejores trabajos. Destaca la breve aparición del genio de jazz Louis Armstrong.
6/10
(1979) | 124 min. | Musical Tráiler
Durante la década de los 70, Hollywood produjo dos tipos de musicales: los que llevaron a la pantalla la música de la juventud, el rock and roll, y los que frente a éstos trataban de recuperar el espíritu del musical clásico, aunque sin alejarse de la modernidad. All That Jazz es uno de los más representativos de esta segunda categoría, integrada por musicales nostálgicos como New York, New York de Martin Scorsese, que compitió con él en las carteleras, o las célebres recopilaciones de los mejores números musicales de las películas clásicas del género, que por entonces contaban con el apoyo incondicional de una gran mayoría del público. Basándose en un célebre musical de Broadway, Bob Fosse (Cabaret) recreó la vida de un tal Joe Gideons, simpático, extraordinario y libertino coreógrafo que ha de poner en funcionamiento una obra musical. Gideons no presta atención a ninguna otra cosa que no sea él mismo y su propio trabajo al frente de la compañía. Su vida es una completa entrega al arte de la danza, del que él también se aprovecha para alimentar sus continuas conquistas amorosas, costumbre que le reprochan su ex mujer, su novia y su hija. Pero la exigencia física a que se somete día a día –tabaco, sexo y drogas forman parte de ella–, lleva a Gideons hasta la extenuación y su estado desemboca en un ataque cardíaco. Bob Fosse rompió sin duda los estándares del musical convencional y asombró al público y a la crítica con una propuesta rompedora, original y repleta de sensualidad –lo del número erótico es bastante excesivo–, con un ritmo vertiginoso y una planificación extraordinaria. Los números musicales, desde el comienzo del casting con la célebre pieza "On Broadway", hasta la despedida de Gideons, son brillantes y tienen lugar entre bastidores, en una casa familiar o en la mente del protagonista. Se llevan la palma los que nacen en las alucinaciones de Joe en el hospital –especialmente el protagonizado por la genial Ann Reinking– y también el espléndido colofón, con una audaz versión de la célebre canción "Bye, Bye Love". Roy Scheider, célebre tras protagonizar Tiburón, despuntó aún más con este papel. No es fácil asumir el papel protagonista de películas como All That Jazz, debido a que se necesitan unas grandes dotes interpretativas, y también es requisito indispensable saber "leer" los números musicales; y se puede decir que Scheider salió airoso de la prueba con una nota brillante. Asimismo la cinta permite contemplar uno de los primeros papeles de Jessica Lange (El cartero siempre llama dos veces, La caja de música), quien interpreta a una especie de hermoso ángel de la muerte, que desde otra dimensión espacial espera la "llegada" del protagonista. El film es sin duda predecesor de otros grandes musicales posteriores, como Chicago (2002). Logró la Palma de Oro en Cannes en 1980, además de otros muchos premios, entre ellos cuatro Oscar.
6/10
(1952) | 99 min. | Comedia | Musical Tráiler
Gene Kelly y Stanley Donen consiguen el que sin duda es el musical más famoso de la historia del cine. El film es una amable parodia del impacto que supuso en la industria cinematográfica el tránsito del cine mudo al cine sonoro. Y así nos narra los problemas que surgen en la elaboración de una película cuya protagonista principal, la diva Lina Lamont (Jean Hagen), resulta tener una voz aflautada. Este pretexto argumental sirve de hilo a una serie de inolvidables actuaciones musicales. Baste destacar el número que da título al film, interpretado por Gene Kelly, o el número cómico de Donald O'Connor "Make Em Laugh". Debbie Reynolds y Cyd Charisse destacan también con luz propia en este maravilloso espectáculo de amor, música y baile. La película, curiosamente, sólo obtuvo dos nominaciones al Oscar en las categorías de mejor actriz secundaria y mejor adaptación musical.
9/10