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Biografía

Abby Kohn

Abby Kohn

Abby Kohn

Filmografía
¡Qué guapa soy!

2018 | I Feel Pretty

Renee no es una belleza y lo sabe, ella se ve como una chica más bien del montón, que al igual que sus amigas lo tienen complicado para triunfar en la vida. Pese a sus inseguridades, tiene más o menos asumida la situación, mientras trabaja en un sótano en cuestiones relativas a internet, de una revista de moda muy sofisticada, no es cuestión de que personal como ella desmienta la imagen de marca de la publicación, pues por los pasillos sólo se pasean personas muy chic y vestidas a la última. Sin embargo, tras sufrir un golpe, recupera el conocimiento creyéndose una mujer guapísima, lo que la convierte en una mujer muy segura de sí misma y capaz de afrontar cualquier reto. Desde conquistar al hombre que le gusta, a ocupar nuevos roles en la empresa. Hasta el punto de que la heredera de la revista, que también tiene sus inseguridades, empieza a confiar en ella a la hora de llegar a la mujer corriente, un público que hasta entonces se les escapaba. La rubia Amy Schumer es una actriz de comedia popular en Estados Unidos, donde tiene su propio show televisivo desde 2013. Aquí explota su imagen de mujer simpática, normal y corriente, con una trama que remeda a Big, película que es citada expresamente por si quedaba alguna duda. Si en aquella un niño se despertaba en el cuerpo de un adulto, Tom Hanks, aquí, variación sobre la misma idea, la protagonista cree haberse convertido en un bellezón, aunque todos los que tiene alrededor la ven exactamente igual que antes. Firman el guión y dirigen la película el dúo formado por Abby Kohn y Marc Silverstein, responsables antes de los libretos de títulos en una línea bastante parecida, como Nunca me han besado, Qué les pasa a los hombres o Todos los días de mi vida. Del reparto destaca también Michelle Williams, con un personaje algo forzado, el de la heredera de la revista, con una vocecilla muy especial.

3/10
Mejor... solteras

2016 | How to Be Single

Alice decide cortar con su novio para darse un tiempo y vivir la soltería. Conocerá entonces en su bufete a Robin, una desvergonzada compañera que le llevará a fiestas nocturnas y le empujará a ligarse a cuantos hombres se le pongan por delante. Meg, hermana de Alice y doctora adicta al trabajo, le comunica su decisión de tener un bebé con un donante anónimo de esperma. Y Lucy, una chica que busca pareja, se conecta a internet con el wifi del bar que frecuentan Alice y Robin. Gamberrada femenina producida nada menos que por Drew Barrymore. El alemán Christian Ditter, director de Los imprevistos del amor deja a un lado el aspecto más romántico de la cuestión y se zambulle en una comedia alocada en torno a las relaciones informales entre hombres y mujeres. El resultado es el que cabría esperar de los guionistas Abby Kohn y Marc Silverstein –responsables de productos irregulares y amatorios como Qué les pasa a los hombres o Historias de San Valentín–, a los que se une Dana Fox (Todo incluido), para adaptar una novela de Liz Tuccillo. Tal equipo da lugar a una película muy ligerita con un planteamiento frívolo y complaciente con la chata visión del amor humano reinante en gran parte de la sociedad. Aunque en el fondo todas las mujeres y hombres demanden amor de entrega, compromiso, a menudo se opta por una simple huida de la soledad que se traduce en sexo, de modo que la compañía del otro vale el tiempo que a uno/a le venga bien, de lo contrario lo mejor es permanecer en la soltería y disfrutar sin ataduras. Este planteamiento se ofrece en Mejor... solteras con historias entrelazadas, en donde las hormonas se disparan en muchos casos, los encuentros esporádicos son continuos, las dudas corroen los corazones, etc. Algunas historias son más normales que otras, como la de Alice (gran actriz Dakota Johnson), no así las peregrinas e incluso rocambolescas de su hermana Meg (Leslie Mann) o de la cuadriculada Lucy (Alison Brie). Mientras que la guasa descontrolada, los chistes verdes y el lenguaje procaz no apto para menores lo pone, cómo no, la desfasada Rebel Wilson (Dando la nota), a quien le sobra de todo menos recato.

3/10
Todos los días de mi vida

2012 | The Vow

Leo y Page son un matrimonio felizmente enamorado, lo suyo fue un flechazo a primera vista. Pero un terrible accidente la deja a ella en estado de coma. Cuando despierta, Page no sólo ha olvidado a su marido, sino que su personalidad es muy diferente, y su estirada familia quiere ocuparse de ella, que vuelva a su antigua y convencional vida. Leo deberá esforzarse para recuperar al amor de su vida. Al parecer este edulcorado film de diseño se inspira en hechos reales, es de suponer que bastante modificados, en lo que se diría una variante romántica de A propósito de Henry. Si en aquella película de Mike Nichols al prepotente abogado encarnado por Harrison Ford se le concedía una oportunidad para enmendar su vida gracias a la amnesia, en Todos los días de mi vida lo que parecía un amor maravilloso puede irse al traste porque, para Page, Leo es tras el accidente un perfecto desconocido... o más bien habría que decir “imperfecto desconocido”, pues no le ama, no recuerda que le amara. De modo que la incógnita sobre la que se sustenta la trama es si ella será capaz de volver a enamorarse. El desconocido Michael Sucsy está detrás de este excesivo drama romanticón con pareja protagonista “guapita” –Rachel McAdams y Chaning Tatum–, al que le falta progresión, o al menos escenas interesantes e intensas; una vez planteada la situación de “esposa debe volver a enamorarse de su marido o pasar página”, todo son variaciones sobre el mismo tema sin demasiada enjundia o emoción. Acercamientos, aparentes avances que resultan ser retrocesos, lágrimas, iluminaciones de él con recuerdos entrañables... El entorno “peligroso” –la familia de Page, con la que se había producido un distanciamiento– debería dar más juego, pero a pesar de estar ahí nada menos que Jessica Lange y Sam Neill, sus rasgos son una colección de tópicos de familia pudiente y posesiva, escandalizados de la vida bohemia que había escogido su “niña”, que ahora podría volver a estudiar Derecho y tal vez dejar de votar a Obama.

3/10
Historias de San Valentín

2010 | Valentine's Day

El español Fernando Palacios tuvo la misma idea con su comedia romántica El día de los enamorados, de 1959, que por su éxito tuvo una continuación titulada Vuelve San Valentín. Encadenaban ambos filmes las peripecias de variopintos personajes el 14 de febrero. Como esas películas no tuvieron ninguna repercusión internacional, no resulta probable que hayan sido la inspiración de esta comedia romántica de Garry Marshall, el director de Pretty Woman, que sin embargo sí parece haber tenido muy presente Love Actually, que entrecruzaba historias en torno al día de Navidad de muchos personajes, interpretados por grandes actores británicos. Historias de San Valentín repite la jugada con famosos actores americanos y sustituye Londres por Los Ángeles. Reed Bennett (Ashton Kutcher), dueño de una floristería que va a tener mucho trabajo en San Valentín (el día en que realiza más ventas), le pide a su novia, Morley (Jessica Alba), que se case con él y ésta acepta. Sin embargo, Bennett empieza a darse cuenta de que en realidad la mujer de su vida es su mejor amiga, Julia, que ha encontrado por fin a un hombre serio y responsable, el Dr. Harrison Copeland, después de numerosos desengaños con impresentables. El tal Dr. Bennett entra en la tienda de Reed y le encarga que le envíe discretamente flores a Julia, pero también a su esposa, puesto que está casado. También tienen gran importancia una mujer madura, que le cuenta un secreto del pasado a su marido, un niño que encarga en la floristería un ramo para la persona de la que está enamorado, una mujer que combina su trabajo de recepcionista-secretaria con la atención a una línea erótica, un célebre jugador de fútbol, y una capitana del ejército que vuela en avión a Los Ángeles aprovechando un permiso para encontrarse con “el hombre” de su vida. No llega a la altura de su referente británico, pues la guionista Katherine Fugate (El príncipe y yo) carece del ingenio de Richard Curtis. Así, guarda pocas sorpresas, y parece planificada con tiralíneas en su pretensión de representar a todos los rangos de edad (hay niños y jubilados), diversas minorías étnicas, y hasta una pequeña historia homosexual forzada, para contentar a todo el público. El nivel de las historias es irregular, pues algunas son un poco “facilonas”. Sin embargo, sus pequeñas y evidentes pinceladas en torno a la fidelidad, la sinceridad y el miedo al compromiso funcionan. Logra su objetivo de entretener, sobre todo por el “glamouroso” reparto, que por ejemplo reúne a Julia Roberts (la militar) con su “sobrinísima” Emma, una joven que se plantea perder la virginidad con su novio. Destaca Jennifer Garner, que le pone bastante pasión a su personaje de mujer desengañada, Anne Hathaway (la telefonista erótica) y el siempre sorprendente Jamie Foxx, como periodista deportivo forzado a hacer un reportaje sobre San Valentín. Tienen menos presencia pero demuestran su solvencia Topher Grace, Jessica Biel, Kathy Bates, Jessica Alba, Shirley MacLaine y Queen Latifah. Algunos diálogos derrochan simpatía (“si encuentras a una mujer demasiado buena para ti, cásate con ella”), y un par de referencias metacinematográficas tienen su gracia, cuando el hombre lobo que mostraba pectorales en Luna nueva, Taylor Lautner, declara que no quiere quitarse la camiseta en público porque le da vergüenza, o el momento en que la veterana Shirley MacLaine acude a una proyección de su vieja película Hot Spell.

5/10
Qué les pasa a los hombres

2009 | He's Just Not That Into You

Película basada en “He's Just Not That Into You: The No-Excuses Truth to Understanding Guys”, libro coescrito por Greg Behrendt y Liz Tuccillo, que se adentra con sentido del humor en la forma de pensar masculina y femenina a la hora de afrontar las relaciones hombre-mujer. Figura como productora la actriz Drew Barrymore, que se reserva un pequeño papel, y ha contado con la pareja de guionistas Abby Kohn-Marc Silverstein, que ya hicieron para ella el libreto de Nunca me han besado. Se trata de jugar con la idea de las mil y una excusas que uno puede inventar para no admitir lo que no marcha en una relación amorosa. Para ello, punteada la trama con varias frases creadas a partir de lugares comunes y falsas encuestas a personas que opinan desde su experiencia, se plantea una historia coral, donde somos testigos de los altibajos que atraviesan distintas parejas, todas interconectadas. Después de 7 años de convivencia, Beth no logra que Neil piense en el matrimonio; Janine se ha vuelta muy racional en la vida conyugal, lo que empuja a un Ben con mala conciencia a interesarse por la aspirante a cantante Anna; Conor está desesperado porque su relación con Anna parece estancada; Mary, amiga de Anna, busca una relación a través de internet; y Gigi es una ingenua que no acierta con los hombres, hasta que empieza a atender los consejos de Alex, vecino de Conor y observador excepcional de la mente de hombres y mujeres. La película es ágil, cuenta con un plantel de actores difícilmente mejorable -entre ellas Jennifer Aniston, Jennifer Connelly, Scarlett Johansson, y la poco conocida pero encantadora Ginnifer Goodwin; y entre ellos Justin Long, magnífico, además de Ben Affleck, Bradley Cooper y Kevin Connolly- y se sigue con agrado porque sabe penetrar bien en los complicados engranajes del alma masculina y femenina, que hacen difícil, e incluso muy difícil, lo sencillo, pues al final, en una relación, todo es cuestión de amor. Hija de su tiempo, la visión que se ofrece del compromiso en las relaciones amorosas es simplista, se concede una preponderancia excesiva a los sentimientos y al sexo, mientras se ignoran, casi siempre, otras necesarias actitudes como la paciencia, el espíritu de sacrificio, o la capacidad de ceder por amor al otro. Atender a “señales”, o pensar en “técnicas de conquista y seducción” suena muy interesante, y nadie negará que se puede llamar la atención o adivinar intenciones gracias a unas u otras, pero no deja de resultar una mirada demasiado elemental, muy a ras de suelo. De todos modos, en la completa madeja argumental hay muchos hilos, y algunos son muy sugerentes, como el de la mentira, que lo echa todo a perder -esas colillas de cigarrillos-, el del “sabio” que tiene consejos para todos y es incapaz de analizar su propia situación amorosa, o el de agachar la cabeza y acudir junto a la persona amada cuando lo necesita, aunque se haya discutido previamente con ella. Hay un inteligente equilibrio de sonrisas y lágrimas, y cierta contención en la inevitable frivolidad.

6/10
Nunca me han besado

1999 | Never Been Kissed

Josie es una periodista del Chicago Sun Times, que sueña con hacer periodismo de investigación. Su juventud le facilita intentar un experimento: matricularse en un instituto, para hacer un reportaje sobre los chicos y chicas de hoy en día. La cosa funciona, pero, caray, comienza a enamorarse de uno de los alumnos. Película de jóvenes adolescentes, con un nivel más que aceptable. Hay lugar para el humor y el amor, y también para reflexionar –un poquito, tampoco exageremos– sobre las inquietudes de la juventud actual. La peli retrata con gracia las típicas pandillas de cualquier cole (los guaperas, los líderes, los empollones...), e incide en las virtudes y defectos de cada uno de ellos.

4/10
¡Qué guapa soy!

2018 | I Feel Pretty

Renee no es una belleza y lo sabe, ella se ve como una chica más bien del montón, que al igual que sus amigas lo tienen complicado para triunfar en la vida. Pese a sus inseguridades, tiene más o menos asumida la situación, mientras trabaja en un sótano en cuestiones relativas a internet, de una revista de moda muy sofisticada, no es cuestión de que personal como ella desmienta la imagen de marca de la publicación, pues por los pasillos sólo se pasean personas muy chic y vestidas a la última. Sin embargo, tras sufrir un golpe, recupera el conocimiento creyéndose una mujer guapísima, lo que la convierte en una mujer muy segura de sí misma y capaz de afrontar cualquier reto. Desde conquistar al hombre que le gusta, a ocupar nuevos roles en la empresa. Hasta el punto de que la heredera de la revista, que también tiene sus inseguridades, empieza a confiar en ella a la hora de llegar a la mujer corriente, un público que hasta entonces se les escapaba. La rubia Amy Schumer es una actriz de comedia popular en Estados Unidos, donde tiene su propio show televisivo desde 2013. Aquí explota su imagen de mujer simpática, normal y corriente, con una trama que remeda a Big, película que es citada expresamente por si quedaba alguna duda. Si en aquella un niño se despertaba en el cuerpo de un adulto, Tom Hanks, aquí, variación sobre la misma idea, la protagonista cree haberse convertido en un bellezón, aunque todos los que tiene alrededor la ven exactamente igual que antes. Firman el guión y dirigen la película el dúo formado por Abby Kohn y Marc Silverstein, responsables antes de los libretos de títulos en una línea bastante parecida, como Nunca me han besado, Qué les pasa a los hombres o Todos los días de mi vida. Del reparto destaca también Michelle Williams, con un personaje algo forzado, el de la heredera de la revista, con una vocecilla muy especial.

3/10

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