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Biografía

Annie Parisse

Annie Parisse

45 años

Annie Parisse

Nació el 31 de Julio de 1975 en Anchorage, Alaska, EE.UU.
Filmografía
Paterno

2018 | Paterno

Historia basada en hechos reales,sigue a Joe Paterno, entrenador del equipo de fútbol americano en la Universidad Estatal de Pensilvania en el momento en el que estalla el caso de abusos sexuales protagonizado por su asistente, Jerry Sandusky. La exitosa carrera de Paterno y su legado se verá salpicada por este caso, y se verá obligado a asumir responsabilidades frente a las víctimas.

The Looming Tower

2018 | The Looming Tower | Serie TV

Miniserie basada en el libro de Lawrence Wright, que muestra la hoja de ruta que siguió Osama Bin Laden hasta llegar a los trágicos atentados del 11 de septiembre de 2001. Vertebrada a través de la Comisión de Investigación del Senado de 2004, para saber cómo pudieron llegar a ocurrir los hechos, presenta desde su arranque la rivalidad entre agencias, especialmente la CIA y el FBI, que teóricamente deben compartir información, pero que para salvaguardar su independencia, y también por celos y rivalidad, no cumplen con lo previsto, uno de los motivos de que se pillara a Estados Unidos con la guardia bajada en los ataques terroristas, empezando por el terrible sufrido por su embajada en Nairobi (Kenia) en 1998. En esta falta de cooperación se pone el acento sobre todo en la CIA, que no entregó información solicitada por el FBI. Figuran acreditados como cocreadores Alex Gibney –célebre por sus documentales sobre temas controvertidos como el escándalo Enron, el dopaje de Lance Armstrong, WikiLeaks, o los casos de sacerdotes pederastas– y Dan Futterman –guionista nominado al Oscar por Truman Capote–, experto en partir de casos reales, que conceden a su narración un tono atravesado de verismo, aunque en este caso se trate de una dramatización con actores; eso sí, en bastantes pasajes se recurre a metraje auténtico. La serie se sigue con interés, pues hay un enorme esfuerzo de producción, y se aporta mucha información, entregada ordenadamente. Recuerda a esfuerzos recientes en esta línea con Manhunt: Unabomber –el criminal que enviaba bombas por correo postal– y Show Me A Hero –corrupción política en Yonkers–. Quizá pesa al principio que los abundantes datos de la complicada trama ahoguen el lado humano de los personajes, aunque se trata de dibujarlos adecuadamente, por ejemplo a John O’Neill, agente del FBI experto en Bin Laden, y de vida familiar desarreglada, que confía en un agente de origen libanés, Ali Soufan, para recabar información en árabe. Jeff Daniels y Tahar Rahim son los actores que se encargan de insuflarles vida, y están muy bien, igual que el resto del acertado reparto. Uno de los aspectos de interés que incluye la trama es la fe de los personajes, O'Neill es católico al que la Biblia ayuda, aunque no sea muy coherente en ciertos aspectos personales de su vida, sí le ayuda en momentos de zozobra y en la búsqueda de la verdad. Mientras que Ali ofrece el rostro humano del islam, frente a las interpretaciones torcidas que guían a los sicarios de Al-Qaeda, que ni siquiera han leído el Corán. También se aborda lo complicado que es conciliar el trabajo en las agencias de seguridad con una vida familiar normal. Choca la insistencia y explicitud de las escenas de sexo, algo que no viene a cuento.

6/10
Vigilados: Person of Interest (5ª temporada)

2016 | Person of Interest | Serie TV

La guerra contra Samaritan y sus hombres se torna cada vez más peligrosa y en esta ocasión solamente con el sacrificio de un miembro del equipo se logrará impedir la destrucción de la “maquina”. Última temporada que nos proporciona un emocionante e intenso final de serie, en la cual Reese y Finch tomarán decisiones de suma importancia que afectarán seriamente al curso de la historia. Esta temporada cuenta con trece capítulos y fue estrenada el 3 de mayo de 2016.

7/10
Así nos va

2014 | And So It Goes

Oren Little es un tipo odioso, agente inmobiliario, vendedor nato, viudo, egoísta maleducado y solitario sin remedio. Un cascarrabias a quien apenas soportan sus vecinos y conocidos. Sin embargo, la noticia de que tiene una nieta de nueve años de la que él ignoraba su existencia, y de que ha de ocuparse de ella debido a que su padre (hijo de Oren) va a ingresar en prisión, trastoca todos sus planes de independencia. La pequeña se encariñará pronto con la vecina de su abuelo, la dulce Leah, al tiempo que Oren irá acercándose cada vez más a ellas. Comedia amable, en la línea habitual del director Rob Reiner (Historia de lo nuestro), quien lucha por mantener el nivel con el paso de los años, y poco a poco se apunta cada vez más a los romances crepusculares y personajes maduros, como en Ahora o nunca o El verano de sus vidas. Aquí basa toda la función en un tipo singular, un soberano egoísta, simpático a su modo, que harto de los golpes que le ha dado la vida reparte improperios y ofensas a todo el mundo que se cruza en su camino. Pero, claro, la llegada de una niña de nueve años pondrá todo su mundo patas arriba, y el tipo irá menguando poco a poco su cinismo egocéntrico e irá ofreciendo otra cara de sí mismo. El guión de Mark Andrus (Mejor… imposible) es previsible aunque más o menos entretenido, y acaba acomodándose al género de las buenas intenciones y los finales de cuento, tan habituales en Reiner. Lo mejor de la película es Michael Douglas, quien borda a su personaje, en la línea de otros papeles otoñales con problemas de convivencia, como el que encarnó en Un hombre solitario. Aquí ofrece algunas réplicas muy divertidas (genial la relación con su veterana compañera de trabajo) y en general se las apaña para que su declaración de guerra contra el mundo caiga bien al espectador. Le secunda eficazmente Diane Keaton, aunque su personaje resulte mucho más tópico.

5/10
Vigilados: Person of Interest (2ª temporada)

2012 | Person of Interest | Serie TV

Harold Finch (Michael Emerson) y su socio John Reese (Jim Caviezel) prosiguen con su cruzada para salvar las vidas de las personas consideradas irrelevantes por "la máquina", números que corresponden a gente que está envuelta en algún tipo de crimen violento. La colaboración entre ellos y los detectives Carter (Taraji P. Henson) y Fusco (Kevin Chapman) se va haciendo más estrecha, hasta el punto de que prácticamente van a irse convirtiendo en un equipo de cuatro. Por su parte, los enemigos declarados de Harold y Finch también entran cada vez más en las operaciones que llevan a cabo: ahí están la malévola Root, el mafioso Elias y, claro está, la turbia organización conocida como Control. En esta temporada, la tensión va "in crescendo", y los guionistas introducen nuevos elementos para enriquecer la trama. Por un lado, los capítulos siguen teniendo el esquema sencillo de la primera temporada (es decir, ayudar a la persona que está en peligro), pero, por otro lado, la trama de fondo va adquiriendo proporciones de mayor calado, con asuntos que implican a la seguridad nacional, al crimen organizado, o al espionaje internacional, etc. Por supuesto, también se cuidan los personajes y sus traumeas personales, y los misterios en torno a Harold y Reese se van alumbrando poco a poco. También ayuda al interés del conjunto la introducción de nuevos personajes, como el de la agente Shaw (Sarah Shahi).

6/10
Nuestra canción de amor

2011 | My Own Love Song

Jane, una antigua cantante, vive amargada en su silla de ruedas, que se ve obligada a utilizar tras el accidente que la dejó paralítica. Su mejor amigo es Joey, un negro grandote y desequilibrado, con una mente infantil, que dice escuchar voces de ángeles que le hablan. Esta extraña pareja emprenderá un viaje a Memphis. El propósito declarado de él es conocer a un conocido autor de libros sobre ángeles, pero le empuja aún más el hallazgo de una carta no abierta dirigida a Jane, en que le escribe su hijo de diez años, invitándole a su primera comunión; sin que ella lo sepa, desea que asista a este acontecimiento que afecta a un hijo del que nunca le ha dicho una palabra. El francés Olivier Dahan, responsable de La vida en rosa, escribe y dirige su primer film en inglés, rodado en Estados Unidos. Se trata de una historia sureña de trabajados personajes –con unos actores sobresalientes, donde merecen especial mención Renée Zellweger y Forest Whitaker–, muy humana, que enseguida adquiere formato de “road-movie”. De modo que seguimos a Jane y Joey, y somos testigos de sus vicisitudes: la avería de su coche, el tipo que les engaña, la amistad con una mujer a la que el marido ha dejado, el viejo cantante con el que comparten historias del folklore local sobre el intérprete de blues que vendió su alma al diablo… Dahan logra crear la deseada atmósfera entrañable, a la que ayuda la partitura musical con canciones de Bob Dylan, y donde se arranca a cantar la mismísima Renée Zellweger en uno de los motivos más emotivos de la cinta. Y dosifica la información acerca de los protagonistas. Da idea de su pericia la escena con que arranca el film, en que un tipo trata de ligar en un bar con Jane, verdaderamente perfecta. El cineasta logra un medido equilibro de sonrisas y lágrimas en un film sobre la amistad, que también trata las desgracias que acontecen en la vida, y que hay que saber encajar para seguir adelante.

7/10
The Pacific

2010 | The Pacific | Serie TV

Diciembre de 1941. Poco después del ataque japonés contra Pearl Harbor, el sargento de marines John Basilone se dispone a partir al frente del Pacífico. Mientras, Robert Leckie se alista en el ejército, al igual que Eugene Sledge, que al principio había sido rechazado por un soplo de corazón. La serie sigue las andanzas de estos y otros soldados en la Primera División de Marines, lo que permite seguir su intervención en Guadalcanal, los permisos en Australia, la actuación en Gloucester, y los combates en Iwo Jima y Okinawa. En frente tienen a un enemigo implacable, que hará cualquier cosa antes de rendirse. Ocho años después de la memorable Hermanos de sangre, Steven Spielberg y Tom Hanks -que también hicieron juntos Salvar al soldado Ryan, su primera colaboración "bélica"- vuelven a producir para HBO una serie bélica sobre la Segunda Guerra Mundial, cambiando esta vez el desembarco de Normandía y la guerra de Europa por la guerra del Pacífico.La trama se basa en las memorias de los auténticos veteranos de guerra Eugene Sledge y Robert Leckie. El film muestra un inusitado y crudo realismo en las escenas de combate, donde el espectador se ve literalmente hundido en el fango, con abundancia de duras escenas de mutilaciones y regueros de cadáveres. De este modo se incide en la idea de que la guerra deshumaniza progresivamente, aunque uno pueda estar cargado de razones para combatir. No obstante, se subraya la camaradería que existe entre los soldados, o los amores que pueden surgir en los permisos, pero con un empeño claro de no dulcificar falsamente la realidad. A tal respecto es ejemplar el último episodio del regreso a casa de los soldados, donde se muestran sus secuelas bélicas y la dificultad de reintegrarse en la vida civil.La producción es sencillamente de lujo, con variados escenarios bélicos; aunque eso sí, carga la mano en la crudeza de lo violento y lo sexual, donde podía haber habido más contención visual. A través del magnífico reparto se tocan "palos" varios del conflicto, como el del héroe de guerra Basilone, frustrado por dedicarse en casa a vender bonos de guerra tras su comportamiento heroico en Guadalcanal; los civiles japoneses suicidas; o la "clavija" que salta en el alma del bondadoso Sledge, de pronto obsesionado con la idea de "matar japoneses" con ocasión o sin ella, algo en lo que antes aplicaba ciertos principios que se han ido desdibujando.

7/10
Definitivamente, quizás

2008 | Definitely, Maybe

El guión tiene un punto de originalidad: Will Hayes, padre de familia a punto de divorciarse, acude al colegio a recoger a su hija Maya, de diez años. Ésta ­­–desesperada ante la desestructuración familiar– se siente intrigada por cómo se conocieron y se enamoraron sus padres. Aunque Will se muestra en un principio reacio a explicarle los detalles, finalmente acepta hacerlo. Pero propone a su hija una especie de juego. Le contará con pelos y señales sus devaneos con tres mujeres variopintas cuando se mudó a Nueva York para trabajar en la campaña electoral del aspirante a presidente Bill Clinton. Will cambia los nombres de las chicas, y Maya tendrá que adivinar cuál de las tres se corresponde con su madre. El planteamiento, que ofrece una dosis de suspense a una architípica comedia romántica, tenía posibilidades. Pero el británico Adam Brooks, artífice de algunos episodios de Mr. Bean, no logra evitar que el espectador tenga una sensación de ‘déjà-vu’, como si ya hubiera visto antes cada uno de los tres romances. Quizás porque el realizador intenta que no parezca muy evidente con cuál de las tres candidatas se va a quedar al final el protagonista, lo cierto es que la impresión es que el personaje de Ryan Reynolds no tiene química con ninguna de ellas. El desenlace es decepcionante, y pasa de puntillas por el asunto que parece más interesante: las consecuencias de la ruptura matrimonial. Tampoco aprovecha que la acción se desarrolla en el mundillo de la política, lo que podía haber dado cierto juego, si se le hubiera sacado punta a algunas situaciones. Hasta la aparición ‘sorpresa’ del propio Clinton –en realidad se trata de un doble-, carece de la gracia deseada. Tampoco le hace ningún favor a la cinta el toque grosero que supone poner a la niña Abigail Breslin a hablar de sexo, porque ha recibido clases de educación sexual en la escuela. 

4/10
Secretos compartidos

2005 | Prime

Si uno se fija en el apellido de Ben Younger, el director de este film, casi podría creer que ha tratado de hacer un chiste con el mismo al dirigir una historia sobre la relación amorosa que se establece entre Rafi, una mujer cercana a los 40 años, divorciada y por tanto desengañada amorosamente, y un joven recién licenciado, David, que apenas supera la veintena. Y es que, sí, ‘younger’ en inglés significa ‘más joven’. La trama juega al enredo, pues se da la coincidencia de que la madre de David es la psicoanalista de Rafi. Ambos tortolitos ignoran este hecho, y la madre, nada más descubrirlo, duda entre seguir la deontología profesional y renunciar a su paciente, o aprovechar la coyuntura para desbaratar una relación que a todas luces parece insensata. Le falta un poquito de fuelle a esta película para funcionar a pleno rendimiento. El rechazo de la madre de David, en parte porque conoce bien a Rafi, pero también por el hecho de no ser judía, da pie a chistes semitas algo previsibles. La idea es buena y el reparto, sobre todo en lo que se refiere a las féminas, unas estupendas Meryl Streep y Uma Thurman, de fábula. Pero no se alcanza el necesario ‘timing’, el equilibrio entre humor, romanticismo y drama, incluidas las reflexiones que invita a hacer, levemente, acerca de las premisas en que debe fundamentarse el amor. No obstante, en una temporada con pocas películas románticas que merezcan la pena, se trata de un título que despierta simpatía.

6/10
La búsqueda

2004 | National Treasure

Que uno de los temas de mayor predicamento en el cine es la búsqueda de tesoros es cosa bien conocida, pero también es cierto que pocas películas en los últimos años han abordado este argumento de modo tan directo y entretenido como La búsqueda. Cuenta con todos los resortes que uno demanda en este tipo de aventuras: el intrépido buscador, el amigo estrafalario y lumbreras, la chica guapa en apuros, el malo malísimo que intenta llegar antes que nadie, las pistas que se van despejando una a una, un poco de comedia y mucho, mucho de acción. Estamos ante una feliz mezcla de producción de altos vuelos –con la factoría de Jerry Bruckheirmer a la cabeza– y de cine familiar de calidad, gracias a la sabia mano de Jon Turteltaub, un verdadero especialista en estas lides, como ya demostró en sus comedias Elegidos para el triunfo, Mientras dormías o The Kid. La familia Gates ha vivido obsesionada durante varias generaciones con un antiguo tesoro que se remonta a la época de los caballeros templarios. Uno de sus antepasados recibió la primera pista de su existencia, y, ahora, el último eslabón de la familia es Ben, quien obsesionado con la historia que le contó su abuelo dedica su vida a la búsqueda del famoso botín. Tras años de investigaciones ha encontrado una pista fiable. Sin embargo, le resulta imposible dar el siguiente paso, ya que le lleva directamente al documento mejor custodiado de Estados Unidos: la Declaración de Independencia. Ahí hubiera acabado la aventura de Ben, si no llega a enterarse de que su peor enemigo, el traidor Ian Howe, pretende robar el famoso documento redactado por los Padres de América. Ahora, la única posibilidad de recuperar el mayor tesoro nacional de Estados Unidos es que Ben se adelante a su enemigo. Si por algo destaca esta película es por ser un entretenimiento puro. Su argumento y su desarrollo bebe mucho de la reina del género, En busca del arca perdida, pero esta vez la novedad recae en ambientar la historia en plena urbe moderna. Turteltaub logra con eficacia convertir la selva y el desierto en las calles de Washington, Filadelfia y Nueva York, cuyos edificios, iglesias, y subterráneos adquieren una nueva y misteriosa identidad, y acaban por convertirse en mundos inexplorados, cuya magia se oculta bajo el tráfago ordinario de la vida metropolitana. A esto se une una eficaz dirección de actores, todos ellos con caracteres muy definidos, aunque hay que destacar al escéptico padre de Ben (estupendo Jon Voight) y al manitas Riley (Justin Bartha), un verdadero acierto. Destaca también la impecable fotografía de Caleb Deschanel, el aspecto casi esotérico de la investigación (secretos templarios, símbolos masones, cementerios y tumbas), tan de moda hoy en día, y el trepidante ritmo de algunas escenas, como la persecución por tejados, calles y parques de la ciudad.

7/10
Cómo perder a un chico en 10 días

2003 | How To Lose A Guy In 10 Days

Harta de escribir sobre moda y belleza, Andie, redactora de una revista femenina, acepta una peculiar apuesta con su directora. Mientras escribe un reportaje sobre lo que no se debe hacer en una relación amorosa, deberá iniciar una con cualquier chico y poner en práctica los errores más comunes con los que las chicas hacen huir a sus novios. Si en diez días consigue espantarle, tendrá vía libre para escribir sobre lo que quiera en la revista. Andie acaba eligiendo como “víctima” a Benjamin, un publicitario solterón que mantiene un reto similar con su superior: él debe provocar que una chica se enamore de él, también en diez días. El director de Miss agente especial, aquella película en la que debutó Julia Roberts, Donald Petrie, se apoya esta vez en una pareja de jóvenes actores conocidos del gran público: Matthew McConaughey y Kate Hudson. El argumento reincide en el viejo tema de la guerra de sexos. Como suele ser habitual, los protagonistas se ocultan detrás de una máscara: fingen ser lo que no son. Andie intenta ser un auténtico desastre para que Benjamin salga huyendo, y éste a su vez quiere parecer el chico ideal. El giro se produce durante una tarde en que ella acude a la casa de los padres de Benjamin. Allí, ambos terminan contagiándose de la espontaneidad de la familia, se despojan de sus máscaras y descubren que tienen más cosas en común de las que creían.

4/10

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