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Biografía

Costa-Gavras

Costa-Gavras

87 años

Costa-Gavras

Nació el 12 de Febrero de 1933 en Atenas, Grecia

Premios: 1 Oscar (más 3 premios)

Retrato del cineasta militante

21 Marzo 2012

Constantin Costa-Gavras fue el gran “cabeza de fila” del cine político europeo post-nuevas olas.

Realizador greco-francés, nacido en Atenas el 12 de febrero de 1933 e hijo de un funcionario del Gobierno griego, estudió Derecho y se licenció en Letras por la parisina Universidad de la Sorbona. Después de cursar Cine en el IDHEC de París, trabajó como ayudante de Yves Allegret, René Clair, Jacques Demy, René Clément y Henri Verneuil. Fue nombrado presidente de la Cinémathèque Française.

Debutó como director en 1965 con Los raíles del crimen, un clásico polícíaco que aún evidenció escasa originalidad, pero en el que consigue reunir a los que serían sus colaboradores habituales: el actor y cantante Yves Montand y la actriz Simone Signoret.

Dos años más tarde, Costa-Gavras tocó el tema de la Resistencia francesa con Sobra un hombre, dando a luz seguidamente a su primer thriller político, el mítico Z (1969). Film basado en el best-seller de Vassili Vassilikos, relata el conflicto ocasionado por el asesinato de un líder pacifista. Con esta importante denuncia a la dictadura militar “de los coroneles” griegos -obtuvo el Oscar de Hollywood a la mejor cinta extranjera- continuaría su estrecha unión con el referido Yves Montand. Y juntos iniciaron una especie de “cruzada” ideológica, en la que colaborarían también los escritores marxistas Jorge Semprún y Franco Salinas, realizando filmes tan significativos como La confesión, sobre los célebres procesos de Praga, según el relato autobiográfico de Artur London; Estado de sitio, acerca de la misión de un agente de la CIA en Uruguay; Sección especial, una crónica judicial de la Francia ocupada por los nazis, ya sin Montand; Desaparecido (Oscar de Hollywood al mejor guión), en torno a la desaparición de un periodista americano en Chile tras el golpe de Estado del general Pinochet; y su obra maestra La caja de música (1989), que cuenta la vida de un antiguo nazi húngaro refugiado en los Estados Unidos.

El estilo fílmico-narrativo de Costa-Gavras es de notable brillantez formal, no exento de suspense y cierto tono de investigación policíaca. Además de la contundencia ideológica de su cine de claro “compromiso” de izquierda, evidencia un maniqueísmo simplista, que le resta rigor al relato e incide en la demagogia (el citado Desaparecido, o Amén, por ejemplo), pero sin dejar de tener cierto fondo de verdad. Acusado de superficial y de ahogar el contenido político en lo espectacular o de buscar el éxito comercial, la premiada obra de este realizador mueve a la reflexión del espectador, aunque más por la vía emotiva que a nivel intelectual: “Estoy convencido de que toda película debe ser leíble para la mayor parte del público. Por ello hay que subrayar las partes de acción y las partes líricas”, dijo Costa-Gavras.

Este polémico cineasta es un idealista y defensor de la justicia social, e incansable luchador por las libertades públicas, y ha manifestado su condición de eurocomunista con una frase que recuerda a Antonio Gramsci: “Es difícil no estar comprometido. Incluso aquellos que pretenden no estar ‘engagés’ lo están de algún modo, porque dejan hacer”.

Sus más recientes películas “militantes” -La petite apocalypse, una sátira sobre los ex intelectuales de Mayo del 68, inspirada en el libro homónimo del polaco Tadeusz Konwicki; Mad City, denuncia en torno a la manipulación de la TV, rodada en Hollywood con Dustin Hoffman y John Travolta como protagonistas; Arcadia, un drama sobre los conflictos laborales, según la novela de Donald Westlaker; o Amén, basada en la discutida y hoy desautorizada pieza teatral de Rolf Hotchhut “El Vicario”- confirman al veterano Costa-Gavras como el pionero de aquel cine político que hiciera furor en la década de los setenta, pero que actualmente resulta un tanto trasnochado.

Oscar
1983

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Premio Donostia

Ganador de 1 premio

Filmografía
El capital

2012 | Le capital

Un cineasta con las señas de identidad del griego afincado en Francia Costa-Gavras estaba obligado a tratar una crisis económica donde su país de origen ha dado tanto que hablar. Lo hace en El capital, con una historia escrita por él en colaboración con Jean-Claude Grumberg y Karim Boukercha, partiendo de la novela de Stéphane Osmont, y demuestra el dominio narrativo del veterano curtido ya en mil batallas cinematográficas, no en balde rueda el film a punto de cumplir los 80 años. Costa-Gavras asegura que “nos hemos convertido en rehenes de los mercados y de la coyuntura”. Y por ello sigue en El capital la trayectoria de Marc Tourneuil, un tipo al que precisamente las circunstancias -un cancer de próstata del presidente- le colocan en la cúspide del Banco Phenix. Aunque se supone que se encontrará en tal posición muy poco tiempo, el ambicioso Marc nadará entre tiburones -los miembros franceses del consejo de administración, los agresivos accionistas americanos de Miami...- para así agarrarse a su poltrona, y ello con el propósito de lograr lo único que parece valer la pena en este mundo: dinero, dinero, dinero. El sólido director logra atrapar con su mirada cínica el vértigo del poder, habla de juego sucio y puñaladas traperas. No falta en El capital algún personaje que denuncia tales excesos -el episódico personaje del tío de Marc-, o la ejecutiva experta en el mercado asiático que advierte de los peligros de cierta operación de adquisición de un banco en Japón; pero serían como “enanos” en medio de una dinámica imposible de alterar, porque en gran medida se han dejado fuera los referentes éticos o morales. El modo compulsivo en que el casado Marc se mueve, atraido por una despampanante top model, puede rozar lo grotesco, pero habla al fin de eso que llega a decir su personaje, “son como niños”; y él no quiere dejar de probar esa “golosina”; y ello aunque sepa que su esposa es mil veces más valiosa, pero al final es sólo una pieza de su partida de ajedrez, aunque se trate de la dama. Puede sorprender ver como protagonista en El capital a un actor cómico, Gad Elmaleh, conocido por títulos como El juego de los idiotas, pero resulta perfecto en el papel protagonista, y como él mismo recuerda, Costa-Gavras fue justo el que recurrió al comediante Jack Lemmon para una de sus mejores películas, la dramática denuncia política Desaparecido.

6/10
Edén al oeste

2009 | Eden à l'Ouest

Al director griego afincado en Francia Costa-Gavras (Desaparecido, La caja de música, Arcadia) siempre le gustado hacer un tipo de cine que refleje problemas sociales derivados de políticas injustas o, al menos, que él considera injustas y que no comparte. Ese cine denuncia suele estar adherido a géneros convencionales, como el drama o el thriller. En Edén al Oeste, Costa-Gavras vuelve a incidir en un peliagudo tema social, la inmigración ilegal. Para evitar el riesgo de ser detenido por la policía, Elías decide saltar al agua desde un barco procedente del Este, en el que viaja junto a decenas de inmigrantes ilegales con destino a Europa. Nadando logra arribar en una playa nudista que resulta petenecer a un complejo veraniego llamado Edén. Allí intentará a duras penas pasar desapercibido entre los ricos europeos que disfrutan de unos días de ocio y placer. Será sólo la primera etapa de un largo recorrido de Elías hacia París, la ciudad a la que desea llegar. Pero entre medias conocerá todo tipo de gente y pasará todo tipo de apuros. Hay una clara referencia a la Odisea de Homero en Edén al Oeste, con un protagonista que da tumbos de un lado a otro para llegar a su destino. En su largo periplo Elías pregunta y pregunta a todo tipo de gente, es ayudado y también engañado, es explotado y despreciado continuamente, y así hasta la anhelada llegada al paraíso soñado. Que luego esa felicidad sea tan irreal como un truco de magia ya es otra historia... Por lo demás, Costa Gavras se esfuerza en retratar al protagonista como un tipo bueno, quizá demasiado pardillo, pues es tan ingenuo y torpe que se antoja a veces poco razonable –no evoluciona a lo largo de la historia–, carne de cañón para sufrir numerosas desventuras. Ese enfoque aporta al drama cierto tono tragicómico y tierno que arranca más de una vez la sonrisa, pero también lo convierte en un film menor, poco emocionante. Y quizá el director ha querido apuntalar más claramente así las situaciones injustas que han de soportar tantos extranjeros de buen corazón que no tienen oportunidades para prosperar fuera sus hogares. El actor Riccardo Scamarcio (Mi hermano es hijo único) hace un esforzado trabajo.

4/10
Arcadia

2005 | Le couperet

Cuando pierde su trabajo por una reestructuración empresarial, Bruno Davert se queda tranquilo: su prestigio en el sector papelero es indiscutible. Pero pasan tres años y no encuentra trabajo, por lo que corre peligro el bienestar familiar. Tras dar vueltas a la cabeza, concluye que puede haber otros ejecutivos del gremio tan valiosos como él, rivales para un apetitoso puesto de trabajo. Así que con frialdad compone un macabro plan: enterarse de quiénes son y asesinarles. A partir de una novela de Donald E. Westlake, el greco-francés Costa-Gavras compone su mejor trabajo desde La caja de música, del 89. Especializado en cine de denuncia, Costa-Gavras critica el moderno mercado laboral, marcado por elementos del capitalismo salvaje, por el afán de éxito a cualquier precio, y por el individualismo. La historia parece exagerada, y contiene buenas dosis de humor negro, pero funciona a modo de parábalo, en gran parte por la impresionante interpretación del parisino de origen español José Garcia.

5/10
Amén

2002 | Amen

Alemania, años de la II Guerra Mundial. El racismo nazi impera a sus anchas. Por ejemplo, a la hora de aplicar la eutanasia y la eugenesia, barbaridad que se detiene sólo por la intervención de la Iglesia, aunque cuando ya se han asesinado a muchos disminuidos físicos y psíquicos. La siguiente atrocidad es la “solución final”, el encierro de judíos en campos de exterminio y su eliminación masiva. Kurt Gerstein, químico y miembro de las SS, recibe la orden de suministrar gas Zyklon para los crímenes. Teniendo conocimiento del horror, decide permanecer en su puesto como “espía de Dios”, mientras solicita a las autoridades internacionales y al Vaticano una denuncia pública. Pero entre dudas y miedos nadie parece hacer caso, excepto el padre Riccardo, que sirve de enlace para transmitir sus informaciones. Adaptación de la polémica obra de teatro "El vicario", de Rolf Hochhuth. Lo más interesante es el personaje de Kurt Gerstein, cristiano evangelista, que se encuentra impotente ante el horror del que es involuntario protagonista. Sus dudas morales, su intento de hacer algo para detener la barbarie, mantienen el interés. Menos fuerza presenta la carga ideológica que imprime Costa-Gavras, cineasta especializado en cine político (Desaparecido, Z, El sendero de la traición) y antiguo marxista, al simplificar el comportamiento de la Iglesia ante el holocausto.

4/10
Mad City

1997 | Mad City

El infeliz guardia jurado de un museo de historia natural es despedido. Desesperado –no sabe cómo decírselo a su mujer, sufre por su familia...–, comete el torpe secuestro de un grupo de niños de visita en el museo. La casual presencia en el interior de Max Brackett, reportero en horas bajas, convierte el desgraciado suceso en espectáculo informativo. Ácida crítica la que ofrece el film hacia la telebasura o la información a cualquier precio. Con clara inspiración en El gran carnaval de Billy Wilder, Costa-Gavras pone el dedo en una dolorosa llaga de la sociedad de la información: la búsqueda del morbo en la pequeña pantalla, la facilidad con que los canallas se convierten en héroes o viceversa, etc. Pese a los dardos envenenados que el director lanza al personaje de Dustin Hoffman, también le dota de humanidad, al advertir poco a poco las consecuencias de sus deseos de protagonismo. Brillantes están también John Travolta como el asustado vigilante que se divierte con los niños, y Alan Alda como periodista sin escrúpulos.

6/10
Lumière y compañía

1995 | Lumière et compagnie

Un grupo muy numeroso de directores, entre los que destacan Theo Angelopoulos, Vicente Aranda, Spike Lee o Liv Ullmann, se reúnen para rodar una película cada uno, con una características muy definidas: utilizando cámaras de la época de los hermanos Lumiere, con una duración de 52 segundos como máximo, empleando la luz natural y sin usar más de tres tomas. Esta peculiar iniciativa se llevó a cabo en 1995, como homenaje a los 100 años que cumplía el cine. El resultado es un insólito y desigual experimento.

4/10
El pequeño apocalipsis

1993 | La petite apocalypse

Comedia no demasiado afortunada de Costa-Gavras, se desarrolla en torno a una fiesta que un matrimonio da en su casa, y a la que acude al ex marido de ella, que se encuentra muy incómodo. Tanto que se encierra en una habitación provocando un pequeño estropicio que los demás interpretan como una intentona fallida de suicidio. Adaptación de la novela de un autor polaco, el cineasta griego no atina a aunar diversión y crítica social.

4/10
La caja de música

1989 | Music Box

Mike Laszlo, húngaro de origen, vive feliz en Estados Unidos, donde parece haber realizado el sueño americano, al haber trabajado duro para conseguir una posición holgada y sacar adelante a sus dos hijos. Su pacífica existencia se ve turbada ante las gravísimas acusaciones que apuntan a que cometió salvajes crímenes durante la Segunda Guerra Mundial. La defensa corre a cargo de su hija Ann. Convencida en un principio de la inocencia de su padre, pronto habrá de debatirse entre su amor filial y el miedo a un turbio pasado. Costa-Gavras, director comprometido políticamente, dirige este film que aúna elementos de thriller y drama judicial. Jessica Lange da vida a la hija de Lazslo, papel por el que obtuvo una nominación al Oscar. El resultado es un film que engancha al espectador desde el principio hasta su inesperado final.

6/10
El sendero de la traición

1988 | Betrayed

Costa-Gavras, con guión de Joe Eszterhas, plantea una historia de denuncia política sobre el racismo de la América profunda. Hay intriga, y buenas interpretaciones de Winger y Berenger.

6/10
Consejo de familia

1986 | Conseil de famille

Aunque ha permanecido entre rejas por espacio de cinco años, en cuanto pisa la calle no duda en retomar su actividad delictiva, junto con su antiguo socio. Pronto se une a ellos su hijo, especialmente dotado para abrir cajas fuertes. El prestigioso cineasta griego Costa-Gavras (Desaparecido, La caja de música) compone una comedia basada en una novela de Michel Deville.

6/10
Hanna K.

1983 | Hanna K.

Las tribulaciones de una abogada en Israel, que lleva una mala racha en medio de un triángulo amoroso, lo que le lleva a tomar la decisión de abortar al bebé que espera, de cuya paternidad no está muy segura. Pero el viaje a París para llevar a cabo su propósito es pospuesto cuando un terrorista palestino, al que defendió en el pasado sin conocer esta faceta, le pide que se encargue de representarle ante los tribunales. Costa-Gavras se sumerge en una historia demasiado complicada de manejar para no herir susceptibilidades, aunque encaja sin duda en el cine político por el que es reconocido.

5/10
Desaparecido

1982 | Missing

Un joven escritor y cineasta norteamericano, Charles Horman (John Shea), desaparece durante el golpe militar en Chile. Su padre, Ed Horman, un influyente hombre de negocios neoyorquino, llega al país y junto con la esposa de Charles, Beth (Sissy Spacek), inician una búsqueda desesperada, a través de todos los círculos políticos y militares posibles. Sólo encuentran todo tipo de mentiras. Escalofriante drama del realizador especializado en cine de denuncia, Costa-Gavras (Z, Mad City), que se basó en un suceso real. Obtuvo el Oscar al Mejor Guión en 1982. La interpretación más emotiva corre a cargo del veterano Jack Lemmon, protagonista de títulos míticos como El apartamento o Con faldas y a lo loco.

7/10
Una mujer singular

1979 | Clair de femme

Una pareja madura, Michel y Lydia, se conocen en un momento crítico en sus vidas. La esposa de él tiene una enfermedad incurable y ha decidido quitarse la vida, el marido de él quedó terriblemente lesionado en un accidente de automóvil donde murió su hijo. Ambos comparten las horas que Michel ha concedido a su mujer para un discreto suicidio. Se trata de una historia terriblemente deprimente dirigida por Costa-Gavras, con personajes que no encuentran razones para gozar viviendo.

5/10
Sección especial

1975 | Section spéciale

Colaboración de Costa-Gavras y Jorge Semprún, con una historia ambientada en la Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial. Tras el asesinato de un oficial alemán, el gobierno colaboracionista debe ofrecer un grupo de chivos expiatorios a quienes responsabilizar de la acción. Un abogado trata de defenderles, aunque el veredicto parezca establecido de antemano.

6/10
Estado de sitio (1972)

1972 | État de siège

Intensa película política del especialista Costa-Gavras, cuenta el secuestro de un ciudadano estadounidense por la guerrilla Tupamara en Uruguay. Con su interrogatorio conocemos el trabajo que hacía tras la tapadera de funcionario de la Agencia de Ayuda al Desarrollo. Protagoniza el actor fetiche del cineasta griego Yves Montand.

6/10
La confesión

1970 | L'aveu

Película basada en la auténtica historia de Artur London, un activista comunista que se permitió dudar del Partido, cosa que no le fue perdonada tras el tímido asomo de la Primavera de Praga. Dirige Costa-Gavras, con la colaboración en el guión de Jorge Semprún, en lo que empezaba a ser una carrera fílmica marcada netamente por el cine político y de compromiso. Y pinta los extremos de un régimen totalitario donde no se respeta la dignidad de la persona.

6/10
Z

1969 | Z

En una dictadura militar, un diputado de la oposición es asesinado. El Estado quiere enterrar 'el muerto' y un juez es designado para valorar el 'accidente'. Ah, pero el magistrado es imparcial y su integridad a la hora de buscar la verdad pone en jaque a toda la nación. Costa-Gavras logró el Oscar a la mejor película extranjera y al montaje en 1969. Los intérpretes, todos, excepcionales.

7/10
Sobra un hombre

1967 | Un homme de trop

Un poco conocido film de Costa-Gavras sobre la Resistencia francesa en los años de la ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Sigue el devenir de doce prisioneros que logran la libertad tras un golpe de la Resistencia. Resulta que de uno de ellos no se pretendía su libertad, es un absoluto desconocido y no se sabe si es de fiar.

5/10
Los raíles del crimen

1965 | Compartiment tueurs

Seis personas viajan de noche en tren de Marsella a París. Al llegar a su destino una de ellas, una mujer, aparece asesinada. La policía investiga, pero se suceden más crímenes. Debut en el largometraje de Costa-Gavras, el cineasta griego apunta maneras con una historia detectivesca basada en una novela de Sébastien Japrisot, que cuenta con un reparto de actores galos excepcional.

6/10
Comportarse como adultos

2019 | Adults in the Room

Cine social y político del especialista en el tema y ya octogenario Costa-Gavras. Comportarse como adultos describe la misión imposible del tándem Alexis Tsipras-Yanis Varoufakis, ganadores de las elecciones griegas, por desembarazarse de las condiciones draconianas impuestas por Europa para gestionar la crisis económica que padece su país, una deuda impagable, que no hace más que crecer por los intereses. Piensan que la ilusión despertada en la ciudadanía les va a permitir dictar las reglas del juego a Bruselas, pero la realidad va a resultar muy diferente, como se va a demostrar con la convocatoria de un referéndum. El veterano cineasta griego sabe imprimir un ritmo envidiable a la narración, sin que decaiga el interés por las vueltas y revueltas de unas negociaciones kafkianas, se sabe acudir a recursos delirantes, como la escena surrealista de bailoteo de los líderes de los países europeos. La idea es que partiendo de un libro escrito por el propio Yanis Varoufakis donde muestra su desencanto, se van a conocer las interioridades de un modo de hacer política donde apelar a la responsabilidad, a comportarse como adultos, tiene bastante de cínico, pues no se tiene en cuenta, a la hora de imponer duras condiciones económicas, el bien de los ciudadanos que las soportan. El film, donde Costa-Gavras ha contado con el apoyo de Varoufakis, deja en muy buen lugar a éste, que habría hecho lo posible para poner en marcha una determinada política, pero se habría visto ahogado por supuestos apoyos manifestados en privado pero negados en público, o aceptación de determinados puntos de vista en una reunión que luego son ignorados en la siguiente. Desde luego queda claro el complicado entramado que une a los países de la Unión Europea, en que se impone un deshumanizado modo de gobernar que acaba pasando factura a los más débiles.

6/10
El capital

2012 | Le capital

Un cineasta con las señas de identidad del griego afincado en Francia Costa-Gavras estaba obligado a tratar una crisis económica donde su país de origen ha dado tanto que hablar. Lo hace en El capital, con una historia escrita por él en colaboración con Jean-Claude Grumberg y Karim Boukercha, partiendo de la novela de Stéphane Osmont, y demuestra el dominio narrativo del veterano curtido ya en mil batallas cinematográficas, no en balde rueda el film a punto de cumplir los 80 años. Costa-Gavras asegura que “nos hemos convertido en rehenes de los mercados y de la coyuntura”. Y por ello sigue en El capital la trayectoria de Marc Tourneuil, un tipo al que precisamente las circunstancias -un cancer de próstata del presidente- le colocan en la cúspide del Banco Phenix. Aunque se supone que se encontrará en tal posición muy poco tiempo, el ambicioso Marc nadará entre tiburones -los miembros franceses del consejo de administración, los agresivos accionistas americanos de Miami...- para así agarrarse a su poltrona, y ello con el propósito de lograr lo único que parece valer la pena en este mundo: dinero, dinero, dinero. El sólido director logra atrapar con su mirada cínica el vértigo del poder, habla de juego sucio y puñaladas traperas. No falta en El capital algún personaje que denuncia tales excesos -el episódico personaje del tío de Marc-, o la ejecutiva experta en el mercado asiático que advierte de los peligros de cierta operación de adquisición de un banco en Japón; pero serían como “enanos” en medio de una dinámica imposible de alterar, porque en gran medida se han dejado fuera los referentes éticos o morales. El modo compulsivo en que el casado Marc se mueve, atraido por una despampanante top model, puede rozar lo grotesco, pero habla al fin de eso que llega a decir su personaje, “son como niños”; y él no quiere dejar de probar esa “golosina”; y ello aunque sepa que su esposa es mil veces más valiosa, pero al final es sólo una pieza de su partida de ajedrez, aunque se trate de la dama. Puede sorprender ver como protagonista en El capital a un actor cómico, Gad Elmaleh, conocido por títulos como El juego de los idiotas, pero resulta perfecto en el papel protagonista, y como él mismo recuerda, Costa-Gavras fue justo el que recurrió al comediante Jack Lemmon para una de sus mejores películas, la dramática denuncia política Desaparecido.

6/10
Edén al oeste

2009 | Eden à l'Ouest

Al director griego afincado en Francia Costa-Gavras (Desaparecido, La caja de música, Arcadia) siempre le gustado hacer un tipo de cine que refleje problemas sociales derivados de políticas injustas o, al menos, que él considera injustas y que no comparte. Ese cine denuncia suele estar adherido a géneros convencionales, como el drama o el thriller. En Edén al Oeste, Costa-Gavras vuelve a incidir en un peliagudo tema social, la inmigración ilegal. Para evitar el riesgo de ser detenido por la policía, Elías decide saltar al agua desde un barco procedente del Este, en el que viaja junto a decenas de inmigrantes ilegales con destino a Europa. Nadando logra arribar en una playa nudista que resulta petenecer a un complejo veraniego llamado Edén. Allí intentará a duras penas pasar desapercibido entre los ricos europeos que disfrutan de unos días de ocio y placer. Será sólo la primera etapa de un largo recorrido de Elías hacia París, la ciudad a la que desea llegar. Pero entre medias conocerá todo tipo de gente y pasará todo tipo de apuros. Hay una clara referencia a la Odisea de Homero en Edén al Oeste, con un protagonista que da tumbos de un lado a otro para llegar a su destino. En su largo periplo Elías pregunta y pregunta a todo tipo de gente, es ayudado y también engañado, es explotado y despreciado continuamente, y así hasta la anhelada llegada al paraíso soñado. Que luego esa felicidad sea tan irreal como un truco de magia ya es otra historia... Por lo demás, Costa Gavras se esfuerza en retratar al protagonista como un tipo bueno, quizá demasiado pardillo, pues es tan ingenuo y torpe que se antoja a veces poco razonable –no evoluciona a lo largo de la historia–, carne de cañón para sufrir numerosas desventuras. Ese enfoque aporta al drama cierto tono tragicómico y tierno que arranca más de una vez la sonrisa, pero también lo convierte en un film menor, poco emocionante. Y quizá el director ha querido apuntalar más claramente así las situaciones injustas que han de soportar tantos extranjeros de buen corazón que no tienen oportunidades para prosperar fuera sus hogares. El actor Riccardo Scamarcio (Mi hermano es hijo único) hace un esforzado trabajo.

4/10
Arcadia

2005 | Le couperet

Cuando pierde su trabajo por una reestructuración empresarial, Bruno Davert se queda tranquilo: su prestigio en el sector papelero es indiscutible. Pero pasan tres años y no encuentra trabajo, por lo que corre peligro el bienestar familiar. Tras dar vueltas a la cabeza, concluye que puede haber otros ejecutivos del gremio tan valiosos como él, rivales para un apetitoso puesto de trabajo. Así que con frialdad compone un macabro plan: enterarse de quiénes son y asesinarles. A partir de una novela de Donald E. Westlake, el greco-francés Costa-Gavras compone su mejor trabajo desde La caja de música, del 89. Especializado en cine de denuncia, Costa-Gavras critica el moderno mercado laboral, marcado por elementos del capitalismo salvaje, por el afán de éxito a cualquier precio, y por el individualismo. La historia parece exagerada, y contiene buenas dosis de humor negro, pero funciona a modo de parábalo, en gran parte por la impresionante interpretación del parisino de origen español José Garcia.

5/10
Amén

2002 | Amen

Alemania, años de la II Guerra Mundial. El racismo nazi impera a sus anchas. Por ejemplo, a la hora de aplicar la eutanasia y la eugenesia, barbaridad que se detiene sólo por la intervención de la Iglesia, aunque cuando ya se han asesinado a muchos disminuidos físicos y psíquicos. La siguiente atrocidad es la “solución final”, el encierro de judíos en campos de exterminio y su eliminación masiva. Kurt Gerstein, químico y miembro de las SS, recibe la orden de suministrar gas Zyklon para los crímenes. Teniendo conocimiento del horror, decide permanecer en su puesto como “espía de Dios”, mientras solicita a las autoridades internacionales y al Vaticano una denuncia pública. Pero entre dudas y miedos nadie parece hacer caso, excepto el padre Riccardo, que sirve de enlace para transmitir sus informaciones. Adaptación de la polémica obra de teatro "El vicario", de Rolf Hochhuth. Lo más interesante es el personaje de Kurt Gerstein, cristiano evangelista, que se encuentra impotente ante el horror del que es involuntario protagonista. Sus dudas morales, su intento de hacer algo para detener la barbarie, mantienen el interés. Menos fuerza presenta la carga ideológica que imprime Costa-Gavras, cineasta especializado en cine político (Desaparecido, Z, El sendero de la traición) y antiguo marxista, al simplificar el comportamiento de la Iglesia ante el holocausto.

4/10
El pequeño apocalipsis

1993 | La petite apocalypse

Comedia no demasiado afortunada de Costa-Gavras, se desarrolla en torno a una fiesta que un matrimonio da en su casa, y a la que acude al ex marido de ella, que se encuentra muy incómodo. Tanto que se encierra en una habitación provocando un pequeño estropicio que los demás interpretan como una intentona fallida de suicidio. Adaptación de la novela de un autor polaco, el cineasta griego no atina a aunar diversión y crítica social.

4/10
Consejo de familia

1986 | Conseil de famille

Aunque ha permanecido entre rejas por espacio de cinco años, en cuanto pisa la calle no duda en retomar su actividad delictiva, junto con su antiguo socio. Pronto se une a ellos su hijo, especialmente dotado para abrir cajas fuertes. El prestigioso cineasta griego Costa-Gavras (Desaparecido, La caja de música) compone una comedia basada en una novela de Michel Deville.

6/10
Hanna K.

1983 | Hanna K.

Las tribulaciones de una abogada en Israel, que lleva una mala racha en medio de un triángulo amoroso, lo que le lleva a tomar la decisión de abortar al bebé que espera, de cuya paternidad no está muy segura. Pero el viaje a París para llevar a cabo su propósito es pospuesto cuando un terrorista palestino, al que defendió en el pasado sin conocer esta faceta, le pide que se encargue de representarle ante los tribunales. Costa-Gavras se sumerge en una historia demasiado complicada de manejar para no herir susceptibilidades, aunque encaja sin duda en el cine político por el que es reconocido.

5/10
Desaparecido

1982 | Missing

Un joven escritor y cineasta norteamericano, Charles Horman (John Shea), desaparece durante el golpe militar en Chile. Su padre, Ed Horman, un influyente hombre de negocios neoyorquino, llega al país y junto con la esposa de Charles, Beth (Sissy Spacek), inician una búsqueda desesperada, a través de todos los círculos políticos y militares posibles. Sólo encuentran todo tipo de mentiras. Escalofriante drama del realizador especializado en cine de denuncia, Costa-Gavras (Z, Mad City), que se basó en un suceso real. Obtuvo el Oscar al Mejor Guión en 1982. La interpretación más emotiva corre a cargo del veterano Jack Lemmon, protagonista de títulos míticos como El apartamento o Con faldas y a lo loco.

7/10
Una mujer singular

1979 | Clair de femme

Una pareja madura, Michel y Lydia, se conocen en un momento crítico en sus vidas. La esposa de él tiene una enfermedad incurable y ha decidido quitarse la vida, el marido de él quedó terriblemente lesionado en un accidente de automóvil donde murió su hijo. Ambos comparten las horas que Michel ha concedido a su mujer para un discreto suicidio. Se trata de una historia terriblemente deprimente dirigida por Costa-Gavras, con personajes que no encuentran razones para gozar viviendo.

5/10
Sección especial

1975 | Section spéciale

Colaboración de Costa-Gavras y Jorge Semprún, con una historia ambientada en la Francia ocupada de la Segunda Guerra Mundial. Tras el asesinato de un oficial alemán, el gobierno colaboracionista debe ofrecer un grupo de chivos expiatorios a quienes responsabilizar de la acción. Un abogado trata de defenderles, aunque el veredicto parezca establecido de antemano.

6/10
Estado de sitio (1972)

1972 | État de siège

Intensa película política del especialista Costa-Gavras, cuenta el secuestro de un ciudadano estadounidense por la guerrilla Tupamara en Uruguay. Con su interrogatorio conocemos el trabajo que hacía tras la tapadera de funcionario de la Agencia de Ayuda al Desarrollo. Protagoniza el actor fetiche del cineasta griego Yves Montand.

6/10
Sobra un hombre

1967 | Un homme de trop

Un poco conocido film de Costa-Gavras sobre la Resistencia francesa en los años de la ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Sigue el devenir de doce prisioneros que logran la libertad tras un golpe de la Resistencia. Resulta que de uno de ellos no se pretendía su libertad, es un absoluto desconocido y no se sabe si es de fiar.

5/10
Los raíles del crimen

1965 | Compartiment tueurs

Seis personas viajan de noche en tren de Marsella a París. Al llegar a su destino una de ellas, una mujer, aparece asesinada. La policía investiga, pero se suceden más crímenes. Debut en el largometraje de Costa-Gavras, el cineasta griego apunta maneras con una historia detectivesca basada en una novela de Sébastien Japrisot, que cuenta con un reparto de actores galos excepcional.

6/10
Comportarse como adultos

2019 | Adults in the Room

Cine social y político del especialista en el tema y ya octogenario Costa-Gavras. Comportarse como adultos describe la misión imposible del tándem Alexis Tsipras-Yanis Varoufakis, ganadores de las elecciones griegas, por desembarazarse de las condiciones draconianas impuestas por Europa para gestionar la crisis económica que padece su país, una deuda impagable, que no hace más que crecer por los intereses. Piensan que la ilusión despertada en la ciudadanía les va a permitir dictar las reglas del juego a Bruselas, pero la realidad va a resultar muy diferente, como se va a demostrar con la convocatoria de un referéndum. El veterano cineasta griego sabe imprimir un ritmo envidiable a la narración, sin que decaiga el interés por las vueltas y revueltas de unas negociaciones kafkianas, se sabe acudir a recursos delirantes, como la escena surrealista de bailoteo de los líderes de los países europeos. La idea es que partiendo de un libro escrito por el propio Yanis Varoufakis donde muestra su desencanto, se van a conocer las interioridades de un modo de hacer política donde apelar a la responsabilidad, a comportarse como adultos, tiene bastante de cínico, pues no se tiene en cuenta, a la hora de imponer duras condiciones económicas, el bien de los ciudadanos que las soportan. El film, donde Costa-Gavras ha contado con el apoyo de Varoufakis, deja en muy buen lugar a éste, que habría hecho lo posible para poner en marcha una determinada política, pero se habría visto ahogado por supuestos apoyos manifestados en privado pero negados en público, o aceptación de determinados puntos de vista en una reunión que luego son ignorados en la siguiente. Desde luego queda claro el complicado entramado que une a los países de la Unión Europea, en que se impone un deshumanizado modo de gobernar que acaba pasando factura a los más débiles.

6/10

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