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Biografía

Jack Lowden

Jack Lowden

30 años

Jack Lowden

Nació el 02 de Junio de 1990 en Chelmsford, Reino Unido
Filmografía
Fonzo

2020 | Fonzo

Peleando en familia

2019 | Fighting with My Family

María, reina de Escocia

2018 | Mary Queen of Scots

Fastuosa película de corte histórico, con una magnífica ambientación y un exquisito cuidado en todo lo relativo a maquillaje, peluquería y vestuario. La fotografía de John Mathieson es fantástica, y la banda sonora de Max Richter, con una progresión ascendente que nunca se acaba muy característica, se funde bien con la música sacra y cortesana de la época que asoma puntualmente. Describe el reinado de María Estuardo en Escocia, desde su regreso ahí en 1561 tras enviudar Francisco, rey de Francia, hasta su decapitamiento en 1587, acusada de conspirar contra Isabel I de Inglaterra, su prima. Adapta una biografía de John Guy, y firma el guión Beau Willimon, conocido sobre todo por Los idus de marzo y por ser el creador de la serie de intriga política House of Cards. Tras la cámara se encuentra una mujer, Josie Rourke, que debuta como directora, y que hasta ahora era conocida sobre todo como directora artística de la prestigiosa compañía teatral británica Donmar Warehouse, lo que se nota de sobras en el film. Enseguida resulta evidente la complejidad de la historia que maneja Rourke, y las dificultades para darle la necesaria coherencia y unidad dramática. Por ejemplo, apenas logran definirse bien las diferencias por las guerras de religión, entre la postura protestante y la católica, más allá de las críticas con sermones incendiarios del predicador John Knox contra María, ni siquiera la supuesta profunda devoción de ella se logra atrapar. Hay además una insistencia excesiva, casi risible, en mostrar la complicidad femenina entre María y sus damas de compañía, que a veces parecen unas simples y traviesas colegialas. Y se echa en falta una mayor fuerza a la hora de pintar los lazos entre las "primas": parece que se quiera hacer una declaración feminista, dos mujeres condenadas a no entenderse en un mundo de impresentables hombres, pero incluso en esta visión falta un poco de coherencia y sobra simplismo, casi se viene a decir que Isabel falla a María por... ¡comportarse como un hombre! En lo relativo al tratamiento de la sexualidad hay un tratamiento moderno que no deja de chirriar en algunos pasajes. La gran suerte que tiene la directora, es que tiene a dos formidables actrices bajo sus órdenes, sobre todo Saoirse Ronan, verdaderamente regia, que hace medianamente creíbles las ideas de su personaje de que el amor va por delante de los asuntos de estado, aunque el libreto del film las presente confusamente. Por su parte, Margot Robbie logra perfilar la soledad de Isabel, cada vez menos libre en sus decisiones, como obligada a actuar por imperativos fatales. En un período histórico, la Inglaterra isabelina y la Escocia de María del siglo XVI, en que se suceden las conspiraciones, no es fácil pergeñar una trama consistente, donde todos los puntos de vista, lealtades y traiciones, queden nítidamente trazados; al final lo único que está claro es que María se postula con derecho a reclamar el trono de Inglaterra, si Isabel no tiene descendencia. No es fácil saber si la responsabilidad en el naufragio parcial del relato hay que achacársela a Willimon, a Rourke, o a la fuente histórica de la que principalmente beben, pero los vaivenes de bandos, los protestantes que sirven a la católica María, o la posición de los Estuardo que están en la corte de Isabel, no logran entenderse bien. Lo que incluye también el modo en que se aborda el matrimonio de María con Enrique Estuardo, en que conviven casi de seguido un enamoramiento con el descubrimiento de una sexualidad "abierta" del esposo que descoloca bastante. También parece que hay más de una licencia histórica en lo relativo al malhadado secretario David Rizzio.

5/10
Calibre

2018 | Calibre

Vaughn y Marcus son amigos desde que eran críos. El segundo propone al otro, que acaba de saber que va a ser padre, un fin de semana de cacería de ciervos en los bosques de Escocia, junto a un pueblo recóndito, cuyos lugareños se mueven entre la tosquedad y el esfuerzo por ser acogedores. Resulta un plan novedoso, porque Vaughn no tiene demasiada experiencia en el manejo de armas. Lo que se va a comprobar de sobras tras un accidente fatal, que pone en marcha en ambos el más primitivo instinto de supervivencia. Sorprende el buen pulso de Matt Palmer, director y guionista debutante en el largo. Sabe crear una enorme tensión con su historia, y a la vez se toma su tiempo en describir la amistad de los protagonistas, la ilusión de Vaughn por su próxima paternidad, el deseo de Marcus por lograr que el otro lo pase bien ese fin de semana; también la salida nocturna con dos chicas locales, el ambiente del motel donde se alojan, o del pub donde toman cervezas, despertando suspicacias o, al contrario, esperanzas de revitalizar la zona con turistas e inversores. Y al tiempo, a partir del momento en que ocurre el incidente que lo cambia todo, sabe dibujar los miedos y disimulos exacerbados, que evocan un atavismo de reacciones que nunca acaba de desaparecer, tampoco en el tecnológico siglo XXI. Jack Lowden y Martin McCann saben comunicar la angustia de sus personajes, mientras que los McClay, hermanos del pueblo, encarnados por Tony Curran y Ian Pirie, vienen a ser cómo polos opuesto a la hora de tratar la llegada de los forasteros, uno es más cordial y actúa con cabeza, el otro es todo visceralidad, reacciones elementales de indignación y violencia.

6/10
Dunkerque

2017 | Dunkirk

Primera película de corte histórico de Christopher Nolan, guionista, director y productor, respaldado en la producción por su esposa Emma Thomas. Aborda la evacuación de soldados británicos atrapados en las playas francesas de Dunkerque durante la Segunda Guerra Mundial, en lo que se conoció como Operación Dinamo, que permitió el traslado de más de 300.000 hombres al Reino Unido en mayo de 1940, cruzando el canal de la Mancha. Los hechos han sido tratados en el cine con más o menos detalle, vienen al cabeza filmes como La Sra. Miniver, Fin de semana en Dunkerque o, casi contemporánea, a Dunkerque, Su mejor historia. Pero aquí la idea es recrear lo ocurrido con enorme realismo en las escenas de acción bélica, en línea con algunos de los mejores momentos de Salvar al soldado Ryan de Steven Spielberg, o Hasta el último hombre, de Mel Gibson, aunque claramente con una carga menor de violencia. Se trata pues de una verdadera y apabullante experiencia sensorial, rodada en 65 mm e IMAX en localizaciones auténticas de la playa de Dunkerque y evitando todo lo posible los efectos digitales, como a Nolan le gusta hacer. Lo que sumerge al espectador en lo allí acontecido, a través de tres hilos narrativos principales, por tierra, mar y aire, donde los protagonistas en las acciones descritas habrían estado implicados una semana, un día, una hora. Los pasajes en cada uno de estos terrenos se combinan y solapan en un dinámico montaje, que da al conjunto un aspecto, paradójicamente, de compleja simplicidad, ya se sabe que a Nolan le encanta explorar en la estructura narrativa. Verdaderamente Nolan vuelve a dar muestras de su poderío a la hora de contar historias, y esta vez lo hace con los diálogos justos, se evitan muy conscientemente las grandes parrafadas, y un reparto muy coral, donde conocemos de los distintos personajes, soldados y civiles, algunos rasgos básicos, pero de gran magnetismo emocional, sus conflictos y retos despiertan interés. De modo que el instinto de supervivencia, con manifestaciones a veces brutales, convive con el sentido del deber y las acciones heroicas, pero también con el miedo y los traumas paralizantes, nadie es perfecto. Están pues muy bien los conocidos Mark Rylance, Kenneth Branagh, Tom Hardy, Cillian Murphy, pero también el resto, Fionn Whitehead, Aneurin Barnard, Barry Keoghan, Jack Lowden… En lo visual y lo sonoro los logros son sencillamente sobresalientes. La composición de los planos en la playa, el espigón, las embarcaciones, bajo el agua, nadando, en el aire, tiene una fuerza tremenda, con los movimientos de los soldados, los aviones atacando, etcétera. Ello es posible también gracias a una arriesgada banda sonora de Hans Zimmer que integra una versión del tema "Nimrod" de Edward Elgar y convive con los ruidos de los disparos, explosiones y motores, fundiéndose con ellos, y proporcionando con tal combinación una atmósfera desasosegante, en que se diría que se escucha literalmente pasar el tiempo, tic-tac,-tic-tac, tic-tac, una sensación existencial de que la vida es un regalo, pero que puede ser breve, irse en un suspiro.

9/10
Guerra y paz

2016 | War and Peace | Serie TV

Miniserie de lujo de la BBC británica, que adapta la inmortal obra de Lev Tolstoi "Guerra y paz", repetidamente tentada por el cine y la televisión, con versiones como la de King Vidor y Sergei Bondarchuk. La acción transcurre en la época de las guerra napoleónicas, cuando el emperador pretende conquistar Rusia y convertirse en el amo del mundo. En tal tesitura seguimos principalmente las tribulaciones de Pierre Bezukhov, bastardo de un conde que ha heredado inesperadamente ese título, idealista pero eternamente inadaptado, dulce e incapaz de hacer valer su voluntad; de la encantadora Natascha, bondadosa pero ingenua, con poca experiencia del mundo e integrante de la aristocrática familia Rostov, que conocerá importantes dificultades económicas por culpa de la imprudencia de su hermano Nikolai; y de Andrei Bolkonsky, hijo de un príncipe, muy determinado y presto para acudir a la guerra. Las trepidaciones de la historia afectarán de modo decisivo a estos personajes y a los que les rodean, ya nunca serán los mismos ante las pruebas que deben atravesar, y quizá del dolor y el sufrimiento extraigan valiosas lecciones. Tom Harper, hombre de la casa –para BBC dirigió varios episodios de la serie Peaky Blinders– demuestra que puede manejarse en un proyecto de gran envergadura, la producción es ambiciosa, e incluye bastantes escenas de batallas, de bailes y otras reuniones sociales, que resuelve bien. Y la adaptación corre a cargo de Andrew Davies, también con amplia experiencia televisiva para la BBC, él es el creador de The House of Cards, y se las ha visto antes con desafíos literarios debidos a Charles Dickens (La pequeña Dorrit), Jane Austen (Orgullo y prejuicio), Boris Pasternak (Dr. Zhivago) y Evelyn Waugh (Retorno a Brideshead). Quizá con ésta última su Guerra y paz comparte cierta simplificación del complejo original, aquí también toma una estructura básica –lo que sería un triángulo amoroso, el amor no confesado de Pierre a Natascha, quien prefiere an Andrei–, las concesiones a los desnudos, bastante ridículas y superfluas, y las cuestiones filosóficas y morales de fondo quedan un poquito diluidas (por fortuna, a pesar de todo, prevalecen, al fin y al cabo, Tolstoi es mucho Tolstoi). Con un reparto maravilloso, donde destacan sobre todo Paul Dano y Lily James, aunque todos están formidables, hasta los de menor presencia, se compone un cuadro grandioso acerca de la naturaleza humana, con sus virtudes y defectos, los deseos de hacer el bien y la búsqueda egoísta y rastrera del propio interés en pugna, y siempre la capacidad del perdón, pedido o concedido, que mejora a los que lo ponen por obra.

7/10
Negación

2016 | Denial

1996. La historiadora estadounidense Deborah Lipstadt, profesora de la Universidad de Emory y especializada en el holocausto judío en la II Guerra Mundial, es denunciada por difamación por el historiador británico David Irving. En sus escritos Lipstadt ha tachado a Irving de mentiroso, pues en sus trabajos éste niega el exterminio de judíos en Auschwitz. Lipstadt se sentará en el banquillo de los acusados en la corte londinense, pero tanto ella como sus abogados saben que el juicio va mucho más allá de un asunto personal de difamación e injurias. Más que defender a una persona, saben que está en juego la defensa de la realidad del Holocausto. El veterano director Mick Jackson (El guardaespaldas) narra los hechos que tuvieron lugar en torno al juicio entre ambos historiadores, a partir del propio libro de Deborah Lipstadt. El caso levantó mucha polvareda mediática, pero el guión de David Hare (Las horas, El lector) procura ceñirse únicamente y someramente a las relaciones de Lipstadt con sus abogados británicos y a sus intervenciones en la sala judicial. Se muestra con eficacia la magnitud de ese juicio, el nerviosismo que genera, pues una sentencia a favor del demandante (Irving), parecería justificar la aceptabilidad de la postura negacionista. En este sentido la película es clara y evita confusiones, lo cual se acentúa con una narración muy clásica desde el punto de vista visual. La trama de Negación puede parecer excesivamente leve, pero el resultado es muy interesante. Es cierto que apenas hay giros argumentales o grandes intervenciones en el estrado que deslumbren a la concurrencia. Todo se desarrolla de modo convencional, lo cual no significa rutinario, porque lo que se cuenta se ajusta a la realidad, de ahí su fuerza. En este sentido hay que agradecer pequeños detalles enriquecedores. Se muestra bien el estupor de la historiadora al saber que en el derecho británico es el demandado el que ha de probar su inocencia ante una acusación, algo que hiere su orgullo americano. A eso se suman las estrategias de su equipo de abogados, con las que ella no está de acuerdo, sus desencuentro con la comunidad judía británica, etc. Esas asperezas dan lugar a un convincente arco del personaje de Lipstadt, que Rachel Weisz interpreta con oficio. Pero en un film judicial de estas características todo el reparto debe estar perfecto y felizmente así ocurre, gracias a Tom Wilkinson en la piel del abogado Richard Rampton, y a un estupendo Timothy Spall en el difícil y poco honorable papel de Irving. Sus miradas, sus gestos, sus dudas y su credibilidad transmiten la importancia que tuvieron aquellos hechos.

6/10
Un reino unido

2016 | A United Kingdom

La historia real de Seretse Khama, heredero del reino de Bechuanalandia, y de Ruth Williams, la joven británica con la que se casó en 1948. Ambos se conocieron un año antes, en una velada parroquial cuando él acababa de terminar sus estudios de abogado y se preparaba para ser nombrado rey del país sudafricano. El flechazo fue mutuo y tras unos cuantos encuentros, bailes, cenas y paseos por el Londres de la posguerra, decidieron casarse. Sin embargo, esa unión interracial –él negro, ella blanca– iba a traer muchas dificultades para ambos, consecuencias no solo familiares, sino sobre todo en el delicado plano de la política internacional. Estupenda película histórica servida con clasicismo por la directora londinense Amma Asante, quien tras Belle vuelve a contar una historia real con principales elementos raciales, en sus diversas vertientes: prejuicios, segregación, amor. Pero esta vez la adaptación del libro de Susan Williams ofrece una visión que supera las meras relaciones personales entre dos enamorados y nos adentra en las luchas de poder por un país sudafricano, entonces llamado Bechuanalandia, que buscaba su consolidación como estado moderno, bajo la atenta y celosa mirada de su protector, el Reino Unido. Sin duda, hay en el magnífico guión de Guy Hibbert (Espías desde el cielo) grandes simplificaciones en cuanto a los elementos clave que forjaron la creación de la República Botsuana en 1964, pero los invocados –las relaciones con la Sudáfrica del “apartheid”; en el fondo, intereses siempre económicos– están sabiamente escogidos y resultan suficientes para comprender los hechos que se sucedieron. Narrativamente Asante logra una gran fluidez, donde el paso de los años se hace comprensible y la inclusión de las distintas personas que obstruyeron o apoyaron desinteresadamente los derechos de Seretse Khama y de su país (parlamentarios, periodistas, lores, hasta el mismo Churchill) son verosímiles, sin ficciones excesivas. Pero donde Un reino unido destaca por encima de otros relatos históricos es en su intensa historia de amor, tremendamente difícil y profundamente bella, auténtico catalizador de los acontecimientos políticos del film. Funciona a la perfección desde los primeros compases, mientras Seretse y Ruth charlan y bailan jazz en las fiestas de Londres, y nos creemos que ese amor podrá atravesar todas las fronteras y tormentas que lo amenacen. El trabajo actoral es sobresaliente y es el artífice absoluto de esa credibilidad: David Oyelowo ya nos tiene acostumbrados a bordar esos papeles de hombre íntegro que lucha por sus derechos entre la injustica, véase Selma, mientras que Rosamund Pike ofrece aquí una de las mejores interpretaciones de su carrera, enternecedora, vulnerable, fuerte, encantadora. La química que logran ambos es llamativa. Algunos momentos son memorables, como las llamadas telefónicas entre esposos.

7/10
The Tunnel

2013 | The Tunnel | Serie TV

Un policía británico y una policía francesa, con personalidades completamente opuestas y con métodos de trabajo muy diferentes, tendrán que hacerse cargo de la investigación de un cadáver aparecido en la frontera del Eurotúnel. Medio cuerpo está en Francia y la otra mitad, en Reino Unido.

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