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Biografía

Kristin Scott Thomas

Kristin Scott Thomas

60 años

Kristin Scott Thomas

Nació el 24 de Mayo de 1960 en Redruth, Cornwall, Inglaterra, Reino Unido

Mucha clase

16 Agosto 2011

Una actriz con clase. De poderosa presencia, con enorme personalidad. Así es Kristin Scott Thomas, que no se involucra en cualquier película, escoge con inteligencia los papeles que interpreta.

Kristin Scott Thomas nació en Redruth, Cornwall, en Inglaterra, el 24 de mayo de 1960. Es la mayor de dos hermanas, la menos conocida Serena Scott Thomas también es actriz. El interés por la actuación le viene por vía materna, su madre Deborah estudió interpretación antes de casarse con Simon, un militar del ejército del aire, quien murió en accidente de aviación cuando Kristin sólo contaba cuatro años. Curiosamente Deborah volvió a casarse con un piloto aéreo, que también falleció en accidente aéreo seis años después. Estos hechos tal vez expliquen la querencia de Kristin Scott por películas con aviones que se estrellan, como es el caso de El paciente inglés (Anthony Minghella, 1996), la oscarizada película que le dio la fama, y Caprichos del destino (Sydney Pollack, 1999), donde ella y Harrison Ford descubrían que sus respectivos cónyuges, muertos en accidente aéreo, estaban teniendo una aventura.

Sin duda que Kristin tiene una formación cosmopolita, que le viene de familia, no en vano un pariente más o menos lejano es el célebre capitán Robert Falcon Scott, el explorador del Polo Sur. Educada en su infancia y juventud en Inglaterra, para preparar su formación actoral se trasladó a París, y en Francia acabaría estableciendo su residencia. Allí combinó su trabajo como niñera con los estudios en la Escuela Nacional Superior de las Artes y Técnicas Teatrales, donde se graduó con 25 años. Y conoció al que ha sido su único marido, el ginecólogo François Olivennes, con quien tuvo tres hijos, y de quien se separaría en 2005.

Empieza a actuar en teatro, y su debut en cine se produjo en 1986 con Under the Cherry Moon, curioso film musical dirigido y protagonizado por Prince, que arrasó en los Razzie, e incluso supuso dos nominaciones para Kristin como actriz de reparto y nueva estrella. Nunca los Razzie se equivocaron tanto sobre las posibilidades de una gran actriz.

En efecto, Kristin tiene un rostro diferente, con su amplia sonrisa, su aspecto sofisticado y una belleza no apabullante, características que le han ayudado a componer papeles siempre interesantes. Además su dominio del inglés y el francés le han permitido trabajar con directores muy variados. En los primeros pasos de su carrera destacan Un puñado de polvo (1988), interesante adaptación de una novela de Evelyn Waugh, película muy “british”, y Fuerza mayor (1989), un film cuya trama recuerda a El expreso de medianoche.

Con Hugh Grant coincide casi de seguido en Lunas de Hiel (1992), dura película de Roman Polanski, y la exitosa comedia Cuatro bodas y un funeral (Mike Newell, 1994), que le dio un Bafta como mejor actriz de reparto. Philip Haas la dirige en la extraña y malsana Ángeles & insectos (1995), e interviene en la shakespereana Ricardo III (1995), versión de Richard Loncraine que imagina un Reino Unido fascista en el siglo XX.

La paciencia y tenacidad de Kristin actriz se vería recompensada con El paciente inglés (1996), película que le supuso su única nominación al Oscar hasta la fecha. Ella era Katharine Clifton, la mujer adúltera con el conde Laszlo de Almásy (Ralph Fiennes), historia romántica que adaptaba una compleja novela de Michael Ondaatje.

Su prestigio estaba ya sólidamente cimentado, de modo que le llueven papeles interesantes. Trabaja con Robert Redford en El hombre que susurraba a los caballos (1998), está en la adaptación de W. Somerset Maugham El misterio de la villa (2000), y en la potente película coral de Robert Altman Gosford Park (2001). Se puede permitir así filmes de menor interés, alguna tal vez por amistad, como Alta sociedad (Chromofobia) (2005), donde la dirige Martha Fiennes, la hermana de Ralph Fiennes. Secretos de familia (2005) y El juego de los idiotas (2006) son puros divertimentos, pero desde luego esto no significa que Kristin se duerma en los laureles. La prueba la proporcionan No le digas a nadie (Guillaume Canet, 2007), inquietante thriller, y Hace mucho que te quiero (Philippe Claudel, 2008), la historia de dos hermanas, una recién salida de la cárcel con un oscuro secreto.

Papeles pequeños, papeles grandes, parece la divisa de la actriz, al tiempo que cuida sus trabajos en los escenarios. De modo que la vemos de secundaria en Las hermanas Bolena (2008) y Confesiones de una compradora compulsiva (2009), para luego asumir papeles más jugosos como el de tía de Elvis Presley en Nowhere Boy (2009), el de mujer insatisfecha en Partir (2009) ­–donde trabaja con el español Sergi López–, y el de reportera que ahonda en secretos oscuros de la complicidad francesa a través del gobierno de Vichy en el holocausto en La llave de Sarah (2010).

La gran actriz, superados los 50 años, no descansa. Tiene entre manos Bel ami, adaptación de la novela de Guy de Maupassant, y La pesca del salmón en Yemen, que versión el divertido libro de Paul Torday.

Filmografía
Mi año con Salinger

2020 | My Salinger Year

Finales de los años 90. Joanna, una joven que sueña con ser una gran escritora, consigue trabajo en una de las principales agencias literarias de Nueva York como ayudante de la directora. Entre otras tareas, Joanna ha de responder las numerosas cartas que envían los fans de uno de los escritores de la firma, el mítico J.D. Salinger, autor de “El guardián entre el centeno”. Apartándose del protocolo, Joanna imprimirá a sus respuestas un carácter muy personal.

Rebeca

2020 | Rebecca

Una joven vive un arrollador romance en Montecarlo con el apuesto viudo Maxim de Winter. Tras casarse con él, llega a Manderley, la imponente finca familiar de su esposo, situada en la costa inglesa. La joven, ingenua e inexperta, empieza a aclimatarse a los pormenores de su nueva vida cuando se sorprende combatiendo a la sombra de la primera esposa de Maxim, la elegante y cosmopolita Rebeca. Cuyo inquietante legado mantiene vivo la Sra. Danvers, siniestra ama de llaves de Manderley.

¡Que suene la música!

2019 | Military Wives

Amable comedia, con su punto dramático y basada en hechos reales, que nada en verdad a contracorriente, y no solo porque su distribuidora en España se llame justamente A Contracorriente. Y es que cuenta la historia de “las mujeres de”, algo para lo que, en tiempos de feminismo desaforado, hace falta valor. Cuando no debería ser para tanto, pues “mujer de” –o “marido de”, tanto da–, puede ser algo estupendo, nada hay de peyorativo en el viejo dicho de que “detrás de toda gran hombre, hay una gran mujer”, sino más bien al revés. En efecto, a un grupo de militares británicos le toca partir de misión a Afganistán. En el tiempo de ausencia, en que siempre existe el miedo en las familias de una llamada telefónica con malas noticias, Lisa es la mujer que debe ocuparse de las actividades sociales que distraigan a las esposas que se han quedado en casa. Se empeña en ayudarla Kate, que perdió un año atrás a un hijo en Afganistán. La idea de formar un coro, aceptada al principio a regañadientes, cala en las mujeres, que se ilusionan con el reto. La película parte de un hecho auténtico, el nacimiento de estos coros en las bases militares británicas, con el efecto de su repicado por todo el mundo, como se nos recuerda al final. El planteamiento tiene más de un punto en común con Full Monty, el título más popular del director, Peter Cattaneo. Se describe bien la amistad creciente entre las mujeres, con distintas edades y personalidades, haciendo hincapié en los problemas de Lisa para conectar con su hija, en parte por su afición al alcohol, el modo en que se lleva el duelo, y en el choque de caracteres de Kate y Lisa, mujeres de armas tomar, cada una a su manera. Hace muy buen uso de la música, con buena selección de canciones más la que componen para la ocasión de un concurso, y se beneficia del gran trabajo de las actrices, Kristin Scott Thomas y Sharon Horgan principalmente.

6/10
Tomb Raider

2018 | Tomb Raider

La joven Lara Croft se gana la vida como repartidora de un restaurante. Para sacarse un dinerillo extra participa en una extraña competición callejera de bicicletas, pero acaba detenida por la policía. Pagará la fianza Ana Miller, antigua socia de su padre, el desaparecido Richard. Le advierte de que firme unos papeles para darle oficialmente por muerto, pues en caso contrario podría tener problemas con la herencia. Tras aceptar a regañadientes, la muchacha recibe la llave de la oficina de su progenitor, donde encontrará una grabación donde éste detalla lo que estaba investigando cuando no se volvió a saber de él… Resulta tentador tirar del hilo para averiguar más detalles, lo que implica viajar a Hong Kong… Angelina Jolie protagonizó en 2001 la versión cinematográfica del exitoso videojuego Tomb Raider, en un film demasiado ligero, pero que por el tirón del personaje central entre los adictos a las consolas, dio dinero. Por esta razón, no tardó en llegar una secuela, Tomb Raider, la cuna de la vida, de 2003, de similar calidad. Tres lustros después toma la alternativa otra actriz, nada menos que la sueca Alicia Vikander, ganadora del Oscar por La chica danesa. Demuestra una mayor solvencia que su famosa predecesora, por lo que le otorga más humanidad a su personaje, parece más real, se percibe alguna debilidad… Y eso que sobre el papel, pese a que se nota el esfuerzo por describirla mejor, tampoco está muy dibujada. El aún poco conocido realizador noruego Roar Uthaug (La montaña mágica) logra que sus secuencias estén mejor integradas en una mínima trama que las de los filmes de la década anterior, donde se sucedían sin motivo. Y aunque algunos momentos suenan a refrito poco inspirado de las peripecias de Indiana Jones, otras veces se consigue cierta frescura, sobre todo en la carrera ciclista del arranque. Cuenta con algún secundario ilustre, como Kristin Scott Thomas y Derek Jacobi, que sin embargo, casi ni aparecen en el metraje. La disfrutarán los ‘jugones’ por sus homenajes al original, por ejemplo el que ofrece la secuencia de los títulos de crédito.

5/10
La clase de piano

2018 | Au bout des doigts

Un joven toca el piano en una estación de París. Cuando termina la pieza se le acerca un hombre, Pierre, director del conservatorio de París, que ha escuchado boquiabierto su ejecución en medio del bullicio de la estación. Le recomienda que le llame, pues ve en él un increíble talento. Pero Mathieu Malinski, que así se llama el chaval, es reacio al ofrecimiento. Si embargo, acabará en el conservatorio de rebote, haciendo horas de limpieza para cumplir con el trabajo social impuesto por un delito de robo. El francés Ludovic Bernard escribe y dirige una de esas películas que indaga en el potencial oculto en tantas personas, en su capacidad excepcional de generar belleza. En este caso, Mathieu (Jules Benchetrit) es un virtuoso del piano, un joven que sin una educación especial posee un talento casi innato para trasladar un volcán de emociones a las teclas. Prácticamente se transporta cuando fluye la música hacia sus dedos. Criado en una familia sin padre, con escasos recursos económicos y con amistades poco deseables, Malinski no ha tenido oportunidades para hacer brillar su don y su humilde procedencia ha hecho mella en su carácter, se ha vuelto desconfiado, orgulloso y arisco, de modo que carece de confianza en sí mismo, esa misma confianza que rebosa en Pierre y en su estricta profesora, la condesa. De modo que en el campo docente estará la paciencia, la autoridad, la mano izquierda para ir guiando al aprendiz hasta la explosión de su talento. La clase de piano es una película optimista, algunos dirán que demasiado, pero la emoción que genera en algunas de sus escenas es genuina, especialmente cuando están de por medio Liszt o Rachmaninoff. Es cierto que la historia se desarrolla por un itinerario que cualquier espectador podría trazar con los ojos cerrados, ese final corriendo por las calles de París, o que su esquema es muy tópico (chaval desfavorecido, profesor, conflicto, triunfo), aunque también hay escenas formidables, como la del encuentro nocturno con el piano. Y se echa en falta información de los personajes (en la madre, en Mathieu, en la esposa de Pierre), pero en conjunto es una película correcta, agradable en todo momento, que empuja a buscar lo mejor de sí mismo, a perseverar en el intento y a aceptar la ayuda que se nos presta. El trío de actores protagonistas está muy bien, especialmente los veteranos, Lambert Wilson y Kristin Scott Thomas, que encarnan a profesores capaces de jugarse su prestigio por lo que creen.

6/10
The Party

2017 | The Party

Inspirada tragicomedia minimalista de breve duración, rodada en un único espacio, con los medios justos y en blanco y negro, que con sólo siete actores podía ser perfectamente una obra de teatro. En su interior se encierran hábilmente muchos de los males propios de la postmodernidad, Sally Potter sabe sacar todo el jugo a su propuesta. Janet acaba de recibir el nombramiento de ministra, y ha organizado una fiesta en su casa con sus más íntimos. Lo que debería ser motivo de alegría, no parece serlo tanto para su marido Bill, que exhibe un aire taciturno y no para de beber. Entretanto Tom, banquero, se ha adelantado a su esposa y se muestra inquieto, además de que ha venido a la celebración pertrechado con una pistola. Martha y Jinny son una pareja lesbiana, aunque la primera es mayor que la segunda, quien sometida a fecundación in vitro, espera trillizos. Finalmente está la cínica April, que ha venido acompañado de su novio Gottfried, una especie de gurú partidario de la medicina alternativa. A lo largo de una trama que empieza con un misterioso plano, que sólo se entiende al final, seguimos a unos personajes talluditos, existencialmente insatisfechos, que buscan mejorar el mundo, pero que tal vez deberían empezar por mejorar ellos personalmente, y para ello creer que son capaces de hacerlo, más allá del postureo cínico al uso. De modo que temas como la amistad, el matrimonio, la fidelidad, el trabajo, el amor, la maternidad, las adicciones, la violencia, se plantean de modo vertiginoso, mostrando lo patéticas que pueden ser las personas, al ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio. El estupendo reparto -Kristin Scott Thomas, Timothy Spall, Patricia Clarkson, Cillian Murphy, Emily Mortimer, Cherry Jones y Bruno Ganz-, se hace enseguida con sus personajes, y disfrutan de una sencilla función que no aporta soluciones a los problemas, pero que hace pensar mostrando desnudo al emperador presuntamente vestido.

6/10
El instante más oscuro

2017 | Darkest Hour

Mucho antes de la magistral Dunkerque, el realizador Joe Wright había resumido la batalla en un único –pero brillante– plano secuencia playero, en Expiación, su segundo trabajo. Después de que el film de Christopher Nolan haya reavivado el interés de la industria audiovisual por la Segunda Guerra Mundial, el británico retoma la evacuación de las tropas aliadas en la ciudad portuaria, que tiene un peso clave en este biopic del carismático primer ministro de su país durante el conflicto. El instante más oscuro llega en un momento en el que parecía tenerlo complicado por saturación, tras la excelente acogida de The Crown, donde le interpretaba un inmenso John Lithgow, y Churchill, con otra increíble transformación, esta vez por parte de Brian Cox. Sin embargo, acierta al centrarse en un momento distinto de la vida del líder británico más valorado de todos los tiempos, cuando en 1940 el parlamento fuerza la dimisión del primer ministro, Neville Chamberlain, que no ha sabido gestionar la amenaza de Adolf Hitler. Su partido se ve obligado a elegir como sustituto a Winston Churchill, desprestigiado por instigar la desastrosa batalla de Gallipoli durante la Gran Guerra, cuando ejercía como Primer Lord del Almirantazgo, pero que es el único de sus candidatos que acepta la oposición. El hombre que ha dirigido excelentes dramas de época como el citado, o Anna Karenina y Orgullo y prejuicio, demuestra que domina el género, haciendo gala de hallazgos visuales, no tan excesivos como el de la costa, pero sí los suficientes para crear tensión en una historia que transcurre en escenarios cerrados; pocas veces se ven detalles del frente, aquí estamos ante un thriller político en el que la principal guerra se libra entre el protagonista y sus rivales. Aprovecha que cuenta como colaboradores a los inspirados Bruno Delbonnel, habitual director de fotografía de los hermanos Coen y Jean-Pierre Jeunet, y Dario Marianelli, su músico de siempre. Con esto le saca gran partido al guión, absolutamente redondo, del especialista en vidas reales Anthony McCarten (La teoría del todo), que consigue meter al espectador del siglo XXI en el pensamiento de la época, cuando aún se podía llegar a pensar que Hitler podría tener clemencia con Inglaterra si se rinde a tiempo. En este contexto los políticos –a los que se da un varapalo por estar más pendientes de su silla que de otra cosa– piensan que resulta estéril plantar cara a los nazis en solitario, pues el resto de países que le hacen frente han caído o están a punto de hacerlo. Resulta impresionante el trabajo de Gary Oldman, a priori una opción nefasta para interpretar al protagonista por su absoluta falta de parecido. Pero pese a la extremada caracterización, a base de maquillaje prostético, el actor consigue resultar creíble sin perder expresividad, y sobre todo humanizar a un personaje mitificado por su peso en la historia. Estamos ante uno de esos trabajos milagrosos que se recuerdan siempre. Contra todo pronóstico, no eclipsa a los eficaces secundarios, realiza un brillante trabajo Kristin Scott Thomas, como Clemmie, la cariñosa esposa, y hasta se echan de menos más escenas de Ben Mendelsohn (brillante villano en Rogue One, una historia de Star Wars), como un Jorge VI que en principio contempla al Primer Ministro con recelo por no haberle apoyado durante la abdicación de su hermano (aquí se ofrece una versión más realista de la relación entre ambos que en El discurso del rey). Por último, Lily James sale airosa del reto de interpretar a una figura omnipresente en los últimos Churchill, la de joven secretaria que sufre la ira del mandatario, por su carácter gruñón, pero que consigue que poco a poco se dulcifique. Se articula en torno a la necesidad de reunir valor y plantar cara a las amenazas pese a que haya que realizar grandes sacrificios, cuando se corre el riesgo de fenecer. Merece un diez la secuencia capriana del metro, que difícilmente pudo ocurrir en la vida real, pero que no sólo resulta conmovedora, sino que resume muy bien lo que supuso la figura de Churchill.

8/10
Suite francesa

2015 | Suite française

1940. En un pueblo de la campiña francesa, Lucile Angelier aguarda noticias de su marido, alistado en el ejército que trata de detener sin éxito a las tropas nazis. Éstas llegan al lugar, por lo que Lucile y su codiciosa suegra se ven obligadas a alojar en su residencia a Bruno, un refinado oficial alemán que toca diariamente una misteriosa melodía en el piano, y por el que la joven comienza a sentir cierta atracción. La novela en la que está basada Suite francesa obtuvo un enorme éxito cuando se publicó en 2004, más de seis décadas después de la muerte de su autora, la judía de origen ucraniano Irène Némirovsky, que habiéndola dejado inconclusa y oculta en una maleta, fue deportada a Pithiviers y después a Auschwitz, de donde ya nunca saldría. Su hija conservó el cuaderno en el que estaba escrita pero durante muchos años se negó a leerlo, pensando que contenía un diario demasiado duro. Hasta los 90 no se dio cuenta de que se trataba de una novela. La adaptación al cine se centra en "Dolce", la segunda de las dos partes del volumen publicado. Los numerosos personajes que huían de París en la primera, "Tempestad en junio", han quedado resumidos en las imágenes que muestran a las masas que han huido de París, cuando comienzan los bombardeos alemanes. También se conserva un esquema de lo que iba a ser la tercera parte literaria, que ha inspirado la dirección que toma el guión del film en su tramo final. Así las cosas, los lectores reconocerán la obra original a ratos. Aún así, el director y coguionista Saul Dibb, responsable de La duquesa, firma un film eficaz, que mantiene más o menos la elegancia del libro, y sobre todo se engrandece por la trabajada interpretación de Michelle Williams, y su suegra en la ficción, la siempre inmensa Kristin Scott Thomas. Sin llegar a la misma altura, no desentonan Matthias Schoenaerts (De óxido y hueso), el nazi, y en papeles más secundarios, Sam Riley o Margot Robbie. El desarrollo de Suite francesa muestra un mosaico de las diferentes posturas que toma la población para salir adelante en circunstancias duras, incluyendo los que inician una relación sexual con el enemigo (el personaje de Robbie), los que tratan de mantener la dignidad iniciando la Resistencia, los que sacan tajada económica de la población... En suma, las virtudes del film compensan su academicismo, sus elementos propios de culebrón y una puesta en escena a ratos un tanto fría.

6/10
Mi casa en París

2014 | My Old Lady

Matthias (Kevin Kline) llega a París procedente de Nueva York. Es un cincuentón sin dinero ni lazos afectivos, con tres matrimonios fracasados a cuestas y un problema con la bebida. En París le espera la herencia de una casa, dejada por su padre, y él acude con la intención de venderla rápidamente y largarse a otro lugar. Pero le espera una sorpresa: en la casa vive Mathilde (Maggie Smith), una anciana de 92 años, con su hija Chloé (Kristin Scott Thomas). El motivo es que, aunque la propiedad era de su padre, por contrato se establecía que allí viviría Mathilde hasta su muerte. Matthias tardará poco en saber que esa anciana fue durante largo tiempo la amante de su padre. Segunda incursión en la dirección del guionista y escritor Israel Horovitz (Sunshine), tras el mediometraje 3 Weeks After Paradise. En este caso escribe un guión basado en su propia obra teatral, una historia sobre las consecuencias traumáticas de la infidelidad matrimonial en la vida de los hijos. Toda la vida del protagonista ha sido un desastre, una huida, debido a la falta de cariño paterno, a un hogar en donde no reinaba la alegría. Su descubrimiento pondrá de nuevo su vida patas arriba y consigo arrastrará a Chloé, quien también se enfrentará a sus demonios del pasado y su desastrosa vida afectiva. Sin duda estas ideas no son nuevas, pero son tan serias y quedan aquí tan claramente apuntaladas que golpean con dureza a la sociedad contemporánea, a su irresponsable ligereza afectiva, de insufrible frivolidad en las relaciones amorosas, donde el deseo egoísta se erige a menudo en norma de vida, primer paso hacia el destrozo de corazones inocentes. Y si algo deja claro Mi casa en París es que la infancia rota pasa factura, siempre se sigue siendo el niño o la niña que se fue, nunca se olvida. Se nota que Horovitz maneja bien el tempo del libreto, aunque no tanto el de la sala de cine. Se diría que los actos están perfectamente marcados y ejecutados, pero en la narrativa cinematográfica se echa en falta un pelín más de equilibrio, de contención y fluidez. El film comienza soberbiamente y la presentación del conflicto es ejemplar, con logrados momentos de humor, de socarronería protagonizada por el desastrado personaje de Matthias, pero tras el nudo, tras la revelación del meollo, el desenlace se atropella rápidamente, sin dejar respirar al relato como se había hecho hasta ese momento, restando eficacia y verosimilitud a las postreras relaciones de los protagonistas. El conjunto se resiente, aunque no deje de ser interesante. Por lo demás, una obra de teatro ha de mimar a sus personajes, y aquí se hace sabiamente, con un soberbio trabajo del trío actoral.

6/10
Sólo Dios perdona

2013 | Only God Forgives

El danés Nicolas Winding Refn acabó de consagrarse a nivel internacional al obtener el premio al mejor director en Cannes con el relato neo-noir Drive, su primer film estadounidense, protagonizado por Ryan Gosling. Recupera al actor en su siguiente trabajo, Sólo Dios perdona, que ha rodado en Tailandia, en inglés y en el idioma local. Julian, fugitivo de la justicia estadounidense, se ha refugiado en Bangkok, donde desde hace años regenta un club de boxeo que sirve como tapadera para que trafique con narcóticos. Su hermano es asesinado por ser el responsable de la muerte de una prostituta, por lo que llega al lugar la madre, que le pide a Julian que se tome cumplida venganza. Abucheada en su paso por el Festival de Cannes, quienes acudan a ver Sólo Dios perdona teniendo en mente su anterior largometraje quedarán profundamente decepcionados. Juega en su contra su tono pretencioso y solemne, cuando sus reflexiones sobre la venganza, y el sinsentido de la oleada de violencia, finalmente resultan de muy poco calado. Resulta significativo que el film esté dedicado al presuntuoso y sobrevalorado Alejandro Jodorowski. Sobre todo, se echa de menos al inspirado guionista de Drive, Hossein Amini, que ha sido sustituido por el propio Winding Refn. Incluso el actor de eficacia a prueba de bombas Ryan Gosling resulta en esta ocasión impasible, como si Winding Refn le hubiera especificado que no moviera una ceja. Sí que realiza un trabajo más eficaz la siempre sorprendente Kristin Scott Thomas, que borda su rol de madre manipuladora. Al menos, Sólo Dios perdona mantiene la fuerza visual y el personalísimo sello personal de Winding Refn, que crea unas atmósferas oscuras de enorme potencia. Su puesta en escena homenajea en esta ocasión al cine oriental, y sus cuidadas imágenes desbordan frecuentemente bastante lirismo. Además, se luce con la utilización de imágenes simbólicas como las manos del protagonista, capaces de infringir dolor o de usar la violencia.

5/10
The Invisible Woman

2013 | The Invisible Woman

Nelly Wharton Robinson, esposa del director de un colegio, prepara en 1885 con un grupo de alumnos la representación de una obra teatral de Charles Dickens y Wilkie Collins. El dato casual en la conversación de que ella conoció al ya fallecido Dickens dispara sus recuerdos, las heridas no cicatrizadas aún de una relación amorosa del pasado con el célebre autor de “Oliver Twist”. Ella era entonces una joven actriz con otro nombre, Ellen Ternan, y se asomaba a los escenarios en compañía de su madre y hermanas, también dedicadas al mundo de la escena. Ralph Fiennes acomete su segundo trabajo como director tras Coriolanus, también asociado a un gran escritor inglés, William Shakespeare cede el paso a Charles Dickens. Aunque en esta ocasión no se trata de adaptar una obra de ficción, sino de evocar un episodio real y poco conocido del autor, uno de esos “secretos” que permiten conocer la naturaleza de un alma, en palabras del propio Dickens citadas en la película: su historia de amor con Ellen Ternan, mantenida en lo posible lejos del conocimiento de la opinión pública, y de cómo logró con ella una conexión de corazones que ya no tenía con Catherine, su esposa, con la que tuvo diez hijos. Abi Morgan, guionista de títulos como Shame y La dama de hierro, acomete la adaptación de una biografía de Claire Tomalin dedicada a esa “mujer invisible” que por las convenciones de la época habría sido una completa desconocida, Ellen Ternan, y que podría haber inspirado algunos personajes de Dickens, como el de Estella en “Grandes esperanzas”. Y Ralph Fiennes lo traduce en imágenes, reservándose además el papel de Dickens. La empresa es ambiciosa, y aunque se nos entregan escenas intensas, el resultado es irregular. Hay un gran esfuerzo por tratar de mostrar cómo un escritor que, en la cumbre de su carrera se siente infeliz en su matrimonio, ve despertar la pasión amorosa por una sensible jovencita. Se agradece que no se nos dore la píldora, Dickens es buena persona, pero tiene su lado egoísta, no sabe manejar su enorme popularidad, y teme el qué dirán. Pero en general la sensación es de cuadro incompleto, y a ratos incluso tosco. Se nos ofrecen pistas –la relación de Wilkie Collins con una viuda, la preocupación de la madre de Ellen por su futuro...– para que entendamos el puritanismo victoriano, las presiones sociales, pero a veces uno tiene la sensación de que la auténtica “mujer invisible” no es Ellen Ternan, sino Catherine, descrita de modo muy elemental, incluso ese fugaz plano de su desnudez que nos señala su falta de atractivo, ni siquiera físico. Al mismo Dickens le falta complejidad, hemos de creernos que no tenemos acceso a sus secretos: no le llegamos a conocer como padre de familia -ésta apenas parece contar en sus decisiones extramaritales-, ni siquiera vibramos con él como escritor, a excepción de una brillante escena donde hace una lectura pública de una de sus obras. En el capítulo interpretativo, además de secundarios notables como Kristin Scott Thomas –quien hizo con Fiennes El paciente inglés–, la que más brilla es Felicity Jones, que hace creíble su sufriente personaje reinventado en el presente, y enamorada arrobada en el pasado. Y ello a pesar de algunas escenas bruscas y chirriantes por culpa del guión, sobre todo cuando visita el nido de amor de Wilkie Collins y se siente insultada, lo que tira al suelo la imagen de mujer “libre” que se nos había querido ofrecer hasta ese momento.

5/10
Antes del frío invierno

2013 | Avant l'hiver

En su tercer trabajo como director y guionista cinematográfico, el prestigioso escritor Philippe Claudel recupera el tono dramático de su ópera prima, la excelente Hace mucho que te quiero, tras un giro hacia la comedia amable con Silencio de amor. Como muestra de que pretende regresar a sus orígenes recupera a Kristin Scott Thomas, la actriz de su primer trabajo. En Antes del frío invierno, Paul, un neurocirujano acomodado, casado con Lucie, empieza a recibir anónimos y desconcertantes ramos de flores. Sospecha que la culpable puede ser Lou, una emigrante de origen árabe, camarera de un bar, que asegura haber sido su paciente, aunque él no la recuerda. Menos redonda que las propuestas anteriores del autor, Antes del frío invierno no está exenta de interés. Pesa un poco cierta sensación de déjà-vu, por sus puntos en común con otros trabajos del protagonista, un Daniel Auteuil que trae a la memoria Caché (donde su personaje sufría un acoso similar), de Michael Haneke, y Un corazón en invierno (el título también colabora a la hora de rememorar el film de Claude Sautet), donde encarnaba un personaje similar. De nuevo el ‘invernal’ actor interpreta a un profesional brillante pero hastiado y desencantado de la vida, encerrado en sí mismo (aunque esta vez está casado), cuyo gélido corazón empieza a resucitar tras el encuentro con una mujer más joven. También tiene una enorme presencia en Antes del frío invierno la música clásica. De igual modo resulta inevitable recordar el cine de Claude Chabrol, con sus retratos de matrimonios de la clase burguesa, ofrecidos con ocasión de una historia policiaca. Precisamente, en Antes del frio invierno lo más débil son los elementos de thriller, no del todo bien resueltos o decepcionantes. Desentonan igualmente algunas subtramas, menos absorbentes que la historia principal, especialmente la relación del personaje principal con su hijo. Y su final no acaba de ser completamente satisfactorio. A pesar de todo el autor mantiene cierto nivel, sobre todo por su puesta en escena elegante y refinada, y el hecho de que en lugar de escoger el recurrido y fácil camino de la infidelidad sexual, narra una atracción emocional. Como cabía esperar, logra emotivas interpretaciones, sobre todo por parte de su actriz fetiche, que consigue por sí misma que la entrega matrimonial (¿incondicional?) de su personaje constituya el foco de atención más atractivo del relato. Recupera el director el tema de los lazos familiares, omnipresente en su obra. Además, a Claudel se le da muy bien el retrato de personajes, por muy secundarios que sean. Destaca una paciente judía, cuyos dos diálogos con el protagonista constituyen lo más logrado del conjunto.

6/10
La pesca de salmón en Yemen

2012 | Salmon Fishing in the Yemen

La presencia de Gran Bretaña en zonas calientes del globo como Irak y Afganistán no contribuye precisamente a mejorar las relaciones con el mundo árabe. El primer ministro presiona para dar con algún proyecto que pueda ayudar, y su eficiente jefa de prensa Patricia cree encontrarlo en un plan de un jeque multimillonario que suena a completo disparate: la introducción de la pesca de salmón en Yemen. El experto Fred Jones no cree en la idea visionaria del jeque, Yemen no reúne ninguna condición favorable, pero obligado por sus superiores se ve obligado a estudiar la viabilidad, justo en un momento en que su matrimonio atraviesa una situación delicada. Le sirve de enlace con el jeque la muy competente Harriett Chetwode-Talbot, cuyo novio, militar, acaba de ser destinado en Afganistán. La pesca de salmón en Yemen es una adaptación de la divertida novela de Paul Torday a cargo del oscarizado Simon Beaufoy (Slumdog Millionaire) en lo concerniente al guión, y con la muy competente dirección del sueco Lasse Hallström. Tiene mucho mérito esta versión para la pantalla, que conserva el fino humor británico del original, pero que estaba obligada a salir del atolladero de la estructura primigenia, el intercambio de correos electrónicos entre los distintos personajes. Tal recurso sigue teniendo algo de presencia, pero la historia toma aire y aumenta su campo planteando algunas cuestiones que en el mejor de los casos Torday simplemente apuntaba. De modo que la idea de un proyecto descabellado, que da pie a pasajes muy divertidos, invita a reflexionar sobre la fe en un mundo donde, al menos en Occidente, se ha perdido en gran parte el horizonte de lo trascendente: no lo controlamos todo, pueden ocurrir sucesos que objetivamente considerados parecen milagrosos por lo improbable de su ocurrencia, en otras culturas se vive de otra manera, hay menos cinismo... Está introducida con gran naturalidad la necesidad del entendimiento entre Oriente y Occidente, con la apertura a otras mentalidades y la lacra del terrorismo fundamentalista, pero también el oportunismo político y la obsesión por la imagen y las apariencias. Y todo ello traspasado por el humor, aunque no falta dramatismo cuando hace falta, especialmente en el último tramo, con un desenlace que funciona, y que en otras manos sonaría a tópico. Aunque todo lo dicho hasta suena a trama de sátira política y punto, lo cierto es que uno de los méritos de La pesca de salmón en Yemen es su componente humana, plasmada en la composición de dos personajes muy sólidos (Ewan McGregor y Emily Blunt), que estrechan su relación de un modo muy natural y sin transitar caminos trillados, a pesar de sus caracteres contrapuestos: él es como un ratón de biblioteca que sólo sabe de pesca, ella una mujer abierta y cosmopolita, y sus previos compromisos componen una madeja de enorme interés sobre el amor, la entrega y el compromiso. También tiene gran mérito en el capítulo interpretativo la tronchante jefa de prensa que compone Kristin Scott Thomas –asombroso cómo concilia familia y trabajo, y el modo en que maneja a los políticos–, y el difícil papel del jeque, que compone Amr Waked.

7/10
Cherchez Hortense

2012 | Cherchez Hortense

Damien, experto en temas asiáticos, unido sentimentalmente a una directora de teatro y padre de un chaval, ha iniciado tarde las gestiones para conseguir los papeles a un inmigrante, que su progenitor, juez del Consejo del Estado, le podría proporcionar. Y algo apocado, no logra convencer demasiado cuando inicia estos trámites. Ello coincide con el encuentro casual con una joven que trabaja en un restaurante, y con sus reuniones de café con su grupete de amigos. Comedia de enredo muy francesa y muy leve. Aunque siempre resulta agradable ver trabajar a actores como Jean-Pierre Bacri, Kristin Scott Thomas e Isabelle Carré, el conjunto se ve muy deslavazado, y determinadas circunstancias parecen un tanto forzadas. La cinta, entre bromas y veras, habla de los miedos para acometer lo que uno debe hacer, y de los superficiales que pueden ser las relaciones entre las personas, aun entre aquellos que supuestamente se quieren.

4/10
En la casa

2012 | Dans la maison

El francés François Ozon tiene talento narrativo, y con En la casa logra captar la atención prácticamente desde la primera escena, el profesor de literatura Germain reincorporándose al instituto tras las vacaciones y mostrando desde su pedestal un indudable escepticismo ante la idea de implantar, como experiencia piloto, el uso del uniforme y el maridaje en las aulas de alumnos de distintas clases sociales. Todo el reparto es fantástico, pero Fabrice Luchini logra impregnar a su personaje de la amargura de quien se siente incomprendido, ese sentirse invisible a pesar de su clarividencia, y de tener pocas personas con las que poder establecer cierta complicidad. Entre una clase de estudiantes a los que Germain considera mediocres, despierta su atención Claude y su redacción sobre lo que ha hecho durante el fin de semana. Cuenta allí cómo él, de clase obrera, se ha fijado en Rapha, de mejor posición social, y se ha ofrecido a darle clases de matemáticas para poder introducirse en su casa. El final de su trabajo, “continuará”, y un talento incipiente para contar historias, le animan a pedir nuevas entregas sobre sus impresiones en casa de Rapha y con sus padres, Rapha y Esther; y compartirá los trabajos con Jeanne, su esposa, galerista de arte. Ese meterse en casa ajena mediante las palabras de Claude produce una interés creciente en Germain y Jeanne, pero la cosa puede ir demasiado lejos, tal ejercicio de voyeurismo se convierte en una espiral incontrolable donde las fronteras entre ficción y realidad empiezan a desdibujarse. Ozon adapta En la casa libremente “El chico de la última fila”, una obra de teatro del español Juan Mayorga, y sobre lo aparentemente banal construye una intriga fascinante donde evita algunos caminos trillados, ofreciendo a cambio ciertas sorpresas, ello en una atmósfera siempre atravesada por una mirada cínica. Atrapa la relación profesor-alumno, la crueldad del adolescente tras un aspecto angelical, y cierta imposibilidad por mantener el control de su curioso juego, los sentimientos cuentan, junto al exorcismo de cierta frustración de Germain, que puede opinar sobre lo que es bueno en la creación literaria, que ve cosas de él en el joven Claude, y cuyos aires de superioridad van a padecer el inevitable correctivo. Hay ciertos excesos en la narración de En la casa, pero siempre existe la coartada de que tales excesos serían no de Ozon, sino del precoz escritor Claude y su talento todavía no desarrollado, y que incluso podría ser puro espejismo, quedarse en otro Germain. Los momentos en que el lector irrumpe en lo que lee, en su representación cinematográfica, superan el peligro del puro artificio, son contados y usados con cierta inteligencia. El problema, si se quiere, es que todo en la película es puro juego, dos personajes complementarios, como se ve en la escena del banco, en que juegan a imaginar historias en las ventanas que tienen enfrente, asumiendo los papeles de dos mujeres que discuten, hablando uno y replicando el otro. Queda en cualquier caso la idea de que la literatura nos enseña a vernos tal y como somos.

7/10
Bel Ami, historia de un seductor

2011 | Bel Ami

Georges Duroy, veterano soldado de la guerra de Argelia, sin un céntimo en París, arriba a París en busca de fortuna. Se encuentra con un antiguo compañero de armas, Charles Forestier, periodista, que le introduce en su círculo de amistades. Ello le permite debuta como articulista, a pesar de que escribe fatal, gracias a la ayuda de Madeleine, la esposa de Charles. Su atractivo físico e innegable ambición, le permiten saltar de alcoba en alcoba, ya sea en el nidito de amor que comparte con Clotilde, a la cama todavía caliente de una viuda, o al lecho compartido con une mujer casada. Tosca adaptación de la novela “Bel Ami”, de Guy de Maupassant, perpetrada por dos hombres de teatro, Declan Donnellan y Nick Ormerod. Lo que en el autor francés era un retrato despiadado y cínico de la ambición contado de modo fascinante, en Bel ami, historia de un seductor se transmuta en pálido reflejo del original, falta espacio para la evolución de los personajes, y a Robert Pattinson el “Bel ami” George Duroy le viene grande, muy grande. De entre los actores se puede destacar a Uma Thurman, pero el personaje de Christina Ricci es muy plano, mientras que el Kristin Scott Thomas, el más difícil, requería una sutileza de la que el guión carece. Uno de los grandes problemas de Bel ami, historia de un seductor es que Duroy presenta un rostro canallesco y depravado desde el principio hasta el final de la historia; por supuesto que así es el alma de nuestro “Bel ami”, pero lo que la interpretación de Pattinson demandaba es que desplegara un verdadero encanto y atractivo, que explique que las mujeres caigan rendidas a sus pies, o sus triunfos sociales. Por otro lado, la solución facilona de desplegar aquí y allá varias escenas de sexo muy poco sutiles, no logra enmascarar los problemas de guion y de definición de caracteres. De modo que al final tenemos en Bel ami, historia de un seductor una película de salón, que se puede ver si uno no es demasiado exigente y desconoce por completo la astuta novela de Maupassant. La torpeza del film de Donnellan y Ormerod recuerda a otras adaptaciones literarias recientes fallidas, El retrato de Dorian Gray (Oliver Parker, 2009) y Retorno a Brideshead (Julian Jarrold, 2008), se diría que algunos cineastas contemporáneos son incapaces de abarcar la grandeza de ciertas novelas que tienen ya vitola de clásicos, quizá porque están en otra onda que los autores a los que tratan de versionar.

4/10
La mujer del quinto

2011 | La femme du Vème

El escritor norteamericano Tom Ricks viaja a París en un intento desesperado por recuperar el amor de su mujer y de su hija. Pero las cosas no marchan según lo previsto y Ricks se ve obligado a hospedarse en una turbia pensión en los suburbios de la ciudad, teniendo que trabajar como vigilante nocturno para subsistir. Entonces entra en su vida Margit, bella y misteriosa, y parece que las cosas empiezan a mejorar, pero la intensidad y la pasión que los une serán los elementos desencadenantes de una serie de inexplicables acontecimientos... como si un oscuro poder se fuera apoderando de él.

La llave de Sarah

2010 | Elle s'appelait Sarah

Historia narrada en dos tiempos separados por 60 años. Ambos arrancan inicialmente en París. En 1942, una familia judía es detenida por los gendarmes del gobierno de Vichy, y deportados a un campo de concentración. Dejan escondido en un armario cerrado con llave al niño pequeño, circunstancia que deja especialmente angustiada a Sarah, que tuvo la idea de ocultar así a su hermano. Mientras, en 2002, la periodista americana Julia Jarmond, casada con el francés Bertrand Tézac, prepara un artículo sobre el sexagésimo aniversario de esa redada de judíos, en que para vergüenza francesa no intervinieron los nazis, toda la operación fue orquestada por la gendarmería gala. Julia va a descubrir que el piso al que va a trasladarse con su esposo, fue el lugar donde estuvo emparedado el hermano de Sarah, y que los Tézac tienen alguna relación con su trágico destino. Adaptación de la exitosa novela de Tatiana de Rosnay, hay habilidad en el entrelazamiento de la historia pretérita y la actual, y logra despertar el interés sobre qué fue del niño enclaustrado y de su hermana, y su relación con los acontecimientos presentes. Además se atreve a adentrarse en un tema tabú en Francia, la colaboración del gobierno de Vichy en la deportación de los judíos, de la que es máxima expresión el caso descrito, enmarcado en hechos reales dirigidos por la gendarmería sin intervención nazi. De hecho una opción audaz del film es no mostrar siquiera una esvástica, la presencia de los nazis queda reducida a la mínima expresión. Dicho lo anterior, la película dista de ser perfecta. Aunque cuenta con grandes intérpretes -siempre es una gozada ver actuar a Kristin Scott Thomas-, algunos vericuetos argumentales no quedan bien explicados. Cierta decisión de Sarah no se entiende, y quita validez a los sacrificios que tantas personas han hecho por ella; y, sobre todo, la subtrama de la periodista embarazada es casi más un obstáculo que una ventaja para el conjunto de la película. En efecto, el planteamiento de un aborto por la avanzada edad de ella y su esposo es tremendamente superficial, como si se tratara de una legítima posibilidad desembarazarse del niño en camino; sobre todo en el contexto de una película sobre la tragedia del holocausto, donde se incide precisamente en el terrible destino de criaturas inocentes.

5/10
En sus manos

2010 | Contre toi

La doctora Anna Cooper vuelve a su trabajo tras una ausencia no aclarada. Desorientada, esta ginecóloga se presenta en una comisaría para denunciar su propio secuestro. Y comienza a relatar como días atrás un desconocido la secuestró manteniéndola encerrada, culpabilizándola de un error médico. Cansino film dirigido por Lola Doillon, hija del más conocido Jacques Doillon. Quiere ser un duelo actoral entre Kristin Scott Thomas y Pio Marmaï, al estilo de El coleccionista, pero eso es conceder demasiado a una historia sin garra, donde los protagonistas hacen lo que pueden, aunque lo cierto es que no tienen mucho margen de maniobra. No existe la requerida atmósfera inquietante, o un "in crescendo" hacia alguna parte: los minutos transcurren en una película que se hace interminable, a pesar de que dura apenas hora y cuarto. Venganza, psicología barata, manipulación y violencia son manejadas con excesiva torpeza.

3/10
Partir

2009 | Partir

Drama coescrito y dirigido por la veterana realizadora francesa Catherine Corsini, muy desconocida fuera de su país. La protagonizan la inglesa Kristin Scott Thomas y el español Sergi López, que repite con la realizadora una década después de La nueva Eva. Suzanne es una mujer de mediana edad que se despierta junto a un hombre. Poco después, resuena un disparo en la casa... Un flash-back nos traslada en el tiempo. Poco tiempo atrás, Suzanne llevaba una plácida existencia con su marido, médico, y sus dos hijos. Pero éstos ya están muy crecidos, y su inactividad le resulta pesada, por lo que decide volver a ejercer como fisioterapeuta. Durante las obras de la consulta que va a abrir contrata a Iván, un español que acaba de salir de la cárcel, por el que se sentirá muy atraída. Estamos ante una tragedia sobre la infidelidad que no oculta sus cartas, pues el prólogo adelanta que no va a acabar bien. La directora describe minuciosamente a los personajes y aprovecha que cuenta con grandes actores, pues Kristin Scott Thomas logra expresar a la perfección la angustia de su personaje. Sergi Löpez está inmenso, en un registro similar al de siempre. Destaca el personaje del marido abandonado, interpretado por el siempre solvente Yvan Attal. Partir muestra muy bien cómo la protagonista destruye a su familia, sabe que está haciendo daño, se encamina ella misma hacia el desastre, y sin embargo, no lo puede evitar por culpa de la pasión sexual.

6/10
Nowhere Boy

2009 | Nowhere Boy

En "Mother", una de las grandes canciones de la historia del pop, John Lennon –ya en su carrera en solitario– exorcizaba a uno de sus más grandes demonios: la relación con su madre. "Mother, you had me, but I never had you...", decía la célebre pieza, o sea "madre, tú me tuviste, pero yo nunca te tuve a ti". La británica Sam Taylor-Wood reconstruye la historia del acercamiento del músico a su madre en su juventud, en su debut en el largometraje. Nowhere Boy –título que hace referencia a que pronosticaron que el rebelde Lennon no iba a ninguna parte– se desarrolla en Liverpool, a mediados de los 50. El futuro músico es un indisciplinado quinceañero que ha vivido desde que recuerda al cuidado de Mimi, su severa tía, y el marido de ésta, que fallece inesperadamente. Deseoso de conocer quién es su madre, John se fija en una mujer pelirroja que acude al funeral, y que efectivamente resulta ser la mujer que le dio a luz. Ésta es una mujer optimista y alegre, pero irresponsable –la antítesis de Mimi–, que ha empezado una nueva vida con otro hombre, y tiene dos hijas. Mientras Lennon forma su primer grupo, The Quarrymen, descubrirá secretos del pasado, tratará de recuperar el tiempo perdido con su progenitora, y asistirá a una incipiente rivalidad entre ésta y su tía. El film apasionará a los seguidores de Lennon, que busquen una especie de biopic, pues se ciñe con fidelidad a su vida, y recrea momentos legendarios, como su primer encuentro con un jovencísimo Paul McCartney. Describe con mucha pasión los primeros años del rock and roll, y la repercusión de los músicos americanos en los jóvenes ingleses que posteriormente harían evolucionar este estilo musical. Pero además, interesará al resto del público, porque se trata de un sólido drama sobre la relación entre las dos hermanas y Lennon. La neófita Taylor-Wood le ha sacado mucho jugo al libreto de Matt Greenhalgh, especialista en biografías de músicos británicos, pues fue el guionista de la sólida Control; esta ocasión adapta el libro de memorias de Julia Baird, hermana de Lennon, y reflexiona con bastante inteligencia sobre la necesidad de afecto, la unidad con los seres queridos, la responsabilidad familiar, etc., en secuencias cercanas y emotivas. No resulta sorprendente que se coma literalmente la película, aunque no es la que más tiempo aparece en pantalla, la veterana Kristin Scott Thomas, como abnegada tía que aunque no ha parido al chico, ha ejercido en la práctica como auténtica madre. No desentona su némesis, Anne-Marie Duff, vista en películas como La última estación o Diario de un escándalo, ni el joven Aaron Johnson, que posteriormente fue el protagonista de Kick-Ass. Listo para machacar.

7/10
Confesiones de una compradora compulsiva

2009 | Confessions of a Shopaholic

Érase una mujer a una tárjeta de crédito pegada, érase una compradora compulsiva... Esto podríamos decir, parafraseando a Quevedo, de Rebecca Bloomwood, una joven periodista, despierta y agradable, pero que no puede resistir la tentación de comprar todo tipo de trapitos y calzado 'ad hoc'. Hasta tal punto que sus múltiples tarjetas empiezan a estar agotadas, y un especialista en impagados la acecha con tesón. En tal tesitura, mientras intenta ver cumplido su sueño de ser fichada por una revista de moda, se produce la ironía de que donde acaba yendo a parar es a una revista de finanzas, donde sus columnas firmadas por “La dama del pañuelo verde” se convierten en un inesperado éxito; en efecto, con un lenguaje popular, Rebecca da consejos sobre cómo gastar responsablemente, algo que ella no huele ni de lejos. Tampoco su jefe, el apuesto Luke, se baja del guindo, y cree que Rebecca es toda una experta en economía doméstica. Simpática comedia que se basa en las populares novelas de Sophie Kinsella, que en su retrato de los apuros de una mujer de nuestros días conecta con otros éxitos recientes filmados a partir de libros, como El diablo viste de Prada y El diario de Bridget Jones El australiano P.J. Hogan, que despertó muchas esperanzas con sus comedias iniciales La boda de Muriel y La boda de mi mejor amigo, pero cuya carrera luego se ha ido desinflando, retoma el tono del segundo film citado, con un ritmo ágil, repleto de gags ocurrentes, y traslada a Nueva York la acción londinense del original. La película se ve con una sonrisa todo el tiempo, pues se juegan con inteligencia las cartas de la historia amorosa, la relación de las dos amigas, el suspense del cobrador, la adicción a las compras y las reuniones de personas que quieren dejar tal vicio... Isla Fisher y Hugh Dancy son dos actores jóvenes en alza, que aguantan bien la película, y cuentan con el respaldo de secundarios solventes, algunos –Krysten Ritter, Kristin Scott Thomas, Robert Stanton- mejor aprovechados que otros -John Goodman, Joan Cusack, John Lithgow–. Si se quiere, el film intenta ser una crítica al consumismo exacerbado, pero tampoco debería ser tomado demasiado en serio en tal aspecto, pues pesa mucho más su condición de divertimento, y lo cierto es que al verlo dan unas ganas locas de irse a comprar algo. En la puesta en escena hay alguna idea ingeniosa, como la de la animación de los maniquíes que invitan a comprar las prendas que lucen.

6/10
Las hermanas Bolena

2008 | The Other Boleyn Girl

Es bien sabido que Enrique VIII de Inglaterra se divorció de la española Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena, y que tal hecho supuso la ruptura del monarca con la Iglesia católica, además del inicio de un cúmulo de inestabilidades políticas en el país anglosajón. Pero quizá es menos conocida la existencia de María Bolena, la hermana de Ana, que igualmente fue amante del rey. Su vida ha sido muy olvidada, y ni siquiera se sabe si era mayor o menor que Ana, y aunque se sospecha que tuvo hijos de Enrique VIII, tampoco se conoce el dato con total seguridad. Las relaciones de ambas hermanas con el monarca provocaron una manifiesta tirantez entre ellas y mantuvieron siempre viva su rivalidad. De cualquier forma, cuando la desgracia se abatió sobre la familia Bolena, María fue la única que pudo vivir con cierta tranquilidad retirada lejos de la corte. Esto, grosso modo, es lo que dice la historia. La película, basada en la novela de Philippa Gregory, es otra cuestión. Se permite algunas licencias, probablemente más o menos justificadas –como dar por hecho que María tuvo el hijo varón que el rey buscó toda su vida–, pero sobre todo asienta la trama en la convulsa relación fraternal que existía entre las dos hermanas Bolena. De acuerdo con el guión de Peter Morgan, especializado en “cuestiones de Estado” tras sus libretos de El último rey de Escocia y La reina, Ana era la mayor y ambas se adoraban desde niñas (al igual que a su hermano Jorge) y se contaban todos sus secretos y anhelos. Ana era ambiciosa y desenvuelta, la favorita de su padre, mientras que María es caracterizada como una muchacha mucho más pura, un dechado de dulzura y comprensión. Sus sentimientos chocan cuando el rey elige a María y a partir de ahí se establece un agrio distanciamiento, con sus vueltas y revueltas, pero que a la postre traerá como consecuencia la desgracia. El film es interesante, no cabe duda, aunque sólo sea por el estupendo diseño de producción, con maravillosas localizaciones inglesas de época, y la cuidadísima fotografía de Kieran McGuigan. Quizá puede achacarse que al conjunto le falta entidad argumental, pues no hay otra cosa que el intento de la familia Bolena por medrar en la corte de Inglaterra, para lo cual el cabeza de familia, Sir Thomas, ofrece sin ningún escrúpulo a sus hijas. Tampoco se presta apenas atención a temas políticos, ni a la cuestión del divorcio y la ruptura con Roma, que se despachan en dos o tres planos. Todo se reduce por tanto a las envidias, triunfos y pasiones palaciegas. El resultado de tales cuitas amorosas sería demasiado aburrido y banal, si no fuera porque el director Justin Chadwick ofrece la posibilidad de disfrutar de algunas actuaciones femeninas de altura. Porque, claro está, que no se dude de que ésta es una película de mujeres (y seguramente más para mujeres), pues los hombres –ni siquiera Enrique VIII, con un desaprovechado Eric Bana– tienen muy poco que decir. Tanto Natalie Portman en el papel de Ana, como Scarlett Johansson en el de María, están radiantes y brillan por igual, y también es elogiable la interpretación de la madre, una sufriente Kristin Scott Thomas. Pero hemos de felicitar especialmente a Ana Torrent (Tesis). La actriz española compone, en los pocos minutos de los que dispone, a una impresionante Catalina de Aragón, una reina a la que ella dota de una fortaleza y dignidad propias de una gran dama. Entrevista con Natalie Portman y Entrevista con Eric Bana

6/10
Una familia con clase

2008 | Easy Virtue

Las películas basadas en obras del genial dramaturgo y guionista británico Noel Coward siguen teniendo espacio en el cine actual. Coward alcanzó su cenit con el guión de Breve encuentro y, en general, cuenta historias muy 'british', donde critica la hipocresía de la alta aristocracia y los vicios de la burguesía inglesa, expuestos con un agudo y elegante sentido del humor. Esta película es la última muestra de sus ideas, y guarda numerosos puntos en común –además de un título peligrosamente parecido– con otra película “cowardiana” del año 2000, Gente con clase. Años de posguerra. En una extensa finca inglesa, con suntuosa mansión, praderas y lagos, vive la familia Whittaker. Está formada por cuatro tristes miembros que no hacen sino acentuar el ambiente sombrío y anquilosado del lugar: la madre amargada, siempre preocupada y de mal humor; el padre, de vuelta de todo tras haber vivido una terrible experiencia en la II Guerra Mundial; y las dos hijas, tontorronas, cursis y chismosas. El único miembro de los Whittaker con un poco de vitalidad nueva es John, quien tras un tiempo por el continente regresa a la casa familiar... ¡casado! La esposa es Larita, una hermosísima mujer de mundo, estadounidense y moderna, que difícilmente va a encontrar espacio donde respirar entre aquellos muros. La película incide en el contraste entre culturas: la inglesa, anquilosada y esclava de la tradición; y la norteamericana, mucho más vitalista y despreocupada. El guión es divertido e ingenioso, con algunas réplicas muy mordaces, y gags logrados (lo del perro Poppy es gratamente divertido), aunque otras veces la situación es menos sutil y peca posiblemente de una gravedad y un dramatismo excesivos que desentonan. Además, aunque hay un cuidadoso diseño de producción y un arranque prometedor, con una agradable y desenfadada música, propia de las comedias de época de principios del siglo XX, sofisticada y clásica, resulta decepcionante el desenlace, tan imprevisto como desafortunado. Y a eso se añaden unos personajes, en general poco trabajados. En concreto, a la poca química entre los esposos, –pese a que tanto Jessica Biel (El ilusionista) como Ben Barnes (Las crónicas de Narnia: El príncipe Caspian) hacen un trabajo meritorio–, hay que añadir otro claro fallo de 'casting' en el papel del padre, interpretado por Colin Firth, quien demandaba mucha mayor presencia y queda muy desaprovechado. Kristin Scott Thomas está, como siempre, bien como matriarca resentida, aunque es un papel poco agradecido.

4/10
Hace mucho que te quiero

2008 | Il y a longtemps que je t'aime

Juliette está a punto de salir de la cárcel, donde ha permanecido encerrada quince largos años. Le aguarda fuera su hermana pequeña Léa, que va a acogerla en su casa, donde vive con su marido Luc y dos niñas pequeñas adoptadas vietnamitas, más el suegro que ha perdido el habla. La situación no va a ser fácil de encarar, porque Juliette cometió el más terrible de los asesinatos, y nunca ha hablado de ello con nadie, más allá de admitir su culpabilidad. La reincorporación a la normalidad le cuesta a Juliette. A la hora de buscar trabajo, su acción criminal produce rechazo. Y Luc, pensando sobre todo en sus hijas, tiene miedo de tenerla bajo su techo. No obstante, también la ex presa encuentra comprensión y afecto, además de en su hermana, en el agente de la condicional que sigue su caso, y en Michel, un profesor universitario, compañero de Léa. Sólido debut en la dirección del novelista francés Philippe Claudel, que ya había escrito algún guión para la pantalla, y que vuelve a hacerlo en el caso que nos ocupa. Demuestra el cineasta un gran dominio de la narración, donde se dosifica sabiamente la información acerca de las circunstancias de los distintos personajes. Éstos están muy bien definidos, son de carne y hueso, desde los principales (las dos hermanas, el marido de Léa, Michel, el policía...), que evolucionan de un modo creíble, hasta los más estrictamente secundarios (por ejemplo, y hay muchos más, el director del hospital que piensa en contratar a Juliette, y no se atreve a mirarle a la cara mientras dice vaguedades sin sentido). La película toca muchos palos, y todos muy sabiamente: el problema del sufrimiento, distintos tipos de prisiones, físicas o mentales, la muerte, la soledad, la incapacidad de abrirse al otro, la confianza, la familia como necesario lugar de acogida, el sentido de culpa, la amargura... Como puede verse por la relación de temas, la trama se prestaba a todo tipo de excesos dramáticos, pero Claudel es muy equilibrado y sobrio, lo que da mucha más fuerza a los terribles acontecimientos que se cuentan; además, sabe esporádicamente puntear la trama con algún leve desahogo humorístico, por ejemplo con la niña mayor. El reparto está sensacional, y merecen menciones especiales las dos hermanas, Kristin Scott Thomas, que sabe traslucir tristeza en cada fotograma, y Elsa Zylberstein, y los roles masculinos de Serge Hazanavicius y Laurent Grévill.

7/10
Largo Winch

2008 | Largo Winch

Nerio Winch, uno de los más importantes magnates del mundo de origen bosnio, ha muerto ahogado. Su imperio empresarial corre el riesgo de caer en manos de tipos con pocos escrúpulos, pero el previsor Wich, al que se suponía sin herederos, adoptó años atrás a un niño huérfano en su país. De modo que el aventurero Largo Winch, quien nunca tuvo una relación fluída con su padre –se veía como una pieza en sus planes–, es quien en teoría controla el conglomerado, pero un traficante de armas que quiere dedicarse a negocios honorables lanza una oferta de compra hostil que puede complicar mucho las cosas. Adaptación de las aventuras del cómic de Jean Van Hamme y Philippe Francq. Aunque se trata de una producción vistosa, con diversos escenarios internacionales y animadas (y bastante violentas) peleas, y las intrigas empresariales captan el interés, el balance es más bien negativo. El romo protagonista encarnado por Tomer Sisley carece de chispa, y las motivaciones de los villanos, con sus traiciones y demás, no están justificadas, resultan bastante gratuitas; es curioso que ni siquiera los lazos afectivos con la familia que cuidó de Largo siendo niño conmueven lo más mínimo.  Tampoco una actriz de la talla de Kristin Scott Thomas es capaz de elevar la película por encima de su innegable medianía.

4/10
The Walker

2007 | The Walker

Carter trabaja como acompañante de las esposas de hombres poderosos en Washington que, ocupados en sus negocios y en la política, no pueden estar con ellas. Ingenioso y gran conversador, lleva muchos años en este puesto y ha hecho especial amistad con tres mujeres, Lynn, Abby y Natalie, con las que comparte chismorreos. Cuando una de ellas, Lynn, descubre a su amante asesinado, enseguida busca la ayuda en Carter para que le libre del escándalo que podría arruinar el prestigio de Larry, esposo de Lynn y senador. El problema es que él se convierte en sospechoso. Interesante thriller de Paul Schrader con un guión apañado, donde poco a poco se enreda y desenrenda la madeja de un crimen cuyos entresijos son más complicados de lo que parecía inicialmente, por aquello de que siempre hay personajes que no son completamente sinceros con sus aliados. El film cuenta con un reparto de altura como Woody Harrelson, Kristin Scott Thomas, Lauren Bacall o Willem Dafoe, entre otros, los cuales cumplen con nota. Por su trabajo, Harrelson ganó el premio al mejor actor en el Festival de Verona.

5/10
El juego de los idiotas

2006 | La doublure

Nueva comedia del francés Francis Veber, divertida y amable, aunque no alcanza la altura de su mejor trabajo, La cena de los idiotas a la que alude el título español, de un modo no muy sutil. El enredo se orquesta alrededor de la foto tomada por un ‘paparazzo’, en que el conocido empresario Levasseur está acompañado de su amante Elena, una despampanante modelo que está enamorada de él. Como Levasseur es un egoísta de tomo y lomo, que ignora el significado de la palabra compromiso –querría tener a Elena, pero sin afrontar un costoso divorcio–, urde un plan de ‘salvamento’. Decide pagar a François, un tipo que casualmente sale también en la foto, buena persona pero más feo que picio, y con un modesto trabajo de aparcacoches, para que simule ser el novio de Elena. Algo poco creíble, y a lo que François se presta por una sola razón: proporcionar ese dinero a Émilie, la chica de la que siempre ha estado enamorado, y que no le corresponde. La gracia del film, que da pie a un buen puñado de situaciones hilarantes, está en la nueva situación afrontada por François, bien encarnado por un divertido Gad Elmaleh, sostén principal de la historia. De ser alguien en quien nadie se fijaba, pasa a ser centro de la atención mediática, envidia de sus amigos, causa de los celos de Levasseur, y renovado interés de Émilie. Dentro del asumido tono frívolo de su historia, Veber se muestra elegante, y nos anima a ver con ojos diferentes: Elena es algo más que una mujer hermosa, y la belleza de François reside en su corazón de oro.

5/10
No se lo digas a nadie

2006 | Ne le dis à personne

Alex se quedó viudo tras el terrible asesinato de su esposa Margot. Ocho años después y con el recuerdo de ella siempre presente, el hombre recibe un correo electrónico que le avisa con el rótulo 'No le digas a nadie'. Al abrirlo sale la perturbadora imagen de Margot mirando de frente, en medio de una multitud que camina de un lado para otro en la calle. Guillaume Canet filma un interesante thriller mezclado con un tono romántico. El protagonista es un hombre obsesionado con la muerte de su esposa y la imagen de ella a través de un anónimo e-mail es el principio de una correcta intriga que se mantiene hasta el final. El ferviente deseo del protagonista por recuperar el amor perdido no hace más que añadir cotas de suspense a la historia. François Cluzet (El húsar en el tejado) protagoniza el film junto a Marie-Josée Croze (La escafandra y la mariposa) o Kristin Scott Thomas que, a pesar de ser británica y de haber triunfado en Hollywood, se afincó en Francia hace muchos años, país en el que ha participado en varias películas como Amour et confusions o Hace mucho que te quiero. El film ganó cuatro prenios César en 2007 y un premio de la academia británica al mejor film extranjero, entre otros galardones.

7/10
Man to Man

2005 | Man to Man

1870. Jamie Dodd, joven médico escocés, y Elena van den Ende, una prestigiosa exploradora, regresan a su ciudad, Edimburgo, tras una expedición en África Ecuatorial. Durante el viaje han capturado a dos pigmeos, raza que consideran el eslabón perdido entre el hombre y sus antepasados prehistóricos. La comunidad científica, con los amigos de Dodd a la cabeza, decreta que ambos pigmeos sean estudiados como animales, pero Jamie va siendo consciente poco a poco de que son seres racionales como cualquier otro, e intentará impedir esta violación de su dignidad humana. El francés Régis Wargnier, Oscar a la mejor película extranjera por Indochina, afronta su primer rodaje en inglés. El film, para el que ha contado con dos competentes protagonistas, Joseph Fiennes (Shakespeare enamorado) y Kristin Scott Thomas (Caprichos del destino) inauguró el Festival de Berlín en 2005. El cineasta, coautor del guión, ha realizado una extensa documentación sobre la Inglaterra victoriana, el nacimiento de la antropología y la desconocida cultura de los pigmeos. La cuidada ambientación es lo más sobresaliente de este drama, que retrotrae al espectador a la época colonial, para analizar asuntos tan actuales como la tolerancia racial y el entendimiento entre culturas heterogéneas. Además, arroja una interesante mirada crítica al positivismo que había surgido en ese momento histórico con las teorías de Comte y J.Stuart Mill, y sobre todo de Darwin. De todas maneras, resulta complicado  trasladarse a esa mentalidad, ya que hoy en día muchas de las cuestiones que plantea el film resultan demasiado ridículas. Aunque algo monolítico y soso, el film contiene algunas escenas especialmente significativas, como cuando Dodd siente lo que es estar cautivo, o la pantomima que realizan en el zoológico. Sin embargo, da la sensación de que Wargnier no ha sabido cómo concluir su historia y, en todo caso, el guión hace aguas a la hora de dibujar el carácter de algunos personajes, especialmente ambiguos, como el de la aventurera Elena y el del amigo Fraser.

5/10
Alta sociedad (Chromophobia)

2005 | Chromophobia

Muchos años después de Onegin, su debut como directora, que data de 1999, Martha Fiennes vuelve a ponerse tras la cámara, para una ambiciosa película que compone un mosaico de la sociedad londinense actual, a través de numerosos y variopintos personajes. Iona Aylesbury es una mujer desnortada, obsesionada con la cirugía estética, que se distancia cada vez más de su marido, Marcus, abogado implicado en oscuras operaciones, relacionadas con un ministro. El hijo de ambos pasa mucho tiempo con Stephen Tulloch, homosexual y especialista en arte, que será acusado injustamente de pederastia, y también será agredido por adolescentes violentos. En la trama también tienen un gran peso personajes como Edward, el padre de Marcus, un juez retirado que vive en una lujosa mansión, y Gloria, una prostituta que sufre graves problemas económicos, a la que diagnostican un cáncer terminal. La directora maneja temas interesantes, y define bien los personajes, con ayuda de un reparto realmente excepcional, que incluye a su hermano Ralph, y a la española Penélope Cruz, en un registro similar al de la película No te muevas, donde encarnaba a otra prostituta. Martha Fiennes pretende llamar la atención sobre muchos problemas de la sociedad actual. Quizás pretende abarcar demasiados asuntos: la belleza artificial, la corrupción, la violencia juvenil, la discriminación, la desestructuración familiar. Pero se nota que es una guionista primeriza y tarda mucho en abordar los conflictos y en hilar las tramas, lo que da como resultado un film premioso, que no se sabe dónde va.

4/10
Secretos de familia

2005 | Keeping Mum

Walter Goodfellow es un clérigo con aire despistado, siempre inquieto por preparar los sermones perfectos. Y más le valdría prestar atención a su propia casa, pues tiene problemas, y serios: su esposa Gloria está flirteando con un hortera profesor de golf; la hija mayor, Holly, practica el sexo cada semana con un novio diferente; y el hijo pequeño es objeto de burlas en el 'cole'. El revulsivo que la familia Goodfellow necesita tiene forma de excelente ama de llaves. Ella, recién llegada, es Grace: eficaz en los pequeños detalles materiales domésticos, repartidora de buenos consejos y... algún que otro secretillo, pues a veces soluciona los problemas de un modo... ¿cómo diríamos?... ¡demasiado drástico! Divertida comedia con sus dosis de humorada negra, y que ganaría sin el toque zafio de algún pasaje. El guión es del novelista Richard Russo, del que se han llevado al cine Ni un pelo de tonto y Empire Falls. Rowan Atkinson, el popular Mr. Bean, está muy divertido con su composición timorata, y funciona bien la presentación de su recién descubierta seguridad, gracias a la introducción de una pizca de humor en las prédicas a sus feligreses. Pero es alrededor de Maggie Smith, que se encuentra en su salsa con su misterioso personaje, y su aún más misterioso baúl, la que se convierte en motor principal del film, pues la evolución de toda la familia Goodfellow se debe en gran medida a ella.

6/10
Arsène Lupin

2004 | Arsène Lupin

Antes de morir, el padre de Arsène Lupin le dio un consejo que marcó la vida del chico para toda la vida: “Desviar la atención, ésa es la clave. Si no lo olvidas, nadie podrá detenerte nunca”. Arsène aprendió la lección, y ahora, en su juventud, es un auténtico maestro del robo, su verdadera pasión. Nadie como él es capaz de birlar con tanta elegancia y sencillez un collar de perlas alrededor del cuello de una condesa. Así, cuando Josephine, la enigmática y bella condesa de Cagliostro, le propone robar uno de los más famosos tesoros de Francia, Arsène no duda en dejar de lado a su encantadora novia Clarisse y lanzarse a lo que mejor sabe hacer. Sin embargo, pronto se dará cuenta de que los métodos y ambiciones de la condesa son mucho más oscuros de lo que parece. Ambiciosa adaptación de la obra del escritor francés Maurice Leblanc, con un reparto realmente atractivo, en el que destaca Kristin Scott Thomas (El paciente inglés), a la que hace demasiado tiempo que no veíamos, en un papel de esos tan misteriosos como a ella le gustan. Jean-Paul Salomé (La máscara del faraón) dirige con ritmo la película, que sobresale ante todo por su cuidada estética y el lujoso tratamiento visual, pleno de barroquismo y tintes oscuros, con suntuosos palacios, calesas a medianoche, brujería y horribles asesinatos. El cambiante argumento mezcla por igual aspectos de thriller, ciencia ficción y fantasía, lo que pese a causar cierta confusión en la historia, aporta por otra parte un  punto de originalidad. Y el joven Romain Duris, demuestra por qué es en estos momentos uno de los actores franceses con mayor proyección.

4/10
Pequeñas heridas

2003 | Petites coupures

Bruno, un periodista de ideología comunista, engaña a Gaëlle, su mujer, con una amante. Tras ser abandonado por las dos, y la caída del comunismo, se siente perdido, y decide visitar a su tío, alcalde de una pequeña localidad, que se presenta a la reelección. El encuentro con Béatrice, una misteriosa dama, dará un nuevo sentido a su vida. Tercera película como director del francés Pascal Bonitzer, guionista del cineasta Jacques Rivette en películas como La bella mentirosa y Vete a saber. Bonitzer opta por un tono irreal para una historia sobre el desconcierto sentimental. Su retrato de la desorientación del protagonista, ante el fin del comunismo, tiene su interés.

5/10
Gosford Park

2001 | Gosford Park

Méritos no le faltan al veterano director Robert Altman, aunque sólo sea por su habilidad para componer este enorme puzzle costumbrista de tan numerosas piezas. Estamos en 1932, en algún lugar de la campiña inglesa, donde se emplaza la enorme finca de Gosford Park, con la suntuosa mansión –un palacio en toda regla– de Sir William McCordle. Allí tiene lugar una concurrida reunión de caza de amigos y parientes –algo que recuerda a La regla del juego, del maestro Jean Renoir–, los cuales, acompañados cada uno de sus sirvientes, conforman la flor y nata del dandismo. Pero entre los invitados no reina precisamente la amistad; más bien se llevan otros vicios “elegantes” como la envidia, el rencor o la hipocresía. En fin, que da igual que se trate de un apolillado conde adinerado o de la última cocinera de la lista: todos arrastran su personal baúl de miserias secretas. Pero la encantadora reunión de sociedad se pondrá patas arriba cuando un asesinato llene de estupor a todos los invitados. La película tiene su punto fuerte en la cuidada ambientación y en la esmerada planificación para mostrar la alteridad de entre siervos y señores. Gracias a un montaje vivo y preciso se hace imposible relajarse. La expectación ante el inmenso reparto de personajes –un verdadero laberinto de nombres– acaba diluyéndose en el enorme tapiz de formalismo presente en Gosford Park, hasta dar lugar a una obra coral de sutiles reacciones psicológicas, gestos y miradas. A todo eso contribuye eficazmente el envidiable reparto: un elenco de actores y actrices que encarnan perfectamente la gélida flema británica que el experimentado Altman traslada con virtuosismo a la pantalla. La película ganó el premio al mejor guión en la última ceremonia de los Oscar.

5/10
La casa de mi vida

2001 | Life As A House

Las cosas no le van bien a George Monroe. Vive solo en una casa destartalada y cochambrosa, acaba de perder el trabajo y para colmo ha recibido la noticia de que su salud está muy debilitada. Su ex mujer Robin se ha casado con otro hombre, y su hijo Sam es un colgado adolescente, totalmente desnortado y que se dedica a drogarse y hacer la vida imposible a su madre. Pero George va a llevar a cabo el plan que se había propuesto hacía mucho tiempo: construir una casa nueva con sus propias manos. El sueño de todo americano. La casa como símbolo de la propia existencia... El director Irwin Winkler ha dedicado toda su vida a la producción cinematográfica, y sus películas han cosechado un total de 12 Oscar de entre 45 nominaciones. Se ve que el tipo tiene ojo. La casa de mi vida es su quinta película como director y en ella ofrece una comedia dramática muy apañada. Reúne en ella a un reparto envidiable –todos ellos perfectos–, liderado por un Kevin Kline que aporta toda su simpatía a un personaje tan singular como la vida que se desarrolla en torno a su choza. Anda que no es rarito su hijo, y la joven “lolita” de la casa de al lado, y la patética madre de ésta, y el otro vecino... Pero todo puede enderezarse si se pone esfuerzo, constancia y unidad en un empeño común. Incluso puede caber un final a lo Capra para redondear la faena. Estos americanos...

6/10
El misterio de la villa

2000 | Up The Villa

Florencia. Año 1938. Benito Mussolini ocupa el poder, estamos en la Italia Fascista. Mary, una joven viuda inglesa, ocupa una hermosa villa, y hace vida social con otros compatriotas. Uno de ellos, Sir Edgar, tiene cierta edad, pero la pretende en matrimonio. Su posición social es envidiable, y se comenta que va a ser el futuro gobernador de Bangladesh. Sin duda, un buen partido. Pero Mary echa una cana al aire una noche con un refugiado austríaco, violinista. Cuando éste se suicida, no tiene más remedio que pedir ayuda a un playboy americano, por el que siente una creciente atracción. Adaptación de una obra del novelista y dramaturgo inglés William Somerset Maugham. La trama sirve para explorar con hondura en unos personajes que buscan amor, pero que están sometidos a distintas pasiones: una compasión mal entendida, la presunción a la hora de aconsejar a partir de la propia experiencia, los extremos de dejarse guiar por el puro sentimiento o por el cálculo frío y cerebral… Aunque de desarrollo premioso, el film tiene la fortuna de contar con un reparto de ensueño para no decaer: magnífica Kristin Scott Thomas (descubierta en El paciente inglés, con títulos magníficos como El hombre que susurraba a los caballos, y que ya trabajó con el director Philip Haas en Ángeles e insectos), bien los veteranos James Fox y Anne Bancroft, y muy en su sitio Sean Penn y Jeremy Davies, dos tipos de hombre distintos y descritos con eso tan difícil llamado matiz.

5/10
Caprichos del destino

1999 | Random Hearts

La esposa del policía Dutch y el marido de la congresista Kay mueren en un accidente aéreo. Los cónyuges que les sobreviven se van a llevar una desagradable sorpresa: los dos viajaban juntos y mantenían en secreto una relación adúltera. Dolor, rabia, impotencia... Todos estos sentimientos se arremolinan en Dutch, que se atormenta preguntándose en que falló a su esposa, y cuándo empezó todo. Kay parece que se lo toma más friamente: tiene una hija y una carrera política en la que pensar. Pero la procesión va por dentro. La trama tiene, sin duda, cierto morbo. Y arranca muy bien, con la recreación del accidente y el dolor consiguiente. Luego uno ya puede imaginarse que surgirá el inevitable romance entre los personajes interpretados por Harrison Ford y Kristin Scott Thomas. Y tal planteamiento discurre por cauces más previsibles. Aunque sea Sydney Pollack, "especialista en cine romántico", quien firma el film, no llega a los resultados de títulos tan memorables como Memorias de África y Tal como éramos. Pero bueno, no está mal ver a Ford en un papel dramático y a esa fantástica dama de la interpretación llamada Kristin Scott Thomas.

7/10
El hombre que susurraba a los caballos

1998 | The Horse Whisperer

Dos adolescentes sufren un accidente mientras montan a caballo. Una muere. Grace, la otra, pierde una pierna y queda muy traumatizada. Sus padres, que no se llevan muy bien, no saben qué hacer para que la chica recupere la alegría. Hasta que Annie, la madre, toma una drástica decisión: deja temporalmente su trabajo en una revista, y se lleva a su hija y al caballo (éste se encuentra en estado semisalvaje desde el accidente) a Montana. Allí vive Tom Booker, un célebre cuidador de caballos. Estupendo film, inspirado en la novela de Nicholas Evans (hay cambios importantes, sobre todo en el final), tiene algunos puntos en común con Los puentes de Madison. Robert Redford escoge un tema perfecto para subrayar los contrastes entre la paz de la naturaleza y el ajetreo de la gran ciudad. El personaje de Tom, que Robert Redford se reserva (es la primera vez que Redford dirige y actúa en un film), es un verdadero bombón, y le va como anillo al dedo. Film contemplativo, con una fotografía de los paisajes de Montana alucinante, y que gustará un montón a los amantes de los caballos, ofrece además una historia sólida. El film refleja las tensiones en una familia (como el amor entre marido y mujer ha perdido fuelle, las dudas entre un nuevo romance o la fidelidad, el acercamiento a una hija que está lejos, muy lejos) con intensidad; y atrapa de lleno al espectador.

6/10
El juego de la venganza

1998 | The Revengers' Comedies

Karen y Harry coinciden casualmente una noche, a orillas del río Támesis, con un propósito común: quitarse la vida. El motivo, las penosas relaciones con sus respectivas parejas. En vez de suicidarse, hacen un pacto: cada uno llevará a cabo la venganza que quisiera realizar el otro, evitando así sospechas. Karen se toma muy en su serio su parte del trato, mientras que Harry cree que aquello era una conversación de personas despechadas, y nada más. Sin duda que la trama recuerda a Extraños en un tren, la célebre novela de Patricia Highsmith, convertida en film por Alfred Hitchcock. Pero el planteamiento es distinto, más cercano a la comedia disparatada, con algunos momentos bastante graciosos. El excelente reparto incluye a Kristin Scott Thomas (El paciente inglés), Helena Bonham Carter (Regreso a Howards End) y Sam Neill (Parque Jurásico). Dirige el británico Malcolm Mowbray, conocido sobre todo por Función privada.

4/10
Amour et confusions

1997 | Amour et confusions

Guy, un divorciado en horas bajas, conoce casualmente a Sara, una ejecutiva sin pareja. Pasan juntos una noche inolvidable y surge el amor, pero cuando se separan, cada uno de ellos pierde la dirección del otro. El irregular francés Patrick Braoudé (Iznogoud el infame) compone una comedia romántica de argumento predecible y personajes tópicos. Aún así tiene a sus órdenes a intérpretes de gran calidad, como Kristin Scott Thomas, que sacan adelante el film.

4/10
The Pompatus of Love

1996 | The Pompatus of Love

Cuatro amiguetes reunidos en torno a unas cervezas mantienen una animada conversación. Al tiempo que discuten sobre el significado de la palabra 'Pompatus', que viene de la canción 'Joker', de Steve Miller, recuerdan sus problemáticas relaciones con las mujeres. A pesar de que se trata de una cinta sin muchas pretensiones, esta comedia dramática cuenta con un ajustado reparto. La realización del desconocido Richard Schenkman (Angel 4: Undercover) es demasiado televisiva.

4/10
Los viajes de Gulliver (1996)

1996 | Gulliver's Travels

Adaptación para televisión de la clásica novela de Jonathan Swift. Cuenta la historia de Lemuel Gulliver, un inglés que ha sido encerrado en un manicomio, pues existen serias dudas acerca de su salud mental. Y no es de extrañar pues, en efecto, cuenta que le han sucedido tal cantidad de aventuras mágicas, con los más variopintos personajes, que hace falta tener una fe de gigante para creer sus aventuras. El director de esa excelente serie televisiva llamada Retorno a Brideshead, que responde al nombre de Charles Sturridge, ha sido el responsable de esta divertida película fantástica, donde desfilan tipos como los Yahoos, unos extraños humanoides, o los célebre liliputienses. Una esmerada ambientación y efectos especiales, y un reparto de viejas glorias, como Peter O'Toole o Geraldine Chaplin, son garantía del film.

6/10
El paciente inglés

1996 | The English Patient

En los años de la Segunda Guerra Mundial, un inglés sobrevive milagrosamente a un accidente aéreo. Aparentemente amnésico, con el rostro desfigurado, el conde Laszlo de Almassy recuerda su apasionada relación amorosa, en el desierto egipcio, con Katherine Clifton. Ella es la esposa de uno de los hombres que le ayudan a trazar mapas para la Sociedad Geográfica Británica. Adaptación de una novela de Michael Ondaatje, ganadora del Booker Prize. Logró doce nominaciones al Oscar, de los que materializó nueve, incluido el de mejor película. Los entusiastas han elevado la película a la altura de Casablanca, la quintaesencia del cine romántico. Más dura será la caída, pues El paciente inglésno es la maravillosa historia de amor que algunos pretenden. Consiste, en todo caso, en el hábil relato de una pasión amorosa, teñida de fatalismo, a la que Almassy es incapaz de poner freno, y donde los intentos de Katherine por detenerla apenas son apuntados. Al marido engañado, tercer vértice del triángulo amoroso sobre el que pivota el film, apenas se le dedican unas tenues pinceladas. La habilidad está en la estructura del guión –Anthony Minghella elabora muy bien el entramado de flash-backs–, en el apoyo de la hermosa fotografía del desierto –debida a John Seale– y de los demás departamentos artísticos. Los actores están muy bien seleccionados y encarnan muy bien sus personajes, ya sean principales o secundarios. Donde debería amor, apenas hay otra cosa que egoísmo. Se puede entender que Almassy se enamore de una mujer casada, pero la ausencia de principios al enfocar la atracción, la disposición a sacrificar todo –la lealtad a la patria, la amistad, la propia vida mediante el suicidio o la eutanasia– en aras a ese supuesto amor, lastran al film privándolo de su teórica razón de ser: mostar un amor que va más allá de la muerte. Hay momentos emotivos –el amor entre la enfermera Hana y el militar hindú Kip propicia la hermosa escena de la contemplación de los frescos de una iglesia–, pero la película se resiente de su larga duración y de su planteamiento amoral de fondo.

6/10
Misión imposible (1996)

1996 | Mission: Impossible

Ethan Hunt es un intrépido e inteligente agente secreto de la CIA que, durante una arriesgada misión, consigue escapar con vida de una emboscada. Pero es acusado de las muertes de sus compañeros, y debe convertirse en un proscrito. El gobierno contrata a una serie de criminales para que acabe con él, porque sabe demasiado. Pero Hunt no está dispuesto a ceder, y se propone enfrentarse a todos para desenmarañar la conspiración en la que se ha visto involucrado. Para ello contará con la estimable ayuda de una preciosa joven de armas tomar, interpretada por Emmanuelle Béart. Trepidante película de acción, basada en la famosa serie de televisión del mismo nombre, creada por Bruce Geller. La dirección de Brian de Palma es muy hábil, y consigue imprimir el ritmo preciso, sin dejarse llevar totalmente por la simple espectacularidad de algunas escenas. Tom Cruise está brillante en su papel. Muy entretenida, con alto grado de tensión, que sorprende a cada instante, como las mejores del género. Para el recuerdo queda la escena en que Hunt se descuelga en la cámara del ordenador.

6/10
Secreto de confesión

1995 | Le confessionnal

Original homenaje a la película de Alfred Hitchcock Yo confieso. De hecho la acción, situada en 1989, transcurre en la misma iglesia de San Ceferino que el film del mago del suspense. La cosa arranca con Pierre que acude a ese templo al funeral de su padre, recién fallecido. Allí conoce a su hermano adoptivo Marc, cuya existencia ignoraba, y ambos indagan acerca de quién fue el padre de Marc, secreto que sólo conoce el sacerdote que confesó a Rachel, la madre. Esta narración se combina con flash-backs de la película de Hitchcock de 1952, donde un sacerdote no podía desvelar la identidad de un asesino ya que le obligaba el secreto de confesión.

6/10
Les Milles

1995 | Les Milles

Película ambientada en la Francia de la Segunda Guerra Mundial, y basada en hechos reales. Aunque le falta un punto de emoción, tiene interés la descripción del campo de refugiados “Les Milles” que da título al film, cuyos ocupantes van a salvarse de una muerte cierta gracias a los esfuerzos del oficial al mando, un estupendo Philippe Noiret, que da vida a un veterano de la Gran Guerra, Charles Perochon, que sabe manejarse en el ambiente hostil de los ocupantes nazis gracias a su pragmatismo.

5/10
Ángeles & insectos

1995 | Angels and Insects

Siglo XIX. El naturalista William Adamson, estudioso de los insectos, acaba de regresar de un largo viaje por la selva amazónica. Tras conocer al reverendo Alabaster, de familia aristocrática, éste queda fascinado por él, porque también está muy interesado en el tema de los insectos. Alabaster convierte a Adamson en su protegido, y se lo lleva a su mansión, donde le presenta a sus hijas. Adamson se enamora de una de ellas, Regina, le pide que se case con él, y ésta acepta inesperadamente. Philip Haas (El misterio de la villa) dirige esta adaptación de la novela 'Morpho Eugenia', de A.S. Byatt, que compara el comportamiento de los nobles protagonistas con el de los insectos. Los personajes son todos desagradables, por lo que cuesta mucho identificarse con ellos. Pero el film está muy bien dirigido, tiene una fotografía exquisita, la ambientación de la época está conseguida y reflexiona sobre la hipocresía, la depravación y las reglas sociales.

4/10
Ricardo III (1995)

1995 | Richard III

Adaptación de la obra de William Shakespeare, la originalidad consiste en trasladar la ambición desmedida de Ricardo III a una Inglaterra de los años 40 del siglo XX, convertida en un estado más o menos fascista. Ricardo irá eliminando a todo aquel que se interpone entre él y la corona.Estéticamente ambiciosa, con escenas bélicas modernas, esto no quita para que el film de Richard Loncraine -mejor director en el Festival de Berlín- suene a excesivamente artificioso. Él y Ian McKellen -éste también protagonista- firman el libreto que adapta la obra del bardo. Había cierto morbo por saber cómo habrían insertado en un contexto moderno la célebre frase "Mi reino por un caballo", y la verdad, 'canta' un poco el momento en que se pronuncia.

5/10
Un verano inolvidable (1994)

1994 | Un été inoubliable

1925, Rumanía. La joven Marie-Therese es importunada por los intentos de seducción del oficial que manda a su marido. Como ella no le facilita la “tarea”, él, al modo de un moderno rey David envía a la familia al completo a un complicado puesto fronterizo que linda con Bulgaria, de esos que un día son Grecia, otro Bulgaria, otro Macedonia...Interesante film del rumano Lucien Pintilie, que compitió en su día en el Festival de Cannes. Ofrece consideraciones acerca del horror de la guerra, a la vez que cuenta dramas humanos de entidad. Gran trabajo de Kristin Scott Thomas como la joven esposa.

5/10
Cuatro bodas y un funeral

1994 | Four Weddings And A Funeral

Comedia romántica sobre un grupo de personas que se reúnen en cuatro bodas y en un funeral, como reza el título de la película. En estos eventos se entablan relaciones de amistad, hay reencuentros y, por supuesto, surge el amor. El protagonista es Charles (Hugh Grant) que no ha sentado la cabeza, pero todo cambia cuando conoce a Carrie, papel que interpreta la, siempre deliciosa, Andie MacDowell. La película tuvo dos merecidas nominaciones a los Oscars como mejor película y guión.

5/10
Lunas de hiel

1992 | Bitter Moon

El todoterreno realizador polaco Roman Polanski es uno de los directores europeos de mayor prestigio. Al cineasta le gusta internarse en todos los géneros posibles, como la comedia (El baile de los vampiros), el thriller (Frenético) el cine de piratas (Piratas), o el drama histórico (El pianista), pero también tiene varias películas más personales, que exploran la génesis de la violencia, como El quimérico inquilino, Repulsión, La muerte y la doncella, categoría a la que pertenece esta cinta. Para celebrar su aniversario de boda, Nigel y Fiona emprenden un crucero por el mar. A bordo del barco, conocen a Mimi, una mujer indispuesta a la que deciden acompañar a su camerino, donde está Oscar, su marido, un paralítico, en silla de ruedas. Nigel se siente atraído por Mimi. Óscar se entera de esta circunstancia y propone a Nigel que la intente seducir. Polanski adapta esta vez una novela de Pascal Brucker, sobre el lado más sórdido del ser humano en las relaciones de pareja. Éste tema le sirve a Polanski para recuperar su principal obsesión temática, las consecuencias de los traumas psicológicos en la víctima y los verdugos. En este caso trata los efectos de la violencia psicológica. Como es habitual en su filmografía, cuenta con un reparto excepcional, en el que destaca Peter Coyote, sin duda en uno de los mejores trabajos de su carrera.

6/10
Mi querido doctor Gräsler

1991 | Mio caro dottor Gräsler

En los años previos a la I Guerra Mundial, un médico (Keith Carradine) se debate en la elección de esposa entre las mujeres que conoce. Cuidado coproducción de Roberto Faenza (Sostiene Pereira), basada en una novela del controvertido Arthur Schnitzler. La actriz Miranda Richardson (Sleepy Hollow) interpreta a dos mujeres en diversos momentos de la vida del protagonista.

4/10
La vida secreta de Ian Fleming

1990 | The Secret Life of Ian Fleming

Producción televisiva que recrea de modo bastante fantasioso la vida de Ian Fleming, famoso escritor que dio vida a la saga de James Bond. La película se centra en las supuestas misiones que tuvo que realizar en la II Guerra Mundial, pero el resultado carece de demasiado interés. Destaca el trabajo de la inglesa Kristin Scott Thomas

4/10
Bille en tête

1989 | Bille en tête

Un joven llamado Virgile, adolescente de dieciséis años, vive semi abandonado por sus padres, a menudo ausentes. Virgile tan sólo tiene la presencia y los consejos de su abuela, hasta que conoce a una mujer de treinta años llamada Clara. Ésta, casada con un marchante de arte, enseñará al joven a hacerse adulto. Basada en la novela de Alexandre Jardin, lo mejor de este film francés es su reparto, con dos actrices de primera, Kristin Scott Thomas (Hace mucho que te quiero) y Danielle Darrieux (Madame de...).

4/10
Fuerza mayor

1989 | Force majeure

Dos amigos franceses marchan desde París hasta un país del sur asiático para pasar unas exóticas vacaciones. Allí conocen a un tal Hans, un europeo que hará de guía en sus excursiones. Antes de regresar a París, los dos amigos le harán un regalito a Hans por su dedicación: un trozo de hachís. Más de un año después, los dos amigos se enteran de una noticia desoladora: según Amnistía Internacional, Hans ha sido condenado a muerte en el país asiático por posesión de drogas. La única solución que se les ocurre es decir que fueron ellos quienes se la dieron. Película tristona, con dilema moral y argumento algo deprimente, y que trae a la memoria películas similares como El expreso de medianoche o Sueños rotos. Aquí hay buenas actuaciones, gracias a un reparto francés muy apañado y al trabajo de la inglesa Kristin Scott Thomas.

4/10
El juego interminable

1989 | The Endless Game | Serie TV

Un agente británico, Alec Hillsden (Albert Finney), vuelve al servicio para investigar el asesinato de sus excompañeros y un viejo amor. Deberá examinar lo eventos de su pasado para determinar quien es el asesino.  Thriller con pequeñas dósis de acción y un excelente Albert Finney, que serán capaces de mantener al espectador con la duda final sobre quien es el asesino.

5/10
Un puñado de polvo

1988 | A Handful of Dust

Buena adaptación de la novela homónima de Evelyn Waugh, autor que Charles Sturridge abordó de modo magistral en la serie televisiva Retorno a Brideshead (1981). Como en muchas obras de Waugh, estamos ante una trama ligera, que sirve para poner en solfa a las clases altas británicas de los años 20 del siglo XX, adineradas y aburridas, con estrechísimas horizontes vitales. El film sigue los pasos de lady Brenda, aburrida de su matrimonio, y que se busca un amante, John, con el que “alegrar” un poco su inane vida. Con gran sentido satírico, la amargura hace mella entre las bromas, pues básicamente vemos seres humanos que vagan sin rumbo. Kristin Scott Thomas hace una estupenda interpretación de la mujer protagonista.

6/10
El décimo hombre

1988 | The Tenth Man

Adaptación de un intrigante relato de Graham Greene. Durante la guerra, Chavel salva su vida intercambiando su identidad con la de un prisionero. Instaurada la paz, y sin revelar quién es, va a casa de la hermana.

4/10
Agent Trouble

1987 | Agent Trouble

Una mujer que trabaja en un museo cmienza a investigar el asesinato de su sobrino. Al parecer había sido testigo de un proyecto del gobierno que se había saldado con la muerte de un hombre. A la vez que la mujer se va enterando de todo, un malvado agente del gobierno no dudará en eliminar a cualquiera que se inmiscuya en sus planes. Pasable thriller francés que tiene como gran reclamo la presencia de la diva Catherine Deneuve, aunque también cuenta con un papel de Kristin Scott Thomas (Hace mucho que te quiero). La historia, bien dirigida, se basa en una novela de Malcolm Bosse. La actriz Dominique Lavanant ganó un César del cine francés por su trabajo.

5/10

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