Jack Taylor
89 años ()Decano del fantaterror
Sobrevivió a modas, formatos y hasta a varias generaciones de espectadores, convirtiéndose en uno de esos actores capaces de aparecer en una película y mejorarla automáticamente sólo con encender un cigarrillo o arquear una ceja. El actor estadounidense afincado en España Jack Taylor falleció en mayo de 2026, a los 99 años, según confirmó el cineasta Víctor Matellano, director, guionista e historiador especializado en cine fantástico que trabajó estrechamente con el intérprete durante décadas.
Víctor Matellano, responsable de películas como Wax o del documental Zarpazos! Un viaje por el Spanish Horror, mantenía una estrecha amistad con Jack Taylor y había coordinado la publicación de sus memorias, "Mis 100 años de cine", además de compartir con él diversos proyectos teatrales y cinematográficos.
Nacido como George Brown Randall en Oregon City, Estados Unidos, en 1926, Jack Taylor desarrolló una de las trayectorias más singulares del cine europeo. Su carrera comenzó en Hollywood, donde participó en programas televisivos y trabajó en producciones vinculadas al viejo sistema de estudios antes de instalarse en México y, posteriormente, en España.
A comienzos de los años sesenta encontró en el cine español un territorio perfecto para construir su figura de actor de culto. Alto, elegante y dotado de una voz inconfundible, se convirtió en uno de los rostros imprescindibles del fantástico europeo, especialmente gracias a su colaboración con directores como Jesús Franco, Amando de Ossorio, José Ramón Larraz o Juan Piquer Simón.
Durante aquellos años apareció en títulos que acabarían convirtiéndose en películas de culto para varias generaciones de aficionados al terror y al fantástico, como La noche de los brujos, El ataque de las vampiras o Mil gritos tiene la noche. Compartió pantalla con iconos del género como Christopher Lee, Paul Naschy, Klaus Kinski o Soledad Miranda.
Su presencia también alcanzó producciones internacionales y cine de gran estudio. Fue el sacerdote al que despojaba de la túnica Arnold Schwarzenegger en Conan el Bárbaro, trabajó para Roman Polanski en La novena puerta y participó en filmes dirigidos por Miloš Forman o Ridley Scott.
En las últimas décadas siguió vinculado al cine fantástico español y encontró en Víctor Matellano a uno de sus principales colaboradores. Juntos levantaron proyectos teatrales como el Auto de los Reyes Magos de Colmenar Viejo y películas como Wax, donde Jack Taylor interpretó uno de sus papeles más celebrados de madurez.
Hace apenas unas semanas había presentado sus memorias, "Mis 100 años de cine", un recorrido personal por casi un siglo de historia del cine en el que evocaba anécdotas junto a figuras como Marilyn Monroe o Marlene Dietrich y repasaba una filmografía de más de 140 títulos.
