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Biografía

Noah Emmerich

Noah Emmerich

55 años

Noah Emmerich

Nació el 27 de Febrero de 1965 en Nueva York, EE.UU.
Filmografía
Space Force

2020 | Space Force | Serie TV

Mark R. Naird recibe su cuarta estrella de general, está seguro de que se va a cumplir su sueño de comandar la Fuerza Aérea. Pero no, el presidente de Estados Unidos ha decidido crear un nuevo cuerpo militar, la Fuerza Espacial, y ponerle al frente. La meta es dominar el espacio militarmente frente al creciente poderío chino y ruso, y colocar de nuevo al hombre en la Luna en 2024. Naird no es muy feliz con el nuevo puesto: tendrá enfrente a su eterno rival, el general Kick Grabaston, al frente de la Fuerza Aérea. Y debe mudarse con su familia a una base supersecreta en medio del desierto en Colorado, con el agravante de que su esposa acaba en la cárcel, y le cuesta entenderse con su joven hija, que está saliendo con un militar ruso que colabora en el proyecto. Además, la relación con el científico de la base, el Dr. Adrian Mallory es un continuo tira y afloja, y hay que lidiar además con los burócratas de Washington a la hora de logar que les aprueben presupuesto. No he visto mejor definición de esta serie que la que ha hecho Jimmy O. Yang, uno de sus actores, al asegurar que es como The Office –no el balde sus creadores son Greg Daniels y Steve Carell, esta también protagonista–, pero con el presupuesto de una película de Marvel. En efecto, la idea es entregar una comedia con episodios de media hora aproximadamente, tomándose a guasa la Fuerza Espacial creada bajo la presidencia de Donald Trump, que así se convirtión en la sexta rama de las Fuerzas Armadas. Pero con un esfuerzo de producción muy notable, con enormes decorados de las instalaciones de la base y los proyectos espaciales. Y aunque en efecto hay bromas a cuenta de los tuits del presidente, o la propuesta de diseños de uniformes de la primera dama, existe la suficiente inteligencia para no aparentar tirria antiTrump, además de que se reparte también estopa a los políticos de Washington en general, incluidas féminas congresistas con nombres como Pitosi (que recuerda a Nancy Pelosi) o Anabela Ysidro-Campos Based (claramente inspirada en Alexandria Ocasio-Cortez). Aunque hay momentos muy divertidos –la misión espacial para reconstruir un satélite con ayuda de un mono resulta desternillante–, otros no lo son tanto: la relación de Neird con su hija, la piloto de helicópteros, la esposa en la cárcel, son circunstancias que no aportan gran cosa, ni siquiera buenos chistes. Y la misión de simular una estancia en la luna desconcierta un poco, porque de pronto surge un tono algo serio, que trata de explicar las presiones que padece el protagonista, invitando a construir momento a momento las relaciones humanas con los seres queridos y los colegas de trabajo. La convivencia de esto con momentos más alocados no tiene el equilibrio que sería de desear. Carell tiene una gracia innata, pero el juego de contraponerle a un John Malkovich serio, con pose de persona paciente ante las locuras del otro, no acaba de funcionar.

5/10
El espía

2019 | The Spy | Serie TV

Intrigante miniserie basada en hechos reales, creada por Gideon Raff, el responsable de Prisioneros de guerra, la serie israelí que dio pie a la muy popular Homeland. Sigue la trayectoria del espía israelí de origen sirio Eli Cohen –sus padres eran judíos originarios de Alepo–, quien, en los años de la crisis de los altos del Golán, logró infiltrarse en la esfera de influencia las más altas capas del poder en Siria, simulando ser un hombre adinerado que ha regresado a su país para hacer negocios ahí, por motivos patrióticos. De entrada, y cinematográficamente hablando, suena a la típica trama de espionaje mil veces vista. Pero Raff, que también dirige los seis episodios, logra insuflarle una enorme tensión, con una estupenda creación de personajes, de modo que la dificultad de llevar una doble vida, el secretismo, la separación de la familia y las motivaciones por amor al propio país, quedan perfectamente reflejados. Resulta una acertada elección, para el papel protagonista, Sacha Baron Cohen, quien al parecer tiene además un parentesco lejano con el personaje que interpreta. El actor demuestra que puede interpretar perfectamente un papel dramático, y el tener que simular ser quien no es, el exportador Kemal Amin Taabet, le permite moverse en la salsa de sus Brunos y Borats, pero no buscando el efecto cómico zafio de esos roles, sino el de un "encantador de serpientes", el "influencer" del que todo el mundo desea ser amigo. El precio a pagar es el alejamiento de su esposa Nadia, a la que ama tiernamente, pero con la que no puede estar, y el apenas conocer a sus hijitas, que crecen con su madre. La serie pinta bien esta dicotomía, que también tiene reflejo en las amistades que Cohen-Taabet hace en Siria, y el modo en que le pesa en el alma su innegable deslealtad, pese a la inteligencia que reúne para su país auténtico, Israel. A la hora de alcanzar metas loables, se pasa por la deshumanización, lo que invita a pensar hasta qué punto el fin puede justificar determinados medios. Raff sabe acompañar a Cohen-Taabet, pero también a Nadia en casa, sufriente pese a contar con el apoyo de la familia de su esposo –resulta un descubrimiento el buen hacer de Hadar Ratzon Rotem–, y del jefe de éste, muy bien interpretado por Noah Emmerich, que sabe dar el tipo de quien se preocupa por su subalterno, y que al mismo tiempo no puede revelar la verdadera naturaleza de las actividades de su agente. Los entresijos del poder sirio y los intentos por dar con el espía, y el modus operandi del Mossad, también quedan muy bien reflejados. Además se opta por buenas soluciones visuales para plasmar las comunicaciones en morse de Cohen.

7/10
The Americans (6ª temporada)

2018 | The Americans | Serie TV

La última temporada acerca de la familia Jennings, donde los padres Elizabeth y Philip son espías del KGB afincados en Estados Unidos con la mejor de las tapaderas. Philip, siguiendo el consejo de su esposa, ha dejado su actividad clandestina y trabaja pacíficamente en la agencia de viajes. Su hijo Henry está en la universidad, donde destaca en el equipo de hockey sobre hielo, pero la hija mayor, Page, está siendo aleccionada por su madre como aprendiz de espía, también bajo la mirada atenta de Claudia, jefa de la célula rusa. La nueva misión de Elizabeth consiste en recabar información para hacer descarrilar la cumbre de desarme que se va a celebrar en Washington, los halcones del Kremlin no ven con buenos ojos los cambios y aires nuevos que trae consigo la era Gorbachov. De modo que agentes de la facción apaciguadora envían a Oleg de nuevo a Estados Unidos, con idea de que Philip recabe información para ellos de las tareas que realiza Elizabeth. La serie creada por Joseph Weisberg sigue gozando de la misma salud que las temporadas previas, en sus primeros compases. En el primer episodio se hace un inteligente uso de canciones como subtexto que habla de las dudas que acometen a unos u otros personajes, y a la sensación de sentirse como persona extraña en el lugar al que solemos llamar hogar. Las acciones inmorales que se realizan con tremenda frialdad podrían estar empezando a pasar factura, todos tenemos un límite, lo que refleja muy bien la pareja protagonista, unos Keri Russell y Matthew Rhys, que se han apropiado perfectamente de sus papeles. No estamos ante una serie frívola, verdaderamente existe complejidad psicológica en unos personajes rotos y anhelantes de felicidad. La compenetración de los Jennings con su vecino agente del FBI Stan Beeman, y su compañero Dennis Aderholt también permiten adivinar una subtrama en que, tal vez, acabe averiguando quién es esa familia con la que han compartido tantos momentos momentos de amistad y camaradería. Y resulta inteligente pensar en culminar todo con lo que precipitaría en la caída del muro, donde son necesarios los sacrificios, lo que encarna Oleg, el agente ruso interpretado por Costa Ronin.

7/10
The Americans (5ª temporada)

2017 | The Americans | Serie TV

The Americans es una serie que madura y mejora con cada temporada, hay cuerda para desarrollar los dilemas que afronta el matrimonio de espías compuesto por Elizabeth y Philip Jennings, padres de dos hijos, que bajo la tapadera de una gencia de viajes, trabajan para la Unión Soviética en los Estados Unidos de Reagan. La adolescente hija mayor Paige está perpleja tras descubrir a qué se dedican sus padres, y ver cómo mataban a una persona; además, le toca disimular ante Matt, el chico que le gusta, e hijo del agente del FBI divorciado, vecino y amigo de los Jennings, Stan Beeman. Además, dentro de la guerra biológica que se apuntaba la anterior temporada, los Jennings deben obtener información sobre un proyecto asesorado por un ruso que huyó de su país, para dañar la agricultura soviética con plagas estimuladas adrede. Mientras, en Moscú, Oleg Burov, agente del KGB que antepuso su punto de vista moral a las directrices de los jefes, alertando una amenaza biológica, va a ser presionado por la CIA para que trabaje para ellos, algo que no agrada a Beeman, que desarrolló con él una suerte de amistad. Con los hilos mencionados, muy bien imbricados, Joseph Weisberg sigue aportando nuevas y apasionantes tramas en esta meritoria serie, que rememora la esquizofrenia propia de los espías de los años de la Guerra Fría –entre sus clásicas falsas identidades, Elizabeth y Philip simulan ser azafata y piloto de una aerolínea rusa–, mezclándola con sus relaciones familiares y personales. Que parte de la narración transcurra en Moscú, o en otros escenarios como la antigua Yugoslavia, contribuye positivamente a ampliar el tablero de la intriga. Y no faltan algunas sorpresas, con la recuperación de personajes que creíamos perdidos. Keri Russell y Matthew Rhys siguen en su salsa, se mueven a gusto con sus personajes, mientras que Holly Taylor ha tenido que crecer con su personaje, y lo hace muy bien.

7/10
Entre dos maridos

2017 | The Wilde Wedding

La famosa estrella de cine Eve Wilde, una mujer madura, va a casarse por cuarta vez con Harold, un célebre escritor. A la boda acuden los hijos y nietos de los futuros esposos, y también su primer ex marido, Laurence, otro actor de la pantalla. Pero el fin de semana que precede al enlace se suceden los enredos amorosos, al tiempo que, la experiencia de la vida, se produce una suerte de nueva conexión entre Eve y Laurence. Película escrita y dirigida por Damian Harris, en que todo suena a rancio y apolillado, con bromas de trazo grueso y una nostalgia carente de emociones. Hay muchísimos personajes, y apenas nos hacemos con la mayoría de ellos. Da pena ver a tres veteranos como Patrick Stewart, Glenn Close y John Malkovich, estos dos últimos muy lejos de la época en que brillaban juntos con Las amistades peligrosas, en una cinta de tan escaso interés. También los conocidos secundarios -Noah Emmerich, Minnie Driver, Jack Davenport, Peter Facinelli- se encuentran completamente desaprovechedos.

3/10
La venganza de Jane

2016 | Jane Got a Gun

Nuevo México, 1871. Jane Ballard ve llegar a su marido Bill Hammond a su casa, una de las pocas que hay en un árido y amplísimo valle cerca del pueblo de Lullaby. Bill está a punto de morir, debido a múltiples heridas de bala, y le explica que ha sido atacado por la banda de Bishop y que se dirigen hacia allí. Ante esta noticia Jane pondrá a salvo a su hija y pedirá ayuda a uno de los pocos vecinos de la zona, un tal Dan Frost, con quien ella parece tener una difícil relación. El competente Gavin O’Connor, responsable de sólidas películas, como El milagro o Cuestión de honor dirige este violento western, producido por su protagonista Natalie Portman y coescrito por su compañero de reparto Joel Edgerton. El planteamiento es sencillo, pues en realidad todo el film es la espera de un enfrentamiento, donde hombre y mujer se preparan para ofrecer resistencia. Pero el guión se adereza con mínimos apuntes sobre el pasado que relaciona a los personajes principales, y que viene a explicar cómo han acabado en esa situación desesperada. O’Connor dota a estos flashbacks del necesario sentido narrativo, enriquecen justamente el dibujo de los personajes y funcionan también a modo de descanso del hilo principal, también por su fotografía y algunas secuencias más alegres. La venganza de Jane sigue en la línea de los westerns que quieren despojar el género de su lado más idílico y costumbrista, y se empeña por retratar una época dura, muy dura, en donde las vejaciones y la muerte violenta están a la orden del día, y donde los peores criminales campean a su antojo. En este sentido, el tratamiento de la violencia es realista, aunque no hay regodeo. Los actores están muy bien, tanto Natalie Portman en su papel de mujer de carácter, pero con su lado débil, vulnerable, como el actor en alza Joel Edgerton, con su rol de hombre sufridor, atormentado, que no tiene nada que perder. Más tópico resulta, sin embargo, el bandido encarnado por Ewan MCGregor.

6/10
The Americans (4ª temporada)

2016 | The Americans | Serie TV

La cuarta temporada de The Americans, una serie ambientada en los años más gélidos de la guerra fría, arranca con una posición de tablero de ajedrez harto complicada. El matrimonio de los Jennings, espías rusos que tienen una tapadera perfecta de típica famiia americana, no tienen muy claro cómo va a gestionar Paige, su hija adolescente, la noticia de la identidad de sus padres. Su madre Elizabeth trata de explicarle lo que hacen, y al fondo tiene la idea, menos sólida en su esposo Philip, de que ella seguirá sus pasos. Pero la jovencita, que frecuenta mucho una iglesia local, está sumida en un mar de dudas, se siente mal cuando en la escuela todos juran lealtad a la bandera americana. Por otro lado, Martha, secretaria en el FBI seducida por Philip tiempo atrás para que sea una fuente de información, va a tener que digerir la muerte por supuesto suicidio de un compañero, para que no la acusen a ella de espionaje. Además, el agente Stan Beeman está más que mosqueado cuando le llega la noticia de que han visto a su vecino Philip con su ex mujer, ve aquello como una especie de traición. Y Nina, que trabajaba en la embajada rusa, está tratando de sonsacar secretos a un ingeniero, como modo de redimirse ante las autoridades de su país. Sin duda que Joseph Weisberg ha logrado crear una serie apasionante sobre el juego de espías entre rusos y americanos, en que las misiones clandestinas conviven con las relaciones familiares y sentimentales, en un "totum revolutum" donde no es fácil conciliar tener la conciencia tranquila con actos de moralidad más que dudosa, coartadas como "por amor a mi país" no parecen bastar. El punto fuerte de la nueva temporada es saber si Paige va a pasar por el aro de aceptar la actividad de sus padres, un fuerte dilema moral en el que le han colocado sus padres, y que pone en peligro la vida de otras personas; los mismos padres, empezando por Philip, no pueden evitar recordar cómo se iniciaron como espías, lo que alimenta sus dudas sobre Paige. Por otra parte las armas biológicas forman parte de la labor de los espías, y ayudan a hacer avanzar la narración de forma efectiva. Los actores Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich, Alison Wright y compañía se saben al dedillo sus personajes, y a tenor del primer episodio, Holly Taylor está creciendo también como actriz componiendo a Paige.

6/10
The Americans (3ª temporada)

2015 | The Americans | Serie TV

Intensa tercera temporada de las andanzas del matrimonio formado por Elizabeth y Phillip Jennings, agentes de la KGB en Estados Unidos. Ambos parecen tener un enfoque diferente en la cuestión de su hija adolescente Paige, a la que sus superiores quisieran empezar a preparar como espía, mientras ellos quieren que la dejen en paz, aunque no coinciden en el cómo. Por otro lado, y al poco de la muerte de Leonidas Breznev, continúan sus misiones para lograr información sensible, y ahora son requeridos para conseguir los nombres clave de los agentes de la CIA que están saboteando la invasión soviética en Afganistán. Además Nina, la amante del agente del FBI Stan Beeman, ha dado con sus huesos en una celda en Rusia, mientras él sufre presiones de los rusos, que saben de su pasión por ella. La serie creada por Joseph Weisberg permanece fiel a sus señas de identidad, subrayando la esquizofrenia de los protagonistas en los años de la Guerra Fría durante el mandato Reagan, no sólo por ocultar su verdadera profesión a los hijos, sino por las contradicciones que detectan en la causa a la que sirven, en el fondo Estados Unidos no les parece tan mal. Al estilo de las viejas películas de espías, la trama es dura a veces en violencia y sexo, y se apunta al nihilismo de quienes intuyen que sus principios son algo etéreos, y no respetan la dignidad de las personas. Ello se combina con momentos de intriga, peleas, y la sensación de que se estrecha el cerco, por parte del FBI, para destapar las actividades de Elizabeth y Phililip. Al buen hacer de los actores habituales –Keri Russell, Matthew Rhys...–, se suma esta temporada el veterano Frank Langella.

6/10
Master of None

2015 | Master of None | Serie TV

Una divertida sitcom cocreada y protagonizada por el actor de origen indio Aziz Ansari, que empezó a llamar la atención con la serie Parks and Recreation. Bromea con un personaje cortado a su medida, el más bien desocupado actor afincado en Nueva York Dev, siempre acudiendo a castings para anuncios y papeles de una frase, soltero y sin compromiso, con amigos para pegar la hebra y ligues ocasionales. Ansari demuestra un enorme desparpajo para discurrir gags y diálogos ágiles en réplicas y contrarréplicas, con tramas muy de la generación "millennial", "maestra en nada", en que la desorientación afectiva campa a sus anchas, también por la dificultad de pergeñar proyectos a medio o largo plazo, como el de configurar una familia, el personaje y alrededores vive al día, y se pasma de que alguien pueda aguantar a unos niños que pueden ser muy pesados. Hay bromas de buena ley, por ejemplo en torno a los orígenes del Dev y otro amigo oriental, el capítulo dedicado a sus padres es francamente bueno. Otras veces las bromas inciden demasiado en lo sexual, sin demasiado buen gusto, las imágenes suelen ser contenidas en este apartado, pero las conversaciones picantes se desarrollan sin freno alguno.

6/10
The Americans (2ª temporada)

2014 | The Americans | Serie TV

Elizabeth y Philip Jennings deben reunirse con otro matrimonio espía ruso en Estados Unidos, cara a cumplir una misión. Pero los encuentran acribillados a balazos, todo un shock para el hijo superviviente, lo que les obliga a cuestionarse en primera persona cómo puede afectar su actividad clandestina al futuro de sus hijos Paige y Henry. Precisamente la primera empieza a notar que sus padres guardan algún tipo de secreto, por lo que no deja de resultarle difícil de entender que le recriminen cierto espacio de privacidad, como el que le brinda una chica integrada en un grupo parroquial. La serie de espionaje creada por Joseph Weisberg y ambientada en los Estados Unidos de Ronald Reagan crece en complejidad en la segunda temporada, porque los Jennings empiezan a ser cada vez más conscientes de que su familia tapadera se parece mucho a una familia auténtica, por lo que infidelidades por amor a la patria rusa, o poner en riesgo la propia vida empieza a ser un problema. Por otro lado se sigue desplegando el personaje del agente del FBI Stan Beeman, vecino de los Jennings que ignora que tiene al enemigo tan cerca de casa. Acostándose con la funcionaria de la embajada rusa Nina obtiene alguna información, aunque el juego del contraespionaje puede jugarle una mala pasada. También podría tener problenas Philip con su falso matrimonio con la funcionaria gubernamental estadounidense Martha Hanson. Con un gran reparto encabezado por Keri Russell, Matthew Rhys y Noah Emmerich, y tramas elaboradas, el gran mérito es combinar las misiones del matrimonio protagonista y el cerco que podría estrecharse sobre ellos, con los dramas personales de los personajes. No se trata de pura acción e intriga, sino de una inteligente mirada a las últimas bocanadas del trabajo de inteligencia hacia el final de la guerra fría.

7/10
Lazos de sangre

2013 | Blood Ties

Años 70. Chris Pierzynski ha cumplido condena por participar en un ajuste de cuentas. Al salir de prisión, su hermano pequeño, Frank, le ayuda a regenerarse, alojándole y buscándole un trabajo, pues a pesar de que tuvieron sus más y sus menos años atrás, cree que los lazos de sangre les unen. Pero el pasado de Chris llamará pronto de nuevo a su puerta... Hasta ahora el actor Guillaume Canet había desarrollado una intachable carrera como director, pues tras la tragicomedia criminal Mon idole, rodó el impecable thriller No se lo digas a nadie, seguido del excelente drama Pequeñas mentiras sin importancia. Pero el francés pincha en cierta medida con su cuarto trabajo, remake en inglés del film de Jacques Maillot Liens de sang, que él mismo protagonizó en 2008, y que a su vez llevaba al cine la novela "Deux freres, un flic, un truand", de Bruno y Michel Papet. Muy apreciado por sus compañeros de profesión, Canet ha contado para su film con un reparto de secundarios impecables en el que destaca sobre todo su esposa, Marion Cotillard, como ex mujer del recluso, pero también Mila Kunis, Zoe Saldana, Matthias Schoenaerts, Noah Emmerich, Griffin Dune y James Caan, padre de los personajes centrales. En cuanto a los protagonistas, Clive Owen realiza un buen trabajo como el hermano descarriado, y Billy Crudup resulta un tanto insulso pese a que parece haber realizado un notable esfuerzo de autosuperación. Bien ambientada, con ayuda de canciones de la época, Lazos de sangre cuenta con alguna notable secuencia de acción como un asalto a un furgón. Por otro lado, su tratamiento de las relaciones fraternales tiene su interés. Pero a la cinta le falta garra, y el espectador se queda con la sensación de que se le podría haber sacado más jugo a todos sus elementos.

5/10
The Americans

2013 | The Americans | Serie TV

Dos agentes soviéticos, con los supuestos nombres de Elisabeth y Philippe, simulan ser marido y mujer fabricándose la tapadera perfecta -hijos genuinamente americanos, trabajos normales...- para realizar misiones encubiertas del KGB en Estados Unidos. Pero un día, cuando ya son plenamente operativos, en los años de la presidencia de Ronald Reagan, se instalan enfrente vecinos nuevos: una familia con la particularidad de que el padre, Stan, es agente de contraespionaje del FBI. El guionista de series televisivas Joseph Weisberg se estrena como creador de una de espías que tiene un sugestivo punto de partida y utiliza bien el telón de fondo histórico de la guerra fría. El episodio piloto, dirigido por Gavin O'Connor (Tumbleweeds, El milagro), está rodado con oficio, y sirve para sentar las bases del juego de sospechas entre vecinos, a la vez que una serie de flash-backs ayudan a entregar, dosificada, la información sobre el pasado de este “matrimonio perfecto”: de modo que vemos cómo la asociación “profesional” no puede evitar que hayan surgido afectos, lógicos por la vida en común y la familia que han formado, lo que choca con el continuo fingimiento, que se ha convertido en un estilo de vida. Se apuntan ya conflictos como el de los hijos hechos a la vida en Estados Unidos, y que nunca podrían entender el “oficio” de sus progenitores, o las dudas entre la lealtad a la URSS o entregarse en los brazos del “american way of life”. Quizá algunas situaciones están forzadas -el secuestrado en el coche-, y las peleas resultan confusas y violentas, pero la serie apunta maneras equilibrando suspense y drama, y los actores -Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich- están bien.

6/10
Warrior

2011 | Warrior

Super 8

2011 | Super 8

Verano de 1979 en un pueblecito de Ohio. Un grupo de chavales rueda una película casera de zombies con una cámara de Super 8. Joe, todo un manitas haciendo maquetas y pintando figuritas, se ocupa del sonido y los efectos especiales. Cuando su amigo Charles, el director, ficha a Alice como actriz, se pone más que contento, pues se ha enamorado de ella, es sin duda su primer amor. Una noche en que se encuentran en pleno rodaje tiene lugar un terrible accidente, que requiere la intervención del ejército. Éstos prácticamente toman el pueblo y actúan con gran secretismo, manteniendo desinformada a la policía local. Nostálgica película sobre la adolescencia, cuyo tono recuerda a títulos como Cuenta conmigo y Los goonies. La idea de abordar los rodajes caseros de películas por avispados chavales remite a la propia experiencia amateur del director y guionista, J.J. Abrams, y el productor, Steven Spielberg, y habla con cierta añoranza de una época en que los chicos eran quizá más creativos y tenían más iniciativa que en la actualidad. La trama contiene muchos de los temas clave del cine de Spielberg en los 80, lo que explica de sobras su apadrinamiento del film: familias desestructuradas en que el padre no logra conectar con el hijo, camaradería entre adolescentes y las inevitables rencillas, la fe propia de la infancia y el ingreso en la vida adulta, el anhelo de grandes amistades, la apertura al misterio, cierto sentido del humor... Hay menciones muy claras a muchos de sus filmes. El monstruo que no se deja ver gran parte del metraje remite a Tiburón y Encuentros en la tercera fase -Abrams trató el tema también en la serie Perdidos-, seres venidos del espacio aluden a E.T., el extraterrestre y Encuentros..., el asedio de la extraña criatura recuerda a los dinosaurios de El mundo perdido: Parque Jurásico 2. Cabe la duda de dónde termina la obra personal de Abrams y empieza el homenaje a su mentor Spielberg. Hay elementos típicos de las series de Abrams, trabajos más personales que sus incursiones al cine de Misión imposible III y Star Trek, pero está claro que la mirada a la infancia y adolescencia es un tema novedoso, no le conocíamos esa veta de la nostalgia de la que Spielberg sí dio en su momento muestras sobradas. Donde sí hay señas reconocibles es en su habilidad para combinar historias trepidantes e intrigantes con la creación de personajes que arrastran como pueden sus dramas personales. El reparto, actores jóvenes y adultos bastante desconocidos, están muy bien en sus respectivos papeles.

6/10
Caza a la espía

2010 | Fair Game

Una historia basada en hechos reales, que provocaron un buen revuelo en la opinión pública mundial, y más específicamente entre la estadounidense. La agente de la CIA Valerie Plame quedó literalmente “quemada”, al filtrar a la prensa un alto cargo de la administración Bush su actividad encubierta. La idea era anular al esposo de Plame, que había publicado un artículo cuestionando las razones que esgrimía la Casa Blanca para invadir Irak. Resulta curioso constatar que si Paul Greengrass pasó de filmes basados en hechos reales como Domingo sangriento a la saga de espías ficticios Bourne, Doug Liman ha seguido el proceso contrario, de El caso Bourne ha dado el salto a una historia real, Caza a la espía, que maneja con la misma trepidante emoción que supo conceder al film mentado. Su uso de la cámara en mano es efectivo, pues subraya los modos torcidos de proceder de unos y otros, o la duda de cómo acabarán discurriendo las cosas. El cineasta sabe conjugar la trama política –las famosas armas de destrucción masiva en Irak, los modos de operar la CIA y la Casa Blanca– con el drama personal que afecta a mujer y marido. Estos están interpretados con enorme talento por Naomi Watts y Sean Penn, pues saben hacer que casen los momentos de gran entereza y control de la situación, con aquellos en que se ven superados por los acontecimientos. El amor a la familia y al propio país, y la verdad como guía en el propio actuar, son los grandes temas propuestos, donde a veces se producen conflictos de intereses.

7/10
The Walking Dead

2010 | The Walking Dead | Serie TV

Rick, un policía local, resulta herido en acto de servicio. Despierta en el hospital, que está completamente vacío. Cuando sale de su cuarto descubre que no hay nada en los pasillos, y que unos monstruosos cadáveres vivientes han tomado las calles. Acude a su casa en busca de su esposa y de su hijo, pero estos han desaparecido. Frank Darabont (Cadena perpetua) está detrás de esta impecable adaptación del cómic, creado por el guionista Robert Kirkman, que contó con los dibujantes Tony Moore y Charlie Adlar. Debido a su ambientación inquietante y a su ágil ritmo se convirtió en un gran éxito.

6/10
Ladrón de guante blanco

2010 | White Collar | Serie TV

Neal es un ladrón especialista en realizar grandes estafas y hurtos de gran calibre efectuados en museos o bancos, pero cuando es capturado por el agente especial del FBI Peter Burke, no le queda más remedio que prestar sus servicios a los Estados Unidos para ayudar a atrapar a delincuentes, a cambio de su libertad condicional. Entretenida serie de 6 temporadas cargada de misterio y tensión en un ambiente policiaco, con un punto de comedia. Neal (Matt Bomer) y Peter (Tim DeKay) pasan a formar una poderosa relación de amistad basada principalmente en la confianza.

7/10
Cuestión de honor

2008 | Pride and Glory

  Cambio absoluto de registro del cineasta Gavin O'Connor (El milagro), que ha coescrito el guión en el que también ha colaborado Joe Carnahan (Narc). A pesar de la calidad de la cinta, ha tardado mucho en estrenarse por razones curiosas. Ha llegado a los cines un año después de la fecha inicialmente prevista, porque la distribuidora se echó atrás alegando que tendría menos éxito porque iba a competir en las carteleras con otros trabajos de Edward Norton (El increíble Hulk) y Colin Farrell (Escondidos en Brujas). El director ha realizado declaraciones criticando duramente esta decisión. Ray Tierney, agente de la policía de Nueva York, acepta a regañadientes un encargo de su padre, un alto cargo del departamento. Deberá resolver la muerte de cuatro compañeros del cuerpo, abatidos a tiros cuando iban a detener a unos narcotraficantes. Ray no le puede decir que no a su padre, porque los agentes eran conocidos suyos, estaban a las órdenes de su propio hermano (también agente), y servían junto a Jimmy Egan, que es el marido de su hermana. Pero cuando Ray empieza a investigar, descubre que alguien del departamento informó a los sospechosos de que iban a ser detenidos, por oscuros intereses en el negocio de la venta de drogas. El asunto parece que salpica a su hermano y a su cuñado... Estamos ante un violento film, que describe el lado oscuro de la ley y la corrupción policial, en una línea que se parece al mundo nebuloso del novelista James Ellroy (L.A. Confidential), pero en la época actual. También recuerda a cintas sobre este tema como Sérpico, pero con una trama mucho más descarnada, que no escatima detalles turbios. En este sentido cabe mencionar una brutal secuencia con un menor, que si bien no muestra nada –sólo sugiere– no dejará indiferente ni al espectador más insensible, en la línea de la secuencia más dura de American History X, también con Edward Norton. ¿Es quizás la marca de la casa de este actor? El film cuenta con un conjunto de actores de primera fila, con el citado Norton en el papel más difícil, pues su personaje se enfrenta a un duro dilema moral al debatirse entre la lealtad a su familia y la ética profesional. No desentona un actor en línea ascendente desde hace algunos títulos, Colin Farrell, al que se le da tan bien el rol de ‘poli malo’ que llega a hacerse bastante odioso.  

6/10
Juegos secretos

2006 | Little Children

Un barrio residencial, del estilo del de Mujeres desesperadas, habitado por gente de clase media. Sarah Pierce coincide en el parque con otras mujeres casadas, que llevan a sus niños a jugar ahí. Sus vidas son anodinas. Les falta ilusión, metas dignas de ese nombre, hasta el punto de que la mayor emoción del día sucede cuando llega con su crío el apolíneo Brad Adamson. Los ojillos se les van, fantasean y bromean sobre él, pero ninguna se atreve a dirigirle la palabra. Excepto la hastiada Sarah, que acepta el reto de una de sus amigas para pedirle el teléfono, y hasta le planta un beso en la boca. A partir de ese momento ninguno de los dos puede olvidar al otro. El descubrimiento de Sarah de que su marido es adicto al cibersexo hasta límites enfermizos, y la frustración profesional de Brad –no acaba de sacar su título de derecho, los éxitos y control de su esposa le exasperan– propician primero una “inocente” amistad con la excusa de llevar a sus respectivos hijos a la piscina, y luego el adulterio (im)puro y duro. Se suman al cuadro de personajes insatisfechos un policía amargado, que descarga adrenalina jugando al fútbol americano, y que se ha arrogado el papel de garante de la seguridad de los niños del barrio; y Ronnie J. McGorvey, un exhibicionista convicto, recién salido de la cárcel y con serios problemas psicológicos, que vive en casa de su madre. Una película triste, muy triste. Decididamente deprimente. Se basa en un novela de Tom Perrotta, coguionista del film con el director, Todd Field, que firmó la también deprimente En la habitación. Y pese a ese tono que no te alegra el día, la película está contada con garra, y se habla de frente y sin tapujos de una sociedad enferma y desamorada, a la que faltan alicientes para seguir adelante, donde la satisfacción del propio yo parece el único objetivo. Ante tal vacío interior, el lema “sentir que estoy vivo” se convierte en motor de la existencia que sólo genera nuevas frustraciones, porque ni se acerca a colmar las ansias de felicidad que cualquier ser humano alberga. Es cierto que estamos ante una de esas historias que apunta a los problemas, pero no va más allá… Algo es algo, pero tal planteamiento sabe a poco, y la crudeza con que se expone todo no ayuda a mejorar las cosas. Nos presenta unas patologías obsesionadas por el sexo, que por desgracia los medios de comunicación alimentan de modo exponencial… Habla de los miedos, auténtico pánico, a enemigos externos, mientras no se reconoce al peor enemigo, al que llevamos dentro… La incomunicación es un problema, en el matrimonio no se encaran las dificultades, que se tratan de resolver por “la puerta trasera”… Hay escaso margen para cambiar de vida, las etiquetas y los prejuicios te marcan para siempre… En el film subyace una antropología profundamente pesimista, donde impera el egoísmo, y el bien familiar no se valora suficientemente. Sólo las situaciones límite y el incontrolable azar parece que puedan dar la oportunidad de enderezar la propia vida. Todd Field vuelva a demostrar que es un gran director de actores, todos están en su sitio. Sobresale Kate Winslet, una de las mejores actrices del momento, de ésas que hacen fácil lo difícil, o al menos que parezca así. Ha sido nominada al Oscar por su trabajo, al igual que el desconocido Jackie Earle Haley, que encarna al patético y frágil Ronnie.

7/10
El milagro

2004 | Miracle

Año 1979. Estados Unidos pasa por una crisis de confianza. En años de guerra fría, ha vivido fracasos como la Guerra de Vietnam, o el escándalo del Watergate, saldado con la dimisión del presidente Nixon. Ahora, en plena administración Carter, sucesos como la toma de la embajada en Irán, o la invasión rusa de Afganistán, desaniman a la población. En esta atmósfera, Herb Brooks recibe el encargo de entrenar el equipo de hockey sobre hielo que representará a EE.UU. en las olimpiadas de invierno. Herb es un tipo duro. Sabe que dispone de poco tiempo, y antes de buscar a las estrellas de la liga profesional, opta por formar un equipo con gente joven, aficionados con talento, donde todos deben ser una piña. Así se prepara para lograr un “milagro”: vertebrar un equipo capaz de ganar a un rival legendario, la Unión Soviética, no porque sean mejores (los rusos llevan 15 años jugando juntos, son profesionales), sino porque habrán preparado “el momento” en que la victoria es posible. Apasionante film deportivo, basado en hechos reales. Gavin O’Connor (Tumbleweeds) sabe imprimir a su historia un vibrante tono épico, y comunica eso tan bonito de representar a tu propio país. Jugar con la dualidad “es sólo un partido de hockey”-“es más que un partido de hockey” se revela un acierto. El film no sólo entrega partidos emocionantes de resultado dudoso. También critica con acierto los llamados “Dream Teams”, capaces de todo menos de hacer soñar a sus seguidores, al haber sustituido los profesionales el amor a sus colores por el deseo primordial de hacer cuanto más dinero mejor. Kurt Russell encarna con aplomo al tozudo entrenador, y se dibuja bien su conflicto de conciliar el trabajo con la atención a la familia; allí Patricia Clarkson, como su esposa, da una nueva lección interpretativa, al insuflar vida a lo que podía ser un “papel florero”, conjugando cariño al marido con exigencia para que atienda todos sus deberes.

6/10
Amar peligrosamente

2003 | Beyond Borders

Años 80. Sarah es una ingenua mujer estadounidense que reside despreocupadamente en Londres con su marido, un hombre adinerado. Un día asiste a un acto benéfico, en el que queda deslumbrada con la intervención de Nick Callahan, un médico involucrado en proyectos humanitarios, que protesta por la escasa atención dedicada a los niños del continente africano. Concienciada del problema, Sarah decide abandonar sus comodidades, y acompañar a Nick a Etiopía, donde descubre las duras condiciones en las que éste tiene que trabajar. A lo largo de los años, Sarah acompañará a Nick en variopintas misiones humanitarias, en Camboya y Chechenia, pero su intensa dedicación da al traste con su matrimonio. El neozelandés Martin Campbell, especialista en películas de acción como El zorro o Límite Vertical, se adentra en el cine de denuncia social. Las imágenes llaman la atención sobre los graves problemas de desnutrición de los habitantes del tercer mundo. Algunas situaciones parecen bastante reales, porque se reclutaron figurantes procedentes de tribus desfavorecidas de Namibia. Los productores afirman que se preocuparon por darles comida y atención sanitaria durante el rodaje. En una apasionada interpretación, Angelina Jolie insuflar vida a un personaje que en manos de otra actriz resultaría increíble. Aunque su visión de los cooperantes es algo artificiosa, se muestran algunos de los retos más importantes a los que han tenido que enfrentarse a lo largo de los 80 y 90. Todo esto compensa sobradamente que la mayoría de personajes sean un poco tópicos, que el guaperas Clive Owen no cuele como médico comprometido y entregado, y que algunas partes de la trama resulten sensibleras, o endebles, como la subtrama conyugal de la protagonista, su increíble y forzado romance con el médico, o que Sarah encuentre un piano con el que poder tocar a Schumann en un poblado etíope sin agua corriente.

4/10
Windtalkers

2002 | Windtalkers

II Guerra Mundial. El ejército americano ha desarrollado un código de radio indescifrable, basado en la lengua de los indios navajos. Los soldados de esta etnia son clave en las operaciones del Pacífico. Hasta el punto de que cada soldado navajo en línea de fuego tiene asignado un compañero, cuya misión es “proteger el código”. Es decir, impedir que los hombres a su cargo caigan en manos de los japoneses. El film cuenta la historia de dos indios y los soldados que les protegen. John Woo añade otra muesca a su etapa americana, compuesta además por Broken Arrow (Alerta nuclear), Cara a cara (1997) y Misión imposible II. El director de Hong Kong filma la guerra. Y describe el choque de culturas entre los nativoamericanos y “el hombre blanco”. Un choque mayor cuando a las diferencias de "background" se añade una razón por la que conviene no estrechar demasiados los lazos de amistad entre protector y protegido: “proteger el código” podría significar quitar la vida al protegido; y quizá se dudaría a la hora de apretar el gatillo. Woo logra un film vibrante, donde plantea la tortura que supone a los protectores su dilema moral. Y presta especial atención a los elementos visuales en las escenas bélicas, perfectas, y a los ralentíes, humo, cruces… su personalísima marca de fábrica. Aunque no faltan los momentos de violencia, obtiene imágenes de subyugante belleza.

6/10
Frequency

2000 | Frequency

John es policía. Su padre, bombero, murió años atrás en un incendio. Una noche, John saca del baúl de los recuerdos un viejo equipo de radioaficionado que perteneció a su progenitor. Y por un misterioso fenómeno metereológico... ¡consigue contactar con su padre en 1969, la víspera del fatal accidente! John quiere entonces, a toda costa, que su padre sobreviva, dándole instrucciones al respecto. Curiosa mezcla de drama, thriller y ciencia ficción. Al director, Gregory Hoblit, le fascinaron los interrogantes que planteaba: “¿Qué pasaría si yo hubiese dispuesto de una segunda oportunidad para conocer mejor a mi padre? ¿Qué pasaría si pudiese hablar nuevamente con él? ¿Qué le diría?” A esto se añade una trama con giros sorprendentes, y dos actores no superestrellas pero sí muy competentes, que es lo que importa: Dennis Quaid y Jim Caviezel.

6/10
Locos en Alabama

1999 | Crazy in Alabama

Verano de 1965. Estado sureño de Alabama. Entorno rústico. Un chaval llamado Peejoe va a madurar gracias al comportamiento de su excéntrica tía Lucille. Ésta, madre de una numerosa prole, sufre los malos tratos de su marido. Harta de él, le mata, y se marcha rumbo a Hollywood decidida a convertirse en actriz. En su equipaje, dentro de una sombrerera, lleva... ¡la cabeza de su marido! Pese al mencionado toque de humor negro, este film, adaptación de una novela de Mark Childress (el mismo novelista firma el guión), tiene importantes componentes dramáticos, y una emotiva crítica a las discriminaciones, ya sea por motivos raciales o de sexo. La película se erige así en un interesante documento sobre la era de la lucha por los derechos civiles. Quizá el mayor mérito del debutante director Antonio Banderas sea combina elementos tan dispares como drama y comedia, sin que el conjunto parezca forzado.

6/10
Condenados a fugarse

1999 | Life

Los presos de un penal proceden a enterrar a dos reclusos negros fallecidos en un incendio, y que estaban condenados a cadena perpetua. Retrocedemos entonces a los años de la ley seca, y nos enteramos de que ambos fueron recluidos por un asesinato que nunca cometieron. Aunque el argumento suena a dramático, este film protagonizado por Eddie Murphy y Martin Lawrence contiene una buena dosis de comedia. Con un estilo que parodia diversos títulos carcelarios, vemos el transcurrir de los años, y cómo los protagonistas, compañeros de celda y guardianes van envejeciendo. Desternillante resulta el gag en torno al bebé que tiene la hija del alcaide. Ted Demme mantiene el buen nivel que se marcó en Beautiful Girls, con un tipo de historia muy diferente pero igualmente eficaz.

5/10
El show de Truman

1998 | The Truman Show

Truman Burbank es un tipo felizmente casado, que vive en una idílica ciudad, de calles limpias y bien iluminadas. Lo que no sabe es que, desde que nació, su vida forma parte de un "show" televisivo que se retransmite en directo las 24 horas del día. 1.700 millones de personas de 220 países distintos siguen sus andanzas con pasión. Todos los personajes que conviven con él, incluida su esposa, son actores. Pero Truman está a punto de descubrir que su vida no es lo que parece. Estupenda película del australiano Peter Weir, con guión de Andrew Niccol (que escribió y dirigió la interesante Gattaca). Perfecta la mezcla de drama, fantasía y comedia. El film reflexiona sobre los excesos televisivos con un caso extremo: el de un "reality show" del que el propio interesado no sabe que forma parte. Dirige el programa televisivo un tipo llamado Christof, que maneja a Truman como si fuera un "dios", decidiendo el modo en que debe transcurrir su vida. Atentos al trabajo de Jim Carrey, ganador de un Globo de Oro. Demuestra que puede moverse perfectamente en un papel dramático. Otro actor excepcional, que ha sido candidato al Oscar, es Ed Harris: él es el creador de "show" televisivo.

8/10
Cop Land

1997 | Cop Land

Murray (Michael Rapaport) es un policía de Nueva York que tiene un altercado con unos individuos que van conduciendo en el coche que va delante de él. En unos instantes, el coche de ellos, que está atravesando un puente, choca brutalmente y los ocupantes mueren. Al lugar, acuden en seguida, las autoridades policiales y el sheriff Heflin (Sylvester Stallone), que llevará el caso. El suceso empieza a convertirse en una bola de nieve donde Murray no sabe si saldrá bien parado. Entretenido thriller policíaco que, a pesar de no ser la octava maravilla del mundo, alcanza un nivel bastante por encima de la media. Cuenta con un conjunto de buenos actores, donde destaca Harvey Keitel, Ray Liotta, un fugaz Robert De Niro y un orondo Sylvester Stallone, en uno de sus papeles más convincentes. James Mangold (Inocencia interrumpida, En la cuerda floja) dirige la cinta, donde hace una crítica de la corrupción policial.

6/10
Beautiful Girls

1996 | Beautiful Girls

Willie Conway, un pianista alrededor de la treintena regresa a su pueblo natal para reunirse con sus antiguos compañeros del instituto. Todos atraviesan puntos de inflexión en sus vidas, y surgen las típicas dudas que conlleva el paso a la madurez y la toma de decisiones. Extraordinaria película del prematuramente desaparecido director Ted Demme, aunque parte del mérito se lo lleva el guionista y productor Scott Rosenberg. En un reparto plagado de grandes actores como Timothy Hutton, Matt Dillon y Uma Thurman, sobresale el trabajo de la jovencísima Natalie Portman, como la inteligente y encantadora Marty, adolescente enamorada del protagonista. Hay momentos geniales, como cuando Willie toca el piano con unas copas de más y conversa con la bella Andera. Inolvidable es también la banda sonora del film, plagada de temas conocidos.

8/10
The Americans (5ª temporada)

2017 | The Americans | Serie TV

The Americans es una serie que madura y mejora con cada temporada, hay cuerda para desarrollar los dilemas que afronta el matrimonio de espías compuesto por Elizabeth y Philip Jennings, padres de dos hijos, que bajo la tapadera de una gencia de viajes, trabajan para la Unión Soviética en los Estados Unidos de Reagan. La adolescente hija mayor Paige está perpleja tras descubrir a qué se dedican sus padres, y ver cómo mataban a una persona; además, le toca disimular ante Matt, el chico que le gusta, e hijo del agente del FBI divorciado, vecino y amigo de los Jennings, Stan Beeman. Además, dentro de la guerra biológica que se apuntaba la anterior temporada, los Jennings deben obtener información sobre un proyecto asesorado por un ruso que huyó de su país, para dañar la agricultura soviética con plagas estimuladas adrede. Mientras, en Moscú, Oleg Burov, agente del KGB que antepuso su punto de vista moral a las directrices de los jefes, alertando una amenaza biológica, va a ser presionado por la CIA para que trabaje para ellos, algo que no agrada a Beeman, que desarrolló con él una suerte de amistad. Con los hilos mencionados, muy bien imbricados, Joseph Weisberg sigue aportando nuevas y apasionantes tramas en esta meritoria serie, que rememora la esquizofrenia propia de los espías de los años de la Guerra Fría –entre sus clásicas falsas identidades, Elizabeth y Philip simulan ser azafata y piloto de una aerolínea rusa–, mezclándola con sus relaciones familiares y personales. Que parte de la narración transcurra en Moscú, o en otros escenarios como la antigua Yugoslavia, contribuye positivamente a ampliar el tablero de la intriga. Y no faltan algunas sorpresas, con la recuperación de personajes que creíamos perdidos. Keri Russell y Matthew Rhys siguen en su salsa, se mueven a gusto con sus personajes, mientras que Holly Taylor ha tenido que crecer con su personaje, y lo hace muy bien.

7/10
Billions (2ª temporada)

2017 | Billions | Serie TV

Después de ser derrotado hábilmente, el brillante rey de los fondos especulativos Bobby ‘Axe’ Axelrod se ocupa y usa sus enormes recursos para vengarse del despiadado fi scal de distrito Chuck Rhoades. Chuck se encuentra bajo investigación, pero a pesar de las difi cultades, el fi scal todavía tiene algunas cartas que jugar y pronto Axe entenderá que el dinero no puede comprarlo todo.

The Americans (4ª temporada)

2016 | The Americans | Serie TV

La cuarta temporada de The Americans, una serie ambientada en los años más gélidos de la guerra fría, arranca con una posición de tablero de ajedrez harto complicada. El matrimonio de los Jennings, espías rusos que tienen una tapadera perfecta de típica famiia americana, no tienen muy claro cómo va a gestionar Paige, su hija adolescente, la noticia de la identidad de sus padres. Su madre Elizabeth trata de explicarle lo que hacen, y al fondo tiene la idea, menos sólida en su esposo Philip, de que ella seguirá sus pasos. Pero la jovencita, que frecuenta mucho una iglesia local, está sumida en un mar de dudas, se siente mal cuando en la escuela todos juran lealtad a la bandera americana. Por otro lado, Martha, secretaria en el FBI seducida por Philip tiempo atrás para que sea una fuente de información, va a tener que digerir la muerte por supuesto suicidio de un compañero, para que no la acusen a ella de espionaje. Además, el agente Stan Beeman está más que mosqueado cuando le llega la noticia de que han visto a su vecino Philip con su ex mujer, ve aquello como una especie de traición. Y Nina, que trabajaba en la embajada rusa, está tratando de sonsacar secretos a un ingeniero, como modo de redimirse ante las autoridades de su país. Sin duda que Joseph Weisberg ha logrado crear una serie apasionante sobre el juego de espías entre rusos y americanos, en que las misiones clandestinas conviven con las relaciones familiares y sentimentales, en un "totum revolutum" donde no es fácil conciliar tener la conciencia tranquila con actos de moralidad más que dudosa, coartadas como "por amor a mi país" no parecen bastar. El punto fuerte de la nueva temporada es saber si Paige va a pasar por el aro de aceptar la actividad de sus padres, un fuerte dilema moral en el que le han colocado sus padres, y que pone en peligro la vida de otras personas; los mismos padres, empezando por Philip, no pueden evitar recordar cómo se iniciaron como espías, lo que alimenta sus dudas sobre Paige. Por otra parte las armas biológicas forman parte de la labor de los espías, y ayudan a hacer avanzar la narración de forma efectiva. Los actores Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich, Alison Wright y compañía se saben al dedillo sus personajes, y a tenor del primer episodio, Holly Taylor está creciendo también como actriz componiendo a Paige.

6/10
The Americans (3ª temporada)

2015 | The Americans | Serie TV

Intensa tercera temporada de las andanzas del matrimonio formado por Elizabeth y Phillip Jennings, agentes de la KGB en Estados Unidos. Ambos parecen tener un enfoque diferente en la cuestión de su hija adolescente Paige, a la que sus superiores quisieran empezar a preparar como espía, mientras ellos quieren que la dejen en paz, aunque no coinciden en el cómo. Por otro lado, y al poco de la muerte de Leonidas Breznev, continúan sus misiones para lograr información sensible, y ahora son requeridos para conseguir los nombres clave de los agentes de la CIA que están saboteando la invasión soviética en Afganistán. Además Nina, la amante del agente del FBI Stan Beeman, ha dado con sus huesos en una celda en Rusia, mientras él sufre presiones de los rusos, que saben de su pasión por ella. La serie creada por Joseph Weisberg permanece fiel a sus señas de identidad, subrayando la esquizofrenia de los protagonistas en los años de la Guerra Fría durante el mandato Reagan, no sólo por ocultar su verdadera profesión a los hijos, sino por las contradicciones que detectan en la causa a la que sirven, en el fondo Estados Unidos no les parece tan mal. Al estilo de las viejas películas de espías, la trama es dura a veces en violencia y sexo, y se apunta al nihilismo de quienes intuyen que sus principios son algo etéreos, y no respetan la dignidad de las personas. Ello se combina con momentos de intriga, peleas, y la sensación de que se estrecha el cerco, por parte del FBI, para destapar las actividades de Elizabeth y Phililip. Al buen hacer de los actores habituales –Keri Russell, Matthew Rhys...–, se suma esta temporada el veterano Frank Langella.

6/10

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