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Biografía

Keri Russell

Keri Russell

44 años

Keri Russell

Nació el 23 de Marzo de 1976 en Fountain Valley, California, EE.UU.

La madurez de 'Felicity'

11 Junio 2015

Parece que los años no pasan para Keri Russell, que aún mantiene esa cara de niña adorable que le dio a conocer en Felicity. Atesora una dilatada carrera, especialmente en televisión, donde ha vuelto a estar en primera línea con la serie de espías soviéticos The Americans.

Nació el 23 de marzo de 1976 en Fountain Valley, una ciudad del estado de California en Estados Unidos. Su madre era ama de casa y su padre ejecutivo, hecho que provocó el constante desplazamiento de la familia Russell de ciudad en ciudad. Ya desde niña, Keri se interesó por el mundo del espectáculo, primero con el baile, gracias al cual acabó en el programa New Mickey Mouse Club (1991), donde conoció a futuras estrellas como Britney Spears, Ryan Gosling, Justin Timberlake y Christina Aguilera. El programa le valió de trampolín para debutar en la gran pantalla con Cariño, he agrandado al niño (1992).

El pistoletazo de salida estaba dado, había comenzado su larga carrera. Durante los primeros años compaginó pequeñas apariciones en series como Yo y el mundo, Matrimonio con hijos o Siete en el paraíso con papeles en películas para la televisión. Su vuelta a las pantallas de cine se produjo con Dead Man’s Curve (1998), drama universitario con un guion enrevesado. Poco tiempo después se dio a conocer al mundo entero con la famosa serie Felicity (1998-2002), donde encarnó a una joven y tímida universitaria en su primer año de carrera.

Los próximos años de Russell pasaron sin pena ni gloria con películas como la comedia estudiantil Locos por el mambo (2000), en la que encarna a una joven a la que le encanta bailar, o Cuando éramos soldados (2002), drama bélico donde coincidió con Mel Gibson. Tres años después haría Más allá del odio, interpretando a la hija mayor de una desesperada Joan Allen. En 2006 estrenó El caníbal de Rothenburg, un thriller terrorífico, basado en hechos reales. Misión imposible III (2006) fue la tercera entrega del espía Ethan Hunt, donde Russell interpretaba a su pupila.

Uno de sus pocos papeles protagonistas lo obtuvo en la comedia culinaria  La camarera (2007). En ella, Rusell expresaba sus sentimientos a través de mensajes en tartas. En Más allá de los sueños (2008)  trabajó para Disney en una comedia fantástica en la que los cuentos se convertían en realidad. Un año después protagonizó Hojas de hierba, un thriller pasable que protagonizó junto a Edward Norton. La película trata sobre la marihuana y las intenciones de dos hermanos por destruir a un traficante. Y en Medidas extraordinarias (2010) encarna a una madre angustiada porque sus hijos desarrollan una enfermedad sin cura. Es uno de los pocos dramas que ha hecho, que no llegó a convencer a la crítica por su poca profundidad.

Su nombre volvió a estar en boca de todos gracias a la serie The Americans (2011). Keri es una espía soviética infiltrada en Estados Unidos con el fin de ayudar a su país informando de los movimientos americanos. La serie ha cosechado muy buenas críticas. La actriz tiene dos hijos, fruto de su matrimonio con Shean Deary, de quien se separó en 2013 tras seis años de matrimonio. En 2014 protagonizó El amanecer del planeta de los simios, donde encarnó a una bióloga que intenta lograr la paz con estos animales.

Filmografía
Antlers: Criatura oscura

2020 | Antlers

La profesora de un pequeño pueblo de Oregón y su hermano, el sheriff local, descubren que un joven alumno esconde un secreto peligroso con consecuencias aterradoras.

Star Wars: El ascenso de Skywalker

2019 | Star Wars: The Rise of Skywalker

La película que cierra la tercera trilogía de la saga Star Wars, La guerra de las galaxias. Georges Lucas triunfó en 1977 con el título con que arrancó todo, y tras su éxito aseguró que aquello estaba concebido como tres trilogías, luego se desdijo diciendo que eran dos, ocupándose de hacer tres películas precuelas de la original, y al final, ya cansado y jubilado, y dueño Walt Disney de los derechos galácticos, J.J. Abrams dirigió El despertar de la fuerza, comienzo de la tercera trilogía que él mismo se ha ocupado de rematar con El ascenso de Skywalker. La dificultad de la empresa era grande, pues se trataba de culminar una saga muy amada por los fans, y donde las expectativas se encontraban particularmente altas. Y aunque el nuevo film consigue ser muy entretenido y no deja un minuto de respiro, la acción es trepidante, y el cambio de escenarios, apabullante, también se tiene la sensación de que no se desea dar tregua al espectador al estilo de las películas de Indiana Jones con el objetivo inconfeso de que no se ponga a pensar un poco y descubra que le ofrecen mucho ruido y pocas nueces. Figuran acreditados en el guion y argumento original de la película cuatro nombres, de los cuales tres –Chris Terrio, Derek Connolly y Colin Trevorrow, están recién llegados a Star Wars, sólo Abrams tenía experiencia en la saga, y con un libreto donde contó nada menos que con Lawrence Kasdan –que estuvo en la trilogía original– y Michael Arndt. O sea, se ha optado por inyectar savia nueva para imaginar algo novedoso, aun con el riesgo de que las ideas propuestas no acabaran de encajar del todo con lo que resulta familiar y se da por sentado. Espero que el lector impaciente perdone todo el preámbulo anterior, pero lo considero necesario para poner las bases de mi juicio acerca de un resultado que no resulta del todo satisfactorio, tal vez porque con frecuencia se producen en la trama situaciones y avances de la narración un tanto arbitrarios y hasta desconcertantes, con supuestas revelaciones sorprendentes y amagos para no dar, e incluso apariciones de personajes varios que no aportan mucho a la trama, pero que se supone que quedan “cool”, concesiones a la galería. Y encima, te encuentras con que Disney, te ruega, te pide, te implora, que no desveles las sorpresas, por favor, nada de “spoilers” –quién se inventaría la maldita palabreja–, algo bastante difícil de cumplir para el cronista, cuando ya en las tradicionales letras flotando en el espacio con que se inicia el film, se nos plantea una sorprendente e inesperada premisa, un tanto gratuita, conejo en la chistera algo traído por los pelos. De modo que sin destripar la trama demasiado, digamos que la galaxia podría correr más peligro que nunca, y que si nadie lo remedia la Primera Orden restaurará el Imperio, más poderoso y malvado que nunca, pues invocaría a los muertos recurriendo al ocultismo. Por lo que Rey, impaciente, interrumpirá su aprendizaje de jedi, y con sus fieles amigos Finn y Poe, intentará dar respuesta a una misteriosa grabación que apunta a una amenaza muy seria, el resurgir de los sith. En el camino se topa con los esfuerzos de Kylo Ren por atraerla al lado oscuro de la fuerza, mientras se acerca cada vez más a resolver el misterio de sus orígenes. Y es que en efecto, todo se estructura en torno a este triple interrogante. ¿Quién es Rey? ¿Es recuperable el hijo de Han Solo y la princesa-generala Leia? ¿Se salvará la galaxia del amenazante opresivo dominio del lado oscuro de la fuerza? Y alrededor tenemos todo lo demás, a la carrera, vistosos fuegos de artificio, algunos golpes de humor (los mejores alrededor de C3PO), e invitaciones a pensar que a partir de determinados personajes se podrían armar más historias del universo Star Wars. El visionado se hace largo, sin lograrse toda la implicación emocional que sería de desear, también por la paradoja de querer aplaudir la importancia en la lucha galáctica de la unión del pueblo, la visión buenista del esfuerzo colectivo, cuando en realidad, todo acaba dependiendo de las acciones de una o dos personas, no más... El film vuelve a jugar con los sentimientos nostálgicos del espectador talludito, con muchos guiños a las películas precedentes, incluida la partitura de John Williams, que cuando mejor suena es con los acordes de antaño, aunque hay algún tema nuevo en torno a Rey y a la oscura oscuridad. Al mismo tiempo introduce nuevas criaturitas digitales sorprendentes y hasta un droide bastante artesanal. E igual nos paseamos por una pintoresca feria interplanetaria, que nos hacen navegar un rato por un proceloso y agitado océano, o se nos ofrecen imágenes propias de una cinta de brujas y magos en el enfrentamiento decisivo con el Villano con mayúscula, casi como si estuviéramos en el Monte del Destino de El Señor de los Anillos, la idea consiste en ofrecer algunas imágenes nunca vistas en este lado de la galaxia; y aquí se lleva la palma el modo en que Rey se enfrenta por primera vez con un Kylo que viene volando en su nave espacial. Con la confirmación de que Daisy Ridley aguanta los primeros planos como nadie, transmitiendo su sufrimiento interior, y que Adam Driver igual hace de sufrido marido en Historia de un matrimonio que de torturado hijo de sus padres en la saga galáctica, mientras que John Boyega sigue siendo el pánfilo ex soldado imperial buenazo, enamorado de Rey, pero al que se le apunta un posible nuevo interés romántico, mientras que el piloto y pronto general carismático de Oscar Isaac apunta en la dirección de un nuevo Han Solo.

6/10
The Americans (6ª temporada)

2018 | The Americans | Serie TV

La última temporada acerca de la familia Jennings, donde los padres Elizabeth y Philip son espías del KGB afincados en Estados Unidos con la mejor de las tapaderas. Philip, siguiendo el consejo de su esposa, ha dejado su actividad clandestina y trabaja pacíficamente en la agencia de viajes. Su hijo Henry está en la universidad, donde destaca en el equipo de hockey sobre hielo, pero la hija mayor, Page, está siendo aleccionada por su madre como aprendiz de espía, también bajo la mirada atenta de Claudia, jefa de la célula rusa. La nueva misión de Elizabeth consiste en recabar información para hacer descarrilar la cumbre de desarme que se va a celebrar en Washington, los halcones del Kremlin no ven con buenos ojos los cambios y aires nuevos que trae consigo la era Gorbachov. De modo que agentes de la facción apaciguadora envían a Oleg de nuevo a Estados Unidos, con idea de que Philip recabe información para ellos de las tareas que realiza Elizabeth. La serie creada por Joseph Weisberg sigue gozando de la misma salud que las temporadas previas, en sus primeros compases. En el primer episodio se hace un inteligente uso de canciones como subtexto que habla de las dudas que acometen a unos u otros personajes, y a la sensación de sentirse como persona extraña en el lugar al que solemos llamar hogar. Las acciones inmorales que se realizan con tremenda frialdad podrían estar empezando a pasar factura, todos tenemos un límite, lo que refleja muy bien la pareja protagonista, unos Keri Russell y Matthew Rhys, que se han apropiado perfectamente de sus papeles. No estamos ante una serie frívola, verdaderamente existe complejidad psicológica en unos personajes rotos y anhelantes de felicidad. La compenetración de los Jennings con su vecino agente del FBI Stan Beeman, y su compañero Dennis Aderholt también permiten adivinar una subtrama en que, tal vez, acabe averiguando quién es esa familia con la que han compartido tantos momentos momentos de amistad y camaradería. Y resulta inteligente pensar en culminar todo con lo que precipitaría en la caída del muro, donde son necesarios los sacrificios, lo que encarna Oleg, el agente ruso interpretado por Costa Ronin.

7/10
The Americans (5ª temporada)

2017 | The Americans | Serie TV

The Americans es una serie que madura y mejora con cada temporada, hay cuerda para desarrollar los dilemas que afronta el matrimonio de espías compuesto por Elizabeth y Philip Jennings, padres de dos hijos, que bajo la tapadera de una gencia de viajes, trabajan para la Unión Soviética en los Estados Unidos de Reagan. La adolescente hija mayor Paige está perpleja tras descubrir a qué se dedican sus padres, y ver cómo mataban a una persona; además, le toca disimular ante Matt, el chico que le gusta, e hijo del agente del FBI divorciado, vecino y amigo de los Jennings, Stan Beeman. Además, dentro de la guerra biológica que se apuntaba la anterior temporada, los Jennings deben obtener información sobre un proyecto asesorado por un ruso que huyó de su país, para dañar la agricultura soviética con plagas estimuladas adrede. Mientras, en Moscú, Oleg Burov, agente del KGB que antepuso su punto de vista moral a las directrices de los jefes, alertando una amenaza biológica, va a ser presionado por la CIA para que trabaje para ellos, algo que no agrada a Beeman, que desarrolló con él una suerte de amistad. Con los hilos mencionados, muy bien imbricados, Joseph Weisberg sigue aportando nuevas y apasionantes tramas en esta meritoria serie, que rememora la esquizofrenia propia de los espías de los años de la Guerra Fría –entre sus clásicas falsas identidades, Elizabeth y Philip simulan ser azafata y piloto de una aerolínea rusa–, mezclándola con sus relaciones familiares y personales. Que parte de la narración transcurra en Moscú, o en otros escenarios como la antigua Yugoslavia, contribuye positivamente a ampliar el tablero de la intriga. Y no faltan algunas sorpresas, con la recuperación de personajes que creíamos perdidos. Keri Russell y Matthew Rhys siguen en su salsa, se mueven a gusto con sus personajes, mientras que Holly Taylor ha tenido que crecer con su personaje, y lo hace muy bien.

7/10
The Americans (4ª temporada)

2016 | The Americans | Serie TV

La cuarta temporada de The Americans, una serie ambientada en los años más gélidos de la guerra fría, arranca con una posición de tablero de ajedrez harto complicada. El matrimonio de los Jennings, espías rusos que tienen una tapadera perfecta de típica famiia americana, no tienen muy claro cómo va a gestionar Paige, su hija adolescente, la noticia de la identidad de sus padres. Su madre Elizabeth trata de explicarle lo que hacen, y al fondo tiene la idea, menos sólida en su esposo Philip, de que ella seguirá sus pasos. Pero la jovencita, que frecuenta mucho una iglesia local, está sumida en un mar de dudas, se siente mal cuando en la escuela todos juran lealtad a la bandera americana. Por otro lado, Martha, secretaria en el FBI seducida por Philip tiempo atrás para que sea una fuente de información, va a tener que digerir la muerte por supuesto suicidio de un compañero, para que no la acusen a ella de espionaje. Además, el agente Stan Beeman está más que mosqueado cuando le llega la noticia de que han visto a su vecino Philip con su ex mujer, ve aquello como una especie de traición. Y Nina, que trabajaba en la embajada rusa, está tratando de sonsacar secretos a un ingeniero, como modo de redimirse ante las autoridades de su país. Sin duda que Joseph Weisberg ha logrado crear una serie apasionante sobre el juego de espías entre rusos y americanos, en que las misiones clandestinas conviven con las relaciones familiares y sentimentales, en un "totum revolutum" donde no es fácil conciliar tener la conciencia tranquila con actos de moralidad más que dudosa, coartadas como "por amor a mi país" no parecen bastar. El punto fuerte de la nueva temporada es saber si Paige va a pasar por el aro de aceptar la actividad de sus padres, un fuerte dilema moral en el que le han colocado sus padres, y que pone en peligro la vida de otras personas; los mismos padres, empezando por Philip, no pueden evitar recordar cómo se iniciaron como espías, lo que alimenta sus dudas sobre Paige. Por otra parte las armas biológicas forman parte de la labor de los espías, y ayudan a hacer avanzar la narración de forma efectiva. Los actores Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich, Alison Wright y compañía se saben al dedillo sus personajes, y a tenor del primer episodio, Holly Taylor está creciendo también como actriz componiendo a Paige.

6/10
Los hombres libres de Jones

2016 | Free State of Jones

Durante la Guerra de Secesión, el granjero sureño New Knight sirve como enfermero en el ejército Sudista. Pero la muerte de un jovencísimo familiar, al que trataba de proteger, le hace replantearse por qué lucha, y llega a la conclusión de que los suyos no defienden una causa justa. Tras desertar se dedicará a proteger a sus convecinos del condado de Jones, al sudeste de Mississippi, a quienes el corrupto gobierno confederado de la región requisa todas sus pertenencias, condenándoles a morir de hambre. Acaban uniéndose a su causa otros soldados en su misma situación y esclavos negros en fuga, con los que forma una pequeña milicia. Tras Los juegos del hambre, el director y guionista Gary Ross reconstruye un capítulo, poco conocido (al menos fuera de Estados Unidos), pero apasionante de la Guerra Civil Americana, que tiene mucho que ver con la leyenda del británico Robin Hood. Se centra sobre todo en la cuestión racial, tan desgraciadamente de actualidad, y las dificultades para dejar atrás la esclavitud. El film tiene muchos elementos a su favor, como una impecable reconstrucción histórica, y brillantes interpretaciones, sobre todo por parte de Matthew McConaughey, que tras conseguir el reconocimiento en los últimos años, no parece que tenga pensado echarse a dormir, así que borda el papel de combatiente enojado, pero justo y heroico. No desentonan Keri Russell (la esposa), la prometedora Gugu Mbatha-Ray, vista en La verdad duele (esclava de una plantación) y Mahershala Ali (secretario de prensa de Frank Underwood en House of Cards), como Moses, lugarteniente del protagonista. Pero aunque comienza con fuerza relatando el conflicto bélico, Los hombres libres de Jones pierde fuelle en el último tramo. En su pretensión de mostrar que tras el asesinato de Abraham Lincoln nacieron multitud de problemas que bloquearon el abolicionismo, como el nacimiento del temible Ku Klux Klan, el guión del propio Ross hace aguas, parece quedarse en mostrar capítulos aislados que no acaban de funcionar. Tampoco están muy bien integrados en el conjunto una serie de flash-forwards prescindibles que muestran a un descendiente de Knight, que está siendo juzgado por violar leyes muy racistas.

6/10
The Americans (3ª temporada)

2015 | The Americans | Serie TV

Intensa tercera temporada de las andanzas del matrimonio formado por Elizabeth y Phillip Jennings, agentes de la KGB en Estados Unidos. Ambos parecen tener un enfoque diferente en la cuestión de su hija adolescente Paige, a la que sus superiores quisieran empezar a preparar como espía, mientras ellos quieren que la dejen en paz, aunque no coinciden en el cómo. Por otro lado, y al poco de la muerte de Leonidas Breznev, continúan sus misiones para lograr información sensible, y ahora son requeridos para conseguir los nombres clave de los agentes de la CIA que están saboteando la invasión soviética en Afganistán. Además Nina, la amante del agente del FBI Stan Beeman, ha dado con sus huesos en una celda en Rusia, mientras él sufre presiones de los rusos, que saben de su pasión por ella. La serie creada por Joseph Weisberg permanece fiel a sus señas de identidad, subrayando la esquizofrenia de los protagonistas en los años de la Guerra Fría durante el mandato Reagan, no sólo por ocultar su verdadera profesión a los hijos, sino por las contradicciones que detectan en la causa a la que sirven, en el fondo Estados Unidos no les parece tan mal. Al estilo de las viejas películas de espías, la trama es dura a veces en violencia y sexo, y se apunta al nihilismo de quienes intuyen que sus principios son algo etéreos, y no respetan la dignidad de las personas. Ello se combina con momentos de intriga, peleas, y la sensación de que se estrecha el cerco, por parte del FBI, para destapar las actividades de Elizabeth y Phililip. Al buen hacer de los actores habituales –Keri Russell, Matthew Rhys...–, se suma esta temporada el veterano Frank Langella.

6/10
The Americans (2ª temporada)

2014 | The Americans | Serie TV

Elizabeth y Philip Jennings deben reunirse con otro matrimonio espía ruso en Estados Unidos, cara a cumplir una misión. Pero los encuentran acribillados a balazos, todo un shock para el hijo superviviente, lo que les obliga a cuestionarse en primera persona cómo puede afectar su actividad clandestina al futuro de sus hijos Paige y Henry. Precisamente la primera empieza a notar que sus padres guardan algún tipo de secreto, por lo que no deja de resultarle difícil de entender que le recriminen cierto espacio de privacidad, como el que le brinda una chica integrada en un grupo parroquial. La serie de espionaje creada por Joseph Weisberg y ambientada en los Estados Unidos de Ronald Reagan crece en complejidad en la segunda temporada, porque los Jennings empiezan a ser cada vez más conscientes de que su familia tapadera se parece mucho a una familia auténtica, por lo que infidelidades por amor a la patria rusa, o poner en riesgo la propia vida empieza a ser un problema. Por otro lado se sigue desplegando el personaje del agente del FBI Stan Beeman, vecino de los Jennings que ignora que tiene al enemigo tan cerca de casa. Acostándose con la funcionaria de la embajada rusa Nina obtiene alguna información, aunque el juego del contraespionaje puede jugarle una mala pasada. También podría tener problenas Philip con su falso matrimonio con la funcionaria gubernamental estadounidense Martha Hanson. Con un gran reparto encabezado por Keri Russell, Matthew Rhys y Noah Emmerich, y tramas elaboradas, el gran mérito es combinar las misiones del matrimonio protagonista y el cerco que podría estrecharse sobre ellos, con los dramas personales de los personajes. No se trata de pura acción e intriga, sino de una inteligente mirada a las últimas bocanadas del trabajo de inteligencia hacia el final de la guerra fría.

7/10
El amanecer del Planeta de los Simios

2014 | Dawn of the Planet of the Apes

Diez años han transcurrido desde los hecho narrados en El origen del Planeta de los Simios. César se ha establecido en un bosque en las proximidades de San Francisco con una importante colonia de congéneres simios altamente evolucionados tras los experimentos genéticos, mientras que el virus que diezmó la humanidad no ha podido con un importante grupo de hombres que sobreviven como pueden en la ciudad. Hasta ahora han usado como fuente de energía los generadores que había en la ciudad, pero ahora deben probar a poner en funcionamiento una presa cercana al bosque, lo que propicia un reencuentro de simios y humanos presidido por la desconfianza y el recelo. ¿Será posible que unos y otros aprendan a convivir? He ahí el dilema. En la cadena evolutiva de los blockbusters veraniegos, los Simios revisitados por Fox ocupan indiscutiblemente en 2014 la cúspide, lo que por otra parte no resulta tan difícil de lograr, vista la chatarra metálica de la cuarta entrega de Transformers y el último y bondadoso Godzilla. El Matt Reeves de Monstruoso y Felicity resiste la comparación con su predecesor Rupert Wyatt en su esfuerzo por recrear un futuro distópico donde hombres y simios se enfrentan de modo casi inevitable, al estilo parabólico de esos enfrentamientos recurrentes del mundo real que parecen no tener solución, piénsese en el eterno conflicto de Oriente Medio, judíos y palestinos, donde las visiones maniqueas que dividen entre "buenos y malos" son sin duda simplistas e injustas. No se puede juzgar colectivamente, siempre cuenta la decisión del individuo. Y a la hora de actuar, pensar en la familias es, sin duda, importante, nos señala el guión urdido por Rick Jaffa, Amanda Silver y Mark Bomback. Técnicamente, el film es prodigioso. Los simios verdaderamente transmiten sentimientos, la recreación digital del trabajo de los actores alcanza niveles asombrosos, no sólo en el líder César, encarnado por Andy Serkis, sino también en el villano de la función, el gorila Koba que cuenta con la interpretación de Toby Kebbell, o el del hijo de César, Ojos Azules, aquí con el trabajo de Nick Thurston. En tal sentido puede uno pensar que por comparación, la actuación de los humanos palidece, Gary Oldman estaría desaprovechado, o la misma Keri Russell no brilla como en The Americans, por citar su contemporáneo y memorable trabajo televisivo. La acción es en todo momento trepidante, verdaderamente vistosa, con un sabor aventurero en las escenas boscosas, y un recuerdo a Soy leyenda en el San Francisco en estado de lamentable abandono de sus lugares más emblemáticos. Tienen gran fuerza las peleas cuerpo a cuerpo de los simios, y los pasajes de lienzo más amplio, las cargas de caballería. Y al tiempo, se logran introducir momentos de cierta intensidad dramática, sobre todo en el campo simiesco, y algún pasaje de humorada negra, el de Koba haciendo "monerías" con dos belicosos humanos no tiene precio.

6/10
Austenland

2013 | Austenland

Los elegidos (Dark Skies)

2013 | Dark Skies

La vida de una pareja que vive en los suburbios se convierte en una pesadilla cuando una aterradora presencia alienígena entra en su casa cada noche para acechar a sus hijos. Cada vez más aislados de unos amigos y vecinos que dudan de los hechos, la pareja se verá obligada a solucionar el problema con sus propias manos para salvar a su familia.

The Americans

2013 | The Americans | Serie TV

Dos agentes soviéticos, con los supuestos nombres de Elisabeth y Philippe, simulan ser marido y mujer fabricándose la tapadera perfecta -hijos genuinamente americanos, trabajos normales...- para realizar misiones encubiertas del KGB en Estados Unidos. Pero un día, cuando ya son plenamente operativos, en los años de la presidencia de Ronald Reagan, se instalan enfrente vecinos nuevos: una familia con la particularidad de que el padre, Stan, es agente de contraespionaje del FBI. El guionista de series televisivas Joseph Weisberg se estrena como creador de una de espías que tiene un sugestivo punto de partida y utiliza bien el telón de fondo histórico de la guerra fría. El episodio piloto, dirigido por Gavin O'Connor (Tumbleweeds, El milagro), está rodado con oficio, y sirve para sentar las bases del juego de sospechas entre vecinos, a la vez que una serie de flash-backs ayudan a entregar, dosificada, la información sobre el pasado de este “matrimonio perfecto”: de modo que vemos cómo la asociación “profesional” no puede evitar que hayan surgido afectos, lógicos por la vida en común y la familia que han formado, lo que choca con el continuo fingimiento, que se ha convertido en un estilo de vida. Se apuntan ya conflictos como el de los hijos hechos a la vida en Estados Unidos, y que nunca podrían entender el “oficio” de sus progenitores, o las dudas entre la lealtad a la URSS o entregarse en los brazos del “american way of life”. Quizá algunas situaciones están forzadas -el secuestrado en el coche-, y las peleas resultan confusas y violentas, pero la serie apunta maneras equilibrando suspense y drama, y los actores -Keri Russell, Matthew Rhys, Noah Emmerich- están bien.

6/10
Goats

2011 | Goats

Medidas extraordinarias

2010 | Extraordinary Measures

John y Aileen son padres de tres hijos. Los dos pequeños, Megan y Patrick, de ocho y seis años, padecen un raro desorden genético conocido como síndrome de Pompe. Da lugar a una atrofia muscular que les obliga a ir en silla de ruedas; la ausencia de una enzima conduce a que los órganos internos no crezcan a la par que el resto del cuerpo, lo que hace muy corta su esperanza de vida. Sabedor de que en Nebraska se encuentra el mayor experto en dicha enzima, el doctor Robert Stonehill, John apostará todo el futuro profesional y familiar en apoyar su investigación, en busca del fármaco que salve a los chicos. Película basada en hechos reales, que recuerda a títulos como El aceite de la vida. Supone un desafío para el director de la comedia Algo pasa en Las Vegas, Tom Vaughan, que cambia de registro para sumergirse en un drama lacrimógeno. El resultado es correcto, logra atrapar la preocupación de unos padres por la salud de sus hijos. Hay varias bazas para sostener la trama, pero una principal es la diferencia de caracteres de los dos protagonistas, el padre –un hombre dispuesto al sacrificio para salvar a sus niños, de mentalidad empresarial muy adecuada para llevar a buen término la estructura financiera que requiere la investigación– y el investigador principal –un tipo de personalidad difícil, sabio pero poco práctica, siempre en las nubes, convencido de lo que hace pero con escaso don de gentes–. Brendan Fraser y Harrison Ford comparten buenas escenas, que permiten su lucimiento actoral, cuando chocan sus puntos de vista, pero también cuando ceden y se ponen en el lugar del otro. La narración es de agradecible clasicismo, quizá con algún modo de resolver poco sutil –las explicaciones acerca de la enfermedad–, pero con contención en los pasajes que invitan al espectador a la lágrima. También hay realismo en la forma de dibujar el funcionamiento de una empresa de investigación, donde la eficiencia colisiona con la humanidad, necesaria en cualquier ocupación laboral; aquí se presentan intereses conflictos, que sin duda invitan al debate sobre el necesario "rostro humano" en el trabajo, ver personas y no sólo números, resultados.

6/10
Hojas de hierba

2009 | Leaves of Grass

Brady y Bill Kincaid son gemelos idénticos, pero sus personalidades no pueden ser más distintas. Brady vive en Little Dixie, un pueblo de Oklahoma, y se dedica a cultivar marihuana. Bill, por su parte, desapareció de allí diez años atrás y ha llegado a ser una eminencia universitaria en filosofía clásica. No quiere saber nada de su familia –hermano y madre–, a quienes considera unos colgados que arruinaron su juventud. Pero con una estratagema, Brady conseguirá que su hermano regrese. En realidad le necesita para llevar a cabo un plan radical para librarse de sus deudas. Cuarto largometraje tras las cámaras del actor Tim Blake Nelson, cuyo mejor papel hasta la fecha sea seguramente el del preso tarambana de O Brother! Aquí dirige y escribe una historia con sabor muy personal, ambientada en su estado natal –Oklahoma– y en la idiosincrasia de sus gentes, y enfrentando esa vida con el contraste “cultureta” de la Universidad de Brown, en donde a la sazón también se graduó el propio Nelson. Otros aspectos de su universo están presentes, como la inclusión de una subtrama judía –recordemos que Nelson dirigió La zona gris, amargo film sobre el holocausto–, con un eficaz e histriónico personaje interpretado con maestría por Richard Dreyfuss. Hojas de hierba –homenaje explícito a Walt Whitman– es una comedia dramática, con más drama que comedia, que habla de la vida provinciana y de desacuerdos familiares permanentes en el tiempo, a la par que suelta su granito de arena a favor del mundo de la marihuana y su cultivo. Personajes esperpénticos, matones, y otras vidas que pululan por ahí se dan cita en una historia en verdad leve, tragicómica, tejida de cotidianidad, con un argumento desconcertante, que no acaba de cuajar porque sencillamente parece arbitrario y no sabe muy bien a dónde dirigirse. Visual y narrativamente hablar de Hojas de hierba es, por lo demás, hablar del cine de los hermanos Coen, porque las situaciones y planos definitorios del film son puramente coenianos, con el surrealismo y exceso de películas como Sangre fácil o Fargo. Escenas como la entrevista con Rothbaum, la aparición del dentista o el ataque con ballesta son muestras de ello. En el plano actoral hay que destacar el doble esfuerzo Edward Norton al dar vida a los gemelos y la luminosidad de Keri Russell en los pocos momentos que la vemos en pantalla.

4/10
Más allá de los sueños

2008 | Bedtime Stories

Skeeter trabaja como mantenedor de un hotel de lujo, perteneciente a un gran grupo. El dueño prometió al padre de Skeeter que un día éste dirigiría el hotel. Pero el tipo parece haber olvidado su promesa, y cuando anuncia un nuevo complejo hotelero, Skeeter es relegado, y se escoge en cambio a un impresentable como gerente. Mientras Wendy, la hermana de Skeeter, va a quedarse sin trabajo pues el ayuntamiento ha aprobado la demolición del colegio del que es directora. Mientras busca nuevo empleo, Wendy pide a Skeeter que se encargue de sus dos críos Barry y Violet; le ayuda en la tarea Jill, una vecina. Para tener entretenidos a los chicos, Skeeter les cuenta cuentos antes de acostarse, adaptando su situación del hotel a marcos fantásticos de la antigua Roma, la Edad Media, el lejano Oeste y las aún más lejanas galaxias. Para su sorpresa, algunas de las ideas que los chicos aportan a sus tramas se hacen realidad. De modo que pergeña un plan para que Barry y Violet imagen un final feliz para su plan de dirigir el nuevo hotel.Al tratarse de un film Disney, el director Adam Shankman adopta la línea contenida de títulos familiares como Un canguro superduro y Doce fuera de casa, y procura atar en corto al otras veces 'zafiete' Adam Sandler, que aunque apunta algún chiste en el filo de la navaja, se ciñe a lo que se espera de él. Hay que reconocer que hay un gran despliegue de producción, con buenos efectos especiales y algunas bromas divertidas, como el del camarero haciendo de intérprete galáctico de Skeeter. Así que el conjunto puede describirse como 'resultón'. No obstante se habría agradecido un mayor esfuerzo en el guión, donde muchos elementos son caprichosos, y no se explican suficientemente; los guionistas Matt Lopez y Tim Herlihy tal vez se agarrarán a la excusa de que, como en los cuentos de los niños, ellos se apuntan a la arbitrariedad. Pero no parece suficiente, por ejemplo, para relacionar la construcción del nuevo hotel con la demolición de la escuela, o para culpabilizar al protagonista de lo segundo, y resolver luego la cosa con un auténtico 'deus ex machina' sacado de la manga; tampoco la historia de amor es precisamente un prodigio de imaginación.

5/10
La camarera

2007 | Waitress

Está claro que los fogones tienen bastante relación con el amor, como muy bien han demostrado películas como Deliciosa Martha, Chocolat o Ratatouille, entre otras muchas. Aquí, Jenna es una camarera de una pequeña población estadounidense, que tiene como especialidad la creación de pasteles deliciosos, a los que ella bautiza con nombres ocurrentes, dependiendo de los sucesos o sentimientos que experimenta durante su vida diaria. Jenna sueña con ganar un concurso de pasteles dotado con 25.000 dólares, para así poder salir de una existencia triste. Sin embargo, sus planes cambian cuando se queda embarazada, sobre todo porque su marido, Earl, es un completo zopenco y lo último que ella esperaba era tener un hijo. La guapa Keri Russell, antaño Felicity en la exitosa serie de televisión, protagoniza esta comedia romántica de aires independientes y tragicómicos, bien recibida en el festival de Sundance. La directora, guionista y actriz Adrienne Shelly mira a la vida con ternura, aunque quizá se nota en exceso su condición femenina a la hora de perfilar a los personajes masculinos, algo esperpénticos y arquetípicos. El film está narrado al modo de fábula feminista, con una sencilla puesta en escena y cierto toque surrealista, irreal, en algunas secuencias –el encuentro con el médico en el jardín, el modo de imaginar Jenna sus recetas secretas–, de modo que en medio de situaciones personales de por sí tristes la risa surge de repente en los labios para desaparecer en un santiamén. Entre el reparto, destaca Nathan Fillion, el protagonista de la futurista Serenity, pero aquí no sale demasiado bien parado con su papel de médico, un personaje comparsa sin demasiada hondura.

4/10
August Rush (El triunfo de un sueño)

2007 | August Rush

Buenas intenciones no le faltan a la directora, Kirsten Sheridan, la hija del extraordinario cineasta irlandés Jim Sheridan, que pretende equilibrar realismo y magia, al estilo de En América, una buena película de su padre, con la que comparte el tema central: los lazos familiares. Sin embargo, la cineasta no tiene todavía la maestría y el oficio de su progenitor, por lo que el resultado se queda a años luz. Para filmar un cuento irreal que resulte convincente y que el espectador llegue a aceptar los aspectos ‘mágicos’ de la trama y dejarse llevar, es necesario el talento de un Frank Capra, y no es éste el caso. Atención a un argumento que no tiene desperdicio. Louis, cantante de rock, acude a contemplar la luna en la azotea de un edificio, por la que pasaba casualmente Lyla, una violonchelista. Surge súbitamente el amor y ambos pasan la noche juntos. Al día siguiente, el enojadísimo padre de Lyla se lleva para siempre a su hija lejos de su amado Louis. Ella se ha quedado embarazada, pero justo cuando va a dar a luz sufre un accidente de coche. Como tiene al niño estando en coma, el maquiavélico padre de ella entra en acción nuevamente, y le dice a Lyla que ha perdido al niño. Así lo da en adopción a escondidas y acaba en un orfanato. Curiosamente el pobre muchacho, un prodigio de la música, asegura que puede escuchar la voz de sus padres, a pesar de que éstos, ¡no saben ni que existe! El principal escollo del film es el guión, a pesar de estar coescrito por James V. Hart, veterano responsable de Drácula, de Bram Stoker (sobre un vampiro obsesionado con su amada perdida), de Hook (donde tocó el tema de la infancia y la separación familiar), y de Contact (sobre una mujer obsesionada con su padre perdido). Hart no estaba ni de lejos inspirado, pues a veces recurre a giros de folletín decimonónico, y muchísimas veces a las grandes casualidades (encuentros improbables padre-hijo, madre-asistente social que el día antes ha estado con su hijo, y hasta madre-padre-hijo en un Nueva York que parece un pueblo de dos calles). Numerosos cabos no acaban de cuadrar: ¿Cómo pudo el padre convencer a su hija de que su bebé ha muerto y darlo en adopción? ¿Ninguna enfermera mencionó al bebé? Un niño prodigio, pero muy que muy prodigio aprende solfeo, ¡en dos minutos!... Los diálogos, estilo “he venido aquí siguiendo la música”, son poco creíbles, rebuscados y cursis, especialmente en la escena del tejado donde se conocen los padres del protagonista. Y los momentos supuestamente emotivos, acaban siendo sensibleros y edulcorados. A su favor cuenta con evocadores números musicales (el film es soterradamente casi un musical) y con un estupendo reparto. Freddie Highmore (Charlie y la fábrica de chocolate, Descubriendo Nunca Jamás) es uno de los niños actores más expresivos del cine reciente. Keri Russell y Jonathan Rhys Meyers son bastante eficaces. Y Robin Williams es ideal para un personaje muy oscuro, con un lado paternal, descaradamente calcado del Fagin, del clasico "Oliver Twist". Además, tiene buen fondo, pues aboga por la unión familiar y sugiere que existe un vínculo invisible entre padres e hijos.

5/10
El caníbal de Rothenburg

2006 | Rohtenburg

Película superrarita, basada en hechos reales, cuando un tal Oliver Hartwin quedó vía internet con un tipo para comérselo. La trama sigue la investigación psicológica del caso que lleva a cabo Katie Armstrong, para su tesis doctoral. Su recorrido está sembrado de flash-backs, desde la infancia de Oliver a su homosexualidad, pasando por su obsesión por el canibalismo, que le lleva a comerse incluso una muñeca, a ver snuff-movies, y a leer en la web todo lo que encuentra sobre merendarse a seres humanos.La película de Martin Weisz, de cuidada factura visual, carece de una cosa elemental llamada ritmo. Su estructura es un completo disparate, con omnipresentes voces en off de Katie y Oliver, y nunca logramos siquiera atisbar las motivaciones de los personajes, ya sea en su obsesión por la carne humana, de comer o ser comido, o en el morbo de viajar a la parte más oscura del ser humano. Alusiones a los hermanos Grimm se nos antojan capricho de cineasta, y el intento de mostrar a un "Hannibal Lecter" de verdad resulta fallido.

3/10
Misión imposible III

2006 | Mission: Impossible III

Probablemente el mejor film de la saga basada en la vieja serie televisiva, con permiso de Brian De Palma y John Woo, los directores de las dos películas anteriores. J.J. Abrams, que ha revolucionado el panorama televisivo gracias a las series Alias y Perdidos, traslada el esquema de la primera a este film. Es decir, humaniza por fin al hierático Ethan Hunt, del cual en las otras entregas apenas sabíamos otra cosa sus increíbles habilidades como agente secreto. Aquí Abrams y su habitual equipo de guionistas Alex Kurtzman y Roberto Orci nos presentan a un Ethan que desea llevar una vida normal. Ha conocido a la mujer de su vida, y van a casarse. Pero una última misión, el rescate de una agente a la que entrenó personalmente, complica sus buenos deseos. Tom Cruise, productor y protagonista, acierta con el film. Y se lo pasa en grande, interpretando sin dobles algunas de las escenas más arriesgadas. Personajes bien esbozados y la dicotomía clásica del espía, obligado a llevar una doble vida, y al que le cuesta confiar en los demás, ayudan a configurar una trama interesante, donde la añoranza por ser como los demás deviene en sólida columna vertebral. A esto se suma un villano de altura –el oscarizado Philip Seymour Hoffman–, un ritmo endiablado, y unas escenas de acción magníficamente diseñadas. El rescate en la fábrica, con la persecución de helicópteros entre molinos de viento, el modo en que Ethan se cuela en el Vaticano, el ataque en el puente, o el espectacular salto de edificio a edificio, demuestran que en el cine de acción todavía se puede innovar.

6/10
Más allá del odio

2005 | The Upside Of Anger

Terry Wolfmeyer intenta superar la repentina ausencia de su marido. Consigue sacar adelante a sus cuatro hijas, pero acaba teniendo problemas con el alcohol. Empezará a salir del hoyo cuanto intima con Denny, su vecino, antigua estrella del béisbol. Éste se convertirá en un buen apoyo. Drama romántico, con algunos momentos humorísticos, e ingeniosos diálogos, sobre la desestructuración familiar. Algunas secuencias son intensas, como la del hospital.

5/10
Into the West

2005 | Into the West | Serie TV

La historia de la colonización del Oeste Americano, una lucha entre civilizaciones y colonizadores en el intento de construcción de un nuevo territorio de riqueza. “Into the West” retrata la historia desde el punto de vista de dos protagonistas, y sus familias: Jacob Wheeler (Matthew Settle), un herrero procedente de Virginia que deja el negocio familiar en la búsqueda de su destino, y Amado por el Búfalo (George Leach) que, como padre de familia de la tribu de los indios Lakota, es un hombre que se pasa toda la vida buscando respuestas a las inquietantes visiones que tiene sobre el futuro de su pueblo.

En su viaje hacia California junto a su hermano Jethro (Skeet Ulrich), Jacob pasará por todo tipo de situaciones hasta encontrar el amor con una mujer india llamada Mujer Corazón de Trueno (Tonantzin Carmelo) pero antes de ello, se enfrentarán al ambiente hostil hacia el colonizador americano. Ambas familias representan la lucha entre los nativos americanos y las culturas colonizadoras: mientras que los americanos exploran la América Salvaje con el deseo de aventura, riqueza y una vida mejor, las tribus de los indios creen que con su colonización se está destruyendo todo vestigio indio de los lugares por donde pasa y lucharán por conservar sus valores y tradiciones.

Cuando éramos soldados

2002 | We Were Soldiers

Tras el revisionismo a que ha sido sometido el tratamiento fílmico de la Segunda Guerra Mundial (Salvar al soldado Ryan y La delgada línea roja sumaban, a la seguridad del cine de antaño de que se combatía por una causa justa, el a veces obviado horror de cualquier guerra), le toca el turno a la Guerra de Vietnam. Acostumbrados a personajes tarados, sobre los que pesan mil y un traumas, sorprende gratamente Cuando éramos soldados, una película que viene a recordar que el comportamiento heroico es posible en cualquier conflicto bélico. Incluso en aquél cuyas motivaciones de fondo son discutibles. El material perfecto para este nuevo punto de vista lo proporciona "We Were Soldiers Once… and Young", libro escrito al alimón por el teniente general ya retirado Harold G. Moore y el corresponsal de guerra Joseph L. Galloway. Ambos fueron protagonistas de una acción de guerra en la Zona de Rayos X, en el valle de Drang, y plasmaron sobre el papel su experiencia y la de los hombres con los que combatieron. Randall Wallace, guionista de Braveheart y Pearl Harbor, y que había dirigido la entretenida El hombre de la máscara de hierro, filma con aplomo su historia, y la insufla de un tono épico. Sin ocultar el horror –algunas escenas bélicas son sencillamente espeluznantes–, calan en la humanidad de sus compañeros, en su heroísmo cotidiano. Los soldados son personas normales, con familia, que rezan y aman, que se esfuerzan por vivir el espíritu de las viejas virtudes castrenses. Esto no quita para que haya muerte y destrucción por doquier (se menciona expresamente la masacre que sufrió el general Custer, como referencia), o momentos en que los nervios se rompen. Pero se evita el sadismo que se había convertido en “marca de la casa” del subgénero vietnamita. Humanizar no significa dulcificar o suavizar el infierno bélico. Es dar la “foto” completa.

6/10
Felicity (4ª temporada)

2001 | Felicity (4ª Season) | Serie TV

El triángulo amoroso entre Felicity, Noel y Ben ha estado presente durante toda la serie, y en esta cuarta y última temporada la joven tendrá que decidir qué es lo que realmente quiere. La boda de Helena y Tracy pasará por varios contratiempos, y en su último curso de carrera, los estudiantes se graduarán. Pero además, Felicity vivirá momentos bajos sobre todo por una tragedia que rodeará su vida y la de sus amigos. Cuarta y última temporada de Felicity, quizá la más triste de todas, pero llena de emoción y sorpresa, que mantuvo en vilo a sus seguidores. La serie recuperó un poco la audiencia con esta temporada final.

4/10
Felicity (3ª temporada)

2000 | Felicity (3ª Season) | Serie TV

Felicity y Ben siguen su relación pero en el camino hallarán dificultades. Por su parte, Julie dará un giro a su vida marchándose y Noel preparará su boda. Por otro lado, Javier sufrirá tanto estrés por los exámenes que acabará en el hospital. Tercera temporada de esta intimista serie sobre una estudiante de arte que busca su lugar en el mundo y también aclarar los sentimientos de su corazón.

4/10
Locos por el mambo

2000 | Mad About Mambo

Belfast, Irlanda. Un joven sueña con ser jugador de fútbol profesional, pero en el camino conoce a una chica protestante que le introduce en el mundo del mambo. Tal vez debe dejar de pensar en el balón... Comedia romántica de bailongo, donde se puede ver a Keri Russell, que se haría popular en televisión con la serie Felicity.

3/10
Felicity (2ª temporada)

1999 | Felicity (2ª Season) | Serie TV

Comienza el segundo año para los estudiantes de medicina y para Felicity Porter, que continúa con sus amigos y con una posible nueva relación. Su amiga Julie, a la que le gusta la música, buscará un apartamento donde ir a vivir, y Noel empezará a tomar clases de arte. En la segunda entrega de esta serie, se observó una fuerte caída de la audiencia, a pesar de que aún resistió dos temporadas más. De todos modos, destaca en el apartado técnico J.J. Abrams, uno de los creadores y guionistas, que participa en series de éxito como Alias o Perdidos.

4/10
Felicity

1998 | Felicity | Serie TV

Felicity es una joven tímida y algo insegura que empieza su primer curso en la Universidad de Nueva York para realizar los estudios de arte, carrera que ha elegido tras muchos comederos de cabeza con sus padres, pero que es la licenciatura que también estudia Ben, su amor de toda la vida. Durante su estancia allí, hará amigos nuevos, cada uno con sus problemas e inquietudes personales, y conocerá a Noel, un estudiante de segundo por el que se sentirá atraída. Serie norteamericana que narra las vivencias de una universitaria y los conflictos propios de la edad. Protagoniza Keri Russell que tras acabar la serie obtuvo oportunidades en el cine, como en Más allá del odio o en La camarera. Entre el reparto destaca la presencia de Scott Speedman (Mi vida sin mí, Underworld: Evolution).

4/10
Dead Man's Curve

1998 | Dead Man's Curve

Dead Man´s Curve

Cariño, he agrandado al niño

1992 | Honey, I Blew Up The Kid

A través de un peculiar artefacto, un excéntrico científico de Las Vegas hace crecer a su hijo de dos años hasta los 34 metros. Por si fuera poco, cada vez que entra en contacto con la corriente eléctrica aumenta aún más su tamaño. El niño se dirige a Las Vegas causando el terror a su paso. Divertida secuela de la exitosa Cariño, he encogido a los niños, que recupera al reparto original, encabezado por Rick Moranis, que realiza de nuevo una divertida interpretación de científico excéntrio. La realización es rutinaria, pero eficaz. Hay espectaculares efectos especiales y el tono es positivo.

5/10

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