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Biografía

Paddy Considine

Paddy Considine

46 años

Paddy Considine

Nació el 05 de Septiembre de 1974 en Burton-on-Trent, Staffordshire, Reino Unido
Filmografía
El visitante

2020 | The Outsider | Serie TV

El asesinato de Frankie Peterson, un niño de ocho años, conmociona a una pequeña localidad. Ralph Anderson, policía encargado de la investigación, detiene al profesor de inglés y entrenador Terry Maitland, respetable miembro de la comunidad, casado y con dos hijas, pues varios testigos oculares le sitúan cubierto de sangre cerca del lugar de los hechos. Pero el acusado puede demostrar que cuando ocurrió todo estaba en un congreso literario muy lejos de allí. Adaptación para HBO en diez capítulos de la novela publicada en 2018 por Stephen King, en la que volvía a aparecer un personaje, la meticulosa investigadora Holly Gibney, de la trilogía iniciada con “Mr. Mercedes”. Con aquélla tiene en común una mayor cercanía a la literatura policiaca que al género de terror, con el que se ha hecho mundialmente famoso. Incluye tintes fantásticos, pero pocos. Además de ejercer como protagonista, Jason Bateman se ocupa de dirigir los dos primeros capítulos, con una puesta en escena clásica, y una atmósfera asfixiante que trae a la cabeza True Detective, uno de los mayores éxitos de la casa. No sólo engancha a los espectadores con el arranque, sino que después se aportan algunos giros que crean la necesidad de seguir viendo las siguientes entregas. Están bien descritos los personajes, por lo que se puede empatizar con el presunto culpable y sus familiares, traumados porque se les cuestiona, y se ha realizado la detención a la vista de todos, en medio de un partido, pero también con el investigador, sobre el que recae una gran responsabilidad, y que pese a su honestidad, y su tesón para llegar hasta el fin, teme haberse equivocado. También se habla de las inevitables posturas interesadas, en la figura de un fiscal del distrito al que le importa más la reelección que la justicia o el esclarecimiento del crimen. Se puede hablar de uno de esos repartos equilibrados. Desde luego a Bateman, conocido por títulos como Ozark o Juno, le va al pelo el rol de Maitland, por su cara de “buenazo”. Pero también se cuenta con un actor de primera categoría, Ben Mendelsohn (uno de los mejores villanos recientes de Star Wars en Rogue One), para defender al agente Anderson, y con el esforzado Bill Camp, que fue uno de los dos polis que iban a interrogar al protagonista de Joker, para encarnar al abogado defensor. Cabe esperar también un trabajo brillante de la nominada al Oscar por Harriet Cynthia Erivo, a quien le corresponde interpretar a la citada Gibney, que tiene un peso importante en la resolución de la trama, pero que en el momento de escribir esta reseña (con dos capítulos vistos), aún no ha aparecido.

6/10
El tercer día

2020 | The Third Day | Serie TV

La historia contada en los tres primeros episodios, "Verano", sigue a Sam, un hombre que se siente atraído por una misteriosa isla en la costa británica donde se encuentra con un grupo de isleños dedicados a preservar sus tradiciones a cualquier precio. "Verano" se desarrolla en los últimos tres episodios y sigue a Helen, una extraña de fuerte carácter que llega a la isla buscando respuestas, pero cuya llegada precipita una batalla frenética para decidir su destino.

How to Build a Girl

2020 | How to Build a Girl

Informer

2018 | Informer | Serie TV

La muerte de Stalin

2017 | The Death of Stalin

1953. La Unión Soviética es un hervidero de detenciones, torturas, delaciones y asesinatos arbitrarios por parte del partido comunista. Nadie está a salvo, ni siquiera los políticos más influyentes del sistema. Lo comprobarán los miembros del alto gabinete cuando Josef Stalin muere inesperadamente a causa de una hemorragia cerebral. Los miembros del politburó –Malenkov, Khrushchev, Beria, Molotov, Mikoyan, Bulganin, etc.– vivirán entonces días de gran agitación. Sátira política de afilada originalidad basada en el cómic homónimo de los franceses Fabien Nury y Thierry Robin, el primero autor también del guión. Asistimos a una historia delirante en donde una serie de personajes, altos cargos de la URSS, dan rienda suelta a su perplejidad ante la muerte del camarada Stalin, al que no se sabe si adoran o desprecian. En cualquier caso hay que salvar las apariencias y actuar conforme al camarada le hubiera parecido bien, siguiendo un estricto guión protocolario diseñado en caso de muerte del tirano. La esperpéntica visión del comunismo y el rastrero retrato que se ofrece de aquellos históricos prohombres ante los cuales temblaban casi doscientos millones de personas es ciertamente llamativo, una mofa constante de su inteligencia, donde quedan al descubiertos sus bajezas y mezquindades, su absoluta falta de equilibrio. La muerte de Stalin persigue ridiculizar el comunismo soviético, y eso lo logra con creces. El cine del director escocés Armando Iannucci gusta de referir temas políticos con sentido del humor, como demostró en In the Loop o en series de éxito como Veep. Aquí repite fórmula con un humor constante, paródico hasta el extremo, que alcanza algunos momentos cotas bastante altas, aunque no siempre inviten a la carcajada, mientras que el tono –más o menos elegante salvo en el uso de algunos vocablos procaces– resulta de lo más adecuado para describir el surrealista circo de payasos en que se convierte el gobierno soviético durante algunos días, lo cual no significa que la muerte pueda esconderse detrás de la esquina. Porque se describe bien la lucha entre Khrushchev y Beria por tomar el control del país, conspirando aquí y allá siempre con intereses personales en nombre del partido, del futuro soviético y bla, bla, bla. Del reparto coral destacan sin duda un maquillado Steve Buscemi en el papel de Khrushchev, el alelado Jeffrey Tambor como Malenkov y el más maquiavélico Simon Russell Beale en el de Beria.

6/10
Melanie: The Girl with All the Gifts

2016 | The Girl with All the Gifts

Una devastadora infección zombi se adueñado del planeta. En unos enormes hangares del ejército, unos cuantos niños son recluidos en celdas, atados y conducidos de modo inhumano. Tan sólo la profesora Helen Justineau parece ver en ellos a seres con sentimientos, capaces de aprender, de asombrarse ante la belleza. Especialmente siente predilección por Melanie, una alumna que demuestra ser muy inteligente. Pero sus esfuerzos por acercarse emocionalmente a ella son cortados siempre radicalmente, porque a la vista de militares y científicos esos niños son una peligrosa amenaza y sólo les tienen allí como cobayas de investigación. Producción británica que vuelve a imaginar un futuro distópico descorazonador, con zombis (o criaturas infectadas hambrientas de sangre) que han invadido las ciudades, en este caso Londres, y amenazan con acabar con el género humano. Tal planteamiento hace que todo resulte un tanto visto, no hay sorpresas demasiado llamativas. Por eso quizá lo más original del film es su primera media hora, en donde las secuencias dentro del búnker resultan inquietantes, claustrofóbicas, ante la ignorancia acerca de la naturaleza de los niños encarcelados, al tiempo que sirven perfectamente para definir los roles de los principales personajes, sus intenciones, su determinación, su naturaleza. Escrita por Mike Carey a partir de su propia novela, el director escocés Colm McCarthy, con amplia experiencia en series como Peaky Blinders, debuta en el cine con un producto digno, medianamente entretenido. Pero estamos sobre todo ante una película de acción cuya narración recuerda sin lugar a dudas a la serie The Walking Dead: un grupo de personas huye de las criaturas mordedoras en busca de refugio, mientras intentan encontrar una cura. Como seña de identidad Melanie. The Girl with All the Gifts pone el énfasis en las características que nos hacen humanos, lo cual ofrece el humus perfecto para desarrollar el instinto maternal de protección del personaje de Helen (sensiblemente interpretado por Gemma Arterton), algo que por otra parte podría ser un arma de doble filo. El resto del reparto, con Paddy Considine y la veterana Glenn Close a la cabeza, hace un trabajo correcto.

5/10
El niño 44

2015 | Child 44

Año 1953. El agente secreto de la policía soviética Leo Demidov investiga la muerte de su ahijado, arrojado a las vías del tren. Todo apunta a que el culpable está también relacionado con los asesinatos de otros niños, pero en su departamento nadie quiere que continúe indagando, la idea es cerrar pronto el caso buscando una explicación peregrina. Además, Demidov tendrá que defender a su esposa, Raisa, acusada de traidora, lo que provoca que ambos sean exiliados a provincias, sin posibilidad de volver a Moscú. Juntos no cejarán en su empeño por capturar al psicópata. El sueco Daniel Espinosa triunfó a nivel internacional con Dinero fácil, lo que le dio la oportunidad de demostrar ampliamente su talento para rodar en inglés con El invitado. El británico Ridley Scott le produce El niño 44, adaptación de la primera novela de Tom Rob Smith, que alcanzó el éxito internacional cuando se publicó en 2008. A su vez, se basaba libremente en la historia real del asesino en serie ruso Andréi Chikatilo, que entre los 70 y los 90 asesinó a 52 personas, la mayoría niños. Aquí la acción ha sido trasladada dos décadas atrás, para hablar del estalinismo más duro. Sus horribles crímenes dieron lugar al notable film Citizen X, con Stephen Rea, Donald Sutherland y Max von Sydow. Cuenta como guionista con Richard Price, autor de títulos como El color del dinero, y varios de los mejores episodios de The Wire (Bajo escucha), que desarrolla con corrección la historia, mientras que el citado Espinosa logra una ambientación tan oscura e inquietante como efectiva. El niño 44 recuerda en cierto sentido a La noche de los generales, que también trataba sobre la búsqueda de justicia en medio del horror totalitarista. Pero pone los pelos de punta al pisar su propio terreno, pues aborda una realidad poco tratada por el cine: en la 'utopía' comunista no podía haber asesinos en serie. Se suponía que eran un producto del decadente sistema capitalista, por lo que cuando ocurrían de verdad se ocultaban. El niño 44 cuenta también el desencanto histórico ante el comunismo. El británico Tom Hardy aporta su habitual brillantez interpretativa a su personaje, un héroe de la Segunda Guerra Mundial que sufrirá en sus carnes la verdadera naturaleza del régimen. Le acompaña una correcta Noomi Rapace, que sin estar a su mejor nivel, resulta convincente, y secundarios de probada eficacia, como Gary Oldman, en la piel de un oficial, Vincent Cassell, un oscuro superior del protagonista, y Joel Kinnaman, su principal rival, que representa lo peor de la idiosincrasia bolchevique.

6/10
Macbeth

2015 | Macbeth

Con mucha diferencia, las obras de William Shakespeare son las que más veces han sido llevadas al cine. Entre cortometrajes y largometrajes superan el millar. La tragedia de "Macbeth" es una de las más repetidas, pese a tratarse de una de sus obras más oscuras y violentas, con pasajes no del todo claros, un desarrollo a veces confuso o acelerado y una temática para nada reconfortante. Como es sabido, se trata de una historia sobre la ambición, sobre el afán de dominio y la codicia del poder, capaz de arrastrar como una droga hacia el crimen, la traición y el asesinato. Alentado por las profecías de tres brujas y por las insidias embaucadoras de su mujer, el barón escocés Macbeth asesinará al rey Duncan y usurpará el trono, convirtiéndose en un cruel tirano. Probablemente, la versión más lograda sobre el trágico magnicida sea la de Orson Welles de 1948, pero desde luego quedará para siempre en la mente de los aficionados esta impresionante versión del australiano Justin Kurzel (Snowtown). La razón es que pocas veces se ha visto en pantalla una potencia visual tan asombrosa, asentada en la alucinante labor fotográfica de Adam Arkapaw. Y lo es hasta el punto de que puede resultar exagerada. Kurzel se recrea sobremanera en planos nebulosos de los páramos escoceses, en las escenas de brutalidad bélica, de muerte en el campo de batalla, explicitud violenta de cromatismos cárdenos que él atempera con extensas ralentizaciones, que aportan una indudable belleza estética y que a la vez restan repugnancia a las atrocidades. Desde luego sus planificaciones están cuidadas hasta el mínimo detalle y en ocasiones resultan especialmente modélicas, como ese pavoroso plano en que la cámara en movimiento nos lleva lentamente desde al mar hasta la playa, en donde el fuego consume a una familia por obra del tirano. Por su procedencia y su naturaleza textual es verdad que por momentos seguir los discursos de los personajes puede exigir un esfuerzo extra, pues los guionistas han decidido conservar diálogos originales, a menudo metafóricos y velados. Ese aspecto discursivo hace que la acción avance lentamente, aunque también muchas de las palabras logran un magnetismo impresionante (“ese corazón tan blanco” de Lady Macbeth...). Más discutible es la opción elegida a la hora de concebir algunas escenas, como esa sutil insistencia en unir maldad y religión, con esos sempiternos crucifijos de fondo, o la decisión de engendrar definitivamente el acto ignominioso de Macbeth al tiempo que los esposos desfogan sus cuerpos. Son de todas formas aspectos que entran con cierta lógica dentro de este macabro y excesivo cuento de brujería, superstición y maldad, cuya ambientación del siglo XI cuadra como un guante con la oscura visión de la época medieval transmitida por la historia. Como es habitual, Michael Fassbender logra una mimesis perfecta en el asesino Macbeth. Con él se puede creer que exista alguien tan atroz y sanguinario. Menos impacto tiene Marion Cotillard como Lady Macbeth, aunque su composición sea igualmente cuidadosa. El resto del reparto cumple. Y de fondo funciona la banda sonora densa y ambiental, poco colorida, de Jed Kurzel, hermano del director.

7/10
Ya te extraño (Miss You Already)

2015 | Miss You Already

Milly y Jess, amigas inseparables desde su juventud, residen en Londres. La primera enferma de cáncer, al tiempo que la otra se queda embarazada. La directora de Thirteen y Crepúsculo dirige esta cinta sobre la enfermedad terminal en una mujer joven. Sin quitarle gravedad al tema, consigue un tono amable, con algunos momentos de humor conseguidos. Del reparto sobresale especialmente Toni Collette, a quien le toca el papel más difícil, aunque el resto de actores cumple.  

5/10
Pride

2014 | Pride

Película británica con decidido tono reivindicativo y social que recrea acontecimientos reales acaecidos en el Reino Unido en 1984, durante el mandato de la primera ministra Margaret Thatcher. Aprovechando la marcha del orgullo gay en Londres, un grupo de activistas decide recaudar fondos para ayudar a los mineros en huelga que se están enfrentando al férreo mandato de la “dama de hierro”. No es que gays, lesbianas y mineros tengan algo que ver; más bien se trata de luchar unidos frente al enemigo común: el gobierno británico. Para lograr ese objetivo, ese pequeño grupo de personas (apenas media docena) deciden montar una asociación llamada “Gays y lesbianas apoyan a los mineros” y presentarse directamente en un pueblecito de Gales para apoyar así su lucha social. Pero el entendimiento entre las dos comunidades no será sencilla. Su director Matthew Warchus (Círculo de engaños) se acerca al modelo de cine social británico de su paisano Ken Loach, centrando el tiro en las dificultades laborales de los mineros galeses, pese a que adopta un tono decididamente más amable, aunque sin abandonar nunca su objetivo de denuncia. Por otra parte, el propio título –“Pride”– hace referencia explícita al asunto gay y a la lucha de ese colectivo por ser reconocido socialmente. Maneja bien Warchus un guión ciertamente trabajado por el debutante Stephen Beresford, quien logra la difícil tarea de poner nombre y personalidad a un amplio elenco de personajes, sin que ninguno sobresalga demasiado sobre los demás. Reina en el film un aire costumbrista y amable que le hace bien, y de hecho cuando mejor funciona Pride es en su primera parte, en donde las dos comunidades, la gay y la minera, se confrontan entre sí, dando lugar a buenas secuencias, como la del baile o la de la emotiva canción gaélica. Sin embargo, poco a poco el argumento va virando hacia un tono más panfletario, con contenidos excesivamente tópicos y típicos, incluidos dentro de una visión tan “buenista” de las personas, de sus amores, de sus luchas, etc., que acaba por resultar forzada e irreal. El conjunto, qué duda cabe, supone una clara toma de posición respecto a la ideología de género, visión de la sexualidad a la que se adhiere explícitamente este film, cuyo inicio y final viene enmarcado por sendas marchas del orgullo gay. Una apología en toda regla, vamos. Gran parte del mérito de que el tono aleccionador no eche por tierra completamente la película lo tiene el reparto. Todos están bien, aunque destacan el equilibrado Paddy Considine, la luchadora Imelda Staunton, el jovencito George MacKay, la audaz Jessica Gunning, y hasta un atrevido Dominic West, que se marca un bailecito de muchos quilates el solito.

5/10
Bienvenidos al fin del mundo

2013 | The World's End

Edgar Wright alcanzó repercusión internacional con su divertida comedia de bajo presupuesto Zombies Party, protagonizada por Simon Pegg y Nick Frost, que parodiaba el cine de muertos vivientes. Reunió de nuevo a la pareja en Arma fatal, donde el objeto de risas era el cine policíaco, y posteriormente probó fórmulas nuevas con otros protagonistas, con Scott Pilgrim contra el mundo, con resultados no excesivamente satisfactorios. También por su lado, Frost y Pegg volvieron a hacer tándem a las órdenes de otro director en Paul, de Gregg Motola. En Bienvenidos al fin del mundo, el trío vuelve a unir fuerzas. El desempleado Gary King (Simon Pegg) llama a sus amigos de la adolescencia, Andy (Nick Frost), Steven (Paddy Considine), Oliver (Martin Freeman) y Peter (Eddie Marsan), para regresar a Newton Haven, su pueblo natal, para completar un recorrido alcohólico denominado "La milla dorada", que consiste en beber pintas de cerveza en 12 pubs diferentes. En su juventud intentaron lograr la hazaña sin éxito. En uno de los locales, Gary acaba enfrentándose a un adolescente que resulta ser un robot alienígena. Es el principio de una invasión... El humor de Wright, que ha coescrito el guión con Pegg, resulta bastante reconocible para quienes hayan visto las anteriores cintas, con diálogos en la línea "Llevo 16 años sin beber. Pues debes estar sediento". Al igual que sus precedentes, Bienvenidos al fin del mundo tiene mucho de retrato de costumbres, con personajes muy característicos de la sociedad británica, aparte de realizar un canto a la camaradería. En cualquier caso, Bienvenidos al fin del mundo no tiene una enorme consistencia narrativa, además de que abusa del humor negro, y de las referencias sexuales. Pero lo que pretende lo consigue, básicamente hacer reír, a partir de secuencias logradas como la conversación final con los invasores. Por otro lado, el quinteto protagonista se mueve bien en el terreno de la comedia, especialmente Freeman, popular por la serie Sherlock y El hobbit, en un papel en cierta medida doble.

5/10
La chica de la bicicleta

2013 | Girl on a Bicycle

Paolo, italiano que conduce un autobús turístico en París, propone matrimonio a Greta, azafata alemana. Pero se enamora de Cécile, azafata francesa que se detiene junto a su autobús en su bicicleta. Siguiendo un mal consejo de su amiguete Derek, tratará de mantener relaciones con las dos mujeres a la vez, lo que derivará en el caos. Amena cinta escrita y dirigida por Jeremy Leven, autor del libreto de El diario de Noa. Los actores realizan un buen trabajo.

4/10
Ahora y siempre

2012 | Now Is Good

Rodada en 2012, Ahora y siempre llega a las carteleras españolas a la vez que la cinta de dos años después Bajo la misma estrella, de temática muy similar, que ha obtenido un gran éxito en Estados Unidos. Ambas acercan la temática del dolor al público adolescente y se basan en material literario previo, en este caso la novela "Before I Die", de Jenny Downham. En Ahora y siempre, Tessa una chica de 17 años que padece leucemia terminal, para desesperación de sus padres divorciados, decide vivir sus últimos años haciendo realidad la lista de todas las cosas que no ha podido hacer, casi todas locuras adolescentes como probar las drogas o perder la virginidad. Aunque tiene una mala experiencia con un chico que parece interesado sólo en el sexo, poco después conoce a Adam, un joven vecino atractivo que demostrará una mayor sensibilidad. Por un lado Ahora y siempre tiene un tono optimista de afirmación de la vida, sin esconder el dolor de las enfermedades mortales. Además, Dakota Fanning reafirma el inmenso talento que ya había demostrado cuando era una niña prodigio vista en cintas como La guerra de los mundos, y está bien acompañada por Jeremy Irvine, Paddy Considine y Olivia Wilde. Pero el desarrollo de Ahora y siempre es tan tópico que incluso los diálogos se pueden predecir sin gran dificultad. Además, resulta demasiado aséptica al tratar la muerte sin ninguna mínima mirada a lo trascendente de la protagonista, pese a que le quede poco tiempo de vida. Y su historia de amor adolescente, aunque enganchará al público juvenil, parece una versión 'teenager' de las historias de Nicholas Sparks, y acaba resultando sensiblera y acaramelada.

5/10
Blitz

2011 | Blitz

Brant es un eficaz detective del Departamento de Homicidios en Londres. Pero tiene un problema: es violento hasta la exageración y lo único que parece diferenciarle de cualquier criminal es la placa que lleva. Su iracundia y sus métodos nada convencionales van a ser puestos a prueba en un peliagudo caso, el de un asesino en serie cuyas víctimas son policías. Brant tendrá un colaborador en el nuevo Jefe del departamento, otro policía que se mueve en terrenos cenagosos. Discreto thriller de acción, segunda dirigida por Elliott Lester, cuyo planteamiento convencional se desarrolla por derroteros muy lineales. El film tiene un serio defecto: el de no ofrecer ningún personaje con el que el espectador empatice lo más mínimo. No es que no haya héroes o heroísmo, es que ni siquiera hay personas normales. El tal Brant, encarnado por un rutinario Jason Statham –su personaje tiene incluso menos ángulos que el de Crank, veneno en la sangre, Transporter y demás joyitas–, es un tipo la mar de desagradable, de unas malas pulgas psicóticas y una chulería de hooligan realmente cutre; su amiga policía, que al principio parece que va a jugar un papel interesante, acaba por quedarse en triste yonqui; y el poli encarnado por Paddy Considine es tan gratuito que simplemente podría no haber existido. En justicia, el único personaje que funciona medianamente es el del criminal que se hace llamar Blitz, pero eso es sólo gracias a la demencia que es capaz de desprender el actor Aidan Gillen, recordado como el concejal Carcetti de The Wire (Bajo escucha). Por lo demás, la puesta en escena, urbana y oscura, con un Londres perpetuamente nublado, y el atronador sonido en consonancia con el vivo montaje y la violencia de algunas imágenes (la del martillo y la de la acerca especialmente), no hacen sino aumentar el resultado de producto molesto y con limitado atractivo.

3/10
Submarine

2010 | Submarine

Oliver Tate es un chico de 15 años, de gran imaginación y pocos amigos. Se siente atraído por una compañera de clase, Jordana, que en su desparpajo no parece sentir absolutamente nada por él. Además los padres de Oliver, Lloyd y Jill, llevan tiempo distanciados, de modo que la convivencia familiar se hace cada vez más extraña, más gris, y Oliver teme que su madre acabe abandonándolos por un antiguo amor del instituto. Tras haber dirigido varios episodios de series de televisión y algún documental, Submarine supone el debut en el largometraje de ficción de Richard Ayoade (1977), con material procedente de una novela de Joe Dunthorne. El resultado es bastante alentador, una de esas “rara avis” llamadas a convertirse en film de culto para los amantes del cine independiente. Ayoade logra encandilar al espectador con una historia la mar de sencilla, pero cuyos estrambóticos personajes son tremendamente atractivos, por lo enormemente curioso e hilarante de sus vidas. Oliver (buen trabajo de Craig Roberts) es el típico chico rarito, patito feo en su instituto y un completo inadaptado entre sus compañeros y sus padres, y más si cabe en cuanto se refiere al trato con las chicas. Y el señor y la señora Tate son una pareja digna de un estudio freudiano, padre depresivo (colgadísimo Noah Taylor) y madre perfectita (colosal Sally Hawkins). Muchos son los momentos delirantes que ofrece esta familia, todo contado con un tono cómico-dramático que funciona gracias a ese aire de historia desequilibrada, de moderno cuento familiar, de carácter decididamente optimista. Mucho tiene de formal Submarine. Ayoade se las arregla para ofrecer este material mediante una narrativa fragmentada, muy imaginativa, con una puesta en escena realista, verosímil. El punto fuerte es que se apoya precisamente en la desbordante imaginación de su protagonista para hacer avanzar la trama entre lo hechos reales y lo que ocurre en la compulsiva mente de Oliver (divertidísima la primera evocación visual de su egolátrica muerte), y todo enmarcado en los intentos desesperados por conseguir el corazón de Jordana y evitar la ruptura matrimonial de sus padres. Submarine encuentra también su acomodo dentro de esos filmes que recogen imágenes sin diálogos, que ofrecen bellos insertos de contemplación, bajo el embrujo de las canciones y punteos de guitarra de Alex Turner, líder de los Arctic Monkeys.

6/10
Red Riding: 1980

2009 | Red Riding: In the Year of Our Lord 1980

Segunda parte de la trilogía completada por Red Riding: 1974 y Red Riding: 1983, basada en una serie de novelas negras de David Peace, que recrea historias reales. Destaca en estas peliculas la ambientación nocturna y macilenta, propia del tema que se trata: las investigaciones de crímenes perpetrados por asesinos múltiples. Alrededor de las investigaciones, hay una serie de personajes ambiguos, corruptos, misteriosos. Este film, en concreto, está protagonizado por Paddy Considine (En América) y dirigido por James Marsh, que asombró con su documental Man on Wire. Se trata quizá de la película más conseguida de la serie.

6/10
El ultimátum de Bourne

2007 | The Bourne Ultimatum

Perfecto colofón a la saga del desmemoriado ex asesino profesional Jason Bourne, inspirada, bastante libremente, en las novelas de Robert Ludlum. En esta ocasión Bourne va a llegar hasta el final a la hora de averiguar cómo se convirtió en agente de la CIA, dentro de un proyecto supersecreto del gobierno estadounidense; el primer eslabón de la cadena que le guiará a la verdad es un periodista de The Guardian, que está publicando en el diario londinense un reportaje sobre el caso Bourne; sus diversas averiguaciones llevarán a Bourne desde Moscú a París, Londres, Madrid, Tánger y Nueva York. De modo que la trama se convierte en una especie de increíble y vertiginosa montaña rusa, integrada por peleas, persecuciones y explosiones, con algunas “paradas de contacto humano”, momentos no precisamente de relax. En efecto, esas “paradas”, lejos de disminuir el ritmo de la cinta, contribuyen a reforzar su atmósfera desasosegante, pues casi siempre son tensas conversaciones, telefónicas o “vis-à-vis”, donde los interlocutores tratan de averiguar las intenciones del otro, al modo de una caza del ratón y el gato, donde no se sabe exactamente quién juega qué papel. Como ya hiciera en El mito de Bourne, Paul Greengrass imprime un tono realista –por así decir– a la historia, acudiendo a los recursos de documentalista que tan buenos resultados le dieron en Domingo sangriento. Lo que significa un vibrante montaje, que ayuda a hacer bueno el inteligente guión de Tony Gilroy y compañía, y un buen uso de la cámara en mano, que resulta especialmente eficaz, contra pronóstico, en los primeros planos, donde el temblequeo, más perceptible de lo normal, contribuye a aumentar el nerviosismo del espectador. Lo que significa al final un ritmo casi siempre excelente, con un manejo maestro del suspense, aunque alguno de los “pasajes humanos”, como la visita de Bourne al hermano de su novia muerta, poco aporten a no ser a la extensión de la humanidad del protagonista. A cambio, hay que reconocer que hay cierta capacidad de riesgo en el encuentro final entre Jason y su "creador", que habla de la responsabilidad de las personas en sus acciones, más allá de argumentos falaces como el de "la obediencia debida". Dentro de la eficaz intriga, subyace un claro mensaje de contenido político, que se puede resumir en un “no todo vale a la hora de combatir el terrorismo”, “hay unas reglas básicas que las personas con conciencia saben que deben respetar”. Una idea claramente patente en el enfrentamiento de los personajes de David Strathairn y Joan Allen. El reparto cumple de nuevo a la hora de encarnar a sus personajes, tanto los viejos conocidos –por supuesto Matt Damon, al que le van “al pelo” estos personajes ambiguos–, como las nuevas incorporaciones, entre las que destacan, además de la del citado Strathairn, las de Albert Finney y Paddy Considine.

7/10
Arma fatal

2007 | Hot Fuzz

El director y escritor Edgar Wright y el guionista y actor Simon Pegg fueron reclutados por Tarantino y Rodriguez para filmar un gracioso falso tráiler de Grindhouse, gracias a que lograron cierto éxito con Zombies Party, inspirado subproducto que parodiaba el cine de terror. La pareja, procedente de las telecomedias británicas, aplica en esta ocasión el mismo humor mordaz al género policíaco. El propio Simon Pegg interpreta al protagonista, Nicholas Angel, el mejor agente de la policía londinense. Es capaz de detener cada día a una cantidad cuatro veces mayor de delincuentes que cualquiera de sus compañeros. Éstos están hartos de que les haga quedar como inútiles, por lo que al final sus superiores deciden mandarle lejos, a Sandford, un pueblo tranquilo, donde nunca se cometen delitos. Cuando llega, le asignan un compañero con el que patrullar las calles, Danny Futterman, un forofo del cine de acción, obsesionado con Dos policías rebeldes II y Le llaman Bodhi. De repente, empiezan a ocurrir extraños accidentes mortales, pero Nicholas sospecha que se trata de una cadena de asesinatos más o menos disimulados. Como algunas comedias clásicas inglesas introduce elementos costumbristas y describe numerosos personajes secundarios, típicos del ámbito rural británico. Están interpretados por un inmejorable plantel de secundarios, en el que destacan Jim Broadbent, Timothy Dalton, Paddy Considine y Bill Nighy. Tras el primer giro de guión, el film deja un poco de lado el tono de comedia y se convierte en una cinta de intriga al estilo de las novelas de Agatha Christie. A pesar de lo difícil que es cambiar de género en medio del metraje para cualquier director que no sean los hermanos Coen, la cosa funciona, pues el guión dosifica muy bien la intriga, y las piezas encajan. Y tras el segundo punto de giro, otro cambio, en esta ocasión, hacia el cine de acción, con cierto tono gamberrete, cercano al gore, aunque más o menos se contienen. 

5/10
Bosque de sombras

2006 | Bosque de sombras

Finales de los años 70. Paul y su mujer Isabel han comprado una casa solitaria en medio de un bosque en el norte de España. Y allá van a pasar unos días de vaciones con Lucy y Norman, un matrimonio amigo que no está atravesando por su mejor momento. Pero lo que parecía que iban a ser unos días de asueto, de caza y de tertulias al calor de la chimenea, se convierte en una experiencia cuando menos inquietante cuando encuentran a una niña encerrada como un animal en una minúscula cabaña perdida la montaña. Una auténtica lástima. Ésa es la sensación que a uno le queda después de ver el film. Porque después de un planteamiento interesante y un arranque muy prometedor, la historia se estanca y acaba por echar por tierra cualquier originalidad. Es como si el guión hubiera de repente cambiado de manos y éstas hubieran perdido cualquier objetivo y se hubieran dedicado a continuar el camino más previsible de la historia hasta, simplemente, dejarla morir. El debutante Koldo Serra sabe crear una atmósfera inquietante y meter al espectador en un ambiente opresivo incluso al aire libre de la alta montaña. Sin embargo, todo –ambientación, puesta en escena, personajes y también guión– reclamaba algo más y hay demasiados cabos sueltos que quedan sin cerrar. Y es que todo es amenazador para los visitantes y el terror hace entrada poco a poco, pero..., inexplicablemente, desaparece, para dejar paso a un thriller sin norte cuando los lugareños –demasiado tópicos y sin aristas– empiezan a hecerse notar. Destaca, eso sí, el asombroso e internacional cuarteto protagonista, con mención especial para los dos actores, el resolutivo Gary Oldman y el sufriente Paddy Considine.

4/10
The Half Life of Timofey Berezin

2006 | The Half Life of Timofey Berezin

Timofey (Paddy Considine) es un trabajador de una planta nuclear que ha estado expuesto a la radicación. Tras ser despedido sin indemnización, decide robar plutonio para poder venderlo en el mercado negro y dejarle algo de dinero a su mujer (Radha Mitchell) y su hijo antes de morir. Es una producción de HBO que no tuvo mucha repercusión, pero que como muchas de sus películas, merece la pena su visionado. La historia engancha al espectador hasta el final con un guión muy bien escrito y sin fisuras. Emociona, divierte y entristece al mismo tiempo, y todo ello acompañado de unos actuaciones a la altura.

6/10
Stoned

2005 | Stoned

Aproximación a la trágica (y patética) vida de Brian Jones, uno de los fundadores de The Rolling Stones en 1962, que murió ahogado en su piscina de Sussex en 1969, cuando sólo tenía 27 años. Forma parte así del fúnebre club de músicos que murieron a la misma edad, como Jimi Hendrix, Janis Joplin, Jim Morrison, Kurt Cobain o Amy Winehouse. La película tiene muy poca profundidad y tan sólo se centra en la érratica existencia de un tipo muy rarito: sus relaciones sexuales (mostradas con explicitud), su dependencia de las drogas y el alcohol, su difícil y tirante relación con los demás miembros fundadores de la banda (Mick Jagger y Keith Richards, sobre todo) o su turbulento amor por Anita Pallenberg, que acabó por dejarlo para unirse a Richards. Para explicar de algún modo su muerte se introduce en la historia un personaje real, Frank (Paddy Considine), un albañil que realizó algunas obras en la casa de Jones y que al parecer estuvo relacionado con su muerte.

3/10
Cinderella Man

2005 | Cinderella Man

Película basada en la vida del púgil Jim Braddock, que se ganó el apodo de ‘Cinderella Man’, o sea, ‘El Ceniciento’, por las escasas probabilidades que le concedían los expertos para conseguir el título mundial de los pesos pesados. El guión de Cliff Hollingsworth y Akiva Goldsman recoge los hechos que vivió entre 1928 y 1935, en plena depresión, y que culminaron en espléndida realización del sueño americano en tiempos difíciles. No es éste un film de boxeo, o no exclusivamente, aunque el clímax lo constituya un largo combate con aires de epopeya. Trata sobre todo de los esfuerzos de un hombre sin cualificación profesional por sacar adelante a los suyos, cuando le despojan de su licencia de boxeador profesional. Jim debe buscar alternativas al boxeo en época de crisis. Las adversidades podrían hundirle en la miseria, pero conserva siempre la dignidad y la esperanza, no pierde su sentido moral, cuida la educación de sus hijos. Mantiene las amistades (su preparador Joe Gould), y cultiva otras nuevas (su compañero en el muelle, con inquietudes sindicalistas). Si su fe flaquea alguna vez (Jim es católico, de origen irlandés), no faltarán las plegarias de su esposa Mae, aunque apunten en direcciones inesperadas. Ron Howard, un artesano todoterreno, ha sabido integrarse desde hace años en un equipo sólido, del que forman parte el productor Brian Gazer y el citado guionista Goldsman. No es un genio y lo sabe –se cubre rodando mucho, y llama la atención a veces en su cine cierta torpeza al montar los planos–, pero tiene un punto fuerte, que domina como pocos: sus difíciles equilibrios en la frontera de la sensiblería. De este modo crea emoción genuina, que se intensifica cuando se inspira en hechos reales, véase Una mente maravillosa y Apolo 13, pues les aplica, paradójicamente, un aura de irrealidad, como de cuento de hadas. Es el caso en Cinderella Man, excesivamente en el primer tramo del film, en que el hogar de Jim Braddock parece la caricatura de una obra de Dickens, y con más medida en el resto del metraje. Además Howard, actor en su juventud, se encuentra cómodo dirigiendo al trío Russell Crowe-Renée Zellweger-Paul Giamatti, que le entrega un ramillete de espléndidas caracterizaciones.

7/10
24 Hour Party People

2002 | 24 Hour Party People

Manchester, años 70. Un presentador de televisión, inspirado por Sex Pistols, crea un sello discográfico, Factory Records. Lo que sirve para repasar esos moviditos años de sexo, drogas y música cañera. El ecléctico Michael Winterbottom (western en El perdón, drama familiar en Wonderland, adaptación literaria de Thomas Hardy en Jude, la ciencia ficción en Código 46, el alegato antibélico en Camino a Guantánamo) sorprende con otro cambio de tercio, de ritmo e imaginería envidiables, el mundo de la música con aires de documental.

5/10
En América

2002 | In America

Johnny, Sarah, y sus dos hijas, Christy y Ariel. Esta familia católica, de origen irlandés, llega a Estados Unidos como turistas, aunque su intención es quedarse a vivir allí. Lo que no resulta fácil. Se instalan en un destartalado edificio de una barriada neoyorquina, donde abundan los drogadictos y demás especímenes raros, auténticos monstruos de este cuento de hadas urbano. El padre desea trabajar como actor, pero no es tan sencillo. Y conseguir unos dólares para ir tirando cuesta lo suyo. Mientras transcurren los días, las niñas sienten curiosidad por un vecino negro, que es pintor. Y en el ánimo de todos pesa la ausencia de Franky, el hermano pequeño, que murió tiempo atrás. El irlandés Jim Sheridan articula su historia a partir de recuerdos personales: él también fue emigrante en los Estados Unidos, y pudo soportar los momentos difíciles gracias a lo unido que estaba a su familia. Y le proporciona un punto de vista infantil, el de una de las niñas, que siempre lleva consigo su cámara de vídeo digital. El director de Mi pie izquierdo y En el nombre del padre logra que una mezcla explosiva (realismo y magia), funcione. De este modo entrega escenas de intenso dramatismo, como la de la feria, en que el padre se empeña en ganar a toda costa un peluche de E.T., símbolo de la añoranza de un hogar; los momentos en que es puesta a prueba la fe de los personajes; o la del desenlace, de intenso lirismo. Desentona en cambio la escena de cama, que rompe con la coherencia de mantener la mirada infantil. El reparto está estupendo, y no extrañan por tanto las nominaciones a los Oscar de Samantha Morton y Djimon Hounsou.

7/10
Doctor Sleep

2002 | Doctor Sleep

The Martins

2001 | The Martins

Singular comedia británica sobre una familia de perdedores. Robert es un tipo un poco patético. Está en paro, así que decide particpar en un concurso para ganar un viaje. Cuando todas sus esperanzas se esfuman decide que quizá pueda birlarles los billetes a los ganadores. El look del film es zarrapastroso e 'indie', a lo cual ayuda la caracterización del protagonista por parte del comediante Lee Evans. Entre los secundarios hay actores británicos de altura.

4/10
Last Resort

2000 | Last Resort

Redención (Tyrannosaur)

2011 | Tyrannosaur

Joseph es un tipo viudo, que bebe más de la cuenta, violento y cínico, rabioso con el mundo, capaz de acabar a patadas con la vida de su perro, en un acceso de ira bajo los efectos del alcohol. Tras una trifulca con unos jóvenes pakistaníes, se refugia en una tienda solidaria regentada por Hannah, una mujer cristiana que le promete rezar por él. Aunque le responde desabridamente, no dejan de conmoverle su sonrisa y su cariño. Va a descubrir que lo suyo no es nada comparado con los padecimientos de Hannah. Durísimo y deprimente film premiado en Sundance del actor Paddy Considine, que debuta tras la cámara en el largo con el doble papel de director y guionista. Parece ser que se inspira en alguna experiencia personal negativa, y en efecto, se diría que ha puesto el alma, por así decir, en esta amarga película. Demuestra el británico pulso narrativo, y la pareja protagonista, Peter Mullan y Olivia Colman, se muestran convincentes con sus personajes. Sin embargo en Redención (Tyrannosaur) domina un tono desesperanzado, brutal y cruel, en que sobresalen los aspectos más sórdidos del ser humano, lo que se subraya con la paleta de colores apagados con que se compone cada fotograma. De modo que la fe se demuestra insuficiente, y tampoco puedes estar seguro de hasta dónde alcanzará el apoyo de otras personas. Aunque es innegable la conexión de lo que se cuenta con el mundo real –la violencia conyugal, la bebida como refugio para huir de los problemas, la incapacidad que tienen algunos para ver personas en los demás...–, Considine se empeña en golpear fuerte todo el tiempo la sensibilidad del espectador, proporcionándole poco aire para que respire, hasta el punto de que resulta algo forzado el único desahogo que proporciona, la “fiesta” –por llamarla de algún modo– que sigue al entierro del mejor amigo de Joseph. Las opciones de redención que ofrece a Joseph resultan limitadas, y resulta difícil hacerse cargo de la situación anímica de Hannah al concluir la película; se diría que continúan perdidos en sus personales laberintos, no hay salida más allá de la resignada supervivencia. Curiosamente Considine conjuga la creación de una atmósfera tremendamente opresiva con el recurso a la elipsis, evita casi siempre lo escabroso, sugiriéndolo.

6/10
Redención (Tyrannosaur)

2011 | Tyrannosaur

Joseph es un tipo viudo, que bebe más de la cuenta, violento y cínico, rabioso con el mundo, capaz de acabar a patadas con la vida de su perro, en un acceso de ira bajo los efectos del alcohol. Tras una trifulca con unos jóvenes pakistaníes, se refugia en una tienda solidaria regentada por Hannah, una mujer cristiana que le promete rezar por él. Aunque le responde desabridamente, no dejan de conmoverle su sonrisa y su cariño. Va a descubrir que lo suyo no es nada comparado con los padecimientos de Hannah. Durísimo y deprimente film premiado en Sundance del actor Paddy Considine, que debuta tras la cámara en el largo con el doble papel de director y guionista. Parece ser que se inspira en alguna experiencia personal negativa, y en efecto, se diría que ha puesto el alma, por así decir, en esta amarga película. Demuestra el británico pulso narrativo, y la pareja protagonista, Peter Mullan y Olivia Colman, se muestran convincentes con sus personajes. Sin embargo en Redención (Tyrannosaur) domina un tono desesperanzado, brutal y cruel, en que sobresalen los aspectos más sórdidos del ser humano, lo que se subraya con la paleta de colores apagados con que se compone cada fotograma. De modo que la fe se demuestra insuficiente, y tampoco puedes estar seguro de hasta dónde alcanzará el apoyo de otras personas. Aunque es innegable la conexión de lo que se cuenta con el mundo real –la violencia conyugal, la bebida como refugio para huir de los problemas, la incapacidad que tienen algunos para ver personas en los demás...–, Considine se empeña en golpear fuerte todo el tiempo la sensibilidad del espectador, proporcionándole poco aire para que respire, hasta el punto de que resulta algo forzado el único desahogo que proporciona, la “fiesta” –por llamarla de algún modo– que sigue al entierro del mejor amigo de Joseph. Las opciones de redención que ofrece a Joseph resultan limitadas, y resulta difícil hacerse cargo de la situación anímica de Hannah al concluir la película; se diría que continúan perdidos en sus personales laberintos, no hay salida más allá de la resignada supervivencia. Curiosamente Considine conjuga la creación de una atmósfera tremendamente opresiva con el recurso a la elipsis, evita casi siempre lo escabroso, sugiriéndolo.

6/10

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