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Biografía

Sinead Matthews

Sinead Matthews

Sinead Matthews

Filmografía
Kaleidoscope

2016 | Kaleidoscope

Mr. Turner

2014 | Mr. Turner

El director británico Mike Leigh abandona las películas de temática social, género que le ha deparado sus mayores éxitos –Secretos y mentiras, Todo o nada, Un cuento sobre la felicidad, Another Year– para ofrecer el biopic de uno de los mayores artistas ingleses de todos los tiempos: el pintor J.M.W. Turner (1775-1835), célebre exponente del romanticismo, cuyas pinturas, especialmente sus paisajes marinos, son puerta de entrada al mundo del impresionismo. Leigh no hace una biografía al uso, sino que se centra en los últimos años del pintor, cuando éste se ha convertido en una autoridad en materia pictórica y goza de un prestigio extraordinario en la Royal Academy of Art de Londres. Turner fue un tipo peculiar, huraño –y así lo hace notar Leigh en su largo film–, una personalidad extravagante que apenas tenía amigos y que prácticamente sólo se relacionaba con su padre, quien le ayudó en la exposición de sus obras hasta su muerte, hecho que causó una profunda depresión en el pintor. El film incide especialmente en retratar esa faceta excéntrica y menos atractiva de su existencia, la de un hombre solitario, cuyas motivaciones –vitales, artísticas, emocionales– permanecían ignotas para el resto de los mortales. Tampoco la película ilumina esa opacidad, de modo que el guión de Leigh parece sobre todo un intento por desentrañar el sentido de la vida del pintor, pero sólo puede hacerlo a partir de una colección de episodios cuya datación en el tiempo no importa demasiado pues sólo pretenden ofrecer retazos cotidianos del artista, pistas para conocerlo: las leves relaciones con otros pintores, con su penosa sirvienta, con su padre, con una esposa y unas hijas abandonadas, con algunas visitas ilustres, etc., y todo ello en medio de sus idas y venidas en busca de paisajes naturales que inmortalizar en sus lienzos. Especial interés hay en las secuencias relacionadas con la Academia, lugar donde Turner exponía sus obras y en donde se encontraba con otros pintores. Muy relevante es la rivalidad con John Constable –el otro gran pintor inglés de la época–, que Leigh recoge en una sutil pero clarividente escena. También se emplea el director en humanizar en lo que puede al artista –aunque sea levemente–, mostrando su relación amorosa al final de su vida, dando fe de gestos generosos y llamativos altruismos artísticos, e incluso con el casi humorístico pasaje de la fotografía, tan elocuente y profético. Son momentos que se agradecen dentro de un conjunto anímico poco vibrante y para nada complaciente, alejado de tópicos, con un personaje de escaso atractivo externo. Visualmente Mr. Turner ofrece imágenes que están a la altura de la genialidad pictórica de su protagonista. Desde luego Leigh ha puesto aquí toda la carne en el asador y el trabajo de su habitual director de fotografía, Dick Pope, es sencillamente espectacular, un derrocha belleza en el tratamiento de la luz, sempiternamente presente, en contrastes y colores, a lo largo de todo film. Y, por supuesto, el resultado final del film también debe mucho a otra constante de las obras de Leigh, el actor Timothy Spall. Probablemente despacha el mejor trabajo de su carrera, mimetizándose absolutamente en un personaje único, anómalo, que él adopta maravillosamente con esos modales toscos, esa voz de ultratumba, esos gruñidos. 

6/10
Black Mirror (2ª temporada)

2013 | Black Mirror | Serie TV

Segunda temporada de la serie británica que anticipa un futuro que ya es presente, al estilo Ray Bradbury, y que apunta aspectos más que sombríos acerca de la realidad. De nuevo está detrás de los guiones Charlie Brooker. En "Vuelvo enseguida" se reflexiona acerca de la dificultad para aceptar la muerte de un ser querido, el marido de la protagonista, ante la falta de recursos para encajar esa pérdida se propone su sustitución por un software que primero simula correos electrónicos del fallecido, el siguiente paso son llamadas telefónicas con su voz, y a continuación, tal vez, una réplica sintética muy semejante a quien tanto se echaba de menos, casi, casi, igual, pero... "Oso blanco" es una historia que provoca el desconcierto en el espectador, la protagonista se despierta atada en una silla, y cuando se libera sufre una persecución implacable, sin que sepa cómo ha podido llegar a tal situación, aunque el seguimiento por numerosas personas que la fotografían y graban en vídeo con su móvil hacen pensar en algo parecido a la telerrealidad. La reflexión acerca de la justicia como espectáculo se clava en quien ve el film. Finalmente "El momento Waldo" hace pensar en el populismo que triunfa en la opinión pública ante los discursos vacíos de los políticos, lo que podría desembocar en una nueva suerte de totalitarismo. La idea de que un personaje animado al que pone voz un cómico deslenguado se convierte en el favorito para unas elecciones en el Reino Unido puede sonar descabellada, pero tal vez no lo sea tanto...

6/10
Wreckers

2011 | Wreckers

Un matrimonio recién casado vuelve al pueblo donde él pasó la infancia, con la ilusión de que la familia crezca, pero la llegada del hermano del marido propiciará la rivalidad, mientras secretos no revelados ponen en peligro la relación. Lo mejor es la pareja protagonista, dos actores que pronto descollarían, Benedict Cumberbatch y Claire Foy.

5/10
Happy. Un cuento sobre la felicidad

2008 | Happy-Go-Lucky

El encuentro entre dos personajes antitéticos. Poppy es una joven maestra, vitalista y rebosante de optimismo, que exhibe siempre una sonrisa en su rostro. No se trata de que cierre los ojos a las cosas feas de la vida, pero es de las que piensa que el encargado de una librería debería ser atento con los que entran en su establecimiento, y ser capaz de bromear, o al menos de conversar, cualquier rasgo que demuestre que es un ser humano. El robo de su bicicleta, toda una contrariedad, no va a quitarle el buen humor, es la ocasión que aprovecha para apuntarse a una autoescuela, con vistas a obtener el carnet de conducir. Su profesor va a ser Scott, un tipo que sabe hacer su trabajo, pero perpetuamente hosco, y al que irrita sobremanera el modo en que mira la vida su alumna. ¿O no? Mike Leigh escribe y dirige una película muy agradable, enormemente divertida, con personajes muy bien construidos, de modo especial los principales, la formidable Sally Hawkins -premiada como mejor actriz en el Festival de Berlín-, y Eddie Marsan, que debe vérselas con un carácter a priori antipático. Como apunta el título en español, se trata de un “cuento sobre la felicidad”, pues a la postre alcanzar la dicha es el deseo, oculto o manifiesto, de todos los personajes. Acierta el cineasta británico al mostrar que Poppy no es un personaje frívolo, lo que se subraya en su trabajo como maestra, en que presta especial atención a un alumno problemático, y en los momentos en que detecta, en la conducta su profesor de autoescuela, lo que puede haber detrás. La rigidez de Scott puede ser hilarante, pero también patética, y la trama sabe salvar al personaje, no hacerlo antipático gracias a que llegamos a comprenderlo. Al corazón de la historia sabe rodearlo Leigh de buenos personajes secundarios, que sirven para que se exprese mejor la personalidad de Poppy, singularmente su compañera de piso, y el inspector de escuela que la atrae. A destacar las clases de flamenco a que se apunta la protagonista, tronchantes, y una buena manera de subrayar la necesidad de poder contar a alguien los sentimientos más profundos que nos reconcomen por dentro.

7/10
Papá Puerco

2006 | Hogfather

En la fiesta de Hogwatch todos los niños esperan los regalos del Hogfather. Sin embargo, alguien está intentando acabar con él... Extenso telefilm que adapta una novela del prolífico Terry Pratchett que responde a la vigesimo novena entrega de una enorme saga fantástica denominada "Mundodisco", y que inventa un universo fantástico con personajes creados por la humanidad. Entre el reparto destaca la presencia de Michelle Dockery, la célebre Lady Mary de Downton Abbey.

5/10
Orgullo y prejuicio

2005 | Pride & Prejudice

Cinco, eran cinco, las hijas del matrimonio Bennet: Elizabeth (más conocida como Lizzy), Jane, Lydia, Mary y Kitty. Su madre, la sra. Bennet, está obsesionada con buscarles un adinerado marido cuanto antes, lo que solucionaría sus problemas económicos, pero Lizzy, una joven de carácter independiente, se lo toma con más tranquilidad, respaldada por su padre. Un día, el señor Bingley, un joven rico y soltero, se instala en una mansión cercana a la residencia de los Bennet, una ocasión de oro que la madre no piensa dejar escapar. Durante una recepción que Bingley ofrece a sus nuevos vecinos, parece fijarse en Jane, la hermana mayor, mientras que Lizzy conoce a su amigo Darcy, un tipo apuesto, pero orgulloso, hosco y lleno de prejuicios, que aparentemente no muestra ningún interés por las mujeres “de clase inferior”. Aunque se desata cierta química entre Lizzy y Darcy, cada vez que se ven no paran de discutir. Un primo lejano de Lizzy, Collins, pide su mano, pero ésta le rechaza. Poco después, Bingley se marcha a Londres sin avisar, rompiendo el corazón de Jane, y Lizzy piensa que Darcy está detrás de este asunto. Como existen adaptaciones excelentes de la célebre novela de Jane Austen, una nueva revisión desataba todo tipo de ‘prejuicios’. Pero puede sentirse ‘orgulloso’ de su trabajo el director Joe Wright, que debuta en el largometraje tras un par de cortos y episodios de series. Parte del mérito pertenece a la desconocida guionista Deborah Moggach, que ha sabido condensar en un guión cinematográfico una novela extensa, con muchos personajes complejos, y el exquisito dibujo del alma femenina característico de Austen. Aunque no está acreditada, parece ser que le echó una mano Emma Thompson, ganadora del Oscar por el guión de Sentido y sensibilidad, adaptación de otra novela de Austen. El director describe las costumbres de las diferentes clases sociales de la época, aprovecha la convincente ambientación, y se luce en numerosas ocasiones, como en un elaboradísimo baile filmado en un único plano secuencia, y en la escena en que Lizzy da vueltas sobre un columpio, como metáfora del paso del tiempo. A pesar de que el director estuvo a punto de no contratarla, porque le parecía demasiado atractiva para su papel, Keira Knightley muestra una vez más su talento, al igual que secundarios tan lujosos como Brenda Blethyn, Donald Sutherland y Judi Dench, en un papel tan breve como intenso.

7/10

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