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Biografía

Suraj Sharma

Suraj Sharma

27 años

Suraj Sharma

Nació el 21 de Marzo de 1993 en Nueva Delhi, India
Filmografía
Feliz día de tu muerte 2

2019 | Happy Death Day 2U

La joven Tree descubre al culpable de crear el bucle temporal que la condenaba a repetir una y otra vez el día de su cumpleaños, y por tanto a enfrentarse una y otra vez al asesino que la perseguía. Se trata del compañero de habitación de su nuevo novio, Ryan, que con unos compañeros “cerebritos” ha creado una máquina que investiga el movimiento de partículas a nivel cuántico. Pero al ponerse el aparato de nuevo en marcha, Tree se despierta en una realidad alternativa, en la que varios detalles de su vida han cambiado, y en la que el psicópata sigue haciendo de las suyas. Tras la buena acogida de la primera entrega, remake de Atrapado en el tiempo en clave de cine de terror (concretamente de ‘slasher’, al ser un film de asesino en serie sangriento), Christopher Landon reincide como director de la secuela, aunque ahora también ejerce como guionista. No logra un libreto tan redondo como el escrito por Scott Lobdell para la anterior, pero acierta sobre todo al explorar nuevos caminos; no se limita a dar más de lo mismo. Esta vez parece haberse inspirado sobre todo en las numerosas realidades alternativas de Regreso al futuro II, film al que los personajes citan explícitamente. Totalmente intrascendente, aumenta los elementos humorísticos, dando menos importancia al suspense, pero resulta lo suficientemente amena. Además Landon introduce una subtrama emotiva en la que la protagonista se reencuentra en un multiverso paralelo con su madre; todo apunta a que ha querido homenajear a su padre, Michael Landon, protagonista, productor y guionista de la entrañable La casa de la pradera, ya fallecido. Cuenta con un reparto de jóvenes con cierto talento, aunque destaca sobre todo la protagonista, Jessica Rothe, que aquí brilla sobre todo en la parte humorística.

5/10
Killerman

2018 | Killerman

Moe trabaja en el negocio de los diamantes y eso viene muy bien a su socio y amigo Skunk, ya que gracias a los contactos de Moe pueden blanquear el dinero de la droga. Skunk es sobrino del mafioso que domina la ciudad y ambos jóvenes esperan entrar por la puerta grande en el negocio. Sin embargo, un trapicheo de Skunk sale mal y los dos amigos se ven envueltos en una situación muy peliaguda, entre sanguinarios policías corruptos y el jefe mafioso. Para más calamidades Moe pierde completamente la memoria en un accidente de tráfico. Vibrante película de acción protagonizada por Liam Hemsworth, el hermano pequeño de Chris, que intenta emular el carisma de éste pero sin conseguirlo del todo. El director y guionista Malik Bader entrega un thriller de acción no demasiado original y que peca de una realización un tanto caótica que no acaba de cuajar. Quizá el limitado presupuesto haya tenido que ver. Aún así la película es resultona en su look de serie B y Bader solventa las escenas de acción de modo convincente. Por otra parte, pese a que hay mucha violencia en el film (la escena del perro es terrible, aunque sea fuera de campo), se evita que la sangre salpique demasiado. Entre el reparto destaca también Emory Cohen, a quien vimos con mejor fisonomía en la fantástica Brooklyn.

4/10
Burn Your Maps

2016 | Burn Your Maps

El chico del millón de dólares

2014 | Million Dollar Arm

Recreación de la historia real de J.B. Bernstein, representante de deportistas de élite. El chico del millón de dólares comienza cuando el protagonista está en horas bajas, después de que fracase su intento de que le contrate Popo, joven crack del béisbol. Mientras cambia los canales del televisor, topa con una retransmisión de cricket que le inspira una idea que podría reflotarle económicamente. Así, acaba viajando a La India para organizar un concurso en busca de jóvenes 'crickettistas', con el fin de reconvertirles en jugadores de béisbol en Estados Unidos. Topará con dos prometedores chicos... Enésimo film de béisbol sobre superación personal, El chico del millón de dólares también reivindica como suele ser bastante habitual en este tipo de cine los valores deportivos por encima de intereses comerciales. Podría ser una architípica cinta deportiva, pero Walt Disney ha acertado al encomendarle el guión a un peso pesado, Thomas McCarthy, con experiencia en el género por Win Win, ganamos todos, sobre el entrenador de un equipo de lucha escolar. Aquí su trabajo podría definirse como más convencional, pero se esfuerza por darle aires novedosos al desarrollo, centrándose en elementos como la adaptación de los jóvenes indios a la sociedad estadounidense, los intentos de Bernstein por arreglar su desordenada vida personal tras fijarse en su atractiva inquilina, etc. El libretista encuentra un aliado en el realizador del film, Craig Gillespie (autor de la 'indie' Lars y una chica de verdad), que también contribuye a darle cierta frescura al conjunto. Lo mejor, un reparto muy bien escogido. A Jon Hamm, el conocido Don Draper de Mad Men, le va al pelo un perdedor un tanto impresentable que transita hacia la madurez. Le secundan los ideales 'chicos del millón de dólares' Rinku Singh (La vida de Pi) y Dinesh Patel (Slumdog Millionaire), así como Bill Paxton (el entrenador que se hace cargo de ellos). Sobresale especialmente a pesar de la brevedad de su papel el veteranísimo Alan Arkin, ojeador en apariencia un tanto perezoso.

6/10
La vida de Pi

2012 | Life of Pi

Un escritor necesitado de inspiración concierta por recomendación de un amigo suyo una entrevista en Canadá con Piscine Militor Patel, conocido abreviadamente como Pi. De origen indio, supuestamente Pi es dueño de una historia increíble sobre su propia vida, tan asombrosa que cualquiera que la escuche acaba creyendo necesariamente en Dios. Intrigado, el escritor escucha el sugestivo relato de Pi, cuya familia tenía un zoo en Pondicherry, en la India en los años 70. Su padre se ve obligado a desprenderse del negocio, y viaja con los suyos rumbo a Canadá, dispuesto a vender allí a los animales. Fatalmente el barco japonés en el que navegan naufraga, y Pi sobrevive en una barca con la única compañía de Richard Parker, que a pesar de tener un nombre tan humano se trata nada menos que de un fiero tigre. Inspirada y sensible adaptación de la novela de Yann Martel, que a priori parecía infilmable, sobre todo en lo referente a la odisea de Pi joven, en medio de las aguas del océano, conviviendo con un tigre y enfrentado a los elementos de la naturaleza. El guión de David Magee (que también escribió el libreto de Descubriendo Nunca Jamás, con la que tiene algunos puntos en común) se estructura alrededor de la entrevista que el escritor tiene con Pi, lo que da pie a un relato punteado con medida por la voz en off del protagonista adulto. Y Ang Lee insufla el relato de una increíble imaginería. Pi niño, Pi joven, Pi adulto. En Pondicherry, en el mar, en Canadá. En estas circunstancias y con distintos tonos conocemos la vida de Pi y la sabiduría que ha ido adquiriendo con el paso de los años. La parte de la infancia en India tiene algún momento humorístico –la explicación del nombre del protagonista–, pero también pasajes más reflexivos, ya sea el de la la educación a la hora de hablar de la peligrosidad del tigre, o los relativos a la atracción que Pi siente por las distintas religiones, ya sea el hinduismo familiar, el cristianismo del que charla con un sacerdote, o el islam que observa en una cercana mezquita. En efecto, la fe en Dios tiene gran importancia en toda la cinta, la búsqueda del Ser Supremo a quien todo debemos, y ello no con una visión simplona de que todo viene a ser lo mismo, o de que en el “supermercado religioso” hay que servirse lo que a uno más le apetece, sino subrayando el trato personal con la oración y el seguimiento del itinerario que uno piensa que debe seguir, en apertura a la verdad. También tiene peso en La vida de Pi la idea de la educación –familiar, proporcionada por personas sabias, de la propia experiencia vital, de tradiciones e historias transmitidas de unos a otros...–, representada singularmente por el personaje del padre, un referente expresamente mencionado por Pi, y de la que se sugiera una continuidad por la última escena en que vemos al protagonista con la familia que él mismo ha formado. Y otro acierto es no ceder a la tentación de convertir al tigre en algo distinto a lo que es, un majestuoso, hermoso y fiero animal. No, no tenemos por suerte un gato grande con rasgos casi humanos. Ang Lee experimenta por primera vez con el 3D, y como otros grandes directores –James Cameron, Martin Scorsese, Wim Wenders, Werner Herzog...– demuestra que se puede sacar partido creativo a este formato y a la tecnología digital. Las imágenes que vemos son de gran belleza de modo que muchos pasajes respiran un aliento poético que encaja muy bien con la idea omnipresente de que Dios juega un papel en la vida del ser humano. De tal modo que el espectador parece obligado a aceptar que, en La vida de Pi, las aguas, los animales, la isla, forman parte del mundo real, no tiene uno sensación de ser testigo pasivo de un cuentecillo de corte fantástico. La película no cuenta con actores conocidos, a excepción de Gérard Depardieu en un brevísimo papel. Pero los actores indios, empezando por el que soporta mayor peso, el debutante Suraj Sharma que encarna al juvenil Pi, están muy bien, se hacen entrañables. Uno está tentado de comparar La vida de Pi con Slumdog Millionaire, ambas películas manejan perfectamente historias indias que tienen detrás a grandes directores de otras culturas, aquí el taiwanés Ang Lee, en la otra el británico Danny Boyle. Y entrevista o interrogatorio sirven para contar el asombroso ingreso en la madurez de un joven indio.

7/10

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