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Biografía

Terrence Howard

Terrence Howard

51 años

Terrence Howard

Nació el 11 de Marzo de 1969 en Chicago, Illinois, EE.UU.
Filmografía
Gully

2019 | Gully

Cut Throat City

2019 | Cut Throat City

Philip K. Dick's Electric Dreams

2017 | Philip K. Dick's Electric Dreams | Serie TV

Serie antológica compuesta de diez episodios basados en relatos cortos de Philip K. Dick, el prestigioso autor de ciencia ficción responsable de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", que dio pie al mítico film Blade Runner. De hecho, el título englobador "Electric Dreams", "Sueños eléctricos", es una alusión a las historias imaginadas por Dick a partir del título de esa obra. El planteamiento, de historias sorprendentes de anticipación con final rompedor, conecta con otros populares seriales televisivos, como Alfred Hitchcock presenta, Dimensión desconocida, Cuentos asombrosos, o, más reciente, Black Mirror. Los diez episodios cuentan con directores, guionistas y actores diferentes, por lo que el interés de las historias es desigual, algunos entusiasmarán más que otros, también según gustos o humor cuando se ven. En cualquier caso, se trata de fábulas de advertencia, que nos proponen situaciones con una humanidad cada vez más deshumanizada, que corre el riesgo de perder sus rasgos de identidad con una tecnología cada vez más perfecta, pero que nos puede hacer olvidar nuestra singularísima e irrepetible condición personal, quiénes somos, de dónde venimos, adónde vamos. Y lo que se cuenta trata de adaptarse a las circunstancias de los comienzos del siglo XXI, no podemos olvidar que muchos relatos originalmente fueron escritos hace más de 50 años, cuando no había móviles, internet, etc, etc. Tampoco era entonces tan abrumadora la presión en pro de la diversidad sexual. En "Real Life", se nos presenta una historia donde el escapismo a través de la realidad virtual conduce a no distinguir cuál de dos posibles vidas es la verdadera. "The Conmuter" nos habla de una parada no prevista en un tren, que conduce a Timothy Spall a un mundo de felicidad demasiado perfecta. En "Impossible Planet" una anciana con la cara de Geraldine Chaplin ahnela volver a la romántica e idílica Carolina del Norte de su niñez, aunque la Tierra es un planeta radioactivo. Un científico anodino al que da vida Steve Buscemi podría ver cómo cambia su vida si acepta los planes de una mujer sintética para rebelarse contra el sistema en "The Crazy Diamond". "Kill All Others" habla con acidez de la manipulación de los políticos, con una lideresa a la que encarna Vera Farmiga, que invita a matar a los diferentes, mientras que los "borregos" no se cuestionan nada. También habla con fuerza de la manipulación, en este caso a cuento de la amenaza terrorista, "Safe & Sound", hasta el punto de que va a sufrir una relación entre madre (Maura Tierney) e hija (Annalise Basso). Y "The Hood Maker" habla de una sociedad controlada por policías que usan los poderes telepáticos de algunos de sus agentes, y que se rebelan con unas misteriosas máscaras. Tu padre (Greg Kinnear) tal vez no sea tu padre, propone la inquietante "Father Thing", una curiosa variación muy lograda sobre el clásico La invasión de los ladrones de cuerpos. "Autofac" alerta acerca de los peligros del consumismo. También en "Human Is", un marido militar (Bryan Cranston) vuelve cambiado de la batalla.

6/10
Wayward Pines (2ª temporada)

2016 | Wayward Pines | Serie TV

Segunda temporada de la serie basada en las novelas de Blake Crouch, se enfrenta al handicap de que ha desaparecido gran parte de su capacidad de sorprender. El espectador sabe que estamos en el futuro, que el pueblo de Wayward Pines es el último reducto de la humanidad, y que fuera de la valla que lo rodea habitan una especie de zombis, conocidos como abis, o aberraciones evolutivas. En esta tesitura es despertado uno de los muchos seres humanos que se encuentran criogenizados desde hace mucho, mucho tiempo, el doctor Theo Yedlin, pues se necesita su pericia como cirujano. Allí se encuentra con su esposa, cuya relación atravesaba una crisis, y le costará bastante aceptar la realidad del inverosímil mundo que se presenta ante sus ojos. De algún modo Jason Patric viene a sustituir a Matt Dillon, con pocas más variaciones que la de su oficio, un médico sustituye a un policía. Seguimos viendo a parte de la población atemorizada, el adoctrinamiento de los jóvenes, unos rebeldes que se oponen al sistema, y los que están al mando, que tratan de mantenerse fieles al legado del doctor Jenkins, el hombre que se anticipó a la catástrofe planetaria e ideó Wayward Pines. Más o menos entretenida, a pesar de tratar de incorporar nuevos enigmas y conflictos, no tiene la capacidad de mantener el factor sorpresa que sí retuvo otra serie de tintes apocalípticos, The Leftovers.

5/10
Tiempo límite

2016 | Term Life

Nick Barrow, un experto ladrón especializado en preparar planes de robos, ofrece sus servicios al hijo de un mafioso que desea recuperar un dinero perdido. Pero algo sale mal, los ladrones son asesinados y el dinero desaparece. En realidad, ha sido el policía corrupto Joe Keenan el que ha perpetrado el crimen. Y ahora tanto la policía como el capo mafioso Viktor irán a por Barrow, al que creen responsable. Éste intentará sobrevivir y proteger también a su díscola hija adolescente. Rutinario pero entretenido thriller que mezcla acción, intriga y drama familiar con resultados satisfactorios. Aunque no es la séptima maravilla del mundo y el desarrollo del guión es un poquito simple, Tiempo límite cuenta con un buen reparto, en donde sin duda destacan Vince Vaughn y una estupenda Hailee Steinfeld (Begin Again) como padre e hija, quiza lo mejor del film. También aparece como mafioso Jordi Mollà, un tópico papel en el que Hollywood está encasillando al español.

5/10
Empire

2015 | Empire | Serie TV

Serie en torno a un imperio discográfico en torno al hip-hop, el sello Empire, creado por Lucius Lyon y su ex, Cookie, desde cero, y a veces con métodos mafiosos. Ella ha pasado una temporada en la cárcel, y ha aceptado un trato para colaborar con el FBI. Cosa que ignora su esposo, a quien han diagnosticado un cáncer que oculta a todo el mundo, lo que incluye a su amante Anika, y a sus tres hijos, candidatos a heredar el negocio: el hijo mayor André, abogado con trastorno bipolar; el mediano Jamal, gay, con talento para la composición musical, pero algo “oveja negra”; y el pequeño y malcriado Hakeem, el favorito de papá, y que aspira a triunfar como cantante de hip-hop. Colaboración televisiva de Lee Daniels y Danny Strong, que ya sacaron adelante juntos el largometraje El mayordomo. Ambos pintan en esta serie, con aires de culebrón padrinesco, un mundo decadente, donde conviven los vaivenes sentimentales de unos y otros con la brutalidad con que Lucius impone sus puntos de vista, incluso eliminando a un primo de Cookie que le amenazaba. La cuidada producción incluye numerosos musicales, vistosos y sensuales, y destacan sobre todo las interpretaciones de los padres del imperio y del clan, o sea, Terrence Howard y Taraji P. Henson.

5/10
Wayward Pines

2015 | Wayward Pines | Serie TV

Primera incursión de M. Night Shyamalan en el mundo televisivo, con una miniserie intrigante que transcurre en un pueblo de Idaho, Wayward Pines, cuyo aspecto hace pensar en Twin Peaks de David Lynch, con la que comparte cierta sensación buscada de desconcierto en el espectador, aunque el tono es claramente diferente. La trama arranca con la llegada del agente del servicio secreto Ethan Burke a Wayward Pines con magulladuras, como si hubiera sufrido un accidente, y de hecho es ingresado en un hospital; el motivo del viaje era tratar de averiguar el paradero de dos agentes, desaparecidos desde hace algún tiempo. Por otro lado, el servicio secreto y su familia tienen noticias de que el vehículo de Ethan ha ardido en un accidente, y su compañero ha muerto carbonizado, pero de él no saben nada. La impresión es que Ethan malherido se encuentra atrapado en un mundo paralelo, pues no puede contactar con el exterior, y las personas que le atienden –el psiquiatra y la enfermera del hospital, un sheriff local, etcétera– hablan con él con una extraña amabilidad, como si tuvieran algo que ocultar. Adaptación de las novelas de Blake Crouch, con un aire intrigante que hace pensar en historias tipo Cuentos asombrosos o En los límites de la realidad. Terreno por tanto muy adecuado para Shyamalan, que dirige el piloto de la serie y figura como productor ejecutivo, aunque no ha intervenido en los guiones. El principal atractivo es la atmósfera envolvente que hace que el espectador dude de en que terreno se mueve. Con un reparto muy atractivo de grandísimos secundarios (a Matt Dillon le acompañan Terrence Howard, Juliette Lewis, Toby Jones y Melissa Leo, entre otros), la producción está cuidada, y sin alcanzar cotas de máxima excelencia, es más que digna.

6/10
Lullaby

2014 | Lullaby

Un hombre que se ha distanciado de su familia recibe la noticia de que su padre ha decidido desconectarse del soporte vital que le mantiene con vida en cuarenta y ocho horas.

Sabotage

2014 | Sabotage

John Beacher y su equipo especial del DEA, la brigada antinarcóticos, aprovecha un golpe a los capos de la droga para "distraer" un millón de dólares deslizándolo por unas tuberías. Pero cuando van a recuperarlo se encuentran con que el dinero ha volado. Por si fuera ésta poca desgracia, todos son investigados, pues el FBI ha detectado que falta el dinero que ellos habían burlado. Cuando finalmente quedan exonerados, son unos apestados del cuerpo, y encima, comienzan uno a uno a ser brutalmente asesinados, todo apunta a que los responables del cartel robado han preparado una terrible venganza. Investigará el caso una detective de la policía de Atlanta. El experto en cine policial David Ayer vuelve a la carga después de la estimable Sin tregua. Pero se diría que esta vez no lleva consigo aquello llamado credibilidad, el esfuerzo por tratar con cierto realismo el trabajo cotidiano de los agentes del orden. Asociado en el guión con Skip Woods (La jungla: Un buen día para morir), opta por una historia poco creíble de una violencia brutal, un grotesco guiñol con tripas colgantes que se dirían más propias de una cinta gore. Y ello para ofrecer una trama sin referente moral alguno, donde a los personajes les mueve el dinero, la venganza o las sensaciones adrenalíticas y hormonales, y poco más. El giro final, supuesta sorpresa por la que entendemos el comportamiento del personaje de Arnold Schwarzenegger, y cómo sus planes no han resultado exactamente del modo en que había previsto, suena a tomadura de pelo. Es de esas películas a las que el adjetivo de "innecesaria" les viene al pelo. No se sabe qué interés puede tener narrar esta salvaje historia, aunque esté rodada con el oficio innegable que tiene Ayer.

4/10
St. Vincent

2014 | St. Vincent

Al menos en apariencia, el maduro Vincent dista mucho de lo que se podría considerar un santo. Cascarrabias, adicto al alcohol, habitual apostador, también mantiene encuentros regulares con Daka, una prostituta embarazada. Pero su nueva vecina, la divorciada Maggie, debe trabajar muchas horas, por lo que no tiene más remedio que reclutarle para que cuide durante unas horas de su hijo Oliver... Parece que Theodore Melfi, productor y cortometrajista, tenía muy pensado su primer largo como realizador y guionista. Con St. Vincent presagia una interesante carrera, pues se trata de una pequeña comedia, sin muchas pretensiones, pero que da que pensar sobre la falta de modelos positivos a los que seguir, en un mundo actual donde muchos niños pertenecen a familias desestructuradas, no tienen cerca a sus progenitores por las exigencias laborales, e impera el cinismo, pues no está de moda reconocer los buenos sentimientos. También refleja St. Vincent el abandono general de los valores religiosos, a través del colegio de curas católico al que acude el protagonista, donde confluyen alumnos de todas las confesiones y también ateos, pero todos ellos unidos por una enorme desorientación y desconocimiento. Demuestra además el debutante Melfi talento para la puesta en escena, componiendo secuencias a veces próximas al surrealismo, pero siempre con cierta fuerza. Esto se mezcla con su habilidad para sortear el sentimentalismo en el que podía haber derivado St. Vincent, sobre todo en las partes referentes a la esposa del protagonista, o en el tramo final. Acierto absoluto con el reparto. El selectivo Bill Murray borda uno de esos personajes peculiares que tiende siempre a escoger. El otro gran protagonista es el niño, el expresivo Jaeden Lieberther, que debutaba con St. Vincent, pero que ya ha sido reclutado por Cameron Crowe para su siguiente trabajo. En roles secundarios brillan Melissa McCarthy –en un personaje con un fuerte componente dramático distinto a los que suele interpretar– y Naomi Watts –que exhibe un impecable acento ruso en su rol de 'stripper'–. También convence el habitual secundario irlandés Chris O'Dowd (que ya trabajó con McCarthy en La boda de mi mejor amiga), como sacerdote que mantiene el optimismo a pesar de la situacion, y que sabe despertar a sus alumnos el interés por los santos.

7/10
Movie 43

2013 | Movie 43

Dos amigos adolescentes creen estar arrasando en YouTube con su nuevo vídeo. Pero todo es la broma del hermano pequeño de uno de ellos, geniecillo de la informática. Como venganza, quieren cargarse su ordenador, pero necesitan distraerle e inventan una historia de que están buscando en internet la mítica película “Movie 43”, con contenidos archiprohibidos, y el chaval, picado, se pone a buscarla en los servidores más recónditos. Y en efecto, esto sirve de hilo conductor para ir mostrando metraje de las situaciones más desopilantes, una sucesión de sketches varios en competición para ganar en grosería y zafiedad. Película gamberra para adolescentes –y adultos– descerebrados, que tiene detrás a uno de los hermanos Farrelly, Peter, no sabemos qué pasa con Bobby, esperemos que no se hayan enfadado, a lo mejor pensó que la propuesta no era suficientemente guarra y transgresora. La idea de Movie 43, que cuenta con 12 directores no superbrillantes, entre ellos la actriz Elizabeth Bank, es provocar una mezcla de asco, repulsa y risas, lo que funciona parcialmente. Tiene gracia la ocurrencia de presentar a Hugh Jackman con una “disfuncionalidad” en el cuello que provoca unos divertidos caretos de Kate Winslet en una cita a ciegas, lo más divertido de la cinta, aunque lo bueno, si breve, dos veces bueno, divisa que olvida Peter Farrelly, responsable de ese segmento. Otros actores célebres se han sumado a la función, con mayor o menor fortuna, y se supone que parte de la gracia del film es ir reconociéndolos. El modo de “pegar” las historias o cortos en Movie 43 es ingenioso, incluida la ocurrencia homenaje a Terminator. Pero tanta caca (sí, literalmente), genitales, pechos, reglas y compresas, y hasta incesto, a ver quién es más salvaje, acaba agotando; incluso otras ideas paródicas sobre Apple, enanos y superhéroes no evitan la tentación escatológica y procaz. El film es mejor que otras propuestas de los hermanos Farrelly, últimamente cuesta abajo, pero es que no han hecho nada mejor que Algo pasa con Mary, allá por 1998, y cuyos barros han traído un auténtico lodazal de películas perfectamente prescindibles.

3/10
Dead Man Down (La venganza del hombre muerto)

2013 | Dead Man Down

Unas misteriosas cartas están atemorizando a Alphonse, jefe de un banda criminal. La cosa no sería importante si esas misivas no fueran acompañadas del asesinato de sus hombres. El mafioso ignora que el responsable es en realidad uno de sus lugartenientes más eficaces, el búlgaro Victor. El motivo es que tiempo atrás, cuando Victor era un ciudadano corriente, Alphonse mandó asesinarle, junto a su mujer y su hija. Ellas murieron pero él sobrevivió. Los planes vengativos de Victor, sin embargo, podrían torcerse debido a la intromisión de una vecina que le ha visto asesinar a uno de los hombres de Alphonse. El sueco Niels Arden Oplev, director de Los hombres que no amaban a las mujeres, entrega un thriller oscuro, que retrata unos personajes de vidas tristes, desesperanzadas, que chapotean en un pasado tan lleno de dolor que les ha llevado a tener un sólo móvil existencial: la venganza. El guión, confuso al inicio, acaba desarrollándose con lógica razonable, y entretiene lo justo, pero lo cierto es que el punto fuerte de Oplev no es narrar historias, sino darles un aire siniestro y malsano. Parte de las carencias argumentales de Dead Man Down (La venganza del hombre muerto) las tiene sin duda un libreto incompleto, al que hay que dar mucho por supuesto. El conjunto tiene un aire desordenado, donde lo mejor es la atmósfera desasosegante y el violento desenlace, aunque resulte increíble. Es curioso además que pese a la carga emotiva que se le presupone a la historia, Dead Man Down (La venganza del hombre muerto) es paradójicamente una película a la que le falta alma. No llegan al espectador los sentimientos de los heridos personajes, su humanidad se ve pero no se siente, porque lo único que parece haber es odio y rencor. Por eso no resultan creíbles algunas de sus reacciones, aunque quizá se deba simplemente a la falta de química entre los protagonistas, un Colin Farrell cada vez más estereotipado y una ambigua Noomi Rapace que ya trabajó a las órdenes de Oplev interpretando a la Lisbeth Salander creada por el escritor Stieg Larsson.

5/10
El reencuentro

2013 | The Best Man Holiday

Disfruta de las risas, las aventuras románticas y las sorpresas continuas cuando Harper (Taye Diggs), Lance (Morris Chestnut), Quentin (Terrence Howard), Jordan (Nia Long), Robyn (Sanaa Lathan), Mia (Monica Calhoun), Murch (Harold Perrineau), Candy (Regina Hall) y Shelby (Melissa De Sousa) se reúnen por primera vez en años. Cuando estos compañeros universitarios vuelven a verse, pronto comprueban lo fácil que resulta reavivar las rivalidades olvidadas y los flirteos, todo mientras hacen descubrimientos y muchos secretos se desvelan. El Reencuentro es la comedia que la crítica ha calificado de "una reunión para sentirse de maravilla." (James Verniere, Boston Herald).

El mayordomo

2013 | The Butler

La historia de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, a través de los ojos de Cecil Gaines, que trabajó como mayordomo en la Casa Blanca, desde los días de la presidencia de Eisenhower hasta los de Reagan. El film, a modo de película río, arranca con la niñez de Cecil y el asesinato de su padre, que cultivaba campos de algodón. Una serie de carambolas propician la dedicación profesional de Cecil en ambientes refinados, lo que le empuja a ser considerado para un puesto que le lleva a servir a siete presidentes. Un sueldo razonable –aunque inferior al que perciben sus iguales blancos– le permite sacar adelante a su familia, aunque deberá afrontar el alcoholismo de su esposa Gloria, el activismo político, que no entiende, de su hijo Louis, y la decisión del otro, Charlie, por ir a luchar a Vietnam. Lee Daniels, director de cintas duras como Shadowboxer, Precious y El chico del periódico (The Paperboy) entrega sin duda la que es su película más comercial y digerible por el gran público, basada en un caso real relatado en un artículo periodístico de Will Haygood. Firma el guión de la cinta Danny Strong, autor de los libretos de las “tv-movies” políticas Game Change y Recuento. El mayordomo es una cinta agradable de ver, con un reparto casi siempre acertado, donde se llevan la mejor parte interpretativa Forest Whitaker (Celil), Oprah Winfrey (su esposa Gloria) y David Oyelowo (el hijo de ambos, Charlie). De hecho son sus conflictos dramáticos los que mejor funcionan: el padre que ha conocido un estado de las cosas y desea lo mejor para su familia, confiando en el sistema, aunque acabará cuestionándose las cosas, al estilo de lo que hacía Anthony Hopkins en Lo que queda del día; la madre que padece ciertas desconsideraciones de su esposo –nunca ha movido un dedo para enseñarle la Casa Blanca–, mantiene la unidad familiar como puede y es tentada por consuelos que mitiguen las ausencias de Cecil; y el empuje generacional del hijo que pelea por el cambio, aunque pueda preguntarse acerca de si el precio del distanciamiento de su padre no es demasiado alto. Algo más ambigua es la consideración que merece la dedicación profesional de servir como mayordomo, pues aunque se inserta una acertada reflexión de Martin Luther King sobre la ética del trabajo, no deja de presentarse como un trabajo de segunda fila, tal vez porque en este caso su desempeño va unido a las consideraciones raciales. Cuando se quiere hacer un gran fresco histórico, el devenir de los Estados Unidos en la última mitad de siglo, se corre el riesgo de la simplificación y el academicismo, que no acaba de sortear con éxito Daniels. De hecho los presidentes que desfilan por la pantalla son pobres esbozos sin alma, especialmente ridículo resulta Nixon, al que John Cusack no logra insufla el necesario carácter, más allá de que se quiera ofrecer de él una descripción decididamente poco partidaria. Y el colofón con Obama, aunque razonable, resulta algo previsible y carente de la necesaria emoción.

6/10
Prisioneros

2013 | Prisoners

Tras la comida del día de Acción de Gracias, la hijita de Keller sale con una amiguita a dar una vuelta en bici y no vuelven. Comienza una búsqueda angustiosa, pero no dan con el paradero de las crías. Alex, un débil mental que vive en una caravana, se convierte en sospechoso de las desapariciones, pero el detective de la policía Loki no tiene pruebas contra él y debe dejarlo libre. El tiempo pasa y los padres de una y otra niña empiezan a caer por el pozo de la desesperación, un descenso a los infiernos que saca de ellos lo peor: el desánimo, la depresión y la tentación de actuar por cuenta propia, ante lo que se considera inoperancia policial. Podía ser un thriller convencional, un telefilm de esos que sirven de relleno para la sobremesa de una parrilla televisiva. Porque los elementos del sólido guión de Aaron Guzikowski -autor del libreto de Contraband- resultan bastante manidos. Pero el canadiense Denis Villeneuve, en su primera incursión hollywoodiense, sabe llevar la historia a sus intereses confesos de estudiar la naturaleza humana y crear atmósferas, y ello sin renunciar a entregar una película comercial de auténtica intriga, con un final memorable. De modo que con trazos impresionistas, bien respaldado por la fotografía de Roger Deakins, va dando pistas de cómo son los personajes y lo que los mueve, piezas de un puzzle que exigen al espectador que componga la imagen completa, el cineasta no le va a hacer ese trabajo. Así que hay espacio para la sorpresa y los quiebros inesperados, y el efecto de tener al espectador al borde del asiento en todo momento. Gran parte del interés de la cinta estriba en la humanidad de los personajes -que tienen defectos y distan mucho de la perfección-, y en los variados rostros que puede tomar el mal. La idea es que Hugh Jackman y compañía -excelente reparto, muy convincente- pueden ver puesta a prueba su fe y venirse abajo ante una situación límite, hasta una quiebra de sus principios morales, donde se dejen llevar por el individualismo que tanto rige en la sociedad actual, en vez de confiar en los profesionales y en el sistema.

8/10
Pacto de silencio

2012 | The Company You Keep

Una activista de los años 60, que participó en un atraco donde murió un vigilante de seguridad, se entrega al FBI después de permanecer 30 años huida de la justicia. Esto permite que un periodista descubra que un respetado abogado, viudo y padre de una adolescente, es en realidad Nick Sloan, también activista perseguido por el mismo suceso. Lo que le obliga, tras entregar la custodia de su hija a su hermano, a una extraña huida, que se diría errática, donde intenta establecer contacto con los camaradas antisistema de antaño. Adaptación de una novela de Neil Gordon a cargo de Lem Dobbs, dirige Pacto de silencio Robert Redford, consigo mismo como protagonista, lo que sólo había hecho en otras dos ocasiones, en El hombre que susurraba a los caballos, y en Leones por corderos. Se trata sin duda de una historia muy de la generación de Redford, aunque no falten algunos roles para actores jóvenes, Brit Osborne, Anna Hendrick y, sobre todo, Shia LaBoeuf. Éste da vida al periodista, y de alguna forma encarna la situación actual con los desafíos heredados de esos idealistas de los años 60, que en desacuerdo con acciones del gobierno de su país, que suponían numerosas muertes violentas, tomaron un camino donde, a pesar de las buenas intenciones, no faltaron, tampoco, las equivocaciones. Para representar a esos luchadores ya envejecidos, que deben preguntarse si las decisiones que fueron tomando valían la pena, Redford a escogido a una pléyade de estupendos actores, donde reconocemos a Susan Sarandon, Nick Nolte, Julie Christie, Brian Gleeson, Chris Cooper, Richard Jenkins, Sam Elliott... La película de Redford no es perfecta, a ratos resulta reiterativa y se estanca; el esfuerzo consciente por no tratar de imponerse al espectador es encomiable, pero como consecuencia a veces le falta un hervor. Pero se agradece su puesta de escena clásica, la cuidada definición de personajes interpretados por actores muy bien dirigidos, y el esfuerzo por tratar temas de entidad, pensando en los desafíos a que se enfrenta la juventud actual, un enfoque que ya vertebraba Leones por corderos. De modo que se recuerda que ciertas cuestiones que conforman la sociedad civil son responsabilidad de todos, y que la lucha por defender las propias ideas –en la arena política o en los medios de comunicación– no debería realizarse a cualquier precio, sobre todo si ese precio consiste en pisotear los derechos individuales de las personas, empezando por el de su propia vida.

6/10
Escuadrón rojo

2012 | Red Tails

Vibrante cine bélico basado en hechos reales, la formación de un escuadrón de pilotos de cazas negros durante la Segunda Guerra Mundial, en el llamado experimento Tuskegee que afrontaba el ejército estadounidense en 1944 en la campaña de Italia, y cómo superaron todo tipo de obstáculos por los prejuicios raciales, para acabar participando en auténticas misiones de combate, donde fueron laurados como se merecían. En tal sentido resulta imposible no evocar otro film bélico de temática comparable, ambientado en la guerra de secesión, Tiempos de gloria. La cinta incluye muchos personajes arquetípicos, desde el oficial que debe lidiar con los jefes de Washington, pasando por su segundo de a bordo, y por los pilotos, donde hay un alcohólico, un alocado en las misiones de riesgo, uno que pierde parte de la visión, el mecánico que mima los aparatos... No falta un amor interracial con una "bella raggazza" italiana, las peleas con compatriotas blancos que no aprecian su trabajo, e incluso una fuga de un campo de prisioneros. Quizá el pero que se puede poner a este abanico de tipos humanos, es la inexistencia de algún alemán que parezca un ser humano, o que el desarrollo de la trama, pergeñada por John Ridley, guionista de 12 años de esclavitud, y el desconocido Aaron McGruder, sea algo previsible. Sobre todo se nota que es un proyecto largamente acariciado por George Lucas, productor en uno de sus últimos trabajos antes de jubilarse, viendo el film entendemos las escenas del ataque de la Estrella de la Muerte en La guerra de las galaxias, y el modo en que nombraba a los pilotos, "Rojo Uno llamando a Rojo Cuatro", etcétera. Tambien está acreditado como productor el colega de Lucas con el que ha colaborado tantos años, Rick Callum. El reparto incluye actores afroamericanos de la talla de Cuba Gooding Jr., Terrence Howard, Nate Parker, David Oyelowo, Ne-Yo, Elijah Kelley, Tristan Mack Wilds, Leslie Odom Jr., Michael B. Jordan, Marcus T. Paulk...

6/10
Little Murder

2011 | Little Murder

Winnie

2011 | Winnie

The Ledge

2011 | The Ledge

Un policía trata de disuadir, en lo alto de un edificio, a un joven que ha sufrido un desengaño amoroso y pretende suicidarse. Se producirá un diálogo en que salen a la palestra sus convicciones más íntimas sobre lo que hay después de la muerte. Un curioso thriller sobre el amor, con buen reparto pero de desarrollo irregular.

5/10
Fighting. Puños de asfalto

2009 | Fighting

Shawn es un joven que vive en Nueva York. Anda muy escaso de fondos, así que vende objetos varios en el “top manta”. Pero un buen día se cruza en su vida Harvey, un buscavidas que le ofrece la oportunidad de participar en combates de lucha clandestinos. El chico tiene aptitudes, y a pesar de tener un corazón que no le cabe en el pecho, acepta porque necesita el dinero. Película insulsa, simple y sin gracia, sobre las peleas clandestinas. Ni entusiasmará ni asqueará. La historia es muy típica, tanto, que no le falta ni el giro de guión final que sirve para colocar cada cosa en su sitio, faltaría más. Pero no es esta nula capacidad de sorpresa la que hace que la película sea un título que se ve, sin mayor trascendencia. Los personajes son demasiado arquetípicos. Shawn es el héroe por antonomasia, Harvey el caradura de buen corazón, Zulay es la chica maltratada por la vida que necesita ayuda, y luego están los malos supermalos. Dito Montiel, a pesar de que dirigió antes la prometedora Memorias de Queens, su debut tras las cámaras, no ha sabido dar a la historia de siempre un aire que sepa captar la atención del espectador. Los actores están correctos y da la sensación de que el director ha intentado por todos los medios convertir a la ciudad de Nueva York en un personaje más de la historia, tarea que consigue sólo a medias. En cuanto a las peleas, que son el gran centro de atención de la película, se puede decir que están bien. Montiel ha optado por no cargar las tintas en la violencia. Es decir, la película es inevitablemente violenta, pero no tanto como cabría esperar si se compara con las licencias que últimamente se toman muchos cineastas a los que les encanta rozar el “gore”.

4/10
Iron Man

2008 | Iron Man

Tony Stark es un geniecillo desde que era un crío, cuando ganó todo tipo de premios científicos, además de licenciarse en el MIT con tan sólo 17 años. Es además el heredero de la más importante industria armamentística del planeta. Por supuesto, su principal cliente es el ejército de los Estados Unidos, y aunque lleva una vida de auténtico playboy, Tony se considera un patriota, que vende armas a "los buenos". Pero tras hacer una demostración de su nuevo misil en Afganistán, es capturado por una facción guerrillera que le insta a fabricar el misil para ellos. Tony hace como que accede, pero en realidad fabrica una prodigiosa armadura con la que logrará evadirse. De vuelta a casa, toda la concepción acerca de su negocio ha dado un giro de 180 grados. Porque se ha producido la ironía de que Tony fue hecho prisionero con sus propias armas. Nueva adaptación de un superhéroe de Marvel. El Hombre de Hierro fue creado por Stan Lee (que hace su tradicional cameo en la cinta), Jack Kirby y Don Heck en 1963, inspirados por el visionario millonario Howard Hughes; y para la ocasión, se ha actualizado el contexto en que transcurren sus andanzas. Es decir, en vez de Vietnam, tenemos a nuestro protagonista en un contexto contemporáneo, y aunque se evitar ser muy explícito, tal vez para no herir susceptibilidades, está al fondo el polvorín de Oriente Medio, con Afganistán mencionado, y unos villanos refugiados en cuevas que recuerdan a un tal Osama Bin Laden, aunque haya alguno de los malotes que habla hasta... ¡húngaro! La idea es pintar el camino a la redención del protagonista, que de despreocupado empresario de herramientas asesinas, pasa a utilizar sus conocimientos y creatividad en una búsqueda más concreta y menos manipulable de la paz en el mundo. Por supuesto, su nueva visión no sienta nada bien entre los accionistas de Stark Industries, sobre todo en su mentor Obidiah Stane, que hasta el momento había sido como un padre para Tony. También despierta dudas en los que más le aprecian, o sea, en su amigo militar James Rhodes (cuya mirada a una armadura de metal nos permite pensar por dónde irá su personaje en una futura secuela, o al menos eso harán los conocedores de la saga), y en su fiel secretaria Pepper Potts. La película es entretenida, pero no memorable. Se habría agradecido un poco más de ingenio y sentido del humor en la trama, no confiarlo todo a la parafernalia de la trepidante acción; incluso empezar con una especie de flash-back, sólo para "animar" enseguida la narración, metiendo unas pocas explosiones y tal, parece un pelín torpe, como si hubiera sido una decisión de última hora cambiar el arranque, tras uno de esos tests que tanto gustan a Hollywood. Tiene el film, por supuesto, mucha tralla, acentuada con su música, muy 'heavy metal', como reclama el férreo protagonista. Los efectos especiales de las armaduras están muy logrados, y puede adivinarse que hay una deuda con títulos como Transformers y Stealth: La amenaza invisible. Hay acierto en el casting de los secundarios (Jeff Bridges de malvado, y Gwyneth Paltrow como la eficaz Pepper), aunque algo más sosillo se nos antoja Robert Downey Jr., simplemente correcto.

5/10
Despierto

2007 | Awake

La publicidad de esta película advierte que "narra un terrible suceso quirúrgico conocido como 'percepción intraoperatoria'. No es recomendable para aquellas personas que vayan a ser intervenidas quirúrgicamente en breve". Y la advertencia, ciertamente, es adecuada, porque el film hace referencia al hecho de permanecer sensible y despierto ("awake"), aunque totalmente paralizado, durante una operación a corazón abierto, lo cual no es muy agradable que se diga. Clay Beresford (Hayden Christensen) es un joven multimillonario que ha heredado el imperio empresarial de su padre. Vive con su madre (Lena Olin), una mujer de negocios que preside su familia y sus empresas con mano firme. Pero la salud de Clay es frágil, pues debido a una dolencia de corazón necesita un transplante cuanto antes si quiere salvar la vida. Las desavenencias con su madre se ponen de manifiesto cuando Clay decide que le operará su gran amigo el Dr. Harper (Terrence Howard), mientras que su madre desprecia a ese "medicucho" y exige para él al mejor cirujano. Para colmo, ella no sabe nada de la relación amorosa de su hijo con Sam (Jessica Alba), la secretaria de su madre, una relación que es seria hasta el punto de que la noche en que le anuncian a Clay que hay un corazón disponible, éste decide no esperar más y casarse con ella. El británico Joby Harold debuta en el cine con esta inquietante película de difícil catalogación. No es propiamente un thriller, ni una película de terror o intriga dramática, sin embargo tiene mucho de todos esos géneros, y también elementos fantásticos e incluso si se quiere también unas gotitas de gore (los gritos del paciente cuando le abren el esternón no son muy agradables). Y hay que reconocerle a Harold que no se ha conformado con alargar simplemente un planteamiento más o menos desasosegante, en donde se pueden ver las influencias de Ghost y de un mítico episodio hospitalario de Alfred Hitchcock presenta, sino que el guión –también escrito por él– ofrece dos o tres giros sorprendentes, quizá algo rebuscados pero en general bien urdidos y coherentes con la trama, que llevan el argumento hacia la vertiente criminal y ayudan a que el interés no decaiga por completo. El reparto está correcto. 

4/10
La extraña que hay en ti

2007 | The Brave One

Erica es una locutora de radio que parece tenerlo todo para ser feliz. Disfruta de su ciudad, Nueva York, de la que habla con pasión en su programa. Está felizmente prometida con el hombre al que ama, y hacen preparativos de boda. Pero todo se hace trizas en una fatídica noche en que salen a pasear con el perro al parque. Un brutal asalto tiene como consecuencias la muerte del novio y graves heridas y secuelas en Erica. Una vez de regreso a casa, Erica va a descubrir a "la extraña que tiene dentro". Es como si se le hubiera terminado el amor, y ocuparan ahora su puesto un miedo terrible, al que sigue el deseo de hacer justicia por cuenta propia. Sobre todo cuando advierte la burocracia fría de las dependencias policiales. Sólo encontrará algo distinto en Mercer, un concienzudo policía, frustrado porque no logra la condena del hombre que sabe culpable de cierto delito. El tema del hombre corriente, cuya vida se ve literalmente rota por un crimen, y que decide vengarse al margen de la ley, no es nuevo en el cine. Charles Bronson actuaba por su cuenta y riesgo en El justiciero de la ciudad en los 70, y Michael Douglas era un juez harto de lagunas legales en Los jueces de la ley, o un ciudadano con una gran carga de frustración en Un día de furia. En esta línea Jodie Foster hace una composición muy meritoria de mujer frágil y endurecida, en cuyo interior bullen cantidad de sentimientos contradictorios, desde el amor por su novio muerto, cada vez menos iluminador, a las charlas terapéuticas con el policía, pasando por sus actuaciones llenas de violencia y rabia, que le labran una leyenda de anónima justiciera urbana; el momento del primer programa de radio tras el asalto es memorable. También habla del vacío que embarga a Erica el colgante de su amado, que lleva al cuello como recuerdo, y cuya cruz, símbolo del perdón de Jesucristo, no parece significar nada para ella; esto habla muy a las claras de cómo cuando a esta mujer le arrebatan al que iba a ser su marido, no le queda adónde agarrarse, carece de un sentido religioso de la existencia. El irlandés Neil Jordan maneja bien su historia, y plantea dilemas morales; pero lo cierto es que no ofrece soluciones, en ese sentido resulta desolador, pues el sistema no funciona a la hora de aplicar justicia, y se ignora el perdón. El guión pivota alrededor de dos personajes, Erica y Mercer, con sus puntos de contacto y dualidades -ella enamorada, él divorciado; ella al margen de la ley, él haciendo lo correcto, ambos solos y con problemas para conciliar el sueño...- y sus referentes éticos; y permite mostrar las opiniones de la gente corriente -razonables y extremas- en un programa de radio. Hay además un buen uso de los recursos visuales -esos ángulos inclinados de cámara en su primera salida a la calle tras el asalto, los fuera de foco...-, conjuntados con el sonido urbano -el metro, el tráfico...-. Se trata de un aplicado cine, en la línea de lo que solía hacer Sidney Lumet en los 70 y 80, cuando los estudios demostraban mayor conciencia social en sus tramas.

7/10
August Rush (El triunfo de un sueño)

2007 | August Rush

Buenas intenciones no le faltan a la directora, Kirsten Sheridan, la hija del extraordinario cineasta irlandés Jim Sheridan, que pretende equilibrar realismo y magia, al estilo de En América, una buena película de su padre, con la que comparte el tema central: los lazos familiares. Sin embargo, la cineasta no tiene todavía la maestría y el oficio de su progenitor, por lo que el resultado se queda a años luz. Para filmar un cuento irreal que resulte convincente y que el espectador llegue a aceptar los aspectos ‘mágicos’ de la trama y dejarse llevar, es necesario el talento de un Frank Capra, y no es éste el caso. Atención a un argumento que no tiene desperdicio. Louis, cantante de rock, acude a contemplar la luna en la azotea de un edificio, por la que pasaba casualmente Lyla, una violonchelista. Surge súbitamente el amor y ambos pasan la noche juntos. Al día siguiente, el enojadísimo padre de Lyla se lleva para siempre a su hija lejos de su amado Louis. Ella se ha quedado embarazada, pero justo cuando va a dar a luz sufre un accidente de coche. Como tiene al niño estando en coma, el maquiavélico padre de ella entra en acción nuevamente, y le dice a Lyla que ha perdido al niño. Así lo da en adopción a escondidas y acaba en un orfanato. Curiosamente el pobre muchacho, un prodigio de la música, asegura que puede escuchar la voz de sus padres, a pesar de que éstos, ¡no saben ni que existe! El principal escollo del film es el guión, a pesar de estar coescrito por James V. Hart, veterano responsable de Drácula, de Bram Stoker (sobre un vampiro obsesionado con su amada perdida), de Hook (donde tocó el tema de la infancia y la separación familiar), y de Contact (sobre una mujer obsesionada con su padre perdido). Hart no estaba ni de lejos inspirado, pues a veces recurre a giros de folletín decimonónico, y muchísimas veces a las grandes casualidades (encuentros improbables padre-hijo, madre-asistente social que el día antes ha estado con su hijo, y hasta madre-padre-hijo en un Nueva York que parece un pueblo de dos calles). Numerosos cabos no acaban de cuadrar: ¿Cómo pudo el padre convencer a su hija de que su bebé ha muerto y darlo en adopción? ¿Ninguna enfermera mencionó al bebé? Un niño prodigio, pero muy que muy prodigio aprende solfeo, ¡en dos minutos!... Los diálogos, estilo “he venido aquí siguiendo la música”, son poco creíbles, rebuscados y cursis, especialmente en la escena del tejado donde se conocen los padres del protagonista. Y los momentos supuestamente emotivos, acaban siendo sensibleros y edulcorados. A su favor cuenta con evocadores números musicales (el film es soterradamente casi un musical) y con un estupendo reparto. Freddie Highmore (Charlie y la fábrica de chocolate, Descubriendo Nunca Jamás) es uno de los niños actores más expresivos del cine reciente. Keri Russell y Jonathan Rhys Meyers son bastante eficaces. Y Robin Williams es ideal para un personaje muy oscuro, con un lado paternal, descaradamente calcado del Fagin, del clasico "Oliver Twist". Además, tiene buen fondo, pues aboga por la unión familiar y sugiere que existe un vínculo invisible entre padres e hijos.

5/10
La sombra del cazador

2007 | The Hunting Party

Película basada en hechos reales, pero con aspectos tan disparatados, que el director y guionista Richard Shepard –que llamó la atención con Matador–, se ha visto impelido a prologar con sorna el film incluyendo una frase, que especifica que hay muchos elementos ficticios, pero que lo más increíble y surrealista del mismo es completamente cierto. Antaño Simon y Duck formaban uno de los equipos de reporteros en puntos calientes más conjuntados del mundo. Uno ante la cámara, y el otro con la cámara, han informado a lo largo de los años acerca de guerras y matanzas en África, la antigua Yugoslavia... Pero tras un día particularmente duro en este último país, Simon estalló en vivo durante un telediario, desahogándose asqueado por la matanza de la que acababa de ser testigo. Caído en desgracia, acusado de estar borracho, fue despedido y tuvo que empezar a trabajar como "freelance". Mientras, la carrera de Duck siguió como un cohete, y se convirtió en cámara particular del presentador estrella del telediario, en la tranquila Nueva York, lejos del riesgo de los conflictos bélicos. Ahora, en 2000, la pareja que antes era inseparable coincide de nuevo en una Bosnia Herzegovina teóricamente pacificada, aunque persisten las minas antipersona y la desolación. Y volverán a sentir el subidón de adrenalina de los viejos tiempos, cuando ambos, acompañados de un novato, se embarcan en la primicia de una entrevista exclusiva con un antiguo criminal de guerra. Las cosas se complican cuando son confundidos con agentes de la CIA, circunstancia que desean aprovechar para acercarse a su objetivo. El film de Shepard, que se enmarca claramente en el subgénero de dramas de "chicos de la prensa", no acaba de funcionar, es un quiero y no puedo. Ello a pesar de la crítica mordaz a las autoridades internacionales (OTAN, Estados Unidos, Unión Europea, Naciones Unidas...) por el poco empeño que ponen en detener a ciertos criminales de guerra, motivado a su entender por una especie de pacto no escrito que siguió al final del conflicto. Falta un punto de socarronería que se promete, y no acaba de llegar. Hay cierta torpeza en el guión, que se entretiene demasiado en describir y reiterar la decadencia en la profesión periodística de Simon; también resulta algo tópica su trágica historia de amor y el modo en que le ha traumatizado, o las vacaciones de ensueño con "tía buenorra" que se había preparado Duck, sugeridas al más puro estilo Mariano Ozores, que dan una imagen bastante superficial del personaje.No obstante, también se descubren pasajes logrados, sobre todo cuando entramos "en harina", con el tema más interesante de la cinta, el de la confusión sobre la supuesta identidad de espías de los tres periodistas; allí está la entrevista preparada por un militar de Naciones Unidas, con una mujer que les podría reunir con el Zorro, el criminal de guerra al que buscan, momento que depara más de una sorpresa, y donde se luce el poco conocido Jesse Eisenberg, además de ser la única escena de Diane Kruger. Y por supuesto, Richard Gere y Terrence Howard dan sobradas muestras de su calidad interpretativa.

4/10
Ritmo salvaje (2006)

2006 | Idlewild

Peculiar film musical, con argumento dramático, que responde a un proyecto personal de los componentes del grupo OutKast, característico por su rítmica fusión de diferentes géneros musicales, como el rhythm & blues, el pop o el hip-hop. Como en la vida real, Antwan A. Patton, conocido en el mundo de la música como Big Boi, y André Benjamin encarnan a dos amigos, uno cantante y el otro pianista, que luchan por sobrevivir durante los años de la Ley Seca. La historia se desarrolla en torno a una especie de prostíbulo de los bajos fondos de Idlewild, (Georgia) y reúne elementos de cine negro, asesinatos, amor y sexo, y por supuesto, música. El guión y la dirección han corrido a cargo de Bryan Barber, que debuta en el cine tras realizar numerosos vídeoclips de diversos cantantes y grupos musicales. Se le ve frescura en el uso de la cámara, con audacias creativas de gran originalidad (aceleraciones, ralentizaciones, paso del blanco y negro al color, transiciones impactantes), pero sobre todo aporta muchos elementos irreales (el gallo de la petaca es emblemático) que salpican toda la trama y evitan cualquier lectura demasiado seria. Esto, por otro lado, hace que la historia pierda consistencia, pues hay una mezcla demasiado arriesgada de drama, comedia loca, música e irrealidad. Y sorprende negativamente el aire obsceno de una historia que contiene algunos elementos con los que se podría haber realizado una película más que correcta. En el reparto, formado exclusivamente por negros, destaca Terrence Howard en plan mafioso y la joven Paula Patton, a la que vimos "casi" muerta en Déjà Vu.

4/10
Cuatro hermanos

2005 | Four Brothers

Los Mercer son cuatro hermanos adoptivos, cuyas vidas transcurren por separado desde hace tiempo, cada uno sigue su camino. Jeremiah es un hombre de negocios, Bobby, un joven impulsivo, Angel se ha convertido en padre de familia y Jack es músico y trata de triunfar en el mundo del rock. Son tipos duros, criados en la calle, que habrían acabado convertidos en delincuentes, de no ser por Evelyn Mercer, una carismática mujer que se hacía cargo de pequeños huérfanos de Detroit, y que formó con ellos una auténtica familia. Durante un atraco en una tienda, la señora Mercer es tiroteada y muere. Tras el funeral, Bobby propone a sus hermanos buscar a los culpables y tomarse la justicia por su mano. John Singleton, director afroamericano responsable de Shaft y A todo gas 2, reincide en el género policíaco. Como suele ser habitual en su filmografía, está muy presente el tema racial, pues en esta ocasión los protagonistas son dos blancos y dos negros. Cuenta como protagonista con Mark Wahlberg, con quien le une una relación de amistad, aunque nunca habían trabajado juntos. El guión es ligero y convencional, pues repite el típico esquema de cualquier película de venganzas, aunque añade algún toque de crítica social y pequeñas pero acertadas reflexiones sobre la importancia de la familia. Pero a Singleton le interesa sobre todo componer secuencias de acción, tan curiosas como el tiroteo de la casa, en que las balas destruyen brutalmente las paredes.

5/10
Animal

2005 | Animal

Un gángster apodado ‘Animal’ ingresa en prisión. Contra pronóstico el contacto con un viejo revolucionario le regenera. Cuando sale de prisión, dispuesto a llevar una vida honrada, se encuentra con la desagradable sorpresa de que su hijo ha tenido la mala idea de seguir sus pasos criminales. Así que se propondrá llevar a su retoño por el buen camino. Una tarea nada fácil. Película más que notable rodada para televisión, con un reparto apañado donde brilla la composición de Ving Rhames, el mafioso arrepentido, que quisiera que su hijo escarmentara en cabeza ajena.

3/10
Get Rich or Die Tryin'

2005 | Get Rich Or Die Tryin'

Film basado en la historia del propio actor protagonista, el rapero 50 Cent, que nunca antes había trabajado para el cine, y que hace una interpretación bastante potable. Cuenta su difícil vida –no sabe quién es su padre, su madre trabaja de ‘camello’, sus sueños de rapear no son fáciles de llevar a la práctica, le separan de la chica que le hace tilín…–, hasta que al fin, de algún modo, se hace realidad en su vida aquello del sueño americano. Ha escrito el guión de este film que ha pasado bastante de puntillas Terence Winter, curtido en la tarea gracias a la serie Los Soprano. Más sorprendente es ver como director al irlandés Jim Sheridan, habitualmente ocupado en películas que transcurren en su país: la excepción, En América, retrataba la realidad de los inmigrantes irlandeses en EE.UU.

7/10
Hustle & Flow

2005 | Hustle & Flow

Le hemos visto en Ray, Crash, Cuatro hermanos, Get Rich or Die Tryin'… Y lo confirma sobradamente en Hustle & Flow, trabajo por el que fue nominado al Oscar. Terrence Howard es un gran actor. En este film cobra protagonismo absoluto, al dar a la vida a Djay, un tipo marginal, camello y chulo de putas, que podría encontrar un modo de redimirse con su talento para la música rap. Así contada, la trama suena a tópica. Pero el director y guionista Craig Brewer sabe sacarle punta, gracias en gran medida al trabajo del actor. Historia sórdida, que transcurre en ambientes degradados, intenta apuntar al espíritu de superación. Lo mejor es el encuentro del protagonista con Skinny, un célebre rapero, que años atrás no era nadie. En él puede ver los efectos de la fama y la riqueza mal llevadas: Skinny salió de un arroyo para caer en otro tal vez peor.

6/10
Ray

2004 | Ray

Si hay un género capaz de evidenciar las debilidades del cine a la hora de ahondar en las interioridades del ser humano, ése es el llamado biopic, historias que pretenden abarcar y hacer balance de lo que ha sido la vida de una persona real. El mayor elogio que cabe hacer de Ray es que nos lleva extraordinariamente cerca de Ray Charles Robinson (1930-2004), leyenda musical que aunó estilos tan variados como el jazz, el rythhm & blues, el gospel, el rock & roll e incluso el country. Taylor Hackford (director de Noches de sol y Prueba de vida, y productor de Cuando éramos reyes) evita entregar una serie de retazos biográficos, cosidos con más o menos esmero, gracias al sólido guión de James L. White. La historia arranca con el viaje en autobús que lleva al joven ciego negro Ray desde Florida al ambiente jazzístico de Seattle. Trama líneal ascendente de corte clásico, ayuda a conocer la limitación física del protagonista, su incipiente genio musical, las gentes de su entorno, los primeros éxitos, y la relación con la discográfica Atlantic Records, sorprendentemente humana. Los logros en su carrera artística vienen entreverados con una agitada vida personal, donde la presencia de una esposa que le quiere, Della Bea, no impide las relaciones amorosas con otras mujeres, algunas prolongadas en el tiempo, o la caída en la drogadicción. Pero lo que imprime hondura emocional a la narración de la lucha profesional y familiar de Ray son los flash-backs, que retrotraen a su infancia, Arcadia feliz pero también época de traumas: importancia esencial, en estas escenas y en otras oníricas, reviste la maravillosa figura materna de Aretha Robinson. Antes de su muerte, el propio Ray Charles dio luz verde al film. Lo que no significa que se caiga en la pura hagiografía, pues se aborda su descenso a los infiernos con sinceridad, no reñida con la elegancia. Pero sobre todo se intenta contar una historia de superación, gracias a los apoyos adecuados; la realización, una vez más, del sueño americano, con actos que redimen, como el significarse en la lucha por la igualdad racial. Jamie Foxx hace una gran caracterización del genial músico, a lo largo de todo el metraje. Y los demás actores, sin duda secundarios, están a su altura, con mención especial para la desconocida Sharon Warren, que compone una madre inolvidable.

7/10
Crash

2004 | Crash

¡Qué difícil es juzgar bien a las personas...! Y sin embargo, día a día, los seres humanos parece que no podemos sustraernos a emitir juicios críticos acerca de tal o cual actuación de nuestros semejantes. Y como somos egoístas, desconfiados, frívolos, cínicos y quizá solitarios, a menudo nuestras conclusiones resultan parciales y estrechas, cuando no claramente sesgadas por nuestros gustos y prejuicios. No tiene por qué ser así, pero la experiencia raramente nos demuestra lo contrario. C’est la vie, que dirían los franceses. Pues bien, que cualquier ser humano es capaz de lo mejor y de lo peor, de lo bueno y de lo malo, de la virtud y del pecado, sin importar su condición, su raza o su religión, es la gran verdad que transmite esta maravillosa y multipremiada película, que respira autenticidad por los cuatro costados. Su creador, Paul Haggis, se dio a conocer al gran público el año pasado con el guión de la también fantástica Million Dollar Baby, película durísima dirigida por Clint Eastwood. Ahora, además de escribir el guión de Crash, con la colaboración de Robert Moresco, también ha optado por ponerse detrás de las cámaras y hacer labores de producción. La jugada le ha salido perfecta y ahí están los Oscar conseguidos para demostrarlo. El hallazgo del cadáver de un muchacho durante una noche especialmente fría en la populosa ciudad de Los Ángeles, sirve de punto de arranque de un argumento que se retrotrae a las treinta y seis horas anteriores del fatal descubrimiento. Durante ese tiempo, el modélico guión de Haggis hará llegar al espectador –con apenas algunos trazos– los diversos caminos existenciales y las crisis de identidad de un amplio puñado de personajes, que quieren retratar –con las lógicas limitaciones de la realidad- la variada tipología de personas de una gran ciudad y por ende del mundo entero. Ahí están el fiscal del distrito y su esposa, con sus desencuentros y soledades; un policía con experiencia y su joven e idealista compañero; un tendero iraní y su hija médico; un cerrajero mexicano y su familia; un matrimonio acomodado de afroamericanos; dos agentes de la ley; dos jóvenes delincuentes... Gracias al guión y al montaje milimétrico las vidas de los personajes quedan relacionadas entre sí, un poco a la manera de Magnolia (1999), la apabullante película coral de Paul Thomas Anderson, aunque en el caso de Crash las historias sean más equilibradas y menos excesivas. La película, tan honda como sincera, es un monumento sobre la condición humana, con todas sus debilidades y sus esperanzas. Y por encima de todo, Haggis logra algo muy, pero que muy difícil hoy en día: emocionar casi hasta las lágrimas sin una pizca de sentimentalismo. Y hay que elogiar el completísimo reparto, lleno de actores conocidos, al igual que los aspectos más técnicos, como la fotografía de J. Michael Muro y la música minimalista de Mark Isham, que viene aderezada con las estupendas canciones “In the Deep”, de Bird York, y el excelente colofón “Maybe Tomorrow” de Stereophonics.

9/10
Biker Boyz

2003 | Biker Boyz

Acelerada cinta de acción sobre dos ruedas, que reúne a varios actores afroamericanos de tirón, como Orlando Jones (Evolution), Derek Luke (Antwone Fisher) y, sobre todos, Laurence Fishburne. El mítico Morpheo de Matrix interpreta esta vez a Smoke, un veterano campeón de motocicletas de competición, cuya supremacía en los circuitos se ve amenazada por la llegada de un joven piloto que acapara victorias.

4/10
La guerra de Hart

2002 | Hart's War

Los años de la II Guerra Mundial. El teniente Hart (Colin Farrell), estudiante de derecho en la vida civil, es hecho prisionero por los nazis. No es un héroe y lo sabe; lo que le cuesta es reconocerlo, y esto molesta al coronel William A. McNamara (Bruce Willis), cuyas raíces castrenses se remontan cuatro generaciones. No quiere a ese hombre en su barracón del campo de prisioneros, y lo manda con los suboficiales. Allí –giro dramático de doble vuelta y pelín forzado– van a parar también dos oficiales negros; en un ambiente de racismo nada soterrado, se fuerza la muerte violenta de uno de ellos. La atmósfera se carga, y se produce el asesinato de un suboficial blanco: el negro superviviente es el principal sospechoso y tras lograr, graciosa concesión de los nazis, la posibilidad de formar un consejo de guerra, Hart se encarga de su defensa. Gregory Hoblit maneja bien la historia, a la vez que muestra con atino a un grupo de hombres que combaten por su país, pero que no son de una pieza. Tanto el razonable Hart (el joven Farrell) como el soldado a machamartillo McNamara (Willis, al que le basta saber estar), presentan rasgos sombríos; pero a la vez son capaces de sacrificarse y pensar en los otros. Los nazis son unos malvados, como mandan los cánones; pero el coronel que compone Marcel Iures también muestra su humanidad al aflorar sentimientos paternales en su endurecido corazón. Hasta tenemos a un par de actores de color (Terrence Howard y Vicellous Reon Shannon) dispuestos a reclamar la cuota de pantalla que piden Denzel Washington, Halle Berry y compañía. Si encima tenemos un par de espectaculares escenas de acción –dos ataques aéreos, posibles gracias al software desarrollado para la bastante inferior Pearl Harbor–, podemos decir en verdad “miel sobre hojuelas”.

6/10
Glitter

2001 | Glitter

Mariah Carey no se conforma con cantar. Quiere actuar, y se ha lanzado al peligroso ruedo del cine tras escoger una trama en la que no debería sentirse incómoda. Algunos dicen que es hasta semiautobiográfica: joven cantante de gran talento lucha por abrirse camino en el mundo de la canción; la chica es bonita y le acompaña la voz; además hay un pinchadiscos que está coladito por ella, y que le echa una mano en un mundillo que no es nada sencillo, como bien saben Rosa, Bisbal y Bustamante. Los incondicionales de la cantante vibrarán con las andanzas de su heroína, que de momento no parece que vaya a poner en peligro las carreras de las actrices profesionales. Y siempre queda la animada música con la voz de la Carey.

2/10
Misterios del sexo

2001 | Investigating Sex

Años 20. Edgar es un académico que prepara un estudio sobre el sexo. Sus métodos de investigación son un tanto peculiares. Contrata a dos guapas secretarias, las viste con ropas provocativas, y les dicta todo tipo de procacidades. Espera que sus reacciones y las de sus compañeros de investigación den nuevas luces al mundo sobre la cuestión. Alan Rudolph coescribe y dirige un film muy en su línea, donde lo más destacable es el notable reparto.

3/10
Mirada de ángel

2001 | Angel Eyes

Sharon es una poli dura, pero está a punto de palmarla cuando persigue a un sospechoso. Le salva la vida Catch, un misterioso desconocido. Ambos comienzan una relación que quizá les ayude a superar sus respectivas heridas: Sharon ha roto prácticamente con sus padres, disgustados por su decisión de hacerse policía; mientras que Catch arrastra consigo un trauma que trata de olvidar ayudando a los que le rodean. Luis Mandoki dirige este curioso film, singular mezcla de géneros: policíaco, romántico y drama, casi nada, amigos. El director de Cuando un hombre ama a una mujer y Nacida ayer dice que le gustó ver en el guión que “los personajes se conocen en la calle, el lugar más insólito para que la gente revele su vulnerabilidad, oculta a los extraños”. Jennifer Lopez, la protagonista, corrobora estas impresiones al decir que el film es, sencillamente, “la historia de una persona. Una mujer que da la casualidad de que es policía.”

4/10
Esta abuela es un peligro

2000 | Big Momma's House

Malcolm es un agente del FBI experto en el arte del disfraz. A la busca y captura de un ladrón de bancos, monta su “cuartel general” en frente de la casa de una abuela gorda y “pedorra”, cuya nieta es la ex novia del fugitivo. Por un cúmulo de circunstancias, la abuela debe irse de casa. Y como es vital que la nieta Sherry se quede allí un tiempo (el suficiente para que llegue el ladrón), Malcolm se hace pasar... ¡por la gordísima abuela! El problema es que Sherry es muy mona, y el agente Malcolm no puede evitar sentirse atraído por ella. Comedia a la mayor gloria de Martin Lawrence, actor negro que ha hecho títulos tan divertidos como Dos policías rebeldes y Condenados a fugarse. El actor explica que logró entender “cómo era Malcolm y cómo era la abuela. Si los personajes múltiples funcionan en una película, es realmente genial.” Tan claro lo tenía el actor, que hasta ejerció de productor ejecutivo. Para transformar a Lawrence en abuela se acudió al rey del maquillaje Greg Cannom, que hizo todo tipo de prótesis de silicona para dar el pego. Además ideó un traje para Lawrence, que le daba el aspecto de una persona de 130 kilos.

4/10
Un plan perfecto

1999 | Best Laid Plans

Un poblacho perdido en la América profunda. La vida de Nick parece un callejón sin salida. De modo que acepta participar en un montaje de drogas, para sacarse unas pelillas. Lo malo es que se entrampa, y su “jefe” le exige una cantidad de pasta que no puede satisfacer. Así que urde un plan con su novia camarera, pra aprovecharse de la amistad con un viejo conocido del instituto. Clásica película de engaños y medias verdades, que emparenta lejanamente con el cine negro. El desconocido Mike Barker consigue contagiar al espectador un buscado desasosiego. A medida que las cosas se tuercen para los protagonistas, y su madeja de mentiras se enreda y enreda, sabe mantener el tipo y resolver airosamente la trama. En el juvenil reparto destaca la muy pizpireta entonces Reese Witherspoon, poco después de haber rodado Pleasantville.

4/10
Impacto mortal (1997)

1997 | Double Tap

En medio de una operación del FBI contra la mafia irrumpe un pistolero que acaba con todos los criminales excepto con uno: una mujer, que es una policía infiltrada. Resulta que el asesino está especializado en matar mafiosos y gente de esa calaña. Tiros a todo trapo en este film que protagoniza Stephen Rea, el actor fetiche de Neil Jordan.

4/10
Johns

1996 | Johns

Una mirada honrada al sórdido mundo de los chaperos, jóvenes varones que trafican con su cuerpo en las calles para satisfacer los deseos de otros hombres. El debutante guionista y director Scott Silver sitúa su trama en Nochebuena, y pinta la amistad (entre ellos despojada de cualquier connotación sexual) de John y Donner, quizá lo único luminoso en unas vidas trágicamente marcadas. Silver mira con piedad a sus personajes, desde luego sin buscar justificaciones; aunque situaciones y diálogos son duros, hay un esfuerzo por mantenerse entre los márgenes de cierta elegancia, y se usa con respeto cierta simbología religiosa.

5/10
Dinero para quemar

1995 | Dead Presidents

Un ex combatiente de Vietnam regresa a su casa al término de la guerra. Acaba tirado en la calle con unos amigos con los que planea el robo de una furgoneta blindada que transporta una importante suma de dinero. Dura descripción de un golpe criminal que realiza un profundo retrato de los personajes protagonistas. Está bien dirigida por los hermanos Albert y Allen Hughes. La excelente banda sonora es obra de Danny Elfman, compositor habitual de los filmes de Tim Burton.

4/10
Profesor Holland

1995 | Mr. Holland's Opus

Un compositor frustrado decide dedicarse a la enseñanza. Sentido homenaje al mundo de la docencia, con un convincente Richard Dreyfuss que da vida al mismo personaje a través de los años.

6/10
Picket Fences

1992 | Picket Fences | Serie TV

Jimmy Borck –antiguo policía urbano– se había trasladado a Roma, un pueblecito de Wisconsin, donde aparentemente podrá llevar una vida tranquila y educar a sus hijos. Pero resulta que el lugar es más peligroso de lo que parece, y Borck tiene que resolver asesinatos y solucionar problemas inesperados. Primera serie creada por el prestigioso David E. Kelley, que había sido guionista de La ley de Los Ángeles y fue co-creador de Médico precoz, junto a Steven Bochco. Los habitantes del pueblo son personajes influidos por los de la serie Twin Peaks, que triunfaba poco antes.

6/10
Los Jackson: La película

1992 | The Jacksons: An American Dream

Extenso telefilm de cuatro horas de duración que narra la vida de los Jackson, una de las familias musicales más existosas de todos los tiempos. Dirigida por Karen Arthur (Coraje de mujer), el guión se inspira en el libro de memorias de Katherine Jackson, matriarca de la familia. La historia se centra en dos partes, la primera trata del esfuerzo de los padres, Joseph y Katherine, por inculcar a sus hijos el gusto y la práctica musical, hasta que crean el grupo The Jacson Five, de repercusión internacional. La segunda parte trata más bien del éxito individual cosechado por Michael Jackson y de las desaveniencias con su padre. Entre los intérpretes hay algunos rostros especialmente conocidos, como el de Angela Bassett o Terrence Howard.

6/10

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